Vamos a ver, que siempre me presto a la confusión por lo que parece xD Dears se acaba ahora pero el fic se alarga uno o dos capis más (depende de como lo vea)

Me ha quedado largo pero a ver qué os parece el final :) (de la serie xD)

Rincón respuesta: isa: OMG la invitación te la prometí pero no sé si podré convencer a esos dos de que te la lleven en persona xD probaré con amenazas y coacción jejeje ¡y no llores que aún no te vas a librar de mi, nos queda lo mejor! / Blacky-Yuuki: ¡No te me mueras que ya lo tienes aquí! Kukuku el lemon lo tendrás, quizás no hoy xD pero muy pronto sí. Gracias por tanta emoción jaja ;) /Izuspp: jajaja tranquila que aún te daré la lata un poco más, me alegra te gustase lo de la corbata, me vino la inspiración de repente xD ¡espero seguir gustándote hasta el final! / dany M.A: ¿qué puedo decirte? ^/^ G-R-A-C-I-A-S! / Yami Michaelis: jajaja eres como yo, expresiva hasta los topes, eso me gusta *^* ¡y ahora a ver qué me dices del final!

¡Besos para todos!

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Cap.23.-Toda la verdad

Edward emitía sonidos de no se sabe si emoción o preocupación. Era la octava vez que leía el trozo final de guión que completaba la serie Dears. Esa mañana, cuando los habían recibido, CH le había apartado un momento para hablar a solas.

"Quiero que esto salga bien Edward. La crítica ya ha alabado las otras temporadas, quiero que con estas nos ovacionen."

¿Qué acaso él no estaba dando lo mejor de sí mismo como director? Todo el mundo le felicitó por su trabajo en Kuroshitsuji y la serie fue muy aclamada por el mundo. Ahora tenía a prácticamente los mismos actores pero en diferente historia. Se frotó de los ojos hasta la frente.

"Los premios sólo los dan a los mejores innovadores."

¿Premios? Bueno no es que no hubiese oído campanas de que habían sido nominados a los Emmy, pero prefería no tirar cohetes antes de tiempo. Se acarició la barbilla y entonces cayó en la cuenta de que debía afeitarse antes de que le saliese más barba. Se encaminó al cuarto de baño y abrió el grifo del lavabo, lo llenó, se echó la espuma y agarró la cuchilla. Mientras estaba afanado en su tarea volvió a pensar en el trabajo que tenía por delante; primero el de dirigir y segundo el de calmar a sus actores cuando éstos exigiesen saber a qué venía lo de los espacios en blanco.

-¡Ay!

Se quejó al hacerse un corte cerca de la barbilla. Chascó la lengua y acabó su tarea poniéndose después agua oxigenada en la herida.

-Ed ¿qué te ha pasado?—le preguntó Richard cuando le vio el corte.

-Me he cortado un poco al afeitarme, no es nada.

-Ten más cuidado.—le advirtió. Se hizo un minuto de silencio entre los hermanos hasta que el más joven lo interrumpió—Oye ¿te dijo CH el por qué de los espacios en blanco?

-...

-Oh vamos, lo pregunto para ayudarte mañana antes de que te coman por ello.

-Me dijo que cada actor tendría únicamente su parte.—respondió rápido—Vería a qué actor le toca hablar pero no sabría lo que diría ni lo que haría.

-Es decir que leería su frase y debajo cuando otro interviniese sólo vendría su nombre ¿no?

-Exacto.

-¡Qué lío!

-¿Me lo dices o me lo cuentas?—suspiró—CH me dio un guión de muestra para que viese de lo que hablaba y luego me dio con el que voy a trabajar yo, el completo.

-¿Puedo verlo?—pidió.

-Claro, lo que voy a tener que impedir es que el resto intente verlo también.

-¿Es como eso que dicen de que los mejores actores son aquellos que no saben que están actuando?

-No exactamente. En este caso los mejores actores serán los que no sepan qué tiene que hacer el resto.

Richard hizo una graciosa mueca inflando los mofletes como si intentase soltar aire y asintió con la cabeza. Edward se rió y pensó que tendría que encontrar un látigo para mañana.

············Al día siguiente, estudios de rodaje············

Edward no se equivocó. Nada más aparecer todo el mundo, todo el mundo y con esto reducimos a sus actores, fue derecho a por él a oír lo que tenía que decir acerca de los espacios en blanco. El rubio suspiró, cogió aire y puso cara de director de instituto.

-A ver, vale ¡vale!—levantó la voz para que el resto se callase—. Bien escuchad, la idea del blanco no es mía. Yo sólo me ciño a lo de dirigir.

-¿Y pretendes hacernos creer que tú como director no tienes el guión completo?—atacó Boss—Intenta colarle esa a alguno de estos pimpollos pero a mi no me la das.

-Los pimpollos—dijo Grell con evidente tono ofendido mirando primero a Boss y luego a Edward—también pensamos lo mismo.

-A ver vuelvo a repetiros que yo no puedo hacer nada a ese respecto. Y antes de que digáis algo más debo deciros que en lugar de quejaros tanto ya tendríais que estar de camino ¡a vestuario y maquillaje! ¡Andando!—acabó por gritar el rubio disipando a la multitud, soltó aire y se pasó la mano por el pelo recobrando con dignidad la compostura.

Jared se sentía raro. En más de una ocasión tuvo la tentación de reír pero por no asustar a Sage se abstuvo. Eric le había llevado con él hasta su piso no pensando permitir que se fuera a algún otro lado; Gerard no vio ninguna objeción hasta que se decidiese qué hacer con Patricia y a él no le habían dado vela en el entierro. Así que ahí estaba, en el piso de dos universitarios.

-¿Se encuentra bien míster Stason?—preguntó Sage entrando al salón donde él estaba.

-Perfectamente. Es como volver a la universidad—bromeó—, y ya te he dicho más de una vez que me puedes llamar Jared.

El peliblanco sonrió y asintió con la cabeza tomando asiento en el mismo sofá. Llevaba varios folios llenos de apuntes en la mano, los repasaba y suspiraba de tanto en tanto.

-Y yo que me quejaba de estudiar 'Derecho Romano'.—dijo de repente Jared—No sé que tema será ese pero parece que te está dando buenos quebraderos de cabeza.

-Examen final de Biología.—contestó con simpleza—Es duro, por eso sigo preguntándome cómo hizo Eric para aprobarlo a la primera—le echa un vistazo por el rabillo del ojo—cuando estaba tan mal sin ti, Jared.

El abogado no dijo nada, el chico no le estaba reprendiendo pero sabía que ese ligero tono de reproche se lo tenía bien merecido. Eric había sacado fuerzas de donde no tenía y no se había rendido hasta jugárselo todo.

-Eric es fuerte, muchísimo más de lo que aparenta. Además te ha tenido a ti y a sus amigos del club para apoyarle y...—se mordió un poco el labio.

-A ese hombre al que llaman Boss.—le completó Sage la frase—No te preocupes Jared, Eric es muy claro en sus asuntos y ahora que volvéis a estar juntos estoy seguro de que acabará con lo que sea que tuviese con esa persona.

-/-/-/-/-/-/-/-

Imposible, imposible, imposible, imposible, imposible. ¡Imposible!

Patricia ya había repetido hasta la saciedad esa palabra. Jared llevaba dos días desaparecido y de los entrometidos de Gerard, Eric y sus amigos tampoco había sabido nada. Rechinó los dientes. Si no se hubiera entretenido con esas tres zorras deslenguadas de bailarines habría llegado hasta Jared; maldición, sólo esperaba que el ojidorado no recobrase la memoria en ese momento.

-/-/-/-/-/-/-/-

Gerard silbaba bajo una alegre musiquilla mientras ordenaba papeles a toda velocidad. Desde su ventana había visto a Patricia varias veces ante el edificio pero no había subido y él le había pedido expresamente a todo el mundo que dijese que "no estaba". Claro que el secretismo ya le había costado prometer una ronda de cervezas. En fin.

-¿Míster Walter?—tocaron a la puerta.

-Pase, pase.—dijo Gerard, la persona que tocó pasó con timidez—¡Arya! ¿Ocurre algo?—preguntó, ella negó con la cabeza con rapidez. Estaba más bien pálida y sudaba.

-Yo...no quería molestar pero...¿míster Stason está bien? No le he visto desde hace un par de días y...y...

-Jared está bien.—la tranquilizó—La que parece que vaya a colapsar eres tú mujer, cálmate un poco.

-No puedo. No hasta que me disculpe con él.—dijo, Gerard ladeó la cabeza—Hice algo terrible míster Walter y ya no puedo con ello.

-Soy todo oídos.

-/-/-/-/-/-/-/-

Cuatro chicos jóvenes se encontraban en la otra punta de la ciudad sentados cómodamente en la terraza de una cafetería tomando Gin Tonics.

-Basta de brindis o no veré volver a casa.—dijo Eric entre risas—Y "mamá" y "papá" me echarán la bronca.—terminó haciendo referencia a Sage y Jared.

-Te firmaremos un justificante.—dijo Liam alzando otra vez la copa y bebiendo.

-Sería penoso emborracharse un día laboral y de mañana.—apuntó Ion llevándose la mano a la boca para disimular el hipo.

-Vamos Pepito Grillo ¡manda a tomar a paseo la conciencia y disfruta que estamos de celebración!—exclamó Nathan—¡Por la victoria!

-¡Por la victoria!—se sumaron los otros.

-¡Por nuestro caballero andante Black Butler que salvó a la princesa abogado de manos del horrible dragón verrugoso periodista!—clamó Liam, los otros se rieron a carcajadas.

-Si Jared te oye te mata.—dijo Eric, el otro pelinegro se encogió de hombros.

-Mientras no te chives.

-Oye Eric, poniéndonos algo serios.—intervino Nathan—¿Cómo piensas decirle a Boss que Jared ha recuperado la memoria y que volvéis a estar juntos?

-Ni que fuera algo tan grave.—le quitó Eric hierro al asunto.

-Eric...—dijo ahora Ion con tono de regaño.

-Red y Golden tienen razón.—Liam se acabó la copa y la dejó en la mesa—Sabes de sobra lo mucho que le gustas a Boss y lo que significas para él.

-Yo no...

-Eric no eres tonto y mucho menos ciego. Piénsate bien lo que le vas a decir, no digo que Boss vaya a matarte pero seguro que le duele.

-Mañana es viernes. Mañana por la noche se lo diré.—dijo finalmente el ojirrojo tras guardar unos segundos de silencio.

Se oyó el chasquido de la claqueta y se acabó la toma número cuatro. Parece ser que por fin la buena. Edward no dejaba de hablar con cámaras, técnicos de luz y sonido, vestuario y maquillaje, etc...Todo el mundo estaba nervioso pero nadie más que él. Mañana se rodaría el final de la temporada y tenía que salir bien, pues la directiva y la producción estaban metiendo prisa para estrenarla cuanto antes; los primeros capítulos ya estaban montados y los de "en medio" a medio montar.

-¡Me da igual de quién haya sido la culpa del foco roto pero arreglarlo inmediatamente!

-¡Sí, director!

-¡Y por favor que alguien me traiga una docena de churros bien recubiertos de chocolate!—sollozó llevándose una mano a la frente.

-Hermano.—le llamó Richard.

-¡Richard, hermanito! No es un buen momento, honey, tu hermano tiene trabajo.—dijo en tono de lamento, al rubio menor le cayó un yunque ficticio en la cabeza.

-Es que...

-¡¿Dónde están esos churros?!—vociferó, inmediatamente un asistente acudió volando con ellos.—Gracias. ¿Qué decías Richard?

-Decía que tus actores están haciendo trampa.

-¿Trampa?—preguntó masticando.

-Están juntando sus guiones.

-...—Edward se puso blanco y a punto estuvo de atragantarse—¡No será en mi rodaje!

Richard tuvo tiempo de atrapar los churros que su hermano lanzó al vuelo cuando salió a la carrera con cara de león hambriento. Suspiró, tomó asiento en la silla de director y se comió uno de los chocolateados dulces.

············Final de temporada············

Esa mañana todo el mundo estaba tremendamente animado, hasta la apática Hannah lucía una diminuta sonrisa. Por fin iban a acabar de rodar la serie y eso significaba fiesta aunque Edward no les hubiese dicho nada, pero estaba claro que habría fiesta.

-Bien actores míos, el final ya está aquí. Espero que la noche pasada cumpliérais con la abstinencia, el no cenar mucho y el dormir bien.—enumeró—Tenemos que darlo todo y para que os animéis...—toma aire y lo suelta—tengo una sorpresa.

-¿¡Fiesta!?—preguntó emocionado Grell.

-Mejor aún.

-¿¡Macro-fiesta!?

-¡No, caray!

-¿Entonces que es?—quiso saber ahora Sebastian.

-Hemos sido nominados a los Emmy y los Globos de Oro.—dijo al fin el rubio, se hizo el silencio momentáneo hasta que los gritos de júbilo y celebración de todo el mundo resonaron por los estudios.—¡Calma, calma!

Pero por mucho que el director gritó nadie le hizo el más mínimo caso.

Se acabó.

Ya había cruzado su límite, había perdido pero aún no dicho su última palabra. Aunque sus tropas hubieran perdido la guerra su general aún permanecía con vida y podía dar un último y gran golpe. Se oyó el chasquido característico del arma cargada.

-/-/-/-/-/-/-/-

-Me siento como el más buscado por la Interpol.

-Por la Interpol no sé pero por una maniática a lo mejor sí.

-¿Por qué dices eso?

-Pues aparte de porque te ha tenido de marioneta y a nosotros como mártires, porque hablé con el portero del Bizarre Dolls y me contó algunas cosas que no me gustaron nada. —inmediatamente Gerard se puso a contarle a Jared todo lo que Big Daddy le estuvo comentando acerca de las visitas de Patricia al club y su trato con Boss; el gigante no se fiaba de la mujer, palabras textuales: "esa mujer es peligrosa, es como una leona, no avisa cuando va a atacar."

-¿Entonces crees que debería vigilar a Eric? No, mejor no contestes. Ya me contesto yo solo.—dijo de seguido Jared, el ojiverde le sonrió.

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Boss se excusó por llegar tarde con zalameras palabras a sus bailarines, que bromearon con su tardanza recordándole lo maniático que solía ser él con la puntualidad.

-¿Quién es el jefe aquí? ¡Anda y subid a cambiaros antes de que me arrepienta de teneros mimados!

-Boss, tengo que hablar contigo.—le dijo Eric mientras los otros ya subían a cambiarse.

-Ahora ando algo apurado Black Butler, hablamos después.

-Pero...

Sin embargo no le dio tiempo a decir nada más porque el peligris se encaminó a su despacho. El pelinegro suspiró, esto iba a costar más de lo que pensaba. Por la puerta entró Daddy corriendo en una curiosa y graciosa postura.

-Daddy ¿qué te pasa?

-Que no debí haber comido ese plato de alubias este mediodía.—consiguió apenas decir antes de seguir corriendo hacia el baño, Eric se echó a reír.

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Las doce en punto, el Bizarre Dolls estaba recién abierto, así lo decía su brillante cartel neón. "Ya no puedo arrepentirme." "O conmigo o sin ti."

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Black, Red, Golden, Pink y White se encontraban terminando de hacer sus estiramientos en el suelo, tarimas o barras cuando la puerta del club se abrió con estruendo. El ruido alertó a Boss desde el despacho, que se guardó su Jericho en el bolsillo trasero del pantalón y salió afuera.

Los cinco dolls miraron con cierto susto por la intromisión hacia la puerta. Ion fue el primero en verlo y en echar a Eric hacia detrás, que protestó hasta que reconoció cierta voz femenina.

-¿Dónde está? ¿¡Dónde está!?

La figura delgada de Patricia estaba tensa y amenazante, avanzó dos pasos, todos los bailarines se pusieron juntos. Pero Eric se adelantó poniéndose delante a pesar de los tironeos de Ion para que se quedase atrás.

-¿Qué haces tú aquí?

-Tú...maldito crío entrometido...—masculló con rabia ella—Tenías que ser siempre tú.

-Yo estaba con Jared cuando tú llegaste. ¡La entrometida en todo caso eres tú!—le discutió.

-¡Él y yo estábamos destinados, íbamos a volver a ser felices! Pero tuviste que estar tú por en medio con tus artes de puta barata.

-¡Eh, oye...!

-Quieto Swan.—le paró Chris cogiéndole de la muñeca—Tiene un arma.

-Exacto.—afirmó ella al tiempo que una sonrisa que daba miedo le afloraba en los labios y levantaba la pistola que llevaba en la mano—Si no puedo quitarte de en medio por las buenas, Eric, lo haré por las malas.

-No será en mi club.

-¡Boss!—gritó alguien.

El peligris había salido de detrás de las cortinas con Daddy y él también apuntaba con su arma. Sin embargo Patricia no dejó de apuntar a Eric.

-Vaya, vaya Eric. Ya no me acordaba de que tenías también a este imbécil engatusado.

-Y este imbécil tiene poca paciencia así que si no le importa baje esa pistola y déjela en el suelo.—le dijo Boss con calma, ella se rió.

-Ni hablar—quitó el seguro, Boss también—ya no puedo dar marcha atrás. Una lástima que el atropello no te matara a ti Eric, pero para eso ya estoy yo. Ve despidiéndote de tus amiguitos a no ser que quieras que mate a alguno de ellos antes.

-¡No!

Daddy no pudo evitar intentar echarse sobre la mujer cuando la vio apuntar a cada uno de los bailarines intermitentemente. A punto estuvo de echarle mano pero ella dio un paso atrás y descargó la primera bala. El gigante cayó al suelo.

-¡Daddy!—gritó Liam echándose al suelo para auxiliar al portero.

Pero la cosa no quedó ahí. No pasaron apenas dos segundos cuando la mujer volvió a apuntar esta vez hacia Eric. Todos se dispersaron y la bala impactó en la pared, Boss también disparó pero tampoco hizo diana. El caos llenó el Bizarre Dolls.

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-Espera ¿oyes eso?

-Sí...parecen...parecen disparos.

-¡Corre!

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Eric sabía que la mitad de las balas iban a por él. En esos momentos sólo pensaba en correr y alejarse de los otros para no ponerlos en peligro. Una bala le pasó cerca y él se chocó contra la pared, un callejón sin salida. Patricia sonrió con desquicio y levantó el arma apuntando a su frente.

-Has perdido, Eric Swan.—le dijo, él cerró los ojos y esperó no volver a abrirlos jamás. Oyó el disparo pero no sintió dolor ni nada de nada. Se atrevió a volver a abrir los ojos y vio a Boss delante de él.

-Nngh...

-¡Boss!

-¡Morid los dos!

-¡Quieta!

Fue un tumulto de voces. Eric sujetó a Boss cuando éste se desplomaba; Patricia volvió a intentar disparar pero un agujero se le abrió en la garganta. Chris Blanchett sujetaba firmemente la Jericho de Boss. La mujer cayó de rodillas y luego completamente al suelo, el rubio la rodeó un poco sin dejar de apuntar y se agachó para tomar el pulso. Inexistente.

-¡Llamad a una ambulancia y a la policía!—ordenó—¡Ya!

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Por fortuna la ambulancia llegó antes que la policía y antes que ellos llegaron Jared y Gerard. Los dos abogados casi se echan las manos a la cabeza cuando sus ojos vieron la catástrofe que se había formado. Jared buscó a Eric con el corazón en un puño y le encontró, sano y salvo, al lado de Boss presionando la herida de bala que tenía en el abdomen. Cuando la ambulancia llegó para llevarse a Boss, cuatro de los cinco dolls se montaron en el vehículo sin dar tiempo a discusión.

-Eh, vosotros.—dijo Chris a los abogados—Id tras ellos si queréis pero antes subid a por sus ropas, yo voy a hablar con la policía—suspira—aunque sea de esta guisa.

Y dicho esto se dio la vuelta y caminó hacia los agentes sin dar demasiada importancia a su escueto traje blanco parecido a un bikini con volantes y botines.

-¡Bien, bien, bien! ¡Retoques! ¡Focos blancos y que preparen a Boss!—casi gritaba Edward tremendamente emocionado poniendo a todo el mundo en marcha a vertiginosa velocidad.

Para Eric era estar reviviendo el atropello de Jared pero en Boss. ¿Por qué siempre tenía todo el mundo la manía de salvarle? Debía ser eso de los ángeles de la guarda. Suspiró y enterró las manos en la cara igual que Ion. Oyó a Nathan discutir con Liam, al parecer el pelinegro le había pegado a alguien por quedarse mirándolos y el pelirrojo le reprendía por ello.

Por fin la luz que indicaba que la operación estaba en curso se apagó.

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"Tengo que dejar de beber antes de dormir, la resaca es brutal."

Un par de ojos grises se abrieron despacio y vieron un lugar blanco y tranquilo, había personas a su lado y él estaba tumbado. Boss cayó en la cuenta de que no era resaca, sino auténtico dolor y cansancio; quiso moverse pero apenas pudo.

-Ay...

-¡Dolls, está despertando!

-¡Boss!

-¿¡Boss estás bien!?

-¡No nos des estos sustos!

-¿Dolls? ¿Sois vosotros?—preguntó algo débil enfocando bien la vista, sonrió al ver los rostros delgados y jóvenes de sus bailarines—¿O es que me he muerto y he ido al cielo? Porque creo que estoy viendo ángeles.

-Boss...—dijeron todos a la vez con cara de circunstancia, el hombre gris se rió suave.

-Tranquilos muchachos, hace falta más que una bala para matarme.

-¿Por qué hiciste eso?—le atajó Eric con reproche.

-Porque sois mis dolls, mi deber es cuidaros.—contestó con simpleza, el pelinegro le frunció el ceño—No me mires así Eric.

-Tiene derecho a mirarle como quiera—interrumpió alguien desde la puerta—por ser tan irresponsable.

-Aah, mi White Magician ¿tú también estás enfadado conmigo?

Chris bufó y avanzó, ya estaba vestido igual que el resto a los que Jared y Gerard habían llevado ropa. Se paró frente a la cama de Boss y buscó su cartera.

-Creo que ya va siendo hora de que me presente mejor.—despliega la cartera y muestra una ficha identificativa y una placa dorada—Agente especial Christopher Blanchett del FBI, vine para buscarle agente Harper Keelan Booth.—se hizo el silencio más absoluto hasta que Boss chascó la lengua.

-¿Bueno y qué? A mi padre siempre le gustaron los nombres largos.

Chris no se movió del sitio pero los otros cuatro se sentaron en el sofá de la habitación y no dijeron ni "mú". El peligris volvió a sonreír leve.

-¿Y qué quiere un agente del FBI de un jefe de club?

-No se haga el gracioso que no le va a servir. Usted fue agente especial, como yo, y desapareció de la noche a la mañana hace cinco años tras la muerte de su compañero el agente Robert Dawson.

-Eso es un tema pasado.—dijo, la sonrisa de su cara había desaparecido.

-Agente Booth—volvió Chris en tono más suave—usted no tuvo la culpa de la muerte del agente Dawson.

-No estabas aquella noche muchacho, no puedes saberlo.

Flash-Back ≥

Su gran amigo, su hermano, su compañero Robert pendía de un hilo. Había recibido varios balazos cuando ambos se habían metido en una emboscada por culpa de que el peligris se dejó engañar. Maldecía una y otra vez su estupidez y el no haberle hecho caso a Robert.

-Eeh, canoso...—le llamó Robert débilmente desde la cama—deja de llorar como una nena y enderézate.—Se puso derecho, tenía los ojos cristalinos, Robert se rió lo más que pudo—Vamos hombre ¿no me dejarás ir sin unas risas antes, no?

-Robert yo...lo siento, fui un gilipollas integral. Por mi culpa estás así...

-Es una pena—dijo el otro pasando de él—ya no voy a poder cumplir mi sueño. ¿Recuerdas que siempre te reías de mi HarKee? Me decías que sería un viejo verde antes de tener siquiera los cincuenta. Pero montar un club nocturno en el que nada sea convencional me hubiera gustado, quién sabe ¿dejarán abrir cosas así en el otro lado?—volvió a reír, su amigo sólo pudo esbozar una sonrisa—Booth, hermano, no te culpes por esto. Un agente del FBI debe estar preparado para cosas así. Sigue adelante, vive tu vida y cumple tus sueños—le coge la mano y la palmea—, no dejes de ser nunca el grandísimo cabrón que eres. Por ti y por mi, hermano.

End Flash-Back≥

Boss soltó aire tras recordar el momento en que Robert cerró los ojos y se fue. Le juró vivir por los dos y realizar su sueño, desapareció del FBI y de su misma vida. Adoptó el sobrenombre de Boss y montó el Bizarre Dolls, cumpliendo en sí mismo los deseos de su gran amigo.

-No se hace una idea del tiempo que llevo buscándole. Y cuando por fin le encuentro veo en qué clase de vida se ha metido.

-¿Hay algo malo con lo que hago?

-No con lo del club, con lo de matar gente sí.—Los bailarines contuvieron la respiración—Sé que usted acabó con Vincent Harvey para proteger a ese chico.—señala a Eric que se queda patidifuso.

-Soy un romántico, qué le voy a hacer.

-El director del FBI podría pasarlo por alto dado que Harvey intentó cometer homicidio y era peligroso...y además si...—hace una pausa, coge aire—si vuelve usted al FBI.

-/-/-/-/-/-/-/-

Mientras los otros se fueron a ver a Daddy, al que afortunadamente sólo rozó la bala, Eric se quedó a solas con Boss para hablar con él.

-Boss yo...

-No me digas nada Eric, porque ya sé lo que me vas a decir.–—le coge la mano y hace que se siente en el filo de la cama—Tu abogado ha recuperado la memoria ¿a que sí?—el pelinegro asiente—, y volvéis a estar juntos. Bien.

-¿Bien?—se sorprende—Creí que...

-¿Que me lo tomaría a mal? Por favor Eric, ya soy lo bastante mayor como para enrabietarme por algo así—sonríe—. Te quiero lo suficiente como para saber que no estábamos destinados y que ese Stason sabrá cuidarte mejor que yo.—Eric quiere sonreír, pero no le sale, Boss le acaricia la cara—No me pongas esa cara Black Butler, que sigo siendo tu jefe.

-¿Y lo seguirá siendo o volverá al FBI?

-Eso tengo que pensármelo bien. El FBI me trae recuerdos amargos y otros dulces—rueda la cabeza—, tal vez a alguna guapa enfermerita no le importe ayudarme a que me decida.

-/-/-/-/-/-/-/-

Más de una semana estuvo Boss en el hospital, en ese tiempo sus dolls y Big Daddy se repartieron los días para estar con él; uno de esos días el mismo Jared se presentó en el hospital. Pero antes de que pudiera ver al peligris se topó con Eric, que le hizo un gesto para que guardase silencio.

-¿Qué pasa?

-Chst, calla. Boss está algo ocupado ahora mismo.—le guiña el ojo. Jared estira el cuello para ver por encima de Eric y ve que ese chico del FBI está hablando con el peligris.

-Yo no veo nada raro.

-Ponte gafas.—le dijo el otro—Chris lleva varios días "acercándose" a él y viceversa, si esto sigue así creo que Boss volverá al FBI por más de un motivo.—sonríe felino.

-No jodas.—exclama sorprendido—En fin, tendré que darle las gracias otro día por salvarle la vida a mi problemático bailarín.—Eric le da un pequeño codazo pero sonríe.

Cuando por fin Boss estuvo listo para salir del hospital sus empleados le esperaban a las puertas con una botella de champán descorchada y un aplauso. El peligris se rió y Chris, en quien venía apoyado, tuvo que ponerle derecho para evitar que se dejase caer del todo sobre él.

-Lo siento chicos pero los médicos me han prohibido toda ingesta alcohólica hasta que deje las medicinas...—le hacen un puchero, él alza los brazos—,pero bueno por una copa no pasa nada ¡pásame un trago de esos!—Estuvieron brindando y celebrando varios minutos, hasta que el peligris los detuvo y pidió la palabra—Bien mis chicos, ya es hora de que me despida de vosotros.

-¡Boss! ¿¡Cómo que despedirse!?—exclama Nathan.

-Ya no hace falta que me llaméis así, después de todo ya no voy a ser vuestro jefe y además sabéis mi nombre.—todos guardan silencio—He...he decidido volver al FBI, al menos los años que me queden por ofrecer servicio; he cumplido el sueño de Robert y creo que es hora de que me plantee nuevos retos.

-¿Nos vas a dejar?—pregunta Ion triste.

-Eso nunca mi sultán, yo siempre estaré con vosotros igual que vosotros conmigo. Pero habremos de seguir caminos distintos. Aunque debéis prometerme que no os meteréis en líos y no me olvidaréis.

-De lo primero no puedo prometer nada pero lo segundo está garantizado.—bromea Liam.

-Entonces me doy por satisfecho.—sonríe y mira a Daddy—Cuídamelos un poco Daddy, al menos hasta que veas que se valen solos.

-Eso está hecho jefe.—le sonríe el gigante. El peligris se suelta de Chris y abraza al portero palmeando su gran espalda.

-¿Y vosotros que estáis mirando como pasmarotes? ¡Venid a dadme un abrazo o me arrepentiré de irme!—no necesitó decirlo dos veces para que Eric, Nathan, Ion y Liam le rodearan para despedirse de él—Cuidaos mucho mis dolls y no os preocupéis por mi—señala a Chris con el pulgar—, tendré un buen compañero junto a mi.—el rubio se sonroja.

Antes de marcharse definitivamente en el taxi, Boss tuvo unas últimas palabras para Eric.

-Cuídate mucho Eric y dile a ese abogado tuyo que como no te vigile bien tendrá que vérselas con un agente federal armado hasta los dientes.

-¡Agente Booth!—le regaña Chris. El otro sonríe.

-Lo mismo le digo, agente Booth. No se meta en líos.

-¿Por qué lo dices?—ríe a carcajadas—¿Cuándo me he metido yo en líos?

El taxi arrancó y se llevó arrastrando la grave risa de Boss o Booth con el viento.

-/-/-/-/-/-/-/-

Dos semanas después.

Eric estaba apoyado en el balcón de casa de Jared disfrutando del maravilloso sol de la mañana. Una sonrisa tranquila se le dibujaba en el rostro cuando alguna brisa descarada trataba de despeinarle. Ni se inmutó cuando Jared le abrazó por la espalda.

-¿No tiene usted casos míster Stason?

-¿Ni usted algo mejor que hacer que vaguear en la terraza míster Swan?

-Yo estoy de vacaciones. Tú no y porque no quieres, y antes de que me contestes te diré que un día de estos saldré por la puerta y no me verás hasta el día siguiente con una resaca del quince.

-Entonces tendré que ponerle cerradura a la puerta.—bromea el ojidorado tras reír.

-Nathan está en tercer año de arquitectura, no creo que le cueste echar la puerta abajo.

-Cuando me contaste que tus compañeros tenían vida diurna me costó creerlo.

-Igual que a mi. No me imaginaba al cabeza hueca de Nathan construyendo edificios, a Ion estudiando magisterio y al mafias de Liam queriendo ser policía o bombero.—se le escapa la risa—Le han dicho que necesita ganar peso y se está matando a proteínas y gimnasio.

-Bueno míralo de este modo, en un futuro uno nos hará otra casa, otro educará a nuestros hijos y el último vigilará que no nos saltemos las leyes o que no se queme la casa.

-Te has olvidado de que Sage y yo cuidaremos de que no os pongáis malo ninguno.

-No, claro que no.

Jared abraza un poco más a Eric y apoya la barbilla en su hombro. El más joven le aprieta el agarre.

-¿Crees que seguiremos juntos en un futuro?

-El futuro es un tiempo y un lugar lejano que varía mucho.—le gira para mirarle a los ojos—Y a mi lo que me importa ahora mismo es el presente. ¿Recuerdas lo que te dije ese día en que me atropellaron? No lo cumplí del todo pero ahora pienso hacerlo.

-Refréscame la memoria.

-Dije: "Te quiero y no dejaré que te pase nada malo, ahora tú eres mi vida."

-Entonces te tocará cumplirlo por mucho tiempo Jared, porque yo también te quiero. Y mucho.

Jared sonríe cálido y besa a Eric, seguro de que no habría fuerza mayor en el universo entero que pudiera volver a separarlos. Un abogado y un ex-bailarín nocturno ¿habría habido alguna vez pareja más variopinta? Eso a ellos no les importa.

-¡Primer plano, alejamiento, contrarreflejo y...corten!