La hora del almuerzo había llegado, estaban tanto los señores Berry como Fabray sentados ya en la mesa esperando a que sus hijas hicieran acto de presencia con la comida que habían preparado.

Todo iba bien hasta el momento; hablaban de temas banales, Beth se ensuciaba la ropa, como de costumbre, con la comida y Snow andaba en pleno proceso de acostumbrarse a ver tanta gente, todo iba bien hasta que Leroy no se aguantó más y sacó el tema del que tanto habían tratado de huir las chicas.

- Entonces, creo que ya es hora de que comiencen a explicar una cuantas muchas cosas, ¿no, señoritas? – dijo Leroy

- Papá…¿tiene que ser ahorita? – reprendió la morena tratando de seguir escapando del tema

- Sí, ahorita, sino ¿cuándo? – dijo el señor Fabray

- Mmm qué te parece cuando volvamos de la luna de miel – preguntó la rubia con tono de burla, pero la mirada que recibió de su madre la hizo pensar que "calladita se veía más bonita"

- Ok, ok, les vamos a explicar – intervino Rachel al darse cuenta de que más de uno quería matar a su hermosa prometida- Resulta que, para hacérsela corta; Beth llegó a nuestras vidas, nos peleamos, odiamos, casi matamos, entre otras y a las finales nos enamoramos y ahora estamos comprometidas, fin de la historia.

- Y todo eso en tan solo unos cuantos meses – agregó Quinn- ah y ahora tenemos una perrita muy bella que se llama Snow – dijo con una gran sonrisa en el rostro – ah y vamos a ser muy felices – los ojos le brillaban

- Woow usted, señorita, y yo tendremos que hablar seriamente después – dijo Leroy

- Papá pero ya te expliqué toda la situación, ¿acaso no te quedó clara mi versión corta?

- No me refería a ti cariño, sino a Quinn

- ¿A mí? – casi se atora la rubia con el agua que estaba bebiendo en esos momentos - Eh… sí claro, cuando usted guste – se había puesto pálida y pensaba "me va a matar, no acepta mi relación con su hija y me va a matar"

- Quita esa cara rubia, que nadie te va a matar – dijo Hiram – o al menos no aún-

- Hey! ¿cómo que no aún?, a mi niña nadie la va a tocar – intervino Russel

- Ya ya quietos, tranquilo señor Fabray, yo cuido de su hija aunque dudo que mis padres la quieran matar, ellos la adoran – dijo la morena para calmar las cosas mientras Quinn seguía muda y pálida – Amor, todo está bien – le susurró en el oído a la rubia mientras esta asentía.

- Bueno, bueno, creo que ya todo está claro – dijo Judy para distender el ambiente – aunque hija, luego me tendrás que contar las cosas con más detalles ¿no?

- Claro mamá, luego cuando recupere el habla por completo – la rubia ni se esforzaba por esconder su miedo.

El almuerzo terminó y la sobremesa fue bastante entretenida, las chicas se dedicaron a contarles a sus padres todas las aventuras de la pequeña Beth y estos iban asimilando con bastante rapidez como la vida de sus hijas había dado un giro de 360° por completo.

Eran las 6 de la tarde y habían decidido salir a cenar a algún restaurante cercano como que aprovechaban para dar unas vueltas por las calles de ese pueblito; todos se andaban cambiando aún a excepción de Quinn y Leroy que ya estaban listos y se encontraban conversando en el mini patio de la cabaña.

- ¿Quinn cuáles son tus intenciones con mi hija?- dijo Leroy en un tono bastante serio que hizo estremecer a la rubia aunque la realidad fuese otra.

- Pu-pues son muy serias, co-como verá …- la rubia ya iba a comenzar con su discurso cuando fue interrumpida.

- Tranquila Quinn, no te voy a comer ni nada por el estilo – comenzó a reír Leroy – te ves tan tierna cuando tartamudeas ¿sabías?

- Eh…sí creo, eso siempre dice Rachel

- Bueno, ahora sí, cuéntame un poco sobre su relación, ustedes son amigas desde hace muchos años y pues quisiera saber qué cambio y hacia dónde van.

- Nada cambió señor Berry

- Llámame Leroy, dentro de poco serás de la familia, rubia – dijo mientras le brindaba una sonrisa tranquilizadora

- Pues, Leroy, como te decía nada cambió al menos por parte mía, yo siempre he estado enamorada de ella pero nunca me animé a confesárselo hasta que nos vimos obligadas a convivir como pareja y no como amigas, como lo hacíamos siempre. Llegamos a un punto en el que yo ya no podía callar más y tuve que confesarle mis sentimientos y pues ella me aceptó y aquí estamos. ¿Hacia dónde vamos? Pues, yo planeo que sea hacia algún lugar lleno de mucha felicidad y si el destino no está de acuerdo conmigo pues tendrá serios problemas porque yo no planeo que esa vida tan bella que me he imaginado junto a su hija, Beth y los otros pequeños no se cumpla, haré todo lo posible, e imposible, para hacer a su hija completamente feliz – terminó de decir la rubia con el corazón en la mano y sus ojos un tanto llorosos.

- Me has dejado sin palabras rubia, yo que venía en plan padre sobreprotector a darte la charla de "si lastimas a mi hija te mato" pues simplemente ya no te la puedo dar porque estoy seguro de que la cuidarás con todo tu ser – Leroy se acercó a Quinn y le entregó un fuerte y sentido abrazo mientras a la vez le decía al oído "espero que sean muchos pequeños más" y la rubia soltaba una fuerte risa y a la vez un suspiro de alivio por haber sobrevivido a su ahora suegro.

Ambos volvieron a entrar a la cabaña para encontrarse con los que faltaban y poder así ir a cenar, la pequeña rubita que hasta el momento había estado en brazos de la abuela Judy, al ver entrar a su mami Quinn le estiró sus bracitos indicándole que ahora quería ser consentida por ella.

La cena transcurrió de la mejor manera posible, Quinn ya no sentía miedo de los padres de Rachel y aunque aún no había hablado con los suyos pues estaba segura de que la apoyaban en lo que sea.

Al día siguiente, era 24 de diciembre, todos andaban corriendo de un lado para otro, excepto Beth - claro está – debían ordenar y preparar todo lo necesario para la cena de navidad y ¿los regalos? Quinn no había comprado los regalos, no sabía que sus padres y los de Rachel iban a pasarla con ellos, estaba en serios problemas, primera navidad en familia y ella sin darles nada.


N/A: Hola a todos, es un capítulo corto pero ya estoy escribiendo el que le sigue y será más largo…no encuentro las palabras para pedirles las mil disculpas y más que se merecen por mi gran demora. Nos leemos el lunes 09 xx.

GLEE NO ME PERTENECE Y TAMPOCO SUS PERSONAJES, ESTO ES PURO PRODUCTO DE MI IMAGINACIÓN.

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Shiina94