Chicos hola! ¿Cómo están? Agradezco muchísimo sus reviews, follows y favoritos ((: Nunca abandonaré una historia, ténganlo por seguro c;

Este capítulo se lo dedico a Beanderson 3 :'D ENJOY!

BRING ME TO LIFE

CAPITULO 8

Blaine se detuvo afuera de la habitación de Kurt y miro a través de los barrotes. La habitación estaba a obscuras, era algo muy común, pero lo estaba más después de que el sol se había escondido.

Blaine trato de curiosear en el interior, no podía ver mucho, pero parecía como si Kurt no estuviera dentro. Tal vez estuviera en el baño; se podía ver una luz saliendo por debajo de la puerta del baño, pero no se escuchaba ningún sonido provenir de esa habitación.

Encontró la llave en su cinturón y abrió silenciosamente las dos cerraduras de la celda de Kurt. Abrió la puerta lentamente, casi temiendo hacer ruido y perturbar el silencio.

Una luz plateada entro a la celda desde el pasillo, iluminando la pared del fondo. Blaine casi sintió que el alma le salía del cuerpo al ver una figura parada al lado de la ventana, su rostro estaba en sombras pero podía sentir su mirada sobre él.

-¿Quieres dejar eso?- suspiro, tratando de no hacer tan obvio lo cerca que había estado de un ataque cardiaco.

La figura de Blaine inclino la cabeza, haciendo una señal con el dedo para que se acercara.

Blaine caminó vacilante hacia delante, entrecerrando los ojos, tratando de distinguir sus rasgos en la obscuridad, así se vería menos como un personaje de una película de terror. La única cosa que faltaba es que empezara a contorsionarse y a caminar hacia atrás lentamente, con la televisión parpadeando.

…Mierda.

-¿Hola?.- Pregunto, su voz golpeo contra las paredes haciendo eco.

El prisionero inclino la cabeza hacia el otro lado y volvió a hacer la señal con su dedo. Ven aquí. Escalofríos le recorrieron lentamente la columna vertebral, no despegaba los ojos de la sombra como si temiera que de repente le fuera a saltar encima. Se detuvo cuando estaba a un brazo de distancia de él.
Se quedaron así por un momento, solo mirándose el uno al otro, Blaine de nuevo sintió que casi su alma salía de su cuerpo cuando Kurt se decidió a hablar.

-Deberías de ver tu cara, es divertida.-

Luego, dio un paso hacia la luz con una sonrisa en su rostro. -Parece como si hubieras visto un fantasma.-

Blaine volteo los ojos, pero en secreto se alegraba de que Kurt hubiera salido de la obscuridad. Parecía que Kurt estaba intentando sacarle un susto y Blaine no podía demostrarle que estaba funcionando. -¿Tienes hambre?.- Blaine pregunto. -Te he traído un sándwich…-

Anne se lo había dado antes de que partiera, diciéndole que le podría encontrar un buen uso, si es que él no lo quería, y Blaine había entendido la indirecta.

Kurt se mordió los labios mostrando una sonrisa de regocijo. - ¿Me trajiste comida?.-

- Uh….tipo de,- admitió Blaine, sonriendo tímidamente.

Kurt levanto las cejas pero no dijo nada. Se sentó a la mesa y extendió la mano, Blaine saco de la bolsa el sándwich y se lo entrego.

- Ahora que tienes la amabilidad de traerme comida.- dijo Kurt abriendo el sándwich y examinado lo que tenía adentro. Cuidadosamente saco el pedazo de lechuga de entre el queso y el jamón y lo puso sobre la mesa. -Creo que deberíamos empezar a llamarnos por nuestro nombre de pila. ¿Eh Blaine?.-

- Umm.-

- Sabes mi nombre, ¿no? Sé que escuchaste la conversación con la mujer de la cafetería.-

- Eh...Si,- dijo Blaine frotándose el cuello, sin saber cómo interpretar el tono de voz de Kurt. No parecía ofendido o molesto, ni nada por el estilo, solo…..completamente normal. Blaine no podía entenderlo. Tal vez solo había estado aquí por mucho tiempo; tanto tiempo que no le importaba lo que ocurría a su alrededor.

- Bien- dijo Kurt dirigiendo su mirada al sándwich y dándole un pequeño mordisco.

- Bueno, ¿cómo estás?.- Blaine se encogió de inmediato por su pobre intento de establecer una conversación, pero Kurt no se río ni se burló. Dejo de masticar.

- ¿Cómo estas, que?.-

Blaine suspiro. - ¿Cómo estas, Kurt?.-

- Hmm, eso suena demasiado caliente viniendo de tus labios,- dijo Kurt como para si mismo, pero Blaine sabía que ese no era el caso. Se movió sobre sus pies sin saber que decir.

-Eso es inapropiado, y no has respondido mi pregunta.-

Kurt mastico lentamente antes de tragar. - ¿Te vas a sentar?.-

Blaine parpadeo y se dio cuenta que estaba de pie, así que se sentó enfrente de Kurt. Aparentemente, Kurt no quería contestar la pregunta de Blaine, decidió preguntar otra cosa.

- ¿Tienes más de esos?- pregunto con curiosidad, indicando el tatuaje sobre el brazo de Kurt.

- Dos más- dijo Kurt mordiendo el sándwich.

Blaine quería decir, enséñame, pero se mordió la lengua. No sabía como podría sonar eso, pero no quería que sonara como algo que no era.

Pero Kurt bajo el sándwich y le dio la espalda a Blaine, bajándose un poco el cuello de su camisa, mostrando un pequeño tatuaje debajo de su nuca. -El primero.- dijo tocando el símbolo.

- ¿Qué significa?.-

-Es el yin yang.-

-Puedo ver eso.- dijo Blaine volteando los ojos. -Quiero decir, ¿Por qué ese?.-

-No hay ninguna razón,- dijo Kurt dejando volteándose de nuevo; Blaine encontraba difícil creer eso.

- ¿Solo elegiste un símbolo al azar sin ningún significado para ti?.-

-Si.-

-Mentira.-

Kurt guardo silencio y Blaine lo estudio, estudio su expresión, pero eso no le ayudaba a conseguir algunas respuestas.

-Y,- dijo Kurt poniéndose de pie de frente a Blaine. - Tengo este.- se levantó ligeramente la camisa, los ojos de Blaine se ampliaron cuando empezó a tirar de los pantalones hacia abajo, hasta que una pequeña estrella quedo expuesta, a una altura baja en sus caderas. Muy abajo. Estaba boquiabierto, con la boca casi seca.

- ¿Qué es lo que?…..uhm…-

-Es solo una estrella,- dijo Kurt dejando caer su camisa. -Pensé que era bonita.- se puso un dedo bajo la camisa, como si trazara la estrella. -¿Crees que es bonita?- ladeo la cabeza, haciendo a Blaine tragar saliva.

-Ohm, seguro,- dijo Blaine apartando la vista de las caderas de Kurt, -¿Cuándo te hiciste eso?.-

Kurt dejo caer la mano y se sentó de nuevo. -Tenía quince años.-

- Wow, - dijo Blaine impresionado. -No puedo creer que tus padres te permitieran hacerte eso.-

Cuando levanto la vista, Kurt estaba como congelado, con los ojos sobre la mesa, Blaine frunció el ceño. –¿Kurt?.-

La mandíbula de Kurt estaba apretada, dura, cerrada, su aliento salía ruidosamente a través de su nariz y su cuerpo parecía que iba a empezar a temblar.

- Sal,- dijo en voz baja apretando los dientes.

- ¿Qué? ¿Por qué? ¿Dije algo mal?.-

- ¡Fuera!- grito, Blaine retrocedió cuando Kurt golpeo la mesa, tirando todo lo que estaba sobre ella.

Blaine camino hacia atrás sin dejar de ver a Kurt, quien estaba temblando cada vez más.

- Sal,- dijo de nuevo y Blaine pudo escuchar la amenaza implícita en su voz.

- Vete antes de que te haga daño.-

Blaine camino hacia atrás, pero cuando llego a la puerta, no la abrió. Aspiro profundamente. -¡No!.-

Los ojos de Kurt se incendiaron, Blaine se obligó a no flaquear.

-Blaine,- le advirtió Kurt, apretando tanto los puños que los nudillos se le pusieron blancos.

- No,- dijo Blaine de nuevo. -No antes de que me digas que es lo que hice mal.-

Sus ojos se estrecharon, Blaine dio un respiro cuando vio la sangre que se resbalaba por las palmas de Kurt. ¿No podía sentir que sus uñas le estaban perforando la piel?

Blaine empezó a caminar hacia delante poco a poco, con cautela, como si se estuviera acercando a un perro rabioso. Levanto las manos, Kurt gruño y Blaine tuvo la loca idea de que se convertiría en un hombre lobo o algo así. Eso casi lo hizo reír. Casi.

-Blaine, te lo juro.-

-Lo siento,- dijo Blaine. -Por cualquier cosa que pudiera haberte ofendido. No lo decía en serio.-

Los ojos de Kurt se cerraron un poco mientras retrocedía alejándose lo más posible de Blaine. -No te acerques más,- dijo en voz baja, casi en un susurro cuando su espalda golpeo contra la pared.

-Estoy cada vez más cerca,- dijo Blaine cuando estaba a poco distancia de Kurt.

Kurt se sacudió, como si tuviera una batalla interna para no arrancarle los pulmones a Blaine.

- Aléjate de mí, maldita sea,- susurro Kurt presionándose contra la pared, Blaine se alegró de tener buenos reflejos cuando la mano de Kurt se lanzó hacia él, la pudo detener por la muñeca. Kurt gruño tratando de golpear a Blaine con la otra mano, Blaine también atrapo su otra muñeca, apretando los puños de Kurt sobre su cabeza, contra la pared.

Le sorprendió la cantidad de fuerza que tenía que utilizar para mantener las muñecas de Kurt contra la pared, por que Kurt estaba luchando con todo lo que tenía.

- ¡Déjame ir!- grito Kurt y Blaine negó con la cabeza, manteniéndolo atrapado contra la fría pared.

-No hasta que te calmes, carajo.-

-No me calmare hasta que me dejes ir.-

-Entonces tendremos que estar así todo el día.-

Kurt grito y empezó a patear a Blaine en los tobillos. Haciéndolo gruñir, pero no se movió.

-¿Qué pasa contigo?.- Kurt clavo en el sus ojos azules.

Blaine no tenía respuesta, pero mantuvo su rostro de frente a Kurt, mientras el seguía intentando liberar sus manos. Sin embargo su pelea ceso, jadeo mirando a Blaine.

- ¿Más tranquilo ahora?- Pregunto Blaine, el solo le dirigió una dura mirada como respuesta. -Voy a dejar tus manos libres,- prosiguió Blaine. -No intentes nada o te derrumbare.-

- No puedes.-

- Oh, no puedo. Entrenamiento policial, además que pesas casi nada.-

Kurt bufo, pero Blaine lo tomo como una aceptación y lentamente disminuyo su fuerza sobre las muñecas de Kurt, bajándolas poco a poco, hasta que quedaron colgando a sus costados. Blaine puso sus manos en los hombros de Kurt, haciéndolo temblar un poco.

-Estas muy flaco.-

Kurt no dijo nada, solo mantuvo los ojos fijos en Blaine.

Blaine sintió que no podía apartar la mirada como si su vida dependiera de ello. Vio los ojos azules de Kurt reflejados en los suyos dorados, parecía que estaban teniendo una batalla con la mirada.

No parpadees o mires a otro lado por que pierdes.

Y ninguno de ellos tenía la intención de perder y Blaine se preguntó cuando Kurt lo apartaría de él.

Eventualmente, sin embrago, los ojos de Blaine empezaron a llenarse de lágrimas y parpadeo instintivamente. Kurt sonrío ladeando la cabeza. – Todavía me estas tocando,- dijo con voz ronca.

- Me di cuenta,- respondió Blaine, pero por una razón sus manos seguían sin moverse. Kurt se movió hacia delante, haciendo que las manos de Blaine se resbalaran sobre sus brazos, llegándose a posar en su estrecha cadera. Eso se sentía peor, se dio cuenta Blaine pero no podía apartarlas. Estaba atascado. ¿Cómo podía Kurt hacer eso?

Kurt se acerco más y más hasta que sus narices casi se tocaron. Blaine se congelo. - ¿Qué te dijo Anne sobre mí?- pregunto.

- Uh…nada,- Blaine respiro, con los ojos muy abiertos. ¿Cómo sabia? Espera, el probablemente no; el estaba solo adivinando y ahora Blaine le había confirmado todo. Maldita sea.

- Hmmm, si, yo no creo eso.-

- Lo siento.-

- No me importa. Mientras fuera algo bueno, no quiero que pienses mal de mí.-

- Yo…yo no.-

Kurt se limitó a sonreír, por lo menos era lo más cercano a una sonrisa que Kurt podía hacer. -No puedes pensar mal de nadie, ¿verdad?.- pregunto sonando fascinado mientras tocaba la mejilla de Blaine con sus dedos helados. – Sin importar lo que hicieron.-

- Trato de no hacerlo,- susurro Blaine, muy consiente que se encontraban demasiado cerca.

- Si, es un poco estúpido, sin embargo,- continúo Kurt. – Un poco ingenuo.- sus dedos se cerraron alrededor del cuello de Blaine, su cerebro estaba trabajando horas extras encontrando algo que contestar a eso.

- ¿Qué sucedió ahora, Kurt? ¿Qué fue lo que dije?-

- Nada,- dijo Kurt rascando un poco el cuello de Blaine con las uñas. – No estaba preparado para eso, eso es todo. Sucede. Sin embargo lo deberías haber olvidado.- tenía el ceño fruncido ahora.

Blaine frunció el ceño también, tratando de pensar que fue lo que dijo para hacer reaccionar a Blaine de esa manera. Sus tatuajes y luego…oh. - ¿No te visitan?.- preguntó en voz baja, con cuidado.

- No realmente.-

- Lo siento.-

Kurt se encogió de hombros y froto el cuello de Blaine, sus ojos azules se volvieron a posar en los de Blaine. - ¿Tienes miedo ahora?.-

- No. ¿Debería?-

- No lo sé, ¿deberías?.-

- Dime tú.-

- Estoy tratando de hacerlo.-

- ¿Es eso una advertencia?.-

- Es una advertencia,- dijo Kurt antes de inclinar lentamente sus labios al oído de Blaine. – Gracias,- susurro, rozando con sus labios la parte externa de su oído.

- ¿Por qué? Tartamudeo Blaine, apretando fuerte las caderas de Kurt. ¿Qué demonios estaba haciendo Kurt? ¿Y qué demonios estaba haciendo él? Mierda, mierda.

- Por el sándwich.- entonces su lengua lamió el oído de Blaine, luego se retiró completamente. – Voy a tomar una ducha,- dijo Kurt. – Si no quieres participar, tú...

- Saldré,- dijo Blaine apresuradamente. Estaba seguro que si Kurt hubiera puesto realmente su mente en ello, hubiera encontrado la manera de hipnotizar a Blaine y hacer que lo siguiera. Nada bueno. – Yo uhm…voy a…si, adiós.-

- Buenas noches,- dijo Kurt dulcemente deslizando sus dedos sobre la pared, apenas recordó que estaba encerrado de nuevo.

Kurt miro la puerta cerrada, escucho los pasos apresurados en el pasillo.

Sonrío en la obscuridad.

Hasta aquí el capitulo 8 ¿Qué opinan? En minutos el próximo!