Hola! Sorry por hacerlos esperar por otra continuación!
Aunque espero recibir unos dos o tres reviews al menos porque me di cuenta que a pesar del largo tiempo, solo he recibido 1 comentario del último capitulo y eso me hace pensar en dejarlo. Así que si andas por ahí, ya seas anónimo o con cuenta en , dime que te gusta para subirme el animo con este fic. Yo lo agradeceria muchoo!
Pero bueno, dejando ahora las suplicas de lado, les dejo el siguiente capitulo... ahora Kathie va a tener problemas de nuevo! XD
Capitulo 8: Temporada de Caza.
Maldita Zorra que se cree mejor que nosotros.
Son los pensamientos de Vanesa observando recelosa a la odiosa Kathie Swan conversando con Rosa sobre algunas ofertas de ropa por la revista que andan observando. Entonces Jackson se unió al grupito y su ira crece más. ¿Cómo él y Rosa pueden andar alrededor de esa presumida? ¡Es una sucia chupasangre que invade terreno sagrado!
Cierra el casillero con tanta fuerza que casi se le rompe la puerta. No es fácil ser una adolescente con sangre de lobo en el ADN. Da un brinco de susto por encontrarse a Nataly detrás de ella. Nataly Bigby, diecisiete años, la hermana mayor de Rosa y otra mujer lobo. Es una de las populares de la escuela con su bello rostro de marfil pintado de chocolate con labios rojos y ojos negros. Su cabello negro azabache y sedoso brillaba ante cualquier reflejo de luz, le llegaba a media espalda y con un cintillo blanco de accesorio.
—Me alegra no ser el único lobo que le desagrada su presencia. — Nataly frunce los labios con los ojos en Kathie y Rosa. — La tonta de mi hermana la tiene en un escalón bien alto en su pirámide de amistades, no importa cuántas veces le haya dicho que es una zorra chupasangre que la usa.
—Y no olvidemos la forma en cómo se le insinúa a Jackson. — Gruñe la rubia sintiendo asco de la forma en cómo el chico abrazaba a Kathie por los hombros luego de algún comentario sarcástico. — Se le ordenó vigilarla, no seducirla.
—¡No vuelvas a decir eso de nuevo! — Sisea enojada y Vanesa se estremece de miedo. No le gusta la idea de Jackson interesado en la vampiresa. — Pero tienes razón con respecto a la falta de responsabilidad por parte de Jackson.
—¿Tienes alguna idea Nataly?
—Hablaremos con Sam y le diremos lo que nos preocupa… él nos dará entonces el permiso para deshacernos de la chupasangre de una vez por todas.
Melody oculta su cabeza en el interior del casillero aguantando el aire apenas ve pasar a Andrés caminar y oye un conocido bufido.
—En serio Melody, actúas como si el chico nuevo tuviese la peste o algo así. — Se queja su amiga Alexis, una adolescente completamente humana que posee preciosos ojos color miel y un cabello negro tan largo que rebasa sus rodillas. — ¿Acaso te gusta?
—No digas tonterías, no me gusta ni me da miedo. — Actúa lo más molesta y digna posible. — Yo solo… no puedo encontrar mi calculadora.
De nuevo Alexis se queja con un bufido sarcástico. Está bien claro que no se lo ha comprado.
Obviamente no vas a encontrarlo ahí si ya está en tu mochila. — Señalando.
—Oh… — Da gracias de ser un vampiro o su cara estaría roja como tomate.
Alexis no contiene su risa y Melody le da un empujón suave para que pierda el equilibrio y se queja también de lo perversa que es. Es un cuadro de locos. Un vampiro y un humano siendo amigos y que el humano continúe vivo luego de molestar al vampiro y que este se deje ver apenada y humillada. Pero son las mejores amigas y Melody sabe que puede confiar con Alexis hasta su vida inmortal.
—¿Acaso el tal Andrés te ha hecho algo? — Alexis deja las bromas a un lado y deja mostrar preocupación por Melody. — Aunque has estado rara desde que llego al pueblito. — Recordando el día que colapso.
—Estoy bien… no me ha hecho nada, lo prometo. — Bueno, no intencionalmente, pero ella no debe saberlo.
—Hola muchachas. — Melody pega un brinco por la inesperada aparición de Zack. Otra vez se escapó de su ojo psíquico. Su pelo azul teñido lo tiene peinado hacia atrás y sus ojos verdes brillaban por la reacción de la vampiresa. — Lo siento, no quise asustarte Melody.
—E-está bien… sé que no lo hiciste con mala intención. — Otra vez da gracias que no puede sonrojarse.
—Descuida Zack, Melody sólo anda sensible. — Alexis mosquea a su amiga una vez más.
—Alexis… ¡Párale! — Su amiga no sabe su origen vampiro, pero se aprovecha demasiado de su cariño e incapacidad de hacerle daño.
—¿Estás enferma Melody? — Zack se ve preocupado por ella y Melody se siente apenada.
—Estoy bien, no le hagas caso a Alexis… dice tonterías la mayor parte del día.
Zack sonríe apenas comprueba que esta fuera de peligro. Pero no le dura mucho al recordar algo. — Vi la policía en la casa de mis vecinos del frente.
—¿Qué? ¿Fueron asaltados? — Pregunta Alexis.
—Desafortunadamente no… fueron asesinados.
—¿Qué? — Melody se sorprende.
—Todos han muerto, incluyendo los hijos que no pasaban de los siete años.
—¡Eso es horrible! — Exclama Alexis mientras palidece ante la idea de un psicópata en Forks.
—¿Te han comentado algo? — Melody anda atenta por un posible caso de sobrenatural.
—Según me contó un oficial, le drenaron toda la sangre… y les desgarraron la garganta.
—Qué asco. — Murmura Alexis tapándose los labios. Su imaginación ya estaba trabajando y no son imágenes placenteras.
Melody no responde, las descripciones la dejaron pensando y dirige su atención en Peter. Su primo andaba rodeado de amigos y se reía de algún comentario que soltó alguno de ellos.
¿Estará Peter de nuevo desobedeciendo al abuelo?
Para poder hablar con su amigo Gustav de vampiros y hombres lobos sin que ni un alma escuche, Kathie se encerró en su jeep a quince minutos de tiempo libre antes de la próxima clase y le dio a su amigo por celular todo un resumen detallado de Jackson, hombres lobos espiándola y vampiros tras su cuello.
—Que ironía, no quieres saber nada de vampiros y ellos son los que más van a visitarte… para desgarrarte el cuello.
—Es para escribir una novela. — Ironiza entre un gruñido. Se refugia en el asiento como si estuviera tendida en la cama.
— Lo más importante Kathie es que fuiste muy fuerte este mes y no has desgarrado ninguna garganta para chupar sangre directamente del donador.
—Si no contamos el hecho que deje el hospital sin provisiones de sangre… pero si, no desgarre a ningún ser vivo ni deje que mi lado Dark Vader me domine la mente.
—Estoy orgulloso mi joven Padawan. — Kathie se lo puede imaginar sonriendo mientras jugaba al Candy Crush. — Bueno, volvamos al tema de tus fans.
—Ja… cuando dije que quería ser famosa, no me esperaba este público.
—Hay que conformarse con lo que tenemos… pero bueno, no podemos tener todo. — Ambos se echan a reír. — Siendo serios de nuevo, los Vulturis creen que eres una amenaza para su corona o que la raza se descubra… y tienes perros no domesticados que se aseguran que no tengas pulgas… ¿Me olvido de algo?
—¿Qué diablos pensaba mi madre al traerme a este campo de residuos tóxicos? Quiero decir, si mi madre sabe todo esto, ¿Para qué arrastrarme a Forks?
—Habrá pensado que estarías segura viviendo con lobos y con tus parientes vampiros cerca… no olvides que antes de irte me comentaste que sentías que te andaban siguiendo. No habrías podido sola aquí en Los Ángeles.
—Puedo cuidarme.
—Claro… y por eso en todas las ocasiones que corrías peligro los lobos te salvaron el culo. — Su sarcasmo lo deja relucir bien claro.
—¡A callar! — Gruñe molesta y sus mejillas se tiñen de rojo. — Yo no habría estado sola en LA… no olvides que te tengo de mi parte y habríamos ganado siempre.
No obtiene respuesta pero puede apostar que sonreía complacido.
—Como te echamos de menos Kathie Swan Cullen. María te está construyendo un altar en su juego de los Sims y Derek ya parece todo un vagabundo.
—¿Cómo está Lizzie?
—Bajo su ranking de primer lugar en toda la escuela y sus padres le andan sermoneando.
—Dios, me he olvidado por completo acosarlos por teléfono… —Ha dejado sus amigos descuidados por culpa de tantas criaturas tras de ella.
—Es normal, has estado tratando de sobrevivir.
—Pero ellos ni lo pueden entender porque no saben nada de mi sangre mala. — Su cuerpo siente todo el agotamiento. ¿Por qué no puede ser una adolescente normal? Sus problemas serían un treinta por ciento menos de complicadas. — Mándales saludos y que los llamaré está noche.
—Claro… — Su tono dudoso prueba que tiene algo más que decir. — ¿Puedes confiar en el tal Jackson?
Kathie se extraña. — ¿Por qué la pregunta?
—Él sabía desde el comienzo que eras mitad vampiro y no te lo dijo ni te dijo que era un lobo porque te espiaba por los otros lobos que creen que eres peligrosa. Te traicionó.
—Okay, entendía el mensaje. — Echa un vistazo al reloj y grita. La clase empiezan en treinta segundos. — ¡Voy a llegar tarde a clases, pero te aseguró Gustav que se puede confiar en Jackson!
—Está bien. Nos hablamos luego y no llegues tarde.
—Te lo prometo. — Cuelga y hace malabares para poder llegar a la hora.
La cocina de los Cullen está siendo usada, algo que nunca ocurre, gracias a que Bella y Jacob estaban de visita. El lobo preparaba un rico café mientras la humana arreglaba algunos pastelillos que compraron. No alcanzaron a comer en casa, así que no tiene ningún remordimiento en comer dulces ante criaturas sobrenaturales que no pueden hacerlo.
—No hay como planear la derrota de los malos con chocolate. — Bromea Jacob comiendo dos pastelillos a la vez.
—Para ti es fácil porque no engordas. — Se queja Bella sonriendo.
Los Cullen adultos al completo se acercaron a la mesa a pesar que no tienen paladar gustativo sin contar la sangre por tener que discutir ahora el destino de su familia con vampiros tras Kathie.
—Lo siento Bella. — Dijo Carlisle preocupado. — Hicimos un gran esfuerzo para que Kathie prevalezca oculta de nuestra comunidad y ahora resulta que los Vulturis lo han descubierto.
—Nadie puede escapar de ellos, se los dije. — Se queja Rosalie arreglándose el pelo tras la oreja.
—Lo importante ahora es cortar la situación de raíz. — Emmet está seguro de su fuerza y sus palabras.
—¿Alguna sugerencia? — Pregunta Edward frunciendo el ceño. — Porque dudo que unos cuantos vampiros y lobos puedan contra miles de adversarios.
—Y no olvides que Sam le anda echando un ojo de la forma para nada agradable. — Gruñe Jacob recordando al líder de la manada.
—Ellos la ven como un peligro porque atrae a los Vulturis más por lo que Kathie puede hacer. — Dijo Alice.
—¿Crees que podamos convencerlos que Kathie no es una amenaza? — Pregunta Jasper viéndola fijamente a los ojos y tomándole una mano.
—En uno de los futuros nos escuchan… sin estar completamente de acuerdo. ¡Pero es algo!
Bella sonríe al entender que trata de subirse el ánimo, aunque se le nota el cansancio.
—Creo que no fue buena idea traerla a Forks.
—¿Qué quiere decir? — Esme la rodea protectoramente como una madre.
—Creo que habría estado más segura en Los Ángeles.
—¡No! — Alice le reprocha tomándola de las manos para conseguir su atención. — Créeme, si hubieras dejado a Kathie en LA, habría muerto en el momento que el avión partió.
—Gracias Alice. — Bella la abrasa por el cuello con un brazo, pero con mucha fuerza para una humana.
Belle estaba asustada más de su hija que su propio problema de salud. Ningún padre quiere sufrir la pérdida de un hijo después de todo y ella no es la excepción. Tiene miedo de perderla y rabia de no poder hacer algo para protegerla, independiente de lo que el médico de la familia diga que ha hecho mucho con sólo traerla a Forks.
—Ya ves Bella que las cosas mejoraran. — Le promete Edward apenas ella y su hermana rompen el abrazo.
—Espero que tengas razón. — Lo toma de la mano. — Me muero si algo le pasa a mi hija.
Edward aumenta la presión de manos.
— Nada le va a pasar a Kathie… ni a ti… te lo prometo.
—Disculpe profesor, ¿Puede salir Richard por un momento?
El mencionado alza su mirada del libro y le parece extraño que Vanesa lo busque. Generalmente se ignoran en la vida normal y de vez en cuando se hablan en asuntos de la manada.
El profesor de ciencias le concede el permiso y Richard mantiene su confusión mientras sale del salón sin romper contacto visual con Vanesa.
—¿Por qué nuestra rara loba rubia me saca de clases?
—No seas idiota que alguien te puede oír.
—¿Quién? — Contemplando el desolado pasillo.
Enojada Vanesa lo toma del brazo y casi lo lleva a la rastra por la presión y fuerza que usa al baño de mujeres. Richard pone resistencia al principio, no quiere que lo pillen ahí y Vanesa le anda insistiendo que es urgente, convenciéndolo al fin.
—¿Nataly? — No comprende lo que la hermana mayor de Rosa tiene que ver con este show.
—Richard, necesitamos tu ayuda y sólo tú puedes ayudarnos. — Dijo Vanesa colocándose entre los dos.
—¿Y porqué perdería mi tiempo siendo sociable con las dos reinas del drama?
—Porque tú tampoco quieres a esa chupasangre en esta escuela. — Le responde Nataly sonriendo con superioridad y dándole en la vena sensible.
—¿Qué tiene que ver la chica Cullen con ustedes sacándome de clases?
—Ella anda invadiendo nuestro terreno y se burla de ello. — Vanesa empieza a explicarle el plan. — Y tú puedes ayudarnos en nuestro plan para sacarla de aquí y no verla más.
Richard está más que dispuesto en escucharlas y cooperar en sacar a la puta chupasangre, pero hacerlo sería meterse contra Jackson y por muchas diferencias de opiniones, continúa siendo su amigo y no quiere su enojo ni rencor. No quiere que la amistad acabe.
—Lo siento pero no quiero meterme en algo que hará enfurecer a Jackson.
—Comprendo. — Las palabras de Nataly suenan sinceras, pero Richard no es tonto y sabe que no se va a conformar con su negatividad. — Entiendo que tu amistad con él es valiosa, pero te aseguro que todo esto es también por Jackson. Está hechizado de la magia de esa bruja que ha dejado su obligación de espiarla y no ve que ella lo utiliza. Por eso tenemos el deber… la manada tiene el deber de salvarlo.
—Ahora entiendo… — El lobo gruñe porque todo tiene sentido. —, ustedes no hacen esto por Jackson o por la manada, lo hacen por putas envidiosas que son.
—¡¿Cómo te atreves?! — Exclama Vanesa enojada y resentida.
—Como Jackson las rechazó pero está interesado en Kathie, fueron atacadas en su maldito orgullo que no pueden aceptarlo y usan la manada como excusa para deshacerse de ella.
—¡Hijo de puta! ¡Voy a…! — Nataly interrumpe sus juramentos haciéndola retroceder para enfrentar a Richard. — ¿Nataly?
—No voy a ayudarlas. — Richard repite seguro de sus palabras luego de leerle los ojos.
—No me importa lo que pienses porque igual vas a cooperar — Nataly no ha perdido bajo ninguna circunstancia su seguridad y la sonrisa de malvada. — porque es una orden del líder de la manada.
Richard se sorprende y asusta al mismo tiempo.
Han ido primero a ver a Sam las muy zorras.
—Verás querido, le contamos a Sam nuestra preocupación por la zorra merodeando por aquí, seduciendo a Jackson y trayendo vampiros. — Su sonrisa venenosa se ensancha más. — Él comprendió mi preocupación y te ordeno que me ayudes a mí y a Vanesa a cazarla. — Saca su celular del bolsillo. — Puedes llamarlo si no me crees. Te doy la libertad de gastar mis minutos todo lo que quieras.
Richard se siente atrapado, si ayuda a la perra, Jackson va a odiarlo por siempre y si no la ayuda, se verá en problemas con Sam al punto de ser expulsado o expulsado y exiliado.
—Cómo… ¿Cómo piensas capturarla?
Nataly refleja en estos momentos más maldad que un vampiro.
—¿Ves que no es tan difícil ser cooperativo?
La clase de historia acabo y Kathie y Oliver salieron satisfechos con los resultados de sus exámenes. Estaba complicado más por como quiere la profesora las respuestas de desarrollo que la unidad en sí. Típico. Pero por suerte ellos lograron superar el reto.
—No lo has hecho nada mal para ser tu primera prueba con la diabla de la filosofía. — Oliver la abraza por los hombros mientras contemplaba el 9.5.
—A veces es bueno tener abuelos vampiros que estuvieron presentes en todo el siglo diecisiete.
—Espero que no les importe darme clases.
—Al abuelo Carlisle le gusta enseñar, así que no le veo problema alguno.
—Disculpa… ¿Kathie Swan?
Los dos voltean y el primer pensamiento de Kathie es lo bonita que es la chica que la saluda, aunque le parece extraña la postura defensiva de Oliver.
—Sí, soy yo. — Le ofrece su mano por los modales.
—Hola, soy la hermana mayor de Rosa. — Acepta el apretón aunque dudando al comienzo. — Me llamo Nataly.
—Curioso, Rosa no me dijo que tenía una hermana.
—Ellas no se llevan bien. — Suelta Oliver antes de darle a Nataly la oportunidad de hacerlo.
—Es algo que no me enorgullece. — Admite Nataly avergonzada de sí misma pero Oliver no le cree por el ja irónico que suelta. — Como sea, no quiero salirme de contexto.
—¿Le paso algo al Rosa? — Kathie se ve preocupada. Es la única explicación que se le ocurre para que la popular hermana mayor se le acerque.
—Oh no, gracias a los dioses que no… pero me temo que no puedo decir lo mismo de tu jeep.
La mestiza se horroriza como si le hubiesen relatado que su mamá falleció… al final su loca tía Alice le pegó la manía por los autos… y también su padre… pero sólo un poco.
—¿Qué le paso a mi bebé?... quiero decir, a mi jeep.
—Estaba subiéndome a mi camioneta cuando note que un vidrio se ha hecho trizas… aunque el lado bueno sería que tienes un aire acondicionado natural.
Kathie puede sentir ya el dolor de los gastos.
—Gracias por el aviso, voy a ver. — Informa en un gemido dolorido. Lo que le faltaba, un indio de la zona le destruye su bebé. Nunca se imaginó que harían algo tan bajo. — Nos vemos luego Oliver.
Se retira sin notar la tensión que hay entre los dos.
Kathie corre por el estacionamiento olvidándose poner un gorro para la lluvia, así que todo su pelo y cara se anda mojando sin escapatoria.
—¿Pero qué…? — Ahogando la necesidad de maldecir.
El jeep sigue en buenas condiciones.
No entiende por qué Nataly le mintió. ¿Una broma pesada? Pues entiende entonces ahora porque ella y Rosa no se llevan bien.
—Voy a…
Se interrumpe por un golpe en el cuello que le hace perder el conocimiento. Su cuerpo se va desplomando hacía atrás, pero alguien la atrapa por debajo de los brazos y se apega su espalda con el pecho de su agresor.
Richard.
—Bien hecho Richard. — Felicita Vanesa con malicia y saliendo de su escondite.
—Como sea, apúrate en buscar las llaves. — No tiene mucho ánimo de recibir el mérito y resignado le entrega a la loba el bolso de Kathie.
Bella deja su lectura al oír la puerta abrirse y se pone de pie. Jacob luce enojado lanzando maldiciones cada segundo y tratando de sostener algo y no romperlo.
—O te llamo tu ex esposa o Sam no te escuchó.
—Da gracias que fue lo último o estaría mucho más enojado que Hulk. — Logra controlar su fuerza para poder servirse una lata de cerveza. — ¿Los viejos y Kathie?
—Nuestros padres salieron al bar con amigos y Kathie aun no vuelve… — Bella frunce el ceño. — ¿No estás preocupado por tu hijo?
—Jackson tiene el cuerpo de hierro… es un arma andante, lo último que necesita es un padre histérico por su seguridad. — Bebe más de la mitad de la cerveza en un trago. — Esos hombres que tenemos de padres no se les acaba la energía… no importa la edad. — Sonríe maliciosamente.
Bella se ríe bajo, pero no le dura el momento agradable por acordarse de los problemas que tienen con Sam.
—¿No quiere dejar de vigilar a Kathie?
—Sigue pensando que es un peligro para la seguridad de la gente y que debería irse pronto del pueblo. — Al ver la depresión en su amiga la toma de los hombros para captar su atención. — Hey… no voy a rendirme. Sam es cabeza dura, pero no alguien imposible. Le haré entender que Kathie es amable y dulce como un peluche de felpa.
—Sí… un peluche de felpa que sabe dar una dura patada y tumbarte todos los dientes si se lo propone.
—Pero sigue siendo buena chica… y Sam lo va a entender. Se dará cuenta que no es más que una adolescente asustada.
Ella sonríe complacida y le da las gracias por sus palabras de aliento.
Entonces su celular suena y lo busca desesperada por si es su hija. Es muy de noche ya y su hija no es de las que se queda tan tarde sin avisar, ni mucho menos en día de escuela. Pero se decepciona que en realidad es María quién llama desde Los Ángeles.
—Lo siento María pero no ando con Kathie.
—¿Tampoco? ¡Mierda!... lo siento señora Swan, es que Kathie prometió llamar, pero ya son las diez. Todos la hemos tratado de localizar, pero no pesca el teléfono… ¡Ni siquiera el WhatsApp!
—Ni el Line, ni el Facebook. — Se oye la voz de Derek de fondo. — O el Twitter.
—El punto es que estamos preocupados.
—Gracias María. Voy a llamar a su padre y sus abuelos… a ver si tengo suerte y está con ellos.
Apenas cuelga la llamada marca el numero de Edward deseando internamente que todavía sea todo una falsa alarma y Kathie anda viendo una película con Melody.
—Bella, dime que llamas para hablar con Esme o Alice y no para preguntarme si he visto a Kathie.
Mierda.
—Oh dios mío. — Bella ahoga el aliento. — ¿Dónde está Kathie? ¿Alice no ha visto algo?
—¿Qué pasa? — Jacob susurra.
—Kathie está perdida. — Bella le responde en el mismo tono.
—Alice la está buscando pero no tiene suerte. — Edward se hace oír al otro lado del celular. Se oye que está a punto de perder el control.
—¡¿Cómo es eso posible?! ¡Alice no se está esforzando lo suficiente!
Jacob le quita el celular sin prestarle atención a sus quejas y le comunica al vampiro que ira con Jackson (una vez que lo llame) para ayudar con la búsqueda antes de colgar.
—Bella, andas histérica. Quédate en casa y toma un té relajante mientras voy con Jackson a la casa de los Cullen para encontrar a Kathie.
—Yo voy también. — Testaruda busca su abrigo.
—Pero Bella…
—No voy a quedarme sentada si mi hija corre peligro.
Sabiendo que no iba a convencerla de lo contrario acepta resignado y salen de la casa. En esta situación es más rápido es ir montada a un lobo que conducir una camioneta, así que Jacob se transforma y le permite a Bella subirse en el lomo. La humana da gracias que se colocó un abrigo que le abrocha hasta el cuello o estaría sintiendo la fuerte brisa en la garganta y podría terminar con neumonía.
Rosalie ya los esperaba en la puerta. Entraron y captaron a Alice y a Melody elaborando un dúo mental para encontrar a Kathie con su don de ver el futuro, pero no hubo caso, nada pasaba por sus cabezas. Jacob aprovechó el segundo de respiro para llamar a su hijo y comunicarle sobre la situación.
Edward se movía impaciente por la casa y de vez en cuando se quejaba en murmullos bajos. Posiblemente pone atención a las mentes de madre e hija y no le gusta que solo pillen oscuridad. Esme y Carlisle le brindaban apoyo a Bella a través del tacto como abrazos y caricias. Jasper estaba más concentrado en su pareja e hija que su propio entorno y Emmet, aburrido del comportamiento de Edward, le pide que deje de moverse como tigre enjaulado que no conseguirá nada.
El único tranquilo e indiferente es Peter. Anda tumbado en el sofá con la vista en el techo como si fuese más interesante que la vida de su prima. Ladea entonces la cabeza para contemplar por primera vez el show que se desarrolla y gruñe cansado.
—Que agotador es ser el niñero de Kathie… ya he perdido la paciencia.
—Es imposible, no encuentro ninguna indicación de Kathie. — Se queja Alice enojada consigo misma.
—Yo tampoco… es como si desapareciera del planeta. — Melody se siente desanimada.
—¿Cómo es posible que dos videntes no encuentren a una adolescente? — Se queja el padre de la adolescente a punto de cometer un acto para nada bonito.
—No quiero imaginarme lo que le pueden estar haciendo. — Murmura Esme aterrada.
—Nada le están haciendo. — Carlisle trata de confortarla. — Kathie es fuerte, estará bien.
—¡Ja! Esa estuvo buena abuelo. — Se burla Peter sonriendo. — Estamos hablando de alguien que se mete en problemas siete veces al día… cuando tiene buen día.
—Se bueno. — Ordena su madre.
—¿Por decir la verdad? — Rosalie alza la ceja un poco más y es suficiente para que Peter acepte en un gruñido. — Está bien, pero no miento.
—Esperen un minuto… — De pronto a Jacob se le ha ocurrido una idea del por qué las videntes vampiras no pueden encontrar a Kathie. — Alice, ¿No se supone que no puedes ver en tus visiones a hombres lobos, personas relacionadas con ellos o personas muertas?
—¿Cuándo dijiste que vendrías a dar apoyo te referías a comentar que mi hija está muerta? — Piel dura o no, Bella está dispuesta en la tentación de golpearlo.
—No, sino para recordarte que Alice nunca logra verte cuando andas conmigo o cualquier otro lobo.
—Pero no andan con Jackson. — Murmura Melody.
Jasper, en cambio, comprende lo que Jacob anda pensando y sin la necesidad de leer la mente. Es un soldado después de todo y conoce las mentalidades de todo tipo de líderes natos.
—Sam debió ordenar su captura.
El primero en salir por la puerta es Edward. La promesa de los cruces que se vaya a la mierda, esos perros van a pagar por secuestrar a su hija.
—¿Peter? — Carlisle ve a su nieto que sigue pegado en el sofá sin ánimo alguno.
—Ya dije que me aburrí ser el niñero de Kathie y salvarle el culo, así que no voy a ninguna parte.
—¿Estás seguro?
—¡Por supuesto! — Gruñe con ojos asesinos. — No me importa si es mi prima o que la familia le agrade su decisión de no ser vampiro. Kathie es una estúpida desde el momento que le dio la espalda a nosotros, su familia, a su especie y a su sangre para tener una ridícula vida desechable como humana… ella debe enfrentar las consecuencias de su egoísmo, ya sea con los lobos… o con los Vulturis.
Y usa su velocidad para encerrarse en su cuarto antes de darle a Carlisle la oportunidad de debatir.
Kathie despierta a causa de que alguien la tiro sin elegancia o cuidado al suelo.
—Lamentamos haber propuesto nuestra reunión y haberte mantenido inconsciente todo el día, pero Jacob no quería irse sin ganar nuestro argumento.
Ella no pesca mucho esa voz por su desorientación. Lo primero que hace es protestar con maldiciones porque odia que la despierten, pero logra orientarse pronto y le llame la atención que este en pleno bosque (genial, mi mejor ropa. Me va a tomar un milenio quitar las manchas… y ya sueno superficial) y a oscuras… con la excepción de las antorchas. Ahora percibe que no está sola, hay varios morenos, tantos hombres como mujeres, con ojos y pelo oscuro y la rodeaban de una forma tan amenazadora que la hace sentir como víctima de una secta. Recuerda entonces que estuvo en la escuela y yendo al estacionamiento porque le dijeron que dañaron su jeep y luego… un dolor y todo se volvió negro.
Ha sido secuestrada.
Trata de mantener la calma a pesar del pánico que la corroe para poder entender lo que está sucediendo. Aquellas personas de piel canela la observaban con tanta burla, desprecio y enojo que la hacen sentir como si estuviese en la antigua Roma, en pleno coliseo como una gladiadora a punto de morir por los leones luego de una gran batalla fallida y esa gente son los romanos del tribunal que pagaron para tener el placer de observar una muerte grotesca. Está claro que todos ellos son nativos, pero al notar en el más cercano el mismo tatuaje que tiene Jackson y el tío Jacob entendió de inmediato que fue secuestrada por los hombres lobos del clan Quileute (y también mujeres lobos).
Su miedo crece pero también su terquedad de vampiro. Quizás sea por el desprecio natural que hay entre las dos especies.
—Con este trato especial que brindan, no deberían sorprenderse por la falta de visitas… o turistas.
Se oye algunas risas pero se desconoce si es porque en verdad les agradó su sentido del humor o se burlaban de ella.
—Normalmente se envía una invitación, no ordenar a la gente que la secuestren. — Trata de tener control de su cuerpo para levantarse, pero los lobos la han esposado en algún momento de su inconsciencia los tobillos y las muñecas. Odiaba sentirse indefensa. ¡Exijo una explicación!
Otra vez se oyen risas y esas si son de desprecio. Pero cesan apenas oyen pasos y Kathie contempla al que de seguro es el líder del clan.
—Lamento si mi… trato especial te ha disgustado, pero no quería llamar la atención de Jackson o de os chupasangre.
La voz es la misma que oyó durante su falta de concentración. El sonido es el mismo.
—Y tú debes ser Sam Uley, el responsable de darle problemas a mi madre y a mí desde el momento que nací.
Sam responde con una sonrisa sarcástica.
—Bienvenida a nuestro clan, Kathie Cullen.
—Es Kathie Swan pulgoso… ¡Y más te vale que dejes de rodeos y me digas de una vez por qué me has traído aquí de contrabando!
Está molesta de haberse perdido tres de sus series favoritas y va a recibir una queja de María por lo llamarla a ella y al resto de sus amigos como había prometido. Si salía de esta, les iba a cobrar hasta el último centavo de su funeral antes que sus amigos la maten. Aquel enojo fue de ayuda para no asustarse ni perder el control por los gruñidos y quejas por su falta de respeto al líder.
— No me gruñan por mi falta de modales que no tienen derecho. — Si sus manos no hubiesen sido cubiertas por guantes gruesos antes de esposarla, podría darse un corte con los dientes para chuparse la sangre y despertar su sangre vampiro y huir.
—No tienes un buen temperamento. — Una voz traviesa y femenina se deja oír entre la multitud de lobos y para Kathie es una voz familiar.
—Estarías igual si vivieras mi vida por dos horas y le agregas secuestro.
A Sam le basto levantar la mano para calmar el ajetreo. Ahora que está más accesible a la luz de las antorchas, Kathie puede observar mejor su pelo negro que se mezclaba con la oscuridad de la noche y sus ojos marrones que brillaban sin ninguna emoción, así que no puede adivinar lo que piensa. Al mantenerse en el suelo ante un hombre bastante alto, Kathie tiene que levantar bastante la cabeza que ya le duele el cuello. La historia que le ha contado su madre y el tío Jacob es que se casó con una masoquista que lo aceptó a pesar del tatuaje permanente que le hizo en la cara con las garras y esta tan empeñado en cumplir su deber de proteger a la gente y su clan que no todos lo pueden entender por tomar decisiones que no son correctas a vista general, pero en verdad tienen una visión justa… aunque no tiene nada de justo querer matarla antes de que saliera de entre las piernas de su madre o que años después use a Jackson para que ande en plan detective.
—Si me trajiste para matarme sin que te interrumpa mi familia, pues hazlo ahora y deja de hacerme el tiempo. — Prefiere morir degollada por los lobos que por María.
—Eso depende. — Dijo Sam.
—¿Depende de qué?
—De que aceptes nuestro trato. — ¿La han golpeado y arrastrado a un bosque para hacer un maldito trato? — Si en veinticuatro horas te vas de Forks sin ejercer resistencia ni contarle a alguien sobre… mi apoyo en tu decisión, te dejaremos vivir. Si no aceptas, mueres. — La chica abre sus ojos de sorpresa. — Eres una amenaza para este pueblo, ya sea por los vampiros que vienen a destruir y matar antes de llegar a ti… o por ti misma y tu raro poder de vampiro.
—¡No soy una vampira, soy una humana!
—Es lo más ridículo que he escuchado en la vida. — Otra voz femenina se escucha y esta sí que Kathie la reconoce.
—¿Vanesa? — Se sorprende encontrar a la presumida popular que no hace ninguna fuerza en gimnasia en el bosque con ropa que no es para nada de diseñador y rodeada con la misma gente que ignora en la escuela. — ¿Eres una loba?
—De seguro no te lo esperabas. — La sonrisa de Vanesa es tan gélida que le eriza la columna. — Espero que con esto aprendas a no subestimar a un libro por su portada… claro, si logras sobrevivir.
—Pues ahora entiendo por qué andas siempre presumiendo las piernas peludas. — No pudo controlar su lengua por el estrés y enojo de tener que pasar la noche con lobos y perras sin planearlo siquiera.
Se siente bien que los lobos se pongan de su parte con sus risas. Personas con buen sentido del humor no deben ser malas, así que trata de recordarse bien eso si la van a matar.
—Es interesante como puede seguir con esa vanidad a pesar de estar a nuestra merced… clásico de su especie de muertos que no pueden aceptar su inferioridad sobre nosotros.
¿Nataly? ¿También es una mujer lobo? ¿Rosa también lo es?
¡Pero mierda! ¡Ahora todo tiene sentido! Ha caído en una trampa de Nataly de hacerse la buena con ella y de seguro con Vanesa la trajeron aquí.
—¡Es el jeep de Kathie! — Grita Bella sobre la espalda de Emmet.
Jacob se va acercando al jeep mientras va tomando forma humana y abre la puerta (más bien la arranca, pero don detalles). Adentro sólo está el bolso de la dueña y el celular con docenas de llamadas perdidas y notificaciones.
—Huele a ustedes, no hay duda. — Dijo Edward a Jacob apenas se acerca.
—No reconozco estos aromas, deben ser adolescentes.
Gruñidos y pisadas los ponen a todos en alertas (más Emmet con Bella por ser s canguro o tendría problemas con su hermano), incluso Jasper iba a dar el primer paso pero el lobo les advierte que es su hijo solamente. Jackson aparece con otro lobo que llevaba a Rosa sobre el lomo. Oliver.
—Sam le va a negociar su libertad a cambio de irse de Forks y si ella no acepta, la van a matar. — Rosa habla como la vocera de sus amigos peludos. — Nos hemos encargado de los lobos que andaban de guardia.
—Por eso no hemos visto a ninguno molestando. — Comenta Rosalie.
—¿Saben en qué parte del terreno la tienen? — Pregunta Emmet.
—Sí saben. — Dijo Jacob luego de leerlo en los pensamientos de su hijo. — Ellos nos van a guiar.
Kathie se enoja. Ya ha tenido suficiente.
Le escupe a Sam, no importa si la distancia es larga y el escupo cae al pasto, continúa siendo un ataque ofensivo al líder.
—¡Váyanse a la mierda! ¡No obedezco órdenes de mis secuestradores ni de dos perras envidiosas que no toleran que el chico que les guste no le dé ni la hora porque ve que son unas malvadas! — Fuego sale de sus ojos mientras observaba a Vanesa y Nataly. Entonces observa a Sam. — ¡Y comienza a rogar por tu vida maricón porque si me tocas un pelo mi padre y Jackson te harán puré!
Varios se transformaron en lobos para cumplir las palabras de Sam con respecto a matarla, mayormente por haber sido grosera con él. Vanesa se sorprende y sinceramente no sabe lo que puede ocurrir ahora o lo que ella debe hacer, se supone que iba a aceptar su derrota y marcharse como todo chupasangre que aprecia su vida más que la de los otros y no merodear nunca más alrededor de Jackson. En cambio Nataly anda satisfecha, se le nota en la sonrisa maliciosa, las cosas están saliendo mucho mejor de lo que creía y ahora será espectadora de la cacería de aquella chupasangre y tendrá mayor seguridad de no verla más su presa. Este momento puede usarlo de ejemplo para que ninguna otra zorra se le acerque a lo que es suyo. Jackson.
Al final es una temporada de caza.
Kathie ya no puede mantener su barrera con tantos lobos gigantes rodeándola con las intensiones de desmembrar sus miembros y enseña todo el miedo que ha sentido desde que despertó y creció a cada segundo. Ni siquiera oculta el grito que sale de su boca en el mismo instante que uno de ellos se le abalanza encima y la deja derrumbada en la tierra. El aliento le apestaba pero lo ignora por el primer plano de un oscuro hocico y puntiagudos colmillos.
—Jackson… Padre… — ¡Sálvenme!
Tan rápido el lobo la derrumbo, rápido se apartó de ella y capta como puede en su estado fetal en el suelo que Edward le salvó la vida. Abre sus ojos de sorpresa. Trata de ponerse de rodillas nuevamente, que es lo más que puede llegar con las esposas en los tobillos y las muñecas. Su padre se encuentra de pie sobre el lobo que trato de devorarla, pero sus ojos están fijos en Sam.
Es todo un consuelo verlo para su miedo que no siente ni le preocupa el frío que le produce el rastro de lágrimas pegadas en las mejillas.
Entonces un lobo de colocó a su derecha para tratar de terminar lo que su compañero no logro aprovechando que el vampiro está concentrado en otra cosa y ser conocido en el clan como el héroe que salvo Forks de la peligrosa vampira rara, pero para su asombro otro lobo se interpuso en su camino, no para quitarle gloria, sino para proteger a Kathie con un aullido y una mordida que casi le rompe en dos la garganta. Una vez lo derrotó, saca los colmillos durante su gruñido y estableciendo una posición de defensa con el pensamiento claro de morder al siguiente idiota que se le ocurra acercarse.
Kathie reconoce ese pelaje sin problema alguno.
—Jackson…
Ahora está segura que las cosas van a terminar bien…
Si es que María no la mata luego.
