Capitulo XIII
La Boda...la fiesta y una oportunidad
-me alegro tanto Ichigo!-dijo Matsumoto con un vestido color mandarina y tacones del mismo color, todos estaban en el mismo salón, la boda estaba a punto de comenzar
-ya Matsumoto-dijeron Hitsugaya y Kira, el peliblanco era padrino así que llevaba un esmoquin negro pero dentro la camisa era blanca al igual que el corbatín y una bufanda celeste haciendo resaltar sus ojos.
Soifon y Yoruichi tenían el mismo vestido escotado adelante y descubierto atrás la primera de un color purpura y la segunda en rojo, la mayoría de los chicos tenia el típico traje pero de corbatas en diferentes colores y también las camisas, Mayuri llevaba un sombrero con solo la camisa azul eléctrico y un pantalón blanco llamaba mucho la atención sin mencionar que Nemu casi viene desnuda ya que el vestido rosa pálido no dejaba mucho a la imaginación y era extremadamente corto diez dedos sobre la rodilla a los chicos casi les da un infarto pero Matsumoto le había colocado un haori que simulaba una chaqueta
-oigan chicos no saben a que hora llega Rukia?-pregunto impaciente el novio desde la ventana ya casi llegaba el atardecer de otoño, ninguno respondió
-ella ya esta aquí-dijo Renji entrando por la puerta vestido con un pantalón negro una camisa roja-ha ido con Inoue ha cambiarse deberíamos de adelantarnos-el chico de ojos esmeraldas reacciono al oír el nombre de la pelinegra pero no podía levantar sospechas aunque el Kuchiki mayor no estuviera
Habían comprado la casa donde vivirían y allí se casarían era grande y espaciosa, detrás había un campo-bosque de los arboles caían las hojas secas, Inoue quería que fuera en otoño cuando los últimos rayos del sol bañaran el lugar, justo frente a la puesta de sol estaba el altar amarillo, con flores amapolas las sillas eran blancas al igual que las mesas alrededor, todo era mágico.
Todos estaban sentados esperando a la chica, parados en el altar estaban Renji y Toushiro, en el momento que los rayos del sol iluminaban con intensidad ellas aparecieron, la novia con un vestido blanco de princesa y sus hebras naranjas eran lindos risos que caían sobre sus hombros, hermosa con el mismo brillo en los ojos que el novio muy pronto serian esposos, y al lado de ella estaba la amiga del pelirrojo, la hermana del novio y el amor del peliblanco, la novia la tomaba del brazo ella la entregaría a su hermano, el vestido de la pelinegra era verde-agua claro como el mar y alrededor de su pequeña cintura una cinta negra y sandalias blancas parecía un ángel, caminaban con nerviosismo, ambas sonrojadas cuando llegaron simples sonrisas se dedicaron y la ceremonia dio comienzo y termino con los maravillosos acepto.
Felicidades y mas recibieron al dar inicio la fiesta. Bailaron, disfrutaron mientras ninguno de los dos se había acercado comunicándose solo con miradas que no decían mucho... finalmente
-Rukia podrías venir un momento?-dijo Orihime a lo cual ella y la pelinegra subieron a la habitación
-que sucede Inoue?-pregunto un tanto extrañada cerrando la puerta tras de si
-oh! Me podrías ayudar a cambiarme el vestido-rápidamente ayudo a la chica a quitarse el gran vestido y cuando por fin termino, dejo que la otra se colocara uno mas corto de color blanco pero igual de elegante-gracias Rukia ahora podrías guardar el vestido de bodas mientras yo bajo por favor ...
-claro .. no hay problema-respondió, y luego de que la chica saliera guardo el vestido en el closet, el balcón de la habitación era inmenso pero protegido por cristales, esa no era la habitación de Ichigo y Orihime era la de huéspedes, la chica se adentro en el balcón parecía una caja de cristal desde allí podía ver a todos que ya se estaban retirando, ella se quedaría al igual que Renji, pero los recién casados irían a su luna de miel..pero pronto escucho como la puerta de la habitación se abría y dejaba escuchar unas voces...
-ooe Renji y Toushiro donde esta?-pregunto un desubicado pelinaranja por el sake
-el capitán Hitsugaya? Esta allí junto a Hinamori-le dijo, e Ichigo se encamino hacía el peliblanco que ya no tenia el saco ni el corbatín.
-Toshiro ven nnecesito que me ayyudes a buscar la zampakuto-se lo llevo a rastras, subiendo por las escaleras y lo tiro dentro de la habitación
-Kurosaki la puedes buscar tu mismo después.. no crees-dijo con fastidio tratando de salir de aquella habitación
-anda sera rápido esta en el balcón.. ahora regreso-salio de la habitación con extremo cuidado y sin que el peliblanco se diera cuenta cerro la puerta con llave.
-quien es?-pregunto la voz con firmeza desde el balcón, lo cual a él le pareció conocida
-Kuchiki?...Rukia -dijo al llegar y verla en el sofá-cama donde se encontraba con su cabeza en las rodillas, al escuchar su voz levanto su rostro de sus rodillas tenia sus hermosos ojos purpuras llorosos
-Hitsugaya-taicho...-le dolió en lo mas profundo escucharla decirle así, el haberlo llamado así solo significaba que ya..no había nada
-Rukia... yo-no se daría por vencido, una ultima vez .. solo una vez-yo intente buscarte pero
-lo se.. aunque deberías de haber seguido intentándolo Taicho-respondió levantándose del sofá-cama y dirigiéndose para ver por el gran cristal, la noche hizo acto de presencia trayendo consigo el frió, época del año que caracterizaba a ambos.
Él lentamente se fue acercando a donde estaba ella, y se posiciono detrás de la pelinegra inhalando su aroma natural algo que seguía igual, marcado en su memoria.
-Rukia ... yo te extra-y ella se giro a verlo con sus grandes orbes purpura, poca distancia los separaba, así que ella decidió adelantarse a lo que él iba a decir..
-Toshiro-kun aun sientes lo mismo?-pregunto esperanzada y el sonrió y tomo ambas manos de ella y las entrelazo con las suyas
-No...-respondió serio, teniendo el choque de miradas, los ojos de ella perdieron el brillo que hace minutos tenían y el lo noto, como también noto que aun ella se sonrojaba con la cercanía de ambos cuerpos, la pelinegra intento zafarse de las manos del chico, pero el se lo impidió y prosiguió-no siento lo mismo, cada día es mas fuerte he intenso, recuerdas cuando te dije te quiero?-la atención de ella estaba puesta en el, a lo que solo logro asentir con su cabeza levemente-ahora ... mis sentimientos por ti han cambiado al igual que mis palabras... te amo-dos simples palabras, pocas para expresar lo que siento hacia ella, pensó el chico deleitándose con el tono carmesí de las mejillas de la chica..
-Nunca he amado a nadie como te amo a ti...-respondió ,aun me ama dos palabras que no pueden expresar lo que yo siento por él, ese era el pensamiento de la chica al tenerlo cerca con aquella sonrisa que la hacia perder la razón ..
Y así la distancia se acorto, uniendo sus labios luego de tiempo sin hacerlo, volver a sentirse de aquella forma era celestial, cortos e inocentes besos fueron repartidos hasta que se alargo el tiempo de movimiento de los labios de uno sobre otro, el instinto del chico fue hacer ese el mejor beso que ella jamas hubiese recibido de él, la lengua de el hizo aparición sobre los labios de la chica delineándolos lentamente con la punta de esta, la pequeña chica al sentirla solo atino a entreabrir su boca dando acceso a que él la descubriera y la explorara con total libertad, la lengua de el se adentro en la cavidad bucal de ella, explorándolo, recorriéndolo, disfrutando el sabor que solo ella podía ofrecerle y solo de ella aceptaría.
Las manos de él se posaron sobre la delgada cintura de la pelinegra, pegándola mas a su cuerpo, la chica intentaba seguir el ritmo pero al sentir la firmes manos de él sobre ella, sus manos subieron hasta situarse en el cuello jugando con los blancos cabellos, él comenzó a succionar el labio inferior y ella el superior, un gemido murió en la boca de él por parte de la chica, cuando el inconscientemente mordió el labio y ella tironeo del cabello de el con mas fuerza, lentamente se separaron en busca de oxigeno, juntando sus frentes, apoyándose uno en otro, el tomo la mano de ella y se adentro en la habitación juntos, pero ella lo detuvo, él se giro para mirarla y comprendió no hacia falta que lo dijese también seria su primera vez...y seria inolvidable para ambos.
