Lo siento con todo el mundo, pero aún no termina mi martirio universitario.
Rincón Respuesta: ChiharuLamperouge: más que poco yo creo que lo de estos dos ya no es ni teatro jaja, todo cae por su propio peso. Bueno muchas gracias como siempre por tus reviews y por leer :D/ Izuspp: Gracias a ti por leerla y bueno las respuestas a tu review en este capítulo, más o menos jaja ¡ya empiezan a caer!
Os adoro little demons.
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Cap.7.-Amor con preaviso
La mañana del viernes, Claude se despertó cuando unos traviesos rayos de sol se colaron por la ventana e hicieron diana en su cara. Protestó medio dormido y se levantó para bajar la persiana, aún era temprano. Echándose nuevamente sobre su cama miró a Sebastian, que dormía a su lado, bocabajo y mirando hacia él, con lo que el sol a él no le daba en la cara; a pesar del sueño que todavía tenía se quedó mirándole unos segundos: su respiración acompasada, sus ojos cerrados suavemente y sus labios ligeramente entreabiertos; tuvo la tentación de acariciarle la cara. Pero cuando sus dedos estaban ya a dos centímetros un chispazo surcó su mente y él se detuvo, devolviendo su brazo a su sitio.
-"¿Qué demonios estaba haciendo?"—se preguntó para después cerrar los ojos otra vez.
Dos horas más tarde ambos corrían para llegar a tiempo a los estudios, ambos se habían quedado dormidos. A pesar de haber ido en coche y a toda leche ambos jadeaban, se bajaron con rapidez. Edward les esperaba zapateando y con su peor cara de enfado en la cara.
-¿Se os pegan las sábanas o qué?
-Mejor no te contestamos a eso.—respondió Sebastian, el rubio le gruñó. Rió, pero Claude se quedó serio; esto extrañó al ojirrojo.—¿Te pasa algo?
-No, nada. Vamos, nos esperan en vestuario y maquillaje.—respondió con normalidad, poniéndose en marcha; su compañero enarcó una ceja, puede que convivieran desde hace poco, pero ya iba conociéndole lo bastante como para decir con seguridad que al ojidorado le pasaba algo.
Mientras se ponía la ropa y le daban unos cuantos retoques en maquillaje y peluquería Sebastian pensaba. Su "pareja" había estado rara desde que se levantaron, apenas cruzó palabra con él, ni siquiera para discutir, estaba reacio incluso al más mínimo contacto y no le miraba directamente.
-¿Le sucede algo Sebastian?—preguntó con amabilidad la peluquera mientras le arreglaba los mechones de la cara.
-No.—miente—¿Por qué?
-Porque le noto pensativo y cada vez frunce un poco más el entrecejo, como si algo lo preocupara.—Sebastian quedó medio asombrado, el instinto de las mujeres siempre conseguía dejarlo boquiabierto, su madre era igual, no se le escapaba ni un detalle. Y en cierto modo esa peluquera le recordaba a ella.
-Estaba pensando en...en Claude.
-¿Algún problema tal vez?
-No...quiero decir...—cavila, no podía dejar que se descubriese el plan—quiero decir que no pasa nada, sólo que esta mañana se ha despertado muy raro y no sé por qué.
-Si fuera otra persona le diría que hablase con él, pero su pareja es una persona más bien reservada, así que déjelo estar hasta esta noche, si durante el día no mejora entonces hablen esta noche.
-¿Qué eres terapeuta?
-No, pero soy mujer, y en este mundo he llegado a ver de todo.—respondió con dulzura.—Bueno, ya está listo, ale, a rodar. Es la última etapa.
-Gracias, por todo.—se despidió el ojirrojo sonriéndole a su modo.
En los estudios rodaron un par de escenas más hasta que el director ordenó que todo el equipo A se trasladase hasta la zona en que el equipo B había preparado las escenas que debían rodarse en la calle.
-¿En qué parte de la ciudad rodaremos? —quiso saber Sebastian, que compartía coche con Claude, Edward, Richard y Ash.
-Cerca de aquí, hemos acondicionado un espacio de la calle que se adapta a la perfección a lo escrito en el guión, después, volveremos a los estudios y rodaremos las escenas de la casa de Jared.—respondió el rubio repasando varias notas.
Sebastian miró de reojo a Claude, que seguía evasivo y mirando por la ventana, miró al otro lado, donde Ash estaba sentado, el peliblanco le sonrió; y en ese momento el ojirrojo sintió al ojidorado agarrarle un par de dedos. Richard, desde el asiento de delante esbozó una diminuta sonrisa.
Apenas 20 minutos más tarde, llegaron al lugar en cuestión, donde el equipo B de técnicos que Edward había mandado allí esa misma mañana ya tenía todo preparado. Todo volvió a ponerse en marcha para el rodaje mientras el equipo de seguridad mantenía despejado el perímetro.
Jared acababa de salir de trabajar, ese día no se llevó su coche para evitar el atasco provocado por la desviación del tráfico a consecuencia de las obras de la calle. Dando un paseo, se mezcló con el bullicio de la gente que caminaba por el centro de la ciudad; y allí, esperando para cruzar la calle, le distinguió. El corazón del abogado dio un pequeño brinco al reconocer el perfil de Eric, tan diferente a como se presentaba en las noches; vestido de arriba a abajo con ropa de calle que ocultaba esa figura que a fuerza de semanas Jared había acabado conociendo a la perfección. No supo muy bien por qué, pero cuando el semáforo cambió a verde tuvo que seguirle.
-"Me podría acusar a mí mismo de acoso."—pensó con fastidio.
Eric caminaba a paso tranquilo y Jared le seguía a una distancia prudencial, por fin, el ojirrojo se detuvo en un puente metálico que cruzaba por encima de la calle, sacó un cigarro, lo encendió y se apoyó en la baranda, esperaba a alguien. El ojidorado no subió al puente de metal, y se quedó alejado uns 5 metros de él, fuera de la vista del bailarín.
-¡Vale chicos, Ash entras tú! ¿Listo? ¡Acción!
Un apuesto y elegante hombre de pelo blanco apareció unos minutos más tarde y se situó al lado de Eric, que le miró con desgana.
-Llegas tarde Vincent Harvey, y eso no es propio de ti.
-Vamos, vamos mi enfurruñado bailarín, no hace falta que te gastes esos humos conmigo.—dijo el hombre apegándose a él con aire seductor, el ojirrojo le apartó sin miramientos.
-No te andes por las ramas que ya he esperado bastante ¿has traído lo que me debes?
-Sí y no. He estado pensando en que técnicamente no te debo nada dado que tú ya cobras por menear esas caderas y lo del sexo es un aparte que ni siquiera consta en tu contrato ni en el de los demás.
-Considéralo una propina, te di tiempo para que me dieras lo que me debes de esas dos noches que no me pagaste. Así que no te andes con jerga disfuncional y suelta el dinero.-ordena el bailarín encarando al hombre peliblanco.
-Eh eh eh, menos humos bailarín, recuerda que aún puedo ir hasta la Universidad y contarles lo que haces tú por las noches en lugar de estudiar como un buen chico. ¿Te parece bien?
-Eres un rastrero.
-Mejor no te contesto a eso...
-Ja ¿qué me dirías? Que soy una puta ¿no? Eso es un tópico más bien pasado de moda y creo que a tu mujer le encantaría conocerme, después de todo has pasado más aniversarios de boda en la cama conmigo que con ella.—espeta Eric con osadía.
Entonces la mano de Vincent cruza de un bofetón la cara del ojirrojo, que le mira desafiante; esto cabrea el doble al peliblanco, que agarra por el cuello de la chaqueta a Eric y lo estampa contra la barandilla metálica, haciéndole soltar un diminuto quejido.
-¡Cuidado con las caídas en falso! ¡Muy buena! ¡Claude, prepárate!
Y antes de que el hombre blanco pudiese estampar su puño contra Eric, un brazo le agarró y le detuvo en el aire, después sintió en su mejilla el mismo golpe que él pensaba dar.
-¡Jared! ¿¡Qué haces tú aquí!—pregunta sobresaltado el pelilargo.
-De momento, voy a encargarme de este idiota. Y después ya veremos.—responde interponiéndose entre ambos.
-¡Maquillaje, preparad a Ash!—ordena Edward.
-Nngh ¿quién cojones eres tú?—gruñe Vincent sobándose la mejilla, su labio inferior sangraba.
-Nadie que te importe.—le contesta Jared en tono venenoso.—Lárgate o te encajaré otro puñetazo.
-Vaya vaya, veo que has conseguido un chucho guardián Black Butler.—ríe el peliblanco—Pero me pregunto cuánto tardarás en abandonarlo. No te creas que tú y yo hemos terminado, pienso cobrarme esto con creces.
-Lárgate o te acusaré de agresión y amenazas.
Vincent les dedica una última mirada y se va a paso tranquilo, ambos quedan en silencio. Jared camina hasta Eric y le toca el brazo para que lo siga.
-¡Sensacional! ¡Ha quedado fantástico! ¡Muy bien equipo, volvemos al set!
-¡Director!—llama uno de los asistentes.
-Gran escena ¿no os parece?—pregunta amigable Ash, mientras le quitan el maquillaje de las heridas.
-Yo diría que buena.—responde Sebastian.
-Sí, estoy de acuerdo. Hey Claude, muy buena de tu parte. Aunque haya sido ficticio he notado el efecto del viento cuando hacías como que me dabas el golpe, estoy seguro de que tienes buena fuerza en esos bíceps.—ríe el peliblanco, Claude que estaba medio ido, vuelve a la tierra y le responde en monosílabos.
-Sí, bueno. Exigencias.—contesta yéndose. Sebastian bufa.
-¡¿Cómo que se han filtrado imágenes del rodaje?—brama Edward a pleno pulmón-
-Sólo un par jefe...—titubeó el pobre hombre.
-¡Rodará la cabeza del culpable, y CH será quién la corte!
Una hora más tarde, de vuelta en los estudios, el rubio director había conseguido calmar un poco sus crispados nervios y que rodaran la primera escena en la que Jared conducía a Eric hasta su casa. Ash no había dejado de parlotear con Sebastian, y éste respondía a la conversación, los dos muy amigables; como su doble especialista de riesgo en Kuroshitsuji, Ash tenía buena relación con el actor ojirrojo. Sin embargo este hecho no hizo sino conseguir que Claude adoptase una actitud incluso peor que la de antes; ahora te podía fulminar con la mirada con lo que le dijeras o responderte en un gruñido sordo. Todos pensaban que ese día la supuesta pareja había discutido y por eso el actor ojidorado tenía esa mala cara, y para colmo de males su pareja pasaba de él y se encontraba la mar de sumergido en su conversación con otro tío.
-"¿Qué puñetas pasa conmigo? Espabila."—se regañó mentalmente Claude, pero sintió sus nervios crisparse cuando el muy desteñido de Ash tocó en el brazo a Sebastian.—"Que suerte tienes de que no tengamos que volver a rodar la escena del puente, porque esta vez te daría el puñetazo de verdad." "¿Pero qué estoy pensando?"—exhalando aire por la nariz decidió tomar unos minutos el aire.
-Disculpa Ash, pero tengo algo que hacer antes de que empiece a rodar.—se excusó Sebastian al ver a Claude salir del set, echando a correr le persiguió, dejando con un par de palabras en la boca al peliblanco.
Afuera, Claude pensó que hoy, a pesar de ser gente sana y no fumar, verdaderamente necesitaba un cigarro; elevando la vista al cielo contempló las nubes siendo arrastradas por el viento; hasta que su tranquilidad se vio interrumpida por Sebastian, que cayó sobre su espalda.
-¡Sebastian!
-Claudeeeee, ¿qué haces aquí?
-Nada.—contestó con sequedad, el ojirrojo se quitó de su espalda y lo encaró de frente.
-¿Y se puede saber qué te pasa hoy? Con esa actitud el teatro se nos viene abajo.
-Ya, ya. Sólo estoy un poco espeso, anda y no me atosigues.
-¿Espeso eh? Bueno, como este fin de semana toca cambiar de casa ¿qué te parece si esta noche nos despedimos de tu bonita cama a lo grande?—preguntó Sebastian, primero picajoso pero después en tono candente apegando sus caras.
El desasosiego del otro actor no hizo sino aumentar, pero aún así agarró al ojirrojo y le robó un asfixiante beso justo cuando Edward salía a buscarlos para grabar.
-¡Eh tortolitos! ¡Guardad algo para después y venga a trabajar!—exclamó entrando dentro otra vez.
-Eso digo yo, guarda algo para la noche.—le susurra Sebastian a Claude dándole con dos dedos en la frente y entrando dentro también.
Claude sacudió la cabeza y entró tras ellos. Ash ya se había ido, a él ya no le necesitaban para rodar, en su lugar apareció Agni, al actor hindú el director había decidido reservarlo para la segunda temporada, al igual que a muchos otros; pero le necesitaba para estas últimas escenas.
-Muy bien muchachos, empecemos con las escenas del piso, un ensayo y rodamos. ¿Preparados? ¡Vamos allá!
Eric se dejó arrastrar por Jared hasta su casa, acorde con su nivel de vida. Llegaron y el de ojos oro prácticamente le sentó en el sofá y tomó asiento a su lado, mirándole con esa cara imperturbable que ahora tenía expresión indagante.
-¿Qué me miras tanto?
-Aquí las preguntas las hago yo, que para eso soy el abogado.—le dijo, Eric hizo una mueca—Dime Eric Swan ¿cuántos años tienes?
-21. ¿Por qué?
-Porque no aparentas ser tan joven.
-Por Dios, de todo lo que habrás tenido que escuchar y sólo te preocupa lo viejo que soy. ¿Me seguías o qué?
-Llámame tu ángel de la guarda.—le contestó sarcástico, Eric rió.
-Entonces creo que me he llevado al mejor. ¿No, Jared?Me lo habrás dicho una vez, pero me acuerdo de tu nombre perfectamente, supongo que porque al final terminaste viniendo a mí a menudo.
-No preguntes por qué, porque ni siquiera yo lo sé. Así que todavía estás en la universidad...
-Sí, y lo que todavía me queda estudiando Medicina. Aah, no pude haber escogido carrera más larga. Oye ¿y tú cuántos años tienes?
-27. ¿Y qué te he dicho sobre las preguntas?
-Sabes de sobra que no soy de los que obedecen. Además, mi vida no es asunto de nadie...—habló con determinación mezclada con algo de tristeza—sólo mío. Y tú, no tendrías por qué haberte entrometido antes.
-Cierto, no habría tenido por qué. Pero no soporto a cretinos como ese tío.
-Vale, vale lo capto.—ríe con sonoridad—Oye, ya que estoy aquí ¿qué tal si te recompenso por ser un metomentodo? ¿Te apetece una lección de anatomía?
-Soy más de letras Eric, por algo soy abogado.
-Sí ya...
-¡Corten! ¡Buena chicos! ¡Ale, venga pasamos a las escenas triple X!—exclamó Edward con tono cansino. Obedientes a las órdenes de su director, ambos actores y el equipo prepararon la última escena de la temporada en que Jared y Eric se acostaban juntos.
A la mañana siguiente, Eric despertó prácticamente en brazos del abogado, se habían quedado dormidos uno encima del otro. Restregándose los ojos buscó su móvil, poniéndose en pie, atina a ponerse los pantalones y sale al balcón, menos mal que era acristalado, porque hacía un frío que pelaba. Marcó un número y esperó a que contestaran.
-"¿Diga?"
-Sage...
-"¡Eric! ¿Dónde estás? No has vuelto en toda la noche y me dijiste que hoy no trabajabas."
-Tranquilo Sage, estoy en casa de...bueno ya te contaré quién cuando vuelva.
-"Ay Eric, a veces me gustaría saber en qué clase de líos te metes. Soy tu mejor amigo pero a veces tengo la sensación de que me ocultas demasiadas cosas."
-Tú tranquilo hombre, que yo estoy muy bien. Volveré por la tarde. ¡Nos vemos!
-"De acuerdo, anda y no cometas muchas locuras."
-Sabes que ése no es mi estilo.—bromeó el bailarín colgando. Sage era su mejor amigo desde hace varios años, como él, estudiaba medicina y era un hombre de ascendencia india con unos bonitos ojos grises y el cabello blanco como la nieve. A pesar de tener la misma edad, Sage era mucho más maduro que Eric, por lo que el ojirrojo, a modo de broma y para chincharlo, le decía mamá cuando se ponía en plan "pesado". Unos brazos le echaron una manta por encima y se giró para ver a Jared ya completamente vestido.
-Vas a acabar resfriandote si sales así a la terraza, anda pasa.
-Gracias. Oye, no estuvo nada mal...lo de anoche, como siempre.—habla mientras se pone otra vez la ropa y su anfitrión le da una taza de café humeante.
-Lo mismo te digo.—toma asiento, Eric le imita.
-Me cuesta admitirlo pero...tú eres diferente. No eres como el resto que ha pasado por mi cama, a una parte mía le agradas.
-Supongo...—se arregla unos mechones de pelo—que será a esa parte a la que le encanta menear las caderas.
-Pues la verdad es que no, señor abogado.—contesta ofendido—Más bien a la parte diurna que no está vestida con poca ropa y subida a botas de aguja.
-¿Seguro?
-¿Cómo qué seguro?
-Mi deber es hacer que mis clientes me cuenten toda la verdad Eric. Y tengo que estar convencido de que tú me estás siendo sincero.
-Te soy sincero.—respondió ruborizándose ligeramente, Jared sonrió.
-Entonces—le sujeta la barbilla—bésame.
Eric no supo que tonalidad había adquirido su piel ante la petición/orden de Jared, y como un bobo hipnotizado por esos ojos dorados buscó sus labios y pro primera vez le besó. Un beso suave que poco a poco fue tornándose más fuerte y pasional. El oxígeno les hizo separarse.
-¿Hay algo en esta vida que se te de mal?
-Nunca se me ha dado bien la ciencia.—contestó sonriente Jared, Eric apoyó su frente contra la suya.
-Bueno, pero para eso...ya me tienes a mí. Felicidades Jared...
-Stason, Eric. Mi nombre completo es Jared Stason.
-Pues felicidades Jared Stason, acabas de cazarme. Desde el primer momento en que te vi supe que serías mío, aunque no imaginé que acabaría siendo al revés.
-¿Tuyo o de Black Butler?
-No te pienso compartir aunque seamos la misma persona. De momento eres todo mío.
-Ya discutiremos después la separación de bienes. Porque has de saber que...—habla cerca de los labios contrarios—tú, Eric Swan, y tu alter ego Black Butler, sois completamente míos.
-¡Corten! —exclamó Edward, de fondo se oyeron unas palmadas, alguien aplaudía pausadamente.—Hasta que por fin vuelves a aparecer CH.
-Hola a ti también querido Edward. Bravo, bravo bravo. Sabía que mi decisión era correcta, he visto los primeros montajes y quedan de maravilla y cuandose arreglen los últimos quedará sensacional. Esta primera temporada será un gran éxito, lo veo venir.
CH rió, después de tanto tiempo la enigmática productora había vuelto, y tenía una noticia que dar a su equipo.
-Muy bien señoras y señores, lo prometido es deuda y tras mucho pensarlo por fin me he puesto de acuerdo con los directivos para darle nombre a esta serie. Y hemos decidido que el nombre será Dears. Nombre corto, sencillo, fácil de recordar y que creemos se adapta muy bien a la atmósfera de la serie.
-¿Y cuando se estrenará?—quiso saber Agni—Soma está eufórico con saberlo.
-Pues dile a tu querido Soma, que el primer capítulo se estrena la próxima semana, el viernes por la noche. Y esperamos un índice bastante alto de audiencia. Ah y por cierto, parejita—les dice a Claude y Sebastian—enhorabuena por la farsa, ya me he enterado de vuestra "relación"—sonríe con fiereza—Edward no pudo resistirse a llamarme y contarmelo.
-¡Eh! Se dice el pecado pero no el pecador.—protestó el rubio.
-Eso no va conmigo. Y volviendo a lo que estaba, cuando paséis por el centro de la ciudad...fijaos en las vallas publicitarias.
El equipo entero tuvo una cena esa misma noche de despedida de final de temporada, la enigmática CH los llevó a un restaurante de lujo en el que comieron y bebieron hasta hartarse, el propio Edward acabó con un cierto matiz de embriaguez, el "estar contento" como le llaman", que le confería una personalidad 80 veces más divertida de lo normal. Grell, decidió no desaprovechar esa ocasión y le persiguió móvil en mano durante toda la noche grabándole. Al terminar la cena algunos incluso propusieron seguir con la juerga e ir a tomar unas copas, unos aceptaron, otros rechazaron la oferta.
-¡Will, vámonos tú y yo de marcha! ¡La noche es joven!
-Ni loco.
-Agni ¿tú cómo te sientes? Yo estoy bien, pero lo que tú quieras.
-Yo estoy también bien, así que ¿qué te parece si les acompañamos un rato?
-Nee Claude, yo estoy algo cansado, además—le susurra—te tenía prometida una despedida de tu cama ¿no?
-Cierto.
Ambos se despidieron del equipo y partieron a casa. En el coche esperaban a que el semáforo se pusiera verde cuando Sebastian señaló hacia delante.
-¡Mira, somos nosotros! ¡Es el cartel de la serie!
Y así era, y el cartel en cuestión pequeño precisamente no era. CH y los directivos querían darle a esta producción el mismo bombo y platillo que a la mejor película de Hollywood. Allí estaban ellos dos, juntos. "Jared" estaba detrás de "Eric" sujetándole por la cintura mientras éste último miraba hacia atrás y le rodeaba el cuello con un brazo. A Sebastian el cartel le dio risa y Claude sintió una gota bajarle por la frente, malditas sesiones fotográficas. Una vez en casa, el de ojos oro se abalanzó como una fiera en celo a por el de ojos rojos; algo sorprendido, el actor de pelo largo respondió a su ataque.
-¿Qué te pasa esta noche? Estás más fogoso de lo habitual.
-Calla y no te quejes.
-No, si no me quejo. Aah—suspira quejándose—sigues siendo un idiota.
Fue una despedida a lo grande, Claude no dejó prácticamente dormir a Sebastian y viceversa. A la mañana siguiente a ver quién se despertaba para empezar a preparar el trasvase de casa. Pero bueno, habría que hacer de tripas corazón.
-¿Seguro que no te has olvidado de nada?
-Buenas horas tienes de preguntármelo ahora que ya estamos en tu casa.
-Quejica. Esta noche te quedas sin sexo.—le bufa.
-Vale. De todos modos los calentones te entran antes a ti que a mi. —y de ese modo tuvieron la primera pelea en casa de Sebastian.
A la semana siguiente, ambos ya de vacaciones oficiales y esperando por el guión de la 2ª temporada, la noche del viernes hicieron palomitas y se dispusieron a verse actuar en el estreno de Dears. En cuanto empezó, al actor ojirrojo le entró un ataque de risa.
-¿Qué te hace tanta gracia?
-Las caras que pones delante de una cámara.—como respuesta, Claude le lanzó un cojín que el otro esquivó con habilidad y siguió riéndose.
Las expectativas se cumplieron, y la serie resultó ser un gran éxito que encantó al elenco de fans de Kuroshitsuji; sobre todo a las femeninas, al poder ver cumplida la fantasía de ver juntos como pareja a los dos guapos y perfectos actores. Claro que también encantó a los medios, que no dudaron en atosigar a ambos. La vida de la estrella es muy dura. Así, pasaron cerca de dos meses; Claude y Sebastian ya habían alcanzado el grado de amistad en su relación, vivían juntos y hacían el papel de pareja en la calle sin ningún problema; incluso descubrieron que tenían más cosas en común de lo que nadie creería.
-¡Hey Claude! ¡Mira, CH nos envía los borradores del guión de la 2ª temporada! Me muero de curiosidad.
-Eres más cotilla que las mujeres.
-Mira quién fue a hablar.
Un día, Claude caminaba por la calle cuando de pronto sintió unos pequeños maullidos provinientes de un callejón, un pequeño gato gris oscuro maullaba con desconsuelo. El ojidorado arqueó una ceja, el animal se escondió detrás de una caja de cartón en cuanto le vio; no es que fuera muy amante de los felinos pero ese gato tenía todavía pinta de ser una cría, seguramente abandonada; así que llamándole con suavidad consiguió que saliera de su escondrijo, lo cogió y se lo llevó.
-¡Hey! ¿Por qué has tardado tanto?-preguntó el ojirrojo cuando el otro llegó por fin.
-No quedaba el modelo de la funda de Ipad que quería y encargué uno. Oh por cierto, esto es para ti.
-¿El qué?—el ojirrojo abrió los ojos como platos al ver el pequeño animal que su compañero le tendía, agarrándolo lo examinó con cautela y sonrió feliz. Y es que una cosa que el actor compartía con su alter ego mayordomo era el gusto por los gatos.—Es precioso, gracias. Pero ¿por qué?
-Lo encontré en la calle, estaba sólo y maullaba como un condenado. No sé, su cara me recordó a ti, así que te lo traje.
-¿Insinúas que tengo bigotes como él?—preguntó haciéndose el ofendido—Bueno, creo que lo llamaré...Noir, en honor a su mitad amo mitad francés.-dijo muy seguro refiriéndose a Claude.
-No es de color negro.
-Pero casi. Di gracias Noir...—dijo Sebastian llevando en brazos al gato hasta quedar junto a Claude, el gatito maulló.—Gracias también de mi parte. Luego te recompenso.—finalizó dándole un fugaz beso en los labios. Una costumbre no muy normal, pero que en el fondo ya tenían practicada.
-De nada...—susurró Claude cuando Sebastian se hubo encaminado al baño para lavar al animal.
Esa tarde, Sebastian se fue al veterinario con Noir para que lo examinaran, Claude se quedó en casa, nuevamente la del ojirrojo, tras el último cambio, examinando el guión. Mientras lo leía, cientos de pensamientos se arremolinaban en su cabeza; la experiencia de estas últimas semanas, todo lo vivido, todo lo que estaba experimentando estaba martilleando con fuerza en su pecho. ¿Qué acaso estaba empezando a confundirse entre realidad y ficción? Leyó una frase en concreto y dejó caer el guión a su lado.
"Te quiero." Esa simple frase que debían decir, se clavó como un dardo en su cerebro y su pecho y su mente traicionera recordó el último beso que Sebastian le había dado esa mañana cuando le había llevado a Noir.
-No puedo hacer esto...—suspiró. Pasó unos minutos quieto y con los ojos cerrados, finalmente se levantó y fue a por su móvil. Estaba indeciso, pero al final llamó.
-"¿Diga?"
-Póngame con la señorita CH por favor.
-"Un momento si es tan amable." —contestó la operadora, el actor había llamado al edificio de producción. Segundos después la voz cambió y CH respondió.—"¿Sí?"
-CH...
-"Aaah, Claude. ¿Qué tal? ¿Recibisteis el guión?"
-Sí, pero no es eso de lo que quiero hablarte.
-"¿Y de qué? ¿Va todo bien con tu amorcito?"—preguntó divertida.
-CH...—advirtió.
-"Vamos hombre que sois pareja para algo." "Ya veréis que bien lo pasáis en la segunda temporada."
-De eso sí quería hablarte.—coge aire—No voy a participar en esa temporada, quítame del papel.
-..."¿Es coña no?"-preguntó tras unos segundos de silencio.
-No, no estoy de broma.
-"¿¡Y esto a qué viene! ¿¡Qué cable se te ha cruzado!"
-Simplemente no puedo hacerlo.
-"¿¡Y eso por qué!"—gritó exasperada.
-Soy actor...interpreto papeles. Si no puedo hacer el papel de enamorado sin enamorarme de verdad entonces no tiene sentido que continúe.
-"¿De qué hablas Claude?"
-Hablo de que no puedo hacer de Jared. No puedo volver a actuar con Sebastian en este papel porque...—hace una pausa, suspira abatido—porque he terminado por enamorarme de él. Estoy enamorado de ese estúpido idiota de Sebastian Michaelis.
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O_O ¿Alguna cosa que decir? XD
Yo sí, que en el próximo capítulo la cosa va a echar humo. ¡El montaje de estos dos al descubierto!
Atte.-Cherry Cheshire ;)
