Los personajes de RE no me pertenecen, pertenecen a CAPCOM, excepto los padres del agente kennedy,Anthonino y la trama...

De antemano quiero agradecer a Lirionegro por su colaboración en este CAPITULO =)


CAPITULO 6 PERDICIÓN

Ada no podía creer que de verdad estuviera preparándose para una boda, para su boda con el agente Kennedy, la verdad jamás le paso por la mente que se casaría con él, simplemente era algo complicado tan siquiera pensarlo, pero el caso era que se encontraba desde hace un mes en los preparativos con la ayuda de Helena, que se había vuelto cercana a la ojicafe, a decir verdad apartando a Jill Valentine le caía bien.

Hace dos meses que estaban fuera de servicio, dos meses en los cuales había convivido como pareja, en los cuales se habían conocido aun mas como amantes, como futuros marido y mujer, desde hace unas semanas la pelinegro se había estado sintiendo un poco indispuesta, mareos iban y venían sin contar las continuas nauseas, pero no le tomo mucha importancia, la verdad prefería creer que era la comida que no le estaba cayendo bien, antes de pensar en otra cosa, en la verdadera razón de sus síntomas, estaba en estado, pero no se lo diría a Leon, por lo menos no aun ,ni ella misma estaba preparada para formar una familia, solo se imagino una vida con Kennedy nada más y ahora, estaba embarazada.

El ojiazul había llegado del supermercado, se sentía extraño haciendo mercado aun con dos meses no se acostumbraba a la vida en pareja, la verdad que sus antiguas relaciones jamás funcionaron puesto a que no sabía cómo convivir con otra persona que no fuera él, pero con Ada era distinto, algo lo obligaba, lo motivaba cada vez más a rendirse a sus pies, a querer una vida compartida a querer casarse y prometerle amor eterno así como siempre lo hizo pero ahora en el altar, con su apellido, con un anillo que en si la hacía ser de su propiedad, lo que siempre fue y nunca dejaría de ser, al dejar las bolsas en la cocina sintió como alguien acariciaba su espalda mientras en su odio procedía a hablar.

-Tardaste mucho- Se giro quedando de frente a la susodicha que lo miraba con ternura.

-¿Me extrañabas? – Pregunto el rubio con una media sonrisa al tiempo que la sujetaba por la cintura y la pegaba a su cuerpo.

-En tus sueños Guapo- Contesto juguetona, Le dio un beso breve en los labios y se separo de el ahora dirigiéndose a la nevera.

-Ada llamaron hoy de la FOS-

-¿Por qué no me llamaron al móvil?-

-Pues ni puta idea…Tampoco me tome la molestia de preguntar – Dijo indiferente sacando las cosas de las bolsas.

-¿Y?-

-Hoy a las 6pm debes ir a presentarte, al parecer tienes trabajo-

-Ummm, bueno tenemos hasta las 6- Leon se quedo en el sitio un momento observándole el trasero, la verdad que desde que Vivian juntos era difícil no hacerlo o por lo menos era difícil no querer hacerla suya todo el tiempo, los dos eran unos amantes del Sexo, del placer y vaya que se daban placer, en ese momento Ada se volteo, de inmediato el ojiazul se sonrojo, con rapidez observo en otra dirección pero esta ya había captado.

-No puedes ser más obvio..-

-¿Qué?-

-Olvídalo-

Ya tenían un tiempo en el sofá viendo la Tv, aunque realmente eso era lo que menos hacían, cuando dejaron un momento los besos juguetones, el rubio se separo un con agilidad y se incorporo en el sofá confundiendo con su acción a la pelinegro, En ese momento se acordó que ella no había contestado algunas cosas con referencia al ruso que continuamente parecía acosarla, pero a veces le resultaba tan extraño que ella no dijera o hiciera algo al respecto por lo menos a su parecer.

-¿Y ahora que Kennedy?-

-Anoche no respondiste a mi pregunta – Ella bufo incorporándose también.

-Por dios, no vamos a comenzar-

-Fue solo una pregunta-

-Preguntaste muchas cosas-

-No te hagas, ¿Qué tiene ese ruso contigo?-

-Kennedy esta ¿Celoso? – Insinuó sonriendo victoriosa.

-¿Debería estarlo?- Resoplo acercándose a ella.

-Por dios leon… Nos vamos a casar ¿Eso no debería responder tu pregunta?-

-Ada..-

-Entre él y yo no hay nada ni lo hubo nunca- Mintió, pero no podía decirle que se había acostado con él y tampoco que aun se sentía atraída por aquel hombre de cabello grisáceo, que aun sentía algo, eso de verdad que lo cabrearía mucho, lo lastimaría de forma inevitable, ella prefería olvidarse de todo aquello que alguna vez tubo con el ruso.

-¿Te creo?-

-¿Qué insinúas?- Enmarco una ceja al tiempo que se cruzaba de brazos ya de pie.

-Nada…. Creo que ya deberías irte – Dijo al tiempo que observaba su reloj el cual daba las 4:30pm.

Ella sabía a la perfección lo que insinuaba pero decírselo no era una de las mejores opciones, leon no era un idiota y eso lo tenía muy claro en cualquier momento se enteraría pero no ahora.

Al terminar la reunión salió rápidamente de la sala de conferencia y más atrás Gianovaef .

-Ada,Solo quiero hablar vale… -

La ojicafe hizo caso omiso hasta llegar al ascensor, apretó en el tablero llamando al mismo a su piso, en eso Nicholai se paro justo a su lado mientras la miraba de refilón.

-Tenemos que hablar-

-Tú y yo no tenemos nada que hablar-

-¿Me vas a decir que ese beso no significo nada?-

-Mira como me importa- Dijo al tiempo que llego el ascensor y se metió en el y Gianovaef de igual manera, no se daría por vencido tan rápido, el tenia que tenerla poseerla nuevamente, tenía que creer que de verdad ella no sentía nada por el, esa mujer lo volvía loco incluso antes de conocerla ya estaba loco por ella aunque las cursilerías no iban con el, con ella a veces le salían de manera tan natural que hacía que se maldijera, Cuando el ascensor empezó a descender se quedo trabado en uno de los pisos.

-!Excelente¡- Exclamo la pelinegro golpeando el tablero del ascensor ..

-No es tan malo... - Indico el ruso con una ladina sonrisa...

-No te pongas creativo - Pidió la ojicafe al momento que la luz se corto..

-Vaya que se pone mejor - Exclamo triunfante su compañero mientras se acercaba a la morena..

-Nada se pone mejor - dijo colocando su mano en el firme pecho del ruso, marcando una distancia.

- ¿Que? anda, no me digas que ahora no quieres que pase nada - Aún en la oscuridad ella pudo ver el brillo en sus ojos, al momento que sentía en su mejilla una brusca caricia... típica de él, torpe.

-Voy a casarme con Leon-

- ¿Y?, no soy celoso, sí, claro que me gustaría tener exclusividad pero se hace lo que se puede - sonrió sarcástico mientras ignoraba la distancia que la espía había marcado..

Ada resopló molesta y se maldijo por haber cedido alguna vez ante ese jodido ruso, la verdad era que había sido un buen polvo, él tenía sus buenas técnicas en la cama que le habían arrancado más de un grito de placer y más de un dulce orgasmo con sabor a trampa y despecho.

Pero nada de eso importaba ahora, Leon había entrado definitivamente en su vida y no permitiría que Nicholai lo arruine.

- No volverá a pasar nada entre nosotros, sólo trabajo - dijo fría para sorprenderse levemente por la respiración del ruso sobre su cuello, la estaba olfateando, siempre lo hacia... decía que ella tenía "el perfume de la sensualidad" impregnado en su piel, que lo irradiaba de sus poros... que era una invitación a poseerla.

Gianovaef aspiró su dulce aroma, aroma a peligro... a perfume, a muerte, a sexo, a pólvora, ningún aroma lo excitaba tanto como el de ella. En cierta forma no podía creer cómo era que una mujer como ella se hubiera fijado en un debilucho como Kennedy, seguramente lo que necesitaba para cambiar de opinión era un verdadero hombre y gracias al infierno que él estaba allí, listo para darle lo que necesitaba.
- ¿Estás segura? - dijo en un susurro casi gutural en su cuello, haciendo que la piel de la morena se estremeciera; él sabía lo que le gustaba, la había oído gritar, gemir y pedir por más, por él (aún cuando nunca mencionaba su nombre).

-Si - respondió intentando mantener la firmeza de su voz, ese maldito sabía bien lo que hacía.

-Entonces detenme –

Volvió a decir antes de cerrar la distancia entre sus cuerpos y sus labios, su beso era feroz, violento, dominante... las manos del ruso exploraban el cuerpo que ya conocían tocando los puntos que sabía, eran sus favoritos. El trazado de su recorrido culminó con la visita a su entrepierna, Nicholai sonrió triunfante.

- Ves ni siquiera te he tocado apropiadamente y ya estás mojada ¿no vas a detenerme?-

Ada se maldijo una y otra vez, rogó al cielo por qué un rayo cayera y la partiera al medio, se maldijo por hacerle daño a Leon y por disfrutarlo, maldijo su cuerpo y maldijo a Gianovaef, maldijo su pasado y sus decisiones. Gruñó como respuesta, no tenía palabras.

Sólo un dedo se deslizó en ella... quería hacerla rogar por él... se conocían muy bien, era una pelea de orgullo que ambos sabían cómo terminaría. La espía apretó los dientes impidiendo que cualquier sonido se escapara de sus labios. Nicholai tiró levemente de su cabello y aumentó el ritmo de las improvisadas embestidas.

-Parece que necesitas a un hombre - susurró en su oído.

-Vete a la mierda-

-Déjame que te ayude con este pequeño problemita que tienes aquí, Ada - dijo con su fuerte acento antes de pasar la punta de su lengua por el cuello de la mujer y ponerse de rodillas frente a ella... no lo admitía, pero de alguna forma u otra él siempre había estado así... de lo contrario, le importaría una mierda que se case con Kennedy.

Subió aquella sugestiva falda que siempre dejaba a la imaginación, separó sus piernas y terminó de correr a un lado la prenda interior, una vez más estaba frente a su manjar personal... el suave aroma a femineidad y piel inundó sus fosas nasales recordándole cuánto la había extrañado; tomó sus glúteos, obligándole a poner un ángulo en sus caderas... ella no se opuso y él se sumergió en la espía.

El momento estaba cerca, Nicholai se sentía enloquecer con cada uno de los gemidos culpables que conseguía arrancar de sus labios, sin duda tenían un mejor sabor que antes, lo excitaban más, mucho más; la presión de su hombría resultaba dolorosa, clamaba a gritos por hundirse en esa hembra frente a él. Gianovaef se puso de pie y plantó un nuevo beso en los labios de la espía haciéndole probar los restos de su propia excitación, con una mano sacó su protuberante virilidad, levantó una de las piernas de la morena y entró en ella.

Un grito ahogado se escapó de sus rojos labios, el ardor y la dureza la inundaron, la llenaron, sin duda, Nicholai era uno de los mejores, eso era innegable; el platinado utilizaba toda la estamina de su cuerpo, su penetración era rápida, violenta, dominante, y en un momento Ada ya no podía los sonidos que salían de ella, lo disfrutaba y se carcomía por dentro por ello, cada vez que el ruso entraba y salía de su cuerpo una oleada de placer la recorría seguida de otra de culpa.

El familiar calor del orgasmo se apoderaba de ella, el rubor coloreaba sus mejillas la respiración se aceleraba y él lo sabía, apuro sus movimientos. Ada clavo sus uñas en el mientras intentaba esconder su grito en el hombro del ruso

-Vamos uno- Dijo con sorna al saber que ella había llegado

-Cállate y sigue- respondió casi automáticamente. El ruso sonrió satisfecho mientras continuaba su trabajo a un ritmo estable y fuerte.

No supo sí fue el hecho que ella aún fuera suya estando comprometida con otro o que de cierta forma ambos aún cedieran al otro cómo una especie de droga enfermiza, pero él estaba a punto de venirse y sabía muy bien donde lo haría... Unos movimientos más y el ruso esparcieron su semilla dentro de la mercenaria con una enorme y altanera sonrisa en sus pálidos labios.

-Entonces ¿sigues sintiendo algo por mí? – Dijo entre jadeos el ruso

-No confundas las cosas, estoy embarazada- Soltó sin previo aviso y sin anestesia, dejando a Gianovaef sin aliento, en lo que se separaron ella arreglo un poco su ropa acto seguido el ojiverde hizo lo mismo sin decir ni una palabra, aun la luz no regresaba.