NOTA IMPORTANTE :
Cuando vean el link, borren los paréntesis y escuchen la canción, o si gustan buscarla en Youtube se llama "Pieces" del grupo Red.
BRING ME TO LIFE
CAPITULO 33 PARTE II
http( : )/www.( you ) (tube ).com (/ ) (watch?v=8Uw8mIcQJn8)
Kurt era varios centímetros más alto que Rachel, pero esta noche por primera vez era realmente intimidante y aterrador. Sus ojos eran salvajes, oscuros, cerca de un profundo azul muy profundo, Rachel gritó cuando Kurt agarró un puñado de su cabello, trató de zafarse del agarre pero no podía, él era demasiado fuerte.
- Por favor - sollozó mientras la arrastraba tras él y la aventó al suelo de la sala, apenas logró evitar golpearse en la esquina de la mesa de centro. Lo miró con ojos grandes y asustados - No me hagas daño…Kurt…yo-
- ¡No hables!- le espetó, sus ojos se posaron en el arma que Kurt, jugando, pasaba de una mano a la otra, se veía un poco inquieto e incierto. Era peligroso jugar así con el arma, podría terminar disparándole a ella o a él mismo por accidente.
- ¿De dónde sacaste eso?- preguntó finalmente con voz temblorosa. Habla con él, se dijo. Distráelo, habla con él de lo que sea.
- Es de mi padre - respondió Kurt, reduciendo los ojos aún más.
- ¿Por qué tu pa…?-
- ¡Cállate!- gritó Kurt de nuevo, mirando frenéticamente - ¡No hables más!-
Rachel se retractó, demasiado petrificada siquiera para intentar moverse. Su instinto le decía que corriera, que se levantase y corriera, pero sabía que si intentaba correr, Kurt en realidad podría… Ni siquiera se atrevió a pensar en las palabras.
Pero, pensó finalmente, tenía que intentarlo, no se podía quedar aquí y ser…
Kurt empezó a pasearse de un lado a otro, pasándose una mano sobre el cabello y mirando de vez en cuando hacia su dirección. Kurt no sabía qué hacer, se dio cuenta Rachel. Estaba completamente perdido.
Todo lo que Rachel quería hacer era ponerse a llorar, llorar la pérdida de su novio, pero no lo podía hacer. Probablemente no estaba enamorada de Jesse, habían salido oficialmente desde hace una semana, pero ahora él estaba muerto y ella demasiado asustada. El miedo bombeaba a través de ella mientras miraba a su mejor amigo de la infancia caminando de un lado al otro, posiblemente pensando en si también debía matarla o no.
"Él está enamorado de mí," pensó entonces. "Él está enamorado de mí. No me haría demasiado daño, ¿cierto?"
Con la esperanza de estar en lo cierto, se puso de pie lentamente, sus rodillas temblaban con tanta fuerza que estaba segura de que se vendría abajo, pero puso un rostro severo, tratando de no lucir demasiado asustada. La herida en su cabeza seguía sangrando, pero no era tan serio, sin embargo podría necesitar unos puntos de sutura.
- Kurt - trató en voz baja y él se dio la vuelta para encontrarla.
- ¿Qué?- ladró.
Ella se estremeció - ¿Me puedes dejar ir?- preguntó en voz baja, parpadeando por la sangre en su ojo derecho.
- No - dijo inmediatamente, ni que fuera estúpido - No, ¿crees que soy un idiota? ¿Crees que no sé lo que me va a pasar si te dejo ir?-
- ¿Entonces qué piensas hacer?- preguntó e inmediatamente pareció confundido de nuevo, se acomodó y luego lentamente levantó el arma.
- No quiero que me encierren - susurró, su brazo temblaba mientras dirigía su arma hacia ella. Sonó como una disculpa y en ese momento lo pudo ver en su rostro. No quería hacer esto, no lo haría, no importaba lo amenazante que trató de parecer. Ella sabía que no era capaz de hacerlo. Así que se acercó.
Caminó lentamente hacia él y extendió su mano -Dame la pistola- le ordenó con calma mientras lo miraba a los ojos. A medida que se acercaba, notó algo sospechoso en su ropa, lo que parecían salpicaduras de sangre, pero se obligó a no pensar en ello. Tenía que tener una buena explicación.
- ¡Un paso atrás!- Kurt le gritó, agitando su pistola hacia ella -¡Ahora!-
Había explotado. Ella sospechaba que eventualmente lo haría, pero no esperaba que fuera así. Había pensado que rompería a llorar o algo así, no pensó que en realidad fuera…loco. ¿Era eso lo que era? ¿Perturbado? Esa era la opción que más le gustaba, no le gustaba pensar en Kurt y la palabra loco en la misma frase. La mirada en sus ojos definitivamente no era normal. Se tambaleaba de adelante hacia atrás, confundido pero fuerte al mismo tiempo. Todo su cuerpo temblaba, respiraba con dificultad y ahora de nuevo estaba enojado.
- ¡Te lo advierto, un paso atrás!-
En vez de hacer lo que le dijo, Rachel cuidadosamente se adelantó otro paso, levantando un poco sus manos - Por favor, sabes que yo…-
El tiro fue primero y luego vino el dolor y antes de que supiera lo que había pasado, ya estaba en el suelo, presionando el agujero de bala en su estómago que sangraba. Su respiración se aceleró mientras lo miraba con sorpresa y traición en los ojos.
–Me disparaste- murmuró, incapaz de creerlo.
Kurt ahora estaba pálido, mirándola con los ojos muy abiertos, su sorpresa se reflejaba en ella, como si en realidad no hubiera querido herirla y sólo se trataba de una advertencia. El arma aún estaba dirigida hacia ella, un poco de humo salía de la punta y temblaba violentamente en la mano de Kurt.
- Yo estoy…- Rachel se quedó sin aliento mientras trataba de hablar, la sangre que brotaba de ella estaba dejando una gran mancha en la alfombra blanca. Trató de presionar sus manos sobre ella, pero la sangre aún se filtraba a través de sus dedos.
- Kurt, estoy…e-embarazada - jadeó desesperadamente, rogando que hubiera escuchado todo.
El arma se deslizó de la mano de Kurt y cayó al suelo con un fuerte ruido - ¿Qué?- suspiró, como en cámara lenta.
- Por favor…-
Miró a Rachel con una indescifrable expresión en el rostro.
- Es tuyo - ella susurró y sus lágrimas volvieron cuando lo miró - Kurt…-
Kurt comenzó a pasearse de nuevo de un lado al otro, su pecho se movía hacia arriba y hacia abajo rápidamente. Dejó escapar un grito profundo y frustrado, agarró la parte posterior de una silla y la lanzó contra el muro, derribando varias fotos en el proceso. Rachel sólo podía mirarlo, tenía un dolor punzante en la herida de su estómago. Trató de arrastrarse hacia atrás, tratando de localizar el teléfono. Había uno en la mesa de centro, podía verlo, ¿pero podía llegar a él?
- No - dijo Kurt de repente, después de darse cuenta lo que estaba haciendo - No te muevas. No te muevas maldita sea - Se inclinó rápidamente para recoger el arma y la dirigió hacia Rachel, luciendo ahora mucho más confundido. El arma se agitaba más que nunca en su temblorosa mano y una gota de sudor corrió por su sien.
- Tú no quieres matarme - dijo Rachel, esperando que el Dios que está en alguna parte le diera la razón -Sé que no lo harás. Por favor, sólo…déjame llamar a la ambulancia. Tú…tú te puedes ir antes de que lleguen, no diré nada. Kurt, por favor. Estoy…estoy embarazada- Hasta ahora se estaba inclinando por ir al hospital y tener un aborto, aún no tenía dieciséis años después de todo y sus padres probablemente la rechazarían, pero justo ahora, tendida aquí y posiblemente muriendo, estaba desesperada por mantener a su hijo con vida.
Kurt parecía desesperado, pero algo estaba cambiando poco a poco en sus ojos.
Se dejó caer de rodillas a su lado, colocando la pistola en el suelo, justo a un lado de su muslo y posó su mirada en la herida. Extendió la mano y tocó la herida, Rachel gritó de dolor.
- Yo…- la comprensión de lo que había hecho parecía empezar a llenarlo lentamente, lo que le hizo retirar su mano - Oh, Dios - La misma mano temblorosa se acercó a tocar el rostro de Rachel pero ella se echó para atrás asustada -Yo no…en realidad no iba a…-
- Kurt, teléfono - le rogó, grandes lágrimas corrían por su rostro mientras la sangre seguía saliendo de su estómago.
Ahora era demasiado tarde para pedir disculpas, cuando ya lo había hecho, cuando ya le había disparado y estaba perdiendo sangre. Una cantidad aterradora de sangre.
- Sí…- respiró Kurt y se quedó mirándola durante unos segundos hasta que sacudió sus ideas y se apresuró a buscar el teléfono. Sus torpes dedos pasaban sobre las teclas y los números que escribía incorrectos los borraba varias veces, hasta que lo hizo bien. Sostuvo el teléfono contra su oreja, mientras le acariciaba el cabello a Rachel en una manera que él pensaba sería reconfortante. Ahora sus pantalones estaban empapados de sangre, se filtraba a través de la tela pero no le importaba, no lo sentía. Tenía la visión nublada y la sangre le latía en la cabeza.
- Hola, estas llamando al Hospital Santa Catalina, ¿cuál es tu emergencia?-
Kurt no podía decir ni una palabra. Abrió y cerró la boca, tratando de expresar el problema pero las palabras no salieron. ¿Qué decía? ¿Qué le había disparado a alguien?
- ¿Hola?- dijo la mujer en el teléfono - ¿Hola? ¿Se encuentra bien? ¿Puede hablar?-
Rachel extendió su débil y temblorosa mano para alcanzar el teléfono y Kurt lo acomodó al lado de su oreja, manteniéndolo en esa posición.
- Calle Buckville, número 5 - jadeó - Rápido.-
Kurt presionó el botón para terminar la llamada, la cabeza de Rachel cayó hacia atrás por el agotamiento, sus ojos se cerraron.
- ¡No!- exclamó Kurt, volteando el rostro de Rachel hacia él, lanzando el teléfono contra la pared. Escuchó que se rompió, pero no le prestó atención - No, no, no, despierta.-
Sus ojos se abrieron a duras penas. La mirada en sus ojos era algo que Kurt, estaba seguro, nunca olvidaría. Rachel abrió su boca para decir algo, pero entonces su cabeza se desvaneció hacia un lado, sus ojos se desenfocaron y entonces…ella se había ido.
Kurt dejó de hablar, su voz se perdió en la nada.
FIN FLASHBACK
Blaine ahora levantó la mirada y buscaba los ojos del otro, casi compartiendo la misma expresión.
- No puedo pensar en ello - susurró Kurt -Porque cuando lo hago me quiero morir. Y no merezco ese lujo, así que no pienso en ello.-
- Kurt…-
- No, déjame hablar - dijo antes de que Blaine pudiera terminar lo que iba a decir -Sé que estás enojado conmigo, que esto es horrible de escuchar y te quieres ir, pero por favor…déjame terminar.-
Blaine asintió, sus ojos ardían dolorosamente, pero no iba a dejar que ninguna lágrima más cayera.
Kurt respiró hondo antes de decir - Yo era…soy - se corrigió con un respiro tembloroso. -Más como mi padre de lo que quería admitir…-
FLASH BACK
Sus ojos estaban vacíos, tan vacíos, mientras miraban hacia la nada y Kurt se sintió aturdido por varios segundos. No podía pensar, era como si una manta de hierro se hubiera envuelto alrededor de su cerebro. Estaba entumecido, no sentía nada. No pensaba en nada.
Vio como sus manos desgarraban cuidadosamente su camisa, los botones saltaron, así podía ver su herida correctamente. Curiosamente, metió un dedo en el agujero de bala, manchando con sangre sobre la piel de Rachel, dibujando una línea hacia sus pechos con él.
Arremolinó su dedo alrededor de la herida y le tocó la mejilla, sorprendido cuando su piel se manchó con el rojo de sus dedos. Colocó suavemente su dedo pulgar e índice sobre sus parpados y los cerró, dejando que sus dedos caminaran por su rostro, cuello y clavícula, creando un rastro de color rojo, Kurt estaba fascinado con el contraste del color rojo oscuro sobre su blanca piel nacarada.
Le acarició su hermoso cabello detrás de su rostro, la sangre se aferraba a sus cabellos castaños. Extendió la mano para retirar su propio pelo de su rostro y luego recordó.
Ella había dicho, embarazada.
Le tocó el estómago, probando si podía sentir algo que se moviera. De nuevo metió el dedo en el agujero de la bala como si tratara de llegar al bebe.
- Calla, pequeño bebe, no digas una palabra.- Kurt comenzó a cantar porque eso era lo que su madre solía cantarle a él cuando era niño y se mantuvo trazando líneas sobe su estómago con la sangre. Dibujando imágenes bonitas, al igual que su madre solía pintarle imágenes lindas para colgarlas en su cuarto -Papi va a comprarte un ruiseñor- continuó, sonriendo un poco mientras cantaba, porque sabía que a ella le gustaba cuando cantaba. Ella lo animaba, decía que era bueno - Y si ese ruiseñor no canta, papi va a comprarte un anillo de diamantes- Dejó de cantar por varios segundos mientras trataba de recordar que seguía -Y si ese anillo de diamantes se convierte en bronce…- Pasó sus manos ensangrentadas a través de su cabello castaño mientras le cantaba a su bebe -Papi te va a comprar un espejo- Sonrió ampliamente, orgulloso de que se había acordado y continúo acariciándola y mimándola afectuosamente, el hecho de que estaba muerta en realidad no se registraba en su mente desordenada.
La mente de Kurt rápidamente construyó un muro, una pared entre él y las cosas horribles que pasaron alrededor de él y se sentía maravillosamente entumecido. Se sentía como si estuviera teniendo una experiencia fuera de su cuerpo, de pie a un lado de él mismo.
Fue entonces cuando llegaron las sirenas y la sala se iluminó a causa de las luces azules intermitentes que provenían del exterior y de repente había pasos que corrían y personas ordenándole que se pusiera de pie y se apartara. Se quedó inmóvil y volteó su cabeza, lívido. ¿Quién rayos eran estas personas que lo estaban interrumpiendo?
Le dijeron una vez más que se alejara y le apuntaron con armas, entonces se encontró a si mismo dándose la vuelta aún sobre sus rodillas y casi gruñéndoles.
Querían herir a Rachel, tenía que protegerla.
FIN FLASH BACK
- Realmente no recuerdo lo que pasó después de eso- dijo Kurt en voz baja -Apenas puedo recordar que era interrogado por primera vez, recuerdo a Anne…- Arrugó su frente, tratando de recordar - Una…una amiga de ella había llamado a la policía - dijo una vez que se dio por vencido al tratar de recordar -Ella había estado de pie fuera de la ventana o algo así, no lo sé…-
Blaine luchó por encontrar las palabras - Pero dijiste que recordabas todo…-
Kurt asintió, tragando saliva -¿No lo entiendes?- preguntó -Me negué a alegar demencia, yo…yo dije que recordaba, que no lo sentía, que sabía lo que estaba haciendo, yo…- se detuvo, mirando hacia abajo sin soltar los barrotes.
Sin ser capaz de permanecer allí por más tiempo, Blaine caminó hacia delante, deslizando cuidadosamente las llaves fuera de su bolsillo. La puso dentro de la primera ranura, escuchándola hacer clic antes de introducirla en la segunda. Todo el tiempo mantuvo el contacto visual con Kurt y cuando abrió la puerta, Kurt se alejó, caminando hacia atrás con los brazos colgando inertes. Parecía derrotado y triste y todo lo que Blaine quería hacer era abrazarlo, pero no podía hasta que supiera cómo reaccionaría Kurt.
Blaine cerró la puerta detrás de él - Pero no lo hiciste - dijo, terminando la frase de Kurt.
- No - susurró Kurt, sacudiendo un poco la cabeza - No, no lo hice. Lo recuerdo sólo a través de una neblina…como viéndolo a través de los ojos de otro, yo…-
- Kurt…- Blaine dio pequeños paso hacia él hasta que estuvieron a un simple brazo de distancia - Lo siento - dijo, poniendo todo lo que tenía en esas palabras. Lo siento por no escucharte, lo siento por romper mi promesa, lo siento por irme, siento tanto que esto te pasara, lo siento por todo.
Lo vio venir pero no hizo nada para detenerlo, cuando Kurt de repente llevo su puño hacia atrás y lo lanzó a golpear la mandíbula de Blaine.
- Merecido - dijo, asintiendo y girando su mandíbula, saboreando un poco de sangre dentro de su boca antes de que lo golpeara una vez más en el mismo lugar y se tambaleó unos cuantos pasos hacia atrás.
Kurt estaba sobre él en un instante, golpeando cada centímetro que podía alcanzar.
- ¡Te odio!- estaba gritando - ¡Te odio!- su voz era vacilante y no dejaba de lanzar golpes.
Finalmente, Blaine agarró sus agitados puños y luchó con él durante unos segundos hasta que Kurt estuvo quieto, con la respiración agitada y mirándolo a los ojos.
Blaine bajó los puños de Kurt a su costado, sosteniéndolos con firmeza en caso de que quisiera golpearlo un poco más - ¿En realidad golpearme es todo lo que ahora quieres hacer?- preguntó en voz baja, los ojos de Kurt se ampliaron un poco -Vamos- murmuró Blaine, acariciando los pulgares en los puños fuertemente apretados de Kurt.
- Vamos…- Siente algo. Estaba tratando de acelerar el proceso mientras veía como la barrera de Kurt se caía, ladrillo a ladrillo delante de sus ojos. Blaine deslizó su mano izquierda por el brazo de Kurt hasta llegar a su hombro, lo envolvió alrededor de su espalda, empujándolo hacia él sólo hasta que el rostro de Kurt se desmorono, sus brazos enroscaron su espalda para sujetar la camisa de Blaine mientras, finalmente, él lloró.
Nos leemos el Miércoles, espero sus comentarios 3
Los adoro mucho Prisioners.
