Todos sentados en el suelo, como pequeños niños, se encontraban ansiosos por recibir sus respectivos regalos, se decidió que primero los padres de las chicas harían entrega de los regalos y ya luego las chicas harían lo mismo.
Hiram decidió dar inicio con ello, a pesar de ser judío le divertía mucho esa fecha de celebración y unión familiar, se acercó a la pila de regalos y cogió el suyo para así luego acercarse a Rachel y entregárselo con un fuerte abrazo incluido.
La morena no esperó ni siquiera a que la animasen a abrirlo cuando ya estaba destrozando el papel para poder observar lo que ocultaba tras de él, al terminar se topó con una caja que tampoco demoró demasiado en abrir y al hacerlo se dio con la sorpresa de que había otra caja más adentro y así pasó las dos veces siguientes, con cada caja nueva que se le presentaba su cara iba cambiando de la felicidad a la sorpresa, luego a la desilusión para terminar en esa cara tan conocida ya por Quinn que significaba que iba a matar a su padre.
-Papá qué significa esto…ya voy abriendo tres cajas y no llego a mi regalo, es una broma de muy mal gusto – dijo esto apuntándolo con su dedo índice y una mirada un tanto amenazadora.
A pesar de que Rachel era una mujer ya adulta y con el suficiente dinero para comprarse todo o bueno, casi todo lo que se le antojase, todos los regalos, grandes o pequeños, a ella le causaban mucha emoción y que su padre se burlase así de ella le producía tristeza.
-Pues significa que si ya vas cuatro cajas, solo te falta una más – contestó Hiram con un pequeño guiño de ojo extra
Rachel terminó de abrir la caja y dio un pequeño grito mudo, su padre le había regalado una pequeña colección de dvds de Barbra Streisand edición limitada que aún no había podido comprarse y le causaba mucha ilusión agregarlos a su colección. Una vez salido de su asombro, la morena se levantó como resorte y brincó a los brazos de su papá dando como fin a los dos en el suelo riendo felices- como lo había dicho, Rachel se volvía toda una niña con los regalos.
-Gracias papá, muuuuchas gracias –beso en la mejilla- te quiero – beso – muuuchísimo más.
-No hay de qué pequeña – le contestó Hiram ajustando más el abrazo.
-Ya ya ya, que me voy a poner celoso, ahora me toca a mí-se levantó Leroy y repitió la acción de su esposo.
-Hey, pero si aún no he terminado de entregar mis regalos, me falta la rubia y sus padres, lamentablemente le debo el regalo a mi pequeña nietecita pero no se preocupen que la recompensaré muuuy bien – interrumpió Hiram a Leroy en su intento por entregar sus regalos.
-Ya, termina rápido de entregarlos que estoy ansioso por dar los míos.
-Bueno, continúo, este es para la rubia mayor – Quinn se levantó al oír aquello- tú no Quinn, siéntate, es para tu mamá- luego tomó otro paquete y se lo entregó a Russel- Feliz Navidad mis queridos Fabray, es un placer tenerlos como familia ahora.
Los señores Fabray se acercaron y saludaron afectuosamente a Hiram en señal de su agradecimiento y aprecio, pero a diferencia de Rachel ellos guardaron sus regalos para abrirlos luego con más calma.
-Y finalmente, éste es el tuyo Quinn, espero que te guste, rubia – dicho esto Quinn se acercó y le dio un fuerte abrazo y un gracias.
La rubia abrió su regalo con tanta delicadeza que Rachel estaba a punto de arranchárselo para poder saber ya qué es lo que era. Finalmente llegó hasta su contenido y se dio con la grata sorpresa de que era una foto de ella con Rachel de pequeñas, que no recordaba cuándo se la habían tomado pero que desde ya se convertiría en una de sus favoritas, en la foto se encontraban las dos sentadas en el suelo muy entretenidas conversando –supuso Quinn - y mirándose fijamente.
-Muchas gracias nuevamente Hiram, me haces demasiado feliz con este detalle, ya luego me tendrás que contar cómo fue que nos tomaste esta foto – dijo mientras miraba nuevamente la imagen y soltaba una lágrima silenciosa de felicidad.
Luego de todo el momento emotivo, ahora sí ya era el turno de Leroy que se encontraba igual de emocionado que su hija.
-Éste de acá – se acercó y volvió a tomar el regalo que antes había sujetado- es para mi bella princesa
Rachel lo sujetó, lo observó detenidamente, luego miró a su papá como esperando que la broma comenzase pero eso no sucedió, así que se decidió a abrirlo rápidamente al igual que hizo con el anterior y se encontró con una hermosa cadenita de oro blanco que decía "Rachel" y un corazón colgaba al costadito.
Al igual que con Hiram, Rachel se abalanzó a los brazos de su otro padre y le comenzó a decir muchos "gracias" "gracias".
-No hay de qué amor, me alegra que te haya gustado, ¿te ayudo a colocártela?
-Sí papi, por favor.
Luego de ese momento Leroy continuó entregándole sus regalos a los señores Fabray y a Quinn para que luego fuesen los papás de ésta quienes se encargasen de hacer lo mismo con los Berry.
El momento de Rachel había llegado, la morena más que nerviosa se encontraba ansiosa, quería ver la cara que ponían sus seres queridos al recibir los regalos que tanto se había esmerado por conseguir.
Se acercó a su padre Leroy y le hizo entrega de una bolsa un tanto grande y pesada que contenía una caja.
Leroy lo recibió muy alegremente y comenzó a desempacar su contenido así toparse con una máquina para hacer ejercicios que tanto había querido comprar pero que su esposo no había querido hacerlo porque estaba seguro de que no la usaría.
-Hija-dijo seriamente lo cual preocupó a la morena- ¿me estás queriendo decir gordo?
-No papá, ¿cómo crees? – la morena se asustó- tú estás demasiado en forma solo que co-como me di-dijiste que la querías y papá no te la quería comprar pues, bueeeno, digo…si no te gusta la podemos cambiar por otra cosa – dijo ya con la cabeza gacha la morena.
-¿Cómo crees hija? Es solo una broma – arrancó en risa el hombre- me encanta, espero que se igual de eficaz que como la muestran en la tele - después de eso a la morena le volvió el alma al cuerpo y casi le pega a su papi por el mal momento que le había hecho pasar.
-Esto es para ti papá, espero te guste mucho – otra bolsa grande
-Es demasiado bello Rachel, muchas gracias, sabes que me encantan estas reliquias – se acercó a darle un fuerte y menos aparatoso abrazo a su hija.
-Finalmente, esto es para mis dos amores, no se pongan celosos papis pero ahora ellas lo son- la morena se acercó y entregó su paquete a Quinn y el otro lo guardó dado que la pequeña ya se había dormido porque era demasiado tarde para ella.
-Muchas gracias amor - le dio una beso a la morena
La rubia tomó el paquete y repitió su ritual para abrir los regalos de la forma más delicada posible, se sorprendió al ver su contenido, era una hoja doblada que contenía una frase escrita en letras grandes "NOS VAMOS DE VACACIONES CON TODO YA PAGADO…. LAS TRES A UNA ISLA HERMOSA, NO MÁS QUE TÚ CLARO, QUE TE ENCANTARÁ MI AMOR ¿QUÉ OPINAS? NO PUEDES NEGARTE"
-Wooow Rach, esto es demasiado, ¿cómo crees que no me voy a negar amor?
-Cariño, ¿Qué dice al final de la oración? – la rubia volvió a leer – NO PUEDES NEGARTE, ahí te lo dejé muy clarito.
-¿Qué está pasando? – Leroy como siempre de curioso
-Espera papá – le contestó Rachel y regresó toda su atención a Quinn - ¿entonces amor? ¿qué dices? No sé ni por qué te pregunto si ahí dice que no te puedes negar.
-Claro que sí amor, me encanta tu regalo, me encanta la idea de las tres solas pasándola en familia y creando bellos recuerdos en una "hermosa" isla – rió la rubia al decir esto último.
-¿Se van de viaje? ¿A dónde? ¿Qué emocionante? – Leroy daba brincos
-Calma papá, estás más emocionado que mi rubia – se reía la morena- nos vamos a una isla pero no les diré el nombre, es un secreto. Bueno, ya ya amor te toca, estoy desesperada por ver mi regalo – muy directa ella.
-Bueno – comenzó una tímida Quinn – yo les he comprado un regalo a los cuatro y espero que lo disfruten y les sirva para confraternizar y asumir que ya son una familia – dijo esto ya con más confianza y un tanto burlándose del momento.
La rubia sacó cuatro sobres y se los entregó a cada uno de los mayores, indicándoles que los abriesen y así poder conocer si fue de su agrado o no, además de que el pack que había comprado comenzaba en unas cuantas horas y debían alistarse para ello.
-Woow rubia, esto es demasiado genial – contestó Leroy – muchísimas gracias, es una genial idea de tu parte. ¿Nos iremos los siete?
-Mmm – se puso rosada- pues es un regalo solo para ustedes cuatro y espero que realmente lo disfruten.
-¿Y ustedes que harán en nuestra ausencia señoritas? – preguntó Russel
-Pa-papá..pues nosotras lo pasaremos en familia mientras ustedes gozan de mi grandioso regalo – la morena ya se imaginaba todas las cosas que haría y comenzaba a idear una forma de mantener segura y entretenida a la pequeña rubia.
-Ajá sí, en familia hija, en familia
-Me has robado las palabras estimado Russel – dijo Hiram con una sonrisa cómplice- ya sé que no están pequeñas niñas pero no quiero más nietos por el momento ¿ok?
Las dos chicas se pusieron rojas por el comentario y no sabían donde esconderse.
-Bueno ya, será mejor que nos vayamos a arreglar nuestras cosas para mañana y a dormir sino mañana no llegaremos a la hora indicada para gozar de nuestro regalo- dijo Judy mientras comenzaba a empujarlos a todos – Muchas gracias hija, te has lucido.
-Pe-pero aún no hemos visto el regalo de Quin para Rach – replicó Leroy
-Ni lo verán, a dormir todos, dejémoslas en privado – salió a defender nuevamente Judy. Definitivamente se había convertido en la mayor aliada de Quinn sin siquiera pedírselo y la rubia se sentía muy feliz de ver que contaban con el apoyo de sus padres con todo y bromas incluidas.
-Gracias – le respondió Quinn a su madre de forma muda.
-¿Amor y mi regalo? – Rachel no dejaba la impaciencia
-Aquí está – lo sacó de atrás de su espalda – no es algo tan genial como lo que tú me has dado – la timidez habías regresado – pero te lo doy con todo mi amor, de eso no tengas dudas.
La rubia le entregó la caja que contenía su ya tan esperado regalo y la morena con una rapidez sobrehumana lo desbarató un dos por tres.
La cara de Rachel al encontrar su regalo era indescifrable en ese momento para Quinn; ella sabía que a simple vista no era el regalo esperado pero esperaba que la morena no de decepcionase tan rápido hasta ver todo el "potencial" del mismo.
-Amor…¿una taza?
-Hay algo más por si la taza no te gusta – la rubia se reía internamente porque sabía que esa sería la reacción de su morena.
-Oh…un relicario, amor está hermoso y tiene tu foto y la de nuestra bebé. Me encanta, es el mejor regalo mi amor – se acercó para besarla tiernamente.
-Me alegra que te guste pero me apena que no te encante la taza también, con tanto esfuerzo que la mandé a hacer exclusivamente para ti – decía la rubia para hacer más dramática la situación, quería ver cómo reaccionaba la morena
-Cariño, me encanta también, el diseño es bastante original…toda blanca pero con una forma particular. Sí, definitivamente todos los días tomaré mi café en esta taza – la morena no entendía por qué era tan importante esa taza para su rubia pero la haría feliz con sus palabras, lo que ella realmente había amado era ese relicario con las fotos de sus más grandes amores.
-Me alegra entonces que también te guste – la rubia sabía que ya mañana entendería por qué esa taza era importante.
- Es hora de dormir amor, tendremos dos días para las dos solitas y créeme que vas a extrañar tu sueño – le guiñó el ojo coquetamente
-No me digas eso amor que ahorita me olvido de que nuestros padres están acá también- la rubia terminó de decir esto y la morena se acercó y le dejó un beso provocador y luego se alejó rumbo a la habitación.
N/A Holaaa…no, no me he vuelto a desaparecer y dejarlos en la nada, aquí estoy con un nuevo cap que espero les guste…me encantaría saber qué se imaginan que tenga de importante la taza que Quinn le ha regalado a Rachel. Espero sus comentarios xx.
PDTA: Muuuchas gracias a Pao Vargas por sus comentarios, son realmente motivadores. Un fuerte abrazo.
GLEE NO ME PERTENECE Y TAMPOCO SUS PERSONAJES, ESTO ES PURO PRODUCTO DE MI IMAGINACIÓN.
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