HETALIA NO NOS PERTENECE. HACEMOS ESTE FIC SIN FINES LUCRATIVOS.


ESTE FANFIC ES UNA INICIATIVA GRUPAL REALIZADA POR EL GAZZIERO-GUMI EN FACEBOOK, UN GRUPO CREADO POR CLAUDIA GAZZIERO EN EL 2013, Y EN EL CUAL REALIZAMOS MUCHAS ACTIVIDADES, COMO ESTA.

SI QUIERES UNIRTE EL GAZZIERO GUMI Y PARTICIPAR DE ESTAS ACTIVIDADES, CONOCER GENTE Y HACER AMISTADES, SÓLO DEBES ENVIARLE UNA SOLICITUD DE AMISTAD A CLAUDIA GAZZIERO EN FACEBOOK. (SU PERFIL ESTÁ EN EL PROFILE). ¡TE ESPERAMOS!


"Alfred va a pasar la semana de San Valentín con su hermano, pero en su estancia descubre el diario de Matthew y no duda mucho en darle una ojeada. ¿Qué hará cuando descubra que su hermano está enamorado de Lovino?"

UN CUPIDO PARA MI HERMANO

Gazziero-Gumi

CAPÍTULO 4: Por Melanny

Dando rienda suelta a nuestras pasiones.

¡Lovino!, ¿Cómo que estábamos en la casa de Lovino? Esto debe ser una broma, mi oso no puede estar en este lugar, es imposible, yo..y-yo...

— ¿Hermano?—llamó Alfred moviéndome un poco— ¿Hermano, estás bien?

— ¿Umm? Yo... Yo, pff pues claro que estoy bien, ¿Q-Qué te dijeron? —de alguna u otra manera trataba de ocultar mis nervios.

— ¿Que me dijeron de qué?—la cara de mi hermano era un tanto confusa.

—O-Oh... nada, nada, I'm sorry, Alfred, pero tengo la cabeza en otro lado—me rasqué la cabeza un poco nervioso.

—Hahahaha no hay problema, bro—me dio unas palmaditas en el hombro— ¡Vamos!, tu oso está en la casa de Lovino.

— ¿En serio?—me hice el emocionado—entonces, que esperamos, Come on!

Rápidamente salí del auto y miré con mucho temor la casa de Lovino, ¿Y ahora, con qué cara miraré a Lovino a los ojos? Se supone que le había dicho que pasaría san Valentín con mi hermano, en mi casa, no que andaría viajando por toda Europa en busca de mi oso ¡Pero esperen! Si él tiene mi oso, será más fácil explicarle lo que pasó y el por qué estaba ahí, en su casa.

—Listo, hermano—comenzó a avanzar directo a la casa de Lovino.

—Ha ha ha—reí nerviosamente—claro, vamos—comencé a caminar.

Debo admitir que con cada paso que daba, parecía que la casa de Lovino se hacía más grande y tenebrosa, ¡¿Por qué diablos me ponía así?! Solo le iba a pedir algo, algo mío, algo íntimo. ¿Qué pasaría si Kurimaku decía algo de más? A mi oso yo le cuento todo y suelo hablar con él frecuentemente, como no tengo muchos amigos, no me queda de otra, por más cruel que suene.

Alfred se adelantó y tocó el timbre muy emocionado. A decir verdad, mi hermano ha andado muy emocionado, cosa que es común, pero en situaciones como esta, es raro.

Maldezione! ¿A quién se le ocurre molestar hoy día?—se escucharon algunos gritos desde el interior de la casa.

—A-Alfred...—titubeé acercándome a mi hermano.

— ¡Hahahaha es el Hero junto a mi hermano!—gritó.

— ¡A-Alfred!—lo golpeé en el brazo— no debes gritar—intenté poner una excusa.

—Pero es que él no nos abre—gimoteó falsamente.

—Será mejor que vallas al auto—suspiré.

— ¿¡Por qué!?—crítico mi hermano.

—Alfred, solo obedece, necesito hablar con Lovino a solas—me sobé la entre cejas.

—Matthie~—rogó.

—Alfred, —lo miré seriamente—sólo, sólo ve al auto ¿Sí?

—Está bien—se fue lentamente al auto sin mirarme a la cara.

Realmente, realmente he pensado muy bien esta decisión. Me da pena mi hermano pero esto es algo que tengo que aclarar sólo yo y Lovino. Sé que él estará molesto, lo conozco, tengo tanto miedo de ver su expresión, ¿Qué me dirá? ¿Me rechazará, me saludará, se sonrojará? Hacia tanto tiempo que me quedé mirando la puerta y Lovino no salía. No me digné a mirar a mi hermano porque sabía que me arrepentiría de haberlo botado de donde no lo llamaban.

— ¿Matthew?—hablaron.

Esa voz...

Levanté la cabeza y lo miré directamente a los ojos, ojos marrones claro, que se notaban molestos, furiosos, confundidos.

— ¿Qué haces acá?

Estoy aquí para comerte a besos, para confesarte que te amo, que mi oso es solo una simple excusa. Que mi hermano y todo el mundo se vallan al centro de la tierra...

—Vine por mi oso—susurré.

— ¿Pero tú solo? Me parece haber escuchado la voz de tu hermano—miró a través de mi presencia.

— ¿¡Qué!?— me giré a ver si era verdad— ¿¡Cómo que Alfred no está!?

Y era verdad, Alfred y el auto en el que habíamos viajado, no estaba, simplemente no estaba, ambos habían desaparecido. Me quedé atónito, mi hermano planeó todo esto, él debió de haberlo planeado, sino fuese así, él no hubiese huido, él simplemente no me pudo dejar aquí solo con Lovino.

—Me las pagarás—susurré apretando fuertemente los puños.

— Matthew, ¿estás bien?

¿¡Qué si estoy bien!? No, claro que no estoy bien, mi hermano planeo esto, me dejó tirado frente a ti, solo, indefenso, por favor consuélame...

—S-Sí, ¿Por qué no habría de estarlo?—me giré para mostrarle mi amplia sonrisa.

—Adelante, pasa...—frunció el ceño dejándome pasar.

Es extraño que Lovino me trate así, ¿Qué he hecho mal? Yo en verdad solo vengo por mi oso y luego buscaré la forma de irme para regañar a mi hermano por lo que ha hecho. Estoy preocupado, tengo una extraña sensación en el estómago, siento que necesito a mi hermano justo ahora.

—L-Lovino—lo llamé tímidamente mientras cerraba la puerta.

—Voy a traer tu oso, siéntate—sin siquiera darme una mirada, se alejó de mí.

Obedecí a lo que dijo mi amado, no aguantaba que él me trate así, él es la persona a quien amo y que de la noche a la mañana me hable así, ¡No es normal! Yo había hablado con él hace uno o dos días antes mientras iba a comprar las cosas al supermercado para el desayuno, él sonaba normal, romántico, e ilusionado por las cosas que le dije sobre pasar algún tiempo libre, solo nosotros, en una isla afrodisiaca para nosotros.

¡Oh, en verdad hubiera deseado pasar esas vacaciones en una isla!, solo nosotros, mirando el ocaso a la orilla del mar, tomados de la mano, sonriéndonos, besándonos, y luego en la noche, hacer mil y un posiciones en la cama mientras nos uníamos en uno solo.

En silencio, Lovino trajo arrastrando una caja grande decorada con corazoncitos, lazos rojos, hojas de maple y bastoncillos de hockey.

—Q-Que... ¿Qué es esto?—pregunté confundido.

—No me digas que no sabes lo que es—me miró fijamente.

—Pero es verdad, yo no sé qué es esto—sentía que mis mejillas me ardían.

—Esto, es lo que tú me enviaste—abrió delicadamente la tapa de la caja—...tu oso.

What!?—me levanté del sofá yendo rápidamente a constatar lo que había dicho Lovino.

— ¡Oh por favor!, no me digas que tú no hiciste esto.

—Mi oso—mire absorto el interior de la caja.

Y ahí estaba Kurinaki, durmiendo plácidamente dentro de la caja. Llevaba puesto un lazo rojo alrededor de su cuello, estaba cubierto por una suave tela, como para que no sienta loa golpes del avión donde lo habían trasladado.

— ¿Por qué me mientes...? —preguntó de la nada Lovino.

— ¿Disculpa? —lo miré furioso.

Yo no soy ningún mentiroso.

—No me digas que tú no planeaste esto—señaló a mi oso dentro de la caja.

—Yo no planeé esto—lo dije con mucha firmeza.

—Entonces, dime por qué estas acá en lugar de estar con tu hermano.

—Yo vine con Alfred, él perdió a mi oso, nos fuimos recorriendo toda Europa para encontrarlo.

—No te creo—espetó fríamente.

—No lo hagas si no quieres, yo te digo la verdad, yo no soy ningún mentiroso.

—Pensé que eras mi amigo...

—Yo soy tu amigo, te di toda mi confianza, sentí que había hecho un amigo a pesar de que todos me ignoraban...

—Entonces dime qué es esto—me extendió una pequeña tarjeta.

Yo con nerviosismo cogí una pequeña tarjeta de presentación, me sorprendí mucho al reconocer la letra de mi hermano.

"Mi amado Lovino, debo admitir que te amo demasiado. Desde que te conocí, me pareciste una persona inimaginable, todo lo que pude buscar en alguien está en ti. Te envío a Kurimajirou como muestra de mi amor...

Te ama, Matthew."

—Hahaha ha —me comencé a reír de los nervios.

— ¿De qué te ríes?—frunció el ceño.

—E-Esta es la letra de mi hermano, yo no escribí esto, es demasiado cursi hahahaha—sentía que esta situación se salía de control— Yo soy más directo, no hago redundancia en mis cosas.

—Ahí dice Matthew, y viene de tu dirección...

—Yo no lo escribí, además ¿Cómo crees que te enviaría mi oso? es lo más preciado que tengo...

—Si fuese alguien especial si se lo enviarlas ¿Verdad?—se acercó a mí —como por ejemplo...Alfred.

—Alfred es mi hermano—me puse de pie—a él no le agrada Kurinajo.

—Si a él no le agrada tu oso, entonces ¿Cómo logró enviármelo?

—Con un dardo, Kuribaki esta adormilado, Alfred debió encontrar mis dardos para dormir.

—Entonces dime si esto es verdad—me arrancó la tarjeta.

—Hahahaha ha ha ha...—reí nerviosamente— N-No, cla-claro que n-no.

— ¿Por qué tartamudeas?

— ¡Porque esto es absurdo! —me aclaré la voz— recién nos conocemos, sé que nos hemos llevado muy bien y hemos encontrado muchas cosas en común, pero ¿No crees que es apresurado?

—Entonces aceptas lo que dice acá—se acercó lentamente hacia mí.

Demonios...

—No, yo ya te lo dije...—desvié mi mirada a un lado.

— ¿Y qué pasaría si yo correspondo a tus sentimientos? ¿Me rechazarías?

En ese momento abrí mucho los ojos sin mirarlo fijamente. Mantenía mi mirada gacha, eso me conmovía mucho. Que Lovino sienta lo mismo que yo, ¡Eso es genial!, pude sentir que todo mi cuerpo se calentaba y mi corazón latía más fuerte de lo normal, incluso sentía mariposas en el estómago.

—Entonces, ¿Tú me amas? —noté un poco de nerviosismo en su voz— ¿Tú me amas, Matthew?

—Y-Yo...—levanté la mirada y lo miré fijamente, no podía negárselo, no podía seguir ocultándolo— Yes..I love you, Lovino...

Él no me dijo nada, nos quedamos mirando fijamente por bastante tiempo. Era un sufrimiento eterno, ¿Y qué tal si él no me creía? ¿Qué tal si él realmente no me amaba?; sin querer queriendo comencé a llorar.

Y-You... you don't love me? —gimoteé.

Sí, ti amo, Matthew—susurró.

— ¡¿Entonces por qué me tratas así?! —me quejé sobándome los ojos evitando que las lágrimas fluyan.

—Solo quería probar si me estabas diciendo la verdad—sonrió cálidamente.

Lovino acorto la mínima distancia que teníamos en un comienzo. Me secó las lágrimas que volvían a salir de mis ojos y luego me cogió delicadamente del mentón haciendo que lo mire fijamente, solo a él, simplemente a él. Un beso, un beso que me llevó al infinito. Lovino me estaba besando, delicada, apasionada y sensualmente, ¡Oh dios mío! Cómo extrañaba besar unos labios así, tenerlos sólo para mí, para poder jugar, morder y lamer.

— ¿Tu oso seguirá dormido?—preguntó Lovino separándose de mí y mirando a mi oso que aún seguía en la caja.

—Si son los dardos que creo que son, sí, seguirá dormido hasta mañana —sonreí— ¿Por qué? ¿Qué planeas hacerme? —fui pasando mi dedo por su pecho mientras lo miraba inocentemente.

—Es día de san Valentín, querido, ¿Qué esperas de mí? —me agarró de la cintura.

—Mil y un poses en la cama —sonreí extendiendo mis brazos al aire.

—Suena tentador—comenzó a meter sus manos por debajo de mi polo.

— ¿Comenzamos?—envolví mis brazos alrededor de su cuello.

—Con mucho gusto —se acercó a mí y me besó.

Y fue así como ambos dimos rienda suelta a nuestras pasiones, besándonos, amándonos, envolviéndonos en las sábanas de la cama mientras intentábamos hacer las mil y un posiciones. Toda la noche nos la pasamos juntos, compenetrados en la cama, el uno al otro, con los fuegos artificiales, las danzas, los gritos de amor y muchas cosas más que se escuchaban de la gran fiesta de san Valentín.

Y debo admitir que este san Valentín fue lo mejor que me haya podido suceder. Además debo de agradecer a mi hermano en cierta forma; pero eso tendrá que esperar, porque dudo que después de esta noche pueda moverme hasta dentro de una semana.

.


~~Fin~~


(•-•)/

¿Y bien? ¿Qué tal este fic tan crack y ternurita? Ok no, pero, dígannos si no que estas chicas hicieron un gran trabajo.

Ahora bien, muchas gracias por leer, comentar y seguir. Además, se planea hacer un pequeño epílogo por lo que, este fic, no ha terminado por completo ¡Espérenlo!

Siguen invitadas e invitados a unirse al grupo ;)

25/02/2014