Tadaima minna! Aquí esta finalmente otro capitulo… las dejo de una vez, nos leemos mas abajo cuídense y espero que lo disfruten, fue echo con amor. Besos a mis hijos, los quiero aunque me vuelvan loca…. _

** Pensamiento **

- (cambio de escena)

*+* Recuerdo*+*

Conciencia

"Escritos a mano"

Cáp. 2: ¿Tomodachis?... Tal vez... El regreso de mi tormento.

"Dime... ¿Que ves cuando me miras?, ¿Puedes ver tras mi fachada?, ¿Puedes sentir mi dolor?, ¿Puedes sentir mi angustia?, ¿Puedes ver mis miedos?... Entonces dime, dime lo que ves, el dolor y el tiempo me han puesto un velo ¿No puedo verme o ya no me encuentro?, ¿quien soy?

Makimachi Misao…"

**¡Llueve, prístinas gotas caen desde el cielo, mojando a la tierra, purificando, lavando expiando los pecados que cometemos a diarios, pecados pequeños, pecados mas grandes pero pecados al fin, miro embelezada las gotas caer, y siento que esas gotas son las lagrimas que llevo por dentro, el dolor que carcome mi alma, las lagrimas que me niego a derramar, por que simplemente no dejamos de sentir?, por que simplemente no podemos vivir sin sentir y no podemos sentir sin vivir, todo va de l mano en este circulo cósmico… yo diría mas bien que es un circulo vicioso, entonces que propósito cumplo yo? Que existo, pero no vivo?, que respiro, pero me niego a sentir?, no a sentir en realidad, solo un sentimiento esta arraigado en mi, y es el odio que siento hacia "el", pero la justicia siempre llega, no en vano he perdido mi alma en el proceso si, caí pero me levante, si creí, pero vi la verdad, si llore hasta quedarme seca, si perdí a quien era, pero ahora soy mas fuerte, si perdí mi alma, pero el perderá mas que la suya, el tomo mi alma, pero yo tomare su vida, la justicia se encargara de que el pague con sangre lo que me a hecho… lo que nos a hecho a todos, por que solo yo no he sufrido por su causa!…**

- ¡Ohayo Gosamaizu Misao-san!... - Saludo Kaoru aquella mañana, bajando las escaleras y encontrándose con Misao

- Ohayo... - Contesto esta bajando con maletín de cuero en mano, vestida de traje ejecutivo un conjunto de Chaqueta y pantalones azul marino y una camisa blanco perla, que la hacían ver antinaturalmente mas seria.

-¡Tiene trabajo según veo!.. Espero que le valla muy bien!- Comento un poco decepcionada, desde que había llegado a aquella casa casi no convivía con Misao, y ella realmente quería hacerse su amiga. -¡Misao-san!... la esperaremos para almorzar!- anuncio alegremente esforzándose para ampararse solo con ese único contacto ineludible.

- Iie. No se si pueda... –Contesto la aludida lacónicamente.

- ¡Esta bien!- suspiro Kaoru decepcionada. Bajando la mirada en señal de derrota, Misao pudo sentir el cambio en el ambiente y se volvió, para encontrase con una Kaoru opacada, nada que ver con la genuina alegría que había visto cuando empezó a bajar las escaleras.

-¿Se siente bien?- Pregunto Misao mirándola por un segundo antes de emprender su camino.

-¡H… Hai!.. ¡Yo solo!.. ¡Quería!...- balbuceo Kaoru penosamente, tratando de dar alguna excusa valida para su cambio de humor.

- llamare para avisar...- La corto secamente antes de que la puerta de la casa se cerrara con un golpe seco tras ella * dios... como me cuesta tratar con las personas... * pensaba mientras Shiro le habría la puerta de la limosina.

- ¿llamara?...- dijo Confundida durante unos segundos antes de que el significado entrara en su cerebro – ¡Llamara!, ¡ella llamara realmente! - soltó alegremente terminado de bajar los escalones de dos en dos con una sonrisa brillante de oreja a oreja.

-¡Mou!... Odio cuando sale a trabajar los fines de semana!- Gruño Omasu sin ocultar su mal humor, dando vueltas por la cocina con una enorme tasa de café en las manos y el ceño fruncido.

- ¿Que hace una joven de 20 años trabajando los Sábados?- Concordó Okon molesta, con una tostada en la boca.

- ¡Ohayo minna!- Saludo Kaoru Con alegría entrando a la cocina.

- ¡Ohayo Kaoru-san!- Contestaron las mujeres dejando de lado el mal humor.

- ¿Saben donde esta Aoshi-chan?...- pregunto, mirando de lado a lado, como esperando encontrarlo detrás de algún estante para gastarle alguna broma, ¿total? no seria la primera vez.

- ¡Si!.. Dijo que estaría en el jardín trasero!- Contesto Okon dedicándole una serena sonrisa.

- ¡Pues allá voy!- dijo alegremente esbozando una sonrisa.

- ¿Y no piensas comer nada? – Dijo Omasu preocupada, mirándola casi amenazadoramente.

-¡sip!- dijo Kaoru abriendo la nevera y sacando una jarra de jugo de naranja y sirviéndose un vaso.

-¿Eso es todo?.. ¡Iie! ¡Les preparare algo para ti y Aoshi-san!, ¡Vete al jardín ve!- Dijo Okon poniendo con Omasu a prepara algo para ellos, no sin antes hacerle un ademán de que se fuera.

-¡Hai, me corren!...- Dijo sonriendo con guasa antes de salir corriendo hacia el jardín trasero.

En los pasillos de las sede principal de Digi-Services C.A. Los pocos empleados que habían trabajando ese fin de semana se removían incómodos en sus cubículos lanzándose miradas furtivas preguntándose cuando irrumpiría allí la "Jefa", todos en la empresa le respetaban, a su corta edad, se había ganado a todo mundo en cuanto a negocios se refería, ella era la mejor, no en vano la había estado asesorando Nenji Kenshiwajaki, uno de los empresarios que se daba la mano con la "Jefa" en cuanto a negocios y fortuna se refería, sin olvidar por supuesto, el echo de que su padre fue uno de los mejores empresarios que se jugaba el puesto de el "mejor" con Okina-sama ( como el insistía en ser llamado), justo las 8:00, las puertas del ascensor se abrieron como todos los Lunes, Miércoles y Sábados, cuando la "jefa" paraba en la oficina, del ascensor donde generalmente a esa hora en otros días salía gente a borbotones, solo salieron 5 personas encabezadas por una mujer muy joven vestida en un traje de ejecutiva Azul marino, Makimachi Misao salió del ascensor sin mirara a nadie en particular, seguida muy de cerca por 4 hombres, pasaron entre los diferentes cubículos donde los pocos empleados ese día, trabajaban cumpliendo la faena, o terminando algún trabajo pendiente, Misao entro directo a la oficina del fondo, justo a lado del salón de conferencias, antes de tocar la puerta de su oficina, una mujer la abrió dejándola entrar junto a los 4 hombres que le seguían los pasos.

-¡Ohayo gozamaisu! – saludo la mujer haciendo una reverencia antes de salir cerrando la puerta tras ella.

- ¡Makimachi-sama!, en efecto Kaiwa- company, la empresa de la que le había hablado en Aizu esta en la quiebra, y la están vendiendo a precio de gallina flaca, y según lo que he investigado, no tiene deudas ni multas, ni hipotecas todo esta en regla- dijo el primer hombre, alto de aspecto recio cabello café algo desordenado.

- ¿Que opinas de la compra Shikijou-san?- contesto secamente desplazando su atención hacia el hombre corpulento que mas que ejecutivo tenia porte de físico-culturista, revisando los papeles que este le entregaba en ese instante.

-¡Pues!. Yo le aseguro que será muy buena inversión!.. - dijo este sentándose en una de las sillas dispuestas para ellos.

-¡Makimachi-sama!.. Los activos de sus negocios en Kyoto siguen subiendo considerablemente, su socio esta muy contento con los resultados! – Le informo el Hombre alto y de ojos verdes oscuros, sentándose junto a Shikijou antes de darle una carpeta llena de papeles a Misao.

-¡Himura es un buen socio Hannya.- Dijo esta pensativa pero sin dejar traslucir nada realmente.

-¡Makimachi-sama, la campaña de rescate a las casas hogares en Hookaido son un éxito, la publicidad ha aumentado así que puede contar con muy buenas ganancias, y una muy buena restauración de las casa hogares!- anuncio dándole otra carpeta con papeles y fotos del proyecto.

-¿Están seguros de ese negocio Beshimi?- Pregunto Hannya preocupado, mirando a su colega.

- ¡Esto no lo hago por negocios...-dijo secamente mirando las fotos de las casa hogares en aquel ten deplorable estado, sintiendo una rabia antigua reverter dentro de ella.

-¡Bien Makimachi-sama!.. El lunes se terminaran de afinar los detalles del centro comercial de Tomoeda, el de Aizu tiene problemas eléctricos, ya tenemos gente trabajando en ello y en Kyoto todo va muy bien- anuncio finalmente, casia aliviado de no tener nada grave que decir.

-¡Bien... asegúrate de todo y compra Kaiwa- company... Luego ya sabes lo que tienes que hacer...- dijo Misao mirando a Shikijou- Sobre la semana que viene estaré en Kyoto, así que pasare por el centro comercial y tendré unas palabras con Himura...- agrego ojeando los papeles- ¡Y en cuanto a lo de las casa hogares, que sea de la mejor calidad esa restauración... ahora, pueden retirarse, hasta le Lunes caballeros! - dijo finalmente revisando otra de los informes de sus abogados y contadores, los hombres se levantaron despidiéndose de Misao que ni se inmuto en respondes, mientras la secretaria entraba con un enorme ramo de rosas blancas.

-¡Makimachi-sama esto le acaba de llegar! -Anuncio la mujer poniendo el enorme ramo de rosas blancas sobre una de las esquinas del escritorio de Misao, esta miro las rosas sin una pisca de emoción en su níveo rostro sintiendo como la ira le subía por la garganta.

** Tengo que repetir todo dos veces ne? ... Que quieres de mi... quieres volverme loca acaso? ** - pensaba mordiendo con firmeza ella se negaba a perder los estribos, mientras tomaba la tarjeta colocada muy visiblemente, era obvio que no debía pasarlo por alto.

"Y es que aunque te lo sigas negando.. Tu eres mía... como siempre, tu eres y serás solamente Mía Misao Makimachi!"

** ¡Ni en tus mejores sueños... imbécil…** - Pensó con rabia-¡Kaizu-san!.. Retire las rosas... puede quedarse con ellas! - dijo sin darle importancia- ¡tráigame un café!. –Ordeno gélidamente, mirando a la aludida tomar las flores rápidamente y desparecer. ** No tenias que haberlas traído, en primer lugar!..** Pensó sin sentir ni un rastro de vergüenza por aterrar a su secretaria suplente, preguntándose en su fuero interno si Syuki-san extendería sus vacaciones y cuanto faltaba para su regreso, en días como aquel sentía mas deseos de retorcerle el cuello a la joven y lo mas conveniente era mantenerla al margen.

Mansión Makimachi.

-¡Espero que Misao-san venga a almorzar con nosotros!- dijo la chica alegremente, después del desayuno se habían quedado allí admirando el paisaje la casa de Misao estaba en una alejada loma de la ciudad, alejada del ruido, así que frente y alrededor de ellos podían ver una pequeña colina, que en tiempos anteriores debió haber abrigado a alguna alegre alma.

-Yo no creo que llame!. - soltó este con sinceridad-¡Ya ves que hemos pasado aquí mas un mes y ella nos sigue tratando como unos extraños?... que puedes esperar de ella?- agrego mirando el la pequeña ave a lo lejos.

-¡nada!... solo espero encontrar en ella, lo mismo que encontré en ti!- Soltó la joven mirándolo desafiándolo a responder algo que podría fácilmente atentar contra su vida.

-¡Si claro, como no!... - dijo sarcásticamente poniendo los ojos en blanco.

-¡Y tu no digas mucho!.. Eras igual de callado que ella... no puedes pensar que ha vivido cosas duras?...-dijo Mirando a Aoshi suspicazmente, algo no estaba bien con su amigo y lo sabia.

-¿Cosas duras?... ¿esta niña de mama y papá? - Dijo mirando a Kaoru fruncir el ceño antes de empezar a hablar.

-¿Y acaso crees que solo por tener dinero no sufren o sangran?- Escupió molesta, ella había sido una niña mimada y amada por sus padres, si bien nunca había tenido la opulencia monetaria que tenia Misao, ella había tenido todo lo que había querido en su momento.

-¡Ella y yo somos diferentes!... yo era callado pero no era un cubo de hielo!- soltó a la defensiva.

-¿Aaaa.. Si?... - dijo en tono burlón- y quien era aquel que pasaba interminables horas pensando en solo Kami que?... – agrego lanzándole una mirada encendida, dios sabia que le había costado mucho no volcarle la tetera hirviendo encima las primeras semanas de conocerlo.

-¡Me gusta meditar muy bien antes de actuar!. Pero no me comporto como Zombi... es tan fría y callada que puede controlar a la perfección cualquier lugar lleno de gente sin decir una sola palabra, no se como alguien puede vivir así! - agrego mirando a Kaoru, que parecía indignada con el comportamiento de Aoshi.

-¡En los años que llevo conociéndote Aoshi Shinomori, nunca pensé en escuchar tantas estupideces juntas de tu parte! –lo acuso molesta señalándolo- ni tu ni yo somos quienes para juzgar el comportamiento o las acciones de Misao-san!... después de todo, es gracias a ella que no estamos en las calles comiendo basura y durmiendo en algún parque!... - agrego mirándolo a los ojos- ¡Sus razones debe tener, para ser así.. Y no creo que estemos en posición de criticas... lo que ella necesita son amigos, amigos que la entiendan y la acepten tal cual es... así como yo te acepte a ti, siendo tan o mas cubito de hielo que ella... se que en el fondo, es una chica muy dulce! - finalizo, mirando a un muy regañado y sorprendido Aoshi.

-¡Tienes razón... me temo que estoy algo... celoso, por lo mucho que te importa ella, y mas al notar que ella ni siquiera te toma en cuenta no mejora mi opinión!.. - dijo calmándola- Aunque, en mi opinión... debe ser dulce muy en el fondo si!, pero muy en el fondo del océano pacifico... dijo una burlona conciencia - ** Tu cállate!... yo se que tiene razón, y se que en algún momento, lograre descubrir su verdadera personalidad la mujer bajo la mascara!..** pensaba molesto consigo mismo por que aunque lo sabia su misma conciencia lo burlaba con sus prejuicios sobre ella.

-¡Me parece algo muy triste, que una persona pueda estar tan sola! Sin amigos, por que en el tiempo que tenemos aquí no he visto a nadie y tú? – comento distraídamente, pero genuinamente perturbada.

-¡Solo a esos hombres, pero ya Omasu-san me dijo que eran sus abogados y contadores de confianza!- dijo tomando un trago de la taza frente a el.

-¿Ya me decía yo que con esas caras estiradas no podían ser sus amigos! - agrego provocando con sus muecas una sonora carcajada de Aoshi, que al final molesto un poco a la aludida y se lanzo contra el, al final estaban los dos sobre el césped, muertos de la risa, observados de lejos por el resto de losa habitantes de la mansión, quienes recordaban con nostalgia a la pequeña alborotadora que había iluminado los pasillos de aquella mansión.

Digi-services

La mañana había transcurrido rápidamente, entre conferencias telefónicas, informes de Misao, contratos y firmas, revisiones de contratos y proyectos presentados por algún empleado con esperanza de triunfo y mucho valor, para presentarse frente a ella...

-¡Makimachi-sama, ya me retiro.. Desea que le pida algo de almorzar antes de retirarme? - dijo la mujer irrumpiendo en la oficina, encontrándose con una Misao lista para salir con los mil y un papeles en mano.

- Iie... - soltó secamente pasando frente a ella y caminando por los vacíos pasillos para luego entrar al ascensor y llegar al estacionamiento, donde Shiro la esperaba con cara de tragedia.

-¡Makimachi-san!.. No se como pudo pasar! Creo que me quede dormido!- decía el hombre tratando de encontrar explicación, mas Misao no comprendió su azoramiento hasta que este abrió las puertas de la limosina dejando ver una cantidad enorme de rosas blancas.

-Veo... - dijo cerrando la puerta y entrando en el asiento del copiloto ante la sorpresa de Shiro- cuando llegues a casa... desaparécelas... - Ordeno fríamente, mas sin que este notara la rabia que la consumía por completo- ** Es que piensas que tienes alguna oportunidad?... para que? Para dañarme de nuevo?... Jamás!.. yo no me tropiezo con la misma piedra dos veces!...** pensaba, mirando inexpresiva aun grupo de estudiantes de secundaria, que pasaban alegremente frente al auto aprovechando la luz roja ** Nunca volveré a ser como ellas... ** Pensó nostálgicamente al ver a una chica de cabellos castaños en una trenza larga, abrazaba alegremente a su amiga, se le notaba a leguas que las chicas se apreciaban mucho... tuvo la sensación que un extraño sentimiento de vació y soledad, mas el final de la luz roja y la llegada de la verde, dio paso a la movilización del trafico matutino en la que estaban atacados y espanto por completo aquel sentimiento al que ella había renunciado a sentir. ** Nada de nostalgias... ni de sentirte sola eres Makimachi Misao, la reina de Hielo.. Eso debe ser suficiente... ** se reprendió mentalmente, empujando el eco de aquel sentimiento donde no pudiera examinarlo. ¿Vas a seguir con tu terquedad? Desde que llegaron esos Chicos a tu casa!.. No haces más que pensar en eso!... vasta! Tu también eres humana y no todos son como El perro de ... Gruño una voz en su cabeza que sonaba como ella, pero muy diferente. ** Damare.** - pensó secamente si, en realidad esto le había estado pasando durante las ultimas semanas al haber sido testigo accidental, de las diferentes demostraciones de afectos entre Aoshi y Kaoru, fue así que comenzó a ser mas intuitiva en cuanto a percibir esas demostraciones entre las personas que la rodeaban, tanto se empeñaba en no ver lo que estaba en la vista, y con tanto empeño estaba discutiendo con la antigua Misao encerrada en algún lugar de la actual por que esa voz.. Era ella o lo que alguna vez fue; que ni siquiera se dio cuenta de que había llegado a su casa y que Shiro había abierto la puerta hacia ya casi 5 minutos, al notarlo, solo afirmo su mascara de frialdad y salio del auto como si nada, y sin siquiera anunciar su llegada a Omasu y a Okon, entro directo a su despacho.

-¡No entiendo!, ¿Que le pasara a Misao-san?... - murmuro para si mientras esta desaparecía por las puertas principales, y el habría pesadamente las puertas del auto para sacar las rosas y desaparecerlas, antes de que Misao lo desapareciera a el.

Algo se acercaba, ella lo sabia, lo presentía era como aquel sentimiento de urgencia que la había empujado a irse con sus padres en contra de el de sus sentimientos de si misma, su cuerpo protestaban a causa de la tensión -** Por que?... por que tienes que agobiarme?... hasta cuando?... Hasta cuando piensas hastiarme con tu presencia?.. **- pensaba una y otra vez los últimos 5 minutos dando vueltas con los labios prensados y las manos enceradas en dos puños a los lados de sus caderas, sin notar lo que la esperaba en aquel despacho y ella en su indignación y rabia no había notado.

- Aquí tienen esto!.. - dijo la mujer alegremente poniendo frente a Aoshi y a Kaoru una bandeja con galletas y te frío.

-¡Arigato Omasu-san! - dijo alegremente extendiéndole una galleta con chispas de chocolate a Aoshi, que tenia la mirada fija con curiosidad en un punto alejado de ellos.

-¡De nada!... estoy para servirles ne?. -dijo sonriendo, mas al fijarse en el punto de distracción de Aoshi aquella sonrisa murió al instante, Un Shiro muy azorado cargaba lo que parecían ramos enormes de rosas blancas, y las volcaba en una fuente de piedra.

-¡Misao-san recibe muchas flores!... – dijo Kaoru mirando también a Shiro- ¡Debe tener muchos pretendientes ne? - agrego sonriendo.

-¡Iie... a ella no le importa... y la verdad?... es mejor!... - dijo secamente silenciando a Kaoru, que parecía a punto de preguntar el por que?.

- Valla!.- murmuro Aoshi llevándose la tasa a los labio para evitar un acido comentario. ** Una chica como Kaoru, saltaría por los aires de la alegría por una sola rosa!... y esta ni las mira.. Que tienes en contra de ellas?... o en contra de quien las manda mejor dicho!... ** -Pensó, recordando como esta había estado ordenando repetidas veces a sacar las rosas de su despacho. !Si no les gustan por que demonios no ordena que no se las entreguen mas? dijo una voz en su cabeza ** pues.. Eso solo ella lo sabe!.. ** pensó.

-¡HE... SHIRO-SAN!... MISAO-SAN SE QUEDO DE NUEVO EN LA EMPRESA? - grito tratando de desviar las distintas divagaciones que tendría el joven Shinormori ante la escena, ya que Kaoru se había dedicado a balbucear disculpas atropelladamente, y a autollamarse entrometida.

-¡Iie! ESTA EN CASA!... -Contesto este a su ves- ¡Ayúdame con esto quieres? Esta vez no fue como las otras!- agrego claramente molesto, mientras esta se dirigía hacía el y ambos desaparecían dejando a Aoshi y a Kaoru solos, sorprendidos y claramente confundidos.

-¿Que habrá querido decir con eso, de que "esta ves no fue como las otras?" – Pregunto Kaoru finalmente rompiendo el hielo.

-¡Ni idea!... demo... Makimachi esta en casa?... con que vino finalmente? – comento Aoshi sorprendido ella realmente había venido.

-¡Cierto!... soltó Kaoru sonriendo reconociendo ese punto.- ¿Vez?... ¡Te lo dije! - agrego alegremente, levantándose y volando dentro de la casa.

-¡Demo... a donde vas?... Kaoru no!. Bakka!...- dijo Aoshi, mas esta ya había desaparecido. -¡Seguro fue a hablar con la reina del hielo seco! - Dijo distraídamente, mirando a una Omasu y a un Shiro cargado de rosas blancas caminando pesadamente hasta la fuente de piedra que estaba casi llena. -¡Debe de tener mucho dinero... y debe quererla mucho para aguantar los desplates!... - dijo distraídamente.

RIN! RIN! RIN!

-Moshi-Moshi… Makimachi habla. - dijo sin abrir los ojos ni dejar de caminar de un lado a otro

-¡Buenas tardes... Amor! - dijo la ultima persona que deseaba escuchar en su vida era el, el motivo de sus enfados el que la atormentaba día a día con sus blancos recordatorios de existencia en el mundo e intromisión y destrucción de su vida.

-Buenas tardes... - Dijo secamente, mas por educación que por cortesía.

-¡Vamos Misao! Así de áspera eres con migo?... pasamos buenos momentos juntos mi amor! - dijo engreídamente, por su parte Misao no daba crédito a lo que escuchaba, como una persona podía ser tan cínica?-¿Acaso no te gusto la sorpresa de hoy?... - agrego empalagosa e irónicamente.

-Le daré un consejo, Sr. Debería de administrar mejor… el poco dinero que le saca a esas pobres ancianas ilusas de sociedad... debería de dejar de enviarme esos caprichos tan vanos... que no son bien recibidos... ya que al final... solo me recuerdan cuanto te detesto... y la clase de alimaña que eres... y sobre todo, deberías saber que soy una mujer de muchas responsabilidades y obligaciones, para estar perdiendo el tiempo con usted mas, ya que en su vida no existe el mínimo concepto de cual me respaldo, dudo mucho que haya comprendido, alguno de mis humildes consejos... - dijo pausada fría y cortantemente, sacando a relucir muy bien el por que de su mordaz apodo como reina de hielo.

-¡Deberías saber que tu, mi querida y amada Misao! Eres MIA! - soltó el hombre subiendo los tonos de su vos, denotando el enfado que lo embargaba tras las palabras hirientes de la joven reina de hielo- ¡TU ERES MIA Y DE NADIE MAS!... Y PRIMERO TE MATO!... ANTES DE CEDERTE A OTRO! - grito al tiempo que Misao abruptamente encontrándose frente a su escritorio con un enorme ramo de rosas blancas, su mascara se agrieto trasluciendo solo furia y odio, escuchando todas y cada unas de las palabras de ese hombre que tanto daño le había echo.

-Perdiste la cordura hace rato… Estas loco... - dijo secamente cortando la comunicación- ** Que demonios hace esto AQUI?...** - pensó respirando profundo tratando de calmarse, mas las imágenes de el pasado aquellas imágenes que ella había intentado olvidar se ponían frente a ella una y otra vez, junto a las palabras que aquel hombre acababa de decir, " Eres Mía!" le repetía una y otra ves aquella voz que tanto amo y que ahora odiaba con todas sus fuerzas, aquella voz que le quitaba la paz de solo recordarla.

!Iieee! -Grito ahogadamente, lanzándose con rabia sobre el ramo de rosas, dándole manotazos con toda su rabia brotándole por todos los poros, ignorando el dolor que le causaban las espinas con cada embestida de ciega y enloquecida ira. - Iie!. – repitió secamente recuperando finalmente su semblante frío, sin dejar de golpear el ramo frenéticamente que poco a poco iba quedando echo trizas, Misao tenia las manos y antebrazos rasguñados y sangrado, producto del contacto con las espinas, con sus manos heridas tomo la base del ramo y lo lanzo al piso con rabia, un sonido ahogado tras ella dio señal de que no estaba sola, Misao se volvió abruptamente, para encontrarse, con la aterrada mirada de Kamiya Kaoru.

-¡Y..Yo. Yo!. Lo siento!...- dijo suavemente acercándose tímidamente una estática reina de hielo. ** Jamás pensé, que llegaría a verla así!... tan enojada tan... fuera de control!... ahora de seguro me matara por haber presenciado esto! Rayos Kaoru por que eres tan metiche?.. Bien pudiste quedarte con Aoshi comiendo galletas! ** pensó aterrada caminado hasta quedar frente a Misao.

-** Por Kami... esta chica me vio... me vio perder el control de mis acciones después de hablar con ese mal nacido... debe estar aterrada con mis acciones... ** pensaba avergonzada de si misma, de haber perdido el control por culpa de el.

-¡Lo siento!... -Repitió tomándole con cuidado las manos heridas a Misao, esta se sorprendió de la acción, ella hubiese creído mas factible que Kaoru saliera despavorida chillando y huyendo de ella ante semejante escena, sin embargo estaba allí, sin notarlo los ojos se les llenaron de lagrimas, ya no parecía la reina de hielo parecía una niña indefensa a punto de echarse al suelo a llorar.

-No te preocupes... – soltó ásperamente recuperando su mascara de impasibilidad tan rápido, que Kaoru podría haber jurado que aquella imagen de niña desvalida solo fue producto de su imaginación- Me temo, que en esta ocasión, soy yo la que le debe una disculpa, Kamiya-san - dijo secamente.

-¡Kaoru… solo Kaoru!... –Contesto la joven sonriéndole amablemente- ¡Dime!... ¿Quien es el?... – Le pregunto antes de poder contenerse al darse cuenta de sus palabras casi deseo que se la tragara la tierra allí mismo. ** Si no te corrió antes de su despacho, es segurísimo que ahora si que lo hará tontaaaa!!** pensó esperando el momento en que Misao la echara fuera bajo el edicto de: "!Que le corten la cabeza!"

-** ¡No puedo... no puedo ventilar mis problemas… menos con una completa extraña!... *** - pensó escandalizada.

-¿Sabes?... ¡solo quiero que confíes en mi!.. Las dos somos mujeres!.. Y creo que yo podría entenderte!.. Déjame entenderte... - dijo cariñosa y suplicantemente, quitándose de las caderas el suéter rosa que llevaba envolviéndole automáticamente las manos heridas a Misao con el.

-¿Confiar?... - Murmuro en un susurro casi inaudible, con una nota de dudas sobre ello, mas con una estable gélides y notas de acero.

-¡Hai!...confiar déjame ser tu amiga!... ¡dame la oportunidad... onegai! -Dijo Kaoru en tono suplicante) ** Esta es tal vez la única oportunidad que tendré para conocerte!** pensaba ansiosa esperando su respuesta.

-¡POR KAMI! QUE A PASADO AQUÍ? - grito Okon dejando caer la bandeja con te frío que le traía a Misao al enterase que estaba en casa, mas al encontrarse con ese desastre de rosas por todos lados y a Kaoru envolviendo los brazos de Misao con un suéter antiguamente rosa y ahora estaba ligeramente manchado de rojo, no le quedo mas que gritar de la impresión.

-¿Por que gri...?- Dijo Omasu cortándose al ver el despacho y a Misao entendió que pudo haber ocurrido.

-¡Por dios!... que ha pasado aquí?... -Soltó Aoshi apareciendo alarmado por los gritos de Okon ** que ha pasado?...** pensó mirando a Kaoru que le lanzaba una mirada nerviosa ** ¡Debí haber venido con ella!.. la pobre esta nerviosa y asustada.. será posible que ella le atacara?.. teníamos prohibida la entrada aquí!.. mou Kao-chan! Te metes en cada problema! **- pensaba mirando la escena, sin dejar de notar los pétalos de rosas blancas distribuidas por todos lados.

-¡Na.. Nada!...- dijo sonriendo nerviosamente-¡Es que... es que... -balbuceaba sin encontrar excusas. ** Vamos!... cuando necesitas de tu vivida imaginación para sacarte de apuros... se te queman las neuronas ne?...**pensaba realmente frustrada- ¡En el.. Ramo!.. .en el Ramo ee..

-Un ave...- Dijo Misao automáticamente- Odio las aves...- Finalizo dejándolos a todos perplejos. ** ¿Por que hago esto?... ¡debería de estar molesta!... ¡Debería de sacarlos a todos de aquí!... Sin embargo en el fondo agradezco la presencia de esta chica... demo… doushite? ** pensaba ignorando la perplejidad claramente escrita en los rostros de los presentes.

-¡Si un ave era enorme, parecía un cuervo de lo fea que era!- Soltó Kaoru agarrándose de las palabras de Misao como una naufrago a la orilla mientras se colocaba protectoramente delante de Misao haciéndole de escudo, mientras la arrastraba fuera del despacho hacia a las escaleras ante la atónita mirada de todos.

-¡Un ave!...- Murmuro Aoshi, para nada convencido con aquella, "obvia" y "pobre" excusa que su amiga había dado. ** ¡Claro!... ¡Y como yo nací ayer me voy a comer ese cuento!, ne?** pensaba sorprendido por lo ridículo de la situación.

-¡Oh Claro! – Dijo Okon asintiendo exageradamente- ** ¡Esa mirada!... es la de mi niña!... esa si era mi Misao-chan!... ** Pensó alegremente mirando a Kaoru arrastrar a una muy sorprendida Misao, aunque solo Omasu y ella podían reconocer sus inexpresivos cambios de humor.

-¡Vaya!- murmuro Aoshi inaudible.** Que se traen estas?...** Pensaba divertido mirando el impasible semblante de Misao detrás del alegre y extrovertido de Kaoru. ** ¡Creo que es ella la que esta rompiendo la mascara de hielo de nuestra anfitriona!** Pensó, notando un liegero brillo en los ojos de Misao, quien parecía estar recordando alguna escena pasada en su vida.

-¡Entonces!.. A limpiar este desorden!- Soltó Omasu rompiendo el hielo, sonriéndole a Okon con complicidad.

-¡Yo llevare el botiquín de primeros auxilios, para curar a Misao-san!- Contesto Omasu despareciendo de despacho, mientras Aoshi por su parte había empezado a subir las escaleras en busca de aquella habitación en la que había estado la noche anterior, cuando no podía dormir a causa de sus recuerdos y preocupaciones donde extrañamente se contaban las del extraño comportamiento de la impasible e inalcanzable Reina de hielo.

-¡Tenemos que curarte esas heridas!.. Si se infectan pueden ser peligrosas!...- Dijo Kaoru tratando de obtener respuestas de Misao, mas solo recibía asentimientos y algún inaudible "Aa", mientras subían silenciosa y pausadamente las escaleras.

- Aa – Respondió Misao automáticamente. ** ¡Es alguien amable... creo que el tiempo fuera la ha hecho madurar, no es como la chicas superficiales que e conocido...** - Pensaba Misao caminando ahora junto a Kaoru por las escaleras que daban el tercer y ultimo piso, donde se suponía que nadie mas que ella, Omasu y Okon podían entrar.

-¿Puedo seguir?... - Pregunto Kaoru insegura al notarse en un área que había estado prohibida para ella y su amigo desde el dia que habían llegado.

-Dices, que deseas entenderme ne?...- Dijo secamente- Pues ya que tu diste el primer paso, ahora me toca dar uno a mi también... son las reglas... - Dijo secamente caminando por el pasillo vestido de un color madera caoba y de piso alfombrado y techo machihembrado en madera de cerezo la rica madera rojiza brillaba hermosamente trabajada bajo la capa de barniz tranparente que la cubría, los muebles que decoraban aquel piso, eran clásicos de las grandes casa Norteamericanas lo había notado ya, por toda la casa se encontraba aquel aire colonial en los muebles Americanos, balanceados con lo tradicional de Japón; finalmente después de haber pasado algunas puertas cerradas de alguna que otra habitación en aquel piso totalmente desconocido, llegaron hasta una enorme puerta de madera tallada trabajosamente al abrirla Misao, Kaoru pudo notar la exquisitez de la decoración en la habitación de Misao, y para su sorpresa, era la misma que la de ella, solo que esta tenia cortinas en beige y blanco cubriendo los ventanales por completo, restándole luz natural a la habitación haciéndola tenuemente oscura.

-¡Tienes una habitación muy bonita!... – Dijo Kaoru tratando de romper el hielo, ella no tenia capacidad para estar en silencio mucho tiempo era del tipo de persona que necesitaba llenar esos vacios. Mientras Misao entraba a el cuarto desvestía casi mecánicamente y se metía bajo el agua caliente de la regadera que limpiaba dolorosamente los rastros de la sangre de la reina del hielo y relajaba sus tensados músculos, el cabello estaba libre de aquel apretado peinado que se había echo costumbre en ella y ahora caía libre sobre su espalda.

-** ¿Como demonios se te ocurre actuar así?... eres una estúpida de primera Misao Makimachi... te tomaran por loca, ya no estas sola en este lugar, Omasu y los otros ya están acostumbrados a tus excentricidades, pero esto se esta saliendo de control! .** Se regañaba mentalmente minutos después saliendo de la regadera, mirando de los rasguños en sus antebrazos y el arruinado suéter antiguamente rosa y ahora con las manchas carmesí de su sangre. ** No puedo perder el control así de nuevo.. y menos por el!**

-¿Tienes algún botiquín de primeros auxilios? – Pregunto Kaoru a penas Misao salió con una bata de baño blanca y la cabeza envuelta en una toalla que había adoptado la forma de un turbante.

-Okon debe traerlo en cualquier momento... Contesto la aludida secamente sin darle mucha importancia.

-¡Debes de tener una linda vista! -Dijo señalando las ventanas cubiertas por las cortinas, mientras Misao se tensaba ante el comentario.

-Si... Claro, creo. - Dijo secamente, respirando Hondo obligándose a tragarse la angustia que le trepaba por el cuerpo con alarmante rapidez.

-¿Crees?... es que nunca has visto nada desde aquí?... – Dijo Kaoru mirándola incrédula, mientras la aludida negaba pesadamente.

Misao:*+* ¿? : Misao hija! Sálvate! Salta! Salta! Onegai! (Grito una mujer) Iie Okka-chan! N o te dejare! Iie! ( Grito una niña*+* Los gritos de angustia y desesperación explotaron en su mente como si aquellas palabras acabaran de brotar de los labios de su madre, por un momento podría haber jurado, que si la buscaba con la mirada la vería allí empujándola de nuevo para salvara a costa de su propia vida.

-¿Puedo apartar un poco las cortinas?... - Pregunto esta, con curiosidad extendiendo la mano inconscientemente guiada por la curiosidad de ver la hermosa vista que con seguridad se ocultaba tras aquella cascada de telas.

-Iie... - Soltó duramente sobresaltando a Kaoru por a fuerza y rudeza apenas contenida en su tono de voz.

-¡Aquí están!- Saludo Omasu rompiendo el tenso silencio que se había impuesto entre ellas.

-¡G… Go... gomen nasay!...- Barboto Kaoru Echando a correr con los ojos aguados, por la reacción Misao.

-Oh… - susurro casi con pena -** Dios... .Que clase de monstruo soy?... **Pensó viendo a Kaoru echar a correr fuera de la habitación- matte...- susurro, pero esta ya se había ido.

-¡Misao-san!- Dijo Omasu molesta- ¿Que le ha hecho a Kaoru-san?... agrego sentándose frente a ella abriendo el botiquín y empezando a curarle las heridas, sin esperar respuesta, ya que ella muy pocas veces las daba.

-Fue sin querer.. Ella quería abrir las cortinas... y... reaccione sin pensar... lo siento… - Dijo quedamente, mas entre sus notas había un ligero toque de tristeza- Sigo asustando a todo mundo ne? - Agrego, mientras Okon la miraba con tristeza por haberla reprendido.

-¡Lo entiendo cariño!... demo tienes que disculparte con ella!... además!... No crees que ya es hora que de enfrentes tus miedos?, puedes haber sido cualquier cosa, menos una cobarde, ya es el momento no crees? –Le contesto terminando de curarla y empezando a vendar sus manos y antebrazos, con la misma delicadeza de una madre- ¡En 5 minutos serviré el almuerzo, espero que te disculpes con ella para entonces!... - Agrego saliendo de la habitación dejando a Misao muy apenadapor sus acciones y dándole vueltas a las palabras de Omasu.

-Es verdad!... ella solo ha intentado ser amable conmigo... y yo... soy un desastre...- Murmuro secamente para si, sacando una camisa una camisa de algodón manga larga y un pantalón de algodón ancho y gris.

-¡Estoy seguro que era por aquí!... –Dijo Aoshi para si abriendo las puertas y dando finalmente con aquella habitación que parecía haber sido un salón de estar de niños, las decoraciones en aquella habitación no eran tan cargadas como las demás, en esta los colores pasteles reinaban, las paredes estaban pintadas con un fondo rosa pastel y la alfombra era azul marino claro, había un televisor empotrado en un armario de colores pasteles y de pequeños muñecos que representaban personajes de series animadas, las sillas en colores madera de pino pulido estaban decorados con pequeños cojines azules claro bordados con pétalos de Sakura y algún que otro detalle infantil, las paredes tenia alguna combinaciones de otras pinturas en colores algo llamativos, muy acorde con la habitación las ventanas estaban vestidas con cortinas blancas de seda y fondo azul pastel con medias lunas, Aoshi sonrió ante la escena, aquella habitación, era la única parte de la casa donde había encontrado calidez y verdadera alegría, que parecía aferrarse a juro a las paredes y los muebles. - ¡Esta habitación es genial, es como estar en otro lugar completamente distinto a este mausoleo de casa! – Murmuro en voz alta sentándose en el mullido sofá frente al televisor y empezando a buscar entre los distintos videos y CD's algo que ver.

-¿Aoshi?...- Dijo Kaoru llorosa abriendo la puerta para confirmar que su amigo si estuviera allí después de todo, Aoshi levanto la mirada y se encontró con los llorosos ojos de Kaoru, que se lanzo a abrazarlo apenas lo vio.

-¿Que paso?... ¿que te hizo? -Bramo molesto, sabia que Kaoru era bastante impertinente, pero de allí a dejar que alguien le dañara había mucho. -¡Te dije que no te metieras en problemas Kao-chan! Pero tú eres más terca que la mula, no corrijo TU eres una mula!- Agrego mirándola dulcemente, tratando que esta parara de llorar.

-¡Yo... solo quería ver!- Dijo Hipando entre sollozos, incapaz de explicar nada mas.

-¿Kaoru-san?... ¿puedo entrar? –Escucharon a Omasu decir tras tocar la puerta un par de veces.

-¡Hai!.. Pase Omasu-san!...- Contesto Aoshi, ya que obviamente Kaoru era incapaz de formar alguna oración comprensible.

-¡ Yo lo siento mucho!- Se disculpo cerrando la puerta tras ella dirigiéndose al sofá donde Kaoru no dejaba de abrazar a Aoshi, ahogando sus sollozos en el pecho de su amigo.

-¿Se puede saber que le hizo Misao-san para que este así?... - Pregunto sin poder contener el mal humor.

-¡Kaoru-san!... –Dijo Omasu con suavidad haciendo que Kaoru levantara la mirada hacia ella. ¡Misao-chan... es una chica que le cuesta mucho demostrar aprecio a los demás!... pero hoy la he visto mostrar preocupación y avergonzarse de sus acciones para con usted, y es algo que no había visto desde hacia ya un buen tiempo!... ella no quería gritarle realmente!.. Menos ofenderle!... – Agrego suavemente, logrando tranquilizar un poco a la chica que había dejado de llorar y ahora la miraba incrédula.

-¿Que quiere decir?... ¿Acaso te insulto? – Soltó Aoshi aun mas molesto.

-¡Iie! lo que me dijo lo tenia merecido por metiche!- Contesto Hipando entre palabras.

-¡Iie Kaoru-san!... – Dijo Omasu de inmediato callando a los dos chicos- ¡Lo que le dijo.. Lo dijo presa de los nervios y miedo Kaoru-san!- declaro la mujer mirándolos con seriedad dejándolos boquiabiertas.

-¿Mi... Miedo?... – Repitió Kaoru entrecortadamente.- ¿Demo… por que?... – Agrego confundida.

-¿Como una persona tan fría como ella puede tener miedo y nervios? – Escupió Aoshi incapaz de poder contenerse

-¡Aoshi-san!... – La voz de Omasu resonó como un látigo en la alegre habitación, y ambos supieron que Aoshi, había ido demasiado lejos - ¡Usted no conoce a Misao-chan… todo su comportamiento... todo esto no siempre fue así!... - Dijo con tristeza- ¡Kaoru-san... Misao-chan le tiene terror a las alturas... y a todo aquello que tenga la capacidad de elevarse, Es por eso que reacciono así! - Dijo finalmente.

-¿Miedo a las alturas?...- Murmuro Kaoru comprendiendo su error. ** Con razón lo de los pájaros en las rosas!... era la única forma de que no dudaran de lo que decía!** Pensó anonadada.

-¡Sumimasen!... no me lo imagine! – Se disculpo Aoshi avergonzado de sus palabras- ** ¿Tiene un trauma con las alturas?... ¿Así que no siempre fue así?... ¿Que le habrá pasado? ** Pensaba, mirando en el rostro de Kaoru las mismas preguntas que se estaba haciendo en aquel momento.

-¡Mejor me retiro!... El almuerzo se servirá en unos 5 o 6 minutos más...- Dijo Omasu levantándose y por primera vez desde que entro se detuvo a darle un vistazo a la habitación donde estaban, Aoshi y Kaoru pudieron notar que en la mirada de Omasu se había cargado de nostalgia y melancolía, mirando cada rincón de la habitación- ¡Mi pequeña adoraba esta habitación... a ella le gustaba el color, lo que transmitían!... Agrego mas para si misma que para ellos antes de salir, totalmente ausente en sus propios pensamientos.

-¡Wow he metido la pata!- Dijo Aoshi apenado ** ¿Mi pequeña, Misao-san?... ¿Esta es la sala de estar de Misao-san?...** Pensaba incapaz de poder situar a la reina de hielo sonriendo dentro de aquella alegre habitación, donde el pensó que alguien había vivido muy alegre su infancia.

-¡Makimachi-sama!... el almuerzo esta servido!...- Anuncio la mucama desde fuera de la habitación mientras Misao salía dejándola estupefacta. Misao bajo las escaleras y entro al comedor, donde Omasu quedo boquiabierta junto a Okon, Aoshi y Kaoru; Se había vestido con una camisa manga larga de algodón blanca con algo de escote, y un pantalón ancho de algodón gris había dejado su cabello húmedo negro azulado libre de peinados, cayéndole por las caderas como una cascada de tinta negra azulada y caminaba descalza, sin inmutarse ante las miradas perplejas de todos, tomo haciendo en la silla principal a la cabeza de la mesa, con la misma tranquilidad de siempre, como si nada nuevo estuviese ocurriendo.

-¡Kaoru-san... siento mucho la forma en que la trate!... - Dijo sin levantar la vista del plato, antes de empezar a comer con sus delicadas y refinadas costumbres, siempre vigiladas detalladamente por Aoshi quien en ese instante parecía que le había caído un rayo a la cabeza.

-¡Hmn!- murmuro Aoshi inaudible- ** ¡Jamás me imagine que tuviera el cabello tan largo!... y se ve... como una chica normal, nadie diría en este momento, que esta mujer es la reina de hielo en persona!... bueno eso hasta que habla o te lanza una de esas miradas de tempano! ** Pensaba mientras comía tan distraído con sus ojos en aquella mujer, que no se dio cuenta cuantos bocados había comido, ni de que exactamente había estado comiendo.- ** ¡Es... muy hermosa!... ¿Me pregunto que pudo haberla echo ser así?...** Pensaba algo agitado notando que había terminado de comer.

-¡Kaoru-san!... Shinomori-san!... me acompañan por favor? – Pregunto Misao secamente, un par de minutos después de finalizar su almuerzo.

-¡Hai!... – Contesto Aoshi incómodamente levantándose seguido por Kaoru, y siguiendo a Misao que ya empezado a subir las escaleras, llegaron hasta el tercer piso mas Kaoru noto que estaban caminando así el lado contrario de a donde ella había estado hacia algunos minutos antes, en la ultima puerta de aquel largo pasillo Misao se detuvo abriendo las puertas en entrando con paso inseguro a la habitación, la habitación era enorme y acogedora, la chimenea estaba frente a un sofá enorme y mullido color crema habían mesas y sillas pequeñas la alfombra era acolchada y muy cómoda mas apropiada para caminar sin zapatos sobre ella.

-¡En esta habitación mis padres pasaban la mayoría del tiempo conmigo... a ellos les gustaba la vista de la ciudad desde aquí, mas en las noches!... Dijo ausentemente con una ligera palidez que desmentía su tranquilidad, mientras estos se miraban uno al otro sin entender.

-¡E..es una linda habitación! – Dijo Kaoru rompiendo el hielo, Aoshi y ella se tensaron incómodos al ver como Misao había temblado notablemente al acercarse a los enormes ventanales con las cortinas echadas a un lado que hacía parecer una caída libre al frente de la habitación.

-Aa… - Murmuro cerrando los ojos un segundo, empujado la marejada de confusas y dolorosas imágenes que se agolpaban en su mente dispuesta a abatirla una vez mas aquel día- ** Tranquila... **Se ordeno así misma mirando a través de las placas de vidrio reforzado, mas a su parecer ella podría jurar que estaba en el ultimo piso de un rascacielos, una cálida mano se poso sobre su hombro asustándola al punto de sobresaltada dando un paso en falso y casi cae de lleno al piso de no ser por que Aoshi la tomo de la cintura levantando su peso al completo evitándole la caída antes de que ocurriera.

-¡Te tengo!- Dijo triunfante sosteniéndola, mientras esta lo miraba con los ojos desorbitados de horror.

-¡Iie!... -Soltó aterrada forcejeando contra Aoshi, que sin esperar la soltó permitiéndole alejándose de el con los claros rasgos de miedo y terror por todo su rostro Aoshi y Kaoru notaron su clara expresión de terror, y se quedaron pasmados.

-¡Tranquila Misao-san!... todo esta bien!... – Dijo Kaoru en tono pacificador acercándose a Misao lentamente y tranquilizándola, como quien trata de calmar a un animal salvaje y mortalmente peligroso.

-¡Sumimasen Shinormori-san! Yo… no me gusta que me toquen...- Admitió apenada sin mirar a ninguno de los dos a la cara- ¡Lo que quiero decir, es que pueden venir aquí las veces que deseen, pero no entren en las demás habitaciones... solo aquí!... – Agrego recobrando la compostura, como si nada hubiese pasado.

-¡Bien!... – Contesto Aoshi abriendo las puertas corredizas saliendo al balcón, aquello era demasiado incluso para el. ** Me tiene miedo!... estaba aterrada de mi, cuando la toque estaba fría como el hielo con la que la comparan!... dios!... quien le ha hecho tanto daño a ella?.. Es tan parecida a Kaoru y tan diferente, las dos son iguales de frágiles... pero algo es seguro!... Un hombre tiene que ser el culpable de que sea así... maldito seas quien quiera que seas!... espero jamás vuelvas a cruzarte en su camino de nuevo... por que aunque ella no lo admita ya no esta sola!... ahora yo estoy aquí... así me tenga miedo... Se que con el tiempo se dará cuenta, de que no todos somos unos malditos como tu!** Pensaba envuelto en una ira fría apretando los puños con fuerza hasta que los nudillos palidecieron como si pudiera ahorcar al causante de aquel terror, que ella había mostrado hacia el; eso le había dolido como una herida abierta en su costado, el sabia que alguna mujer lo rechazaría pero no concebía que alguna le temiera menos ella que lo había recibido en su casa de brazos abiertos, si bien no era exactamente cálida y acogedora en cuando a demostraciones sentimentales se refería, los trataba con respeto a el y a Kaoru y no los humillaba de ninguna manera ni aun cuando la situación de ambos los colocaba completamente en manos de ella.

-¡Gracias Kaoru-san!- mijo casi inaudiblemente. - ** ¡El me toco... aunque fue para ayudarme, me quede allí congelada como un cordero encandilado con los focos del camión que esta apunto de atropellarlo, solo allí esperando el golpe mortal... dios... como hago para no seguir dándoles motivos para creerme completamente loca?...** Pensaba notando la expresión de Aoshi, sin poder hacer mas nada mas que mirarlo desde la seguridad de la habitación lejos de la amenaza que para ella representaba aquel balcón.

-¡De nada! … ¿Que te parece si salimos los tres? Si!. – Chillo esta alegremente sin esperara ninguna respuesta de ambos mirándolos con una emoción tal que Misao pensó por un momento, que si extendía su mano podría tocar allí como un ente real.- ¡Si vamos!, ¿Total?... ¡Aquí nuestro amigo Aoshi nos acompaña ne? -agrego alegremente con una ancha sonrisa adornado sus labios e iluminado su rostro sonrojado de emoción.

-¡No tengo problemas!... ¿El cine, quizás? - Dijo Aoshi, dispuesto a dejar de lado todo y tratando de olvidar el mal momento.

-¿A… amigo?... ¡No se... yo!... – Mascullo Misao sin saber como reaccionar realmente.

-¡Listo!... ¡vamos a cambiarnos!.. Y nos vamos ne?... – Salto Kaoru entusiasmada tomando a Misao del hombro y sacándola de la habitación antes de que pudiera negarse, después de que ambas mujeres salieran Aoshi estudio la habitación con calma notando unos retratos sobre la chimenea, se acerco tomado un en especial era el de una niña de cabellos negros azulados tejidos en una trenza larga y ojos azules océano mostrando alegre las manos bañadas en pintura verde agua a la cámara, los ojos destellaban con risa y picardía en partes iguales y un toque de juguetona malicia una brillante sonrisa adornaba los labios delgados en armonía con las sonrojadas mejillas de la obviamente vital niña.

-¿Quien te hirió tanto?, ¿Quién te quito la alegría?... ¿Quien fue ese mal nacido? – Gruño secamente sintiéndose impotente y molesto, mirando por largo rato aquella niña feliz y sonriente que nunca podría haber imaginado, cuando tomaron esa foto, que se convertiría en todo lo opuesto con el tiempo, coloco el retrato en su lugar; cerro las puertas corredizas y las cortinas del balcón antes de salir con paso firme de la habitación dispuesto a darse un baño y cambiarse para salir con Kaoru y Misao.

-¡Mou Esto no es ropa para una chica de tu edad!... – Se quejo Kaoru revolviendo el enorme vestidor lleno de ropa de etiqueta, trajes de noche, y una cantidad de ropa de conferencia. ¡No... es que "TIENES" que salir de tiendas conmigo! – Agrego mirándola consternada.

-¿Tu crees?... –Pregunto Misao Sorprendida aunque Kaoru fuera incapaz de notarlo; ni siquiera Omasu u Okon se habían atrevido a decirle algo así, desde que había empezado a tomar las riendas de la casa.

-¡No.. Estoy segura!... – Contesto mirándola con exagerada preocupación y sonriendo- ¿Sabes?... ¡Aoshi es un buen muchacho!, no tienes por que temerle, el se arrancaría un brazo antes de hacerte daño, lo se por que seria lo mismo conmigo, y por que con seguridad "YO" le arrancaría la piel en tiras y el no se opondría! - Agrego guiñándole un ojo y sentándose junto a ella, sonriendo levemente.

-Perdón... es que...- Murmuro Misao seca e incómodamente, mirando hacia su ropa de ejecutiva sin verla realmente.

-¡No te preocupes!... ¡Entiendo que le tengas desconfiaba a un hombre, mas si alguno ya te hizo daño... o me equivoco? -Dijo suavemente mirándola a los ojos, donde pudo notar una chispa casi inexistente de dolor.

-¿Como lo sabes?... –Dijo Misao ásperamente, dándose por vencida, era obvio que Kaoru había sacado conclusiones y negarlo no seria digno de ella.

-¡Cuando me fui de Japón, había estado muy enamorada de una chico de la escuela se llamaba Darien pero el se burlo de mi y me dejo la mala imagen de que todos los hombre son iguales, mas cuando me fui a estados unidos, Aoshi me mostró que no todos eran como Darien que los hombres y las mujeres también podíamos ser amigos, y aunque alguna vez llegue a pensar que el estaba enamorado de mi, descubrí que era un amor de hermanos y no del que yo pensaba!- Dijo alegremente sonriendo con tristeza y un poco de vergüenza ante el recuerdo.

-¡Créeme... no se compara con lo que yo pase!... –Contesto distraídamente.

-¡Ya!...- Soltó Kaoru victoriosa tomando a Misao de un hombro sacándola de la habitación y llevándola a la de ella, inmediatamente comenzó asacar toda la ropa que tenia y a combinar piezas.

-¿Que estas haciendo?... Pregunto Misao desconcertada cuando Kaoru empezó a ponerle ropa por encima a ella.

-¡Ya que no tienes ropa "REAL" que ponerte te prestare algo de lo mío... Y podemos ir de compras también!.. jajajaja! Aoshi se va a morir!- Declaro alegremente , sonriendo como una maniaca y saltando de un lado a otro con cara de maliciosa felicidad.

-¡Demo... yo no puedo utilizar tu ropa!. – Argumento secamente, haciendo un ademan a la ropa que Kaoru estaba sacando.

-¿A ver doushite?...- Pregunto esta perpleja mirándola sin comprender deteniéndose abruptamente, frente a ella con un par de camisas en las manos.

-¡Por eso... es "TU" ropa!... –Contesto Misao remarcando lo obvio.

-Entonces yo no puedo vivir en tu casa!...- Rebatió Kaoru con serena confianza.

-¿Doushite? – soltó Misao quedamente, aunque ya veía venir la respuesta.

-¡Por eso!... ¡Es "TU" casa! – Contesto burlona sonriendo de oreja a oreja, sabiéndose con la victoria en esta debacle- ¡Vamos ponte esto!, ¿si?... - dijo dándole un conjunto de falda y camisa negro y rojo sangre.

-¡Iie!... si vas a prestarme algo... que sea Azul o Negro… - Acepto apartando por completo la idea de meterse en aquel conjunto rojo sangre y negro.

-¡Bien! –Soltó Kaoru sonriendo triunfante buscando entre sus cosas y sacando un pantalón negro strech de mezclilla y una camisa negra estrech de algodón manga larga con algunos ligeros apliques azul rey en el pecho y mangas- ¡Esto esta mejor!... yo me vestiré también de negro!... Me encanta el color! - dijo tomado otras cosas para ella, mientras Misao daba las gracias tomando lo que esta le daba retirándose a su habitación.

-¡No puedo creer que me convenciera de esto!... Gruño secamente mirándose en el espejo, no parecía la Misao que veía todo los días el pantalón y la camisa pegada a la piel destacaba la buena figura que siempre había estado oculta en ropa de trabajo, en ese momento noto que su usual forma de peinarse se veía fuera de lugar con aquella vestimenta, mas de una ocasión dorante los últimos 20 minutos estuvo apunto de cambiarse por algo mas acorde a ella.

-¿Puedo pasar? – Llamo Kaoru tocando la puerta un par de veces y esperar respuesta.

-¡Sigue!... Contesto Misao mirando a Kaoru entrar a la habitación con un top azul marino , un pantalón negro y una chaqueta negra, con unos toque de maquillaje y su normal cola de caballo.

-¡Wow!, ¡Te ves muy bien!... pero... ese peinado nop!... –Dijo Kaoru mirándola complacida sentándola frente a la peinadora y desasiendo el peinado, después de alguno minutos Misao tenia también una cola de caballo sostenida por un mechón de su propio cabello, con unos toque rápidos había peinado el flequillo dándole un aire juvenil, Kaoru le dio unos pequeños toques de un brillo carmesí, antes de apartarse ver su obra y sonreír encantada- ¡Listo! - Declaro dejándola verse en el espejo, con eso Misao ya no quería salir, al contrario quería encerrarse en alguna de las habitaciones que les había prohibido visitar, con la certeza y seguridad de que no irían a buscarla allí.

-¡No estoy segura de esto Kaoru-san... esa no soy yo... – Dijo Misao lacónicamente, haciendo un ademan hacia el reflejo del espejo que tenia frente a ella, donde una completa extraña le devolvía la mirada, mientras Kaoru sonreía con cariño.

-¡Discúlpeme Makimachi-sama!... demo… Shinomori-san esta esperando abajo!- Dijo la muchacha, estática mirando a Misao con los ojos como platillos de te de la impresión, haciendo sentir a Misao aun peor e insegura sobre lo que estaba haciendo y para ella, una mujer que había tomado el control de las empresas de sus padres con la edad de 18 años acostumbrada a tomar decisiones fuertes que podían significar la perdida o la ganancia para ella y sus empleados, aquel sentimiento era una espina en su costado era un sentimiento extraño que no se sentía cómoda en sentir. Kaoru sonrió alegremente y obligo a Misao a salir de la habitación, al llegar abajo Omasu y Okon estaban ametrallando a Aoshi, con preguntas de a donde irían y si querían ir con algún chofer.

-¡Tadaima minna!- Saludo Kaoru sonriente, llamando la atención de todos mientras Misao no dejaba de sentirse fuera de lugar

-** Eres la dueña de esta casa, eres la dueña de tu vida , manejas la vida de muchas personas y esta chica esta manejándome a su anteojo?... por que lo permito? **- Pensaba mirando fríamente a Omasu y Okon que parecían a punto de botar en la brillante superficie de mármol blanco de su recibidor.

-Misao-san?- Soltaron Omasu y Okon mirando a Misao de pies a cabeza estupefactas.

-¡Muy graciosas, tienen el mismo humor negro de Okina". – Comento Misao secamente, sin mostrarse alterada aunque estaba muerta de vergüenza.

-¡Wow!- Dijo Aoshi inaudiblemente, mirándola de los pies a la cabeza . ** ¡Esta irreconocible!... no las culpo!** -Pensaba bebiendo de la imagen como un hombre sediento en medio del desierto ante la lluvia inesperada pero valorada y apreciada.

-¿Y?... no dices nada Aoshi-chan?... ¡Hombres!- Bufo Kaoru molesta, dedicándole una mueca de fastidio.

-¿Perdón!... Kao-chan! Es que, que puedo decir? me dejan sin palabras!... la verdad es que seré el hombre mas envidiado!, con su permiso, esta usted muy hermosa Misao-san también tu Kao-han! -Dijo dirigiéndoles una mirada a cada una, ante esto Misao sintió un peso en el pecho y un vacio en el estomago, ahora estaba realmente avergonzada y con ganas de volverse y volar por las escaleras y no salir de su habitación hasta que el desapareciera de su vista y de su vida; sin embargo se mantuvo firme en su lugar, no era un mujer de huir como una cobarde, aun cuando su sentido de auto-conservación le gritara que corriera por su vida, ella no cedería, era demasiado orgullosa para ceder era una Makimachi después de todo no cedería.

-Hnm- murmuro secamente esforzándose al máximo por conservar la calma aferrando con fuerza el bolso de cuero negro que tenia en las manos. ** Me siento extraña en esta ropa... rayos. Por que tuve que dejarme convencer por ella?**Pensaba una y otra vez notando las diferentes miradas sobre ella, mientras que una burlona voz se mofaba de ella Jajaja! Hasta que alguien te saca del caparazón?... pues muy sencillo niña! Es que tú y yo al fin de cuentas somos la misma! Aunque te empeñes en ser un cubo de hielo, yo estoy aquí para impedirlo y ahora esta Kao-chan que me ayuda, estas en problemas! Jejeje! dijo su burlona conciencia recordándole una vez mas que toda su existencia consistía en una lucha interna, desde decir buenos días a alguna persona, hasta decidir que canal de economía ver.

-¿Bien?... ¡Vamos!- Soltó Kaoru emocionada esbozando una sonrisa, mientras se colgaba de uno de los brazos de Misao, aunque tal parecía que había percibido sus dudas y la estaba deteniendo, en caso de que esta se arrepintiera y huyera despavorida al cambio y al mundo en general, como siempre lo hacia.

-¡Ok Vamos!... – Concedió Aoshi mirando la casi inexistente reacción de Misao al verse presa de Kaoru. ** ¡Sip!.. Ella te ha atrapado amiga, y te aseguro que no te va a soltar, si algo tiene Kaoru es que es muy persistente! **Pensaba mirando a las dos chicas avanzar hacia la salida, seguidas de el Omasu y Okon, estas ultimas casi explotando de la emoción.

-¡Cuídense!- Los despidió Omasu alegremente sacando un pañuelito blanco casi del aire y agitándolo en el viento, dramáticamente, mientras sonreía de oreja a oreja.

-¡Diviértanse! – Agrego Omasu esta sacando también su pañuelo azul pastel imitando a su hermana con entusiasmo, ambas dejaron de hacerlo cuando Misao que ya se montaba en el auto y les lanzo una de sus mas frías miradas asesinas cortándoles el entusiasmo.

-Muy graciosas… - Mascullo entre dientes para si, mientras ponía el auto en marcha. ** Eso es para que se calmen...** Pensó secamente recordando la escena de los pañuelos al aire.

-¡Vamos a un centro comercial!... tienes que comprarte ropa nueva he?...- Dijo Kaoru Sonriendo guasona sacando una libretita de dios sabe donde y empezando a anotar en ella como si la vida dependiera de ello.

-¡Ouch!- Gimió para si mismo, salir al cine o a comer con Kaoru era una cosa, pero salir de compras con Kaoru, era algo que solo se había permitido cometer ese error unas sola vez, cuando estaban en USA y se había prometido no volver a caer -** Pobre de mi! Mujeres de tiendas!**- Gruño mentalmente imaginándose la faena de aquel día, con Kaoru como la mata de la alegría y Misao el Iceberg que hundió al Titanic en un centro comercial.

-¡Bien!. – Contesto Misao secamente, accediendo, algo le decía que con negarse solo haría que Kaoru se empeñara mas - **¿Por dios... en que me estoy metiendo?. A que estoy jugando?** Pensaba una y otra ves, casi sin darse cuenta ya estaban en el centro comercial mas importante de Tokio, estacionaron el auto y se adentraron en el centro comercial, donde había gente a borbotones, pero se apartaban de su camino dejándolo libre como si algo, alguna energía mas allá del disfraz de normalidad que vestía ese día, les advirtiera que si permanecían muy cerca de ella, terminarían congelados y sin vida.

-¡Es muy bonito!-Dijo Kaoru mirando la edificación, era un edificio muy colorido y espacioso.

-¡Aa.. Tiene mucho movimiento! – Concedió Aoshi mirando la cantidad de gente que entraban y salían de las diferentes tiendas.

-Aa… - Murmuro mirando a su alrededor con un destello en los ojos que pareció como una chispa y se extinguió tan rápido que nadie tuvo tiempo realmente de notarlo.

-¡Bueno Manos a la obra! Aoshi?... ¡tú serás el juez!- Anuncio Kaoru arrastrándolos dentro de la primera tienda que encontraron, allí hizo que Misao se midiera media tienda, Aoshi estaría al borde de la locura, de no ser por que era el que escogía lo que se le veía mejor, al poco tiempo ya Misao había pagado lo que habían escogido por ella y había ordenado que lo enviaran a su residencia.

- ¿Makimachi-san? -Dijo una voz a sus espaladas denotando asombro e incredulidad ante la visión de Makimachi Misao en aquel lugar, vestida para matar y acompañada era prácticamente un milagro.

-¡Takani-san!...-Contesto Kaoru volviéndose ante una voz conocida. ¿Como esta? - agrego rápidamente dando un rápido vistazo a su compañía.

- ¡Bien Kamiya-san!... - dijo esta finalmente mirando de Misao a Kaoru y luego a Aoshi con algo mas de interés.

-Takani-san. –Dijo Misao secamente mirando a Megumi que parecía sorprendida, aunque muy interesada en Aoshi.

-¿Misao-san? Wow estas… -Dijo el Sanosuke apareciendo tras Megumi mirándola impresionado.

- ¡Sano!- Soltó Megumi sabiendo perfectamente que Misao lo desollaría vivo si le daba alguno de sus floridos elogios. ** Sera el novio de Makimachi?... no!... después de aquello no lo creo!** Pensaba mirando al guapo hombre que parecía ser aparentemente frío como ella, mas se detuvo de hacer algún comentario de golpe al ver como Sano saludaba cordialmente a el chico y a Kaoru.

-¡Takani-san me temo que aun no conoce a Aoshi Shinomori, el compartió conmigo la beca fuera!-

Lo presento Kaoru alegremente.

-¡Hajimemashite, watashi wa Shinomori Aoshi! –Dijo el aludido estrechando la mano con Megumi, mientras esta daba su nombre sin mirarlo directamente a el.

-¡Hasta que por fin sales de tu casa Makimachi!- Soltó Sanosuke en tono guasón mirándola de arriba abajo- ¡Por cierto, te ves muy bien!- agrego picaron provocando la explosión de celos de cierta mujer zorro, que con la rapidez que solo puede tener una mujer celosa lo golpeo en la cabeza sin que siquiera se le viera el movimiento de manos.

-Basta Sagara...-Solto Misao secamente, cortando a Sanosuke que parecía mas preocupado en averiguar de donde diablos había salido aquella mano, que lo había golpeado.

-¿Y a donde van?... – Pregunto Megumi alegremente, uniéndose al dispar grupo. ** Esta cambiando... lo se! **Pensó, sintiendo una sorda alegría, que no se atrevía a exteriorizar, menos frente a Misao.

-¡Íbamos a ver una película, pero cambiamos de opinión, vamos a comer algo!- Dijo Aoshi mirando suplicante a Misao y a Kaoru. ** ¡Si me encierran de nuevo en una maldita tienda de ropa mato y como del muerto** Pensaba desesperado, como había predicho Kaoru era una pesadilla de las compras, lo único que le aliviaba un poco era que habían escogido cosas para Misao y que ella parecía tan renuente como el de regresar a una tienda de ropa y menos de la mano de Kaoru.

-¡Kawaii!- Soltó Megumi entusiasmada.

-¡Los acompañamos!- Dijo Sano agarrando a Megumi de la mano automáticamente, con la comedida de un hombre seguro de la aceptación de la que era su pareja.

-Hasta que por fin lo admiten... -Comento Misao secamente mirando con indiferencia a Megumi y a Sano, que se sonrojaron de vergüenza y se apartaron rápidamente el uno del otro balbuceando nerviosamente algo parecido a que estaba mal interpretando las cosas, haciendo reír divertidos a Kaoru y a Aoshi. ** ¡Estos dos siempre ocultando lo que sienten el uno por el otro... por que?, cuando lo de ustedes es real… ** Pensaba mirándolos.

-¡Vamos!... Dijo Aoshi quitándole algunos paquetes que por insistencia de Kaoru Misao llevaba las manos, logrando que Sano, Megumi y la misma Misao se quedaran estupefactos ante tal acción.

-¿Este... algo que no nos cuentas Misao-chan?... - Dijo Sano juguetonamente levantando las cejas sugestivamente con una sonrisa picarona en los labios, Kaoru, Aoshi y Megumi se quedaron perplejos ante el elocuente comentario de Sano.

-¡No juegues con tu suerte Sagara... que yo recuerde no tengo que darle explicaciones a nadie, menos a ti!... – Soltó con tal gélides que podría haber congelado los polos evitando con facilidad el calentamiento global escogiendo el primer restaurant de lujo que se atravesó en su camino entrando en este sin necesidad de esperara turno.

-¡Demo... hay que esperar!- Dijo Kaoru rápidamente sorprendida de que Misao no reclamara la sangre de Aoshi, por quitarle los paquetes, la de ella por haber insistido en traerlos, y la de Sano por la elocuente implicación de su jocoso e indeseado comentario.

-¡No con ella querida... es la dueña de el centro comercial!- Dijo Megumi entrando tras ella con Sano y anunciándole al maître, que venían en compañía de Makimachi Misao, logrando el automático acceso al interior del lujoso establecimiento mientras Aoshi y Kaoru la muraban perplejos.

-¡No puede ser!...- Susurro Kaoru caminando con el, hasta un reservado donde Megumi Sano se sentaban en esos momentos y Misao tenia a una persona a su lado mostrándole unos papeles.

-¡Lo siento Misao-san!.. Demo no es momento para negocios!- Dijo Megumi lanzándole una mirada encendida al Hombre que tuvo la delicadeza de avergonzarse, mientras esta apartaba a un lado los papeles que Misao había empezado a revisar.

-¡Enviados a mi casa por fax…!- Ordeno Misao secamente, después de aquello la velada había sido muy buena Kaoru no dejaba de sonreír, Megumi no dejaba de molestar a todo el mundo y Misao no había dejado de asentir negar y de vez en cuando lanzar algún comentario ácido dejando a todos perplejo mas de una vez. ** Son unas buenas personas... si... creo que tengo... amigos?...** pensó incrédula aquella mañana del lunes entrando al instituto notando algo de revuelo entre los estudiantes.

- ¡Makimachi-sama!… Saludo la joven respetosamente y sin atropellarla por primera vez en semanas.

-¿Que pasa?... - dijo secamente. ** Por lo menos no me llevo por el medio esta vez... es un avance** pensó irónicamente, mirando a la joven sonrojarse furiosamente, como si pudiera escuchar sus pensamientos.

-¡Hay un nuevo estudiante, y pregunta por usted!- Anuncio, caminando junto a Misao guiándola hasta llegar al comedor donde Misao entro causando un silencio sepulcral a su paso.

-¡Buenos días Misao-san!...- Dijo Aoshi apareciendo junto a ella dándole un vaso de te caliente que esta acepto automáticamente.

- Ohayo… ¿Donde esta Kaoru?...- Dijo al no verla con el.

-¡Esta hablando con un amigo mío!... se acaba de cambiar de universidad, el viene de Kyoto- Contesto caminando hasta la mesa donde Kaoru hablaba animadamente con un hombre joven de cabellera blanca como la nieve que le sonreía con picardía.

-¡Ohayo, Misao-san!- Saludo Kaoru en cuanto la vio, saltando de la silla hasta Misao mientras aquel hombre con el que hablaba se levantaba mirando a Misao detenidamente, dedicándole una sonrisa engreída.

-¡Misao-san, le presento a Yukishiro Enishii!- Dijo Aoshi con amabilidad, sin notar que Misao se había puesto mas pálida y su semblante algo mas relajado de los últimos días se había evaporado dejando tras si una mascara fría y sin sentimientos que podría haberlos hecho huir por sus vidas si la hubiesen visto así el primer día de conocerla.

- ¿Como estas Misao-chan?... ¡Tienes una amiga muy linda!- Dijo Enishi sonriendo lentamente, mirándola con una astuta expresión, dejando pasmados a Kaoru y a Aoshi, por la familiaridad con la que este osaba a dirigirse a ella.

- Tu… - Mascullo Misao impregnando ese pronombre con el mas negro de los odios que alguien pudiera imbuirle jamás. ** De todas las personas del mundo...TU?...** Pensó, conteniendo los deseos de gritar de rabia dentro de su propia mente fría en aquel momento de intensa ira, había aprendido a la mala que dejarse guiar por su calenturiento humor no era cosa buena y había evitado salir de control desde entonces.

-¿Estas bien? – Dijo Kaoru extrañada de que Misao no lo enviara derechito al infierno por la familiaridad que el amigo de Aoshi usaba con ella.

-Estoy bien... -Contesto Misao secamente. - Yukishiro Enichi... –Agrego gélidamente mirando con desdén al hombre que hubiese deseado no ver jamás en su vida cerca de ella o de alguien a quien pudiera llamar "de ella".

-¿Qué pasa amor... no me digas que no te alegra verme? – Pregunto haciéndose el inocente y abrazando a Kaoru que no comprendía nada pero los miraba perpleja.

- Aléjate de ella… quita tus manos de ella... – Soltó secamente dijo halando a Kaoru de un brazo arrancándola de su agarre con facilidad y colocándola tras ella.

-¿Que?... – Murmuro Aoshi desconcertado demasiado sorprendido de ver una reacción tal de ella, que no podía formular la pregunta a termino. ** Que demonios esta pasando aquí?** Se pregunto desconcertado, observando la fría ira de la joven mujer.

-¿Pero?... – Murmuro Kaoru aterrada ante las sospechas que parecían confirmarse conforme corrían los segundos con alarmante y agónica rapidez.- ** ¡Dios... es el!... ¿Es el, el, el… "EL"? ** Pensaba Kaoru frenéticamente notando la mirada de Misao sobre Enichi con rabia y Odio inminente y pensando en alguna forma de sacar a Misao de allí sin derramar sangre.

-¡Okina me dijo que tenias a dos personas en tu casa, jamás pensé que era a Shinomori Aoshi, mi mejor amigo... ¡Y su linda amiga Kaoru de la que tanto me ha contado y a quien le debemos que ya no sea un cubo de hielo, roguemos a dios que consiga lo mismo contigo cariño! – Dijo Enishi sonriéndole burlonamente a Misao, que permanecía allí estática sin relajar su guardia frente a Kaoru.

-Ese… no es tu problema Yukishiro...-Contesto Misao con voz de ultratumba, mirándolo con frialdad y algo que rayaba en el asco.

-¡Vamos… no seas mal educada cielo, por cierto!... Okina me dijo que me quedaría en tu casa!- Añadió dedicándole una brillante sonrisa empalagosa, que solo logro revolverles el estomago tanto a Misao como a Kaoru, que podía ver ahora la podredumbre bajo la mascara de caballerosidad que Enishi había mostrado antes de que Misao llegara, la que por un momento la había engañado a ella misma que siempre se había alegrado de poder ver con claridad la verdadera naturaleza de las personas.

- ¡Sobre mi cadáver... No te quiero en mi casa... Ni de visita!, ¿entendido? –Contesto tajante, mirando a Aoshi a los ojos diciéndole sin palabras que lo decía por el, Aoshi sintió que había cometido pecado capital y no sabia cual era, ni cuando fue, ni como, sabia que algo se le escapaba en aquella escena pero aun no podía deducir "Que" la situación era demasiado irreal y sorpresiva.

-¡No puede ser que dejes a dos extraños dentro de tu casa y a mí que me conoces no me ofrezcas abrigo!- Dijo Enishi haciéndose el sufrido, causando que Aoshi se molestara por la aptitud de Misao por lo extraño de su reacción.

-¡Por que te conozco muy bien… Te puedo decir que no eres buena compañía para nadie... Por que te conozco "Demasiado" bien no te quiero en mi casa!…- Escupió Misao destilando veneno, antes de que alguien pudiera reaccionar o decir algo para detener aquella peligrosa debacle, Enishi se había lanzado sobre Misao con un brillo de locura relampagueando en sus negros ojos y la había tomado de los brazos haciéndole daño por las heridas de las rosas y la fuerza bruta que empleaba.

-¿Como te atreves?... ¡Tu eres mía Misao Makimachi tu!... – susurro frenéticamente a su oído, mientras Misao esta trataba inútilmente de zafarse de su agarre, haciéndose mas daño aun.

-¡SUELTALA MALDITO ENISHI! –Bramo Sanosuke con ira silenciando a todo el comedor de golpe, Aoshi y Kaoru estaban estupefactos, y sin entender nada en un segundo Sano le dio un empellón a Enishi y Megumi apareció de la nada liberando a Misao de el abrazándola hacia si misma de manera claramente protectora, Aoshi noto que Misao tenia los ojos aguados y en su mirada había un descomunal terror que no se podía comparar con el que el mismo había visto cuando el la había tocado días atrás.

-¿Estas bien Misao?... – Pregunto Megumi notando la agitada respiración de Misao la frialdad de sus manos y su palidez mortal que mostraba su rostro.

-¡Enishi!... ¿Que demonios le hiciste?- Reacciono Aoshi molesto por la acción de su amigo, aunque el solo pudo ver el la invasión a su espacio personal y nada mas. ** Es normal que actué así con el, si casi paso lo mismo conmigo... Aunque debo admitir, que reacciono aun mas con el que conmigo!..** Pensó, preocupado, mirando a Kaoru tan pálida como Misao y con los ojos anegados en lágrimas.

- ¡Aléjate de ella… NO te acerques a ella!, ¿Entiendes?... ¡No te le acerque!- Decía Sano amenazante dijo empujando a Enishi lejos de Misao, que había empezado a respirar con dificultad.

-No… -Jadeo ahogadamente, sintiendo un peso oprimiéndole el pecho ahogándola con alarmante rapidez, mirando a aquel que había destruido su vida y las de muchos otros mas, mirando a sus amigos con un brillo calculador en los ojos. ** Tu... tu... de todas las personas que pude haberme encontrado en el mundo... tenias que ser tu? Mi maldito pasado que regresas a destruirme en el presente y aniquilar la esperanza de un futuro? Tu… por que Tu? ** Pensaba fuera de si soltándose de Megumi y apartándola a un lado a ella y a Aoshi antes de salir corriendo de la cafetería como alma que lleva el diablo.

-¡Misao!-Soltó Kaoru corriendo traes ella, bajo la mirada perplejas de toda la cafetería, que ni en sus sueños mas locos podrían haber previsto algo así.

-¿Alguien me explica que demonios pasa aquí?... –dijo Aoshi recogiendo sus cosas y las de Kaoru y saliendo tras ellas , sin detenerse a hablar con Enishi a quien Sano y un profesor mantenían contenido.

Mansión Makimachi

-¿Que pasa Misao-san?...- Pregunto Okon al ver aquella expresión sombría en sus rostro y rastros de que había estado llorando sin control si ya casi le da un ataque al ver la forma en la que había llegado conduciendo.

-¡No quiero ver a nadie!... ¿Entendido?... ¡Por nada del mundo dejes entrar a NADIE!... - Soltó frenéticamente cerrando la puerta del despacho con un golpe tal, que de haber sido una madera mas frágil la habría estrellado de la fuerza ejercida que resonó como un eco espeluznante por toda la casa, como el preludio de una desgracia anunciada encerrada en aquel golpe; sin notar que Aoshi y Kaoru con cara de espanto entraban a la casa al tiempo que ella entraba al despacho.

- ¿Qué demonios esta pasando aquí?- Soltó Okon consternada mirándolos a ellos en busca de una respuesta que justificara el estado de Misao.

-¡Okon-san!... ¿Quien es Yukishiro Enichi en la vida de Misao-san? – Pregunto Aoshi secamente haciendo recordar a Kaoru al Aoshi que había conocido hacia años atrás.

-¡OH POR DIOS!...-Juro horrorizada ante las implicaciones de aquella simple pregunta. ¡OMASU!, ¡SHIRO!, ¡KURO!- Chillo la mujer alterada dejándolos con la palabra en la bosa y sin respuestas antes de echar a correr hacia la cocina, donde podría encontrar a los que llamaba a gritos.

-¡Oh Ao-chan esto no es bueno!... – Dijo Kaoru preocupada, mirando descorazonada la puerta cerrada del despacho tras la cual con seguridad Misao estaría reviviendo, batallando y sufriendo con sus demonios y recuerdos. **¡Es el!... ¡Es que quien le hizo tanto daño a Misao-san!...** Pensaba recordando con pesadez como este la había mirado cuando Misao estuvo frente a ellos.

-¿Qué demonios aquí?... – Dijo Aoshi reprimiendo las ganas de rugir como Sano y echar la puerta del despacho abajo a patadas y sacarle las respuesta a Misao, quien parecía ser el epicentro de aquella locura que había estallado de golpe afectándolos a todos ellos, sin esperar respuestas que sabia no les darían con facilidad se sentó a las puertas del despacho tratando de escuchar algo, mientras Kaoru daba vueltas en el pasillo incapaz de mantenerse quieta presa de los nervios y la preocupación.

"¡Y es que… Voy por el camino dejando un rastro de sangre y lagrimas, cada golpe cada herida a calado en mi con una facilidad espeluznante, soy una guerrera caída con el alma perdida en algún lugar donde yace rota, sucia y manchada por la perfidia de la traición, de las guerras pasadas que han tomado pedazos de mi a tal punto de no poder reconocer en este despojo de mujer lo que fui alguna vez, mucho menos lo que soy. ¡Oh seño!... ¡Apiádate de mi estoy perdida y agotada, quiero descansar ayúdame a encontrar un lugar al que pueda llamarle hogar!. ¡Oh señor esto perdida y cansada hastiada de sufrir estoy cansada guíame te lo ruego, solo quiero llegar a mi hogar!"

(Extracto del diario personal de la Reina de Hielo)

Makimachi Misao"

Owari….

Notas de Autora: Bueno juro que me esforcé, no es fácil editar diosssss en estos momento me choca mi costumbre de escribir capítulos laaaargooosssssss… ( este cap tiene 21 paginas + una de agradecimientos y comentarios que tal?) O_O E en fin, espero realmente que les haya gustado y por favor DEJER RVIEWWWWWWW'S aunque no lo crean a mi personalmente me motivan, quiero decir que es algo emocionante cuando leemos las opiniones que los lectores tienen sobre nuestras historias, que están echas con sudor, lagrimas y sangre con sentimientos que volcamos en cada oración… Al menos es así para mi, y su falta de comentarios mas que molesto es simplemente desalentador y triste… En fin de todos modos gracias pero apreciaría también saber que piensas que opinas, usa tu "VOZ" y dale a BOTON y deja un REVIEW… Gracias echo con cariño esta es una trama original de Makimashi Misao Futura de Shinomori (Si Lo Atrapo) – NO es una traducción y NO Es una adaptación- graciasssss millllll ^_^

Agradecimientos:

* A mi esposo hoy el día de los enamorados, por su paciencia y animarme a seguir cada vez que pierdo el rumbo, las ganas y la fuerza, a ti amor que estas allí para mi a cada paso Te amo, lo sabes pero siento la necesidad de decírtelo. ¿Sabes? Aishiteru Sutto!...

*Okashira Janet: ¡Si esta Misao es totalmente opuesta a las que se han conocido en el fancition desde siempre, la gente esta mas cómoda viendo a Misao como la comadreja sonriente que brinca de un lado a otro y que espera que Aoshi-sama abra los ojos y la "vea", en fin hay muchas cosas encerradas en este personaje en particular que nació hace ya variooooossssss años atrás y regreso gracias a mi esposo (jejejeje) espero que sigas leyéndome y te des una vueltita por mis otros fic's pease! U_u y GRACIAAASSSSS NO SABES CUANTO APRECIO TU APOYO! Besosssss ^_^

*Rinko Inukai: ¡OHHHHHHH niñaaaaaa no sabes como me emocione con tu reviewwwww tu leiste la primera versión de este fic hace tantos años atrás, y también leíste los otros, que emocionnnnn de verdad me emocione tanto que hice que mi esposo leyera en voz alta tu review para mi por que no me lo creiaaaa jajajajaja estoy lok ^_^, tranquila, me están dando ánimos para continuar así que voy a echarle ganas.. solo espero que no me vuelvan a borrar los fic's… ¬_¬ me pregunto… ¿Por que Me los borrarían? Aunque ahora cargo una duda, hace varios días estuve leyendo en el área de ingles y hay un montón de gente buscando sus fic's… bueno cielo espero saber pronto de ti, gracias por tu mensaje tu que ya me conoces de años anteriores sabes como me emocionan los review's besossssss ^_^

"A TODAS PERSONAS QUE APOYARON ESTE FIC Y MIS OTROS TRABAJOS HACE AÑOS ATRÁS, "KAMI-CHAN" MI QUERIDA SENSEI MIS RESPETOS DONDE QUIERAS QUE ESTES.. NUNCA TERMINASTE EL TIEMPO PASA, NO IMPORTA ME PASE AÑOS IMAGINANDOME LOS MIL Y UN FINALES… GRACIAS POR ANIMARME A PUBLICAR EL INICIO DE MI VIDA EN EL FANFICTION "INCERTIDUMBRES" TE QUIERO… GRACIAS A TODAS."

"OJO NIÑAS TENGAN RESPALDO DE SUS FIC'S"

Y TU DALE AL BOTON Y DEJA TU OPINION YO REALMENTE LO APRECIARE! ^_^

Owari minna

Con cariño YO! Makimashi Misai Futura De Shinomori (Si Lo atrapo) ^_^*+*+*.

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