Hola Chicos! ¿Cómo están? Yo muy muy feliz por el CUMPLEAÑOS DE DARREN! Es perfecto ¿no lo creen? Este capítulo va en dedicación a ÉL, en lo personal tengo muchas cosas que agradecerle, es una persona muy muy HERMOSA! HBD Darren 3 Te amamos!
Aquí la actualización c: Recuerden que es Miércoles, Viernes y Domingo ((: Espero sus comentarios y ENJOY!
BRING ME TO LIFE
CAPITULO 5
Blaine estaba solo un poco tomado cuando dejo la casa de Puck esa noche. Tuvo que dejar su auto en la entrada de Puck, ser un policía significaba que tenía que ser un buen ejemplo y seguir las malditas reglas y no conducir en estado de ebriedad.
Su cabeza estaba llena de información, buena y mala. Pero todas eran interesantes, no había duda. A veces se preguntaba si el se hubiera convertido en un detective o un investigador de la escena de crimen, en lugar de un simple oficial de policía. Era solo que esas profesiones eran un trabajo más interesante. Pero supuso que no había tenido mucha opción en las carreras profesionales.
Ser un policía es lo que esperaba su familia. Su padre fue uno, su abuelo había sido uno, y su maldito bisabuelo había sido uno. No había tenido elección. No es que le importara, pero aun así.
¿Había 815 realmente intentado suicidarse tantas veces? Blaine se preguntaba mientras se dirigía a su dormitorio. ¿Esto quería decir que se había arrepentido por lo que hizo? ¿Qué demonios era lo que había hecho de todos modos?
Blaine se rasco la cabeza a través de toda esa gel, se quitó su ropa y la arrojo. No había sido capaz de quitarse de la mente a 815 desde que salió de la casa de Puck.
No tenía idea de que era eso, por que simplemente no lo olvidaba. Por el amor de Dios, el era solo una persona más encerrada por cometer un delito. En realidad tenía que dejar de ver C.S.I.
Se dejó caer sobre la cama, mas cansado que lo que había pensado. Miro hacia su reloj digital que brillaba en su mesita de noche, 1:31AM. Tenía que levantarse en cinco horas. Mierda.
Se acostó, tirando la manta sobre su cabeza, apago todas las luces e intento hacer que el sueño lo llamara. No lo haría. Su cerebro estaba despierto, aunque sintiera que su cuerpo estaba a punto de morir a causa de la fatiga. Suspiro y rodó sobre su espalda mirando hacia el techo.
Sabía que debería estar durmiendo, tenía que estar despierto en…rayos, cuatro horas y cuarenta y cinco minutos.
Suspirando, Blaine se levantó y se dirigió hacia la cocina para tomar una pastilla para dormir, y con la pastilla en su sistema, Blaine cayó en un profundo sueño dentro de diez minutos.
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Blaine apenas llego a tiempo al trabajo la mañana siguiente. Por supuesto que se le había olvidado que su auto estaba estacionado fuera de la casa de Puck, así que tuvo que correr hacia el autobús, que por supuesto, estaba lleno de adolescentes ruidosos en su camino a la escuela.
Vio a Puck que tenía toda su atención puesta en una taza de café, mientras se acercaba corriendo por la puerta, exactamente a las ocho en punto, murmurando disculpas en voz baja.
-¿Mala mañana?.- Pregunto Puck desde atrás de su escritorio.
-No en realidad, solo que olvide que mi auto aun esta en tu casa.- Blaine se miró en el espejo para asegurarse que su uniforme lucia bien, que nada faltara o estuviera fuera de su lugar o que algún botón estuviera desabrochado. Eso era algo por lo que la oficial Backer podía ponerlo a lavar las tazas y mejor prefería no hacerlo.
-¿Qué estás haciendo aquí?- pregunto, mirando a Puck. -Pensé que no habría nadie aquí esta mañana.-
Puck se levantó y se estiro. -No podía irme antes de que llegaras. ¿Crees que podemos dejar el lugar sin vigilancia?.-
Blaine se sintió un poco entupido por no haberlo pensado. -Bien, ahora estoy aquí.- Así que apresúrate para que pueda ir a husmear, añadió en su mente, feliz cuando Puck se puso la chaqueta y peino el mohicano como si tuviera que hacer las cosas bien antes de ir a alguna parte.
-Finn estará aquí a las nueve.- dijo Puck comprobando que tenía todas las llaves en su bolsillo. -Yo regresare alrededor del medio día a la hora del descanso.-
Blaine asintió, deseoso de quedarse solo. -Muy bien.-
Puck también asintió, pero antes de cerrar la puerta detrás de él, asomo la cabeza hacia el interior. -Por cierto, su apellido es Hummel.-
Blaine parpadeo. -¿Cómo?-
-815. Su nombre. Estabas molesto por que no sabíamos eso y pues me puse a investigar. Su apellido es Hummel.-
Blaine asintió. Esto podría hacer lo que estaba planeando mucho más fácil. -¿Y su nombre?.-
-No se.- dijo Puck encogiéndose de hombros. -No sabían, en primer lugar nadie quien no estuviera en el caso no a leído su expediente. De todas formas, tengo que correr, tengo trabajo importante que hacer, a diferencia de otros.- Se río, saludo y se fue.
Blaine ignoro que se había burlado y corrió a donde estaban los cajones que tenían los archivos, cuando la puerta se cerró detrás de su colega.
"H,H,H…" murmuraba para si mismo mientras miraba en los cajones en orden alfabético, cantando el abecedario en voz baja para saber que letra seguía después de otra. Abrió tres cajones de la parte superior que se suponía debía contener los prisioneros que su apellido comenzaba por H.
Solo había tres archivos, frunció el ceño ya que ninguno decía Hummel. Pero ese era el único lugar posaron en la oficina de la oficial Backer . ¿Podría estar ahí?
Pero la oficina estaba cerrada, por supuesto, así que Blaine tuvo que aceptar la derrota y en su lugar comenzó a subir las escaleras hacia la habitación 32.
815 estaba en su habitación con los ojos cerrados, pero aparentemente no estaba durmiendo por que sus ojos se abrieron casi inmediatamente después de que Blaine apareciera frente a su puerta. 815 se incorporó y miro hacia la pequeña ventana con barrotes que se encontraba en la puerta.
-Hola, oficial. ¿A que debo el placer?- sonrío y continuo, -bien, entra, no te quedes ahí como un tonto.-
Blaine una vez más fue atrapado por la duda de si entrar o no, pero ¿qué puede pasar? Tenía un arma y el prisionero no tenía mucha carne en sus huesos. Y también tenía varias cosas que investigar. Abrió todas las cerraduras, el cerrojo y entro con cautela cerrando la puerta detrás de él.
-¿Mañana tranquila?".- pregunto 815 levantándose lentamente de la cama. -Lo siento, no tuve tiempo de preparar nada, pero tengo agua.- Dirigió la cabeza hacia el cuarto de baño que estaba a la izquierda.
Pero Blaine no estaba escuchando lo que decía; estaba tratando de ver sus dientes mientras hablaba. Tenía que ver si era cierto lo que había escuchado la noche anterior en casa de Puck, la cosa acerca de sus caninos.
815 dio un paso adelante, la mano de Blaine que colgaba bajo su arma, tembló. El prisionero se llevó la mano a la boca se levantó el labio superior, mostrando sus dientes. Sus colmillos no eran muy agudos, además, se encontraban completamente intactos. –Rumor.- dijo con indiferencia, dejando caer su mano. -Ahora deja de mirar mi boca, me cohíbes.- Sonrío y Blaine no pudo evitar darse cuanto que el prisionero nunca sonreía con los ojos.
Sus ojos siempre se mantenían igual; obscuros, sin emociones.
-¿Qué tal acerca de...?.- preguntó Blaine mirando sus zapatos. Las agujetas estaban desaparecidas.
815 siguió su mirada encogiéndose de hombros. -Bueno, que puedo decir, uno se aburre aquí. Algunas veces solo quiero dejar esta mierda, ¿sabes?.-
Blaine se mordió el interior de sus mejillas tratando de averiguar que decir a eso. ¿Qué podía decir? -Eres…. Muy joven para esta aquí.- dijo finalmente.
-Enserio.- respondió. -No hay nadie de mi edad con quien jugar..- Desvío su mirada por un momento y luego la regreso a Blaine. -Se me hace muy aburrido.-
Blaine retrocedió, su espalda choco contra la puerta. -¿Qué estás haciendo?.- pregunto con escepticismo. -No trates de escapar, no hay manera.-
815 sacudió la cabeza sonriendo. -No te preocupes.-
-Entonces...- ¿Esta tranquilo hoy?- dijo por segunda vez.
-Si, solo estoy yo hasta las nueve.- Blaine había soltado las palabras justo después de darse cuenta que no probablemente no debería haberlas dicho.
Los ojos del 815 brillaron con interés. -Tu, yo ¿estamos solos? arrastro las palabras, acercándose cada vez más hasta quedar cara a cara con Blaine. -En realidad tienes bonitos ojos.- dijo en un susurro, Blaine trago saliva, estuvo a punto de decirle `tú también, ´ pero se contuvo. La verdad era que en realidad tenía muy bonitos ojos, un rostro hermoso en general. Era raro verlo en un lugar como este. No encajaba. -¿Por qué estás aquí?.- pregunto 815 cerrando un poco los ojos poniendo mala cara.
-Es curioso, yo estaba a punto de preguntarte lo mismo.- replico Blaine, sintiéndose valiente y al mismo tiempo intimidado por la figura que estaba de pie tan cerca de él.
Un destello que podría ser interpretado como ira, paso por el rostro del prisionero, pero se fue demasiado rápido. -Larga historia, ¿no me quieres arruinar el estado de ánimo? ¿Verdad?.-
-No me importa.-
Los ojos azules del 815 se endurecieron; la mano de Blaine tembló de nuevo, lista para alcanzar el arma. -No, tengo mejores ideas. ¿Por qué no...?.- Recorrió el brazo de Blaine con su dedo mientras sus ojos recorrían su cuerpo. Blaine se movió sobre sus pies, empezando a sentirse incomodo por el calor de la mirada del 815. -Dile a los demás lo que viste hoy, infórmalos bien. Los rumores no son buenos, hacen daño.- Asintió, sus ojos grandes e inocentes mirando a través de Blaine, aunque él podía ver que no era más que una burla.
-¿Por qué estás aquí?- Blaine pregunto de nuevo, sin apartar la mirada de los ojos azules del prisionero. -¿Qué hiciste?.-
Las comisuras de sus ojos se redujeron de nuevo mientras inclinaba la cabeza, Blaine realmente podía sentir la furia del otro, reprimió su impulso a temblar.
-Tus preguntas te van a meter en problemas.- 815 dijo al final en voz baja, pero terrorífica que a Blaine le llego hasta los huesos. Se dio cuenta que era una estupidez dejar al prisionero estar tan cerca de él. Si el intentaba coger su arma, el prisionero fácilmente podría detener su mano.
-¿Qué-que tipo de problemas?.- Rayos, ¿por qué su voz temblaba? Él no podría mostrarle que en realidad estaba asustado, maldita sea. No podía darle ese poder, él era el prisionero aquí, Blaine tenía la ventaja.
Nada bueno ocurre cuando metes la nariz en lo que no te interesa, Blaine.- Lo miro, Blaine deseaba poder alejarse del fuego que estaba presente en su rostro. Nunca había visto unos ojos que pudieran expresar tanto y tan poco a la vez. "Nada."
Blaine trago saliva cuando el 815 se acercó tanto que podía sentir su aliento en la cara.
-Eres un hombre muy tonto.- le susurro. -Sabes con que facilidad podría apoderarme de tu arma.- en menos de un segundo 815 saco la pistola de la funda y la apretó contra su cuello. Blaine se quedó sin aliento. -Y matarte.-
El frío metal le presionaba el pulso, Blaine miro los ojos delineados con carbón.
-Baja el arma.- dijo Blaine con calma, manteniendo sus manos lejos de su cuerpo.
¿Podría en realidad matarlo? Se dio cuenta que en realidad era un tonto. ¿En que estaba pensando? Colarse en la celda de un prisionero sin tener a nadie alrededor a quien acudir por cualquier cosa. Puto idiota. -No hagas nada estúpido.-
815 se burló apretando el arma más fuerte sobre su piel. -Solo podría apretar el gatillo y salir de aquí.- le susurró al oído. -Cuando los demás regresen yo estaré casi fuera del país. Descuidado. Muy descuidado, Blaine.-
Para sorpresa de Blaine, bajo el arma, la puso de nuevo en su cinturón y se alejó lentamente.
Blaine no perdió tiempo en salir de ese maldito lugar, cerrando las cerraduras a toda prisa. No se había dado cuenta de lo sudado que estaba, así que se limpió las palmas de las manos en el pantalón.
Cuando Blaine medio corría, medio caminaba escaleras abajo estaba pensando dos cosas. Uno; tenía que averiguar que era lo que 815 había hecho y dos: no importa lo que el prisionero había dicho, Blaine había visto algo en sus ojos justo cuando bajo el arma; algo que le decía a Blaine que ese prisionero no debería estar aquí, o al menos no debería ser tan temido como lo era.
O tal vez solo era que Blaine necesitaba ver lo mejor en las personas. Su padre siempre le había dicho que esa era su debilidad. Algunas personas solo son malas, le dijo. Ellos nacieron malos y tú no puedes cambiar eso.
Blaine pensó que eso era una mierda.
Hasta aquí el capitulo 5! Esto a penas comienza chicos y chicas! Nos vemos el Viernes!
Porfis, les AGRADECERÍA mucho su review, cada uno de ellos me animan a seguir subiendo!
Bonita Noche Klainers, un beso y un abrazo!
