TADAIMA MINNA! Aquí estoy, después de tantas semanas (mejor ni las cuento por que me va peor n_n¡) aquí esta el cap jejej espero que disfruten de este capitulo esta echo con cariño y dedicación NO es una adaptación, NO es una traducción y ES una creación ORIGINAL de su servidora es decir YO Makimashi Misao Futura De Shinomori (Si Lo Atrapo) Ok?... Bien aclarado el punto… les recuerdo los Personajes de Rurouni Kenshin no me pertenecen a excepción de Aoshi-sama que después de atormentar a Noubiro-sensei accedió a dármelo a cambio de dejarlo en paz por el resto de sus días AMEN… jejeje.

A mi esposo, a 7 años de casados que cumplimos HOY y 9 juntos, te amor igual que el primer día. ( Y mas te vale que tu también a mi, si no duermes con el perro que aun NO tenemos ¬_¬***) jaja es broma a nuestros hijos también por alegrarme los días, a ustedes que me soportan cuando estoy editando o escribiendo.. jajaj dios sabe que me pongo insoportable!...

Y a ustedes aquellas que leyeron y apoyaron este fic hace años cuando lo publique aquí en , cuídense niñas las quiero a todas y las recuerdo mucho con cariño donde quieran que estén besos.

¿Quien es mas tonto, Aquel que ama sin ataduras y con abandono? O ¿aquel que se reprime de amar incluso así mismo? ¿ a quien puedes llamar cobarde, a Aquel que no prevé lo que puede pasar? O ¿Aquel que ya ha derramado lagrimas de sangre y es precavido ahora? ,¿Quién es mas estúpido, Aquel que se cree con derecho de señalar? O ¿Aquel que señala por creerse con derechos?

Cunfucio…

CAP 3: DESPUES DE TODO, SOY HUMANA!... EMOCIONES?

" Y mi voz grita en silencio el dolor que guardo entre pecho y espalda, los ojos me arden de tanto contener las lagrimas que pugnan por salir a mares, y mi corazón maltrecho vuelva a revivir el dolor y la desesperación que causo aquel quien destrozo los sueños y las ilusiones nacidas de la inocencia agraviadas y golpeadas maltratadas y vejadas en el mas puro dolor, y lo que creí amor, se volvió el mas negro de los sentimientos que jamás me creí capaz de sentir el Odio, mi alma antes tan pura y llena de gracia se mancho con cual negro sentimiento desmintiendo en lo que en su momento fue blanco y puro cual rayo cristalino de luna, besando la prístina pureza de la impoluta nieve, Oh señor hoy me veo y no me reconozco, me busco y no me encuentro, ¿en que clase de ser me he convertido? Quiero llorar a viva voz, y gritar mi dolor a los cielos con la esperanza de volver a ser el alma que fui, quiero volver a mirarme y encontrarme quiero verme a los ojos y no encontrar dolor, estoy maldita lo se pero aun puedo pedir un milagro, señor apiádate de mi, ayúdame a sentir, ayúdame a vivir una vez mas"

Diario personal de la Reina de Hielo

Makimachi Misao

- Masakka… - Gimió sin voz completamente horrorizada, el pecho parecía a punto de estallarle de dolor, de rabia... Tantos sentimientos encontrados en ella que había hecho lo imposible para no sentir. ** ¿Como es posible?... ¿Como es posible que el, Aoshi-san también lo conozca?... y ¿Kaoru... Kami?... ¿Por que a mi, cuando creí haber encontrado amigos resulta que son cómplices de el?... Iie... Kaoru, estaba aterrada, pero, el no Aoshi-san no… ** Pensaba lanzando sus libros sobre el primer sillón que se atravesó, sin preocuparse de romper algo o destrozarlos, ¿Total? Todo era reemplazable absolutamente todo hasta ella lo que no era reemplazable era lo que estaba pasando, no se mentiría como en antaño buscándole justificaciones a todo. El es amigo de ese... será que sabe lo que me hizo?... será que el esta ayudando a Enishi?..*** Pensaba empezando a dar vueltas por todo el despacho y con ella las mil y una ideas y pensamientos la acosaban sin darle descanso.

-¡Masakka!...- soltó Omasu horrorizada tapándose la boca con ambas manos de la impresión, después que Okon les dijera lo que le había preguntado Aoshi.

-¡El ha vuelto!... y estoy segura que con el muchos problemas! – Vaticino Okon con el seño fruncido y las manos retorciéndose nervosamente frente a ella.

-¡Si se le ocurre acercarse a Misao-chan, lo mato!... –Bramo Shiro molesto flexionando los musculosos brazos amenazadoramente.

-¡Te apoyo!...- Agrego Kurou estrellando nudillos con su compañero, lanzando a la nada una mirada hosca llera de una promesa de venganza.

- ¿Que vamos a hacer?...- Dijo Omasu preocupada mirando a Okon, que parecía ser la única que permanecía cuerda en la cocina aparte de Michiko y ella.

-¡Fácil pues,... tenemos que buscar ayuda!...- Dijo Okon lentamente mirándola con un deje de obviedad.

- ¿Te refieres a Tokio?... – Contesto Omasu dubitativa algo le decía que su hermana sugeriría algo mas arriesgado, que pondría sus cabezas en juego y dado la situación y lo tomaría sin objetar, estaban desesperados y no había motivo para fingir lo contrario.

- ¡Hai... demo yo estoy refiriéndome a ayuda interna!...- Agrego Okon enarcando varias veces las cejas puntualizando cada palabra.

- ¿Dices... Kaoru y Aoshi?... – Pregunto Omasu soltó sin creerlo, aquello SI que era arriesgar la cabeza.

-¡Hai!... ellos están preocupados!... Mira al joven, no se ha movido de allí en 2 horas, y Kaoru?... no hace mas que tocar la puerta expuesta a que Misao la mate en el intento!... – Dijo Okon dulcemente sonriéndole con cariño a su hermana.

- ¡Bueno... eso si!... – Contesto Omasu confirmando a su hermana.

-¡A llamar a Tokio, y Mishiko, prepara de comer, este será un día muy largo!... chicos, vigilen las entradas de la casa aunque sabemos que eso no servirá de nada, al menos la primera vez! – Murmuro Okon mas para si que para los otros después salió volando con Omasu a otra habitación, mientras la chica volaba a cocinar.

-¡Oh Aoshi-chan, ya no se que decirle!… no me abre, no me habla, no me nada!... – Soltó Kaoru cada vez mas preocupada mirando la puerta cerrada con angustia a penas contenida.

- ¡Yo No entiendo por que se comporto así con Enishi!...- Dijo Aoshi confundido, hast6a donde había visto la mujer era extremadamente educada rayaba en lo irritable y verla reaccionar así era chocante.

- ¡Aoshi!... matte!... – Soltó Kaoru molesta, mudando su mirada de la nerviosa contemplación de la puerta cerrada al rostro confundido de su amigo.

- ¿Tu sabes algo que yo no se verdad?... –Pregunto El aludido levantándose del lugar que había ocupado las ultimas 2 horas y colocándose frente a ella.

- ¡I.. Iie!... – Escupió Kaoru rápidamente tratando inútilmente de sonar convincente.

- ¡No sabes mentir y lo sabes!... dime ¿que es lo que sabes?... – Presiono Aoshi mirando a su amiga enrojecer de vergüenza.

-¡Iie!... no puedo decírtelo Ao-chan!... Gomen!... creo que es ella, la que debe decirte eso, cuando le nazca, no crees? – Contesto Kaoru negándose rotundamente a ser ella quien divulgara sus sospechas.

-¡Eso, si es mas digno de ti!... – Concedió Aoshi sentándose de nuevo *** Por que este comportamiento en la reina del hielo?... ¿Tu mascara se esta desprendiendo?... ¿Acaso es el que puede quitarte esa mascara?...*** pensaba distraídamente mirando la nada y recordando la inexpresiva cara de Misao surcada por una chispa de furia cuando aparto a Kaoru de Enishi.

- ¡Ay Ao-chan! – Gimió Kaoru inaudiblemente mirando a su joven amigo perdido en sus pensamientos. *** Si supieras lo que sospecho, y estoy casi segura!... ¡Estarías matando a tu amigo!...*** pensaba tocando la puerta lentamente, y escuchando un sollozo ahogado que se clavo dolorosamente en su pecho como si de una cerrada y ponzoñosa daga se tratará. - ¡Mi-chan!- Gimió la joven temblorosamente llorando internamente con aquella joven mujer que nadie parecía entender.

-¿Doushite?... /Por que?/ tuviste que regresar?... no te vasto con lo que me hiciste ne?... –Murmuraba Misao Makimachi en voz baja sin dejar de sollozar dolorosamente- ¡Te odio... Maldito seas Enishi... tu me las vas a pagar... algún día me las pagaras... eso lo juro… - Agrego con una nota de odio.

*+*+*+**+*+*+**+* FLASH BACK *+*+**+*+*+**+*+*+*

-¡Tranquila Misao-chan... Yo cuidare de ti! - Decía Enishi frente a una cama en una clínica, donde se veía a una Misao mas joven ahogada en lagrimas.

-¿Doushite?... Kaa-san!.. tou-san!... – Gemía la joven Misao lastimeramente con el rostro congestionado en lagrimas y moratones.

-¡Tranquila hija, eso te hace daño!... – Decía Okina tratando de confortarla.

- ¿QUE DEMONIOS ME IMPORTA?... ¿QUE ME IMPORTA QUE ME HAGA DAÑO?... MIS PADRES ESTAN MUERTOS… ¿ENTIENDES?... Rugió Misao convulsivamente, ignorando por completo el dolor físico que agobiaba su cuerpo mu a pesar de los medicamentos que le administraban para sedarla y ella se negaba a tomas más de lo necesario.

- ¡Tranquila mi princesa!... –Dijo Enishi dándole un pequeño beso en los labios.

- ¿Y a ti Que te pasó?- Pregunto la joven notando por primera vez lo que la estaba incomodando desde que los hombres llegaron a su habitación, Enishi parecía haber sido arrollado por un camión 2 veces.

-¿Yo?... eche a correr con la noticia, y me caí, solo me falseé el brazo, y me golpe un poco la pierna y los golpes generales, nada importante. Contesto este sin inmutarse, tocándose la pierna derecha y restándole importancia al asunto con un ademan de mano.

- Veo… - Dijo Misao gélidamente, ganándose una mirada extrañada de ambos hombres. *** Dios!... no… No puede ser!... o si?... Enishi?..*** Pensaba aterrada mirando a Enishi fijamente.

-¿Vez?... ¡Enishi te decía que no fueras a ese viaje... pero tu de terca!... – La regaño Okina

- ¡De terca no... Quería estar con mis padres!... – contesto Misao secamente, cediendo finalmente a la presión y apretando un botón auto medicándose, para quedar dormida frente a ellos sin darles oportunidad a ningún comentario mas, lo ultimo que supo fue que el personal los retiraba de la habitación. *** Tengo que averiguar bien!.. Pudo haber sido una ilusión óptica!..*** pensaba antes de abrazar a la oscuridad y caer en la bendita e indolora inconsciencia.

*+*+*+**+*+**FIN DE FLASH BACK *+*+*+**+*+*+**+*+*+*

-¡Maldito seas... maldito mil veces maldito, que dios disminuya tus días, y pise tu suerte por siempre... –Decía Misao llorando con rabia abiertamente ante aquel recuerdo. Había pasado toda la mañana y parte de la tarde, y Misao no había salido del despacho rehusándose a comer, rehusándose a atender las suplicas de Kaoru, allí estaba dando vueltas por el despacho casi en penumbras, ya que la noche había caído, hacia ya un par de horas. *** ¿Por que tuviste que regresar?... maldito seas Yukishiro... pudiste haberte quedado en mi pasado.. Pudiste torturarme con el recuerdo de tu presencia con tus malditas rosas blancas.. Pero no... Tenias que regresar en cuerpo y alma a terminar de acabar conmigo no?..*** Pensaba una y otra vez, dando vueltas por todo el despacho, tratando de no ver las constantes imágenes del pasado que se lanzaban brutalmente sobre ella. Definitivo.. Tienes que hacer algo Misao.. Estoy segura que Okina tiene las manos en esto.. Dijo una pequeña voz en su cabeza - Obvio... - susurro secamente dejándose caer pesadamente sobre el sillón. - Okina piensa que soy una completa estúpida... no se lo perdonare... - Agrego en voz baja, escuchando los tímidos golpes en la puerta de su despacho por enésima vez.

-¡Misao-san!.. onegai! Déjeme entrar! – Rogo Kaoru en tono de suplica, ella casi se podía jurar que la chica estaba llorando en ese momento.

- ¡Esta bien Kaoru-san... Entre…! - Contesto Misao Audiblemente dejándose convencer finalmente por aquella persistente joven que no había cejado su empeño para hablan con ella, donde otro la habría dejado a su suerte esperando que ella fuera quien decidiera cuando hablar. ! Kakkoi creo que ya encontraste quien te domine ne? - Dijo irónicamente su conciencia *** Cállate... solo la dejo entrar... por que por primera vez en muchos años, necesito hablar... necesito desahogarme aunque sea un poco… *** - pensó viendo la puerta abrirse y cerrarse dejando entrar a Kaoru que traía consigo una bandeja con comida, casi sintió sus labios curvarse en una sonrisa, aquella chica era una cosa seria ni a Omasu ni a Okon se le habría ocurrido traerle nada de comer por temor a que se los tirara a la cabeza, mas antes de que su rostro la traicionara reprimió el impulso y se mantuvo impávida.

-¡Arigato!... – Dijo Kaoru aliviada caminando hacia Misao y poniendo la bandeja frente a ella dándole un intento de orden con la mirada, fracasando totalmente al estrellarse contra la imponente mujer que estaba frente a ella. - ¡Misao-san... yo lo siento!.. – Dijo bajo la mirada de Misao

-Dime algo Kaoru… escucharas lo que quiero decir?... Quiero hablar... Necesito hablar, siéntate y escúchame... onegai.. – Dijo Misao Forzadamente entre gélidas notas entremezcladas con dolor y ira, mas que unas simples palabras cubiertas de hielo, era una declaración, una suplica el eco de un grito desesperado de ayuda inmediata, Kaoru palideció ante aquellas palabras y se sentó frente a ella expectante sintiendo como el corazón le presionaba dolorosamente entre pecho y espalada viendo a la altiva y regia Reina de Hielo allí frente a ella vulnerable mas no derrotada para derrotarla hacia mas que un fantasma del pasado de eso estaba segura la joven Kamiya.

- ¡Hai Mi-chan, Aquí estoy!... te escucho! – Contesto Kaoru dulcemente acarrándole las manos y mirándola mas como una hermana que como su protectora, allí frente a ella estaba aquella niña desvalida a punto de llorar, con mas fuerza y nitidez que la primera vez que la vio. *** ¡Es hora de que sueltes eso que llevas dentro cariño…!*** - pensó.

-Yo… fui una tonta, una completa estúpida creí, haber encontrado a la persona perfecta tenia 18 años entonces, el era perfecto simplemente así era, cortes, caballeroso, amable era el sueño de toda niña-mujer de esos con los que nos pasamos la adolescencia soñando con llevarnos al altar y tener una vida de cuentos de hadas. Soltó Misao, ahogada en lágrimas y abrasándose a Kaoru, que estaba sorprendida pero feliz de que por fin ella allá decidido mostrarse. - ¡me lo creí todo yo conocí a un chico, muy amigable, un año antes de que ellos murieran... fue mi amigo incondicional, cuando yo no era "la reina de hielo" como me dicen ahora... – Dijo con un deje de ironía. ¡Pero... después de que mis padres murieron, habían cosas que yo no tenia claras... tenia muchas dudas me asaltaron y "El" era el centro de todas mis dudas, sin embargo el se encargo de matarlas... por que le convenía hacerlo... Y yo, como una estúpida le creí..., yo estaba enamorada como idiota, o creía estarlo ya… no lo se... Era el, Yukishiro Enishi... la desgracia de mi vida... La razón por la que cercené mi alma en trozos pero como entre el cielo y tierra, nada esta oculto menos para los que tenemos "poder"... descubrí todo... lo odie... y lo odio... lo saque de mi vida a patadas y apartándome de todos me encargue de que no volviera a ocurrir, jamás dejare a una persona acercase lo suficiente para dañarme, me dije entonces… - decía sin poder evitar sollozar las contracciones de llanto sacudían su esbelto cuerpo haciendo que una cortina de oscuros cabellos cubriera su rostro ya que el apretado moño acostumbrado se había desecho hacia mucho por los movimientos compulsivos que había hecho desde que había entrado al despacho y estallara en llanto.

-¡Bien Misao-chan!... ¡habla desahógate yo estoy aquí!... ¿que le hizo ese patán?.. – Murmuraba Kaoru abrazando a Misao, que estaba desecha. *** Que te hizo?... que te pudo haber sido tan grave?, esto no es un simple caso de corazón roto ne?, ¿Que te hizo que te convirtió en esto?***

-No puedo decírtelo!... no!... Aun no puedo enfrentar eso!... yo!... no estoy lista! - sollozo, mostrando por primera vez en mucho tiempo una cantidad de emociones: Miedo, terror, Odio, asco. *** Lo que el nos hizo... es imperdonable... es horrible... lo odio... TE ODIO MALDITO ENSHI!*** - pensaba abrazada a Kaoru. De repente las puertas del despacho se abrieron Kaoru se coloco delante de Misao, ella sabia que no le gustaría que nadie la viera en ese estado entraron apresuradamente Omasu, Okon Shiro y Kuro, con caras de ultratumba, seguidos de Aoshi, quien no se había movido del vestíbulo desde que llegaron.

-¿Kaoru-san, ella esta bien?... – Dijo Omasu mirando a Kaoru fijamente tratando de sonar calmada y dándole tiempo a Misao de componerse, su rostro decía que estaban alerta.

-¡Hai!... –Dijo Kaoru mirando sobre su hombro notando a Misao que se había secado las lagrimas, y trataba de ordenar su largo cabello.

-¿Misao-san?... desea tomar un baño?... que quiere que hagamos? – Dijo Okon sin poder ocultar su desesperación.

-¿Kao?- murmuro Aoshi. *** ¿Por que tanta rabia contra Enishi?... ¿será que a ella le gusta Enishi?... o ¿que fueron algo? *** - pensaba tratando de verla.

-¡Estoy bien!.. – Contesto Misao con una nota de tristeza, que estremeció a todo mundo, su dolor era algo palpable ahora cualquiera podía extender la mano en ese momento y tocarlo con la punta de los dedos.

- ¡Misao-san!- Murmuro Aoshi inaudible sin saber como reaccionar ante aquel sentimiento extraño que se poso en su pecho pesadamente al escuchar la tristeza en su voz. *** ¡A estado llorando!... ¿demo.. Doshite?... *** - pensó notando la inflamación y el tenue rojo en sus ojos que atestiguaban las lagrimas que habían derramado.

-¡Gracias, por escucharme Kaoru-chan... – Dijo Misao haciendo que todo mundo la mirara con sorpresa.

-¡Para eso estamos las amigas!...ne? Misao-chan?... – Dijo Kaoru aun dudosa, incapaz de creer lo que su loca mente le planteaba.

- ¡Hai!... supongo que tienes razón... – Respondió Misao con suavidad y un ligero brillo en los ojos.

-*** Esto esta resultando!...*** - pensaron Omasu y Okon reprimiendo las ganas de empezar a brincar y gritar como un par de grupies locas, encontrando entre el hielo que empezaba a derretirse a la niña que habían cuidado.

-¡Hai… tomare ese baño! – Dijo finalmente sobresaltando a las mujeres mayores que salieron corriendo del despacho vociferado algo de sales aromáticas y agua caliente. *** Ella es una buena chica!... me aguanto!.. y trato que nadie me viera en este estado... gracias Kaoru-chan, creo que por fin he encontrado a un amiga..*** - pensó minutos después de haber subido a tomar un baño para bajar y comer con todos lo habitantes de la casa en la mesa había ordenado a la servidumbre quitarse esos uniformes esta vez había echo que los quemaran en la chimenea, y ahora estaban en el despacho cotilleando frente a ella todos sabían muy bien que ella no quería estar sola en ese momento que lo que mas deseaba era distraerse.

-*** Dios... Como pude encerrarme en mi misma por tanto tiempo?, ¿Cómo pude darle gusto a ese hijo de… de afectarme al punto de alejarme de todos? *** - pensaba Misao, viéndose rodeada de gente y tecleando sobre su computadora portátil un informe de alguno de sus negocios, y revisando la bolsa de valores mas por costumbre que por necesidad.

-¡Si!... deberíamos salir de viaje todos juntos!... Misao-san tiene una casa de playa muy linda en TTotori, esta justo frente a la playa tiene una vista estupenda!.. – Dijo alegremente Omasu muy entusiasmada.

-¡Hai!... que le parece Misao-san?... – Dijo Okon mirando a Misao.

-como quieran… Planéenlo... – Dijo secamente leyendo un mensaje de Himura, su único socio estable.

-¡Buenas noches!... – resonó la voz de Okina por todo el despacho, Misao se tenso de inmediato, Kaoru y Omasu, Okon Shiro y Kuro, rodearon a Misao tensos al divisarlo, Aoshi solo se quedo donde estaba sin entender nada.

- ¡Buenas noches mi querida Misao!... –Dijo Enishi con una sonrisa en los labios.

- A…no…- Gimoteo Kaoru -*** ¿Que hace el aquí... Por que ese hombre lo trajo?.. *** Pensaba molesta y confundida mirando de Okina a Enishi y de este a Aoshi con impotencia, quería era echa un grito de guerra y lanzarse sobre aquel despreciable hombre colocándose al lado de Misao de inmediato, notando su postura rigida.

-*** Que haces aquí?...*** - pensaba Misao lamentando no tener lago filoso en las manos para lanzárselo, siempre había tenido una buena puntería en ese momento nada le habría gustado mas que poner a prueba aquel talento natural que había manifestado muy joven.

- ¡Aoshi-chan!... ¿creo que tu si te alegras de verme ne?... – Dijo Enichi acercándose a Aoshi dándole un saludo fraternal, Misao y todos menos Okina se tensaron aun mas ante la visión.

-¡Misao, hija ven a saludar a tu nuevo huésped!.. – Anuncio Okina con ceremoniosamente haciendo un ademan hacia Enishi que sonrió con arrogancia.

- ¿Nani?... – Solto Okon exasperada y horrorizada, mirando a su compañeros con clara angustia reflejada en cada rasgo de su rostro.

- ¡Basta!... – Dijo secamente, caminado hasta quedar frente a frente con Okina, y por consecuente Aoshi y Enishi.- ¿Explicame que quieres decir con eso Okina? - agrego mirándolo a los ojos dándole una de sus mejores miradas glaciales.

- ¡Pues que Enishi, esta en Tokyo, y pensé, que seria buena idea, que tu le dieras hospedaje, ya que estas, taaaaaaaaan caritativa!... Dijo irónicamente. y...

- ¿Y?... – Repitio Misao levantando la voz con gélida ira a penas contenida, haciendo que Okina callara en el acto y ganándose con mas razón la atención de todo mundo.

-¿ Y…y... también que le des una, pequeña tregua a esa estúpida molestia que tienen ustedes!... – Agrego el hombre finalmente.

- ¿Estúpida…. molestia?... – Dijo Misao tan cargada de odio y resentimiento, que hizo retroceder hasta al mismo Aoshi. - ¿Que le de una pequeña tregua a este mediocre dices? - agrego con rabia y frió cortante dedicándole una mirada cargada de asco a Enishi.

- ¡No te dirijas a mi así Misao-chan!.. –Dijo este con algo de molestia.

- ¡TU!... Yukishiro Enishi, no tienes ningún derecho de llamarme así!... para ti soy Makimachi-dono!... – Dijo Misao secamente dedicándole una mirada que podría levantar ampollas.- ¡No se como tienes el valor y los pantalones para entrar a "MI" casa y verme a la cara... imagino que para un don-nadie como tu, eso debe ser normal ya que al no tener ningún tipo de instructivo educacional ni moral debe ser algo absolutamente común en ti pasar por la vida con tal caradura! – Dijo cortantemente, retomado su frialdad impecablemente Enishi, y todo mundo se removió incómodamente ante aquellas palabras, dignas de la reina de hielo.

-¡Misao!... compórtate!... el es tu invitado! – Dijo alarmado ella no tenia pelos en la lengua pero aquello rayaba en la grosería. -*** Que le han hecho estos muchachos?.. *** - pensaba estupefacto ante lo ocurrido.

- ¡Veo que no tienes sentido del humor, mi querida Mi...! – comenzó a decir Enishi pero al ver la mirada de muerte de Misao. - "Makimachi-dono"! – Dijo irónicamente.

- ¡Escúchame bien Nenji Kenshiwajaki y escúchenme bien todos por que no pienso repetirlo 2 veces!... – Dijo Misao Secamente Cortando con frio el tenso silencio que había dejado Okina, con su regaño fuera de lugar. "1"- esta es "MI" casa y hablo y me comporto como me de la "REAL" gana...- soltó mirando a fríamente Okina, que abría los ojos como platos. "2"- No soy la "QUERIDA" de nadie... - miro a Enishi, completamente sorprendido por la escena, el nunca había dejado de estar informado sobre ella, hasta donde podía y siempre ella se había estado comportando como una estatua con vida.- "3" - ¡Como la "DUEÑA" de la casa soy "YO" meto en ella a quien me plazca... y escucha Bien Okina, "NO" me place ver a este individuo, bajo "MI" techo... es decir, que se puede ir por donde vino... – Dijo mirando a Enishi y a Okina que compartían miradas estupefactas por las inusuales palabras de Misao.

- ¡Wow!- Dijo Aoshi sin voz mirando la escena tan impactado como cualquiera en el despacho, esa era una faceta que jamás había visto y no quería estar en los zapatos de Enishi en ese momento. *** ¿Que demonios pasa aquí?... de que "molestia" hablan?, ¿Que le hizo el a ella?... ¿Por que ella lo trata tan mal?...*** - pensaba Aoshi mirando la escena incrédulo.

-¡Misao yo exi... – comenzó a decir Okina

- ¿Exiges... que exiges?... ¡Esta es mi decisión, no la tuya… si tu lo trajiste a Tokyo con la esperanza de que yo lo perdonara!... pues puedes regresarlo al agujero donde estaba... prefiero morir antes que estar con semejante basura... - agrego secamente Aoshi y Enishi se estremecieron notablemente con el fuego de odio que brillaba en los ojos de Misao.

-*** Eso es!.. Es lo menos que se merece!.. No se que te hizo, pero para que lo trates así!.. Debe merecer mas!.. Acaba con el amiga!*** - pensaba Kaoru mirando la escena tan pálida como la tiza.

- ¡No te atrevas a hablarme así!.. yo soy tu!..!- Soltó Enishi empezando a perder los estribos con el rostro colorado por la ira.

- ¡Damare Yukishiro… damare por que no respondo y tómalo como una amenaza, - Lo corto Misao secamente. ¡Ahora... Okina, llévate a esta basura de mi casa y de mi vista, aquí no hay abrigo para ratas!... – agrego gélidamente dedicándole una mirada cargada de advertencia a Okina.

- ¡Yo…¡ - Balbuceo Okina preocupado, el no era ningún estúpido o al menos eso creía el, y esa situación se le estaba escapando de las manos.

- ¡Ya escucho a Misao-san!... no hay lugar para el! En esta casa! – Soltó Omasu incapaz de contenerse, ella al igual que sus compañeros Misao y Kaoru lo único que deseaban era no ver a aquel hombre jamás.

- ¿Quien ORDENO a las cachifas que hablaran? – Escupió Enishi este con rabia a penas contenida.

-¡No te atrevas a llamarles así!, Ellas tienen mas sentido de lealtad en la uña de su dedo meñique, de lo que tu podrás tener en toda tu miserable vida!... y mas que la servidumbre!.. Ellos son mi Familia!...y tienen las cualidades, que tu nunca tendrás por que tu eres basura y ellos personas decentes que SI trabajan para mantenerse y que mas que a una patrona me consideran su hija... – Dijo rápidamente haciéndolo callar de golpe.

- ¡Ya déjalo Enishi!- Murmuro Aoshi a su amigo que lo ignoro olímpicamente. *** ¡Ella adora a la servidumbre... la considera su familia!*** Pensó estupefacto, por no haber llegado a esa conclusión antes..

- ¡Shiro, Kuro... este Sr. Bueno, si es que puede llamársele así tiene prohibida la entrada en esta casa de por vida... – Anuncio Misao secamente. Omasu Okon, llamen a las floristerías, de la mas grande a la mas pequeña y háganle saber que no deseo que me hagan llegar ningún ramo paquete u hoja de este… bastardo so pena de arruinar sus vidas, demandarlos hasta quitarles su misma alma… si no entienden esto de una vez, entonces verán de lo que soy capaz.- agrego tenebrosamente dedicándole una mirada asesina a Enishi tal que a nadie le habría extrañado que cayera muerto en una masa sanguinolenta sobre el suelo encerado del despacho.

!Hai Misao-san!.. – Contestaron los aludidos con miradas amenazadoras y triunfantes hacia Enishii, que tenia la cara crispada de furia.

- ¡Tu… no… puedes...!- Escupió Enishi entrecortadamente incapaz de controlar su ira, mirándola con un brillo de locura en lo ojos.

-¿Que no puedo?... ¡Soy Misao Makimachi! – Contesto Misao con un deje de diversión irónica- ¡Pues mírame... si puedo!- agrego mirándolo casi con diversión ante el hecho, de que su solo nombre bastaba para conseguir lo que quisiera, ella era después de todo La Reina de Hielo si ella lo quería, ella lo obtenía. *** ¿Que te crees patán? Ya tenia influencias cuando me conociste siendo casi una niña… ahora el mundo baila al son que yo toco, todos me deben y estoy cobrando pronto lo sabrás… Supongo que nunca creíste que mi influencia llegaría a tal punto no? Eres un Idiota, Soy la hija de mis padres, fui criada desde la cuna para ser la mujer de negocios que soy fui tonta e inocente alguna vez, pero ya no lo soy, y mas les vale a ti y a Okina entenderlo de una vez.., *** Pensaba viendo con regocijo el momento en que Enishi perdió el escaso control que tenia sobre si mismo.

- ¡Maldita ramera!... – Soltó Enishi abalanzándose contra Misao en un arrebato de ciega ira, Aoshi y Okina sostuvieron a Enishi de la camisa antes de que este si quiera pudiera tocarla, mientras que Misao ni retrocedió ni dio señal de reacción alguna enfureciéndolo aun mas haciendo que Aoshi aplicara mas fuerza para contenerlo.

- ¡Vete.. o llamare a la policía...! – Sentencio Misao sin siquiera mostrarse alterada en lo mas mínimo.

- ¡Perdóname!... yo perdí el control yo... – Dijo Enishi tratando de saldar su error inútilmente.

- ¡Vete... sabes bien que no hablo en vano... – Contesto Misao dándole la espalda y avanzando hacia su escritorio sentándose tras el y empezando a hojear una carpeta ignorándolo por completo.

- ¡Se que algún día me perdonaras!... lo se!.. Por que tu y yo somos iguales!... – escupió Enishi finalmente mas Okina lo saco del despacho, notando como Misao había agarrado el cortapapeles de una manera amenazante, el la había visto crecer y sabia lo que podía hacer con ese pequeño objeto cortante.

-¡Vergüenza debería de darle a ese patán!... – Dijo Misao molesta olvidándose de Aoshi, que la miraba perplejo sin decir palabra.

-¡Misao-san!.. Sea lo que sea que le haya echo Enishi, quiero que sepa que jamás lo he apoyado... no se que le hizo, pero... supongo, que una multitud no se equivoca así como así!... – Dijo Aoshi mirando a todo mundo, Misao lo miro a los ojos de golpe y camino hasta quedar frente a el sin apartar la mirada.

-¿Acaso no sabes lo que hizo tu "amigo?" – Pregunto Misao secamente, aquella relación era una espina clavada en su costado y se la sacaría como fuera.

- ¡Iie!, no lo se!.. y es mi amigo por ser el único conocido, que mantuvo contacto conmigo después que me fui! – Contesto Aoshi con sinceridad mirándola a los ojos.

- ¡Te creeré, así que no me traiciones soy rencorosa y vengativa!- Advirtió Misao mirándolo fijamente. *** no me miente...*** - ¡bien... no ha pasado nada!... - añadió alejándose rápidamente de el.

- ¡Estuvo muy bien lo que hiciste!.. – Celebro Kaoru alegremente, a lo que Misao respondió con una media sonrisa que dejo a todos estupefactos.

-Si… - Contesto Misao - ***El no sabe con quien se metió... no me llaman la reina de hielo por ser fría y callada exactamente... me llaman así por tener la cualidad de decirle en la cara a quien sea, lo que me plazca sin darle tiempo a defensas, por no dejarme intimidar por nadie, por controlar mi temperamento allí donde otros no pueden...*** - pensó. Me retiro... – Dijo sin mirar a nadie cerrando su Pc, y caminando fuera del despacho sin decir palabra no quería que la detuvieran en ese momento quería soledad la revolución de sentimientos estaban echando abajo su fachada y no quería a nadie cerca en su momento mas vulnerable.

- ¿Quiere que le suba algo?... – Pregunto Okon rápidamente.

-Aa... - Dijoy Okon la siguió para tomar su orden.

-¡Aoshi!... gomen, demo.. A que se dedica Enishi?... – Pregunto Koaru secamente.

-¡A explotar mu… jeres!... -Contesto Aoshi distraídamente inmediatamente se tenso encontrando allí la respuesta a muchas de sus preguntas. Y con ganas de estrellarse contra la paredes por haber olvidado algo tan importante como eso, era obvia la rabia que Misao sentía por el, el único sentimiento capaz de expresar sin dificultades se sentirá realmente estúpido por no haber pensado en algo así en primer lugar.

-¿Crees que le haya echo eso a Misao-chan?… - Pregunto Kaoru molesta, con claras ganas de golpearlo por idiota.

-¡Wa shiranai!... / no lo se/ - Contesto Aoshi apesadumbrado saliendo del despacho. - *** como no se me ocurrió antes?... como no pensé en eso?... *** - pensaba caminando por los pasillos y entrando a su habitación dejándose caer sobre la cama adoselada, con un mar de preguntas sin respuestas, ya era pasado la media noche y Aoshi no encontraba la forma de dormir, vistiendo un pantalón holgado gris y una camisa de algodón blanco salió de la habitación calzado en medias del mismo color que su camisa. Aoshi caminaba en las penumbras como el primer día que había pasado en aquella mansión señorial y solitaria al llegar a las escaleras que conectaban con el tercer piso, decidió echar un vistazo a aquella habitación que Misao les había permitido visitar subió las escaleras y comenzó a pasar frente a las diferentes puertas que albergarían muchos de los secretos de su joven casera, iba llegando a su destino cuando la resonancia de unas precisas y suaves notas de un piano clásico lo detuvieron en seco, la pieza era totalmente relajante pero en algunas partes eran totalmente enérgicas muy bien afinadas y precisas, Aoshi se acerco lentamente a la habitación de donde provenía la música que tenia las puertas entreabiertas dejando ver la enorme habitación, decorada de modo muy clásico y cómodo y en medio de la habitación dominado el ambiente estaba un enorme piano de madera negra pulida y frente a el estaba Misao Makimachi, la reina de hielo vestida en una bata de seda blanca corte princesa con la falda suelta hasta al piso, con el cabello suelto de aquel acostumbrado peinado, con una botella de brandy frente a ella que ahogada en lagrimas con los ojos cerrados tocaba el piano apasionadamente libre de las ataduras que se había auto impuesto; Aoshi se quedo frió ante la visión, su corazón y su mente se detuvieron en Shock ante aquella imagen.

-¿Doushite? – Susurro Misao sin dejar de teclear la pieza que se sabia de memoria. *** Por que?... doushite?... *** POR QUE?... ENISHI?... POR QUE ME HICISTE ESO?... - soltó en voz alta dejando de tocar el piano y rompiendo a llorar sin consuelo sobre las teclas que emitieron un sonido discordante cuando cayo sobre ellas sin orden o ni ceremonia.

-¡Dios!- Murmuro Aoshi Inaudiblemente recuperándose de la primera impresión. *** Que le hiciste Enishi?... que le hiciste para que este así?...*** - pensaba angustiado, mas una mano que cayo en su hombro casi lo hace maldecir a gritos.

- ¡No creo que sea buena idea que estés aquí!... – Susurro Kaoru maternalmente alejándolo de la puerta.

- ¡No se que diablos le hizo Enishi!... pero lo voy a averiguar Kao-chan eso puedo jurártelo!... – Juro Aoshi molesto impidiendo que Kaoru tuviera oportunidad de decirle nada mas, se volvió alejándose de la habitación y cambiando de ruta.

- ¿Kuch Kuch Jota hai Aoshi-chan? – Canto Kaoru para ella recordando las palabras en Hindi de repente, viendo a su amigo en ese estado. - ¡Algo esta pasando en tu corazón Aoshi-chan!- Decidió susurrando mientras entraba a la habitación donde Misao estaba completamente destrozada.

-¿Que pudo hacerte el?... ¿Acaso te utilizo?... ¿Acaso el te exploto?... maldición!... Enishi!.. Por que sigues siendo el mismo maldito embustero de siempre?... - soltó exasperado tomando aquella hermosa fotografía de Misao observándola, estudiando cada gesto de la niña alegré en la pintura, Aoshi noto con sorpresa, como su corazón había estado latiendo con fuerza contra su pecho. Te gusta el cubito de hielo!... - Dijo su conciencia con regocijo. *** damare!..*** - pensó sin poder evitar la leve sombra carmesí que apareció por todo su rostro, tras eso cayo completamente dormido con el retrato sobre el pecho.

Eran las tres de la mañana y una solitaria figura recorría los silenciosos pasillos de la enorme mansión se detuvo frente a habitación en particular y entro aquel lugar guardaba muchos recuerdos de su infancia y por consecuente guardaba la alegría que alguna vez tuvo, Misao Makimachi, se quedo estática mirando al hombre recostado sobre el mullido sofá con una fotografía suya sobre el pecho, Aoshi Shinomori estaba allí dormido viéndose tan inocente como una niño sin esa chispa de malicia que siempre lo acompañaba y ese aire de predador que a veces podía percibir en el.

-*** Se ve tan... tierno...*** - Pensó mirando al Hombre acurrucado en el mismo sofá donde ella solía jugar a las muñecas. ¿Te gusta verdad?.. - Dijo su conciencia con malicia, ella no lo negó había dejado atrás hacia mucho tiempo las banalidades de darse mentiras piadosas era la única promesa que se había echo a si misma y que cumpliría a cabalidad, no se mentiría a si misma ni siquiera para salvar su vida. *** Eso no importa... el es amigo de Enishi...*** - pensó tristemente ante lo irónico de la situación, ella jamás se habría creído abierta a esa posibilidad hasta que esta la abofeteo con fuerza y sorpresa. Sintió una corriente de aire que le helo la piel y decidido que estaba haciendo un frió de muerte, tomo una manta del respaldo de una de las sillas y camino hasta Aoshi cubriéndolo casi con amor maternal con la suave manta tan adorada por ella ya que fue echa por su madre, mas al este sentir el tacto de la manta estiro un brazo enredándolo en la cintura de Misao y tinado de ella hacia el, hasta quedar sobre ella. - Oh... – exclamo Misao ahogadamente golpeteándole la espalda con las palmas de las manos como un pajarillo asustado y pálida como la muerte por el susto y el asombro.

- ¡Hm! – Ronroneo Aoshi Instintivamente - *** Dios!... Ella es tan!.. Hermosa!... *** - pensó, viendo no a la reina de hielo totalmente inalcanzable e imperturbable si no a la mujer suave y tibia bajo el totalmente vulnerable, sorprendida y aterrada, fue ese terror el que lo hizo reaccionar. -Gomen!... - susurro sin pudo evitar rozar sus labios con los de ella, ante esto Misao trato de poner sus sobre su pecho y empujar con todas sus fuerzas, pero era como tratar de mover una montaña, el la miraba con aquel aire predador que siempre había notado y se había esforzado por ignorar.

- ¡Me esta aplastando!... – Dijo Misao secamente tratando de mirar hacia otro lado menos a el.- *** Por que hizo eso?...*** - pensó en Shock. Ja!.. Como si no te gusto he?.. - Dijo su conciencia encantada liderando a sus hormonas inactivas a una frenética carrera contra ella.

-¡Sumimasen!.. – Dijo Aoshi levantándose y llevándola con el en el proceso y lamentando interiormente la perdida de calor y contacto pero negándose a soltarle la mano.

- ¡Buenos reflejos!... – Contesto ella tratando de soltarse dispuesta a salir huyendo a toda prisa antes de cometer alguna otra estupidez.

- ¡Sumimasen!..- Insistió Aoshi guturalmente y Misao lo miro confundida olvidándose se su mano cautiva.

- ¿Doushite?... ¿Por que se disculpa si fui yo quien lo asuste? – Pregunto esta tratando de que su rostro no reflejara la vergüenza que sentía en ese momento.

- ¡No por el susto, ni por la aplastada!... – Contesto Aoshi mirándola intensamente sintiendo como el calor rompía dentro de el y la fogosidad que ella le producía y que había reprimido con tesón desde que la conoció tomaba mas de su control.

-¿Entonces?... – Pregunto ella sin comprender.

- ¡Por esto!... – murmuro Aoshi abrazándola de la cintura y besándola apasionadamente Misao se quedo petrificada un momento e instintivamente respondió al beso, por un momento luego se tenso entre sus brazos y se aparto mirándolo aterrada.

- ¿Doushite?... – Soltó Misao colocándose los dedos en los labios aun húmedos por su beso pero mirándolo con claro terror en los ojos. - ¿Doushite Aoshi-sama?... - agrego levantando la voz levemente con tormento, Aoshi se quedo estático sin poder creer lo que acababa de hacer, estaba tan impresionado que no vio venir la cachetada que Misao le propino antes de salir de la habitación, después se diría que estaba medio dormido cuando la beso o que estaba soñando pero de eso nada su cuerpo y su mente estaban bien despiertos en ese momento.

- ¡Pero tu también respondiste!... – Susurro Aoshi con la mano en la mejilla dolorida, sonriendo plácidamente recordando el calor de aquellos labios que cualquiera juraría fríos, viniendo de la reina del hielo y que ahora solo el podía saber cuanto calor ocultaban, suficiente para hacerle tomar una ducha helada con aquel frio, sonrió para si mismo con lastima ante la perspectiva de su baño nocturno se encogió de hombros y salió de la habitación a cumplir con la sita obligada con la regadera..

- ¡Dime Enishi!... ¿Que paso entre tu y Misao-san?… - Dijo Aoshi por enésima vez en el día.

- ¡Esta bien!... ella era mi novia!.. Estábamos a punto de casarnos y me dejo plantado días antes de la boda te hable de ella recuerdas?. – Dijo Enishi finalmente.

-¿Tu casarte? – Dijo Aoshi automáticamente incapaz de creer que Enishi se casara con alguien. -*** que?... casarse?..*** - pensó sorprendido.

- ¡Ella es una mina de oro Aoshi!... ¡es justo lo que necesito, es joven, hermosa y RICA!... ¿Que mas puedo pedir?... – Contesto Enishi irónicamente.

-¡Es que lo único en lo que piensas es en dinero?... – Soltó Aoshi mirándolo y controlando las ganas de destrozarle el rostro que lo invadía en ese momento.

- ¡Yo la amo!... ¡pero también amo a sus millones!... - Respondió Enishi sin vergüenza alguna, sin notar que sus palabras molestaban a su amigo.

-¿Entonces, la estuviste explotando como a todas las mujeres que pasan por tus manos?... - Escupió molesto sin notar a dos personas que se iban acercando detrás de ellos.

-¡Iie!... ¡Ella es la mujer mas dura con el dinero que he conocido!... – Contesto el aludido sin una nota de vergüenza.

-¿Como pudiste hacerle eso a Misao-san?... – Le reclamo molesto, sin notar la mirada calculadora que cruzó por los ojos de Enishi.

-¿A ti como que te gusta "MI" minita de oro? – Dijo Enishi con sarcasmo y con una nota amenazante enfatizada por la mirada colérica que le lanzo en ese momento.

- ¡No le digas así!... - soltó molesto sin notar a la aludida tras el. - ¡Y no... no me gusta!... demo!... me molesta saber que ella a sido victima de ti Enishi!.. Nunca cambias he?.. – Soltó molesto y sin pensar, solo tratando de evitar un enfrentamiento con Enishi.

-¿ A… Aoshi? – Soltó Kaoru asombrada mirando a Misao que tenía una expresión ilegible pero dura en los ojos.

- ¡Kaoru-chan!… - Soltó Enishi lanzándose a abrazarla, mas Kaoru retrocedió asqueada.

-¡No te atrevas a tocarla Yukishiro... por que soy capaz de todo!... – Soltó Misao secamente, mirándolo a los ojos con una expresión tal que el aludido paro en seco y retrocedió sin quitarle la mirada de encima, como si el fuera un ciervo frente a una leona defendiendo una cría.

- ¡Misao-san!... yo!.. – Balbuceo Aoshi avergonzado, sabiendo que había escuchado las palabras que había dicho sin cuidado, después de haberla besado.

- ¡Agradezco mucho la defensa... demo soy lo suficientemente grande para que me defiendan como una damisela en peligro... Aoshi-sama... – Lo atajo Misao secamente, sin mirarlo a los ojos después del incidente de aquel día no había podido hacerlo.

- ¡Que malagradecida eres...! – Dijo Enishi no complacido con interacción de ambos.

-¡Cállate Enishi!, ¿Es que no tienes vergüenza?... – Dijo Aoshi molesto mirando a su amigo que no parecía notar lo que hacia.

- Gomen nasay… Aoshi-sama... demo… El no conoce de vergüenza, ni de respeto y si me permite dale un consejo: creo que no le conviene esa amistad... – Dijo levantando una ceja elegantemente ante las palabras de Aoshi.- Ah y una cosa mas... - agrego dándose la vuelta junto a Kaoru. - Cuando desee saber algo de mi... ármese de valor y pregúnteme odio que estén hablando a mis espaldas de mis asuntos... - Agrego antes de irse. *** Quien demonios se cree el para indagar en mi vida?.. A cuenta de que?...*** - Pensaba caminando molesta junto a Kaoru.

- ¿Vamos al centro comercial?... – Propuso Kaoru tratando de hacerla olvidar el mal rato, habían ido a buscar a Aoshi con aquella intención. *** ¡Ahora que se quede con el imbécil de su amigo!*** Pensó molesta iba a dale una paliza a su amigo a la primera oportunidad que se presentara.

- ¡Perfecto!... – Dijo Megumi apareciendo entre las dos.

-¿De donde sales?... – Dijo Misao secamente.

- ¡ja, ja JA!.. Muy graciosa!... – Contesto sonriendo pícaramente.

- ¿Y, Vamos?.. – Dijo Kaoru de nuevo esperando respuesta.

- ¡Hai... debo comprar algo para mi viaje!... – Dijo ausentemente. y de paso dejar de pensar en ese beso ne?.. El hombre sabe como romper tus barreras!.. Sabe como inquietarte!.. - Dijo su conciencia juguetona. *** ¡Púdrete!...*** - Pensó conteniéndose de poner los ojos en blanco. jajajajaj! Allí están las palabras de la antigua yo!.. jejeje te estoy ganando terreno! - Agrego su conciencia satisfecha.

Ella no había quería admitirlo, pero con una palabra que cumplir, enfrento el echo de que las palabras de Aoshi le habían dolido en su amor propio, después de besarla ir a decirle "ENESHI" que ella no le gustaba… re mas de lo que podía soportar, estaba confundía y lo sabia, y eso solo empeoraba todo aun mas, al menos nadie notaria ahora la confusión de sentimientos que había desencadenado aquel beso… por otra parte estaba aterrada había descubierto finalmente que aquella sensación que la hacia replegarse mas cuando Aoshi estaba a su alrededor era atracción y deseo, como no lo había sentido por Enishi jamás y si algo podía asustara a muerte era "ESO"… mientras era arrastrada de tienda en tienda por las fanáticas de las compras Megumi y Kaoru, se esforzó al máximo por comprimir todo eso y guardadlo en algún lugar donde se perdiera con el tiempo, y cuando ambas trataron de embutirla en una micro vestido rojo pasión dejo de preocuparse por el y atender mas la vida futura de su guardarropa que parecía estar en vías de extinción con aquellas dos fanáticas de la moda.

-¡Misao-san! Yo quiero disculparme por lo de esta tarde!. La verdad no soy quien para indagar en su vida!.. Yo! – Dijo Aoshi sentado frente a Misao en el despacho mientras esta revisaba unos documentos que tenia que firmar fingiendo ignóralo olímpicamente mientras leía sin leer un informe de que no entendía ni una palabra de la line que veía en ese momento.

- ¡Esta bien!.. ¡Solo no quiero que vuelva a suceder!.. – Contesto secamente sin quitar la vista del documento que atravesaba con la mirada.

- ¿Que le hizo?.. – Solto Aoshi finalmente, logrado que Misao apartara la vista de su documento y lo mirara a los ojos, por primera vez desde el incidente Aoshi pudo notar dolor y rabia en ellos.

-¡Aun no estoy preparada para decirlo... a demás, usted es su amigo Aoshi-sama así que debe tener ide!a… - Contesto la aludida lacónicamente volviendo a su documento.

-¡Quiero saber... yo!...- Balbuceo Aoshi frustrado.

-¿Que tanto interés tienes en saber sobre mi pasado?... – Le pregunto Misao levantándose exasperada. - ¿Qué es lo que quieres, acaso quieres ayudarle?... o eres igual que el?... que tramas?.. – Soltó automáticamente, como un mecanismo de defensa defectuoso que había implementado a los inicios de su vida como Reina de Hielo.

-¿Que Dices?... ¿Yo solo me preocupo por usted!. Y eso no le da el derecho a compararme con Enishi!... no quiero ayudarle!.. y no estoy tramando nada!. Por que diablos siempre estas a la defensiva? – Soltó Aoshi exasperado, sin darse cuenta que la tenia agarrada de los brazos haciéndole daño.

-¡Suéltame!... - Soltó Misao tratando de apartarse de el alarmada.

-¡Dime!.. ¿Que diablos te hizo para convertirte en este monstruo que eres?.. – escupió sin pensar pero al ver la reacción en sus ojos, Aoshi supo que había ido demasiado lejos Misao lo empujo con fuerzas sin importarle que caer en el piso frente a el por la abrupta liberación.

-¡Si... soy un monstruo... si lo soy!... ¿Y?... ¡es mi problema, vivo con ello entiendes?... ni tu ni nadie tiene derecho a criticar mi forma de vida ni tu ni nadie tiene el derecho ni la potestad para juzgarme ni tu ni nadie es quien para decirme nada... fuera de aquí... Vete, no quiero verte déjame sola… como debí haberme quedado siempre... sola… Largo... – Soltó Misao secamente levantándose y sentándose en su sillón tras el escritorio, ocultando el rostro entre los documentos que revisaba luchando por respirar con normalidad cuando sentía que el aire se le escapaba de los pulmones y la presión en el pecho se hacia insoportable al igual que el sordo dolor que aumentaba con cada doloroso latido, no quería llorar aunque sus ojos picaban de lagrimas y no lloraría ni por el ni por nadie.

- ¡Misao.. yo... – Balbuceó Aoshi arrepentido de dejarse llevar por su temperamento. *** Que demonios hice?... Misao… *** - pensó agobiado y ganas de golpearse con la primera pared que consiguiera, solo el podía ser tan estúpido.

-¡Cierra la puerta cuando salgas!... – Añadió Misao secamente sajando el asunto dándose la vuelta para ver la ventana en forma de cuadro que estaba tras ella. ***¿Como te atreves a critícame?..*** - pensó en un gemido de dolor. Eso te dolió, sabes que la verdad duele?.. - Dijo su conciencia tristemente y eso la hizo sentir peor esa parte de ella siempre había sido un rayo de luz en medio de las tinieblas y ahora estaba a apagada.

-¡Sumimasen!... – Susurro Aoshi Audiblemente antes de cerrar las puertas tras el.

-¡Bakka! - murmuro con la antigua exasperación que la caracterizo de niña mientras luchaba contra las lagrimas a pesar de que por dentro ella lloraba desconsolada. Casi una semana había pasado el viaje de Misao estaba muy cerca apenas y faltaba un día, Misao había sido la misma que habían conocido pero pudieron notar varios cambios había ordenado un grupo de seguridad, para que rodeara la casa y sus adyacencias, había prohibido terminantemente, la entrada a cualquier ramo de Enishi, con el final del semestre plagado de encuentros desagradables con Enishi hasta que con una labra suya lo hiso votar del lugar, Misao había tenido mas oportunidad de trabajar de lunes a lunes en su empresa, siguiendo de cerca sus negocios, también allí, se le prohibió la entrada a Enishi, quien en repetidas veces había intentado comunicarse con ella, para sorpresa de todos, Misao le había permitido a Kaoru llamarla por su seudónimo de niña y como sus padres solían llamarla "Milla", Aoshi seguía buscando en Enishi las respuestas a sus preguntas y por ello se había ganado mas de una mirada asesina de Kaoru y de Misao, que no le había vuelto a hablar y de echo se había comportado lo mas fría que podía con el.

-¡ Tu mismo te lo buscaste!.. - Lo regaño Kaoru aquel día en el desayunador cuando se había quejado.

-¿Que también te Dijo que paso?.. –Contesto Aoshi molesto aunque sabia que su amiga tenia razón, Kaoru se había pasado los últimos días regañándolo como niño pequeño.

-¡Iie!... ella no me ha dicho nada!. Pero es obvio que esta molesta contigo!... tiene que ver con Enishi ne?... – Agrego Kaoru frunciendo el seño, mientras este asentía pesadamente.

-¡Ya no me regañes mas!.. Por eso no consigues novio! – Dijo Aoshi tratando de cambiar el tema.

-¿QUE DIJISTES SHINOMORI?... - Soltó Kaoru exasperada dándole con todas sus fuerzas en la nuca, por lo que este casi estrello su cara contra la mesa.

-¡Oye!... mira que no tengo para cirugía!... – Dijo Aoshi partiéndose de la risa, con la mueca de dolor en el rostro sobándose donde la mujer le había golpeado.

-Aoshi-san!.. Kaoru-chan!.. Misao-chan desea verlos!.. – Anuncio Okon tras eso dejaron de reír, y fueron al despacho donde Misao estaría esperando con seguridad.

-¡Trata de comportarte!... ¿Estamos?... – Dijo Kaoru mirando a su amigo que asentía sin decir palabra, Kaoru sonrió divertida encontrando en aquella expresión al antigua Aoshi Shinomori.

- Aa – añadió Aoshi lacónicamente. *** Que querrá ahora?..*** - pensó entrando tras Kaoru y Okon al despacho encontrándose con todos lo habitantes de la mansión sentados a su espera y ella mirando por la ventana, con expresión de otro mundo.

-¡Konnichiwa!... – Dijo Kaoru Sonriente tratando de romper el hielo, Misao coloco su mascara fría en su sitio, y se volvió a mirarlos sin emoción alguna.

- ¡Bien estamos todos!... – Dijo Misao secamente. Los mande a llamar para informarles que salgo en este momento para Kyoto, tengo negocios que atender allá y no se cuando regresare posiblemente estaré de vuelta al inicio de clases... – agrego fríamente.

-¡Mou!... yo pensé que iríamos a esa casa en la playa!... – Dijo Kaoru con un puchero de reproche.

-¡Ustedes irán, yo tratare de volver para alcanzarlos... Pero no prometo nada...!- Contesto Misao ablandando un poco su tono gelido.

-¡Kawaii!... – Celebro Kaoru alegremente abrazando a Misao dejando a todo mundo boquiabierta cuando esta le devolvió el gesto un poco rígidamente como si nunca hubiera abrazado a alguien.

-¡Cuídense!... – Dijo caminando con paso firme hacia la puerta donde Aoshi estaba, mirándola molesto.

-¿Por que nos tratas así?... – Dijo sobresaltando a todo el mundo.- ¿Acaso crees que eres omnipotente?.. Somos seres humanos también!.. Deberías tomarnos en cuanta para cualquier cosa!.. Kaoru se desvive por atenderte, por que la notes y tu no haces mas que seguir siendo un maldito cubo de hielo!... que quieres volvernos locos?.. Acaso crees que nadie se preocupa por ti?... por que eres tan fría?... no tienes sentimientos acaso? Eres un ser vació y frió!... - soltó, deteniendo a Misao tomándola de los brazos Misao como el resto de los presentes se tenso con dada una de sus palabras.

-¡Quítame las manos de encima ahora... –Dijo secamente apartándose de el. - ¡Lo fría y vana que sea, no es tu problema... tu no sabes por que soy como soy… no eres mas que un idiota y no eres nadie para decirme nada a mi!... – Dijo saliendo del despacho a toda prisa.

- ¿Por que le dijiste eso?... – Chillo Kaoru molesta mirándolo con claras intenciones de matarlo.

- ¿No entiendes?... estoy atacando su humor! Para que de una maldita vez, libere todo lo que tiene dentro, aquí todo mundo se la pasa pisando huevos a su alrededor nadie la enfrenta así nunca va a salir de donde quiera que este escondida... – Contesto Aoshi dejando a todo mundo boquiabierta por la lógica de sus palabras.

- ¡Iré a revisar su auto antes de que parta!.. - Dijo Shiro saliendo del despacho seguido de Kuro.

- ¡vamos a llevarle la cesta de comida para el camino!.. – Dijo Okon caminando con Omasu.

- ¿No se va en Avión?... ¿se va por carretera?.. – Dijo Kaoru sorprendida eran mas de 5 horas de viaje.

- ¡Iie!... ella odia los aviones... digo las alturas!. –se corrigio Omasu agrego ante el codazo de Okon, tras eso salieron del despacho.

-¡Adiós! Saludos a Himura-san!.- Omasu

-¡Y a su padre! – Agrego Okon con un par de corazoncitos en los ojos.

-¡Cuídate, Maneja con cuidado! - Decía Omasu preocupada.

-¡No maneje con prisas!... – Dijo Shiro

- ¡Recuerda las curvas y…. Dijo Kuro

-Ay... ya basta. Estaré bien... ja ne... –Los corto Misao arrancando, todos vieron partir a Misao dentro de su auto.

- ¡Omasu-san!, Okon-san!... quiero que en este momento nos digan!... que diablos paso entre Misao y Yukishiro Enishi!... ustedes lo saben y nos lo dirán! Ahora, Onegai! – Dijo Aoshi mientras Kaoru asentía junto a el, las aludidas se removieron incómodamente.

-¡Esta bien!... pasen y les contaremos lo que ese... hombre le hizo a nuestra niña!... – Dijo Okon con semblante derrotado, junto a los otros que murmuraban "ya era hora" o "por fin".

-¡Todo empezó... hace dos años, en la fiesta de la empresa de los padres de mi niña!... - empezó a contar Omasu una vez estaban en la cocina, frente a una jarra de te y galletas.

¡Oigo un eco en el silencio y creo que es tu voz, esa que con el tiempo, perdió fuerza y amor, esa que alguna vez entono una canción.

Canción que hablaba de vida, de luz amor y color.

Oigo un eco en el silencio y creo que es mi voz, esa que también entonaba viejas canciones de amor, esa que con el tiempo perdió vida y calor, esa que hasta el momento es la voz del silencio y el eco del dolor!

Extraído de las memorias de Misao Makimashi F.D.S.(S.L.A)

Notas de Autora: pues si aquí empieza todo jajaja a quienes recuerdan supongo que me guardaran el secretito ^_^ y a quienes no, bueno espero que les haya gustado mucho por favor en serio dejen review's yo se que ahora aquí se miden por visitas y todo eso, pero yo soy de la vieja escuela, cuando veo review's en mi bandeja de entrada, me pican las manos por escribir mas rápido, yo hago lo que puedo por actualizar pero recuerden "YO SOY MADRE Y ESPOSA" tengo muchas responsabilidades, mucho es que mi amor por los fic's me empujan a escribir pero si no veo motivación simplemente me desanimo, puede que a muchos no les importe, pero realmente voy a comprometerme en terminar los fic's que ya he publicado, si al final no me siento motivada, simplemente lo dejare estar, escribiré solo para mi…

Agradecimientos:

Lady Cremisi93: Amiga! Graciasss eres la única que me a dejado review en este cap, y eso me alegra, al menos tu si me has dejado un review, no como eso que me leen y no dejan ni los tomates podridos para hacer parta de tomates… de verdad gracias me alegraste el día hoy con tus review's gracias eso me recuerda.. ya te dejo el review que te debo ok?

Y a ustedes aquellos que muy alegremente leen y se van sin dejar su opinión, gracias ya veo que se a perdido las ganas de ejercer el derecho de voz y opinión, o la flojera a vencido a esta generación.. vaya me siento vieja de golpe, a mi que me gusta dejar review's cuando leo un fic, creo fielmente que es una falta de respeto contra esa persona que esta allí escribiendo y dedicando su tiempo para una hermosa labor, como lo es construir y plasmar sueños, esto Señores es sin fines de lucro, aquí no me pagan para escribir, esto lo hago por amor al arte y solo por eso, debería ser apreciado, si estoy molesta, mas bien decepcionada… terminare estos fic's y luego decidiré. Ni siquiera voy a pedir de nuevo que me dejen un review, me siento que estoy rogando y no me gusta rogar.