Gracias por apoyo que le dan al fic! Me pone muy muy contenta! Estoy segura que amarán esta historia!

Este capítulo va dedicado a Beanderson 3 ENJOY!

BRING ME TO LIFE

CAPITULO 9

Blaine pensó que era mejor mantenerse alejado de Kurt por unos días. Sentía que cada vez que estaba cerca del prisionero algo cambiaba en el, era como si Kurt de alguna manera tomaba control sobre él y Blaine quería unos días sintiéndose como el mismo.

Por supuesto el sabía que era imposible que en realidad Kurt tuviera control sobre él, y eso lo asustaba más, porque eso significaba que el le permitía hacerlo; eso le permitía a la poderosa e intimidante presencia de Kurt jugar al títere y al maestro.

Blaine había logrado recuperar parte del control la última vez y se sentía bien de ver que con el tiempo Kurt se podría rendir. La ráfaga de poder que le atravesó cuando había visto así a Kurt, había sido una locura y un poco peligrosa también.

A veces sentía que Kurt todo lo tenía calculado, planificado hasta el último detalle y el no podía luchar contra la sensación de que Kurt estaba jugando con el.

Por culpa de esos pensamientos, Blaine estaba inquieto.

- ¿Qué pasa contigo?.-

Blaine levanto la vista del papel que fingía leer y miro a su compañero de trabajo Finn.

Habían pasado tres días desde la última visita que le había hecho a Kurt. Se había tenido que quedar a limpiar la cafetería, además del cuarto piso donde se encontraba la habitación 32. Así que no lo había visto en tres días y eso le molestaba ya que lo hacía sentir culpable.

- Estas muy inquieto.- continúo Finn.

Blaine puso una mano sobre su rodilla para que se dejara de mover. Estaba ansioso por subir con Kurt, estaba ansioso solo por ver a través de los barrotes y ver que estaba haciendo, ver si estaba bien.

- Solo cansado, tratando de mantenerme despierto.- Eso era la verdad a medias. Eran las seis de la mañana, su turno apenas había empezado y no tenía café todavía.

- Puck me dijo que te has desaparecido mucho últimamente en la hora del almuerzo, a veces durante tiempo de trabajo.- dijo Finn, no hablaba en tono acusador, sino más bien curioso.

- Uh, si, bueno,- dijo Blaine frotándose el cuello y tratando de encontrar una buena excusa.

- ¿Estás cansado de nuestras cara o algo?- pregunto Finn, haciendo una cara ridícula, lo que hizo reír a Blaine.

- Si, es eso. No puedo verte la cara, así que prefiero comer en una celda.-

- Ah!- exclamo Finn señalándolo. – ¡Sabíamos que habías estado visitando a alguien! ¿Es Laura?.-

- ¿Laura?- Blaine levanto una ceja.

- Tú sabes, Laura. ¿La única preso sexy de aquí? La que entro aquí por conducir ebria.-

- Oh, si, ella.- dijo Blaine volteando los ojos. - ¿Quién?-

Si ella era la única presa bien parecida, nadie había visto a Kurt de tan cerca.

Finn suspiro dramáticamente y se froto la cara. – Ya sé que eres nuevo y todo eso, pero nunca has visto a Laura.

- No aun. Es mi culpa.-

- Entonces, ¿a quién has estado viendo?.-

- No he estado viendo a nadie,- dijo Blaine lanzando una mirada fugaz en la dirección de Sebastián, que estaba sentado del otro lado de la habitación, claramente escuchando, con la espalada tensa. Blaine esperó que no dijera nada que lo pudiera delatar.

Sebastián por lo visto estaba haciendo papeleo, pero si mirabas más de cerca era fácil ver que solo estaba haciendo garabatos, escuchando.

- ¿Seguro de eso?- pregunto Finn retorciendo las cejas, Blaine volteo los ojos, con la esperanza de que Finn lo tomara como un sí, idiota. Finn se encogió de hombros y regreso a sus propias labores. Eso era lo que a Blaine le gustaba de Finn. Preguntaba, pero cuando no obtenía respuesta lo dejaba solo y no lo volvía a molestar.

Si solo Blaine fuera de esa manera.

El tema de Kurt lo estaba haciendo más inquieto y podía sentir un tirón de las escaleras que lo jalaban al cuarto piso. El no sabía que era eso, pero después de unos pocos minutos, no podía estar quieto por más tiempo así que se levantó. – Solo voy a estirar las piernas,- dijo. – O me voy a quedar dormido.-

- Muy bien,- dijo Finn casi como si se hubiera olvidado de la conversación que habían mantenido hace un momento. Sebastián por su parte levanto la vista de entre los papeles, sus ojos verdes se ampliaron. Blaine lo ignoro porque simplemente estaba cansado de su paranoia y sobre todo la mala vibra que irradiaba el hombre castaño de la esquina. Kurt no era un fantasma que recorriera el lugar, era perfectamente humano. No había nada mal con él en ese aspecto; solo era una persona muy misteriosa, con demasiados secretos y problemas. No se merecía toda esa conmoción, no se merecía que la gente alrededor no se atreviera a hablar con el. Blaine entendía por qué no podía estar muy bien de la cabeza, si nadie se acercaba a hablar con él. Entendía, él también se hubiera vuelto loco.

Camino rápidamente por las escaleras hasta la habitación 32, y miro a través de los barrotes. Esta vez las cortinas estaban completamente abiertas, iluminando por completo la habitación por una vez y Kurt no estaba allí, pero desde el baño se podía escuchar la ducha encendida

Blaine se mordió el labio y al mismo tiempo debatiendo si debería regresar en otro momento, la ducha se detuvo, y unos segundos más, Kurt estaba saliendo del cuarto de baño, con solo una toalla alrededor de la cintura.

Los ojos de Blaine viajaron sobre su cuerpo delgado, centrándose en el tatuaje poco debajo de sus caderas, que Kurt le había mostrado antes.

Levantando los ojos vio que sus costillas eran sobresalientes sobre su piel blanca lechosa, y se recordó de nuevo hablar a la cafetería sobre la mierda que le daban de comer a los prisioneros.

Al parecer Kurt no lo había visto, camino hacia la pequeña cómoda que estaba a un lado de su cama y saco un par limpio de ropa fea color naranja.

Era requerido para los prisioneros usar la ropa color naranja solo cuando salían, dentro de las celdas ellos podían usar los que se les pegara la gana, si fue aprobado primero por los altos mandos. Pero parecía que a Kurt no le importaba eso.

Kurt estaba de espaldas a Blaine exprimiendo el agua que le quedaba sobre su cabello castaño

- Eres bienvenido a quedarte ahí,- dijo Kurt mirando sobre su hombro, sorprendiendo a Blaine que dio un paso atrás. ¿Cómo hizo eso? -Quiero decir, si me quieres ver mientras me visto, está bien por mi.- se quitó la toalla y Blaine se dio la vuelta rápidamente antes de que tuviera la oportunidad de ver algo.

Su cara estaba roja.

Si, el debería volver al rato.

- Yo solo quería probar que tu…no, solo estaba comprobando, quiero decir. Estaba viendo si tú estabas…..bien,- balbuceo torpemente y se golpeó con la mano. Genial, tartamudear como un adolescente, ¿Por qué no?

Kurt río. -Eso es dulce. Qué lindo eres.-

Blaine se rasco la nuca. - ¿Así que…estas? ¿Todo bien? ¿Ya comiste?.-

Resoplando, Kurt se acercó a la puerta. -Aquí. Esta hecho. Puedes entrar si quieres.- toco la manija de la puerta, así que Blaine busco sus llaves y abrió las dos cerraduras y puso las llaves de vuelta en su bolsillo.

Kurt camino hacia atrás para dejar que Blaine cerrara la puerta detrás de él.

- Cuanto tiempo sin verte,- dijo Kurt y continúo exprimiéndose el agua del cabello.

- ¿Por qué estas usando eso?- dijo Blaine apuntando hacia su uniforme naranja. No tenía ganas de explicarle a Kurt porque no había estado aquí el último par de días.

- Cuando te puedes poner tu propia ropa.-

Kurt agito su mano en el aire. - ¿Por qué molestarse?.-

Blaine abrió la boca para replicar, pero Kurt puso su mano sobre ella para callarlo.

- Además.- bajo su mano hasta su pecho. –Me veo bien en color naranja.-

- Claro,- dijo Blaine, encontrando más fácil seguirle el juego y tratando de no demostrar que le afectaba de alguna forma. Sus ojos se arrastraron hasta su cintura, como queriendo ver el tatuaje a través de la ropa. Se dio cuenta de lo que estaba haciendo, antes de que Kurt lo notara. Bueno, el se habrá dado cuenta de todos modos. Kurt parecía tener una habilidad especial para saber lo que estaba sucediendo a su alrededor. Blaine tendría que poner sus ojos en la parte posterior de su cráneo algún día.

-Eres tan caliente. Ya casi no sé que hacer conmigo mismo.-

Kurt no era mal parecido, era agradable a la vista y Blaine en realidad no tenía problemas en admitir que el lo encontraba atractivo. A él. Un varón. No le molestaba realmente.

Lo que le molestaba no era el hecho de que Kurt era un hombre.

Lo que le molestaba no era que Kurt estuviera en prisión.

Kurt era un prisionero. Blaine era un policía.

Eso sonaba como porno barato y de haber sido cualquier otra persona que no fuera el, el probablemente nunca lo hubiera dejado. Pero el sabía que el hecho de que gastara todo ese tiempo con Kurt, no podía ser considerado legal.

Especialmente la forma en que Kurt lo estaba mirando ahora. Eso no era bueno.

- Hmm, si,- Kurt arrastro las palabras y se lamió los labios, recorriendo descaradamente el cuerpo de Blaine con la mirada. – Siempre ame a los hombres en uniforme,- admitió como si fuera un enorme secreto y envolvió sus delgados dedos alrededor de los bíceps de Blaine. – Y los músculos también.

- ¿Alguna vez pensaste en conseguir unos para ti mismo?.- Blaine se burló asomándose al brazo de Kurt. Si algunos músculos estuvieran presentes, estarían escondidos debajo de su piel.

- Los míos son sutiles, - dijo Kurt pasando una mano sobre su bíceps. – Yo podría ganarte.- le informo.

- Uh-huh,- dijo Blaine con una sonrisa. – Quiero ver que lo intentes.-

Los ojos de Kurt resplandecieron. - ¿Es un desafío? Pregunto, sus boca se curvo hacia arriba en una sonrisa torcida que no podía ser llamada sonrisa.

- No.- dijo Blaine simplemente, lentamente aprendiendo a manejar el fuego en esos ojos azules. Saco una silla de la mesa y se sentó.

- Tú sabes,- dijo Kurt y se sentó en la parte superior de la mesa, con las piernas colgando sobre Blaine. Su mano se levantó y Blaine se puso tenso, pero Kurt sonrío tranquilizadoramente y retrocedió un poco. Levanto de nuevo la mano posándola sobre la nariz de Blaine.

- Bueno…-

Blaine entrecerró los ojos, dispuesto a saltar y tirarlo al suelo. Sabía que no debería confiar en el prisionero, aunque quisiera ser capaz de llamarlo amigo.

No podía confiar en el, así que estaba dispuesto a atacar.

- Hay algo en ti, Blaine,- continuo Kurt, recorriendo con el dedo su nariz hasta la mandíbula, el tacto se sentía más como una caricia que cualquier otra cosa. Las novias anteriores de Blaine habían tocado su rostro de la misma forma y el sentimiento era inquietante. – Hay algo en ti que me hace sentir….- sus dedos rozaron el labio de Blaine e inclino la cabeza, - divertido.

- Uh, ¿Por qué?- pregunto Blaine y una vez más se vio atrapado en su mirada. Como un conejo viendo a ojos del león.

- Eres diferente,- dijo Kurt ladeando su cabeza hacia el otro lado como si lo estuviera estudiando, su dedo se arrastró por el costado de su cuello. – No eres como los otros. Tú no juzgas. – su mano ahora viajo desde su cuello hasta el hombro, y continuo sobre su brazo, hasta que descanso en el hueco de su codo. Blaine se congelo. La piel donde Kurt había tocado quemaba como si sus dedos contuvieran el mismo fuego que tenía en sus ojos. Su estómago se revolvió desagradablemente cuando miro al prisionero.

– Me gustas,- concluyo Kurt apretando un poco el codo de Blaine. - ¿Te gusto?.-

¿Por qué Blaine sentía que se trataba de una trampa? ¿Por qué sentía que perdería sin importar lo que contestara?

- No tengas miedo,- dijo Kurt en voz baja, con el seño fruncido. – Por favor.-

- Uhm…yo no…- se calló, no teniendo seguro que decir. La mano que tenía Kurt alrededor de su codo, ahora paso a posarse alrededor de su cuello.

- Puedes confiar en mí.-

- No puedo.-

- Pero tú puedes.-

- Puedo ser despedido si lo hago,- dijo Blaine en tono de disculpa. – Lo siento.- . Lo decía en serio. Nada le gustaría más que poder confiar en el y que Kurt confiara en el a la vez.

- No voy a hacer nada,- continuo Kurt, quitando su mano del cuello de Blaine. - Tú crees eso, ¿verdad?.-

- Uh…- Blaine no estaba seguro que decir a eso. Se sentía como en una especie de trampa. -¿Si…?.-

Los labios de Kurt levantaron las comisuras. - Entonces confía en mí.-

OH MI DIOS! Kurt es tan wanky *-* ¿vieron la foto de Adam y Chris vestidos como rockeros? Imaginen que así se ve Kurt en está historia.

Nos leemos el miércoles, espero sus reviews y/o preguntas.. Un abrazo ;DD