Espero sus comentarios y claro, que lo disfruten!
BRING ME TO LIFE
CAPITULO 7
Unos minutos más tardes Sebastián regreso a recoger al resto de los prisioneros, Kurt se fue con ellos, la comida aún estaba sin tocar.
Blaine había intentado, pero no había sido capaz de borrar de su cabeza la imagen de la pequeña bola de metal brillante que tenía Kurt en la boca. El piercing y el tatuaje le hacían preguntarse que clase de persona Kurt solía hacer.
¿Tendría más tatuajes? ¿Más piercings? Si es así, ¿Dónde?
Negó ese pensamiento fuertemente con la cabeza, dispuesto a sacarlo de su mente, era demasiado inquietante y sabía que él no debería pensar de esa manera acerca de él.
Espera ¿de esa manera? El nunca había pensado en Kurt de esa manera, en primer lugar.
Si, tenía un piercing en la lengua, y eso podría ser atractivo en él, pero eso no significaba que estaba pensando en Kurt de forma extraña. Era más que curioso, pero esa palabra no parecía reducir nada.
Trato de convencerse a sí mismo que podía pensar que Kurt era hermoso sin dejar ir más allá esos pensamientos.
Feliz con esa conclusión, Blaine regreso sus pensamientos al arte en el cuerpo de Kurt. Si el tenia tatuajes eso quería decir que se los había hecho a muy temprana edad, antes de que la ley lo permitiera, y eso hacía a Blaine preguntarse si él era la clase de adolescente rebelde fuera de control, y esa era la razón por lo que estaba aquí.
Sin embargo, no explicaba el miedo que todos le tenían. Blaine tomo un profundo respiro antes de tocar la puerta donde se encontraba la cocina y la oficina del chef. La forma en que la mujer, Anne había interactuado con Kurt le hizo entender que si hay personas que no le tenían miedo. Bueno, al menos no lo había demostrado. Tal vez podría obtener unas respuestas de ella, ya que Sebastián había demostrado ser un inútil.
-Entra.- dijo una voz femenina que salía dentro de la cocina, Blaine tomo otro respiro antes de entrar.
Anne dio la vuelta en su silla, estaba haciendo unas cuentas en la calculadora.
-Oh, hola oficial.- Dijo sonando sorprendida dándose la vuelta completamente para quedar de frente a Blaine.
-Hola, soy, ehh, soy Blaine.- dijo y ella sonrio mientras le estrechaba la mano, aunque en su rostro aún se notaba un poco de confusión. -Algo en particular en lo que pueda ayudarte, Blaine.-
Blaine se sintió un poco incómodo, pero se obligó a superarlo, estaba aquí en una misión.
-Si, ehh, ¿me puedo sentar?- Hizo un gesto hacia una silla en la esquina y Anne asintió esperando pacientemente a que tomara asiento. -Si, ehh. Te vi hablando con ese…con ese prisionero.-
- Ah.- Anne asintió metiéndose un mechón de cabello rizado detrás de oído.- Estas aquí por Kurt.
- Si,- dijo Blaine. -El.-
Anne suspiro, no parecía enojada o molesta de que Blaine estuviera curioseando y metiendo la nariz donde no le importa. - Bien, ¿Qué quieres saber?.-
Blaine parpadeo. Él no estaba preparado para que ella dijera eso, para que le permitiera indagar y preguntar. No podía pensar en que preguntar primero, había demasiadas cosas que quería saber.
-Si, ¿Cuál es su situación?.-
-¿Su situación?.-
-Lo que, ya sabes, le espera.-
- Lo siento, pero no estoy en libertad de decirlo.
Blaine casi grita de frustración. - ¿No se puede decir?.-
-No te molestes,- dijo ella y Blaine se recargo en el asiento sintiéndose un poco avergonzado. - No, no te puedo decir, tú deberías entenderlo. Es privado.-
Por supuesto que Blaine entendía eso pero era demasiado molesto, mierda.- ¿Cuánto tiempo estará aquí?.-
- Un tiempo,- contesto sonriendo con tristeza.
- ¿Cómo conoces su nombre si nadie más lo sabe?.-
Esto la hizo reír un poco. - ¿No es una historia de miedo cuando faltan detalles importantes? Honestamente no creo que a la gente le preocupe. Las personas lo escuchan y lo olvidan por que no quieren recordarlo, ya que hace que sea menos atemorizante.-
- ¿Por qué quieren que de miedo?
Anne se encogió de hombros. – Kurt es lo único interesante en este pueblo. Todo el mundo sabe quién es, hablan de él todo el tiempo, murmuran, porque es demasiado tabú para que se hable en voz alta. Ridículo, realmente.
- ¿Así que no le tienes miedo? Nadie más lo mira.-
- Porque no me parece que asuste. De hecho yo solía ser su psiquiatra antes de que decidiera empezar a trabajar medio día y tomando este trabajo cubrí el tiempo.-
Le tomo tiempo digerir esa información, pero cuando lo hizo su mandíbula casi toco el suelo. -¿Qué? Pero escuche…-
- Es verdad,- dijo ella. - -Pero no ahora. OH, Dios, ¿te puedes solo imaginar?.- Sonrío y Blaine no se pudo imaginar a Kurt seduciendo a esa mujer de avanzada edad, parecía tan maternal. - Reduje mi tiempo de trabajo hace medio año, se vuelve cansado después de un tiempo y ya no soy tan joven como antes solía ser.- Miro al espacio por un corto momento, como si estuviera recordando su juventud. - Sin embargo, de vez en cuando investigo como se encuentra.-
De alguna manera, Blaine amó esa parte de la información. Esa mujer había sido su psiquiatra. Tenía que saber demasiado. Una vez más se resistió a hacer el baile de la victoria y aplaudir de alegría.
- ¿Es peligroso?- pregunto, esa era la pregunta que siempre dada vueltas a su cerebro cuando está en presencia del prisionero. Sus ojos azules siempre le decían que si pero Blaine no podía creerlo. Era algo sobre él, Blaine no ponía poner el dedo sobre la llaga, pero había algo que parecía apagado.
La expresión de Anne hacía imposible saber lo que pensaba. -Puede ser cuando no toma sus medicamentos.- confeso. -No se puede controlar a si mismo. Pero en realidad debería ser inofensivo la mayor parte del tiempo.-
- ¿Debería ser?
Asintió con la cabeza y sus ojos se endurecieron mientras miraba a Blaine. -Depende de lo cerca que estés de él,- dijo. -Está bien si lo visitas,- añadió en último momento, como si aclarara lo que acababa de decir. -Dios sabe que necesita a alguien con quien hablar, pero se cuidadoso, no te acerques demasiado.- Frunció el ceño haciendo entender a Blaine lo que quería decir demasiado cerca.
-¡Oh!.- Abrió demasiado los ojos y sentía los oídos calientes. -De ninguna manera.- dijo a toda prisa. -Eso es raro. E ilegal. Y extraño.-
Asintió, riéndose un poco de su reacción. -Bien.-
Blaine se sintió incomodo de nuevo y desesperadamente trato de hacer otra pregunta.
-Hubo un incidente el año pasado.- dijo antes de que Blaine pudiera pensar en otra pregunta. Lo miro de cerca. -Con Kurt y otro oficial, y preferimos que no vuelva a suceder. Pero siéntete libre de visitarlo, cuando no tengas trabajo que hacer.- añadió con un guiño.
-¿Qué otro oficial?
Ella solo sonrío y Blaine suspiro. - Bien, no lo puedes decir, entiendo. ¿Fue despedido?.-
-Suspendido.-
-Ah.- Entonces algo se le ocurrió con una pequeña punzada de culpa. -Porque era un oficial masculino, ¿cierto?.- Pregunto con cuidado. No sabía porque había asumido eso en primer lugar, se dio cuenta que sería muy grosero de su parte haber llegado a esa conclusión y que le probaran que era errónea. Bueno, Kurt nunca se enteraría, pero aun así se sentía mal.
-Lo fue.-
Blaine asintió guardando silencio por un momento, procesando esa pieza de información y guardándola en su archivo mental del prisionero 815.
El debería haberse unido al FBI o CSI o algo que fuera más interesante, se dio cuenta que estaba tan aburrido en este lugar que estaba obsesionado con un preso con el que en realidad no tenía nada que ver y tenía la intención de averiguar todo acerca de su vida.
Eso es lo que pasa cuando sigues los deseos de tus padres, pensó y suspiro.
-He…he escuchado alguno rumores.- dijo sacudiendo sus pensamientos. No sabía cómo sacar esto a la conversación pero tenía que hacerlo antes de que se le olvidara.
-Claro, ¿qué has escuchado?.- dijo Anne y Blaine no pudo leer la expresión de su cara, pero no vio desaprobación.
-Escuche que…tu sabes, que trato de...-
Asintió. -Bueno, para que no se corte las muñecas con sus dientes.- dijo con una pequeña sonrisa en sus labios, Blaine asintió que eso ya lo sabía. - Realmente pienso que el invento el rumor, por que suena tan..-
- ¿Increíblemente grave?
- Tal vez.- sonrío. - Tampoco trato de ahorcarse con las agujetas de sus zapatos.-
Blaine frunció el ceño. - Pero, él no tenía ninguna.-
-A todos los prisioneros se les retiran las agujetas.- explico. - Por si acaso.
Así que Kurt le había mentido acerca de querer ahorcarse.
-Pero los medicamentos.- Se recostó un poco en su silla. -Los oculto en la basura y fingió tomarlos. Creo que iba a tomar una sobredosis, pero nunca llego a hacerlo ya que alguien los encontró. El nunca habla acerca de nada, tú sabes, así que nunca sabemos lo que pasa por su cabeza. Pero si, creo que tuvo la intención de hacerlo una vez.-
- ¿Qué tipo de medicamento toma?.-
-No estoy exactamente segura de lo que le dan ahora, pero creo que son solo sedantes, sobre todo, y algo para ayudarlo a dormir. Solía tomar antidepresivos, pero hasta donde yo sé ya se los retiraron.-
Blaine se mordió el labio. - Entonces, ¿es trastorno de estrés postraumático, o algo así?.-
Anne asintió. -Viene y va en periodos, a veces está totalmente bien y a veces ni siquiera está en su propio cuerpo. He intentado que lo trasladen de nuevo al centro, pero no se lo llevaran. Es triste, hubiera sido mejor para él, pero nadie me escucha.-
- ¿Por qué no se lo llevaron?.-
Ella solo sonrío y Blaine entendió que no lo podía decir. Sintió su mirada nerviosa y él quería seguir haciendo preguntas, pero él sabía que el escenario más probable seria que terminaría echándolo y nunca le volvería a responder nada, así que se mordió la lengua a regañadientes.
-Oh, querido.- dijo Anne, frunciendo el ceño. - Ya te eh dicho demasiado, creo.-
Blaine no pensaba que solo sabía la mitad de lo que quería, pero sonrío tímidamente. No era como si no estuviera agradecido por lo que ella le había dicho.
- ¿Te importaría guardar esta información para ti, Blaine?.- Pregunto. -Está bien si niegas algunos de esos rumores desagradables, pero, ¿entiendes lo que quiero decir? ¿Lo que es privado?.-
-Pero claro.- dijo Blaine. -¿Pero por qué me lo contaste de todos modos?.-
- Tú pareces,- dijo sonriendo. -No pareces tener malas intenciones, solo eres curioso,- río suavemente. - Confío que no lo dirás.-
-No lo haré,- dijo Blaine rápidamente. - Oh, ¿sabes por qué tiene dos cerraduras en la puerta?- Pregunto, lo acababa de recordar. Se inclinó hacia delante un poco emocionado.
Anne pensó por un momento, como si decidiera, si debería decirlo o no. Blaine contuvo la respiración. -Tiene dos para que no sea capaz de romperlos.-
-No me digas, ¿Alguna vez rompió alguno?.-
- Si.-
No parecía que ella tuviera la intención de decir algo más así que Blaine frunció los labios y se puso en camino.
Cinco minutos después estaba de vuelta en el pasillo. Incluso si no hubiera sido capaz de conseguir todo lo que quería sacarle a Anne, al menos tenia algunas pistas de cómo era Kurt y no sabía si tenía razón en sentir pena por él.
Sin embargo, sabía una cosa, y eso era que continuaría visitándolo. No le gustaba la idea, de alguien con posibles problemas mentales, sentado todo el día en una silla en la obscuridad mirando una pared de ladrillos.
Sin embargo, estaba un poco nervioso por lo último que le había dicho Anne antes de que saliera por la puerta. - Recuerda lo que te dije, Blaine. No te acerques demasiado.-
Sacudió la cabeza y comenzó su camino en las escaleras hacia su celda, tarareando una canción sin nombre en voz baja.
Si solo hubiera sabido que iba caminado directo a la jaula de los leones.
Espero sus comentarios ) Nos vemos el domingo! Recuerden que esto a penas comienza ;)) Los quiero 3 :DD
