¡Hola, Hola! ¿Cómo están? Espero que bien, aquí el capítulo 6 de esta grandiosa historia, Muchísimas gracias por sus comentarios, follows y favoritos, me hacen muy feliz! Como saben, tengo el permiso de la autora original para publicar así que disfruten conmigo esta historia.
Sin más, ENJOY!
BRING ME TO LIFE
CAPITULO 6
Blaine no había ido a ver más a 815 después del susto que le dio con la pistola la última vez. Blaine sabía que probablemente debería dejar de ser tan curioso a todo lo referente a esa persona, sin embargo él estaba más intrigado ahora. Él estaba seguro que iba a ser fusilado y el 815 escaparía, él hubiera tenido el tiempo suficiente, ya que a esa hora solo se encontraba el en el edificio.
Él no había escapado, no le había hecho nada a Blaine, solo regreso la pistola a su funda. Seguía preguntándose por que había hecho eso. Claro, si él hubiera escapado y capturado de nuevo, eso no habría sido bueno para él, pero pensó que era extraño que un preso que es considerado loco no hubiera tomado esa oportunidad.
Y algo en esos ojos azules…. La expresión que leyó en ellos cuando dio un paso atrás, era muy difícil de descifrar, pero era definitivamente una expresión de tortura, una expresión de tristeza.
Blaine se preguntó más que nunca porque demonios estaba en este lugar, se había mantenido buscando ese maldito archivo pero sin poder encontrarlo en ningún lado. Pensaba que tenía que estar dentro de la oficina de la oficial Backer, pero no tenía la llave.
Así que por eso Blaine estaba molestando a Sebastián para obtener respuestas, no podía quitarse la sensación de que ese hombre sabía mucho más de lo que demostraba.
-Vamos, dime.- lo presiono Blaine mientras se estaban cambiando de ropa en el vestidor, cuatro días después de la última visita que le había hecho al prisionero.
-¿Para qué quieres saber?.- pregunto Sebastián abrochándose la camisa. -Solo deberías olvidar todo acerca de él, es peligroso, tampoco obtienes nada bueno haciendo preguntas acerca de el.-
-¿Pero por qué es peligroso?.- se estaba poniendo impaciente, y todo esto estaba empezando a parecer increíblemente entupido. Se sentó en un banquito, mirando a Sebastián expectante.
-Tal vez no lo parezca.- dijo Sebastián sin voltear a ver a Blaine. -Pero es muy manipulador, es por eso que ha tenido doce psiquiatras diferentes en cuatro años, ¿sabías? Los sedujo a todos, al parecer solo por diversión.-
Blaine se quedó en silencio por un momento, pero después pregunto, -¿Te sedujo?.- Pensar en eso lo lastimo, pero la forma en que Sebastián hablaba lo puso a pensar.
-No.- replico Sebastián, mirando a Blaine con sus ojos verdes. -Eso es todo, no te diré nada más.-
-¡Pero eso no explica nada!.- se quejó. -Bien, el sedujo a sus terapeutas, pero eso no explica porque todo el mundo le tiene miedo.- Diablos, incluso retrocede cuando lo menciono. -¿Por qué?.-
Sebastián se volvió hacia el espejo y solo en unos pocos segundos se arregló el cabello.
-¿Por lo menos sabes?.-
-Se lo más que suficiente.- dijo Sebastián cortante, a continuación se puso rígido y se volvió hacia Blaine. -No has….dime que no has ido a verlo.-
Blaine sentía los oídos tibios, tardo demasiado tiempo en contestar así que Sebastián entendió.
-¡Mierda!.- exclamo y Blaine salto, cuando Sebastián estrello su puño contra las taquillas. -¡No hagas eso!.- chillo mirando a Blaine con una expresión tan espantada que le helo la sangre a Blaine. -No lo veas nunca más ¿me oyes? Solo…promételo. Te va a destrozar.-
Blaine frunció el ceño. -¿Destrozarme?.-
Sebastián se pasó una mano sobre su cabello rubio. -Si. Destrozarte.-
-¿Cómo?.-
-Encontrara la manera.-
Sebastián se mantuvo evitando el tema, al final se dio por vencido de que pudiera sacarle más información. Todo lo que sabía era que el 815 tenía a Sebastián cagado de miedo.
Pero Blaine tuvo una idea de cómo podía ver de nuevo al 815 sin necesidad de estar completamente solo con él.
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-¿Quieres cambiar?.-
-Si, solo por hoy.-
-¿Por qué?.-
-No lo sé. Nunca eh estado de guardia antes.-
Puck levanto las cejas. -No es nada emocionante. Solo tienes que estar parado y asegurarte que nadie de problemas y ellos normalmente no lo hacen, así que es muy aburrido.-
-Si piensas que es aburrido, vamos a cambiar.- dijo Blaine. -Vamos solo por hoy.-
Puck río encogiéndose de hombros. -Muy bien, seguro. La cena empieza a las cinco, así que será mejor que te vallas, yo estaba a punto de ir cuando te me presentaste.-
Blaine sonrío, haciendo que las cejas de Puck se elevaran aún más. -Muy bien, gracias hombre.- Dijo dándole una palmada a Puck en la espalada, antes de partir.
-¡Será mejor que no estés tramando algo!- le grito a Blaine antes de que se perdiera de vista.
Llego justo a tiempo, afortunadamente los residentes aún no habían bajado, le sonrío a Finn que ya estaba parado en su posición del otro lado de la habitación.
Blaine se puso a un lado de la puerta, de esa forma tendría buena vista de todo el lugar.
Tres minutos después la puerta se abrió, dejando entrar a Sebastián junto con los residentes, quienes tenían una bandeja en las manos para hacer fila en el mostrador.
-¿Cómo estas hoy Riley?.- dijo la mujer con cabello ondulado que trabajaba detrás del mostrador, a un hombre peludo al que le sirvió un poco más de comida en la bandeja. Blaine cerró un poco los ojos para poder ver que el gafete de la mujer decía Anne.
-Mejor ahora que regresaste.- sonrío y la mujer repitió la acción.
-Siempre eres un amor, Riley. Ahora ve a tu asiento.-
Riley se fue arrastrando los pies, guiñándole un ojo por encima del hombro.
Cuando todos habían recibido sus alimentos, se trasladaron a los que parecían sus lugares habituales para comer. Se sentaron juntos en grupos, y Blaine se sorprendió de ver que no era como en las películas donde solo había gritos e insultos y pequeños hombres que eran golpeados por grandes hombres calvos con los brazos tatuados.
No, estos tipos estaban conversando entre si, como si estuvieran sentados en un café, y no en el comedor de una cárcel.
Después Blaine recordó para que se había ofrecido para ese trabajo y comenzó a buscar alrededor, dándose cuenta que no lo había visto formado en la línea. ¿Tal vez no estuviera aquí? Frunció el ceño.
Pero cuando barrio con los ojos a los residentes que estaban comiendo, se detuvo en la esquina donde una figura estaba sentada sola, encorvada y picando la mesa con un tenedor. Blaine pudo ver que los que estaban sentados en las mesas de alrededor, cuidadosamente evitaban mirarlo, todos pretendían que no estaba allí, incluso parecía que las mesas habían sido montadas lejos de la suya.
815 levanto la vista justo a tiempo para ver que Anne la mujer del mostrador lo estaba mirando. Cuando ella vio que la miro ni se inmuto. Levanto una bandeja en la mano e hizo un 'ven aquí' moviendo dos de sus dedos.
El prisionero de cabello castaño suspiro pero se levantó lentamente y camino a través de la habitación. Las espaldas de los prisioneros parecían que se tensaban cuando el pasaba por ahí, algunos lanzaron miradas nerviosas sobre sus hombros cuando 815 llego al mostrador.
Blaine se acercó discretamente y se alegró cuando Anne le dijo algo al preso en voz baja mientras ponía comida en su antes bandeja vacía de comida.
-Oh, no me mires así.- dijo extendiéndole la bandeja. -Se han dado cuenta que te estas saltando las comidas, me han dicho que debo asegurarme de que comas.-
Blaine no podía ver muy bien su rostro, pero seguramente tenía el ceño fruncido entre esos mechones.
-Entre tú y yo.- continuo, -la mejor venganza es no darse por vencido. Muéstrales que eso no te va a bajar los ánimos.-
-No me baja el ánimo.- dijo 815 bajo, tan bajo que parecía un susurro.
-Este lugar le baja el ánimo a todos.- dijo con calma a pesar de su tono de voz.
-Bueno, no me importa.- dijo agarrando la bandeja.
-Bien.- Asintió. -Que tengas un buen día, Kurt.-
Blaine dejo de respirar por un segundo como si estuviera repitiendo en su cabeza todo que ella había dicho.
"Que tengas un buen día."
"Kurt".
Su nombre era Kurt. Blaine casi quería hacer el baile de la victoria, pero se dio cuenta que podía lucir un poco entupido, así que lo olvido y ahogo un grito interior en su lugar. ¿Pero cómo sabia ella su nombre, y nadie más?
O solo era que Puck y Finn eran muy lentos y eso era de conocimiento común. ¿Sabrá Sebastián?
Probablemente. Blaine se sintió estúpido de no haberle preguntado antes, pero sabiendo como Sebastián podría actuar no le diría de todos modos.
Blaine vio a Kurt regresar a su lugar. Al sentarse, por primera vez capto los ojos de Blaine y lo saludo con la mano. Blaine no estaba seguro de cómo reaccionar, así que le devolvió el saludo, sintiéndose extraño justo después de hacerlo.
Si hubiera estado más cerca hubiera escuchado el resoplido de Kurt antes de negar con la cabeza.
Por ahora los otros residentes habían comenzado a terminar de comer y Sebastián estaba dirigiendo a sus celdas a los que habían terminado. -El resto tiene cinco minutos.- dijo a las demás personas, claramente evadiendo mirar a la esquina donde estaba Kurt sentado, mirando con curiosidad.
Cuando Sebastián salió con los otros prisioneros, Blaine tenía una visión más clara de la mesa de Kurt, donde él estaba aún solo picando la comida.
-Deberías comer eso; aún faltan horas para la siguiente comida.-
Kurt alzo la vista cuando Blaine llego a su mesa, deteniéndose frente a él. -¿Por qué te importa?"-pregunto, dejando el tenedor con el que había estado jugando sobre la mesa.
-¿Por qué la mujer del mostrador no te tiene miedo?.- Pregunto Blaine, tratando de ignorar la pregunta de Kurt, aun no tenía una respuesta de todos modos.
-¿Porque tu no?.-
-Porque, no veo porque debería.-
Kurt se inclinó cruzando los brazos. -Estabas asustado la otra vez.-
-Bueno, tenías una pistola en mi cuello.- señalo Blaine después de un pequeño silencio, los labios de Kurt se doblaron en una pequeña sonrisa.
-Eso fue divertido.-
Opto mejor por ignorar eso, a pesar de que sintió un pequeño escalofrío por como lo había dicho, Blaine continuo. -Bueno, el punto es que no te tengo miedo.- Por lo menos no mucho miedo, como Sebastián, solo le ponía un poco la piel de gallina, pero él no podía admitir eso.
No se dio cuenta que prácticamente todos los que estaban en la habitación los estaban observando, imaginándose por qué demonios Blaine estaba hablando con ese tipo. Finn, los miraba también con las cejas levantadas.
Detrás del mostrador, Anne estaba frunciendo el ceño, también mirando a los dos interactuar. No le gustaba lo que estaba viendo, lo había visto antes y no había terminado bien, eso no parecía lucir como si pudiera terminar de diferente forma.
-Entonces ¿Por qué cambiaste con Puck, si no estás asustado yo podría de nuevo hacer lo mismo cuando vallas hoy a visitarme, tu solo?-
Maldita sea, pensó Blaine mientras trataba de encontrar la manera de escabullirse de eso. El no tenía miedo de Kurt, pero no quería tener que huir de nuevo por culpa de él. Prefería no morir en el intento, pero él sabia de lo que Kurt era capaz, solo con juzgar su mirada el día anterior.
-Puck me pidió.-…..Hombre, eso es mierda. -Quiero decir, él estaba cansado después de una semana entera y quería un día libre.-
-Ah-ha.- Asintió Kurt no muy convencido, jugando de nuevo con el tenedor; Blaine vio algo negro escrito en su antebrazo.
Kurt le siguió la mirada y le enseño el tatuaje sobre su piel. -Lo sé. Irónico, ¿no?.- Miro alrededor resoplando suavemente. -Me lo hice un mes antes de que me encerraran aquí.-
Blaine observo el tatuaje, de pronto sintió una ráfaga de tristeza y pesar que le dirigió al prisionero. Él había querido libertad y en su lugar estaba aquí, una pequeña prisión en medio de la nada y probablemente le quedaban varios años antes de que fuera liberado.
Blaine se hubiera vuelto loco si hubiera sido él y casi podía comprender porque Kurt era un poco….extraño.
-Lo lamento.- dijo Blaine sin saber que más decir, mirando a sus ojos azules.
Kurt movió la mano en señal de despido y se puso a jugar de nuevo con el tenedor.
-¿No te vas a comer eso?.- Blaine señalo la comida con la cabeza, Kurt hizo una mueca.
-Esta, apesta.- Tomó un poco con el tenedor levantándolo hacia Blaine. -Vamos, pruébala.-
Blaine miro a su alrededor antes de inclinarse y cerrar la boca rápidamente en el tenedor. Los ojos de Kurt brillaron y las comisuras de sus labios se empezaron a elevar un poco. Blaine se pasó la comida, trago saliva e hizo una mueca. -Esto es repugnante.- dijo, deseando tener algo para beber y quitarse el sabor.
Kurt río entre dientes empezando a hacer círculos en el puré de papas.
-Todo el mundo piensa que estoy tratando morirme de hambre.- dijo. -Aunque dudo que en realidad hayan probado esta mierda. El nuevo chef debería ser despedido.-
Blaine asintió, aun haciendo una mueca por el sabor de la sustancia viscosa en el plato de Kurt. Y mirando sus brazos delgados, hizo una nota mental para informarle a alguien de la comida del nuevo chef.
-Apuesto a que tú sabes mejor.- dijo Kurt con voz ronca antes de llevarse el tenedor a la boca y cerrarla alrededor de él, los ojos de Blaine vieron como lamia el último trozo de puré de papa que quedaba en el tenedor que segundos atrás había estado en su boca.
Todo lo que Blaine pudo pensar fue, oh mierda, tiene un arete en la lengua.
Esta última parte me encanto ¿a ustedes? Hasta aquí el capítulo 6! Me deprime no ver reviews, espero sus comentarios, opiniones y/o preguntas :DD Hoy doble capitulo por su apoyo!
