Las Noches

Laboratorio

Unas tres puertas más allá del cuarto de Kokoro estaba el laboratorio. Entró y el olor nauseabundo de alguna sustancia que le recordaba al hospital lo envolvió, atontándolo un poco por unos instantes. Pronto logró divisar la figura tosca y regordeta del científico que allí debía estar según lo que la hollow había dicho. Contuvo la respiración con el objeto de sacarse el mareo y expiró con alivio, comprobando que había dado resultado.

- Tú debes ser Kaien Kurosaki – afirmó el hombre, acercándose arrastrando una de sus piernas. Kaien lo miró a los ojos directamente, en una actitud altanera. No podía evitar mantener su expresión de incomodidad frente a ese sujeto. - Me alegra mucho que hayas tomado la decisión correcta, niño – le dijo, con una sonrisa de complacencia en el rostro. - Ven, acércate – Nezumi se sentó en una silla blanca y pequeña que estaba junto a una mesa de madera, que parecía ser muy vieja. Frente a él había otra silla de las mismas características. El científico hizo una seña y Kaien, como un autómata, se acercó y se sentó frente a él sin dejar de mirarlo. - Kokoro chan ha hecho un excelente trabajo convenciéndote para que vinieras a verme. Verás como pronto todo se aclarará y podremos trabajar con tu veradero poder – el chico no podía reaccionar frente a las palabras que estaba diciendo el científico. ¿Poder? ¿Qué poder? - Verás... - miró a Kokoro de reojo y ella salió del laboratorio, cerrando la puerta. - Es muy importante que contestes cada una de las preguntas que te haré para que pueda encontrar las respuestas adecuandas a mi investigación y así poder determinar cuál es la verdadera naturaleza de tu poder y trabajar en su entrenamiento – lo miró profundamente. - ¿Lo entiendes? - Kaien asintió con la cabeza.

Sala de Reuniones

- Pronto arribará ese Comité que dijo Unohana san. ¿Qué postura creen que debemos tomar con respecto a esto? - preguntó Hallibel una vez le explicaron la situación a Grimmjow. Los tres ex Espada estaban sentados a la mesa. Hallibel en la cabecera, Ulquiorra a su derecha y Grimmjow a su izquierda, enfrentados.

- Creo que no debemos darle ninguna información. ¿Qué mierda se creen? ¡Acusándome sin sentido! - espetó Grimmjow.

- No te están acusando sólo a ti – Hallibel hablaba calmadamente. - Ellos fueron claros, creen que uno de nosotros fue el que agredió al Capitán y esperan que estando presentes durante esos dos meses hagamos algo por lo cual quedemos en evidencia – Ulquiorra miró a Grimmjow.

- ¿Piensas que fui yo, verdad? - preguntó la pantera, devolviéndole la mirada a Ulquiorra.

- Es extraño que todos te culpen. También hablé con Nezumi respecto de esto y él mismo me dijo que el área en la que atacaron a Hitsugaya está a cargo tuyo – lo miró más intensamente. - ¿Tu sabías que allí están los viejos laboratorios? - le preguntó. Hallibel se sorprendió con la pregunta.

- ¡¿Por qué debería yo saber eso? - gritó Grimmjow. - ¡Me echaron como un perro sarnoso! ¡Me desterraron! ¡Y ahora me culpan por algo que no cometí! - enfurecido, se puso de pie y golpeó la mesa.

- ¿Y cuál es tu coartada? - preguntó Hallibel. Grimmjow chasqueó la lengua y apartó la mirada.

- Estaba en el mundo humano

Laboratorio

- He estado monitoreando tu desenvolvimiento como ser humano y no he descubierto ningún cambio en tu reiatsu, que de por sí no es perceptible a la sensibilidad shinigami – Nezumi hablaba como si Kaien entendiera todo lo que estaba diciendo. Pero el joven humano no comprendía absolutamente nada. ¿Monitoreándolo? ¿Desde cuándo? ¿Cómo? - Los artilugios de Urahara tampoco servirían de nada si lo que supongo es cierto, por eso necesito hacerte estas preguntas y luego unas pruebas con mis instrumentos de medición – Nezumi lo miraba a los ojos, casi intentando meterse en su cabeza, pero no lograba ver nada en ellos. Sólo una mirada ardiente de curiosidad e incredulidad respecto de lo que decía el científico. - ¿Has notado algún cambio en la naturaleza de tus sueños? - el rostro de Kaien lo traicionó y mostró la sorpresa por la pregunta del científico. - Veo que estoy en lo cierto

- No – habló por primera vez. Su voz era dura y determinante. - No he tenido ningún cambio en nada. Siempre fui el mismo desde que tengo memoria – el gordo sonrió irónicamente.

- Bien. Entonces, cambiaré mi pregunta. ¿Has podido ver últimamente cosas que no veías? Sé que has visto a Kokoro chan y un alma que ella te mostró – Kaien apretó los dientes. No podía darle a ese tipo mucha información, y menos acerca de sus extraños sueños hasta que por lo menos él mismo supiera a qué se referían.

- Si. Vi a la hollow, al alma y la garganta. Pero nada más – aclaró. Era cierto, no había visto más que esas tres cosas. Ni una sola alma más, ni un shinigami, ni nada.

- ¿Qué te dijo Urahara acerca de la naturaleza de tu poder?

- Nada. Él me hizo varias pruebas cuando era chico y nunca arrojaron ninguna conclusión. Él me dijo que no puede detectar mi reiatsu, ni él ni ninguno de los otros

- ¿Ni siquiera el quincy? - afinó sus ojos, Kaien no movió ni un músculo. Estaba nervioso por ese interrogatorio que no le gustaba en lo absoluto, y menos con el comentario que le había hecho Kokoro antes de salir de la habitación.

- No, él tampoco pudo sentir ninguna energía provenir de mi

- Muy bien – Nezumi se puso de pie con dificultad, apoyándose en la mesa. Kaien lo miró desde su sitio, sin quitarle los ojos de encima. - Entonces no tengo más nada que preguntarte. Comenzaremos con las pruebas así puedes ir a descansar. Estoy seguro que el aire del desierto no te sienta para nada bien – sonrió. Estaba de espaldas a Kaien que no pudo verlo.

- Estoy bien – dijo. Realmente nada había cambiado. Era verdad que al principio el aire se había tornado denso y le costó respirar. Pero después de unos mintuos estando allí, todo parecía igual que en su mundo.


Mundo humano

Hospital de Karakura

La puerta de la habitación en la que estaba Ichigo con Rika se abrió despacio. Rika giró la cabeza y no pudo evitar sonreír cuando vio la figura de Uryu acercarse a ellos.

- Veo que estabas esperándome – dijo él, con su tono de voz de siempre, seco y amable al mismo tiempo. Miró a Ichigo, intentando no parecer preocupado frente a Rika. Aún no estaba seguro respecto de decirle o no la verdad de lo que estaba sucediendo.

- Si, estaba con papá – enfatizó su sonrisa. - ¿Vamos a comer? ¡Estoy muriendo de hambre!

- ¿Qué está sucediendo, Uryu? - Ichigo notó inmediatamente la inseguridad de su viejo amigo. ¿Qué era lo que estaba pasando? ¿Habría novedades de Kaien?

- Si, vamos – Rika salió de la pieza y Uryu la siguió. Antes de cerrar la puerta le dedicó una última mirada a Ichigo, cargada de culpa.

- ¿Sucede algo? - la chica preguntó al ver que el hombre no continuaba con su camino, pero no se detuvo ni lo miró. Él cerró la puerta y comenzó a caminar por el pasillo.

- No, todo está bien

Tienda de Urahara

- ¿Qué harás ahora? - Renji había quedado a solas con Orihime. Se miraban, pero ninguno de los dos se había animado a hablar desde que Urahara los dejó. - ¿Volverás a Hueco Mundo?

- No – Hime bajó la mirada. - No hasta que hayamos encontrado una solución a esto

- ¿Cómo están las cosas allá? Sé que atacaron a Hitsugaya y que la Cámara de los 46 intervino en el asunto

- No sabemos quién fue el que lo atacó. Su acusación fue directa, apunta a que fue uno de los ex Espada – Renji se sorpredió.

- Pero... ¿quién?

- Estoy segura de que quieren inculpar a Grimmjow

- ¿Lo dices por todo lo que pasó antes?

- Es que yo sé que él no fue, estaba... – dudó un momento, pero luego continuó. - Cuando atacaron a Toushiro kun, él estaba conmigo

- ¿Piensas que fue...?

- No. Yo creo que ese cero fue de parte de otro hollow que ha evolucionado como para hacerlo. Confío en Hallibel san y sé que Ulquiorra no lo hizo – dijo confiada. - Las cosas han cambiado mucho en las arenas, no sabemos con certeza si hay o no seres poderosos allí

- ¿No es que la Sociedad de Almas está supervisando? - Renji no comprendía demasiado.

- Abarai san, nada es tan claro como lo dice la Sociedad de Almas – Orihime lo miró con una expresión que dejaba en evidencia la ingenuidad de Renji. - Ellos dicen demaisado, pero en realidad no saben mucho de la verdad de Hueco Mundo. Trabajan en sus laboratorios, encerrados. Nunca ves shinigamis caminando las arenas – Renji bajó la mirada, dándose cuenta de lo tonto que había sido y sonrió.

- Siempre es lo mismo... - comentó. - ¿Y tu? - levantó sus ojos y los clavó en los de ella. - ¿Cómo estás? - Orihime mantuvo varios segundos la intensidad de esa mirada que le estaba dando su viejo compañero, sabiendo perfectamente a lo que se refería.

- Sólo quiero ayudar a Kaien

En algún restaurante cercano al Hosptial...

- ¡Abarai san me trajo una carta de tío Byakuya! - le contaba entusiasmada Rika a Uryu. El hombre empalideció. Si Byakuya se había tomado el trabajo de comunicarce con sus sobrinos, algo andaba mal, muy mal.

- ¿A, si? ¡Qué bien! ¿Y qué dice? - lo mejor era no mostrarse preocupado. Se repetía mentalmente que Rika no tenía por qué enterarse todavía de la situación.

- Mira – sacó la carta y se la entregó a Uryu. Él la tomó, la abrió y comenzó a leer. Su rostro mostraba de a poco un reflejo que a Rika no le gustaba nada. - ¿Suecede algo?

- Es que...

- ¿Tu sabes a qué ha venido Renji, no? ¿No es así? - el tono de Rika cambió a uno serio, al igual que se cara. Uryu la miró y tragó saliva en seco.

- Él... - no sabía qué contestar. A esas alturas y con lo que decía la carta no podía metir, ni ocultar. - Él tiene que tomar una decisión y ha venido aquí a investigar

- ¿Una decisión? ¿Respecto a papá? - insistió. No podía quedarse callada y asentir. Sentía que Uryu sabía más de lo que le estaba diciendo y no podía no hacer nada. Ichigo continuaba sin mostrar mejorías y ella no quería quedarse de brazos cruzados, esperando que la Sociedad de Almas haga lo que tenía qué hacer.

- No – bajó la vista un momento.

- Hay algo malo con Kaien, ¿no es así? ¡Dime! - gritó, con sus ojos encendidos. Uryu la miró intensamente.

- No sé si es algo malo. La Sociedad de Almas cree que tu hermano es potencialmetne poderoso y que ese poder puede ser peligroso. Por eso está Renji aquí, para determinar si ese poder despertará y cuál es su naturaleza – Rika lo miraba, incrédula.

- ¿Kaien? ¿Poderoso? - arrugó el ceño y apoyó el codo derecho sobre la mesa y su rostro en su mano. - Esto no me gusta – miró al médico rápidamente y con determinación a los ojos. Uryu se sorprendió un poco por el movimiento. - ¿Qué harán?

- Esperar