Capitulo IX

Creo que deberíamos de empezar de nuevo..

-Toshiro?-pronuncio levemente la pelinegra-estas despierto?

-Si... que sucede?-dijo poniendo toda su atención en la chica ese día no tenían que ir al instituto por ello el se encontraba en la sala tomando una siesta mientras ella leía o eso intentaba

-pues.. que te parece si comenzamos a entrenar de nuevo-respondió con seguridad levantándose del sofá haciendo que su vestido tomara vuelo ofreciéndole una vista de las bragas azul pastel que tenia, al peliblanco que se quedo anonadado con la vista, decidió levantarse rápidamente antes de que ella se diera cuenta de lo que había visto

-Esta bien, vamos a la habitación del reiatsu-hablo caminando delante de la chica para que no notara el leve tono carmín de sus mejillas. Pero rápidamente observo como ella corría por delante de el como una niña y lo esperaba en la puerta, que al traspasarla la vio como una habitación normal ...

-tenemos que sacar todo esto-dijo la chica en un susurro y un suspiro salio de los labios del peliblanco. Se dispusieron a sacar todo dejando la habitación vacía realmente era muy grande.

-aumenta el reiatsu todo lo que puedas-hablo el chico dándole instrucciones a la pelinegra. Lentamente empezó a nevar dentro de la habitación y ella adquiría mas concentración, el lo noto y sonrió internamente realmente era buena, la zampakuto comenzó a levitar, y el frió se apodero de su cuerpo algo que nunca había sucedido-basta, es suficiente..-pero el reiatsu seguía aumentando, mas y mas, así que desenfundo a Hyourinmaru, para estabilizar la temperatura de su cuerpo-Rukia ..ya, basta..he dicho que pares

Los ojos de la chica se volvieron a abrir, mostrando que habían cambiado de color, eran negros completamente, carentes de pupila, sin brillo, ella desenfundo a Sode no Shirayuki y comenzó a atacar a Hitsugaya rápidamente con golpes firmes y casi certeros, ya que el los esquivaba, no por nada era un capitán, pero su sentido común le prohibía devolverle los ataques, solo en defensa cuando de repente escucho una voz doble..

-..Danza, Haguren...- al escucharla supo que no era ella, bueno tal vez si pero con otra persona, las cuchillas de hielo salían de la espada en dirección hacia el, unas se clavaron en su brazo derecho, congelandolo lentamente, pero ella venia al ataque de nuevo así que con mucho cuidado de no lastimarla físicamente, congelo el suelo donde ella iba a pisar, antes de llegar al perímetro del hielo, desapareció de su vista. Rápidamente soltó a Hyourinmaru volviéndolo a la normalidad, salio por la ventana de la casa irrumpiendo en la de Ichigo.

-Kurosaki-dijo con su voz fría, todavía seguía sin entender lo que hace minutos había ocurrido con la pelinegra-que sabes del Bankai de Rukia?

-Nada, solo que Byakuya nunca ha querido que ella lo tenga por que?-rápidamente el peliblanco le explico lo sucedido con la chica y sorprendido recordó que algo así nunca le había ocurrido en todo lo que se conocían ya que ella casi había batallado, en las pocas peleas

-donde crees que este?-pregunto el capitán con frustración

-no lo se, tal vez debamos de ir en busca de Byakuya-el chico se tenso con la mención del Kuchiki mayor .. tal vez si tenia razón solo el la conocía

Seiretei (mansión Kuchiki)

-Renji.. que fue eso?-pregunto el azabache mientras firmaba varios documentos

-Que cosa Taicho...-pregunto un poco desubicado el pelirrojo mirando con preocupación a su capitán. Escucharon que alguien se acercaba hacia ellos y tocaba la puerta ...-quien es?

-Mayuri..-sama necesita hablar con Kuchiki-sama-respondió Nemu

-esta bien.. Renji déjanos solos- de esa manera los tenientes se alejaron dejando a sus capitanes solos

-se que lo escuchaste, al igual que yo..-comenzó el de tez pálida, rechazando el asiento que le ofrecía el azabache-fue Rukia, su corazón y Bankai latieron haciéndole daño ha alguien, cuando piensas ayudarla a controlar ese poder, recuerda que el contenedor puede romperse y en este caso el contenedor es ella ...

-lo se, pero todavía no esta lista-respondió con furia contenida, estúpida la hora en la que se puso a experimentar

-lo mismo dijiste de su hermana y la perdiste, pero hay una diferencia ella lo ha liberado y esta intentando controlarlo, búscala y tráela de vuelta, enséñale y déjala con Toshiro ha estado bien con el todo este tiempo...-estaba en el mundo humano, no tenia derecho de ir a buscarla había osado a pasar por alto su advertencia ahora lo pagaría

-con ese.., tu no las creaste perfectas... para tu placer- el científico camino hasta situarse en la puerta y sin darse vuelta respondió seriamente.

-te equivocas el científico debe encontrar el placer mientras sufre por sus imperfecciones, y ellas no fueron la excepción, la perfección es efímera... recuerda Byakuya ... ya te dije una vez-y se retiro de aquella oficina, que al salir había quedado completamente vacía...