Aqui tienen la continuacion de mi fic

esta conti, se la dedico a mi arwen por ser ya 29 de mayo(en mi pais) su cumpleaños.

twilight, toda la saga, es propiedad de stephenie meyer, lo mio son los personajes new y la trama.

Capitulo 5: Cena familiar es mi mayor pesadilla.

-Termine – Con una sonrisa llena de satisfacción, Kathie se puso de pie y se acerco al director con unos papeles en sus manos.

-¿Tan rápido?

-Los ejercicios de matemáticas eran sencillos, aunque confieso que odio el ramo, historia es mi especialidad y ciencias…pues lo dejaré a la suerte.

-Los resultados te los diré esta noche.

Al decir las palabras "esta noche", causaron que el estómago de Kathie se revolviera e hiciera un gesto de molestia por eso, incluso llevo una mano a su estómago. Lanzo un suspiro y asintió, disculpándose por su comportamiento, diciendo que estaba algo enferma del estómago desde la mañana.

Pero era mentira, por supuesto.

El por qué de su estado era por una simple oración que a ella le aterraba enormemente, hecho de solo dos palabras:

Cena Familiar.

¿Qué tenía de malo? Pues el hecho de que ella y su madre pasarían unas horas en compañía de su amada familia paterna…Así es, estará rodeada de vampiros.

Para ella sería fácil evitarlo, diciendo que se sentía mal o decir simplemente que no quería ir, pero no lo hizo, esta vez decidió aceptar, solo porque quería ver a su prima Melody, saber como se encontraba y porque las palabras de su amigo Gustav resonaron su mente, iba a tratar de poder llevarse un poco mejor con su padre, de poder conocerlo un poco mejor, pero no prometía nada.

-Quiero fingir mi muerte, recibiría un castigo y no iría a esa cena. ¿Y para que hacer una cena? Ellos no comen al menos que el banquete haya un Puma vivo y amarrado – Gruño cubriendo la cabeza con el gorro de su chaqueta, ya que comenzaba a llover.

Salio afuera, escuchaba como la lluvia golpeaba su chaqueta y su bolso impermeable, no tenía prisa, por eso no corría como los otros, caminaba tranquila y despreocupada hacía su jeep, ya se había aprendido un poco los recorridos así que no tuvo ningún inconveniente en ir a esa escuela sola. Busco las llaves en su bolso, una misión casi imposible con las cantidades de cosas que tenía allí adentro.

-Se que tengo mis bolsos desordenados, pero no es como para que mis llaves fuesen tragadas por la tierra – Susurraba mientras revolvía, incluso ya estaba pensando en darlo vuelta, botando todo al suelo mojado con tal de volver a ver sus llaves – Genial, las encontré.

Satisfecha, mostró unas 6 llaves plateadas, manteniéndose juntas a un llavero que tenía un hombre de nieve, tal vez se vería infantil o ridícula, pero era algo importante para ella ese llavero, era un lindo recuerdo de ese día.

Con un clic, la alarma se apago, como también los seguros, por lo que no hubo problemas para abrir el vehiculo, tiro su bolso al asiento del copiloto y se subió al del piloto, cerró la puerta y estaba por encender su jeep cuando oyó su móvil. Busco de inmediato el aparato en el interior de su bolso, guiándose por el sonido, sonriendo cuando lo encontró y vio quien la llamaba.

-Ya me estaba preguntando cuando me llamarías Maria.

-Quise ser fuerte, pero no puedo, te extraño tanto Kathie, debes volver.

-Solo llevo 3 días afuera –Apoyándose en el volante, jamás hablaba por teléfono cuando conducía, al menos que este usando su audífono.

-No importa, no pienso esperar 362 días más, regresa con nosotros – Rogó y Kathie no pudo evitar soltar una risa.

-¿Cómo te van las practicas?

-Muy bien, aunque agotador.

-Hey, para ser protagonista, debes sacrificar mucho – Le recordó.

-Lo se… ¿Cómo van las cosas? ¿Ya mataste a tu padre y cobraste la herencia?

-Leyendo novelas policíacas, ¿no? – Lanzo un suspiro.

-Hey, no tengo otro medio para expresar el "cariño" que le tienes a tu amado padre – Se justifico con mucha inocencia.

-Pues a lo mejor ocurra algo esta noche.

-¿En serio? ¿Por qué lo dices? – Curiosa.

-Esta noche, tengo que ir a una linda cena familiar…seremos mi madre, yo y toda mi familia paterna.

-¡Auch, eso si es darte de golpe! – Exclamo – Nada mal para estar allá solo tres días, ¿Segura que no quieres volver?

-Créeme, haría lo que fuese por no ir a esa cena, pero estoy preocupada por mi prima.

-¿Te refieres a Melody? Tengo tantas ganas de conocerla, hablas muy bien de ella.

-Lo siento Maria, no ando con mis audífonos y se me hace tarde, así que te tengo que dejar – Encendiendo finalmente el motor.

-Claro, nos estaremos comunicando.

Con una leve sonrisa, Kathie colgó la llamada y lanzo su móvil también al asiento del copiloto, cayendo justo al interior de su bolso. Miro a través del espejo retrovisor, todo estaba bajo en orden, ningún obstáculo, así que no hubo problemas para ella en retroceder.

De nuevo en la carretera, piso el acelerador y se dedico a llegar lo antes posible a casa, tenía que lucir presentable, se lo había prometido a su madre…y a su abuela Esme, quien le había comprado un atuendo para la ocasión. Lanzo un suspiro, no se sentiría así de atrasada si tuviese su motocicleta, pero comprendía a su madre, a su abuelo Charlie nunca le gustaron y no querían ver como él se molestaba cada día con ver a su nieta subiendo a una, pero tenía unas ganas de conducirlas, de sentir que iba a la velocidad de la luz y como la fuerte brisa movía su largo pelo que estaba libre del casco… Definitivamente tendría que conseguirse una moto, su primera misión en Forks.

Decidió escuchar su CD que grabo ayer en la noche sobre canciones de una cantante japonesa que descubrió en la red mientas buscaba de la Fergie, debido a que ambas mujeres había trabajado juntas en un single que estaría en el álbum de aquella cantante asiática.

Su corazón se detuvo, como también su vehiculo cuando piso el pedal del freno. ¿Por qué estaba así? De golpe, el techo de su jeep emitió un fuerte sonido, como algo…o alguien cayendo sobre él. Se quedo tiesa en ese vehículo, esperando que los minutos pasasen, aunque era de forma lenta, pero no pasaba nada.

¿Fue mi imaginación? Dejo que su cabeza tocase el volante Debe ser eso, el estrés por esa prueba más pasar esta noche con mi familia…O a lo mejor era una nuez o algo parecido…Eso debe ser.

Con aquellas declaraciones internas, alzo de nuevo su cabeza de golpe, satisfecha, pero el miedo y la sorpresa la vuelven a visitar. A través del espejo retrovisor, vio que detrás de ella, sentada en el asiento trasero, estaba una mujer de corta cabellera negra, tenía unos ojos rojos y una piel extremadamente blanca…

¡Vampiro!

Lanzo un grito en el momento que salía afuera como podía, ya que aquella mujer no había dudado en atacarla con su mano, que tenía unas largas uñas que no dudarían en atravesar su piel. Agacho su cabeza, siendo solo unas hebras de su cabello las víctimas necesarias, pero Kathie pudo abrir la puerta al fin y salir, pero apenas se alejo un poco de su jeep, una fuerza poderosa le rodeaba el codo, haciéndola gritar de dolor y de un fuerte empujón, la hizo volver al jeep volando, golpeándose en la ventana del parabrisas, que no tardo en hacerse añicos, por lo que Kathie tenía desde su cintura para abajo afuera y desde arriba, estaba colgando dentro.

-Era muy difícil, pero finalmente logre atraparte…Ahora solo debo matarte a ti y después iré por esa humana – Aquella mujer ya se encontraba de pie sobre la tapa delantera del jeep, frente a ella, disfrutando el estado de su víctima – Mereces morir, eres tan patética que deshonras la palabra "Vampiro".

-Mi abuelo decía todo lo contrario, él siempre me dice que soy el vampiro más inteligente por querer vivir como una humana y no como un estúpido cazador que ni siquiera puede controlar sus instintos de sangre.

Sonrió victoriosa al ver la expresión de rabia de aquella mujer vampiro de cabello negro, pero no le duro mucho, ya que de nuevo se quejaba de dolor. Le estaban pisando la pierna derecha, sentía que en cualquier momento se la rompería, que atravesaría su pierna con ese diminutos tacón negro. El dolor fue tanto que inconscientemente se movió, un grave error ya que un pedazo de cristal que estaba debajo de ella, aprovecho su movimiento para incrustarse en su cintura, aumentando el sufrimiento y dolor en su cuerpo.

-No me equivoque…en verdad que estaban…detrás de nosotras… ¿Vulturis?

-Tal vez si…tal vez no… - Sonriendo con burla, parecía no darle importancia al asunto – Debes…

Sus palabras se interrumpen al sentir algo, ahora era su turno de sorprenderse. Kathie observaba como podía, como su atacante miraba por todos lados, para luego lanzar una maldición e irse corriendo a gran velocidad. Como pudo, se fue incorporando lentamente, quejándose de dolor, aguantando como otros cristales pequeños se incrustaban en su piel.

Se estuvo preguntando el motivo de la huida de aquella muchacha era muy extraño, no solo su aparición, sino que de un momento la ataca y al otro se va, ¿Qué acaso se creía la reina de los vampiros o algo así?

-Si Peter estuviera aquí, se burlaría, diciéndose lo patética que fui – Lanzo un suspiro de alivio – Mi pregunta ahora, ¿Qué les diré a los del seguro?

Suspiro al ver sus heridas graves y leves, tendría que encargarse de eso en la casa. Estaba quejándose de su mala suerte, especialmente porque ya se había lavado el cabello y ahora tendría que hacerlo de nuevo, y lo peor, ¿Cómo iba a volver a casa? No era buena idea llamar a su madre, si ese vampiro aún seguía cerca, no tardaría en atacarlas a ambas y no pensaba llamar a nadie de los Cullen, aún no estaba lista para decirles a todos la verdad.

Con cuidado, se iba bajando del jeep, sin parar de quejarse levemente de dolor, sus pies finalmente tocaron suelo, pero cayo de rodillas, le había dolido tanto el abdomen, incluso lanzo un fuerte grito de dolor.

-Esto no podría ponerse peor – Susurro, incorporándose de a poco, aguantando el dolor.

Maldijo sus palabras ya que había oído lo que parecía ser, el canto de un lobo, ¿Acaso fue aquel animal que ahuyento a la chica? Momento, los lobos no son el enemigo de los vampiros, son parte de su cadena alimenticia, lo que si son sus enemigos son… Su corazón se paralizo, luego dio un brinco, el sudor recorría su rostro.

¡Licántropo! Se escapo en sus pensamientos.

Giro su rostro a su derecha y jamás había estado tan cerca de la muerte como ahora, entre los matorrales se apareció lo que parecía ser un lobo, el doble de grande que uno normal, con el pelaje castaño claro, excepto en la superficie, ahí estaba pintado de blanco, como sus orejas, sus ojos eran dorados, con una delgada línea negra, su boca lo tenía abierta, mostrando sus afilados dientes. Estaba aterrada, ¿Olerá su sangre de vampiro ahora que estaba esparcida por todos lados? Cerró sus ojos, esperando su final cuando lo volvió a oír aullar, pero no la ataco, en vez de eso, siguió adelante, perdiéndose por el mismo camino en el cual se fue aquel vampiro hembra.

-Eso fue extraño… A lo mejor ni ellos sienten mi sangre de vampiro cuando soy humana – Susurro, acercando su muñeca derecha a su nariz, tratando de oler algo, pero como la sangre humana era dominante, no olía nada fuera de lo común.

-¡Kathie! – Una voz masculina se hizo presente, alertándola, pensando que podría ser algún familiar de sangre fría, pero suspiro aliviada al ver que solo era Jackson. Él estaba corriendo rápidamente hacía ella, con un abrigo entre sus manos y ella podía ver en sus ojos que estaba preocupado – Dios, luces terrible.

-Choque con el árbol – Mintió, dando gracias de que cuando esa mujer la lanzo en la capota y se paro también sobre dicha parte, le había dejado unos agujeros – Se me apareció un lobo en el camino.

-Eso es mala suerte, lo mejor es que te lleve al hospital para que te atienda el doctor Carlisle, no es de mi agrado, pero es un gran doctor. Mi camioneta esta cerca.

Ella no quería ver a su abuelo, temía que le sacase respuesta, y en serio, ella no podía mentirle a ese hombre, pero rezo y pidió que con la compañía de Jackson, las cosas no fuesen así. Asintió sin poder hacer mucho, sintiendo como él la cubría con aquel abrigo y la ayudaba a caminar hacía la camioneta, tomándola de la cintura con su mano izquierda y haciendo que su brazo rodee ese amplio pecho.

-Estás muy acalorado – Susurro, cuando apenas se había acercado a él, sintió que su cuerpo emanaba mucho calor – Debe ser algo bueno con este frío infernal.

-Aunque problemático – No les tomo mucho llegar a la camioneta, abrió el asiento del copiloto y la ayudo a sentarse, también hizo que el respaldo del asiento bajase para que pudiese estar cómoda – Iré por tus cosas y llamaré a un amigo que tiene una grúa, para que deje el jeep a la casa.

-Jackson…-Su brazo le dolía, pero igual se esforzó en alzarlo y agarrarlo de sus ropas. Se quedo en silencio unos segundos, viendo esos ojos que estaban curiosos – Gracias.

-Cuando quieras – Sonriéndole levemente – En seguida regreso.


Bella se bajo del auto, corría por el interior del hospital, con destino al cuarto de atención de Carlisle. Había sido llamada hace una media hora por Jackson, avisando del accidente de Kathie y que la había dejado a salvo en el hospital y que no se pudo quedar con ella porque iba a ver el jeep de la chica.

-¡Kathie! – Grito Bella al entrar, viéndola tendida en la camilla y casi cubierta por todos lados de vendas.

-Hola mamá, llegaste para ver mi mejor perfil – Ironizo con una sonrisa, tratando de sentarse, pero el dolor en los brazos y en el abdomen le dificultaba.

-Kathie tuvo suerte de no haber estado peor – Dijo Carlisle mientras veía unos papeles – Es una chica fuerte como su madre – Dándole una paleta. Kathie iba a alegar que ya no era una niña, pero al ver que era de su favorito, guardo silencio y lo recibió contenta.

-Bueno abuelo, tantas veces que me decías "ponte el cinturón" ayudaron.

-Kathie, si quieres, puedes faltar a la cena – Le ofreció Bella, sentándose a su lado – Si con eso puedas descansar apropiadamente.

Kathie lanzo un bufido, no podía creer que tenía que llegar a tales extremos para que su deseo se hiciese realidad, si en navidad le hacen ir, pues se tiraría de un precipicio, fingiría que fue un accidente y se queda en cama un mes, sin ver a su padre, eso si sería lindo, pero no.

-Mamá, iré…como dije, estoy preocupada por Melody y quiero estar con ella.

-¿Cuánto le debo Carlisle? – Pregunto Bella.

-Oh, no tienes, después de todo, Kathie es mi nieta… Además, Edward ya pago todo.

-¿Edward?

-¿Papá?

-Si, ese Edward – Dijo Carlisle algo divertido por las expresiones faciales que ponían las Swan – No hay otro Edward Cullen, ¿O si?

Kathie sintió un nudo en la garganta, de nuevo esa silenciosa forma de mostrar su aprecio y preocupación. De un cierto modo, era igual que su abuelo Charlie, a lo mejor, no tenía otra opción de mostrar cariño que a la distancia por culpa de ella misma, por su actitud de "Odio a mi padre". Se sintió más culpable, definitivamente tenía otro motivo para ir a esa cena esta noche.

-Dile a la abuela Esme… que usare el vestido que él me compró – Susurro, sintiéndose derrotada – Pero que sea un secreto, para sorprenderlo.

-A Edward le gustará esa noticia.

-Vamos Kathie, debemos ir a casa y tu abuelo esta preocupado.

-Gracias abuelo… y recuerda, un secreto.

-No diré nada, al menos que a Edward se le ocurra leer mi mente – Divertido.


-Jacob y Jackson fueron amables en ofrecerse a arreglar el jeep – Dijo Bella.

-Jackson también fue amable en prestarnos su camioneta para ir a la cena – Admitió Kathie.

Ambas estaban llegando a la residencia de los Cullen. Ambas cubrían sus vestuarios con unos abrigos de mangas largas y que le llegaban a los tobillos. El de Bella era azul oscuro y el de su hija de color rojo. La madre usaba unos simples zapatos blancos, nada de tacón, a diferencia de Kathie, ella usaba unos zapatos de tiras y con el tacón alto y delgado.

Kathie tenía de extra, no solo un collar que adornaba su cuello, sino unas blancas vendas por culpa de su incidente. Las tenía en su frente, en sus brazos, piernas y una en la cintura, que no se notaba gracias a sus ropas.

Cuando llegaron, Bella de inmediato sintió el famoso abrazo de Alice apenas se había bajado. Kathie lanzo un suspiro mientras se bajaba, murmurando el caso perdido que era la loca de los Ferrari. Ignorando a ambas, decidido caminar por su cuenta hacía la casa, ignorando el dolor de sus heridas.

-Hola tío Jasper – Saludo con una sonrisa al verlo en el pórtico, como siempre, vigilando los pasos de su compañera.

-Hola Kathie, ¿Mejor? – Refiriéndose a sus heridas.

-Me he encontrado en peores situaciones – Decía mientras subía las pequeñas escaleras para estar a su lado.

Pero para su mala suerte, cuando su pie derecho llego al final e iba a ser el soporte de su cuerpo para que el pie izquierdo llegase también, el derecho se quejo por recibir un fuerte dolor a causa del ataque de la tarde, por lo que perdió el equilibrio y estaba por caer sino fuese porque la sujetaron. Creyendo que era Jasper, alzo su cabeza sin problemas para agradecerle, pero grande fue su sorpresa al ver que no fue él, sino Edward.

-¿Estás bien Kathie?

-Gracias – Fue todo lo que dijo, apartándose. Lanzo un suspiro de resignación – Estoy bien… y gracias… por pagar mi curación.

-No fue nada – Sonriendo. Su vista no tardo en encontrar a Isabella, acercándose con Alice – Bella, buenas noches.

-Hola Edward, como siempre, fan del negro.

-La noche es parte de mi vida – Se excuso encogiéndose de hombros.

-Bueno, pasemos, pasemos – Decía una emocionada Alice, tomando a su sobrina de los hombros. Oyó como se quejo – Lo siento Kathie.

-Está bien, no es tu culpa que haya chocado con un tronco.

-Ustedes – Esme se hizo presente – No dejen a Bella y a Kathie en el frío y entren – Pidió, tomando la mano de su nieta con gentileza, sin perder el tacto frío y entró a la casa con ella atrás – Bienvenida Kathie, ¿Estás mejor?

-No hay de que preocuparse abuela, me atendió tu marido después de todo.

-Eso si fue un elogio – Carlisle la rodeo de los hombros con uno de sus brazos – Sonó como si fuese el mejor doctor.

-Y lo eres abuelo – Le aseguro con una sonrisa.

-Está muy cálido aquí adentro – Comento Bella, algo sorprendida por eso, al momento que giraba su rostro – Prendieron la chimenea.

-Bueno, con nuestras invitadas de honor, tenemos que asegurarnos que este bien templado. – Explico Alice, quitándole el abrigo a Bella, revelando que usaba un vestido largo de color rojo, era muy simple, no revelaba mucho, pero se veía muy bien. – Bella, ¿Otra vez con esas pintas? Ponte algo más sexy, mujer. – Se quejo en un mohín.

-Pides lo imposible. – Le recordó su sobrina, viendo a su progenitora.

-¿Podrían dejar de molestarme por mi forma de vestir? – Exigió Bella, cruzándose de brazos al momento que veía a Alice – Yo no te molesto por tu mente loca y retorcida por la velocidad.

-Oh Bella, eso a sido un duro golpe en mi corazón. – Fingiendo pena, llevando una mano a su pecho. Parecía si en cualquier momento se largase a llorar.

-¡Kathie! – Antes de que pudiese darse cuenta, su prima Melody ya la estaba abrazando, al mismo tiempo que sentía una brisa que de seguro fue el resultado por su velocidad. – No creí que vendrías, imagine que harías un pataleo o que usarías tu accidente como excusa para no venir.

-No me lo recuerdes. – Le pidió molesta, mirando esa sonrisa que era normal en ella. Veía el hermoso vestido rosa pálido que le llegaba a las rodillas, con un corte para que sus piernas se moviesen con mayor libertad, la parte de arriba era como un corsé, con un escote en corazón, bien ajustado a su cuerpo y sin nada en los brazos que lo mantenga en su cuerpo, solo el cierre que estaba en su espalda. – ¿Estás mejor?

-Nunca he estado de maravilla… eso si, tengo que seguir soportando al idiota de nuestro primo. – Cruzándose de brazos al momento que hacía un gesto de fastidio.

-Mis condolencias.

-Ustedes dos deberían abrir un show de comedia, lo único que salen de sus bocas son puras estupideces. – Fue el ataque de Peter al aparecer de golpe frente a ellas de brazos cruzados.

-¿Sabes? Esa boca se abre, pero yo solo oigo "bla, bla, bla". – Fue el ataque de Kathie, ganándose una risa por parte de Melody. Ambas juntas sus nudillos ante el gesto de fastidio de Peter.

-Déjame ayudarte con el abrigo. – Esme se acerco a su nieta para quitarle dicha prenda. Kathie hizo un gesto de fastidio por eso, sabía que su abuela lo hacía para revelar el vestido pronto y sorprender a Edward.

Con el abrigo fuera, se podía ver que la mestiza usaba un vestido palabra de honor, sin las mangas, le llegaba a las rodillas el color de la tela era de color blanco. Tenía un tul transparente encima que era de color negro con unos bordados que tomaban la forma de flores en todos los tamaños y finalmente, un lazo negro bajo el pecho, como el adorno final, cayendo lo que sobraba en su espalda.

-¿Ese no es el vestido que te regalo Edward el año pasado en tu cumpleaños? – Murmuro Alice con una fingida inocencia, pero sus ojos la delataban, porque en verdad lucía lo mucho que se divertía con la sorpresa que reflejaba su hermano.

-No, uno que se parece. – Le dijo con un nivel de sarcasmo muy notorio y con una ceja alzada. – ¿Tú que crees?

-Pues se te queda genial. – Rosalie pasó por su lado y la examino. – Buena elección Edward, resalta muy bien la belleza de tu hija.

-Cambiemos tema. – Pedía la mestiza con un tono de fastidio, como odiaba deberle favores a la gente porque se sentía justamente como ahora: estresada y nerviosa. Se sentía atrapada en un laberinto de emociones que la incomodaban demasiado.

-Pero es tan divertido verte así. – Dijo Peter con un gesto de burla, mostrando que buen hijo de Rosalie era.

-Bueno, no es mi problema de que estés celoso de que sea más linda que tú. – Le saca la lengua al momento que lo ve arrugando el ceño en un gesto de fastidio. – O que yo no tengo unas ojeras hasta el suelo.

-¿Y a quien le importa unas simples ojeras? Por lo menos, yo no tengo heridas por chocar por un simple árbol… porque no soy frágil.

-Pasemos a la mesa. – Bella tomo a su hija por los hombros al ver el gesto de desagrado que se reflejo en su cara. – Huele delicioso, ¿Qué prepararon?

-Pues quise hacer el favorito de Kathie como Bienvenida a Forks. – Comento Esme para luego ir hacía la cocina con pasos acelerados.

-¿Y van a comer también o van a sentarse viendo como comemos como si fuésemos conejillo en un experimento? – Pregunto Kathie a su familia de vampiros.

-Me parece tentador eso de observar. – Confeso Edward con una traviesa sonrisa en los labios al momento que veía a Bella, quien sólo le lanzo la lengua y miro hacía otro lado.

Kathie la observo fijamente, para luego lanzar un bufido fastidioso.

Esme llego con la comida, era justa para dos personas, asique en verdad ellas iban a ser los conejillos y ellos los científicos locos que no paraban de observarlas y anotar cosas. Por lo menos, ellos estarían observando con copas de vino en las manos, algo es algo.

Todo iba bien, "normal" para ellos, ella y Melody se burlaban de Peter, a veces iban llegando al nivel de las peleas, pero los adultos los detenían a tiempo.

-Es el de Kathie. – Aviso Alice.

Y suena un móvil.

-Gracias tía Alice. – Kathie saco el aparato de su bolsito que colgaba en su asiento. Observa la pantalla para ver quien era. – Es de la escuela de la Reserva.

Vio como los Cullen pusieron expresiones serias, como si en un campo de batalla estuviesen. Ella los ignoro y contesto.

-Señorita Swan. – El director le hablaba a través del aparato. – Habla con el director. Acabo de recibir los resultados de su examen de ingreso.

-¿Y? – Pregunta algo temerosa, temía perder su esperanza de estar libre en la escuela… y cerca de Jackson… ¡¿Pero como salió ese pensamiento de su cabeza? Ah si, en querer ayudarlo con esa tristeza misteriosa… o eso quería dejar en claro.

-Tiene unos excelentes resultados. – Por su tono de voz, parecía que no le gustaba para nada confesar algo como eso.

-¿Entonces…? – Se esforzaba, en verdad estaba haciendo un esfuerzo por no reflejarse emocionada y victoriosa, pero era imposible, no podía evitar sentirse la reina del mundo cuando lograba una victoria.

-Bienvenida a nuestra escuela.

-Muchas gracias. Nos veremos mañana. – Cuelga con una sonrisa de satisfacción al ver el gesto de desagrado de su padre y Peter. – ¡Sí! – Alza sus dos manos al cielo.