¡Hola Prisioners! Bonito miércoles ¿Cómo están? Aquí les dejo la actualización del día /o/

GRACIAS a todos los que votaron por BMTL a mejor fanfic Drama y mejor fanfic Nuevo, Grite mucho cuando me entere que ganamos =)

Bueno bueno, no los entretengo más! No es un capitulo muy relevante pero espero les guste.

ENJOY!

Capítulos Restantes: 7

BRING ME TO LIFE

CAPITULO 41

Estaba despertando, Blaine lo podía decir por los movimientos de sus pupilas debajo de sus parpados. Pronto sus ojos se abrirían, recordaría todo lo que había sucedido y seria la persona que había sido durante el último periodo de tiempo, o regresaría a ser el viejo Kurt. Blaine no tenía idea de que esperar, pero estaba seguro que era lo que deseaba.

Permitió que la conciencia de Kurt regresara a su propio ritmo, hasta que finalmente sus ojos se abrieron y miraron con cautela el techo. Parecía confundido al porque estaba de nuevo en su celda y Blaine sintió un punzada de dolor cuando Kurt intentó levantar sus brazos pero se dio cuenta que estaban amarrados a la cama, al igual que sus piernas.

Kurt soltó un tembloroso suspiró y entreabrió los labios. – Estoy teniendo un grave déjà vu,- dijo con la voz un poco ronca. Se quedó en silencio por varios minutos antes de hablar de nuevo, sus ojos se deslizaban por toda la habitación sin decidirse por nada en particular. - ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué te empeñas en estar aquí todo el tiempo?-

Blaine ignoró la pregunta. -¿Qué es lo que recuerdas?-

Kurt frunció el ceño y pensó por un momento, luego palideció. – Mierda,- murmuró. - Yo… Yo no estoy seguro.-

- ¿Qué significa eso?-

- No lo sé…- se detuvo y miró a Blaine, pero sus ojos no se posaron en su rostro. -Yo hice eso, ¿lo hice?-

Blaine movió su brazo, tirando de la manga de su camisa para cubrir la marca rojo en su antebrazo. Blaine lo hubiera cubierto antes pero hacia demasiado calor en la celda, ahora se arrepintió de no haberlo hecho antes. – Hm…-

Kurt no necesitaba escucharlo decir que sí para saber cuál era la verdad, volteó su cabeza, la expresión de dolor en su cara hacia que el estómago de Blaine ardiera.

- Oye, Kurt, no es…-

- No,- susurró Kurt y su mandíbula tembló peligrosamente.

Blaine puso una mano sobre su brazo. – Oye, tú…-

Kurt se congeló a su toque y poco a poco volvió la cabeza hacia él. En su rostro se leía incredulidad y parecía como si estuviera tratando de conectar algunos de los recuerdos anteriores.

- Tú…- luchó por encontrar las palabras. – Me drogaste.-

Blaine tragó saliva y asintió. – Lo siento.-

Kurt volteó de nuevo la cabeza y deseó poderse sentar. Le dolía la cabeza y sentía como si quisiera enfermarse. Los recuerdos de lo que había pasado era muy difusos, pero podía recordar caramente la sensación de Blaine presionando una aguja contra su cuello. Quería enojarse, quería molestarse y sentirse traicionado, pero sabía que se lo merecía. ¿Qué se suponía que Blaine debía hacer?

Simplemente no quería pensar que había sido necesario. No quería ver las marcas rojas en el brazo de Blaine o recordar el fuerte agarre en sus muñecas. No estaba seguro, pero se preguntaba si había, en algún momento, dado un rodillazo en la ingle. Dios, sí que estaba chiflado. Pensar que había conseguido mejorar había sido muy optimista. Había terminado de regreso justo en donde siempre lo hacía, atado y sin poder moverse.

Recordó algunas cosas de ayer, o cualquier día que fuera, su sentido del tiempo no estaba intacto ene se momento. Algunos de los recuerdos que tenía eran obscuros, realmente obscuros, en ese momento había estado realmente seguro acerca de todos ellos. Lo hubiera hecho, estaba seguro de eso. Un poco más de tiempo y hubiera…

- No deberías estar aquí,- murmuro, su rostro aun volteado hacia la pared de piedra color gris. – No deberías estar cerca de mí.-

- No te tengo miedo.-

Kurt se estremeció ante las palabras. Las había escuchado varias veces pero esta vez lo hicieron sentir enojado. - ¿Cómo puedes decir eso? ¡Soy una bomba de tiempo!- exclamó y lo miró. – No había prevenido nunca a nadie, pero ahora te estoy previniendo a ti. Por favor.-

- Yo aun no…-

- Detente, simplemente detente. ¡Deja de decir que no me tienes miedo! Bien, ¿de acuerdo? Bien, tal vez tú no, pero yo sí.-

Blaine sólo lo estaba mirando, el interior de Kurt se retorcía incómodo. El ceño entre sus cejas estaba un poco fruncido mientras le dedicaba a Kurt esa irritante mirada de simpatía que estaba en el límite de la pena. Kurt siempre había odiado la pena y la simpatía, no pudo más que bajar la mirada. Lamentaba lo que había admitido pero no lo retiró. No quería hacerle daño y eso era todo.

- ¿Qué te dijo?-

- ¿Qué?-

- Su madre,- dijo Blaine, sus ojos aún se reusaban a dejar el rostro de Kurt. – La encontré cuando entraba. ¿Qué te dijo?-

- Nada que no fuera verdad.-

- Kurt…-

- No, enserio. Todo lo que dijo…es verdad. No sé porque estoy fingiendo. Yo… ¿Qué estás haciendo?-

Blaine se había movido hacia sus pies y empezó a demarrar las correas.

- Creo que deberías dejarlos como están,- dijo Kurt rápidamente, pero Blaine negó con la cabeza.

- No,- dijo y se movió hacia las de sus muñecas. Se sentía culpable por alguna razón.

- Tú no eres el único que puede causar marcas,- murmuró mientras liberaba la mano derecha de Kurt. – Bájate las mangas.

Kurt frunció el ceño, pero desenrolló la manga de su brazo izquierdo. – Dios,- dijo cuando sus ojos encontraron una, luego rodaron hacia otra, pasaron por encima de su hombro. Sus ojos se ampliaron, esa era aún peor. – Mierda, tuvimos una pelea real, ¿cierto?-

- Te empujé contra la pared,- murmuró Blaine, sus ojos puestos en los moretones. – Y tal vez te apreté demasiado fuerte. Lo siento.-

Kurt se acomodó la camisa y negó con la cabeza, para su sorpresa una sonrisa divertida paso por sus labios. – Bien, otra más,- dijo agitando su muñeca aun atrapada. Por alguna razón se sentía muchísimo mejor.

Blaine desamarró esa también, Kurt se sentó lentamente con un gruñido y presionó una mano contra su frente por unos segundos mientras la habitación dejaba de dar vueltas.

- ¿Estás bien?-

- Hm, sí,- dijo Kurt mientras se enderezaba. – Sabes, me alegró que te defendieras,- dijo, encontrando sus ojos con los de Blaine.

- No debí haber… No de esa forma.-

Kurt negó con una pequeña sonrisa en sus labios que decía que no se preocupara por eso. Flexionó sus hombros y se maravilló por el dolor de sus músculos y porque se sentía como si sus brazos hubieran sido torcidos fuera de la proporción normal. Probablemente tenia más moretones de los que Blaine podía ver.

- Kurt…-

Kurt levantó la vista y se encontró que Blaine aún tenía esa mirada de cachorro perdido en el rostro.

- Lo siento,- concluyó. – Por dejarte solo, eso fue estúpido.-

- Tú no sabías.-

- Pero nunca debí haberme ido, fue poco profesional y…-

Kurt soltó un bufido. – Poco profesional. No estabas trabajando.-

- Tal vez ese es el problema,- dijo Blaine y Kurt frunció el ceño. – Quiero decir… Tú… Pierdo el sentido de mi trabajo contigo. Ya no vendré más a trabajar aquí, vengo aquí por ti. Quiero decir, es… Lo que hice estuvo mal. No tenía derecho de sacarte de allí como lo hice, no por mi cuenta. Si ahora tu estas en algún problema es por mi culpa y yo sólo…-

Kurt tragó saliva y bajó a mirada. - ¿Qué quieres que haga acerca de eso?- preguntó en voz baja, casi sombríamente y cruzó sus brazos de forma protectora.

Blaine se detuvo. - ¿Qué dije?-

- ¿Qué?-

- Te conozco, dije algo, lo hice porque no me estas mirando.-

- Tal vez estoy harto de tu cara.-

- Bien, entonces no me digas.-

Kurt quería gritarle pero se contuvo y enredó sus brazos en su cuerpo para que Blaine no se diera cuenta como sus manos empezaban a temblar. No me dejes, una patética voz en su cabeza lo estaba diciendo, Kurt lo resentía. Resentía la impotencia, la dependencia y el miedo. Era tan real, todo era tan real y había pasado toda su vida huyendo de ello.

- Deja de pensar tanto, prácticamente no puedo escuchar los engranes funcionando en mi cabeza.-

- No puedo evitarlo.-

De repente su mano derecha estaba suelta de su férreo control y ahora estaba en la de Blaine. Después de todo debió haber visto el temblor.

- No pienses,- murmuró Blaine, acariciando distraídamente la mano de Kurt con el pulgar, como si no se diera cuenta.

Kurt lo notó. Un fuego quemo sus entrañas y mientras su nariz rozaba con la de Blaine no fue capaz de pensar si en realidad quería hacerlo. Sus reparaciones se mezclaron y Blaine apenas tuvo tiempo de murmurar otro – Lo siento,- antes de que Kurt no pudiera manejarlo por más tiempo y uniera sus labios.

Puso una mano detrás del cuello de Blaine para acercarlo y profundizar el beso, suspiro profundamente mientras Blaine ponía una mano en su cintura y otra en lo alto de su muslo.

El beso se volvió agresivo rápidamente mientras el calor se intensificaba. No se habían besado de esa manera un largo, largo tiempo y Kurt no sabía que lo había necesitado hasta ahora. Lo necesitaba demasiado, tanto que parecía que Blaine lo había notado cuando se echó a reír contra sus labios.

Kurt lo cayó absorbiendo su labio inferior dentro de su boca, no estaba de humor para una pequeña charla cuando el calor lo estaba quemando por dentro. Presiono un último beso en los labios de Blaine, luego se levantó, caminando rápidamente hacia la puerta.

- ¿Qué estás haciendo?- preguntó Blaine mientras Kurt abría la puerta, llegó a la pequeña ventana y la cerró de golpe. – Oh.-

Kurt cerró la puerta de nuevo, se volvió hacia Blaine y cruzó los brazos. - ¿Qué te parece que estoy haciendo? ¿No confías en mí?-

El rostro de Blaine palideció, Kurt mantuvo su rostro sin expresión durante un par de segundos antes de no poder evitar sonreír.

- Eres un cabrón,- rió Blaine, negando con la cabeza y recibiendo a Kurt sobre su regazo, lo sentó a horcajadas sobre él, sus ojos estaban llenos de lujuria.

Blaine posicionó sus manos sobre las caderas de Kurt mientras él lo recostaba en la dura cama, clamando su boca en un profundo beso con un ligero gruñido.

Blaine atravesó una mano por su cabello un poco más largo tomando la parte posterior de su cabeza, obligándolo a acercar sus labios.

Una de las manos de Kurt se abrió camino entre ellos para llegar a la entrepierna de los pantalones de Blaine. Lo primero que hizo fue tirar de su camisa blanca hacia arriba, dejando al descubierto su cintura, luego desabrocho el botón de los pantalones antes de abrir la cremallera un par de segundos después.

- Dios…,- Blaine murmuró contra sus labios, sintió como se elevaban en una pequeña sonrisa. Agarró fuertemente las caderas de Kurt y se volteó de forma que el quedara arriba. Jadeó un poco se preguntó si Kurt no iba a luchar por estar arriba como lo había hecho antes, pero entonces Kurt levanto una pierna y la enredo en su cadera y tiró de él para darle otro beso.

Su urgencia divertía a Blaine que no pudo contener una carcajada, a lo que obtuvo un bufido por la nariz de Kurt y una pequeña mordida en su labio inferior.

- Ya sabes,- murmuró Blaine y comenzó a trazar besos por la mandíbula de Kurt, satisfecho de lo bien que estaba respondiendo a lo que estaba haciendo. Se sentía bien no tener que convencerlo más y sólo sentir el subir y bajar de pecho debajo de él. – No estaba planeando en hacer esto hasta que ganáramos el caso.-

Ahora era el turno de Kurt de reír. – Podemos tener mala suerte,- dijo mientras empezaba a trabajar en los botes de la camisa blanca de Blaine. Siguió luchando con ellos hasta que gruñó ya que lo había encontrado más difícil de lo que había pensado en un principio, así que Blaine se inclinó hacia atrás para desabrochar los últimos tres botones que quedaban.

- Tienes razón,- dijo mientras Kurt inmediatamente pasaba sus manos suavemente sobre su pecho, llegando a sus hombros y besándolo otra vez. Levantó su otra pierna y trató de hacer entender a Blaine que debían ir más rápido o de lo contrario lo perdería.

- ¿Quién planea el sexo de todos modos?- Kurt resopló cuando se retito del beso para ayudar a Blaine a quitarse completamente la camisa. – No puedes hacer eso.-

- ¿Quieres algo espontaneo? ¿Tú…?-

- Cállate.-

Blaine sonrió y pasó las manos por el pecho de Kurt, apoyándolas en sus caderas.

¿Qué quieres?- murmuró, inclinó su cabeza y pasó su labios por la línea de su mandíbula.

Kurt gruñó y apretó los dientes, apretando la parte posterior del hombro desnudo de Blaine.

- No llegues allí, ya sabes lo que quiero.-

Blaine, el hijo de puta, sonrió contra su garganta.

- No voy a decirlo.-

- ¿Por qué no?-

- Por qué no lo hare,- dijo un poco irritado por como Blaine podía llegar a ser molesto.

- Sabes que no lo hare.-

Blaine suspiró pero sin embargo estuvo de acuerdo, finalmente su mano tibia se coló bajo su camisa y tocó su piel desnuda. Blaine pasó sus dedos a través del abdomen plano de Kurt, mientras Kurt pensaba que su cabeza iba a explotar si esos dedos no bajaban más, pero finalmente alcanzaron el elástico de sus pantalones. La respiración de Kurt se aceleró cuando sintió que toda su sangre corría hacia abajo, dejándolo mareado y aturdido.

Sus piernas se apretaron alrededor del cuerpo de Blaine mientras Blaine metía una mano entre sus piernas, tacando finalmente donde Kurt moría por ser tocado. Era demasiado orgulloso para pedirlo pero Blaine lo sabía.

Kurt siseó y dejo caer su cabeza hacia atrás. Eso podía ser embarazosamente rápido, pensó mientras Blaine envolvía sus grandes y fuertes dedos alrededor de su erección. Había pasado mucho tiempo, demasiado tiempo. Se preguntaba si Blaine había estado con alguien mientras estuvieron separados.

Gruñó ante el pensamiento y tiró de Blaine para darle otro beso. No, pensó, besando agresivamente a Blaine con todo lo que tenía. Blaine no lo hizo. No lo haría.

No era que fueran exclusivos o algo así, pero… Kurt apretó los ojos y trató de no pensar en eso. ¿Por qué tenía que sobre analizar todo y porque ahora? Sólo disfrútalo, idiota.

Envolvió completamente sus piernas alrededor de Blaine y dejo que su mente se fuera.

Podía sentir la erección de Blaine contra el interior de su muslo, las llamas quemaban cada vez más dentro de él, era demasiado intenso, fue por eso que estuvo a punto de gritar de frustración cuando Blaine detuvo todo movimiento. Miró el rostro de Kurt con una extraña expresión en la cara.

- ¿Qué?- Kurt casi explotó, conteniéndose justo a tiempo. – Jesús, ¿ahora qué?-

Blaine vaciló para luego posar sus manos en la delgada cintura de Kurt. - Sabes que no tenemos que hacerlo de esta forma, ¿cierto?- dijo tambaleándose un poco sobre sus palabras. A igual que un adolescente torpe. Kurt lo observo, no divertido en lo absoluto.

- Quiero decir… No hay regla que diga que tú tienes que… um. Bueno, si tú quieres, tú puedes… Um. Ya sabes… cambiar…hm.-

Kurt deseó no haber entendido lo que Blaine estaba tratando de decir, solo decirle que dejara de hablar y que siguieran, pero había entendido lo que quería decir. Por un segundo se congeló y entonces una cubeta de agua helada calló sobre él. Imágenes pasaron ante sus ojos. Luego hubo olores. Sonidos, sensaciones.

Blaine notó la mirada perdida en sus ojos. - Oye, ¿Qué pasa?-

Kurt comenzó a sentirse claustrofóbico. No podía respirar adecuadamente, con pánico puso las manos sobre su pecho y lo apartó de él, sin aliento.

- ¿Qué pasa?- peguntó Blaine, pero era como si le estuviera hablando a través del agua; Kurt no podía concentrarse, sabía que estaba teniendo un ataque de pánico porque su garganta se había cerrado y su corazón se había acelerado y dolía.

- No puedo,- susurró Kurt, parpadeando varias veces, tratando de obtener las imágenes para parar. – Hazlo. No puedo.

- ¿Hacer qué? Oh. – asintió Blaine, frunciendo un poco el ceño. – Creo que entiendo.

Kurt presiono el puño contra su pecho, tratando de respirar por él, sabiendo que desaparecería si dejaba de pensar en lo que lo había hecho entrar en pánico en primer lugar.

Era más fácil decirlo que hacerlo, dejó escapar un tembloroso suspiro cuando Blaine puso una mano caliente sobre su espalda y comenzó a frotar sobre sus omoplatos.

Finalmente Kurt sintió que podía respirar de nuevo y sólo se sentía un poco inestable. El estado de ánimo anterior se había ido definitivamente, ahora todo lo que Kurt podía sentir era un sentimiento de pesadez sobre el pecho y una sensación de presión en la garganta, a pesar de que ya no le impedía respirar.

- Kurt, ¿estás trabajando en tu trastorno de estrés postraumático?- preguntó Blaine entonces, el primero en romper el silencio. – Es muy importante…-

- Bueno, Roma no se construyó en un día.- escupió Kurt, sus defensas se dispararon inmediatamente al ataque de su psique. - ¿Crees que me gusta esto?- preguntó con los ojos entrecerrados. – Vete a la mierda.-

- No quise decir eso, yo… Un momento. – Blaine miró sus ojos una fracción de segundos antes que Kurt apartara la mirada. – Tú haces cosas como estas todo el tiempo. Quiero decir… haces cosas que te hacen recordar. ¿No?-

Kurt pasó los dedos sobre su frente, frotando el dolor detrás de sus ojos. Deseaba que Blaine se volviera a poner la camisa. – Eso es diferente,- murmuró.

Blaine ni siquiera intento comprender la diferencia. – Si tú lo dices.-

- Yo lo digo. Mira, no lo puedo explicar bien, así que déjalo.-

- Bien, de acuerdo, lo dejare.- dijo Blaine suspirando un poco. – Entonces, ¿cambio de tema?-

- Por favor.-

Otro silencio cayó sobre ellos, donde Blaine trataba de decir algo para sacar la mente de ambos de lo que acababa de suceder. Se sentía como un imbécil por incluso estar pensando en eso, pero en algún lugar de la parte posterior de su cabeza estaba un pequeñito monstruo verde que decía que él siempre sería el cuidador de Kurt. Sabía que no debería estar pensando así, trató de alejar el pensamiento, pero se volvía más difícil mientras el tiempo pasaba y se sentía más y más apegado a Kurt. Pero no era justo para él que estuviera teniendo pensamientos como esos, así que intentaba no hacerlo. Lo que más lo asustaba era que lo había deseado, por una fracción de segundo, decirle que "lo superara." Supéralo, ¿Qué tipo te cosa era esa para decir? Se sintió como un monstruo de sólo pensarlo. Muy mal.

- ¿Puedes conseguirme unas tijeras?-

Blaine parpadeó y se volvió hacia Kurt. Su mente aún estaba perdida, aun se sentía culpable por lo que había estado pensando. - ¿Para qué?- preguntó.

- Para cortarme las muñecas,- dijo Kurt con sequedad. – Quiero cortar mi cabello.-

- Oh.- Blaine estaba sorprendido. – Oh, hm. Sí, claro, por supuesto.-

Por alguna razón, el pensamiento de Kurt haciendo cosas normales como cortar su cabello eran difíciles de imaginar para Blaine. Los cortes de cabello eran ofrecidos para los prisioneros una vez al mes por el barbero de la prisión, pero juzgando por lo largo que ahora Kurt tenía el cabello, se había negado a ellos por un buen rato. Blaine era consciente que no debía meter a escondidas objetos punzo-cortantes en las celdas, pero estaba aprendiendo rápidamente que no sabía cómo decirle que no a Kurt.

Ya fuera que probara ser algo bueno o malo aún quedaba por aprender.

¡Lo dejamos hasta aquí Prisioners! ¿Qué tal? ¿Les gusto? El próximo capítulo es uno de mis favoritos así que espérenlo con ansias =)

Gracias a todos por sus comentarios, follows y favoritos! Son los mejores ¿Lo sabían?

No se despeguen del Fic, como ya saben son los últimos capítulos ¿Cómo desean que sea el Final?

Nos leemos el Viernes! Bonita Noche 3