Quinn POV
Hay cosas en la vida que nunca las esperas. No sabes que en algún momento de tu vida puede llegar a pasar, es algo así como utópico. Y cuando el momento llega, simplemente no sabes que hacer, jamás has estado preparado para esto.
-¿Quinn? – dijo Rachel mirándome directamente a los ojos y con algo de miedo en esos preciosos ojos marrones.
¿Y qué se supone que deba hacer ahora? ¡Nada más hace un momento me pidió ser su novia! Esto es algo… frustrante.
Flashback
-Rachel, ¿por qué estamos hablando de matrimonio? – pregunté algo asustada. Tomé el esmalte rojo y pinté con mucho cuidado las uñas de Rachel.- Sabes muy bien lo que pienso de eso.- Rachel me miró asesinamente y cerró los ojos por un momento.
-Quinn, no vas a estar sola por siempre.- su voz era apenas un susurro y yo estaba esforzándome en escucharla, porque teníamos puesta la música un poco alta.- Vas a enamorarte y casarte y luego tener pequeñas Quinns.- la forma en que lo dijo hasta me pareció adorable.
-No me veo en un futuro con hijos.- me puse nerviosa y cerré el esmalte de un tiro.- Listo.- le dije mirando a sus hermosas uñas.
-Yo voy a criar a mis futuros sobrinos.- volvió a repetir Rachel.
-Rach…
-Ok Quinn, ahora te entiendo, es decir todos los chicos no son nada caballeros y bueno… si fueras un chico me casaría contigo sin pensarlo dos veces.- mis ojos se abrieron como platos.- Si me pidieras matrimonio sería un sí rotundo.- ella me dio un beso en la mejilla y me abrazó fuertemente, yo simplemente traté de calmar las mariposas que sentía en mi estómago.
Fin Flashback
Rachel seguía arrodillada en el piso con frustración en su rostro. Mis lágrimas se hicieron presentes y Rachel se paró rápidamente abrazándome fuertemente. Escondió su cabeza en mi cuello y yo la tomé por la cintura. La caja negra cayó al suelo y yo me separé un poco de Rachel haciendo que nos miremos directamente a los ojos.
-Te amo.- murmuré antes de besarla con todo el amor que sentía por esa pequeña y adorable mujer. Rachel puso sus brazos alrededor de mi cuello y yo los dejé en su cintura, haciendo el beso más profundo. Cuando nos separamos por un poco de aire, mi morena hermosa sonreía y yo me agaché y recogí la cajita que estaba en el piso, se la entregué a Rachel.- Claro que acepto Rach.- murmuré feliz.
-Yo también te amo.- Rachel sacó el anillo de su caja y con un poco de nervios lo puso en mi dedo.
Estábamos ensimismadas con lo sucedido, estábamos en nuestro propio mundo. Un mundo en el que solo existíamos nosotras y nuestra pequeña Beth; no existía la prensa, no existían los demonios del pasado, no existían rencores. Rachel tenía la cabeza recostada en mi pecho y yo la tenía abrazada fuertemente de la cintura. Ella suspiró y murmuró te amo una vez más.
-¿Por qué Beth no se ha despertado con todo el ruido que hemos hecho? – pregunté
-Porque Beth es exactamente como era Julie y cómo eres tú.- dijo entre risas ella.- Dormilonas, con nada se despiertan.-
-Rachel eso no es cierto.-
Rachel simplemente no respondió. Estábamos bien, tranquilas, felices y por mi parte yo estaba realmente emocionada con esa futura vida que nos esperaba, teníamos un futuro por delante y esperaba ansiosa que ya llegara. Siempre quise pasar mis días con Rachel, jamás pensé que se haría realidad.
Cuando me desperté Rachel no estaba a mi lado y eso me asustó por un momento, pero luego recordé que ella vivía ahí conmigo y jamás me iba a dejar. El lugar seguía exactamente igual que la noche anterior solo que un poco desordenado en la parte de la "cama". Anoche descubrí algo realmente impactante, Rachel me había esperado todos estos años.
Flashback
Habíamos quedado dormidas después de hablar del futuro. Rachel tenía la sonrisa más hermosa cuando hablaba de mí y los ojos le brillaban al decirme te amo, yo simplemente sentía esas mariposas que sentía cuando éramos más jóvenes.
De pronto la escena tierna y algo cursi dio un giro tremendo. Rachel se sentó en mis piernas y me miró directamente a los ojos con una sonrisa seductora. Tomó mis muñecas y las puso contra el piso, las apretó fuertemente, me pude dar cuenta que estaban algo rojas.
-¿Rach? – murmuré. Ella simplemente me hizo un gesto para que hiciera silencio y yo, tímidamente, obedecí.
Rachel se recostó sobre mí y me dio besos. Primero en mi cabello, luego en mi frente hasta llegar a mi boca. Me mordió los labios y pude sentir claramente el sabor metálico de la sangre en mi boca… ¿Qué la había poseído?
Luego se alejó de mí y de un tirón se quitó el pequeño vestido que llevaba puesto. Volvió a acercarse a mí y esta vez comenzó a besar mi cuello con desesperación. Podía sentir sus pechos en los míos y eso realmente me gustaba, me gustaba tanto que no tardé en gemir su nombre.
Pero sabía que Rachel actuaba así por los efectos del alcohol. No había forma de que la Rachel que conocía se comportara así. Ella se sonrojaba cuando alguien hablaba de sexo tan directamente. Yo la separé de mí y ella me miró frustrada.
-Rach.-
-¿No te gustó? – preguntó poniendo un puchero. Iba a hablar pero ella me cortó.- Bueno entiendo, yo no sé mucho de estas cosas… en realidad jamás me he acostado con alguien.-
Me quedé sin palabras en ese preciso momento. ¿Qué demonios estaba diciendo? ¡No podía ser posible!
-Rachel no me engañes.- murmuré. Ella seguía sentada en mis piernas y con un puchero en el rostro. Se movió un poco y sus piernas hicieron contacto con mi entrepierna.- Uhmm.- medio gemí. Rachel se sonrojó y rápidamente se bajó de mis piernas y se recostó a mi costado.
-No te engaño.- respondió sinceramente.- Nunca encontré a la persona adecuada, porque la persona adecuada eres tú.-
Voy a ser sincera. A mí el sexo me importa muy poco, simplemente es eso, sexo. En ese sentido no soy como Rachel, porque lo que acababa de decir sonaba como si… como si hubiese estado esperándome todos estos años.
-¿Esta iba a ser tu primera vez?- en medio de la oscuridad la vi asintiendo.- Nada mal.- le murmuré cerca al oído.
-Quinn…- me dijo en tono de molestia.- Entiendo que no quieras hacerlo conmigo, digo yo soy pésima y…-
-Rachel no quiero arruinar esta hermosa noche.- respondí rápidamente.- Quiero que tu primera vez y mi primera vez…- al decir eso ella frunció el ceño.- Es mi primera vez porque es con el amor de mi vida. – Rachel sonrió.- Quiero que estés sobria cuando estés lista.- Rachel se acomodó en mi pecho de nuevo.- Te amo.- le dije dándole un beso en la cabeza.
Sí, realmente yo iba a ser la primera vez de mi prometida. Era algo difícil de describir, sinceramente no me imaginaba que ella me esperaría tantos años.
Me levanté y sentí un poco de frío. No era para menos, estábamos en pleno invierno y yo solo llevaba puesto mis bóxers y mi brasier de la noche anterior. Me acerqué a la mesa, los platos estaban ahí, todo seguía intacto; pero vi una hoja. Me acerqué más y me di cuenta que estaba doblada en dos, la abrí.
Buenos días, Leoncita ;3
Bueno, aunque cuando despiertes será tarde… te conozco jajaja. Me fui con Beth a hacer compras, la cocina está prácticamente vacía! Quizá me la lleve de shopping :D Ahora, en este instante ponte algo de ropa y báñate porque Luz (la chica que nos ayudará con la limpieza) llegará a las doce y media.
Besos,
Tu Ara
Pd: Gracias por lo de anoche.
Miré el reloj de la sala y casi me da infarto, eran las doce y veinticinco del día. Entonces tenía exactamente cinco minutos o menos para cambiarme o…
Ding- dong
¡Demonios! ¡Solo a mí me pasa esto!
El timbre volvió a sonar una vez más y yo me comencé a desesperar. De pronto vi el vestido de Rachel en unos de los sillones. ¿Cómo demonios había llegado ahí? No importaba, fui y me lo puse. Me quedaba raro, era muy ajustado y pequeño… y de por sí el vestido era pequeño, les dejo a su imaginación como de pequeño me quedaba. Traté de acomodar mi cabello pero no funcionó simplemente fui a abrir la puerta.
-Hola.- saludé con una sonrisa a la muchacha que tenía en frente.
La chica me miró un poco raro y yo ya me imaginaba porqué. La vi sonreír y aguantarse la risa. El frío comenzó a calarme los huesos. Estaba loca, en la puerta parada con un micro vestido y afuera nevando. Ella me miró directamente y sonrió. Sus ojos eran verdes y su cabello largo rojo hasta la cadera.
-Soy Luz.- murmuró.
-Hola Luz, adelante.- le dije abriendo en su totalidad la puerta. Ella entró y yo rápidamente cerré la puerta. Moría de frío.
Ella miró el lugar un poco sorprendida. Luego vi que miraba un punto fijo con una sonrisa juguetona, seguí su mirada y me sonrojé. Miraba mi ropa cerca de la chimenea y el brasier de Rachel colgado en el perchero. A saber qué cosas estaba imaginando esta chica.
-Uhmm Luz, bueno, supongo que Rachel ya habló contigo.- le dije algo incómoda.
-Sí.- asintió.- La Señorita Berry me informó de todo, no se preocupe será como si no estuviese aquí.- ok, demasiado formal.
-Me puedes decir Quinn y eso… dime cualquier cosa que necesites algo.- ella volvió a asentir y a regalarme una sonrisa. – Estaré arriba en mi habitación.-
Cuando volví al primer piso me quedé sorprendida. Era una nueva sala, impecable. Luz si que hacía bien su trabajo y además había visto el pasillo del segundo piso bastante limpio. Todo estaba en orden, los sillones en su lugar, el improvisado escenario de Rachel ya no estaba y la mesa limpia… y nuestra ropa…
-Señorita Quinn.- Luz salía con la escoba de la cocina.- La ropa que estaba aquí la puse en la lavadora.- me sonrojé.- Limpié todos los cuartos, excepto el suyo porque estaba descansando.- Luz era tan educada, me sorprendía.
-Gracias.- asentí perdiéndome en sus ojos, eran realmente hermosos.- Ya vuelvo, te voy a dar tu paga… pero tienes que decirme cuánto es…
-No.- respondió rápidamente ella. Se limpió sus manos en su polera. – La Señorita Rachel me pagó por adelantado, no tiene de que preocuparse.- afirmó ella.- Bonito anillo.- dijo señalando el anillo de mi dedo índice, yo solo asentí y la vi irse.
Esta chica sí que era eficiente. Había dejado la casa como nueva y la había limpiado toda, excepto mi cuarto, claro. Yo había ido a mi habitación y me había quedado dormida, cuando desperté me metí a la ducha y pensé que Rachel ya estaría aquí.
Tenía una idea. Sé que no es lo común que yo también le pida matrimonio porque ella ya lo hizo, pero siempre había soñado con pedirle matrimonio a la única persona que realmente había amado en toda mi vida. Así que ahora tenía mi guitarra y el anillo que compré hace casi diez años. No es tan lindo y fino como el que me dio Rachel, pero espero que le guste.
En ese preciso momento, la puerta de la casa se abrió y vi a una dormida Beth y una Rachel hablando por el celular. Me señaló que la ayudara, porque llevaba mil bolsas. Me acerqué y le quité todas las bolsas y llevé a Beth en su coche hasta en medio de la sala. Rachel parecía frustrada. Cuando terminó de hablar cerró el teléfono con rabia y luego suspiró.
-Rachel, cierra la puerta.- dije y ella cerró la puerta con ira, lo cual hizo despertar a Beth. – Genial.- murmuré algo molesta. La saqué de su cochecito y la traté de calmar, pero simplemente seguía llorando.
-¿Puedes callarla? – dijo Rachel sentándose a mi costado.
-Tú la despertaste.- le dije
- Bueno, apreciaría si la hicieras dormir porque todo el día estuve con ella y el estúpido de David me arruinó el día.-
-Rachel, nadie te obligó a salir con Beth.- me levanté y me llevé a Beth lejos de Rachel, que parecía realmente molesta.
-Quinn.- escuché que me llamó, me detuve y la mire con algo de enojo.- De veras lo siento, David me ha llamado y me ha arruinado el día.- confesó ella, luego miró mi guitarra en el sillón.- ¿Guitarra? ¿Qué tal si nos cantas algo? Así Beth se calma un poco, al fin y al cabo es mi culpa que esté así.-
Rachel tomó a Beth en sus brazos tratando de calmarla. Jalé una silla de la mesa y la puse en medio de los sillones. Le pedí a Rachel que se sentará con Beth ahí, yo me senté en el sillón y lo más rápido que pude comencé afinar la guitarra, para luego cantar la canción que me moría por cantarle a Rachel.
Forever can never be long enough for me
Feel like I've had long enough with you
Forget the world now we won't let them see
But there's one thing left to do
Now that the weight has lifted
Love has surely shifted my way
Marry Me
Today and every day
Marry Me
If I ever get the nerve to say
Hello in this cafe
Say you will
Mm-hmm
Say you will
Mm-hmm
Together can never be close enough for me
Feel like I am close enough to you
You wear white and I'll wear out the words I love
And you're beautiful
Now that the wait is over
And love and has finally shown her my way
Marry me
Today and every day
Marry me
If I ever get the nerve to say hello in this cafe
Say you will
Mm-hmm
Say you will
Mm-hmm
Promise me
You'll always be
Happy by my side
I promise to
Sing to you
When all the music dies
And marry me
Today and everyday
Marry me
If I ever get the nerve to say hello in this cafe
Say you will
Mm-hmm
Say you will
Marry me
Mm-hmm
Cuando terminé la canción vi a Beth jugando con las pulseras que llevaba Rachel, estaba mirándome calmada y sonriente. Rachel estaba con la boca abierta en sorpresa y sus ojos llenos de lágrimas. La vi limpiarse las lágrimas con su brazo libre y me sonrió.
-Quinnie…- murmuró con la voz entrecortada. Yo dejé la guitarra en el sillón y saqué la pequeña caja morada del bolsillo de mi pantalón y me arrodillé, Rachel dio un pequeño grito de sorpresa.
-Sé que es algo raro que yo lo diga porque ayer tú me lo pediste y yo dije que sí.- murmuré mirándola a los ojos, sus hermosos ojos marrones.- Pero siempre soñé con pedirte matrimonio, Rach, eres el amor de mi vida.- yo sonreí.- Sé que las cosas fueron difíciles para nosotras, hemos tardado tanto para esto, pero realmente está pasando.- dije entre risas melancólicas y saqué el anillo de la caja. Rachel tapó su boca con su mano libre, Beth miró el anillo con curiosidad.- Sé que no es como el que me diste, pero yo lo compré hace nueve años atrás… cuando terminamos la secundaria.- tomé la mano de Rachel y el simple roce me llenó por completo.- ¿Quieres ser mi esposa Rachel Barba Berry? – ella estaba tratando de contener sus lágrimas pero no podía. La vi asentir varias veces sin decir nada.
-Claro que sí.- dijo entrecortadamente.- Quinn, te amo tanto, siempre te he amado.- me acerqué un poco más y ambas aplastamos un poco a Beth con nuestros cuerpos, pero nos besamos y escuché la risita de Beth mientras lo hacíamos.- Beth está feliz.- dijo Rachel separándose de mí un poco. Yo puse el anillo en su dedo índice y deposité un beso en el dedo.
-Soy tan cursi.- dije riéndome.
-No, eres adorable.- Rachel se paró de la silla y las tres nos sentamos en el sillón. Beth estaba en el medio jugando con las pulseras que Rachel le había dado. Yo tomé la mano de mi prometida y le di un pequeño apretón.- Ahora cuéntame la historia de ese anillo.-
-Es muy larga y te va a aburrir y probablemente te rías.-
-Quinn…-
-Además que le tenemos que cocinar algo a Beth.-
-Qué espesa que eres.- dijo con puchero y yo le robé un beso. Ella sonrió.- Nos la vas a contar pronto… ¿Sabes que está cerca? –
-No.-
-Navidad.- murmuró ella.- Sé que no festejo eso por mi religión pero… simplemente es hermoso.-
-Esta Navidad será perfecta.-
-Ni siquiera el estúpido David me arruina este momento.-
-¿Quién es él?
-Mi agente.-
-Oh.
-Quinn no pienses en eso, yo te amo y estoy dispuesta a todo por ti.- luego ella miró a Beth que se estaba quedando media dormida.- Por ustedes.- se corrigió a sí misma.
N/A: Holaaaaaaaaaaaaaa, chicas pido disculpas tremendas por el tiempo que nos ha tomado este capítulo. Los estudios realmente nos consumen y además está el tema de la salud, yo he estado mal una semana entera con gripe y ahora con esta enfermedad en mis piernas y Lupe está afónica! Pero aquí traigo el capítulo que me tocó, espero que realmente les guste. Prometemos no tardar tanto. LAS AMAMOS. - Andressa
DEJEN SUS RW QUE SON ALIMENTO PARA NOSOTRAS, MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE TIENEN UNA ALERTA DE CAP Y/O NOS HAN PUESTO ENTRE SUS FAVORITOS. LOS AMAMOS
GLEE NO NOS PERTENECE Y TAMPOCO SUS PERSONAJES, ESTO ES PURO PRODUCTO DE NUESTRA IMAGINACIÓN.
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