Capítulo VI We live in circles
Esa noche Draco no concilio el sueño no sobre porque Hermione lo había ignorado, el que Potter le haya hecho una visita a horas pocos apropiadas no ayudaba mucho.
El solo quería confrontarla y obligarla a hablar, mirarla a los ojos y quizás solo quizás besarla de nuevo, aunque esto último no tenía sentido.
El joven rubio escucho un sonido proveniente del baño, eso hizo ponerse al hombre de un salto, el mismo podía notar su ansiedad y eso le hizo sentir débil y odio ese sentimiento de debilidad que tanto había experimentado en el pasado.
El rubio se coloco frente a la puerta del baño, los segundos pasaban como minutos.
Y ahí estaba el joven rubio, alto, con ojeras prominentes, el cabello desarreglado de manera casual, la camisa de seda negra medio abierta y la piel tan pálida como siempre, sus ojos fue lo que más perturbaron a la castaña, esos ojos indiferentes ahora parecían en medio de una tormenta, parecía que sus ojos relampagueaban.
Ella parecía perpleja camino con rapidez, justo cuando pasaba a su lado Malfoy la sujeto del brazo con firmeza, ella intentaba forcejear una y otra vez para librarse de su agarre férreo, eso a él lo enfureció, el quería mirarla y ver que ocultaban sus ojos ambarinos y profundos.
En ese momento la perilla del cuarto de Hermione empezó a girar, Draco estaba enfrascado sosteniéndola y Hermione estaba distraída intentándose zafarse.
— Déjala en paz Malfoy— vocifero el moreno molesto.
— ¿y que harás si no quiero san Potter — pregunto el hombre de ojos plateados con insolencia.
— Más te vale que lo hagas Malfoy.
Draco solto a Hermione molesto, y la empujo, Harry pudo tomar su brazo con delicadeza para que no cayera.
— Quédate con tu sangre sucia Potter — siseo Malfoy enfurecido.
El rubio se alejaba a paso firme y con velocidad, cuando escucho el grito enfurecido de Harry, y la voz calma de la castaña pidiendo tranquilizarse.
El joven cerró la puerta de un portazo furibundo, mientras se tiraba a la cama, solo en ese entonces pudo asimilar y controlar su rabia, eso quería decir que Potter había pasado la noche con Hermione, eso lo hizo enloquecer, miles de ideas pasaron por su cabeza y una parecía peor que la anterior, entonces una rabia parecida al miedo se apodero de él.
Escucho pasos en la planta de abajo y eso hizo que el joven saliera enfurecido, justo al bajar de las escaleras pudo ver como Granger le arreglaba la camisa a Potter.
Ese gesto tan intimo, a Draco le provoco nauseas, le resultaba parecido al gesto que se brindaban un par de recién casados y eso le provoco un nudo en el estomago.
El joven bajo con rapidez y se coloco frente a ella.
— Este no es un jodido burdel Granger, si quieres pasar el rato con el imbécil de Potter consíguete un maldito hotel. — siseo iracundo.
Ella clavo su mirada en los ojos grisáceos del joven, el sostuvo la mirada y se perdió en los ojos profundos de la joven.
El se acerco molesto a ella, y ella retrocedió molesta con el ceño fruncido, mientras se mordía el labio.
— No quiero volver a ver a Potter aquí.
— Es mi casa. — respondió ella con frialdad.
El rubio se sentía satisfecho por lo menos ella le había respondido, la frialdad en su tono no le agradaba del todo.
— Hablo enserio Granger no quiero ver a ese imbécil aquí.
Ella lo miro molesta y se dio la vuelta ignorándolo.
El la sujeto del brazo, molesto.
— ¿Te divertiste con Potter?
— Eso no te incumbe.
— Respóndeme—siseo.
— Si Malfoy, me divertí. — respondió.
Las ganas de estrangularla se apoderaron de Draco.
El se abalanzo sobre ella con fiereza como un lobo que caza a su presa.
— Te mereces algo mejor Granger.
— No dijiste eso ayer — respondió la joven y en su tono pudo notar un dejo de molestia y resentimiento.
Draco no sabía que contestar ante eso, era cierto él había dicho eso, ni el mismo sabia como explicar el cambio tan radical en sus pensamientos, solo sabía que no podría soportar ver a Hermione con alguien más y eso lo inquietaba.
— ¿Así que tu y Potter han decidido traicionar a la comadreja?
— Eso no es cierto — grito molesta.
— No puede ser de otra forma, me sorprende esa actitud tan inmoral de los miembros del trió dorado.
— Deberías estar en san Mungo, en el ala de salud mental.
— No, eso déjaselo a tus amigos inadaptados.
— ¿Estás enamorada de Potter Granger?
— Creo que tu estas enamorado de el.
El la miro enfurecido, la arrojo hacia el sillón y tomo el rostro de la joven entre sus manos, mientras la miraba fijamente y la apretaba con ansiedad.
— ¿Cuál es tu maldito problema Malfoy?
El no respondía y seguía mirándola con ansiedad, al rubio los ojos de la joven le resultaban hipnóticos, probablemente existían ojos más claros y con colores poco comunes, pero por alguna razón los ojos de Hermione le resultaban los más encantadores que nunca jamás había visto, reflejaban una inocencia, una profundidad y una madurez abrumadora.
Había visto los ojos de muchas chicas antes, pero nunca algunos que despertaran ese tipo de sensación en el.
Ella lo miraba extrañada y confusa, pero no apartaba la mirada no quería dejarse intimidar por alguien como él, el mostrarle temor era darle la victoria.
El coloco su mano diestra sobre la nuca de la chica y la atrajo hacia su boca, pasaba la lengua sobre sus labios, mientras la chica forcejeaba con desesperación, el trataba de dominar la situación, lo que más quería era que ella le correspondiese así que una y otra vez con su lengua intentaba forzar la entrada a su boca, la chica logro apartarse, y justo cuando iba lanzar un grito el chico aprovecho la oportunidad y logro introducir su lengua en la boca de la joven, ella parecía renuente , pero poco a poco termino cediendo.
El rubio se separa con dificultad mientras la miraba directamente a los ojos.
— Mi problema es Granger que no quiero que te guste alguien que no sea yo.
Nota del autor:
Hola he pasado por tiempos difíciles pero actualizare más seguido besos y gracias por leer.
