¡Prisioners! ¿Cómo están? Aquí la actualización del día /o/
Muchísimas gracias a todos por su gran apoyo, y un consejo que les doy : Nunca se dejen caer por nada ni por nadie 3
¡Cada vez nos acercamos más al Final! Así que comenzaré a hacer mis típicas imágenes para twitter y Facebook promocionando el final =)
El capítulo es muy corto pero espero les guste =)
ENJOY!
Capítulos Restantes: 5
BRING ME TO LIFE
CAPITULO 43
Había más chicos en ese grupo de lo que pensaron al principio, por lo que Blaine y Sebastián gastaron casi todo el día y gran parte de la noche buscándolos. Al final habían regresado con dos chicos de diecisiete años que confesaron tan pronto como se sintieron acorralados. No fue una gran victoria.
Después de eso, Blaine no tuvo la oportunidad de subir con Kurt antes de su cambio de turno, así que tuvo que ir a su casa a dormir un poco. Había pensado en Kurt toda la noche, hasta soñó, preguntándose si estaría enojado con él por haberse ido de esa manera y este ya había practicado su disculpa frente al espejo.
El siguiente día había sido demasiado agitado. Entre interrogar a los sospechosos y manejar alrededor de la ciudad tocando en las puertas de la gente, interrogando a los vecinos, amigos, y familia, tratando de encontrar a más responsables, Blaine no había tenido la oportunidad de ver a Kurt en absoluto.
Cuatro días habían transcurrido en un frenesí. Cuatro días sin Kurt y cuatro días sin asistir a la corte. En ese momento estaba tan asustado de ver a Kurt que casi lo evitaba. Tenía miedo de que Kurt no creyera sus escusas, que pensara que Blaine estaba huyendo de algo que lo había asustado de nuevo.
En el quinto día estaba perdido en el papeleo cuando alguien ligeramente aclaró ligeramente su garganta sobre él. Miró hacia arriba. – Oh.- se enderezó y soltó la pluma, sintiéndose tan avergonzado que casi sentía una palmada en la cabeza, pero nunca sucedió.
- Sólo quería que supieras que probablemente hoy es el último día en la corte,- dijo Anne. – Sé que estas ocupado…-
- No puedo ir,- interrumpió Blaine, le dolía tener que decirlo, tanto que sentía como si quisiera llorar. – En realidad necesito terminar esto…Yo quiero… ¿En realidad es el último día?-
Anne asintió. – Sé que está ocupado, no quiero hacerte sentir culpable, sólo quiero que lo sepas.-
- ¿Cómo está Kurt?- preguntó cuidadosamente, nervioso de la que podría ser su respuesta.
- Está bien,- dijo Anne y Blaine soltó un suspiro de alivio. – Sabe que quieres estar allí.-
Blaine hizo una mueca, no podía creer eso. Después de su acto de separación en Diciembre no se sorprendería si Kurt no quisiera volver a verlo nunca después de eso, sentía como si lo traicionara una vez más. - ¿Estás segura?-
- Él entiende. Es más fuerte de lo que tú piensas.-
- No es que crea que no puede hacerlo,- dijo Blaine sintiendo la necesidad de aclararlo.
- Yo sólo… Yo quería estar allí para apoyarlo.-
El rostro de Anne se suavizó al apretar suave y tranquilizadoramente el hombro de Blaine.
- Lo sé, él también quisiera que estuvieras con él, incluso aunque no lo diga.-
888888888888
No había manera de que Blaine consiguiera más trabajo en el próximo par de horas, no sabiendo que Kurt estaba siendo juzgado por segunda vez; por última vez. No tenía miedo, sabía que cualquier persona con corazón no podría culpar de todo a Kurt, no después de lo que había dicho y explicado. No era tan ingenuo de creer que Kurt pronto caminaría libre, no en un corto plazo por lo menos, pero probablemente podría reducir su sentencia para servir sólo un par de años. Blaine podría vivir con eso, ellos podrían hacerlo funcionar.
Desafortunadamente para Blaine, la jefa le había ordenado restirase a su casa inmediatamente después que su turno terminara. Había hecho muecas a su espalda ya que él esperaba quedarse al menos hasta que Kurt y los demás regresaran, pero aparentemente lucía como esos borrachos que tienen que sacar de una zanja los lunes por la mañana por lo que se le ordenó ir a su casa y dormir un poco.
Había tomado su auto y conducido de mala gana a su casa. Su plan originalmente había sido quedarse en la estación de cualquier manera, pero había sido capturado y recibido órdenes estrictas de "llevar su trasero a casa" así que eso estaba haciendo. Muy a su pesar.
Sintió como si sus piernas estuvieran hechas de piedra al momento de entrar a su departamento. Todo se sentía pesado, se sentía mal por estar ahí. No debería estar en casa, no mientras todo eso estaba pasando, pero no podía negar que estaba realmente cansado que podría haber caído muerto en cualquier momento.
Se sentó en el sofá y encendió el televisor con la esperanza de que pudiera hacerlo pensar en otra cosa al menos por un momento. Lo primero que encontró en la pantalla fue una serie de policías y de inmediato cambió el canal. En ese otro había una balacera, y en el siguiente un maratón de C.S.I. por lo que Blaine apago el televisor con un frustrado gruñido. No podía escapar.
Arrojó el control al otro lado del sofá, el cual rebotó y cayó al suelo. Blaine no se molestó en recogerlo. En realidad no se molestaría en hacer nada. Estaba hambriento y cansado, pero todo lo que quería hacer era quedarse allí sentado. Sentarse y esperar hasta mañana cuando pudiera regresar a la estación para ver a Kurt y saber cómo resulto todo.
En ese momento su teléfono comenzó a sonar, Blaine dejó escapar un suspiro, debía ser su madre o Puck, pensó, mientras tomaba el teléfono pero el nombre en la pantalla hizo que casi dejara caer el teléfono por la prisa de aceptar la llamada. Algo tenía que estar mal.
Apretó el teléfono contra su oído. - ¿Anne?-
Hubo un pequeño resoplido del otro lado de la línea antes de un tranquilo -Hola.-
Los ojos de Blaine se ampliaron mientras se incorporaba en el asiento, apoyando los codos sobre sus muslos. – ¿Kurt?- preguntó, medio pensando que había escuchado mal y que la voz al otro lado de la línea era un caso de ilusión.
- Si.-
Se le secó la boca a Blaine y apretó más el teléfono contra su oído. - ¿Qué pasa?- preguntó inmediatamente. - ¿Cómo me estas llamando? No, espera, ¿Por qué…?-
Kurt rio por lo bajo. – Frio,- dijo, su voz tan silenciosa como su risa. -Anne me prestó su teléfono. Estoy en el baño, les dije que me sentía mal para que me dejaran entrar aquí.-
- ¿Por qué estas susurrando?-
Casi podía ver a Kurt rodando los ojos y eso lo hizo sonreír estúpidamente hasta que se dio cuenta de la situación y su sonrisa se esfumo de inmediato. ¿Qué le había pasado? No se había dado cuenta de lo mucho que lo extrañaba antes de escuchar su voz. Necesitaba verlo, ahora más que antes.
- Están haciendo guardia detrás de la puerta,- dijo Kurt en voz baja. - ¿Crees que me perderán de vista después de lo que paso la otra vez? No puedo quedarme mucho tiempo o pensaran que estoy planeando algo.-
- Oh.- Blaine asintió. – Tiene sentido. ¿Cómo estás?-
- Bien,- respondió Kurt. – Yo sólo…-
Parecía tener problemas para explicar porque había llamado lo que hizo sonreír de nuevo a Blaine. - Lo sé,- dijo, salvándolo de tener que explicarse. También necesitaba escuchar tu voz. –Me alegra que llamaras. He querido verte pero no he tenido la oportunidad. , lo sien…-
- Lo sé,- dijo Kurt. – Tienes trabajo que hacer, ya lo sé.-
- Sí, pero después de lo que te hice…no quiero que pienses que te estoy evitando o…tú sabes.-
- Confió en ti,- dijo Kurt y Blaine tuvo que sonreír de nuevo al darse cuenta de lo que Kurt estaba pensando.
- No llamaste solo para oír mi voz, ¿cierto? Me pusiste a prueba.-
- Si,- admitió Kurt. – Pasaste.-
Mientras Blaine se alegraba de saber que había pasado la prueba de Kurt, también le dolía saber que una parte de Kurt había pensado que no quería estar ni hablar con él.
Kurt se aclaró la garganta, encontrando sin duda el tema actual un poco torpe.
- No importa que suceda hoy…- comenzó pero Blaine lo detuvo antes de que pudiera terminar.
-Kurt,- dijo. – Va a salir bien, ¿de acuerdo? Yo sé que así será.-
- No puedes saber.-
- Si puedo,- dijo Blaine. – Estoy completamente seguro.-
Me preocupa que estés tan seguro,- dijo Kurt, pero estaba sonriendo contra el teléfono.
– No quiero que te hagas ilusiones.-
Entonces Blaine pudo escuchar golpes y una voz grave diciendo – ¡Date prisa!-
- Tengo que irme,- susurró Kurt.
- Espera.- Blaine se detuvo y vaciló, inseguro si debería decir lo que quería decir por todas la maneras posibles en las que Kurt podría reaccionar ante eso. De todos modos lo dijo porque algo le dijo que debería hacerlo. – Te extraño.-
Kurt se quedó en silencio por unos segundos y Blaine se lo imagino de pie en el baño, inclinándose hacia la pared, preguntándose qué responder. – Yo…yo te veo más tarde.-
Blaine sonrió, no había esperado otra cosa y estaba de acuerdo con eso. – Hasta mañana.-
- Hasta mañana. Adiós.-
- Adiós,- dijo y apenas alcanzó a decir en el último segundo "¡buena suerte!" antes de que Kurt terminara la llamada.
88888888888888
Kurt se quedó mirando el teléfono, preguntándose como una voz podía afectarlo tanto. Envió un rápido vistazo a la puerta antes de abrir el programa de mensajes de texto. Escribió torpemente un pequeño mensaje, pero luego dudó, su pulgar se congelo sobre el botón "enviar." Lo miro y también las palabras que había escrito. Tres cortas palabras, algo que sabía haría muy feliz a Blaine, pero no pudo hacerlo. Las palabras "También te extraño" fueron borradas rápidamente antes de guardarse el teléfono en el bolsillo.
Exhaló temblorosamente, sacudió la cabeza limpiando su cabeza de estúpidos pensamientos acerca de Blaine y se centró de nuevo en la tarea en cuestión. Abrió la tapa del inodoro, tomó un fuerte respiro, miró la puerta una vez más y se arrodilló en el suelo. – Asqueroso,- murmuró para sí mismo antes de meter dos dedos en su garganta, asegurándose de que se pudiera escuchar en el otro lado de la puerta.
Se dio a si mismo puntos por realismo.
Una vez terminado, tiró de la palanca y se levantó. Fue al lavabo y se enjuagó la boca con agua antes de que golpearan la puerta de nuevo.
- ¡Fuera ahora mismo!- dijo el hombre y Kurt suspiró. Se miró en el espejo y sus ojos bajaron sobre sí mismo hasta que se detuvieron en el tatuaje de su antebrazo. Lo miró y deslizó un dedo sobre la palabra, siguiendo el oscilante patrón y se sorprendió pensando, "tal vez un día…"
888888888888888
Técnicamente, Blaine no trabajaba el siguiente día, pero aun así lo haría. Quería llamar a Anne la noche pasada para preguntarle cómo había ido todo, pero se las había arreglado para abstenerse de hacerlo. Quería escucharlo de Kurt, y sólo de Kurt, de modo que estaba tan apurado de llegar a la estación que casi se le olvido vestirse primero.
Tenía una llamada perdida de Puck que había recibido algún momento después de que callera dormido en el sofá, agotado, la noche anterior, pero no estaba demasiado interesado en saber lo que Puck tenía que decirle en ese momento. Estaba centrado simplemente en entrar al auto y llegar a Kurt.
La conversación telefónica de ayer había calmado demasiado sus nervios. Kurt no estaba enojado con él y Blaine estaba aliviado de saberlo. Sin embargo la culpa no había desaparecido tan rápido como sus nervios. Tendría que haber estado con él. Aun le molestaba no haber estado con el todo ese tiempo y tenía grandes planes de disculparse cara a cara.
Mientras conducía, gotas de lluvia tan grandes como sus ojos chocaban contra la ventana tan rápido que el limpia brisas apenas lograba apartarlas. No dejaría que el mal tiempo lo detuviera mientras corría por las calles. Iba sobre los límites de velocidad pero no le importaba, si alguien lo detenía, podría darse el lujo de pagar la multa.
Una vez allí, prácticamente salto del auto, casi tropezó con sus pantalones antes de lograr entrar.
- ¡Blaine!- Puck se levantó mientras Blaine entraba a tropezones por la puerta. – No contestaste mi llama…-
- Luego Puck,- dijo Blaine, despidiéndolo fácilmente y corriendo escaleras arriba, tres escalones a la vez. Se rió para sus adentros mientras caminaba rápidamente por el pasillo, casi un poco molesto consigo mismo por no haber llevado algo como champagne para celebrar lo que podría ser solo una victoria.
Llegó a la puerta de Kurt y la abrió lo más rápido que pudo. Kurt, como Puck, se levantó cuando entró, dejando el libro que debió estar leyendo sobre la mesita de noche, Blaine sólo necesito dar tres largas zancadas para cogerlo en sus brazos y darle un fuerte abrazo.
- Oye,- dijo Blaine mientras se alejaba lo suficiente para juntar sus labios. – Siento no haber estado allí,- dijo y lo abrazó de nuevo, notando lo cansado que Kurt se veía y se sentía en sus brazos. Por supuesto que estaba exhausto. - ¿Cuántos años te dieron?-
Kurt se alejó y por primera vez en días sus ojos se encontraron. Kurt frunció ligeramente el ceño. –Blaine,- dijo tragando saliva. –Blaine, lo siento.-
Confundido, Blaine reflejo su ceño. - ¿Por qué? Soy el único que debería disculparse, desaparecerme de esa for…-
- Escúchame por el amor de Dios,- espetó Kurt antes de suavizar su rostro, sus ojos pedían disculpas por hablarle así. – Me dieron…No sé cómo decir esto, Dios… Me dieron tres meses.-
Los ojos de Blaine se ampliaron y una sonrisa se abrió paso en su rostro. - ¿Qué?- Pero entonces, la expresión en el rostro de Kurt hizo que su sonrisa de helara. Su sangre se congeló. – Espera, ¿Qué quieres decir?-
Kurt le tocó el brazo. – Lo siento Blaine. No nos creyeron. No fue…no fue suficiente. No tuve razones suficientes, o motivos, yo…-
Blaine perdió el control, sintiendo como si fuera a desmayarse.
Kurt trago saliva. – Mi historia fue demasiado tarde,- continuó, le dolía hablar.
– No pude hacer que funcionara. Tú sabes, yo hubiera pensado lo mismo. Simplemente no era creíble.-
Blaine bajó la mirada y sintió como su garganta se contraía tanto que casi no podía respirar. Se dio la vuelta mientras luchaba por no llorar o vomitar, o ambos.
- Háblame,- suplicó Kurt detrás de él.
- Entonces tú estás…tú aun estas…- El shock había lanzado de su cabeza cualquier pensamiento coherente. Se sentía tan ligero y tan pesado como una roca al mismo tiempo. Esto no podía estar pasando. No se suponía que esto tenía que ser así.
- Sí, tengo un par de meses más, pero…-
- Detente. Sólo…deja de hablar.-
Kurt se quedó en silencio, obediente por una vez, pero dio un par de pasos hacia él. Deslizó sus manos sobre sus brazos y se acercó un poco más. – Lo siento,- susurró a su oído. – Vas a estar bien.-
Algo se rompió en la cabeza de Blaine, apartó las manos de Kurt y se volvió hacia él.
- No quiero estar bien,- le medio gritó. – ¡Deja de hablarme de esa manera cuando me vas a dejar!-
Kurt lo miró por un par de segundos antes de alejarse unos pasos y sentarse pesadamente en la cama. – Nunca debí haber hecho esto,- murmuró para sí mismo, frotándose la frente. – Nunca quise que te apegaras tanto.-
- ¡Como el infierno que has creado!- gritó Blaine y Kurt se puso tenso con la mirada fija en suelo delante de él.
- ¡Este fue tu maldito plan, recuerdas! ¡Tenerme para envolverme y poder rasgar mi corazón violentamente como le pasó al tuyo!- se detuvo un par de segundos para respirar y continuó. – Sabías como iba a terminar esto, lo que pasaría. No te detuviste un segundo para pensar en mí. ¡Estas contento siempre y cuando otra persona sufra de la misma forma que tú, así que felicitaciones Kurt! ¡Lo hiciste! ¡Ganaste! ¡Puta misión cumplida!-
Kurt no dijo nada por un largo tiempo y Blaine estaba seguro que iba a enloquecer si no lo hacía, pero lo hizo. – Tienes razón,- dijo rotundamente, pero eso fue todo, no dijo nada más.
- Me alegra que lo tengamos establecido,- espetó Blaine.
- ¿Entonces por qué no se siente como una victoria?- dijo Kurt entonces. - ¿Eh, Blaine?- se puso de pie y camino hacia él, pero mantuvo una bueno distancia entre ellos.
– Todo lo que quería era una forma de gastar mi tiempo, algo con que jugar,- dijo. – Tú eras perfecto porque en el momento en que te vi pude ver tu curiosidad. Sabía que ibas a ser fácil, que podría obtener lo que quisiera de ti y ni siquiera sería difícil. Me gustan los juegos, Blaine,- suspiró. – Eso es lo que hago, es como hago frente. Enfrentado. Es algo en que concentrarse, para mantener mi mente ocupada. No pensé que serias diferente.-
Blaine estaba pretendiendo que no lo hacía, pero Kurt se dio cuenta que estaba escuchando.
- ¿Diferente cómo?- por fin preguntó, su voz baja y aun enojada. Pero algo del fuego se había extinguido.
-Ya sabias todo esto. Y tú sabes cómo.-
- En realidad, no Kurt.-
Kurt suspiró de nuevo, preguntándose como rayos le explicaría eso cuando no podía ni explicárselo a sí mismo. Así que camino un par de pasos al frente, puso suavemente su mano detrás de su cuello y cubrió los labios de Blaine con los suyos. – Así,- susurró mientras se apartó un poco y apoyo su frente con la de Blaine. Pasó su mano libre sobre la mejilla de Blaine, limpiando la humedad. – No llores.-
La ira de Blaine se había desvanecido casi tan rápidamente como había aparecido, y ahora sólo había un fuerte dolor punzante. Agarrando la parte trasera de la camisa de Kurt, Blaine apoyó su cabeza sobre su hombro y sollozó.
¡Hasta aquí el capítulo 43! El próximo me FASCINA es uno de mis favoritos, así que esperen con ansias el miércoles 3
Estaré ahora más en twitter, así que si gustan seguirme es Gravs98 =)
Me despido Prisioners, nos estamos leyendo
No se pierdan el martes "Tested" asdfghjklñ Amo Klaine en NYC 3
Espero con muchas muchas ansias sus reviews 3
