Notas de la autora: Al fin! después de- 2 años? un capitulo más, igual si quieren matarme y mentarme la madre o mentarme la madre mientras me matan, o matarme mientras me mient... bueno ya entendieron ñ_ñ adelante! porque si lo leen realmente no merezco que lo hagan, le agradezco mucho a las personas que aun a pesar de que saben que son muy desidiosa, han leído el fic, espero realmente me ayuden a terminarlo, fue muuuuy dificil crear este capítulo y muchos me odiarán, pero en serio AYUDENME a acabarlo xD

Para la gente bonita que lee mi historia, esto es para ustedes!

Aun conmigo? Let's READ!

-Funny Moment! :D-

De repente el ambiente permaneció tranquilo.

Vergil no pudo evitar notar la encorvada figura de su acompañante, el cual con la cabeza baja parecía tener un semblante deprimente. Se acercó lentamente al chico, escuchando ligeros sollozos. Algo perturbado y claramente, sin saber cómo actuar frente a ese tipo de situaciones en las que normalmente golpea a alguien, se sentó a un lado de él.

-….- se aclaró la garganta, temeroso de que le saliera un gallo después de llevar como 20 minutos sin decir "pío" y comenzó:- Seth, si no quieres llevarnos hasta allá arriba, no hay ningún problema…- No hubo respuesta y Vergil se sintió algo frustrado, decidió continuar de todas maneras.- Pero te prometo que te daré el espejo y…¡TU!

Seth volteó a ver a Vergil, llorando a moco descontrolado, se le aventó encima, casi sonándose con su gabardina (nooo!) mientras decía:-

-¡Si estaba viva!- En la cara del gemelo azul había un enorme WTF pintado en toda la extensión del significado.

-¡¿Pero qué carajo?- fue cuando Dante, más rápido que un rayo, subió a la espalda del dragón (seguía colgando en su pata xD) Y tomó al demonio, zarandeándolo bruscamente- Es… ¡¿es en serio?- Seth asintió quedito, mientras le ponía la tele portátil prácticamente en la cara.

-¡Maria Francisca López de los Altos Montes está viva!- gritó con alegría, al mismo tiempo en que Dante lo hacía, la cara de Vergil era digna de una fotografía.

-Pero que caraj…- fue cuando el gemelo rojo le mostró la pequeña televisión portátil del demonio- mira Verge- comentó con alegría- ¡sintoniza los canales de las novelas!- Vergil permaneció estático, y lo único que cruzaba por su mente era:

¿También se verá Discovery Channel?

¡Mentira! En realidad…

Dante, eres un idiota…

-End Funny moment :D-

Y así, después de 14 largos y desesperantes capítulos, un trauma de por vida, y esa cicatriz por la cual Dante seguramente me mataría. Ambos hermanos Sparda llegaron finalmente a las puertas del séptimo infierno, el demonio que venía con ellos bajó de aquel enorme dragón y les pidió a los dos que lo siguieran mientras con exagerada facilidad, abría las enormes puertas de aquel lugar del eterno sufrimiento.

-Sean bienvenidos…- mencionó una joven muy atractiva que salió de solo Dios (o Satanás) sabe donde, mientras se acercaba a los tres invitados, haciendo una exagerada reverencia que claramente podía mostrar sus encantos. Vergil y Seth tosieron y giraron la vista distraídos para evitar aquel panorama, a diferencia de Dante quien por la cantidad de baba producida, bien podría haber apagado las llamas del infierno completamente. Molesto, su hermano lo golpeó en la cabeza, con la esperanza de que este recobrara la compostura, o algo que se le pareciera.

-Uy… se puso celoso- comentó rápidamente Seth, haciéndose idiota mientras recibía una mirada asesina del mayor, Dante salió de trance, de muy mala manera, se dirigió a Vergil intentando golpearlo pero el mayor fue más rápido que el en ese momento.

-¡Serás cabrón! se quejó el menor, sobándose y a la par limpiando su boca. – Yo solo estaba…bueno… eso de…- intentó excusarse pero notó que eso ya no sería posible a esas alturas. – Ok, perdón, no lo vuelvo a hacer- tratando de convencer a su gemelo azul, este simplemente alzó una ceja, notoriamente irritado, mirando a la joven sucubo quien reía tras notar que al menos, uno de ellos había caído en sus engaños.

-¿Quién eres tú?- preguntó cortante el demonio azul, cruzado de brazos. La súcubo terminó de reírse, aclarándose la garganta mientras optaba por una postura más elegante.

-Mi nombre es Hashibara- y soy una de las acompañantes de la súcubo gobernante (mientras el jefe no está òwo) de este lugar, un placer caballeros- estiró su mano cordialmente hacia Vergil, pero este antes siquiera de poder levantar la suya, encontró que Dante, más rápido que un rayo ya tenía la mano de la súcubo entre las suyas propias, haciéndole pensar a Vergil que junto a él, la velocidad de la luz parecía una tortuga anciana. Y no pudo evitar que una gota cayera por su cabeza.

-¿A que hora llegó ese wey? (palabrotas mexicanas wii!)- cuestionó Seth acercándose a Vergil, siendo golpeado por un sin fin de corazoncitos que flotaban sobre la cabeza de Dante, Vergil simplemente se encogió de hombros sintiendo pena ajena por la pobre Hashibara. Que disfrutarlo ni que nada, aquella súcubo creía que Dante era una sanguijuela pervertida en vez de un demonio pervertido… de lo que, no hay una gran diferencia. Miró rápidamente a los dos agregados, pidiendo con la mirada que se lo quitaran, o de lo contrario ella claramente se arrancaría el brazo a mordidas. Vergil estaba demasiado avergonzado como para querer quitar a su hermano y no arrancarle las manos en el acto, así que, sin más el demonio de cabello negro agarró a Dante de la cintura y comenzó a jalarlo, recibiendo quejas y amenazas de muerte por parte del demonio rojo.

-Por favor señor Dante, este es un comportamiento muy infantil – se quejó el demonio mientras insistía en quitárselo de encima, pero más lo jalaba, más se encaprichaba Dante y más probabilidades había de que Hashibara perdiera su brazo.

-¿Qué es todo ese escándalo?- preguntaron de repente, los cuatro no lograron atinar de dónde provenía esa voz, hasta que, de la nada, y cual truco barato de Houdinni, una mujer de largo cabello oscuro, cuerpazo como el de Jennifer López y voz más sexy que Jessica Simpson, hizo aparición frente a los tres invitados y la sucubbo.

-Tu quién diablos…-

-¡HERMANA! – gritó contento el demonio de cabellos negros, dirigiéndose a la recién llegada- ¡Hace mucho que no te veía!

-espera… - trató de entender Vergil el interrumpido previamente, rascándose las sienes y poniendo cara de como quien está frente al pizarrón resolviendo la derivada que al final resulta ser cero.- Tu… ¿¡hermano!- la succubo asintió tranquilamente mientras abrazaba al otro, el cual resultó ser ligeramente más bajito que ella. En cuanto escuchó la palabra "hermana" salir de los labios del menor, Dante inmediatamente supo que tenía que alejarse de su dragón lo más rápidamente posible, y, probablemente del infierno dejando quizás que Vergil se encargara de la situación. Cuando sintió una mano sujetándolo de la gabardina, Dante ni siquiera se atrevía a voltear.

-Déjame ir! Deje… los frijoles en la olla! – gritó el demonio, odiándose a sí mismo por no cargar consigo a sus adoradas pistolas, y Rebellion estaba bajo el cuidado de su hermano desde hacía mucho rato.

-¿Qué demonios te sucede? – cuestionó Vergil a su hermano menor, este simplemente rogaba por que el demonio azul le soltara. Nevan, apiadándose de su ligeramente tonto ex novio, decidió no mencionar el hecho de que Seth iba a ser la nueva guitarra eléctrica de Dante si esta no le hubiese mencionado y evitado a su hermano ir al séptimo infierno.

-¿Dónde está?-

-¿Quién?-

-No finjas mujer- a diferencia de Dante, Vergil era, como todos sabemos, una persona poco, ó, nada paciente, por lo que toda la charlotonería no le agradaba en absoluto.

-Tanto estar en el infierno lo amargó- comentó Dante excusando el carácter de su hermano- y más porque el sabio que el tanto admiraba, lo creyó un idiota.

-¿Sócrates?-

-exactamente- Fue cuando Seth se acercó al gemelo azul y le puso una mano sobre el hombro.

-No se preocupe señor Vergil- dijo con tono de como quien trata de reconfortar a otro.- Sócrates siempre ha sido asi, es un poco terco y se cree la gran cosa, pero es buena onda-

-Si claro- respondió el gemelo sin creerse la cosa, maldiciendo a Dante por hacerle recordar tan mal trago- Quemaré todos sus pergaminos.

En otro lado :D

-Atchís!-

-Salud Sócrates- respondió tranquilamente Epícuro, sorbiendo su té, cuando notó la cara de pocos amigos del sabio.- ¿Qué?- De la nada, Sócrates le lanzó su taza de té, dejándolo completamente shockeado.

-¿A qué se debió eso?- pregunto Platón sin caber en su asombro, alejándose un poco del viejito por temor a ser el siguiente objetivo de la vajilla.

-Soy alérgico al té de manzanilla- dijo con altivez, levantándose ligeramente la sában… digo, la toga, y así se alejó de los otros dos.

Volviendo con nuestros "Héroes" :D

-Y bien, ¿dónde está mi hermanito?- preguntó Dante, acercándose a Nevan, ella ladeo la cabeza de manera adorable, haciendo que a Dante le diera hemorragia nasal.

-El está por allá- dijo, señalando al gran Cerberos, tanto a Dante como a Vergil se les fue el alma al piso, notaron entonces la tranquilidad dibujada en el rostro de la succubo, ella con singular alegría les señaló que el enorme perro infernal era el que cuidaba del infante, el cual parecía divertirse con la compañía de tan singular animal.

-¡Muy bien! Tomaremos a mi hermanito y nos iremos de aquí- fue cuando Nevan se interpuso en su camino- ¿Qué?

Nevan sonrió

-No creerás que puedes llevártelo así como así, ¿verdad?- preguntó con sensualidad, Dante frunció el ceño.

Notas finales: Y así termina este capítulo, mientras mas ideas me hagan saber más pronto lo acabaré y moriré de una manera menos dolorosa xD, realmente me disculpo por las personas que se tomaron la molestia en leerlo y espero, sea de su agrado. Los quiero! :D