¡Hola Prisioners! ¿Cómo están? Espero que muy muy bien =)

Aquí les dejo la actualización del día /o/ sé que AMARÁN este capítulo, es de mis favoritos!

Una pregunta : ¿Les gustaría que el capítulo final tenga una canción?

Ok ok, sin más….

ENJOY!

Capítulos Restantes: 4

BRING ME TO LIFE

CAPITULO 44

Kurt se quedó sin saber qué hacer. No sabía cómo consolar a las personas o que decir cuando estaban acongojadas. Recordó vagamente lo que Blaine había hecho durante su propia crisis emocional, y era no decir nada. Escogió hacer lo mismo.

Las palabras de Blaine habían sido como una bofetada en el rostro y si hubiera sido en cualquier otra circunstancia no le hubiera dejado salirse con la suya, pero conocía la ira, y conocía el dolor, solamente tenía que esperar hasta que Blaine se calmara para que pudieran hablar. No tenía que ser el fin del mundo para ambos.

Así que se tragó su instinto de enfrentar a Blaine porque lo último que necesitaban ahora era empezar una pelea.

- No puedo perderte,- Blaine hipó después de varios minutos. – No puedo Kurt.-

- Estarás bi…-

- No entiendes, no puedo.-

- Entonces no sé qué es lo que quieres que diga.-

Blaine levantó la cabeza de su hombro y lo miró, Kurt apenas pudo mantener la calma; la expresión en el rostro de Blaine lo estaba destrozando. Sabía que sería duro, pero no tanto. También había esperado tener al menos un par de horas antes para preparar esa conversación, pero Blaine había llegado tan temprano por la mañana que apenas tuvo tiempo de asumirlo.

- Te estoy dejando fuera de la jugada,- Kurt murmuró al oído de Blaine, acercándose de Nuevo cuando no podía mantener más el contacto visual.

- ¿Qué?-

- Me hiciste una promesa que no debiste hacer,- dijo cerrando los ojos. – Te estoy dejando fuera de la jugada.-

- Oh, Dios…-

Kurt asintió pero no le dijo a Blaine que había prometido tantas veces que todo estaría bien que había empezado a creérselo él mismo. Si le decía eso, entonces Blaine nunca podría perdonarse. – Sin embargo, también me prometiste otra cosa,- dijo y se alejó de nuevo, mirando sus ojos rojos e hinchados.-

- Cualquier cosa.-

Kurt ladeó la cabeza hacia la derecha y lo besó de una manera que le decía a Blaine que hablaba enserio, Blaine respiró fuertemente por la nariz y lo tomó de los hombros.

- No puedes hablar en serio,- alcanzó a decir antes de que Kurt lo besara otra vez.

- Lo digo enserio. Cuando termine, tú lo dijiste,- Kurt no se acordaba que Blaine técnicamente prometiera tal cosa, pero había dicho que lo harían y eso se acercaba mucho a ser una promesa.

-Kurt, no sé si pueda,- dijo Blaine con un tono de disculpa, pero a Kurt no le importó.

- Si puedes,- susurró Kurt, acercándose lo más que pudo. – Si puedes.-

Sabía todo acerca de distracciones y lo que Blaine necesitaba, y siendo honesto consigo mismo, él también lo necesitaba. No tenía idea de que hacer, así que hizo algo que sabía como hacerlo; besó a Blaine y siguió besándolo. Se pegó al él lo más que pudo y trató de maniobrar para llevarlo a la cama.

- Espera,- dijo Blaine contra sus labios. – No creo que…-

- Realmente quiero hacerlo,- dijo Kurt mirando los ojos de Blaine. Sabía que era un truco sucio, pero estaba desesperado por una distracción para ambos. No podía hacer esto. No podía enfrentarse con las lágrimas y la tristeza. Más tarde, se dijo a sí mismo. Vamos a manejarlo más adelante. Primero cama.

- ¿Enserio?- Blaine apartó un corto mechón de su frente. – De acuerdo,- susurró, sus ojos brillantes se posaron en los de Kurt. – Lo que quieras.-

Kurt ocultó la emoción que cruzaba su rostro, cerrando los ojos y besándolo de nuevo, empujándolo a la cama, esta vez con éxito.

Kurt acomodó a Blaine sobre él, tomo su camisa y la levantó un poco, pasando sus dedos por la cálida piel de Blaine.

- Un momento,- dijo Blaine, zafándose del agarre de Kurt. – No he cambiado de parecer,- le aseguró al salir de la cama. – Sólo…espera.-

Kurt apretó los labios con impaciencia y siguió a Blaine con los ojos sospechosamente mientras entraba al baño. Salió unos segundos más tardes sosteniendo algo en su mano.

Kurt se elevó sobre sus codos. - ¿Qué es eso?-

Blaine lo levantó para que lo viera y Kurt resopló.

- No,- dijo cuando vio lo que era y los planes de Blaine con eso. - No, Blaine eso es asqueroso.-

- Kurt,- dijo Blaine serio. – Esto o nada, hablo en serio. No voy a lastimarte esta vez.-

- Es mi champú,- dijo Kurt. – Mi champú de prisión,- especificó con una leve mueca. - No sé si habías escuchado esto,- dijo, - pero es solo para uso externo.-

- ¿Arde cuando entra en tus ojos?-

- No mucho, no tiene mucho…- se detuvo cuando se dio cuenta que había caído en la trampa. – Aun así no.-

- Se que no es para eso,- dijo Blaine y se sentó en la cama. – Pero ya leí el reverso y estaría bien. Quiero decir que no lo haré sin algo como esto, porque sé que duele, no soy estúpido.-

La mirada que Blaine le dirigía a Kurt estaba derritiendo todo el hielo, hasta que suspiró.

- Bien,- refunfuño. – De todos modos que sería lo peor que podría hacerme, ¿matarme?- sonrió, porque lo dijo como una broma, pero aparentemente era una muy mala.

- Lo siento,- murmuró de inmediato, con miedo de haber matado el ánimo con sus malas tácticas. – No soy bueno en…- bajó la mirada, maldiciéndose a sí mismo. No era bueno en eso, de tratar con los sentimientos, con los suyos y los de los demás. Quería deshacerse de todo eso pero no era el momento ya que no le gustaba la cara que estaba poniendo Blaine. – No diré nada más,- dijo. – Ven aquí.-

Posó su mano en la espalda de Blaine y acarició recorriéndola hasta llegar al hombro y los botones de su camisa. Abrió los primero tres sin mucho esfuerzo antes de que Blaine se moviera del todo, girándose y posicionando una mano sobre el cuello de Kurt, acercándolo hasta encontrar sus labios en el beso más apasionado hasta ahora. Kurt no tenía otras palabras para describir eso que explosión. Explotó por todas partes. Sus labios, su cabeza, su estómago, su pecho y naturalmente su ingle. El beso se sintió en todas partes y permitió con gusto que Blaine lo recostara, sabiendo que no sería como en ninguna de las otras ocasiones y eso lo hacía sentir nervioso por primera vez. Hubiera estado más preocupado por eso de no haber sino por el hecho de que Blaine estaba tratando de desnudarlo y Kurt estaba distraído ayudándolo a quitarse la camisa por la cabeza y empezando con sus pantalones.

Unos segundos después todas sus ropas estaban fuera y en el suelo, los labios de Blaine se deslizaban sobre el cuello de Kurt mientras sus manos vagaban de arriba abajo sobre su cuerpo, dejando su piel de gallina al paso. Había algo realmente intenso acerca de la atmosfera que los rodeaba, Kurt se arqueaba al contacto de Blaine, jadeando con anticipación.

– Blaine,- jadeó finalmente, chocando sus caderas con las de él, sus piernas extendiéndose debajo de Blaine. – Ahora.-

- No,- murmuró Blaine contra su piel caliente. – Dije que no voy a lastimarte esta vez.-

Kurt dejó escapar un suspiro de exasperación, esperaba que a Blaine se le hubiera olvidado.
- Esta bien, tú sabes que me gusta…-

- Lo sé,- dijo y lo besó una vez más en los labios antes de dejar que sus ojos se encontraran. – Pero también sé porque lo haces y no es sólo porque te gusta. Kurt, sólo déjame. Permítete sentir bien al menos por una vez.-

Kurt no tuvo la oportunidad de discutir porque su protesta fue interrumpida por su propia respiración brusca cuando uno de los dedos de Blaine infringió en su cuerpo. Embarrado de champú. Apretó los dientes y lo permitió pero se negó a mirar a Blaine, así que dejo que sus ojos se cerraran. Por lo general prefería una preparación mínima, sólo la suficiente para que no se rompiera por la mitad como para crear un lio, pero en ese momento ahora Blaine estaba tomando su tiempo y era tan lento que se sentía como si sus entrañas estuvieran en llamas, y no era en mala forma, sólo en forma extraña y desconocida.

Se sentía como si hubieran pasado horas mientras en realidad fueron sólo unos minutos, hasta que finalmente Blaine detuvo sus movimientos pero sus dedos, ahora tres, se quedaron dentro. - ¿Estás bien?- preguntó, acariciándole suavemente el interior en una forma que hizo revolotear los parpados de Kurt y tragarse un gemido. - ¿No te ha dolido?-

Kurt se tragó un "lo desearía" y en lugar de eso sólo murmuró –Estoy bien-
Blaine asintió y retiro sus dedos, Kurt soltó un suspiro de alivio, a pesar que el alivio no duró mucho tiempo cuando Blaine se acomodó sobre él y empujó en su interior poco a poco.

La mandíbula de Kurt se abrió y cubrió sus ojos con su antebrazo, apretando fuertemente los dientes tratando de recordar como respirar. Era tan extrañamente placentero y la casi ausencia total de dolor era confusa. Estaba acostumbrado a tener lo que le recordaba, quien era y donde estaba, y ahora no había nada de eso.

- ¿Aun todo bien?- preguntó entonces Blaine, frotando su muslo, y comenzó a moverse, apenas meciéndose de delante hacia atrás, la otra mano de Kurt, la que no cubrió sus ojos, se aferró a la sabana. – Sólo relájate,- murmuró Blaine. – Estas conteniendo la respiración.-

Kurt dejo escapar la temblorosa respiración que había estado conteniendo y protestó con un bajo quejido cuando Blaine comenzó a hacer palanca en el brazo sobre su rostro. Blaine llevó su brazo a la cama, lo mantuvo allí y se inclinó para besarlo.

Kurt le devolvió el beso lo mejor que pudo. El placer era inmenso, tanto que no sabía qué hacer consigo mismo. El fino edredón que los cubría en parte, añadía más calor abrasador entre ellos, Kurt agarró el hombro de Blaine con una mano, deslizándose sobre su piel por la fina capa de sudor que lo cubría.

La otra mano de Kurt, la que Blaine mantenía presionada contra el colchón, fue empujada hacia arriba, al lado de su cabeza, Blaine entrelazó sus dedos, agarrando su mano mientras sus bocas se rozaban en un beso tan profundo que Kurt podía sentirlo en el pecho.

Entonces se dio cuenta de que no podía hacerlo. Se estaba formando un nudo en su garganta, su estómago giraba con tanta intensidad que sentía como si quisiera salirse, además podía saborear las lágrimas saladas de Blaine en su lengua. – Detente,- susurró contra los labios de Blaine con voz temblorosa. –Blaine, detente.-

Blaine se detuvo inmediatamente y lo miró con ojos preocupados y húmedos. - ¿Te estoy lastimando?- preguntó.

- No,- susurró Kurt, apretando fuertemente la sabana y arqueando su espalda mientras Blaine se mantenía empujando dentro de él profundamente.

- Tú puedes,- dijo Blaine. – Quiero hacer esto para ti. No siempre tienes hacerte daño.-

- ¿Y que si lo hago?- susurró Kurt con los ojos cerrados. - ¿Y que si…?-

Blaine lo silenció con otro beso profundo, Kurt respiró con fuerza por la nariz, tratando de encontrar alguna manera para controlar lo que estaba sintiendo, pero segundo a segundo se daba cuenta que no sería capaz de hacerlo. El sexo con otro hombre nunca había sido placentero, no lo había permitido. Obtuvo un diferente tipo de satisfacción que funcionaba para él. El placer fundamental ensordecido por el dolor había sido su forma de no escapar de la realidad, su forma de asegurarse que no olvidaría, no conseguir algo que no era para él.

En ese momento nada dolía, nada a excepción de la expresión en el rosto de Blaine y el sabor de sus besos.

Se apartó del beso y volvió su cabeza hacia donde se encontraban sus dedos aun entrelazados y mordió el interior de sus mejillas hasta que pudiera saborear el sabor de la sangre. Apenas podía sentir como las endorfinas bombeaban a través de su sistema y un poco más abajo, desesperado.

- No hagas eso,- dijo Blaine cuando notó lo que estaba haciendo. – Detente.-

Kurt relajó su mordida a regañadientes, tragando el sabor metálico de la sangre y mantuvo sus ojos cerrados. – No puedo,- repitió y se estremeció al oír su voz como un gemido, decidió en ese momento no decir nada más.

Blaine acariciaba arriba y abajo su costado con una mano, los movimientos eran tan suaves que terminaba sacando de quisio a Kurt, sentía una punzante sensación de dolor entre sus piernas y estaba casi mortificado al darse cuenta de lo cerca que antes estuvo de no ser tocado. Eso nunca pasó. Quería escapar de todos los suaves toques de Blaine, era demasiado íntimo, demasiado gentil y demasiado real. No se sentía como sexo, se sentía totalmente diferente, algo que no tenía el coraje para ponerle un nombre.

Entretanto, mientras la mente de Kurt trabajaba a toda marcha, Blaine estaba intentando hacer todo lo posible para que Kurt olvidara todo, incluso aunque fuera por un momento. Sabía lo asustado que Kurt estaba de ceder el control y cedérselo a alguien más, pero Blaine necesitaba que hicieran esto. Probablemente era su última oportunidad (tragó un sollozo al pensarlo) y quería que Kurt se sintiera bien. Quería que Kurt experimentara lo que se supone que es sentirse bien, como puede sentirse bien si él no lo permitía. Kurt nunca se había permitido tener sexo sin dolor, Blaine entendió eso. No quería buscar sólo el placer, quería el castigo y eso hacía que Blaine se molestara consigo mismo por no haberse dado cuenta antes.

Así que se movía dentro y fuera de él, lento y continuo, dolorosamente lento, capturando cada jadeo de la boca de Kurt y colando una mano entre su cabello.
- Te tengo,- murmuró contra sus labios. – Sólo respira, te tengo.- Sabía que estaba llorando y que Kurt podría mencionárselo, pero en ese momento a ninguno de los dos le preocupaba.

Cada uno de los pequeños jadeos y suspiros de Kurt eran como una recompensa, también lo eran cada arco en su espalda y cada bocanada de aire tembloroso que chocaba con los labios de Blaine. Blaine sólo deseaba que Kurt se diera cuenta que lo merecía, que merecía tener esto. Y que aún no hubiera hecho ninguna clase de ruido sugería que aún estaba reteniéndose, alguna parte que no dejaba salir. Blaine se alejó del beso y se dirigió a besar suavemente su cuello mientras se sacudían uno contra el otro, uno con el otro y uno para el otro.

- ¿Estás bien?- preguntó. Kurt no había dicho nada en varios minutos.

Kurt asintió. – Estoy bien.-

Blaine lo miró a los ojos y realmente por primera creyó lo que dijo. Había algo en su rostro que era más sincero que cualquier cosa hubiera visto antes.

Así que a pesar del daño que le estaba hacienda, a pesar del corazón roto de Blaine, Kurt estaba feliz en ese momento y eso era todo lo que importaba. Blaine podría derribarse después, podría probablemente destrozar su apartamento y después embriagarse para olvidar pero en ese momento estaba haciendo eso por Kurt. Presionó sus labios una vez más contra los de Kurt para obligarse a sí mismo a no llorar.

Cuando eventualmente se inclinó para envolver con su mano la erección de Kurt, al sentirlo Kurt apretó tan fuerte a su alrededor que Blaine tuvo que forzarse así mismo para no venirse antes que Kurt.

- Vamos,- Blaine murmuró contra su garganta. – Vamos. Deja ir todo.-

- B-Blaine - Kurt jadeó, sus uñas presionaban en la piel de Blaine y sus muslos temblaban contra las caderas de Blaine. – Oh mierda…ah…-

- Vamos Kurt, déjalo ir,- dijo Blaine y aceleró los movimientos de su mano, prácticamente extrayendo el orgasmo de Kurt quien se arqueó cuando se vino con el gemido más ardiente que Blaine había escuchado, su mandíbula floja y sus uñas extrayendo sangre de los hombros de Blaine.

Blaine tenía demasiadas ganas de decir algo. Mientras estaban acostados, presionados uno contra el otro, jadeando sobre la piel del otro, tenía ese impulso más que nunca porque nunca había estado tan seguro de algo en su vida. Quería decirlo, las palabras estaban ahí, justo en la punta de la lengua, pero no dijo nada, ni una simple palabra.

Kurt no necesitaba escucharlo tanto como Blaine necesitaba decirlo.

Así que en su lugar se decidió a mostrarlo, asegurándose que lo sintiera. Cada uno de sus besos lo dijo, cada uno de sus caricias y de sus lágrimas.

8888888888888888

Había un silencio de muerte, Kurt se permitió usar esa palabras para describirlo, diez minutos después cuando estaban tendidos en la cama uno a cada lado. El único sonido que se podía escuchar eran sus respiraciones, aun pesadas y aturdidas por lo que acaban de hacer.

Todo tipo de pensamientos estaban corriendo por la cabeza de Kurt pero se detuvieron cuando Blaine habló.

- Vente conmigo.-

Kurt se sentó a pesar de sus músculos entumecidos con la mirada fija en él. - ¿Qué?- susurró, esperando haber escuchado mal.

Blaine se apoyó sobre sus codos. Estaba demasiado serio y había un indicio de desesperación en sus ojos. -Vente conmigo,- repitió. – Escapemos.-

¡OH MI DIOS! Hasta aquí el capitulo 44! ¿Qué opinan? ¿Les gusto?

Nos leemos el viernes prisioners!

Tengan linda noche =)

Espero con muchas ansias sus comentarios 3

Pd. ¿Vieron Tested? Love is a Battlefield es una adicción!