¡CHICOOOOOOS! Miércoles de actualización! Muchísimas gracias por todo el apoyo que le dan al fic, por sus favoritos, follows y comentarios. Me hacen muy muy feliz!
ENJOY!
BRING ME TO LIFE
CAPITULO 10
- Entonces confía en mí.-
Había algo en ésas palabras que le preocupaba a Blaine, pero Kurt lo miraba de la forma más seria que podía. En medio de la profunda oscuridad, había algo, que le pedía, casi le rogaba, que confiara en él.
¿Podría?
Miró a Kurt que parecía honesto. Su sonrisa se había ido y no hacía nada más que mirarlo. Sus ojos aún ardían, el fuego parecía ser permanente; pero de alguna manera eran suaves.
¿Qué podría hacer Kurt de todos modos? Se preguntó a sí mismo por enésima vez. Estaba en una celda bien resguardada, y si pudiera llegar a escapar, el pueblo era tan pequeño que podrían reconocerlo fácilmente y/o encontrarlo antes de que llegara a ningún lado.
- ¿Lo harás? ¿Confiarás en mí? No voy a hacer nada. –repitió Kurt.
- ¿Qué es lo que no vas a hacer?. –Preguntó Blaine con curiosidad. -¿Noquearme y escapar?.-
- Sí, eso.- dijo Kurt levantando la comisura de sus labios de nuevo. -no voy a hacerlo. Eso es de lo que tienes miedo, ¿verdad?.-
- No es miedo- dijo Blaine. No es eso, al menos. – Todavía no sé de lo que eres capaz de hacer en estos momentos.-
- Yo estoy todavía seguro.-
Blaine se sintió tentado a decirle ¿quieres apostar? Pero tenía la sensación de que Kurt diría que sí, así que mejor no lo hizo.
Blaine estaba seguro que si no estuviera cerrado y tuviera una oportunidad para escapar, probablemente no la tomaría. Así que Kurt ni siquiera lo había intentado la otra vez, cuando la puerta estaba abierta. Era admirable.
Aunque él no sabía qué significaba el hecho de que no lo intentara. ¿Significaba que él pensaba que merecía estar aquí o que sabía que era imposible escapar? Tal vez un poco de ambas cosas.
Era difícil de creer que Kurt mereciera eso. No parecía tener la intención de parecer violento, pero la violencia era la única cosa que podía llevar a Blaine a pensar por qué tenía dos cerraduras.
- Ah, ya entiendo.- dijo Blaine finalmente, antes de que el silencio durara mucho tiempo y pudiera perder su "argumento". – Vas a perforar mi estómago con tus codos huesudos, ¿verdad?.-
- Tal vez.- dijo Kurt presionando sus codos contra los costados de Blaine, como haciendo la prueba. -¿Debería empezar?-
- ¡Oh, no! Yo sólo te di ideas.- Blaine suspiró, fingiendo seguirle el juego.
En realidad estaba un poco más que preocupado. No le gustaba como sentía el contacto de Kurt. No le gustaban los pequeños choques de electricidad que lo recorrían.
Él no debería estar aquí.
Kurt sonrió.
– Deberías- dijo antes de saltar fácilmente de la mesa. -Entonces, ¿me extrañaste?.- preguntó. Su voz sonaba lo más inocente que podía y pasó su mano sobre su cabello aún mojado.
Para evitar tener que contestar, Blaine le regresó la pregunta al prisionero. -¿Tú sí?.-
-Bueno.-ladeó la cabeza a la derecha, y se mordió el labio arrugando la frente -ha sido un poco aburrido sin ti, tengo que admitir. -Eres entretenido..-
- ¿Soy entretenido?.- repitió Blaine con un resoplido. -La televisión que tienes allí no está por motivos de decoración, ya sabes.-
Kurt rodeó la mesa y se sentó justo enfrente de Blaine. Una de sus manos la posó sobre la mesa, clavando sus uñas en ella.
–La televisión no se orina cuando la miro de reojo.- dijo Kurt con una sonrisa y antes de que Blaine pudiera replicar, Kurt levantó sus dos manos dirigiéndolas hacia él -¡Buu!.-
Blaine saltó hacia atrás, con el corazón latiéndole como un loco, y una pequeña risa escapó de los labios del prisionero antes de cerrar la boca y morderse el labio. Sus ojos brillaban de pura diversión.
- ¿Lo ves? Te acabas de orinar.-
- No lo hice –Blaine gruñó y empujó hacia delante de nuevo la silla, enojado consigo mismo por haber caído en eso. – No vuelvas a hacer eso.-
- ¿O qué? ¿Sacarás tu enorme arma?. – su voz se volvió ronca, levantó las cejas. La cara de Blaine estaba realmente roja. – ¿Ves? –dijo Kurt recostándose con los brazos cruzados sobre su pecho. -Entretenido.-
- Oh, simplemente vete a la mierda.- gruñó Blaine entre dientes pero riendo en silencio. -No, hasta allá no llegas.- agregó rápidamente cuando Kurt estaba abriendo la boca para responder. Sus ojos brillaron de nuevo cuando guardó silencio, comprimiendo sus labios en una sonrisa. -Así que, ¿no usas la televisión para nada?.- Preguntó Blaine para desaparecer ese incomodo silencio.
Insinuaciones estúpidas.
- Una vez a la semana.-
- ¿Qué ves?.- preguntó Blaine curioso tratando de imaginar que podía ver alguien como Kurt. Probablemente algo realmente extraño y retorcido.
- CSI.-
Blaine parpadeó.
- ¿Enserio?.-
- Sí.-
Parpadeó de nuevo y miró al prisionero, que lo estaba mirando fijamente.
- ¿Y por qué haces eso?.-
¿Ver CSI no sería como poner sal a la herida?
Era como ver Grey's Anatomy cuando te estás muriendo a causa de cáncer o alguna enfermedad incurable.
- Es un programa interesante.-
- ¿Eso es todo?.- Preguntó Blaine con incredulidad.
- Eso es todo.-
Blaine miró de cerca a Kurt y trató de encontrar alguna otra respuesta que rondara por su cerebro, sus pensamientos, pero Kurt se mantuvo "igual". Tenía una capacidad increíble para esconder sus emociones; eso era algo que Blaine nunca había visto. Había visto su expresión fría antes, pero nunca tan congelada.
El realmente deseaba que no fuera tan intrigante. Sabía que estaba buscando problemas. Pero ahora él estaba en el juego y no lo podía abandonar hasta cruzar la línea de meta.
Puede que lo parezca, pero Blaine no se asusta tan fácilmente.
- De hecho… –dijo Kurt después, sacándolo de sus pensamientos. – Es esta noche. En… –se volvió en su silla y dio un vistazo por la ventana viendo el reloj que tenía la torre de la iglesia.– diez minutos.- se dio la vuelta de nuevo. –Mírala conmigo.-
No, no debería.
- Está bien.-
Blaine se quería golpear la cabeza en la mesa una milésima de segundos después de haber dicho eso. ¿Por qué su boca no decía lo que su cerebro estaba pensando? Ver la televisión con un prisionero no era definitivamente una buena idea.
¿Por qué no se podía ir a curiosear a otro lugar, como en los archivos o en la oficina de algún otro oficial? O tal vez bajar a ver a Anne de nuevo. Pero no. El estaba sentado aquí. Incluso cuando sabía que no podría obtener nada de Kurt.
Estaba sentado aquí porque quería.
Lo que Kurt había dicho ni siquiera era una pregunta. Había sido una orden.
Mírala conmigo...
Como si no tuviera alguna otra opción.
Sin embargo, él tenía una opción. Blaine era el que tenía la pistola aquí, él tenía la ventaja.
Qué rayos estaba haciendo si el tenía la ventaja, ¡idiota!
Kurt no dijo nada, simplemente se levantó y se sentó en el borde de la cama, después tomó el control remoto por debajo de su almohada. Lo dirigió a la TV para encenderla… y miró a Blaine.
-No vas a ver nada desde allá, ya sabes.- dijo dando unas palmaditas en el lugar de la cama que estaba junto a él; pero Blaine sabía más que eso. Qué eso iba demasiado lejos y agradeció a su cuerpo que también lo supiera, porque seguía las ordenes de su cerebro, así que cogió una silla y la colocó al lado de la cama.
Kurt suspiró y sacudió la cabeza, pero no hizo ningún comentario sobre eso y volvió su atención hacia la pantalla donde estaban pasando los comerciales.
- ¿Sabes lo que más echo de menos?.- preguntó Kurt de repente. Sus ojos seguían en la pantalla y Blaine se volvió hacia él con curiosidad. Kurt continuó sin levantar la vista de los comerciales; chicas delgadas bailando con vestidos floreados con una música cursi de esas que se te quedan en la cabeza. -Echo de menos ser capaz de vestirme. Solía ser divertido..-
- Estás autorizado para usar algo m…-
- Lo sé –Kurt lo interrumpió. -pero no es lo mismo, así que para que me molesto. ¿Cuál es el punto si nadie me ve? Si no puedo hacer que alguien de fuera me mire por lo que uso, si no puedo obtener ninguna ceja levantada, no veo el punto. La diversión se va, cuando nadie puede verme.-
- Me gustaría verte.- exclamó Blaine antes de que se pudiera detener a sí mismo. Las comisuras de los labios de Kurt temblaron.
- Me verías mal, me llaman maricón y me golpean la cabeza contra el suelo.-
- Uh… –Blaine se rascó la nuca sintiéndose incómodo. – ¿La gente hizo eso?.-
- Sí.-
- Y qué, ¿no te importó?.-
- No.-
- ¿Por qué no? Eso es…- Loco. Casi lo dijo antes de recordar que Kurt podía serlo en realidad. Loco; como Puck había dicho. Kurt, después de todo había estado en una institución mental, pero él ya no estaba allí, así que Blaine no sabía si eso significaba que estaba mejor o que no habían podido con él.
- Fue divertido.-
- Divertido.-
- Claro.-
- Alguien metió mi cabeza en el inodoro una vez, en la secundaria.- dijo Blaine, viendo la reacción de Kurt mientras hablaba. -no me acuerdo por qué, creo que había salido con la novia de un amigo o algo, no sé.-
- Genial –dijo Kurt con un resoplido. – Gracias por compartir.-
- El punto es que yo odiaba eso. ¿Cómo te puede gustar?.-
- Yo no soy tú, ¿de acuerdo?. –espetó Kurt y su expresión se ensombreció visiblemente. -Me gustaba provocar. Me gusta que la gente no me soporte.-
- O tal vez sólo querías atención.- propuso Blaine cuidadosamente. – Tal vez querías que la gente te notara y…-
- Tal vez… –Kurt apretó los ojos, -deberías callarte. ¿Quién eres tú, mi psiquiatra?.-
- Realmente te hace enojar, ¿cierto?. –Preguntó Blaine preparado para su reacción. Kurt se quebró como la última vez, Blaine estaba listo para tirarlo al suelo.
- Sí. –dijo el prisionero con los dientes apretados y respirando lentamente por la nariz; era claro que estaba tratando de evitar que se repita una escena como la de la última vez.
- Así que cállate y ve el maldito programa o lárgate.-
- Bien –Blaine sabía que no tendría que tirarlo al suelo, así que se recargó en la silla a esperar que el programa comenzara. En medio de otro tonto comercial con jóvenes cachondas, Blaine se volvió de nuevo hacia Kurt con otra pregunta. Esperando que no le contestara de mala manera. – ¿Cómo te permiten usar un piercing?.- estaba hablando del que había visto en la boca de Kurt… en su lengua.
- ¿Alguna vez has tratado de forzar una cerradura con un piercing?.- preguntó Kurt.
- Estoy seguro que no, no es posible. Pero… aun así.- dijo Blaine. – Pensé que era una política, que no se puede.-
- Bueno, es cierto –dijo Kurt, atrapando la pequeña bolita de plata entre sus dientes y dándole vueltas. Blaine no podía dejar de mirarla. – Mira, recién me lo había puesto cuando llegué aquí. No me lo podía quitar y si lo hacía necesitaba atención médica, y eso habría sido demasiado costoso.-
- ¿Así que permitieron que te lo quedaras?.-
- Sí, aunque se suponía que sólo sería por unas pocas semanas, hasta que sanara. Creo que lo olvidaron con el tiempo..-
Blaine se río de eso.
– Bien para ti, supongo.-
Kurt asintió y en ése momento comenzó el programa, así que Blaine no podía preguntar más al respecto.
Miró el programa, pero no podía evitar de vez en cuando lanzar miradas para ver a Kurt.
Kurt, en el exterior, lucía con la misma expresión que siempre tenía, excepto de cuando estaba enojado. Parecía que no le molestaba en absoluto que en ese momento en la televisión, un hombre estaba siendo interrogado bajo una luz brillante, por traficar drogas.
El prisionero tendría que haber pasado bajo la misma luz brillante. ¿Cómo no le afectaba ver eso?
Sin embargo, cuando lo miró más de cerca, pudo ver como una de las manos de Kurt estaba agarrando el lado de su camisa con tanta fuerza que sus nudillos estaban blancos, las venas en su brazo sobresalían de color azul sobre su piel blanca.
¡Hasta aquí el capitulo 10! Quizás no fue muy relevante pero ESPEREN EL CAPITULO 11! Pasará algo que TODOS han estado deseando! Se los aseguro!
Nos vemos el viernes! Espero sus reviews y/o preguntas, un abrazo!
