Las chicas volvieron a casa luego de causar tremendo alboroto, la habían pasado muy bonito a pesar de que la prensa no se cansaba de sacarles fotos. Eran una familia feliz y al parecer Rachel quería demostrárselo al mundo, pero aún seguía habiendo un problema, ellas en realidad no habían formalizado y la rubia comenzaba a preguntarse qué es lo que eran.

En esos momentos se encontraban simplemente echadas en la cama, disfrutando de la compañía mutua, regalándose unos tiernos besos y a la vez tratando de memorizar los rasgos la una de la otra junto a una pequeña Beth que descansaba plácidamente entre ellas después de una grandiosa tarde, cuando se comenzó a escuchar una música de fondo.

Quinn, cariño, ¿escuchas esa música?

Parece que le han traído serenata a alguien ¿no?

¡Qué emocionante! Hay que asomarnos a ver ¿sí? – dijo la morena muy ilusionada

¿Quién diría que Rachel Berry es una mujer tan cursi? – dijo la rubia en tono burlón.

Calla Fabray – dijo mientras le arrojaba una de las almohadas que habían en la cama.

Rachel fue la primera en asomarse por la ventana, y lo que vio no le causó gracia alguna. La persona que estaba llevando la hermosa serenata era ni más ni menos que Josh, sí el Josh de su Quinn, ese tipejo que había osado querer quitársela, en teoría, ya que las cosas entre ellas dos no iban bien en esa época, en realidad simplemente no iban para ningún lado.

Rach, hazme espacio que yo también quiero ver.

Claro que no, tú no vas a ver nada- dijo de una forma muy seria

Dale, amor, no seas infantil y déjame ver que yo amo las serenatas también.

Ah sí, entonces mira y sal a ver quien te la ha traído – la rubia escuchaba lo que la morena le decía y no acababa de comprender sus palabras.

¿De qué hablas, enana? – le dijo tiernamente mientras empujaba con delicadeza a la diva para poder ver por la ventana.

Oh, e-ese e-es Josh- dijo medio tartamudeando la rubia, "¿justo en este momento tenías que aparecerte? ¿Y encima trayéndome serenata?" pensó.

Ese mismo, anda, recíbelo con gusto – se podían sentir los celos a flor de piel en la morena.

Tranquila amor, saldré a hablar con él y dejarle en claro que entre nosotros no puede haber nada más que una simple amistad- dijo la rubia, pero Rachel no respondió nada.

Quinn se dirigió hacia la puerta y antes de salir, se dio media vuelta y le dedicó una hermosa sonrisa y le lanzó un beso a Rachel para que ésta cambiase de cara pero no sirvió de mucho que digamos.

Josh, ¿qué es todo esto?

Quinn, amor, ¿te sorprendí?

Demasiado diría yo- dijo un tanto seria la rubia.

Espero que te gusten los mariachis, te amo demasiado- el joven se encontraba un poco pasado de copas.

Gracias Josh pero, tenemos que hablar

Oh no, esa frase nunca termina bien. Hablemos pero antes – el muchacho se acercó a Quinn rápidamente, tanto que no se dio cuenta en que momento éste comenzó a besarla y obviamente Rachel estaba viendo todo desde la ventana. Quinn se alejó lo más rápido posible pero él estaba sujetándola fuertemente, así que su escape no fue inmediato.

Josh, ¿qué demonios estás haciendo?

Te robo un beso, ¿no es obvio?

Claro que es obvio pero te estoy diciendo que debemos hablar, ¿eso no te suena a "Oh Dios, hay problemas, no le debo robar besos"? – dijo la rubia un tanto exaltada.

Digamos que me sé lo que se viene así que con mayor razón no podía dejar de robarte ese beso.

Qué bueno que sepas lo que se viene – la rubia estaba un poco molesta, sabía que Rachel había visto todo y seguramente eso le traería problemas- Josh, tú y yo no vamos para ningún lugar, eres un chico maravilloso y lo digo porque lo sé, porque ya he salido una vez contigo y sé que no te mereces que te engañe, en realidad nadie se lo merecer pero en fin. Simplemente ya no estoy enamorada de ti "y quizás nunca lo estuve porque siempre he amado a cierta morocha que está allá adentro con mi hija"- esto último tan solo lo pensó, no podía decírselo a J- y te mereces a alguien que sienta lo mismo que tú sientes por mí.

Comprendo pero Q, podemos intentarlo, ya logré que te enamoraras antes de mí estoy seguro que lo puedo lograr de nuevo.

No lo creo Josh, hay otra persona ya. No soy capaz de estar con nadie más, mi felicidad está junto a esa persona- Quinn trataba de no mencionar a Rachel ya que aún no sabía en qué términos se encontraban, debían aclarar muchas cosas, por más lindos que hayan sido los momentos vividos en las últimas horas.

¿Conozco a esa otra persona? ¿Estás segura que no hay nada que pueda hacer y que esa persona te corresponde?

Sí la conoces pero no te puedo decir quién es, estoy segurísima de que esa persona me ama tanto como yo a ella, en su debido momento seguramente te enterarás "seguramente más tardecito cuando llegues a tu casa y navegues un rato por internet, no creo que les haya tomado mucho tiempo a los fotógrafos subir esas fotos" – pensó la rubia.

Está bien pero… amigos ¿no?- dijo un tanto dubitativo

Claro que sí – dijo la rubia mientras se acercaba a darle un fuerte abrazo al joven.

Gracias Q, eres una grandiosa persona y sabes que te quiero demasiado.

Hey! Hace un ratito dijiste que me amabas y ahora tan solo me quieres – bromeó la rubia para quitar un poco la tensión del momento.

Este…- Josh entró en pánico con esas palabras.

Jajaja calma que tan solo bromeo, hubieras visto tu cara – dijo mientras se reía

Ok, ok, será mejor que me vaya. Te quiero mucho rubia – le dio otro abrazo y luego se volteó para llamar la atención de los mariachis y poder decirles que se marcharan.

Quinn volvió a ingresar a la casa y se encontró con una Rachel muy molesta y con cara de muy pocos amigos. Sería una noche larga, felizmente la pequeña rubita ya se encontraba dormidita.

Amor, ya hablé con Josh, ya comprendió que entre los dos no hay nada.

¿Ah sí? ¿Y por eso te besó tan apasionadamente?

¿Apasionadamente? ¿De qué hablas Rachel?

¿Cómo que de qué hablo? Vi como se acercó a besarte

Sí Rachel, pero yo no le devolví el beso, ¿esa parte no la viste?

Pues no te separaste muy rápido que digamos de él

Ara, me tenía sujetada fuertemente, me liberé lo más rápido que pude- la rubia comenzaba a perder la paciencia, le parecía increíble que la morena se pusiera en ese plan cuando horas antes habían estado tan contentas.

No me digas Ara en este momento rubia y sí claro, lo que tú digas Quinn, mejor me voy a dormir- esto hizo que la rubia se desesperara por completo.

A las finales Rachel, tú y yo somos nada, ¿sabes por qué lo digo? Tú vienes me besas más de una vez y obvio yo te correspondo pero hasta ahorita no te animas a ponerle un nombre a lo que tenemos, así que no tienes derecho alguno de hacerme estas escenitas- dijo en un tono alto la rubia, pero sin llegar a gritar para que la bebé no se despertara- y yo te amo y mucho pero no puedo seguir a tu lado sin saber qué somos en realidad, le dije a Josh que por más que me trajera la Luna no saldría con él porque estoy perdidamente enamorada de otra persona pero ni siquiera le pude dar tu nombre cuando me preguntó, porque no sé si tú quieres que lo nuestro sea formal, si estás lista o no para gritárselo al mundo y lo de las fotos de la mañana tampoco lo comprendo, no estoy segura de nada de lo que estamos haciendo en estos momentos, seguía diciendo la rubia mientras se iba desmoronando por completo, sus miedo comenzaban a salir y las lágrimas con ellos.

Rachel no estaba segura de cómo reaccionar, aún se encontraba molesta, muy celosa y estos la estaban medio cegando así que decidió que sería mejor hablar mañana, entendía a Quinn pero aún no estaba segura de qué debían hacer exactamente, ella también tenía miedos pero estaba segura de que quería a esa rubia por sobre todas las cosas a su lado.

Q, será mejor que nos vayamos a dormir, ya mañana cuando estemos más tranquilas podremos conversarlo ¿está bien?

Siempre mañana Rachel, siempre mañana. Además mañana no podré temprano, por fin comienzo a trabajar, las vacaciones acabaron.

No importa amor, será en la noche, pero hablaremos. Te lo prometo.

Está bien, eso espero – dijo aún triste y llorando un poco.

TE AMO ¿ok? No lo olvides, aunque peleemos y desatemos la tercera guerra mundial siempre te he amado y lo seguiré haciendo.

Y yo te amo a ti Rach, pero necesito estabilidad, no sabes cuánto me está costando confiar en lo nuestro.

Vayamos a tu cuarto, es hora de dormir – dijo Rachel interrumpiendo el momento, no estaba preparada para hablar en esos momentos, no quería decir nada de lo que después se arrepintiese.

Ok – dijo un tanto irritada al darse cuenta de que Rachel realmente no estaba preparada para hablar en ese momento.

Cada una se dirigió a sus habitaciones, debían pensar por separado, mañana tendrían la conversación tan esperada y no podían tomárselo a la ligera, aún compartían a una hija que las mantendría unidas por el resto de sus vidas.

La mañana llegó, Rachel le había dicho a la rubia que ese día tenía ensayo recién en la tarde, en cambio Quinn debía dirigirse a su nueva oficina a primera hora, le harían un recorrido explicándole y mostrándole las instalaciones y funciones de las personas que trabajarían con ella así que debía ser puntual.

Rachel, ¿con quién se quedará la pequeña en la tarde? Recuerda que yo no volveré hasta la noche.

La llevaré conmigo al ensayo hasta que consigamos a una nueva niñera, no quiero volver a ver a Marissa.

¿No te incomodará? Creo que podríamos llamar a una agencia de niñeras, ¿son de confianza no?

La verdad no confío en ellas, me la llevaré, a las finales soy la protagonista y toda una diva, no me dirán nada y si lo hacen simplemente les digo que hoy no podré ensayar entonces.

Rach, no debes abusar de tu posición

¿Entonces qué quieres que haga? Esas niñeras de agencia son muy peligrosas según las noticias.

Está bien, llévala, cualquier cosas me avisas y recuerda que me debes, mejor dicho, nos debemos una conversación.

No lo olvidaré.

Quinn se dirigió a su nuevo trabajo, sería definitivamente un día intenso. Al llegar la recibió un joven que le indicó cual era su oficina, dejó sus cosas y comenzó con el recorrido.

Esta será su oficina señorita Quinn, esperamos sea de su agrado. He escuchado mucho sobre usted, es una famosa publicista.

Hey, dime Quinn – pensó un momento mientras leía el nombre del muchacho que se encontraba en el carnet que llevaba colgado en la camisa – Chuck ¿cierto?

Sí señ-Quinn, digo

Mucho mejor, y no soy famosa como dices

Claro que lo eres Quinn, todos te conocemos y sabemos que eres de las mejores, nos ilusiona que ingreses a trabajar con nosotros.

Muchas gracias, en serio, me halagas.

No hay de qué, bueno sigamos con el recorrido. Acá se encuentran las oficinas de los jóvenes internos que tenemos y por allá está la del jefe de todos- dijo mientras señalaba los lugares a los que se refería.

Qué genial que tengan jóvenes internos, tengo muchas ganas de conocerlos.

¿En serio?

Claro ¿por qué no?

Digamos que como ya te dije, tú eres famosa en este medio y no pensé que te interesaría conocer a los nuevos.

Claro que sí, ellos siempre tienen geniales ideas están, como se dice, frescos y hay que aprovechar eso.

Por lo que veo no eres tan solo buena en lo que haces sino que también eres muy buena persona. Paquete completo- dijo mientras le brindaba una gran sonrisa.

"Paquete completo" interesante, jamás me habían dicho eso – dijo mientras se sonrojaba- pero no lo creo, tengo muchos defectos, ya me irán conociendo.

Aquí termina el recorrido, te acompañaré hasta tu oficina para informarte en qué estamos trabajando y cuáles son exactamente tus funciones.

Ok, me parece buena idea. Debemos aprovechar el día al máximo.

El recorrido había acabado y Quinn había quedado encantada con su nuevo ambiente de trabajo, la gente parecía muy linda aunque no había cruzado palabras con ellas más que con Chuck que de por sí ya le caía de lo mejor.

Por otro lado se encontraba Rachel junto a la pequeña en el supermercado, en realidad no tenía ensayo esa tarde pero era lo que le había hecho creer a Quinn para que no sospechara de que le tenía una sorpresa para la noche, le había prometido una conversación y eso era lo que le iba a dar más el plus de una rica cena para poder formalizar su relación. Durante toda la noche había estado pensando y si quería mantener a la rubia a su lado tenía que formalizar y guardar sus miedos en el fondo de su cabeza, ellos no le estaban ayudando en nada.

Rachel se paseaba por los pasillos, llenando el carrito con todos los ingredientes que necesitaba para poder cocinar algo delicioso que le encantara a la rubia, además de una botella de vino para poder acompañarla.

Pequeña rubita, ¿cómo crees que saldrán todas las cosas hoy en la noche con tu mami?

Mami – dijo mientras le brindaba una enorme sonrisa.

Creo que aún estás muy chiquita para comprenderme pero si esa sonrisota es una respuesta de seguro que crees que todo saldrá de lo mejor.

Te quero mami

Y yo a ti pequeña, no creí que podría llegar a quererte tanto en tan poquito tiempo. Ay pequeña, ya quiero que hables por completo y andes corriendo por toda la casa haciendo travesuras pero ojo, nada de novios ¿ok? Seguro serás una coqueta como tu mami, con lo hermosa que eres – la bebé tan solo la veía, seguramente no entendía ni la mitad del monólogo de la morena.

Rachel se acercó a la caja para poder pagar lo que había comprado y cuando ya se estaba dirigiendo hacia la puerta se chocó con Marissa.

A ti te quería ver, ¿con qué derecho te metes a nuestra casa y dices que yo te di las llaves? ¿dónde las conseguiste?

Hola Rachel, como siempre tan amable.

No me cambies el tema, responde – dijo seriamente pero sin alzar el tono de voz para no armar un escándalo.

Simple, saqué una copia de las tuyas la última vez que estuve en su casa. ¿Quién sabe y hasta tenga más de una?

Eres una sínica, devuélveme todas las copias que tengas.

Eso nunca, te quiero advertir algo, me gusta la rubia y tú no sabes de lo que yo soy capaz de hacer cuando quiero algo.

Eres una psicópata, estás mal Marissa. Te aseguro que cambiaré la cerradura y no quiero que te nos acerques.

¿Por qué? ¿Acaso son novias?

Aún no, pero te aseguro de que lo seremos – esa era la noticia que estaba esperando la pelirroja, si bien es cierto le encantaba Quinn pero ella ingresó a esa casa con un solo objetivo al inicio y ese era el de conseguir información sobre la diva, ella era nada más y nada menos que una especie de infiltrada de un famoso programa de noticias sobre los famosos.

Y yo te aseguro que me encargaré de separarlas, esa rubia será para mí, pero tranquila que te podrás quedar con la pequeña- dijo mientras señalaba a la bebé.

A mi hija no la señales y Quinn jamás te haría caso, hasta miedo te tiene desde que entraste a la casa sin permiso alguno.

Lo que digas Rachel, mejor me voy – la pelirroja terminó de decir esto y siguió con su camino.

La morena no podía creer cuan sínica podía llegar a ser Marissa, le había dicho en su cara que las iba a separar, pero ella no lo permitiría, claro que no lo haría. No volvería a dejarla marcharse de su lado así como lo hizo las tantas veces cuando aún estudiaban y Quinn salía con uno y con otro sin darse cuenta de los grandísimos celos, y no de amiga, que creaba en Rachel.


Flashback- ¿Celos de amigas? (Capítulo del libro)

Rach, ¿qué vestido me queda mejor? Quiero verme genial ahora que saldré con Henry.

Quinn, tú te ves hermosa con cualquier cosa, ¿por qué no te vas simplemente en jeans?, está comenzando a hacer frío – Rachel odiaba que Q se arreglara tanto para salir con sus nuevas conquistas pero en esos momentos no comprendía el por qué.

Rachel ¿cómo crees que me voy a ir en jeans? Tengo que estar radiante, además no está haciendo frío creo que estás loquita – dijo riéndose- sabes que me encanta resaltar y dejar con la boca abierta a todos, en estos momentos especialmente a Henry.

Como digas Quinn, el rojo te queda mejor – dijo mientras lo señalaba y fruncía el seño.

Ara, no te molestes, hasta ahora no comprendo porque te molestas cada vez que te pido ayuda para escoger qué ponerme cuando voy a salir con alguien.

No me molesto Q- dijo tratando de forzar una sonrisa que no quería aparecer – lo que pasa es que no comprendo porque desperdicias tanto tiempo alistándote y arreglándote para ellos si no te duran más que una semana como enamorados.

Siempre debo estar bella y lo sabes, no lo puedo evitar, quizás cuando crezca se me quite eso.

¿Y cómo cuando sales con nosotros no te demoras tanto? – "Dios ¿qué acabo de decir?" se lamentó la morena tan pronto esas palabras salieron de su boca.

Este… Rach, sabes que es diferente, no comprendo por qué tanta preguntadera. ¿No estarás celosa Rachel Berry?- dijo alzando una de sus cejas, tan típico de ella cuando quería intimidar a alguien.

¿Qué hablas Quinn? Celosa por qué- "¿será que estoy celosa? Pero… no no imposible, somos las mejores amigas del mundo, no tendría por qué sentir celos"

Mira, hasta roja te pusiste, estás celosa – dijo dando pequeños brinquitos como una niña que acababa de hacer un gran descubrimiento, bueno, en realidad eso era lo que acababa de suceder.

Ok, sí, un poquito.

¿Pero por qué? – le causaba mucha curiosidad, algo en el fondo de su cabeza le decía que quería escuchar a Rachel decirle que la quería más que como una amiga.

Eres mi mejor amiga Quinn, cada vez que sales con ellos me dejas de lado por un tiempo y eso no me gusta en lo más mínimo – la respuesta, aunque le gustó saber que Rachel la quería para ella nada más o por lo menos la mayoría de tiempo, la desilusionó. "¿Qué es lo que te esperabas Quinn? Estás loca, ustedes son las mejores amigas y ni siquiera es correcto lo que estás deseando" se dijo a sí misma.

Claro, las mejores amigas por siempre- dijo mientras se acercaba a darle un fuerte abrazo que duró un largo tiempo porque ninguna de las dos se animaba a romperlo pero el timbre de la casa de Quinn sonó, indicando que Henry había llegado – Me tengo que ir enana, te amo demasiado celosilla- le dio un beso en la mejilla y salió corriendo pero tuvo que regresar- Hey! ¿Te quedas a dormir? Espérame ¿sí? Prometo no demorarme mucho, será nuestra noche de chicas.

Claro Quinn, pero mejor me llamas cuando vuelvas de tu cita con Henry, ni modo que me quede en tu casa cuando tú no estás.

Ok, yo te llamo entonces. Te quiero – la rubia no se cansaba de repetirle que la quería.

Hey! Hace rato me amabas y ahora tan solo me quieres – de Rachel había aprendido la rubia esa frase que le había dicho a Josh el día anterior.

Mmm ¿te amo o te quiero? ¿qué difícil?- Rachel la miró algo sorprendida- Claro que te amo Ara y mucho.

Y yo te amo más a ti Quinn, vamos te acompaño por ahí cosa que voy a mi casa a hacer algunos deberes y ya vuelvo cuando me llames.

Las chicas salieron de la casa de la rubia y cada una siguió su camino, la noche sería divertida seguramente.

Fin flashback.


Rachel llegó a la casa y de inmediato se puso a preparar la cena, se había pasado la mayor parte de la tarde fuera de la casa con Beth, arreglando todos los detalles de la cena, tenía que ser una noche espectacular e inolvidable, inclusive había pasado por una joyería y no se había podido resistir a comprar unos anillos de compromiso. Estaba completamente ilusionada, sabía que esa noche marcaría sus vidas.

La hora había llegado, ya estaba todo preparado. La mesa estaba decorada con pétalos de rosas, velas, dos copas para el vino y los platos aún sin comida; Beth ya estaba acostadita en su cunita para que no las distrajera; se lograba escuchar música lenta de fondo y las luces eran tenues. En pocas palabras, el ambiente perfecto.

Rachel ya estaba arreglada, se había puesto un vestido negro strapless, pegado al cuerpo que acentuaba sus curvas, con un cinturón rojo. Llevaba un maquillaje sutil, no muy encendido pero aun así muy coqueto y el cabello suelto con algunas ondas. Estaba muy bella, a decir verdad. Se encontraba sentada en el mueble esperando a que Quinn ingresara por la puerta mientras pensaba en las palabras correctas que debía usar para pedirle que fueran oficialmente novias, además las fotos de ellas dos besándose el día anterior ya estaban regadas por todo el internet y al parecer los fans no habían reaccionado mal a pesar de que su agente casi se la come viva por el teléfono, todo había salido bien y eso le daba más seguridad para formalizar con esa rubia que la tenía loquita.

La puerta se abrió y dio paso a una rubia que se quedó con la boca abierta tan pronto ingresó a la casa y se percató de toda la situación.


N/A: Chicaaaaaaaaas, mil disculpas por la demora, espero les guste el cap y que el haberlo escrito un poquito largo las compense. Muchos besitos. Se les quiere.

DEJEN SUS RW QUE SON ALIMENTO PARA NOSOTRAS, MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE TIENEN UNA ALERTA DE CAP Y/O NOS HAN PUESTO ENTRE SUS FAVORITOS. LOS AMAMOS

GLEE NO NOS PERTENECE Y TAMPOCO SUS PERSONAJES, ESTO ES PURO PRODUCTO DE NUESTRA IMAGINACIÓN.

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