¡Hola Prisioners! Bonito Domingo ¿Cómo están?

Yo muy contenta =D una muy linda personita hizo un dibujo de Kurt en BMTL! Me enamoré 3

Además MUCHISIMAS gracias por nominar al fic como "Mejor Fanfic de una Pareja Cannon en Glee" en la página I'm a Gleek ustedes son lo mejor =') siempre me ponen feliz!

Disculpen si el capítulo está feo, lo hice de volada y siento que me quedo feo =(

Ok ok sin más…

ENJOY!

Capítulos Restantes: 2 D=

BRING ME TO LIFE

CAPITULO 46

FLASHBACK

-¿Estás loco?.-
-¿Sí o no?.-
-... Estoy demasiado loco para siquiera considerar esto.-

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Mediados de abril

Algo había cambiado drásticamente en Blaine desde el día en que había tenido que hablar con Anne. Kurt no tenía idea de qué era o exactamente lo que había sucedido, pero Blaine estaba casi completamente siendo el mismo de siempre otra vez. Kurt no había dicho nada al respecto todavía, pero estaba casi seguro de que Blaine estaba colocando una fachada para él. Habían pasado casi dos semanas, y era demasiado... normal. Era como si estuvieran de vuelta a los viejos tiempos, antes de que Blaine lo dejara, y antes de la sentencia de muerte de Kurt. Antes de que todo se fuera al infierno.
Eso hizo sentir a Kurt extrañamente incómodo.
Todo el mundo, no sólo Blaine, estaba actuando de manera extraña a su alrededor. Otros prisioneros lo miraban y lo hacían desviar la mirada. No estaba acostumbrado a las miradas lascivas, no así, no tan obvias. Ellos eran quienes desviaban la vista cuando los miraba, pero ahora sentía como si hubiera perdido la mayoría de su energía desde que se enteró que iba a morir. No necesitaba eso. Él no tenía por qué dar lástima, no le hacía falta gente que trataba de ser amable con él. Él estaba muy bien por su cuenta, así le gustaba. Aunque últimamente "por su cuenta", incluía a Blaine.

Blaine lo visitaba todos los días y era tan normal, tan Blaine. Había algo aterrador en ello, había algo en Blaine que hizo sentir a Kurt tan incómodo. Algo no estaba bien, pero Kurt no podía poner el dedo en lo que era. Tal vez se había hundido aún más en la negación a pesar del hecho de que ahora, al igual que Kurt, ¿tenía charlas periódicas con Anne? Fuera lo que fuera, estaba empeñado en no decirle nada a Kurt en absoluto. Era justo, pensó Kurt con una leve mueca. Blaine condujo a Kurt a la locura y ahora era el turno de Kurt de hacer lo mismo. ¿Por qué no podía terminar así?

-Luces como si tuvieras algo en mente.- Kurt parpadeó y miró a Blaine -Así que sí tienes...-
-No, no —mintió. Si Blaine podía fingir entonces él también podía. -Puedes mentir mejor que eso.- comentó Blaine, frunciendo el ceño. Kurt suspiró y apoyó la cabeza contra la pared fría, cerrando los ojos. -Bueno, lo intenté.-
-No tienes que "intentarlo" conmigo.-
-Mira quién habla.- espetó Kurt, molesto a la vez. Él había estado tratando con esto durante dos semanas ya, era tanta mierda de Blaine que podía soportar. Si Blaine no iba a admitir tan si quiera que algo estaba pasando, entonces Kurt realmente tenía razones por que molestarse.
El ceño de Blaine se hizo más profundo. -¿De qué estás hablando?-
Kurt suspiró de nuevo frustrado, y se levantó. Se acercó a la ventana enrejada, pero Blaine se quedó sentado en la cama, siguiéndolo con los ojos. -Estás tan bien.- Kurt se apretó hacia fuera y siguió a las nubes grises que parecían flotar constantemente sobre él últimamente. Se preguntó cuándo había empezado a preocuparse por estas cosas. ¿Cuándo empezó a preocuparse de si Blaine es falso o no?
-¿Tan bien? —hizo eco Blaine, audiblemente confundido.
-Tuviste un accidente hace dos semanas.- explicó Kurt. -¿Cómo puedes estar de regreso?- Se dio cuenta que no podía seguir con la envidia en su tono. Lamentó no haber sido capaz de hacer lo mismo, quizá eso es lo que le molesta tanto. -Incluso si estás fingiendo, ¿cómo puedes estar de regreso?-
Blaine suspiró y se levantó también. Se acercó hasta estar detrás de Kurt, pero sin tocarlo. -No estoy bien.- admitió. -Estoy lejos de estar bien. Pero mereces ser mejor que yo, como dices, fue un accidente. Anne tiene razón, deberíamos... hacer lo mejor de lo que nos queda.- Blaine puso sus manos sobre los hombros de Kurt y le dio la vuelta para mirarlo. -No me gusta esa mirada en tu cara.- dijo -Esa mirada triste, no te conviene. Prefiero que me frunzas el ceño.-
Kurt cruzó los brazos sobre el pecho -Así que sólo vamos a pretender que…-

-No sólo pretender.- Blaine aclaró a la vez. -Sólo no vamos a centrarnos en eso.-
-¿Cómo puedes tenerlo tan fácil?.- Kurt quería saber.
-No es fácil.-
-Podrías haberme engañado. ¿Sabes lo que Anne dice que soy?.- Preguntó, volviéndose hacia la ventana, dejando la mano de Blaine fuera de él. -Deprimido. Por encima de todo lo demás.-
Hubo un instante de silencio antes de que Blaine le preguntara. -¿Por qué?-
-No lo sé.-
Otro silencio siguió, éste un poco más largo que el anterior. -Es…- comenzó Blaine por fin con voz tranquila. -¿Es por mí?-
-No lo sé- repitió, mintiendo otra vez. No quería decirle la verdad, porque no importaba lo mucho que le molestaba, Blaine tenía razón. Él no quería pelear, él no quería que Blaine se sintiera más culpable de lo que ya estaba. Más que nada lo que quería era olvidar todo lo que iba a suceder y sólo quería regresar a como solía ser.
Blaine tragó. -¿Entonces eso es un tal vez?-
Kurt se encogió de hombros, refugiándose en la corrosión de las barras delante de la ventana. Él se había sentido así antes, lo recordaba muy claramente. De vuelta a casa, Justo antes de...
—Yo no estoy pidiéndote que finjas nada —dijo Blaine entonces —Sólo te estoy pidiendo que no... no vamos a arruinar lo que nos queda. Yo quiero... Tenemos unos cuatro meses.- dijo en voz baja.
Kurt suspiró profundamente por la nariz. -Se supone que no iba a ser difícil— admitió. -Se supone que es una buena cosa. Quiero decir, yo todavía siento que la muerte no es... lo que me merezco, pero he estado esperando que llegue sólo un poco. Yo sólo...-
—Kurt…-
—Y ahora lo estás haciendo muy difícil.- No tenía idea de lo que quería más. Todo estaba revuelto y nada tenía sentido. Así que se dividió a la mitad: una mano de él sólo quería que todo esto termine, pero por otro lado quería mantener los brazos de Blaine a su alrededor. -Traté de matarme una vez.-
—Lo sé.-
—No, no —dijo Kurt. -Antes. De vuelta a casa. Estuve tan cerca.-
—¿Qué te detuvo?-
—…Y desde entonces me arrepiento de no haberlo hecho. Así muchas vidas se habrían salvado.-
Unos brazos fuertes rodearon su cintura y Kurt no podía encontrar algo en sí mismo para poder alejarse. -Me alegro de que no lo hicieras.- murmuró Blaine. -Nunca te habría conocido.-
—¡Y qué! ¿Eso significa más para ti que la vida?-
Blaine vaciló. -Sabes que no es...- No terminó la frase, pero él no tenía por qué, no habría sonado más convincente de todos modos.

FLASH BACK

-¿No te parece que suena un poco... ? Lo siento, pero no hay manera de que…-
-Por favor.-
-No lo sé...-
-Si algo sale mal, digamos que yo te amenacé.-

Mayo

El área de la oficina estaba en silencio excepto por el constante ritmo muerto de alguien tocando en un teclado de vez en cuando. Todos en la sala fingían estar trabajando a escondidas mientras miraban a Blaine de vez en cuando. Nadie tenía la menor idea de qué decir, sólo estaban esperando por él, para explotar, gritar o llorar, o cualquier cosa realmente. Pero él estaba allí sentado, trabajando, trabajando como si nada hubiera cambiado.
Pero algo había cambiado y todos lo sabían. Nadie, hasta donde Puck estaba consciente, sabía exactamente hasta dónde había llegado Blaine con el prisionero 815, pero todos tenían sus sospechas, incluso Puck. Había ido mucho más allá de lo que era apropiado, eso era seguro, y cualquiera que haya visto la manera en que Blaine miraba al prisionero podía darse cuenta. Puck le había molestado sobre el amor y no fue hasta ahora que realmente se dio cuenta de lo que eso significaba. No tenía la menor idea de cómo Blaine aún se mantenía en pie.
El humor de Blaine era definitivamente extraño. Una cosa era ser fuerte, pero simplemente ignorar el problema era una cosa completamente diferente. Algo más estaba sucediendo, Puck estaba seguro de ello. Él había intentado pedir a Sebastián por ello desde que se dio cuenta que ahora pasaba más tiempo con Blaine, pero le había dicho que enfoque su mente en sus propios asuntos. Por lo menos había algo que no había cambiado por aquí.
Así como Puck miró a Blaine otra vez para tratar de leer su lenguaje corporal (algo en lo que nunca había sido bueno, pero ¿por qué no intentarlo?), Sebastián entró en la habitación. Él envió una mirada hacia Blaine y éste se puso en pie. Los dos se escabulleron del cuarto, susurrando con urgencia uno al otro.
Puck frunció el ceño. Odiaba quedarse fuera, odiaba no saber lo que estaba pasando, sobre todo si se trataba de algo interesante. Qué estaba pasando para hacer que los dos pasaran el rato juntos. A Blaine ni siquiera le agradaba Sebastián. Y Sebastián pensaba que Blaine era un idiota.
El turno de Puck poco a poco llegó a su fin y él se levantó de su escritorio con un bostezo, con la espalda apareciendo en su lugar después de haber estado sentado por mucho tiempo. Entró en el vestidor y casi se estrelló contra Blaine, que estaba en su camino de salida.
-Hey.- dijo Puck asintiendo con la cabeza hacia él, y pasó junto a él en la habitación.
-Hey.- hizo eco Blaine y permaneció revoloteando por la puerta hasta que le preguntó. -¿Puedo tomar un paseo contigo a casa?-
Puck se volvió hacia él, perplejo a la solicitud. –Claro- dijo, parpadeando. -¿Qué le pasó a tu auto, por cierto? No te estrellaste ni nada, ¿verdad?-
-Oh, lo vendí.- dijo Blaine, moviendo la mano como si no fuera gran cosa.
-¿Lo vendiste?.- Puck casi gritó, asombrado. -Pero... ¿estás loco? ¡Esa cosa era jodidamente fantástica! ¿Qué quieres decir con que lo vendiste?-
Blaine se encogió de hombro. -¿Necesito un coche tan grande como ese?- Hizo una pausa. -Como sea, ¿entonces puedo ir contigo?-
—Sí, por supuesto —dijo Puck, sin ser capaz de dejar de lado la expresión de asombro en su rostro. No podía creer que Blaine había vendido su impresionante coche. Podía haberle dicho al menos que lo estaba vendiendo, quizá podría haberlo comprado él.
-¿Hay algo más que estés pensando en vender mientras estás en eso?.- Preguntó Puck mientras salían de la estación un par de minutos más tarde. -Sólo para saber. Si estás vendiendo tu apartamento puede ser que lo quiera si es más grande que el mío.-
Sólo estaba bromeando, así que fue por eso que se sorprendió cuando Blaine dijo. -No sé, tal vez.-
Puck se lo quedó mirando con la boca abierta, pero sólo se limitó a sacudir la cabeza y abrió el coche, así ambos podrían entrar. Supuso que no era extraño que Blaine estuviera considerando la venta de su apartamento. Probablemente, iba a dejar su trabajo cuando todo esto terminara y regresaría a Westerville, o a algún lugar completamente distinto. Puck no lo culpó por querer empezar de nuevo.
—Apuesto a que tienes un montón de dinero por ese coche.- dijo Puck cuando puso en marcha su auto. Era un pedazo de mierda, a veces tenía que sacudirlo al conducir, o cuando hacía demasiado frío se negaba a arrancar.
—Sí, de hecho.- dijo Blaine, se colocó el cinturón de seguridad y miró por la ventana, poniendo fin a la conversación con eso.
Puck quería preguntar más. No sólo sobre eso, sino sobre todo. Sobre 815, sobre el caso, acerca de lo que fuera que estaba pasando entre ellos, pero algo en la cara de Blaine lo hizo tragar cualquier pregunta que había estado acechando en su garganta. Se podría decir que él no conseguiría ninguna respuesta de Blaine de todos modos.
En su lugar se encargó de dirigir la conversación hacia un terreno ligeramente más seguro. -¿Cómo planeas ir y venir del trabajo todos los días?-
Blaine se encogió de hombros. -Hay autobuses.-
—No hay muchos autobuses, hay una brecha enorme entre cada uno y…-
—Es suficiente.-
—De acuerdo —dijo Puck lentamente, pensando un momento en que la espontaneidad y la impulsividad son síntomas de... algo. Algo grave, probablemente, pero no podía recordar qué. Miró a Blaine rápidamente antes de mirar de nuevo a la carretera. Si Blaine iba a romperse él quería estar allí para verlo. -¿Cuándo irás de vacaciones de verano, entonces?-
—No iré.-
Puck lo miró de nuevo con una ceja levantada. -¿Tú no irás? ¿Es en serio? ¿Se te permite hacer eso? Yo tengo dos semanas en agosto.-
—Eso está bien. Pero no, yo no voy. Hice un arreglo.-
—... Okey.-

FLASH BACK

—¿Entonces lo harás?
—Yo... Está bien. De acuerdo. Bien. Veré lo que puedo hacer. Sin embargo no te prometo nada. Lo siento.-
Un suspiro.

-No, lo entiendo.-

Mediados de mayo

Kurt se despertó con dos golpes rápidos en la puerta y el revelador tintineo de las llaves que se insertaron en las ranuras de ésta.
—Enciende el televisor.- dijo Blaine y Kurt se sentó lentamente, bostezando.
—¿Qué hora es?.- Preguntó. -¿Qué estás haciendo aquí a estas horas?-
—No es tan tarde.- dijo Blaine mientras se acercaba al interior, cerrando la puerta detrás de sí. -Son las once o algo así. Pero enciende la TV. Ahora.-
—Por Dios, está bien.- dijo Kurt, se levantó, se acercó al televisor y lo encendió. -¿En qué canal?—preguntó, al hacer clic a través de algunos al azar y Blaine suspiró con impaciencia antes de arrebatarle el control remoto fuera de su mano y pasándolo a su pierna izquierda. Kurt lo miró con una ceja levantada. No le hizo gracia, pero volvió su atención a la pantalla de televisión.
—Yay, noticias.- dijo secamente y miró de nuevo a Blaine. -¿Crees que he empezado a preocuparme por lo que pasa en el mundo? Sólo hay tragedia de todas maneras…-
—…"Donde la gente está protestando en contra de la sentencia dada a Kurt Hummel, un joven de 21 años de edad, quien hace cinco años fue arrestado por asesinato. Estas personas que se ven detrás de mí ahora se han reunido frente a la casa del juez, alegando que la sentencia de muerte es injusta…"-
Las piernas de Kurt flaquearon y cayó en una silla.
La cámara se apoderó de la multitud, algunos quemaban banderas y carteles, mientras que otros sólo gritaban. Los carteles decían un montón de cosas diferentes, aunque la mayoría estaba en la misma leyenda de: "Salven a Kurt Hummel" "Libertad para 815" o "¡Justicia!"
—Tenemos uno de los manifestantes con nosotros aquí.- continuó la periodista y la cámara se acercó un poco y reveló a una mujer joven de pie junto a ella. -Estoy segura de que muchos de los espectadores quieren saber, ¿por qué exactamente estás protestando?-
La mujer asintió con la cabeza. -Bueno, no es de extrañarse teniendo en cuenta que es ilegal disponer de las personas que están mentalmente inestables, ya que cometió el crimen en un estado de trance.-
—¿Sabe si alguna vez fue oficialmente declarado demente?-
—Sí, su psicólogo criminal claramente dijo que no era él mismo y eso debería ser suficiente para que cualquiera pueda entender que este joven no merece morir por sus crímenes, no importa lo horrible que haya sido. Lo que el tribunal ha hecho es ilegal, pero esto ocurre mucho más a menudo de lo que pensamos. Lo que pasa es que algunas personas son demasiado orgullosas y tercas para admitir que están equivocados. Esa es la ley para ti.-
—¿Cómo has investigado tanto de este caso?-
—Leí un artículo anónimo en el periódico hace un par de semanas y me decidí a hacer una petición de firmas para ver cuántos estarían de acuerdo conmigo y antes de darme cuenta, ya estábamos todos. Es una lástima, es tan joven. Podría haber tenido una vida más adelante si él consigue la ayuda adecuada.-
La imagen de la pantalla cambió a una visión general de los manifestantes, cantando algo que Kurt no podía comprender porque sus oídos zumbaban. Apretó el botón de apagado del mando a distancia y la habitación se quedó en un silencio total.
—¿Qué hiciste?.- Preguntó Kurt, con los ojos pegados a la pantalla.
—Eso fue genial, ¿no?-
—Genial.- repitió Kurt aturdido. Se puso de pie, sintiendo un estremecimiento en sus articulaciones por el esfuerzo. Sus ojos estaban fijos en el suelo cuando dijo. -Cuando vuelva será mejor que te hayas ido.-
—¿Qué? ¿a dónde vas?-
—¡A la maldita luna de mierda!.- espetó Kurt antes de escapar al cuarto de baño y cerrar la puerta tras de sí.
Se apoyó en la puerta, su mente corriendo a mil por hora al mismo tiempo sintiéndose completamente en blanco. Sabía que Blaine tenía buenas intenciones, por eso le había pedido que se marchara antes de que explotara todo su cuerpo. Blaine tenía buenas intenciones, pero él era un idiota. Un estúpido idiota. Y Blaine podría ser estúpido, pero Kurt no lo era. Sabía que tenía que haber sido Blaine, que había escrito ese artículo en el periódico. ¿Qué creía que estaba haciendo? Hacer que la gente haga cosas de ese estilo sólo porque creyó que no se merecía aquella sentencia. Eso no estaba bien. ¿Qué estaban pensando?
No necesitaba la simpatía al azar de buenos samaritanos que pensaban que estaban en una misión santa.
Al otro lado de la puerta, escuchó los pasos de Blaine acercándose.
—Kurt—dijo tentativamente—. Sabes que estoy tratando de…-
—Alto —dijo Kurt. -Hablaba en serio cuando te pedí que te marcharas porque no quiero enojarme contigo en este momento y si dices una palabra más lo haré, y no va a ser bonito. Sólo tienes que irte.-
Blaine suspiró, pero hizo lo que le pidió y lo dejó solo. Kurt pudo oír la cerradura de la celda y cómo caminaba por el pasillo. Hasta el sonido de sus pasos parecía triste y decepcionado. Algo tiró con fuerza el pecho de Kurt.
Al ver que ya no podía escuchar los pasos de Blaine, Kurt se deslizó por la pared hasta caer al suelo. ¿En qué estaba pensando la gente? Como si su protesta haría cambiar de opinión a cualquier persona. A nadie le importaba si vivía o moría, sólo querían tener algo qué hacer. Kurt no quería que ninguno de ellos escarbara en su vida y ciertamente no quería a más personas fingiendo comprensión.
Había pensado que Blaine y su "no nos vamos a centrar en ello" estaba funcionando bien, pero al parecer Blaine sí se ha centrado en ello, justo detrás de sus espaldas. Blaine constantemente lo lanzaba varios pasos atrás cuando había logrado arrastrarse hacia adelante un poco. Kurt estaba harto.
Apretó sus manos temblorosas contra sus muslos y trató de respirar lentamente como Anne le dijo que hiciera cuando se sentía así. Cerró los ojos y dejó caer la cabeza contra la pared.
Pero a pesar de controlar su respiración, su nivel de cólera seguía aumentando. Su pecho estaba sordo, el monstruo estaba arañando su jaula corriendo y golpeando su cuerpo contra las paredes. Kurt quería gritar simplemente para aliviar un poco la presión.
—Alto.- dijo en voz alta, negándose a gritar. Se golpeó la cabeza contra las baldosas duras detrás de él hasta que sus ojos comenzaron a nadar por el dolor. Has controlado toda mi vida, pensó con una súbita oleada de ira dirigida hacia el monstruo, y sus manos se apretaron en puños.
Basta. Basta. Cállate.
El último golpe de su cabeza contra las baldosas lo hizo gemir de dolor y agradeció a la inconsciencia que se coló en él tirando de él en la oscuridad, salvándolo de sí mismo.

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—¿Qué demonios es esto?- Blaine parecía un poco avergonzado, apretó la mano de Kurt en torno a lo que acababa de poner en su palma. -Es una pelota anti-estrés.- explicó -Tú... no sé, se supone que la aprietas cuando te enojas o te sientes estresado.-
—Entonces cada vez que sienta ganas de patearte la cara ¿sólo debo apretar una pelota?-
Blaine rodó los ojos. -Eres tan dramático.-
—No, lo digo en serio— dijo secamente.
Blaine lo miró por un momento y decidió no hacer un comentario más.
—Bueno— dijo Kurt -Gracias, supongo. La cara sonriente en la pelota es un poco… demasiado, de hecho— dijo, sosteniéndola en alto para ver a Blaine con una ceja levantada. Blaine sólo le sonrió. -Si quieres que apriete bolas, tengo algunas sugerencias demás…-
—No— dijo Blaine antes de que pudiera terminar la frase. -Ni se te ocurra hablar de eso.-
—De todas formas dirías que no.-
Blaine posó sus ojos en él de nuevo. Si no hubiera sido por los acontecimientos que tuvieron lugar ayer por la noche, Kurt habría sentido como si estuvieran volviendo a caer a los viejos tiempos. No era real, sin embargo, actuaban así para evitar hablar de ello. Las palabras "tratar es difícil" fueron escritas por todas partes en los dos, pero de cualquier manera el elefante en la habitación permaneció siendo ignorado.
—De todos modos— dijo Blaine con una sonrisa divertida y asintió con la cabeza hacia abajo en la pelota de estrés sonriendo hacia ella en la mano de Kurt, -La vi y pensé en ti.-
—Sí, porque soy el señor de la risa— dijo Kurt, girando la bola sonriente a su alrededor.
—Deberías serlo.-
—Ugh— Kurt tiró la bola hacia la cama. Eso era todo, no podía hacerlo. -Tenemos que hablar de lo de anoche.-
Blaine tragó, pero al parecer lo estaba esperando. Él no había querido traer el tema por sí mismo y en su lugar había esperado que Kurt lo sacara primero. -Está bien.-
Kurt se echó hacia atrás en su silla y se chupó el labio inferior antes de decir. -Hay que parar. Yo... Soy consciente de que lo intentas y sé que tus intenciones son buenas, pero te pido que no lo hagas más. No pierdas tiempo en eso.- Pasa el tiempo en nosotros.
—No puedo dejar que te vayas— dijo con un pequeño ceño entre las cejas. -¿Qué hay de malo en intentarlo si no hace daño a nadie?-
Sus ojos se encontraron durante un largo momento y las palabras "me estás lastimando" permanecieron sin decir, como tantas otras cosas que sonaban en torno a la cabeza de Kurt.
—Porque estás en negación— dijo Kurt finalmente, rompiendo el contacto visual. -No se puede hacer nada. Lo único que puedes hacer es... simplemente...- Quédate conmigo hasta que haya terminado. -Yo no quiero que te pierdas en esto. No hagas nada más, no es necesario.-
—Entonces si… solo estoy diciendo que si tan sólo…— añadió rápidamente cuando Kurt le lanzó una mirada oscura. -Si alguna vez salieras, ¿no lo querrías?-
—No.-
—No lo entiendo.-
Kurt suspiró. -Yo sé que no lo entiendes— presionó su dedo índice pulgar en la esquina de sus ojos, frunciendo el ceño por un segundo, pero Blaine lo interrumpió.
—¿Estás bien?— preguntó, sonando inmediatamente preocupado.
—Estoy bien, no cambies el tema— soltó Kurt, abriendo los ojos de nuevo. Su cabeza estaba latiendo como locomotora, pero supuso que se lo merecía.
Blaine miró hacia abajo y Kurt no podía leer su expresión y ver lo que estaba pensando. No tenía ni idea de si lo que estaba diciendo en realidad estaba llegando a él o si sólo le entró por un oído y salió por el otro.
—Por favor, escúchame— dijo, consciente de lo patético que sonaba con un tono de voz como este pero no sabía cómo convencer a Blaine que era lo mejor, que esto era lo que quería decir.

-Yo no quiero que continúes haciendo esto, no es bueno para ninguno de nosotros. No me gusta lo que te estás haciendo.-
Blaine tragó saliva y, aunque tenía los ojos bajos, Kurt pudo ver que las lágrimas se habían reunido en ellos. Finalmente, después de tomarse unos segundos, Blaine asintió. Su cabeza apenas se movió, pero al menos era un movimiento de cabeza.
Kurt no tenía nada más que decir, lo único que podía hacer era confiar en él. Confiar en que lo consiguió, que no haría nada para poner en peligro su confianza de nuevo.
—Está bien— dijo Kurt y Blaine lo miró con ojos inundados, -Confío en ti— dijo, asegurándose de que Blaine viera que hablaba en serio. El hecho de que Blaine lo había ablandado no significaba que había olvidado cómo hacer para que la gente haga lo que él quería que hicieran.
Blaine lo miró fijamente, sus ojos se movían entre los suyos con tanta tristeza que era difícil para Kurt mantener el contacto, pero luego Blaine asintió de nuevo. -Ni siquiera tengo una foto tuya—murmuró entrecortadamente.
—Lo que es bueno— dijo Kurt a la vez, aunque había una puñalada en su pecho que se repetía varias veces. -Así me olvidarás más rápido.-
Blaine negó con la cabeza. -No, creo que nunca podré olvidarte.-
Kurt miró hacia abajo. -No puedo recordar cómo lucía mi madre- dijo con sinceridad. -Quiero decir, sé que ella tenía el pelo rubio y que era delgada. Pero... no. Ni siquiera puedo recordar su voz.-
Blaine no parecía tranquilo en absoluto a lo que Kurt le estaba diciendo. Él bajó la cabeza, cerró los ojos con los puños fuertemente cerrados alrededor de la tela de sus pantalones.
Kurt maldijo interiormente antes de levantarse. Se acercó a donde estaba sentado Blaine y tiró de él hacia arriba envolviendo sus brazos alrededor de él. Sentía extraño al hacer algo como esto, pero cuando los brazos de Blaine se apretaron alrededor de él con tanta fuerza que apenas podía respirar, sabía que había hecho lo correcto.
—Ganaste peso— dijo Blaine un poco después con la voz gruesa, con sus manos acariciando arriba y abajo la espalda de Kurt.
Kurt se rio un poco.- ¿Gracias?-
—Es bueno. Tienes buen aspecto— Blaine tiró la cabeza de Kurt hacia atrás para mirarlo a los ojos. -Eres tan hermoso.-
Kurt desvió la mirada, tragando saliva. De pronto el abrazo se sintió demasiado apretado así que dio un pequeño paso hacia atrás, obligando a Blaine a aflojar su control sobre él.
—Kurt, yo...-
Kurt se aclaró la garganta y salió de sus brazos por completo, con una sensación de pánico acercándose a él. -Tenemos que hacer algo— dijo él, tirando de las puntas de su cabello. -Deshazte de ese estado de ánimo depresivo. ¿No te parece?-
Blaine suspiró y un destello de decepción cruzó por sus ojos, pero asintió.

-Sí. Está bien.-

FLASH BACK

-¿Qué es lo que él piensa de esto?-
-Él no sabe.-
-¿Qué?-

Junio

—¿Estás seguro que no necesitas tomarte un tiempo libre?.
Puck levantó la vista cuando Finn le pidió a Blaine lo que todo el mundo había estado pensando, pero no se habían atrevido a sugerir. Blaine suele morder a quien le pregunta eso.
—Sí.- dijo Puck, respaldando a su amigo. -No te ves con ánimo. Podrías tomarte un tiempo libre, y, ya sabes, puedes visitarnos.-
—No- dijo Blaine bruscamente cuando tocó algo en su ordenador, con los ojos fijos en la pantalla. -Estoy bien.-
Puck y Finn compartieron una mirada de preocupación. Hoy era el día que originalmente 815 tenía que haber recibido la inyección letal antes de que le hubieran dado los tres meses adicionales. Tenía que hacer algo por Blaine.
- Blaine.- dijo Finn y rodó su silla de la computadora un poco más al escritorio de Blaine.

–Está bien que estés molesto. No puedo ser tu mejor apoyo, pero no le desearía a nadie lo que te está pasando ahora mismo.- detrás de él, Puck asintió con la cabeza a pesar de que Blaine estaba demasiado ocupado mirando su pantalla. -Aquí todos somos amigos— finalizó Finn y eso provocó a Blaine un tic en el ojo. Él se volvió hacia ellos.
—¿Amigos?— preguntó con incredulidad. -Ustedes no son mis amigos— espetó. -Nunca lo han sido. Tú, —se dirigió a Puck. -Sabías por antigüedad que él estaba en el corredor de la muerte y tu excusa de por qué no me lo dijiste es patética. Y todos sabían el mal que estaba haciendo cuando me fui, pero aún así ninguno de ustedes realmente trató de decirme nada, o que regresara. Así que lo siento si no estaré derramando todos mis sentimientos y sollozando en cualquiera de sus brazos en un corto plazo.-
Puck y Finn se miraron de nuevo, esta vez culpables, y ambos se retiraron en silencio de nuevo a su trabajo.
Puck sabía que Blaine estaba loco, pero había creído que estaban bien de nuevo. Al parecer no era así. Podía ver por qué Blaine no lo había perdonado. No se había dado cuenta de lo importante que era para él 815 en ese entonces. Si era honesto consigo mismo, no había pensado que ocurría demasiado a menudo. Él no se había dado cuenta hasta que Blaine regresó de Puck y se había ido realmente tan lejos como para desarrollar sentimientos por el prisionero. Cómo pasó fue mucho más allá de la comprensión de Puck. Pero así era.
Los tres volvieron a trabajar silenciosamente en sus equipos y no pasó nada hasta que se abrió la puerta media hora más tarde y Sebastián entró, su pelo mojado y goteando desde el exterior la lluvia.
—Blaine.- dijo con sencillez y tiró de su cabeza hacia atrás como una señal para que Blaine fuera con él. Sostenía algo detrás de su espalda y Puck se movió hacia un lado para verlo, pero Sebastián lo sorprendió y se volvió hacia un ángulo de tal manera que ni siquiera podía echar un vistazo. Puck frunció el ceño.
Blaine se levantó y siguió a Sebastián sin que ninguno de ellos pronunciara una sola palabra.
—¿Soy sólo yo, o eso fue extraño?— dijo Finn una vez que la puerta se cerró con un suave clic. -Ellos ni siquiera se agradan el uno al otro.-
Puck asintió con la cabeza y se echó hacia atrás, cruzando los brazos sobre el pecho. -Esta es la segunda vez que esto ha sucedido. Están tramando algo. ¿Has visto que la campaña de Blaine empezó? Es una locura, la gente está realmente marchando por las calles y esas cosas. Quiero decir, estoy de acuerdo que es injusto, pero nada puede hacerse al respecto. Es tarde.-
Finn asintió. -Tendrá algo que ver con eso, supongo. Está empezando a ser un poco preocupante. Es como una obsesión o algo así.-
—Mientras ellos no hagan que esas personas corran por la estación para protestar entonces creo que vamos a estar bien— dijo Puck riendo al imaginarlo y Finn resopló también.
—No creo que tengamos que preocuparnos por eso— dijo, y se volvió hacia su ordenador. -Pero tienes razón, deberíamos preocuparnos por Blaine, no me gusta esa cosa negativa que parece estar pensando.-
—¿Anne no ha estado hablando con él?-
—Un par de veces a la semana, creo.-
Puck tarareó y se rascó la nariz. -No es que se pueda hacer mucho ahora, ¿verdad?-
Finn sacudió la cabeza. -Creo que ellos van a hacerlo justo antes de su cumpleaños, después de las vacaciones de verano.-
—Mierda, eso es duro. ¿Cuándo es eso?-
—A principios de septiembre, ¿no es así?-
—Mierda.-
—Sí.-

Los dos miraron a la puerta, Blaine acababa de desaparecer entre suspiros igualmente pesados.

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—Yo iba a morir hoy.-
Blaine tragó. -Mejor no hablemos de eso.-
Kurt suspiró y hundió la nariz en el cuello de Blaine, respirando su olor, preguntándose cómo sería cuando se haya ido. ¿Simplemente... simplemente no existiría? ¿O iría a algún otro sitio? ¿Infierno? ¿No existiría más?
—Tienes razón— dijo finalmente, y levantó la cabeza, la nariz rozando el uno al otro y los brazos de Blaine se apretaron alrededor de su cintura, tirando de él con más fuerza hacia él cuando Kurt se sentó a horcajadas sobre su regazo.

-No tenemos que hablar.- Juntó sus narices un par de veces más antes de inclinar la cabeza hacia un lado y apretar sus labios contra los suyos, gimiendo suavemente cuando Kurt le devolvió el beso a la vez como si hubiera sabido que iba a venir.
Se movió un poco en su regazo, se apretó aún más y tiró de los rizos de Blaine, mientras sus manos cálidas se colaron hasta la parte posterior de la camisa de Kurt, sus largos dedos abanicando sobre su piel.
Sus labios se encontraron en una serie de pequeños besos, aunque profundos. Una de las manos de Kurt se colocó en la cintura de Blaine mientras que la otra estaba enroscada alrededor de su cuello y su cabeza cayó hacia adelante un poco cuando Blaine empezó a arrastrar sus besos debajo de su mandíbula y el cuello. Sus labios ligeramente abiertos rozaron la oreja de Blaine cuando él jadeó suavemente, meciéndose contra él inconscientemente.

-A-ahh…Kurt.- Gimió Blaine. En aquel momento se oyó una maldición fuerte desde el exterior de la puerta y el sonido de un agudo tintineo de unas llaves que cayeron al suelo. Kurt salió volando de Blaine a la vez, limpiándose los labios con el dorso de la mano, retrocediendo tan lejos como pudo sin chocar con nada. Ambos se quedaron mirando la puerta con los ojos muy abiertos, pero no podían ver quién era, porque se había agachado a recoger las llaves perdidas.
—¡Qué!.- Kurt gritó justo cuando la persona se levantó, con una mano sobre los ojos.
—Umm…- comenzó Sebastián torpemente, cambiando de pie, aclarándose la garganta. -Están, uh, ¿presentables?-

Kurt miró a Blaine, que en toda su cara había un rubor y él apretó los dientes. –Sí.- dijo entre dientes, al no ver ningún sentido al tratar de mentir acerca de lo que habían estado haciendo al ser sorprendidos en flagrante delito.
—Entonces…— Sebastián retiró su mano, pero siguió negándose a mirar a la celda. Miró hacia el pasillo, con las orejas de un color rojo brillante. -Está bien, um— Él negó con la cabeza, claramente tratando de deshacerse de todas las imágenes que estaban en su cabeza.

-Estaba a punto de decir que, eh, hay um... Yo, eh... Basta con mirar afuera.-
—¿Qué?— Preguntó Kurt. -Deja de joder murmurando como un retardado.-
Sebastián se puso tenso. -Dije que miren afuera de la ventana.-
Suspirando, Kurt se dirigió hacia la ventana y tiró de las cortinas, pero las volvió a cerrar de inmediato, dando varios pasos hacia atrás.

-¡Mierda!- -Él se dio la vuelta hacia Blaine. -¡Tú prometiste parar!-
—¡No he hecho nada!-
—Eso,— gritó Kurt, señalando a la ventana —No se ve como "no he hecho nada" ¡para mí!-
Blaine lo miró, pero se acercó a la ventana y miró a través de las cortinas. -Mierda— murmuró y las volvió a cerrar. -Kurt, yo no hice esto— dijo él, y se volvió hacia Kurt, -Por favor, créeme.-
Kurt no dijo nada.
—Me dijiste que no involucrara a más personas— dijo Blaine. -Yo no tengo nada que ver con esto, Lo ju…-
—Chicos— Interrumpió Sebastián y esta vez él estaba mirando a través de los barrotes. -Lo han hecho ellos mismos. Es una marcha o algo así.-
—Oh, oh, esto es genial— dijo Kurt chorreando sarcasmo, y se dejó caer en una silla. -Fantástico—No miró a Blaine, pero podía sentir sus ojos en él, podía sentir su desesperada necesidad de decir algo. -No importa— dijo dirigiéndose a Blaine. -Yo estoy por encima de eso, está bien. Si eso es lo que quieren pueden hacerlo, me da igual.-
—Les diré que se larguen- dijo Blaine, y comenzó a hacer su camino hacia la puerta.
—No, Dios, te meterás en problemas— dijo Kurt. -Habría una pelea y arruinarías la cámara de alguien y todo el mundo acabaría en la cárcel, y no, que carajo. Eso sólo traería más atención hacia mí y a ti. Nosotros— siseó entre dientes, aunque en realidad no era necesario, Sebastián ya sabía lo que estaba pasando entre ellos y era el único que lo conocía desde el principio.
Blaine vaciló. -¿Estás seguro? Si un policía les dice que retrocedan probablemente lo harán.-
—Oh, ya hay gente ahí fuera que tratan de alejarlos— dijo Sebastián, aun flotando torpemente. -Es por eso que quería que lo vieras ahora, antes de que se hayan ido.-
—Qué considerado de tu parte— espetó Kurt y Sebastián miró hacia otro lado a la vez.
—Mira, yo voy a ir de todos modos— dijo Blaine. -Relájate— añadió rápidamente. -Yo no iré por ahí. Pero creo que el jefe quisiera una explicación de todo esto y probablemente debería ser yo quien se lo diga.-
Kurt sonrió un poco. -Buena suerte con eso.-
Blaine hizo una mueca y Kurt podía ver que se estaba debatiendo sobre la conveniencia o no de darle un beso, pero al final decidió no hacerlo y se limitó a sonreír antes de desaparecer detrás de la puerta. Cuando Blaine lo encerró, Kurt oyó a Sebastián murmurando. -Así que... parecía sacado de una película porno.-
—Cállate— susurró Blaine y Kurt no pudo evitarlo.
—Ves un montón de porno de cárcel, ¿verdad?-
—Fuera de línea, Kurt —dijo Blaine, pero no había diversión en su tono y Kurt pudo escucharlo reír cuando los dos agentes caminaron por el pasillo.

FLASH BACK

—Gracias. Muchas gracias.-
—No me lo agradezcas todavía. Y aún sigo pensando que has perdido la cabeza.-

¡Hasta aquí el capítulo 46! ¿Les gusto? Espero que si 3

Bueno Prisioners no sé si estén enterados todos ustedes pero después de BMTL tomaré un pequeño descanso en FF para luego volver con un nuevo mini fic titulado "Segunda Oportunidad" (Second Chance) que sé que les gustará =D

Okey, Okey… solo nos quedan dos capítulos más y debido a eso estas dos últimas actualizaciones serán SORPRESA, así que estén muy al pendientes ¿va?

Nos estamos leyendo =) los quiero mucho mucho mucho!

Espero sus comentarios 3