Chicos! Aquí el cuarto capítulo, les agradecería mucho mucho que me dejaran su comentario, su opinión acerca del Fic! Me harían muy muy feliz :') sin más, ENJOY!
BRING ME TO LIFE
CAPITULO 4
Blaine no se quedó mucho tiempo en la celda después de eso. Retrocedió abruptamente hacia la puerta, recordando la regla de nunca darle la espalda a un preso y cerro las dos cerraduras detrás de el a toda prisa.
-Bueno, fue un placer conocerte.- dijo 815 desde el interior. Blaine pudo ver a través de la pequeña ventana como todo ese entusiasmo era obviamente falso.
Blaine corrió escaleras abajo hacia la oficina, tratando de pensar con coherencia. No sabía que pensar.
Llego a la oficina justo para encontrar que la hora del almuerzo había terminado y todos los oficiales habían regresado, incluyendo el chico Sebastián al que había conocido el otro día. Estaba sentado con los pies sobre el escritorio, moviendo su silla hacia delante y hacia atrás.
-Hola, ¿de vuelta del almuerzo?.- pregunto mientras masticaba perezosamente un sándwich a medio terminar.
Blaine solo asintió, con una expresión indiferente. El no sabía que pensar del prisionero, pero de algo estaba seguro, parecía un poco…fuera de sí. Se sirvió una taza de café y se sentó en un el escritorio de Sebastián. -¿Puedo preguntarte algo?- le pregunto después de un tiempo poniendo su taza de café sobre el escritorio.
-Claro.- Sebastián bajo los pies al suelo y lo miro. -Dispara, siempre estamos dispuestos a ayudar a los novatos.-
Blaine rodo los ojos. Hijo de puta engreído. -No es nada de eso, es solo…815….-
Los ojos de Sebastián se ensombrecieron al instante. -Solo déjalo, ¿podrías? Si tú quieres saber algo acerca de el pregúntale a alguien más, aquí hay suficientes historias para cubrir todo lo que quieres saber. Solo déjame fuera de esto ¿de acuerdo?-
-¿Por qué tienes tanto miedo?.- Blaine pregunto con mala cara. -Bien, el da miedo pero ¿qué puede hacer? Por el amor de Dios no es muy grande y está en prisión, no hay nada que pueda hacerte.-
Sebastián negó con la cabeza. -Es el demonio en forma humana, traiciona a los ojos. Es más fuerte de lo que parece, tu no sabes de lo que puede ser capaz.-
-¿Y tu si?- esto estaba empezando a irritar a Blaine. El chico estaba tras las rejas, tenía un cuerpo de un palillo de dientes; no podía hacer nada.
-No me preguntes más,. dijo Sebastián bruscamente poniéndose de pie dispuesto a partir. -Pregúntale a alguien más.- Dicho eso huyo, dejando a Blaine con mala cara, rascándose su cabeza gelificada. Honestamente, 815 no podía ser tan peligroso. Por lo menos dentro de las cuatro paredes de una prisión.
Termino su café rápidamente y no tuvo tiempo el resto del día para pensar en el prisionero 815, pero el tema de conversación fue sacado en el vestuario, de nuevo.
-¿Alguien se apunta esta noche para ir por unas cervezas?.- Pregunto Puck antes de que saliera, deteniéndose en la puerta.
Se encogió de hombros, él nunca había sido un gran bebedor pero podría ser una buena oportunidad para conocer un poco mejor a sus nuevos compañeros de trabajo.
-Genial.- dijo Finn tomando su expresión como un si. -Estaba pensando que podíamos hacer una buena salida nocturna; contar algunas historias y cosas así para los novatos.- dijo volteando a ver a Blaine y a Santana. Esta última volteo los ojos, mirando a ver el cierre de su chaqueta.
-¿Qué tipo de historias?.- pregunto Blaine.
-Estaba pensando en todo lo referente al 815, tengo algunos datos muy interesantes acerca de el.-
Aunque a Blaine no le gustan mucho los chismes, no podía negar que se moría de las ganas de saber más, no podía dejar pasar la oportunidad. Tal vez una velada con los otros no fuera tan mala. A la mierda, iba a ir. Tal vez podría ser divertido.
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Decidieron juntarse en la casa de Puck, y cuando el Cadillac de Blaine se detuvo en la entrada, pudo ver que las cortinas estaban abiertas y la caras de sus compañeros con una expresión entre envidia y sorpresa.
Se encogió de hombros cuando bajo del auto. Él quería venderlo, no le agradaba la manera en que los autos grandes llamaban la atención y lo hacían ver demasiado rico, como un niño de mama. Pero su padre no le permitió venderlo; le dijo que estaba loco por pensar una cosa en así. Así que se quedó con la cosa entupida. Como fuera.
Fue recibido en la puerta por Puck dándole unas palmaditas en el hombro mientras miraba hacia el auto. "-Hombre es impresionante,- suspiro. -¿Eres rico o algo?".-
Blaine arrugo la nariz mientras se abría camino hacia el interior de la casa. -No, no lo soy. Es solo…un regalo.-
-Un fantástico regalo de mierda.- Puck silbo al cerrar la puerta detrás del auto y conducido a Blaine hacia la sala donde ya se encontraban todos sentados alrededor de una pequeña mesa con una cerveza cada uno. -Ahora,- le paso una cerveza a Blaine. -Toma una cerveza y siéntete. Es hora del cuento.-
Chocaron sus latas antes de saltar al sofá. Apretándose en medio de Finn y Santana.
Santana lo miro por un rato. -¿Qué pasa con la ropa, Blaine?- Pregunto levantando una ceja y ahogando una risita. Puck también se fijó en su atuendo mirándolo de arriba abajo.
-Hombre, ¿Qué es eso?.-
-Mmm… ¿ropa y accesorios?.- Blaine se encogió de hombros y se sentó en una silla, dejando su cerveza intacta sobre la mesa. Le gustaba su ropa y sus accesorios, sus corbatines le gustaban y sus pantalones arriba del tobillo . No como su uniforme, que era muy incómodo, esa era la opinión de Blaine. Pero al diablo, él se veía bien en el, las chicas aman a los hombres en uniforme, así que lo podía soportar.
-De acuerdo.- río Puck, -Bueno, está bien, haz lo que quieras.- Se deshizo de la idea que a Blaine le gustaba pretender que era un nerd en lugar de un policía en su tiempo libre y se recostó en el sofá, pasando un brazo juguetón sobre los hombros de Santana, quien al instante le restó importancia. Puck puso mala cara hacia su dirección.
-Bien,.- dijo Finn aclarándose la garganta, tratando de ignorar que su amigo estaba tratando de coquetear con su compañera de trabajo. -¿Con que vamos a empezar?-
Santana se encogió de hombros. -Del… ¿815? Quiero decir, es lo más interesante.-
Puck asintió, su mente se alejó de Santana por un momento, sus ojos brillaban de interés. Era claro que lo encontraba muy interesante. -Definitivamente, él tiene un montón de historias.-
-Pero, ¿Qué hizo?.- presiono Blaine. -Honestamente, no debería estar aquí si tiene algún problema mental, ¿cierto? Debería estar en una institución.-
-¡Eso es lo que es tan molesto!.- dijo Puck frunciendo el ceño e inclinándose hacia Blaine. -No sabemos lo que hizo. Solo el jefe sabe y por supuesto los policías que estaban en el caso en esos momentos, pero no nos dirán nada porque son muy profesionales.- Hizo una mueca y giro los ojos. -Han encerrado su expediente en alguna parte.-
-Y no es mentalmente inestable…pero tampoco exactamente estable., ¿si sabes lo que quiero decir?.- agrego Finn. -Creo que esta con algún tipo de medicamento, que lo mantiene cuerdo, o algo así.-
-¿Pero por que todo el mundo le tiene miedo?.- soltó Blaine. Que hizo tan mal para que tuviera sentido, el aura que había recibido del 815 no era alarmante, sino que lo hacía sentir extraño, incomodo.
Puck se encogió de hombros. -Tiene un aura tan intimidante, creo. Lo vi una vez, fue como si sus ojos atravesaran mi cuerpo, era tan espantoso. La forma en que me miraba…- se estremeció -Fue como si de repente pudiera saltar y cortarme la garganta.-
Santana miro intrigada y como Blaine se inclinó hacia delante. -¿Pero es peligroso? Para nosotros, quiero decir.-
Puck se encogió de hombros. -Quien sabe. Sin embargo creo que es más peligroso para el mismo. ¿Escucharon que trato de suicidarse tres veces?-
Blaine parpadeo. -¿Qué?-
-Si, escuche que la primera vez escondió todos sus medicamentos, fingiendo que los había tomado, pero en lugar de esos los guardo hasta que pudo obtener una sobredosis. El hospital lo trato y después lo regreso. Ahora quien le de las pastillas tiene que permanecer ahí hasta que las trague, y luego asegurarse que no fingió. Escuche que contrataron enfermeras solo para hacer esas cosas.- Arrugo la nariz mientras daba un resoplido.
-Y ahora viene la segunda vez,- dijo Finn, continuando. -Cuando se quiso colgar en el baño usando las agujetas de los zapatos. Pero alguien entro justo a tiempo y le quito las agujetas para que no lo intentara de nuevo.-
-Aquí es donde..- Puck tomo el control de nuevo, no le gustaba que Finn contara la historia por él. -En realidad se empezó a desesperar y de hecho intento… es grave, te lo advierto.. se cortó las muñecas con sus propios caninos.-
Santana abrió los ojos y se puso una mano en la boca para no dejar escapar un pequeño grito.
Blaine bufo. -¿Qué? Mierda ¿es eso posible?.-
Puck se encogió de hombros. -Dicen que tiene los dientes limados. Trate de conseguir una mirada, pero claro él no me miraba cuando quería que lo hiciera.- Negó con la cabeza, un poco irritado. -No creo que lo intente de nuevo después de tanto tiempo, de seguro se dio por vencido.-
Blaine miro debajo de la mesa con el ceño fruncido. -¿Trato de...? ¿Con sus…?-
-Siento lastima por el.- dijo Santana con una mirada de compasión.
-Vamos, el realmente no esta bien.-
-¿Cuál es su nombre?.-
Todos miraron a Blaine.
-Ehhh….- Puck se rasco la cabeza. -No lo sé.-
Blaine parecía estupefacto, como si el pensamiento de que el tuviera otro nombre aparte de `815´ nunca había cruzado por su mente.
-¿Quieres decir que todos se pasean alrededor conociendo los rumores y la mierda, y ni si quiera saben su nombre?.- Blaine levanto una ceja. .-¿No es eso una falta de respeto? Hablando de el cosas como estas, cuando ni siquiera lo conocen.
-Es un criminal, Blaine.- dijo Puck lentamente.- A quien le importa si es una falta de respeto; está loco. Y además, lo que no sabe no le puede hacer daño. Deja de ser tan noble.-
Blaine se burló y tomo un trago de su cerveza, haciendo una mueca por el sabor. -Sin embargo.- murmuro. En realidad no le interesaban los rumores y los chismes; nunca sabía que creer. Se meten en tu cabeza y tu solo caminas pensando en eso, escuchándolo una y otra vez hasta que empiezas a creerlo, y entonces estas perdido.
Sin embargo, sabía que eso significaba que tendría que hacerle más visitas al 815; estaba más intrigado, ahora tenía que saber la verdad. Si el pudiera hacer reír al prisionero de nuevo, entonces el podría... se estremeció y detuvo el tren que eran sus pensamientos; no quiso pensar en ello.
-Vamos a averiguar su nombre, si es tan importante para ti, amigo.- dijo Puck dándole unas palmaditas en el hombro.
Blaine se echo a reír y sacudió la cabeza.
Él ya había comenzado a planear la visita de mañana. Sabía que estaba casi solo en la estación entre la de la mañana, no necesitaban tanta gente cuidando el la mañana por que nada pasaba a esa hora.
A veces, Blaine no dejaba de preguntarse si era demasiado curioso para su propio bien.
Chan chan chan! ¿Les gustó? Esto a penas comienza ;) en el próximo capítulo : KLAINE!
Los días de actualización serán Miercoles, Viernes y Domingo! Espero actualizar de sorpresa el Martes..
Espero con ansias sus reviews, sus comentarios me animan a seguir, si pueden pasar la voz del fic seria GENIAL!
Bonito Domingo :DD
