We wish you a Merry Christmas,
We wish you a Merry Christmas,
We wish you a Merry Christmas,
And a Happy New Year.
Se escuchaba a los niños cantores de fondo, así es, Navidad había llegado y las chicas habían salido de la ciudad para ir a un pueblito cercano. Habían alquilado una acogedora cabaña con tres dormitorios, cuatro baños, una enorme tele sobre la chimenea que había en la sala, en conclusión completamente amueblada; no es que se fueran a quedar una larguísima temporada pero ya saben, Rachel ama las comodidades y además sus padres irían a pasar las fiestas con ellas. Serían unas fiestas muy especiales y perfectas para crear buenos recuerdos.
-Cariño este lugar es espectacular, por Dios Rachel es como esas cabañas que siempre ves por la tele y son así de ensueño. Amo este tipo de lugares, solo me faltan que aparezcan los siete enanitos- decía la rubia muy emocionada como una niña con juguete nuevo.
-Amor eres una niña ¿sabías? Claro que sé que te gustan este tipo de lugares, eres de gustos "especiales" diría yo – decía mientras reía- y por eso la alquilé, lamento no haberte conseguido los siete enanitos, en realidad ni siquiera lo pensé pero lo tendré en cuenta. Promesa – seguía riendo la morena de las ocurrencias de su ahora prometida.
-¿Sabes algo de tus padres? ¿Vendrán a pasar las fiestas con nosotras? Debiste de haberlos invitado amor – dijo la rubia sin siquiera respirar, se notaba que estaba muy emocionada.
-Tranquila rubia, inhala, exhala, o serás la primera persona que muera por hablar tan rápido.
-Ok, lo que pasa es que está genial Rach, creo que estoy más emocionada que la pequeña Beth.
-Estoy segura que a la rubita también le ha encantado el lugar, solo que a Dios gracias ella con las justas y puede hablar y medio pararse sujetándose de las cosas sinooo, santo cielo que ya estaría yo como loca con ustedes dos todas emocionadas – la morena se sentía orgullosa de haberle atinado al lugar, se había pasado muchos días rompiéndose la cabeza tratando de conseguir la mejor forma para pasar las fiestas, había pensado desde viajar con todos a otro país o ir a algún resort o sepa qué pero se le cruzó la imagen de este lugar uno de esos tantos días y no le quedó la menor duda de que ese lugar era el indicado.
-Entonces el próximo y el que le siga y le resiga y así por mil no te salvarás de nosotras dos, tendrás que armarte de mucha paciencia.
-Pero si ya soy paciente, te aguanto a ti, eso lo certifica – dijo mientras le guiñaba el ojo y sonreía burlonamente.
-Sí sí muy chistosita ¿eh? Yo digo lo mismo, porque aguantar tus ataques de diva pfff me deberían de santificar – las chicas comenzaba a pseudo pelear cuando escucharon un pequeño gritito y luego un…
-Mamaaaaaaaaaaaá! – sí, la pequeña había pegado un señor grito que las había hecho salir de esa burbuja en la que estaban sumergidas y salir corriendo al encuentro de la pequeña.
Corrieron rápidamente y se dieron con la sorpresa de que la pequeña había gateado hasta una puerta de vidrio que daba a un mini patio y podía ver a través de ella un cachorrito samoyedo blanco como la nieve, que tenía un lazo rosa amarrado en su cuello, con su cara pegada al vidrio y lamiéndolo de rato en rato.
Quinn tenía cara de ¿qué rayos hace ese perro ahí? y no dejaba de ver al perrito y luego a Rachel y así sucesivamente, no entendía cómo había llegado hasta ahí y menos que anduviera con un lazo rosa.
La morena solo atinó a sujetar a la bebé en brazos y luego preguntarle si es que le gustaba, Beth asintió y comenzó a estirar sus bracitos en dirección al cachorrito.
-¿Rachel? Esteee y ¿ese pequeño de dónde salió?
-Era una sorpresa pero resulta que la sorprendida terminé siendo yo, ya que aquí la rubita se puso a explorar.
-¿Es lo que creo que es?
-¿Un perrito? Pues sí Quinn, ni modo que sea un gato ¿no? – dijo la morena burlándose.
-Ahí vas Rachel, arruinando el momento.
-Dale amor, tan solo andaba haciendo una bromita. ¿Te gusta? Es para ti, bueno, para ti y la rubita que al parecer le ha encantado.
-Gracias amor, es demasiado bello. ¿Tiene nombre ya? – decía la rubia mientras habría la puerta de vidrio para poder sujetarlo en brazos.
-Aún no tiene nombre, pequeña Beth ¿alguna sugerencia? – se dirigía la morena a su hijita.
-Snoow! - gritó emocionada la bebé- Snooow!
-Creo que ella también anda pegada a ese cuento de Blanca Nieves que le paras contando, primero tú con los enanos y ahora ella – río- ¿tú qué opinas cariño?
-Snow White será, me gusta y es hembra así que le va de pelo- dijo mientras miraba a Rachel para luego medio abrazar al cachorrito – bienvenida a la familia Faberry pequeñina.
-¿Faberry? ¿y eso? – dijo Rach con cara de no comprender
-Fabray + Berry amor. Es una linda combinación ¿no crees?
-Tú eres mi perfecta combinación – dijo mientras se acercaba lentamente para besar a la rubia pero se detuvo al recordar que ella cargaba a Beth y Quinn a la perrita y eso daría como resultado un choque de estas dos pequeñeces.
-Amor, creo que mejor las dejamos primero – dijo la rubia al percatarse del porqué su prometida se había detenido.
-Mejor, no creo que la perrita le haga daño a la pequeña ¿no? No tiene ni siquiera muelitas.
-No lo creo, vayamos a la sala y las dejamos "conocerse" mientras yo te "re-conozco" a ti- dijo con una sonrisa picarona
-Las chicas se dirigieron a la sala, le prendieron la tele a la pequeña y ya se estaban marchando a un lugar más íntimo cuando tocan el timbre de la puerta "ding dong sus padres había llegado".
-Cariño ve a abrir la puerta tú por favor – dijo la morena.
-¿Esperas a alguien cariño?
-Tan solo ábrela Quinnie
-Voy, aish qué flojera – dijo la rubia medio renegando bajito
Al abrir la puerta la rubia no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, eran sus padres junto con los padres de Rachel. Se había quedado petrificada, si bien es cierto Rachel le había dicho que serían unas fiestas especiales en familia, pero jamás pensó que cuando dijo eso era porque había planeado traerse a toda la familia en realidad, sólo asumió que se refería a ellas tres.
-Ma-Mamá – dijo medio tartamudeando
-Cariñooo,¿esa es la forma en la que recibes a tus padres? Ven aquí y dame un fortísimo abrazo. Hace tanto que no te vemos – lo cierto es que los padre de Quinn se la habían pasado viajando y viviendo de la empresa que su padre había fundado hace tanto y que estaba a cargo de uno de sus primos ya que ella no quiso hacerse cargo de ella y bueeno, sí, Quinn no estaba en la miseria para ser realistas, pero prefería no disponer del dinero que sus padres le proporcionaban.
-¿Cómo han estado? Papá, mamá, por favor pasen, Señores Berry un gusto poder volverlos a ver después de tanto. – dijo la rubia como metralleta, estaba un tanto nerviosa porque nada de eso se lo esperaba
-Pequeña, cálmate – dijo el rubio, padre de Quinn, mientras le acariciaba la espalda para relajarla.
-Papaaaaaaaaaás – se escuchó una voz detrás de ellos que todos reconocieron inmediatamente.
-Rachel, pequeña, un gusto como siempre poder saber de ti. Nos has tenido muy abandonados eh! Muy mal señorita, que seas grande y te mantengas no te -da ese derecho – decía Leroy
-Papá qué exagerado que eres, si los llamé hace una semana…
-Exacto! A eso me refiero, una semana, siete días, 168 horas, 10080 minutos y ya no sigo porque no me sale la operación de los segundos – dijo Leroy de una forma muy cómica
-Amor, ¿ahí sí que se te dan muy bien las matemáticas no? Pero cuando te pido que saquemos cuentas sobre los pagos de las tarjetas y demás siempre te comes unas cuantas cifras – decía esta vez Hiram
-Ay cariño esas cosas no se dicen en público, ya nos arreglaremos tú y yo a solas después- dijo en un fingido tono de seriedad
-Uy papá como que la cosa se va a poner seria – decía Rachel para meter cizaña mientras la rubia junto a sus padres tan solo apreciaban como se desenvolvía ese encuentro tan peculiar.
-Bueno bueno hija que no seas prendida que en lugar de ayudarme me estás hundiendo más – decía Hiram – además creo que es hora de que vayamos pasando ¿no? O terminaremos siendo cubitos de hielo.
-Claro, claro, pasen señores Berry, papás, por aquí – les indicó la rubia el camino hacia la sala reaccionando rápidamente al comentario de uno de sus futuros suegros.
-Qué amable Quinn, gracias – dijo Leroy
-¿Y esta belleza quién es? – dijo el papá de Quinn, Russell
-Es, bueno, ¿cómo explicárselos? Digamos que, papis les presento a su … nieta… - decía de una manera muy nerviosa la rubia
-¿Qué? ¿Cómo? ¿Nieta nosotros? ¡Señorita tienes muchas cosas que explicarnos! – después de oír eso la rubia volvió a sentirse como una pequeña niña que se había metido en serio aprietos.-
-Es simple señores Fabray, su hija y yo nos hemos hecho cargo de esta pequeña que es como nuestra hija, ustedes han estado viajando durante un buen -tiempo y Quinnie no les ha podido contar lo que ha sucedido – se le comenzaron a atorar las palabras a Rachel en la garganta al recordar la tragedia que le sucedió a sus amigos- ¿recuerdan a Julie y a Mark? – los señores asintieron – pues murieron hace un par de meses y dejaron estipulado en su testamento que nosotras nos debíamos hacer cargo de su pequeña Beth, que ahora es como nuestra hija, o iría a un orfanato y además debíamos de convir.
-Es demasiada información por procesar- fue lo primero que pudo decir la mamá de Quinn, Judy- cariño por qué no nos llamaste para contarnos todo esto
-Mami, no quería preocuparlos además recién me estoy adaptando yo a todo este cambio y no sabía cómo explicárselos- ahora eran los señores Berry los que observaban toda la interacción Fabray.
-Cariño, ¿cómo están llevando las cosas? ¿cómo estás llevando esto de vivir con Rachel? – Judy preguntó con cierto temor ya que ella siempre supo, al igual que Russel, que su querida hija estaba enamorada de aquella morena
-Bien mami, todo está demasiado bien diría yo – dijo la rubia mientras miraba a la morena con ternura y amor y a la vez le preguntaba con la mirada si les podía mostrar su anillo de compromiso, a lo cual la morena respondió con un sí rotundo.
-Papis, señores Fabray, disculpen la interrupción, ya sé que tienen muchas cosas que procesar como el hecho de que tengan ahora una nieta de la noche a la mañana y como el hecho de que Quinn y yo nos vamos a casar – soltó todo la morena de un solo tirón y esta vez fueron sus padres los primeros en gritar
-¿QUEEEÉ? Rachel cariño ¿de qué nos hemos perdido? – dijo Leroy entre entusiasmado y dubitativo.
-¿Podemos sentarnos? –decía la rubia con una voz que mostraba el pánico, que estaba sintiendo en esos momentos, y no dejaba de mirar a sus papás que estaban a punto de comérsela con la mirada ya que ellos sabían nada de nada.
-Calmaos todos, iremos parte por parte, creo que esto está avanzando demasiado rápido y no les quiero contar la cosas así, apenas y han llegado. ¿Qué les parece si van primero a dejar sus cosas en sus habitaciones, se dan una baño, se relajan y luego conversamos mientras yo preparo un rico almuerzo
-Grandiosa idea amor, grandiosa – decía la rubia ya que veía que esa era la mejor forma de que todos se calmasen.
-Rachel los acompañó hasta sus respectivos dormitorios, anduvo todo el camino con Beth en brazos y aunque los "abuelos" amaban la idea de tener una nietecita de la noche a la mañana no sabían cómo comportase con ella así que optaron por tomar ciertas distancias, al menos hasta que sus hijas les explicaran calmadamente qué era todo lo que estaba sucediendo ya que se encontraban más perdidos en el tema que Marco buscando a su mamá.
N/A: Chicaaaaaaaaaas después de una vida,, lo sé lo sé, están en todo su derecho de querer matarme y lo que le sigue, les pido mil disculpas, la verdad el cap me quedó cortico, he querido continuarlo pero me muero de sueño así que mejor subo hasta aquí y espero poder subir en la noche la continuación *-* Muchos besos y abrazos y por favor no me odien, les pido mil disculpas de nuevo.
DEJEN SUS RW QUE SON ALIMENTO PARA NOSOTRAS, MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE TIENEN UNA ALERTA DE CAP Y/O NOS HAN PUESTO ENTRE SUS FAVORITOS. LOS AMAMOS
GLEE NO NOS PERTENECE Y TAMPOCO SUS PERSONAJES, ESTO ES PURO PRODUCTO DE NUESTRA IMAGINACIÓN.
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Shiina94
