¡Klaineeeeeeeeers! Debería haber subido capitulo hasta el miércoles peeeeeero debido a sus peticiones les subiré el capitulo HOY! =) Los adoro 3

ENJOY!

BRING ME TO LIFE

CAPITULO 30

El segundo día Blaine no había regresado a pesar de que Kurt sabía que estaba en el trabajo, que de hecho, estaba en el edificio. Lo sabía porque Blaine le había dicho que trabajaría todos los días de la semana en el turno de día después de Navidad.

Kurt trataba de convencerse de que estaría ocupado, pero Blaine siempre se las había arreglado para encontrar tiempo para Kurt, no importaba lo que estaba pasando en el trabajo, por lo que Kurt pensó que seguiría furioso y disgustado con él.

Kurt ni siquiera era capaz de convencerse a sí mismo de que no le importaba.

Le importaba, le importaba mucho.

8888888888888

Tampoco se presentó al tercer día, ni al cuarto y al quinto Kurt perdió toda esperanza de que Blaine se preocupara por él en lo más mínimo. No es que Kurt pudiera culparlo, pero había hecho que Kurt le creyera cuando le dijo que no se preocupaba por su pasado, que no necesitaba saber porque lo que fuera no le importaría. ¿Por qué lo tenía que decir cuando no lo decía enserio? Por lo general, Kurt no confiaba en las personas, pero Blaine había logrado colarse bajo su gruesa piel. Blaine había manipulado al manipulador, por lo menos, así es como Kurt se sentía en ese momento.

Estaba sentado con las piernas cruzadas sobre la cama, inclinó un poco la cabeza y se llevó una mano temblorosa al cuello, corriendo por la cadena de metal hasta que llegó al dije circular. Su puño se cerró alrededor de él, por un segundo Kurt cerró los ojos, pero luego tiró de su mano hacia delante, hasta que el collar se desprendió de su cuello con un crack.

Lo sostuvo firmemente en su mano, temblando mientras miraba los dos extremos rotos balanceándose en el aire. Blaine era un maldito mentiroso, pensó, el collar pesaba en su mano como si fuera una roca, las palabras grabadas en él eran demasiado buenas para ser verdad. Blaine era un…un hombre, no diferente al resto con sus mentiras y falsas promesas. Kurt le había advertido ¿no es así? Le había dicho que no era una buena persona, que lo que había hecho era malo. Le había dicho a Blaine que quería que lo hiciera por su propia voluntad, ¿no es así?, ¿Acaso no es cierto?

La ira se apoderó de él, entonces se puso de pie, dirigiéndose al baño, abrió la taza del inodoro y extendió la mano, el collar se balanceaba peligrosamente hacia atrás y hacia delante sobre la taza del inodoro - ¡Te odio!- gritó, dispuesto a abrir su mano para que la maldita cosa pudiera caer y desaparecer.

Su mano temblaba demasiado, su brazo entero estaba temblando y fue entonces cuando se dio cuenta de que no podía hacerlo. No podía dejarlo ir, no podía aflojar los dedos.

- Mierda - murmuro, mirando su puño banco- ¡Mierda!-

Cayó de rodillas, el puño que sostenía el collar aterrizo en su regazo, bajo la mirada hacia él, su corazón latía irregular; finalmente abrió los dedos, ahora que no estaba en peligro de caer al váter. Estaba roto, se quebró inmediatamente.

Llevó los dos extremos rotos a su cara y trató de juntarlos de nuevo, casi con desesperación. Sin embargo, temblaba demasiado, no podía estar quieto el tiempo suficiente para encajar los pequeños aros uno con el otro y con un grito de derrota, tiró a lo lejos la pieza de joyería. Aterrizo en algún lugar en la esquina de la ducha, deslizándose por debajo.

No tenía idea de cuánto tiempo estuvo sentado en el suelo frío del baño, pero asumió que tenía que haber sido mucho tiempo, porque sus piernas empezaron a doler, quejándose por la posición.

Entonces, de repente se puso rígido. Una mano se había posado en su hombro, los dedos a su alrededor. El ritmo de su corazón se aceleró aún más. No se atrevió a voltear, no se atrevió a enfrentarse con él, sólo se quedó allí completamente inmóvil, casi sin respirar.

-Kurt, por favor levántate del suelo.-

La decepción que corrió alrededor de él cuando escuchó la voz errónea fue desgarradora. Era Anne. Era sólo Anne. Dejó caer la barbilla hacia delante, la barbilla contra su pecho, se maldijo a sí mismo, en primer lugar por haber creído que era él.

- Lo siento, no soy quien tú quisieras - dijo Anne en voz baja, con tanta comprensión que sintió que se le congelaron las entrañas. – Vamos, levántate.-

Kurt de mala gana le ayudó a que lo levantara y también le permitió que lo sacara del baño y lo sentara en una silla. Realmente no estaba para una plática, pero no tenía energías para luchar, tampoco tenía voluntad. Sabía que una conversación era inevitable, así que si lo hacía, se acabaría más rápido. Ella podía hacer lo que quisiera, decir lo que quisiera. Estaba hecho. Estaba simplemente hecho.

- Pareces cansado - dijo Anne mientras se sentaba enfrente de él. Kurt se encogió de hombros. - ¿Has dormido?-

- Es todo lo que hago - contestó con los ojos sobre la mesa. Trataba de sonar y parecer indiferente, pero era más difícil de lo que solía ser y era frustrante.

Asintió y se hizo el silencio durante varios minutos, Kurt se pregunto si solo había venido para mirarlo, para ver como lo estaba afrontando o algo así. Bueno, ella podía ver todo lo que quería, lo estaba afrontando bien. De todos modos, ¿Por qué no había venido antes? Habían pasado días. Supuso que ya no era su primera prioridad.

-Kurt, habla conmigo - dijo Anne apoyando sus codos sobre la mesa, Kurt evitó sus ojos curiosos de manera experta. - ¿Qué pasó en realidad entre tú y Blaine?-

Kurt tragó saliva ante la mención de su nombre. Algo le apuñalaba constantemente en su interior, como un cuchillo caliente deslizándose a través de todo, cortándolo, y empeoró cuando escuchó su nombre. - ¿No puedes preguntarle?- le preguntó con los dientes apretados y Anne movió la cabeza tristemente.

- No está dispuesto a hablar mucho al respecto.-

Kurt bufó y se cruzó de brazos. – Tenía que suceder - dijo finalmente, con los ojos abatidos. – Es por eso que no quería que supiera… ¿está él…?-

- Está aquí - dijo Anne y Kurt asintió. –Kurt, él va a regresar - continuó y Kurt se dio cuenta que estaba tratando de encontrar su mirada. – Sólo tiene que calmarse, va a volver. Simplemente fue un shock para él.-

- No - susurró – Le he advertido durante meses, he… ¡¿Qué diablos pensaba?!- dijo, enojado de nuevo. No quería que tratara de inventar escusas por él. - ¿Un shock?- replicó, mirándola finalmente. - ¿Cómo? ¿Cómo fue un shock? ¡No me puede culpar de nada, él es el que decidió hacer esto a pesar de saber que había hecho algo!, ¡Lo dejé saber!, Sabía que había hecho algo digno de todo esto. Lo sabía y sin embargo…- se detuvo, volviendo su cabeza lejos de Anne con una extraña sensación en el pecho, subiendo por su garganta. Lo tragó, con la barbilla temblorosa. No era el cuchillo presionando en su interior, se trataba de otra cosa.

- Estoy de acuerdo contigo - dijo Anne entonces, en voz baja, Kurt se sorprendió. No esperaba que estuviera de acuerdo con él, aunque sabía que tenía razón. – Entiendo que estés enojado. Lo que te hizo no está bien, pero va a volver.-

- Yo no estoy tan seguro - murmuró.

- ¿Por qué dices eso?-

- Porque tú no lo viste - dijo, porque era muy fácil. Si le hubiera visto la cara no sonaría tan segura.

- Dale unos días más - trató ella. – Está tratando de dar sentido a todo esto. Lo siento, Kurt, tal vez debí haber hablado con él más de esto, lo podría haber preparado, tal vez lo hubiera tomado mejor.-

Kurt se encogió de hombros. – No tiene sentido - dijo, mirándola con rapidez antes de agregar - Estás perdiendo el tiempo conmigo.-

- No estoy perdiendo nada. Quiero ayudarte.-

- Pero sabes que no tiene sentido - dijo, negando un poco con la cabeza. – Sólo déjame…olvidar.-

Anne parpadeó y suavizó sus ojos mientras miraba al prisionero, miraba como estaba dispuesto a hundirse en el olvido antes que sentirse así. Sabía lo que estaba insinuando, estaba hablando del estado en que estaba cuando estaba en la institución mental años atrás. Después de un breve tiempo en detención juvenil, había quedado claro que no pertenecía más ahí y fue trasladado a un hospital psiquiátrico, en vez de ser tratado.

Había estado en un estado de catatonia durante mucho tiempo, solo mirando la nada, sin responder al mundo a su alrededor. No escuchaba lo que le dijeran, se había sumergido completamente en sí mismo. La institución lo había ayudado a salir de él, hasta que fue capaz de saber lo que había pasado. Cuando lo hizo, confesó en la corte, convenciendo a todos de que estaba completamente lúcido cuando cometió el crimen, no mostró arrepentimiento y fue devuelto al reformatorio, donde permaneció hasta que cumplió dieciocho años y otra ronda de juicos empezó a determinar su sentencia. Aún no mostraba arrepentimiento de sus acciones, eso y la frustración de su abogado no le dieron al juez ninguna opción.

Anne desde hace tiempo sospechaba que había mentido en la corte, que de hecho, no había estado completamente lúcido ese fatídico día, pero no había sido capaz de conseguir nada, así que nunca podría estar segura. Incluso tenía sospechas de que Kurt no era completamente culpable de todos esos crímenes. ¿Quién más podría ser? No tenía idea, pero por ahora solo podía mantener las sospechas. Posiblemente para siempre, si Kurt nunca hablaba.

Si él ahora retrocedía y si ella no lo pudiera regresar a la institución, entonces sería muy difícil tratarlo. No tenía acceso a las drogas que Kurt podría necesitaría, la estación no tenía la economía para adquirirlas. Debía impedir que se rindiera.

- No te puedes dar por vencido - dijo Anne, olvidándose por primera vez de tratar de convencerlo de que Blaine iba a volver.

Kurt su quedó en silencio por unos segundos antes de decir - ¿Por qué tener esperanza cuando no hay nada que esperar?-

- No hagas esto ahora - casi le suplicó. – No después de todo, no después de lo lejos que hemos llegado. Incluso estoy segura de que podemos conseguir otro juicio…-

- No quiero, nunca más – admitió Kurt. – Ya he tenido suficiente de todo, ¿de acuerdo?, Sólo…sólo déjame en paz.-

- No, sabes que nunca haría eso. No mientras haya aún…-

Kurt sacudió la cabeza y envolvió los brazos alrededor de sí mismo.

Estaba en un punto grave de ruptura y ella tenía que hacer algo antes de que se le resbalara de los dedos. Si ponía sus manos sobre Blaine, lo iba a sacudir hasta que su cerebro golpeara contra su cráneo, estaba tan enojada con él, estaba a punto de echar fuego por la boca. Le había prometido que esto era algo que nunca haría, sin importar lo que pasara. Le había prometido que no dejaría a Kurt de repente. Kurt no necesitaba esto, no sabía cómo manejar situaciones como esta.

Blaine iba a volver, ella se aseguraría de ello.

888888888888888

- ¿Qué diablos estás mirando?-

- ¿Lamentando no haberme escuchado? Te dije que era un maldito loco y que nunca deberías haberte metido con él.-

- No me hables, no estoy de humor - le espetó Blaine a Sebastián, pero a Sebastián parecía no importarle su mal humor, por que se inclino más al frente.

- Sabes, tienes suerte - siseó Sebastián. – Tienes suerte, no le diste tiempo para terminar, te habría expulsado de aquí en un minuto. Se feliz porque por fin estás fuera de esto y estás en una sola pieza.-

Blaine en lo absoluto se sentía como si estuviera en una sola pieza. – Estoy seguro de que te sientes aliviado.-

- ¡Por supuesto que lo estoy! - asintió Sebastián, se recostó en su asiento con los brazos cruzados sobre su pecho. – Me siento aliviado de que finalmente estás en tus cinco sentidos y te des cuenta de que es malo.-

Blaine soltó un bufido. No había sido capaz de pensar en otra cosa toda la semana, no era capaz de dejar de pensar sobre lo que había encontrado. Increíblemente todavía estaba enojado y horrorizado, "¿realmente puedes culparme?" se preguntó.

La persona por la que había desarrollado sentimientos, alguien que había atraído profundamente su atención, había matado a todas las personas cercanas a él sin ninguna razón aparente. La sola idea de aquello y las imágenes lo estaban enfermando. Se había hecho creer que el prisionero no era capaz de nada como eso y ahora estaba sufriendo las consecuencias de engañarse a sí mismo en esa medida.

Blaine no podía tratar con eso, no podía tratar con él. Nunca debió haber empezado con él en primer lugar, pensó. Si no lo hubiera hecho, nada de esto hubiera sucedido, solo sería un preso normal para Blaine y Blaine solo sería un oficial de policía normal para él.

Pero las personas le palmeaban la espalda por esto, ambos, Puck y Sebastián y eso lo hacía sentir más molesto. Era un "te lo dije" que no podía soportar, un "te lo dije" que cortaba tan profundo que no podía respirar.

- ¡Blaine!-

Blaine se dio la vuelta, los ojos muy abiertos, vio a Anne salir de la puerta que daba a las escaleras. No había ninguna duda sobre donde había estado.

Su rostro parecía severo y tenía los labios apretados mientras dijo –Quiero Hablar contigo. Ahora.-

Le envió una mirada que le hizo apretar los dientes, se levantó, sintiendo como si su cuerpo entero pesara demasiado y quisiera detenerlo. Por el rabillo del ojo, vio a Sebastián sacudir la cabeza lo que fuera que significara eso, no se podía tomar la molestia de tratar de averiguarlo. En su lugar, empezó a seguir a Anne hacia su oficina.

Una vez dentro, se volvió hacia él, nada lo podría preparar para la bofetada que cruzó su mejilla, no tan fuerte como para que volteara la cabeza a un lado, pero suficiente para que le ardiera. Le devolvió la mirada, sorprendido.

- ¿Qué diablos crees que estás haciendo?- preguntó y Blaine se dio cuenta de que nunca antes había visto o escuchado a Anne enojada. Eso lo hizo querer escapar, incluso aunque él fuera mucho más alto, ella lucía mucho más poderosa enojada y eso era extrañamente intimidante. - ¿Tienes una idea de lo que has hecho? ¿Sabes la magnitud del daño que has causado? Me lo prometiste, Blaine, me prometiste que estarías aquí, no hay peor cosa que esto.-

- ¡No puedo Anne!- dijo Blaine, frotándose la frente, había conseguido un dolor de cabeza. – Lo siento, sólo no puedo.-

- Oh, si puedes y lo harás. Te necesita.-

Los ojos de Blaine se redujeron. - ¡La mierda que hace!- explotó. – Nunca lo hizo. ¡Nunca se preocupo por mí, nunca se preocupó por nadie! No tiene sentimientos - escupió las últimas palabras, resoplando.

Si tuviera algo parecido a sentimientos o conciencia, hubiera reaccionado más cuando Blaine encontró lo del crimen. Se habría tratado de explicar, mostrar algún tipo de arrepentimiento, algo de conciencia, cualquier cosa. Si le interesara Blaine, entonces se hubiera tratado de explicar, habría hecho algo más para tratar que se quedara y cuando no pudo, claramente significaba que los había asesinado sin ninguna razón, tal vez sólo por diversión. Blaine no podía soportarlo. Aún estaba siendo torturado en sus sueños por el hombre que había matado, un hombre que había matado a su propia familia y quien la gente decía que se merecía lo que sucedió. Blaine seguía sufriendo por eso, así que si Kurt no mostraba ninguna emoción de perder a su familia, ¿qué clase de persona era?

Blaine no lo conocía en absoluto, se había dado cuenta de eso.

- Justo ahora, Kurt siente más que tú - dijo Anne, cruzando sus brazos y la forma en que lo miraba hizo a Blaine apartar la vista. ¿Por qué lo tenía que mirar tan decepcionada? ¡Blaine no había hecho nada malo aquí! Podía decidir por sí mismo que clase de personas serian sus amigos. – Siente mucho más y no tiene ni idea de cómo expresar nada de eso. Blaine, ni siquiera sabe como llorar. Todo lo que conoce es la rabia y eso ya no es suficiente.-

- Exactamente - dijo Blaine tristemente. – Una emoción, eso es todo lo que tiene. Anne, no puedo seguir con esto, lo siento, pero no puedo. Es imposible.-

Anne frunció los labios. – Blaine…-

- ¡No puedo!- exclamó, dando unos pasos hacia atrás. - ¡¿Cuándo obtuve tanta responsabilidad?!-

- Desde que le hiciste confiar en ti.- No levantó la voz, pero era fácil ver que estaba tan enojada como él en ese momento.

Blaine abrió y cerró la boca varias veces, buscando algo bueno que contestar y cuando no pudo, salió de su oficina. Cogió su chaqueta y salió de la estación. Necesitaba aire, necesitaba escapar.

Lejos.

88888888888

Día diez y era cada vez más difícil motivarse a sí mismo para levantarse de la cama. Nada funcionaba, nada estaba funcionando, Kurt estaba mirando el techo gris, sólo concentrándose en su respiración, tratando de no pensar en algo más que la siguiente inhalación. Se las arregló para hacer esto por bastante tiempo, hasta que casi caía en una especie de trance, casi en calma, pero luego, hubo un golpe en su puerta que lo sacó tan violentamente de su trance que su corazón dio un vuelco.

Sus ojos dieron con la puerta justo cuando Anne la cerraba detrás de ella. Gimió y se sentó, girando un poco la cabeza.

Ahora venía a verlo todos los días, estaba paranoica, pero Kurt estaba secretamente un poco agradecido. No quería volver a caer, no lo hizo, pero a veces parecía más fácil que esto, esta incertidumbre, esta constante espera y lenta tortura. Debería ser inconsciente de ello.

La mirada en el rostro de Anne le dijo inmediatamente que algo estaba mal, la siguió atentamente con la mirada cuando entró a la habitación, sacó una silla y se sentó junto a la cama. –Kurt - comenzó, mirándolo a los ojos, ya que Kurt se sentía incapaz de apartar la mirada. ¿Y ahora qué? – Me temo que tengo malas noticias.-

Asintió, tratando de prepararse para lo que iba a decir, pero incapaz de imaginar lo que podría ser. No quería pensar en las opciones, que tanto podría ser una mala noticia en este momento.

- Quiero que sepas que vamos a trabajar en esto - dijo, inclinándose hacia delante para poner una mano en su rodilla. - ¿De acuerdo?-

Kurt estaba empezando a sentir un golpeteo constante en el pecho y sus músculos comenzaban a temblar bajo su piel. - ¿Dónde está Blaine?- respiró, el miedo burbujeando dentro de él y Anne suspiró, ablandando sus ojos.

- Fue transferido a la estación de su padre, en Westerville, esta mañana. Blaine ya no trabaja aquí.-

¡Hasta aquí el capitulo 30! Espero sus comentarios =3 un muy fuerte abrazo, gracias por TODO!
Nos leemos el miércoles =D