Los Personajes le pertenecen a la escritora Stephanie Meyer, mas la historia es una Adaptación del libro de la escritora Jody Gehrman
Capítulo 3
Consigo la idea para mi investigación en el cuarto de baño de los padres de Jessica. Tres de nosotras estamos ahí preparándonos para la fiesta. Jessica está aplicándose la sombra de ojo amarillo canario y Rosalie está probando su nueva plancha. Estoy sentada en el borde de la bañera pintando mis uñas de los pies de un brillante rojo de manzana acaramelada. Rosalie está hablando acerca de este chico que conoció hace poco tiempo, Josh.
- Es magnífico – está diciendo ella – Brillantes ojos azules, piel perfecta, gran cuerpo. ¡Además de que huele tan limpio!
Jessica se ríe – Estás obsesionada con la higiene.
- ¿Y? Hay peores obsesiones. Empecé a llevar un desinfectante de manos, y no estoy usándolo en otros. ¡Las bacterias, microbios, fluidos corporales… asco! Es parecido a un desvío.
La madre de Rosalie es toxicóloga, creo que se puede haber ido un poco por el extremo enseñándole a su hija acerca de la importancia de la limpieza. Rosalie, una vez rompió con un chico porque fue a su casa después de hacer ejercicio. Dijo que el olor a sudor se quedó en sus cavidades nasales durante días.
- Déjalo ya – le dijo por enésima vez –, un poco de sucio es natural. No deberías ser tan fóbica.
- ¡Tengo normas! ¿Qué puedo decir? – Ella saca su compacto para examinar cómo se ve su cabello en la espalda – Sólo quiero saber cómo se siente Josh realmente. Quiero decir, coquetea conmigo, pero ¿qué es lo que dice? No significa que realmente le guste. Los chicos son tan difíciles de leer.
Jessica se burla – Dímelo a mí. Yo pagaría mucho dinero sólo para saber lo que Mike piensa por unos cinco minutos.
Dejo de pintar mis dedos de los pies y miro hacia arriba - ¡Eso es!
Jessica se detuvo en la aplicación del maquillaje. - ¿Qué?
- Esa es mi Historia del Año. Es perfecta.
Rosalie coge una botella de spray para el cabello y vierte un poco en su flequillo. - ¿El proceso de pensamiento de Mike es tu historia? Suena como un corto, además de que no conseguirás nada interesante.
- No, chicas, cómo piensan, lo que realmente quieren, toda la mierda que ellos hacen que no tiene sentido por fin descifrada y desmitificada. ¿Qué chica no quisiera leer eso? - Estoy tan emocionada que golpeo el esmalte de uñas y tengo que salir de esta justo antes de manchar la bañera – Es socialmente relevante, ¿no? ¿No se han preocupado las mujeres a través del tiempo por esas cosas?
Jessica asiente con la cabeza, pensando en esto. – Esa es una buena idea.
Me levantó buscando mi bolsa, agarro un cuaderno y un lápiz, y empiezo a garabatear. – Vamos a llamarlo "Guía de una chica sobre chicos: Sus principales secretos revelados"
- Oh, me gusta – dice Jessica - ¡Muy pegadizo! Salvo que deberías poner un número. ¿Ya sabes cómo Cosmo siempre hace eso "Las diez principales técnicas para mejores orgasmos", ese tipo de cosas?
- ¡Correcto! Bien pensado. "Sus siete principales secretos revelados" ¿Qué tal eso?
- No quiero ser la voz de la fatalidad – dice Rosalie en un tono de voz de total fatalidad – pero ¿qué te hace pensar que los chicos darán voluntariamente esta información?
- Voy a hacer entrevistas, ¡esta noche! Podemos imaginar lo que más queremos saber, y le preguntaré a cada chico en la fiesta hasta que consiga algunas respuestas honestas.
- Está bien – Rosalie arrastra la palabra, toda dudosa y sarcástica – pero ¿por qué te dirían la verdad?
- Porque soy encantadora. – Sonrío con mi sonrisa más amplia.
- Mejor espera que nadie sospeche que eres la Dra. Afrodita, o realmente van a callarse. Que yo sepa, la mayoría de los chicos de nuestra escuela no están terriblemente contentos de esa columna.
- Sí, pero su queja principal es que no sé cómo piensan los chicos, ¿Verdad? – extiendo mis manos – aquí está su oportunidad de explicarse. ¡Soy toda oídos!
- Igual que toda curiosidad. – le lanzo una mirada envenenada, pero es cierto.
Jessica se frota algo de gel en el cabello color rosa y llama mi atención en el espejo. - ¡Creo que es una gran idea! No puedo esperar a escuchar lo que dicen.
Rosalie todavía no parece estar convencida. – Le he preguntado aún montón de chicos por qué hacen lo que hacen, y aún no he conseguido una respuesta directa.
- Sí, pero no puedes estar saliendo con alguien y esperar que sea completamente honesto – le digo – Hay demasiado en juego. Por suerte, no estoy saliendo con nadie. A ninguno de estos chicos les importa lo que pienso.
- A menos que vayas a transmitir la información a todas las niñas en la escuela – dice Rosalie.
- Será anónimo. Soy una periodista, hay un estricto código de ética. – Pongo la tapa al esmalte de uñas, aunque sólo he pintado cuatro de mis dedos de los pies. Estoy muy entusiasmada con la investigación para preocuparme por la preparación. Tengo mi esfero sobre el papel, preparada para atacar.
Jessica salta justo en el momento - Cuando un chico dice que va a llamar y entonces simplemente no lo hace, ¿qué es eso? Si no va a llamar, ¿Por qué tiene que decir que lo hará? ¿Y que se supone que debemos hacer al respecto? ¿Fingir que nos falló? ¿Asumir que llamará cuando esté listo? ¿Qué?
- ¡Bien! – digo, escribiendo furiosamente – dime más.
- Pregunta acerca de la cosa de cada ocho segundos. – sugiere Rosalie.
La miro sin comprender - ¿Cada ocho segundos?
- Supuestamente, los hombres piensan en sexo cada ocho segundos. Si eso es cierto, ¿Cómo pueden hablar con sus abuelas? ¡Qué asco!
- Está bien – digo, sigo escribiendo – preguntaré.
A las once, la casa de Jessica está llena la música es tan fuerte que puedes sentir el zumbido en cada habitación. Hay un barril de cerveza en el piso, un grupo de chicas de segundo año del equipo de voleibol están jugando cerveza pong* en el sótano y la sala de estar es sólo una enorme pista de baile. Jessica está un poco alegre y Rosalie está trabajado a su manera a través de su estándar de dos bebidas, sorbiendo muy lentamente, más que eso la hace sentir fuera de control, o cual no es algo que a Rosalie le guste. Yo soy la única entre nosotras que está completamente sobria, sin embargo. Necesito estar lúcida para mis entrevistas.
He leído sobre las preguntas que se nos ocurrieron tantas veces, que prácticamente me las he memorizado. Creo que son pertinentes. Dios sabe que me gustaría que las respondieran, no sólo para mi artículo, sino para mis futuras relaciones con el sexo opuesto. Eso suponiendo, por supuesto, que alguna vez tenga relaciones, dada la demostración de hostilidad de los hombres mayores en el tablón de anuncios de hoy, mis posibilidades de encontrar un novio en esta ciudad han disminuido de escasas a minúsculas.
dices que vas a llamar y no lo hace, ¿Qué paso?
2.¿Por qué eres tan diferente cuando tus amigos están alrededor? ¿Cuál es el verdadero tú?
3.¿Qué es lo que realmente buscas en una chica?
4.¿Es cierto que los hombres piensan en sexo cada ocho segundos, o es ese sólo un mito?
5.¿Cuál es la forma más segura de diferenciar entre un tipo que está siendo sincero y uno que solo busca anotar?
6.¿Qué puede hacer que pierdas el interés en una chica de la noche a la mañana?
no hablas de tus sentimientos, ¿Cómo se supone que sepamos lo que sientes?
Me he estado evadiendo, te digo la verdad. La idea en realidad de acércame a un chico y hacerle estas preguntas me hace sentir un poco mareada.
Hace tres horas, cuando se me ocurrió la idea, me pareció tan sencillo. Solo enfrentar a cualquiera y empezar a disparar. ¿Qué tan difícil puede ser de llevar a cabo algunas entrevistas? No soy precisamente tímida. Quiero decir, he estado haciendo teatro por siempre. No puedes levantarte en el escenario si eres tímido o inhibido, por lo que esto debe ser fácil.
En la sala de estar, subo sobre una otamana que ha estado metida en un rincón y miro alrededor. Una multitud enorme de gente bailando, los zapatos golpeando en los pisos de madera dura mientras el ritmo del bajo late, sacudiendo las impresiones enmarcadas en las paredes. Jessica está bailando con Kevin Snodgrass, que no es exactamente material para novio. Él es lo que llamaría Rosalie un POKSI*. Él es el tipo de hombre por el que las madres siempre quieren que tú caigas, con su fastidioso y perfectamente separado pelo rubio, las mejillas que querubín, y pantalones de algodón con cinturón. Los Kevin Snodgrasses del mundo son siempre agradables, pero conectar con él sería como conseguirlo con tu hermano pequeño, demasiado escalofriante. Esperemos, sin embargo que bailar con él esté consiguiendo sacar a Mike de la mente de Jessica, quien tuvo el descaro de presentarse con Carmen quince minutos antes que Rosalie y yo dejáramos en claro que no eran bienvenidos. ¡Qué idiota!
Bueno, así que ¿Quién debería ser mi primer entrevistado? Nathan Rease está por el equipo de música, sosteniendo un vaso de plástico azul, haciendo esa cosa que hacen los chicos de balancear un poco la cabeza cuando no pueden bailar. Está en mi clase de matemáticas, estudiamos juntos para una prueba una vez. Podría preguntarle totalmente. Por supuesto, tendremos que encontrar un lugar tranquilo, tal vez el cuarto de Jessica. Pero entonces podría pensar que estoy acercándome a él. Cuando estudiamos juntos, hubo un momento extraño cuando ambos buscamos su calculadora y nuestros dedos se tocaron y él balbuceó algo sobre ecuaciones diferenciales y tuve la fugaz impresión de que podría tener un pequeño interés en mí, solo en ese momento, nunca antes o después, pero aun así. Podrías ser raro.
Exacto. Nathan no, Obviamente.
Bueno, ¿Qué acerca de Mick Matheson? Él nunca ha tenido un flechazo por mí, es dulce, inocente y… la personificación del tiempo de miseria. El chico podría poner una horda de zombis rabiosos a dormir con su voz monótona y suave, e increíblemente obvias observaciones. Sí, eso serviría para alguna lectura brillante. No.
¡Esto se está poniendo ridículo! Nunca tendré mi exposición para el próximo lunes si aplazando esto. Las caras petulantes de Erik y Rachel saltaron en mi mente.
Ellos piensan que son escritores serios, verdaderos periodistas con un futuro, mientras que yo sólo soy una chica dulce agitando el cerebro para las masas poco sofisticados.
¿Cómo puedo demostrarles que se equivocan a menos que escriba algo con verdadera profundidad y conocimiento? ¿Cómo puedo seguir escribiendo, incluso mi columna, sabiendo lo ignorante que soy sobre el funcionamiento interno de los chicos? ¡Tengo para seguir adelante y entrevistar a cualquiera, a alguien! ¿A quién le importa quién es? Aprieto los ojos cerrados, ondeo mi dedo, y apunto al azar. Cuando abro los ojos otra vez, estoy mirando a la derecha hacia Tyler Crowley.
Y él me estado mirando.
- ¿Qué pasa, Bella? – Tony es un surfista con el pelo tupido, despeinado y una sonrisa juvenil.
- Hola – Es hora de dar el paso – Tyler, ¿Puedo hacerte algunas preguntas?
Se inclina más cerca - ¿Eh? La música está demasiado fuerte.
- Sí. ¿Quiere salir? – definitivamente no voy a ir a la habitación de Jessica con Tyler Crowley Se tendrá que hacer afuera.
Tyler menea las cejas y me sigue por las puertas corredizas de vidrio al patio. Está fragante afuera, el calor de septiembre persistiendo como siempre lo hace para las primeras semanas del semestre de otoño. Lo llevo a la esquina más lejana del barril, donde un par de sillas de playa están colocadas cerca de la barandilla. Cepillo las hojas de una y me siento. Tyler tira de la otra silla lo más cerca que puede a la mía y cae en ella, con las rodillas extendidas, con una sonrisa.
- Te ves bien esta noche. Eso… ¿Cómo lo llamas? – Él gesticulaba vagamente hacia mi cuello.
- ¡Una blusa amarrada al cuello! – Puedo decir que él ha tomado un par de cervezas
– Se ve bien en ti.
- oh, gracias – me alegro de que sea lo suficiente oscuro aquí para hacer mi rubor menos evidente – Así que, ¿estoy trabajando en ese artículo? Se trata de, eh, ¿Chicos? – Puedo oírme hacer esa molesta cosa de jerga, convirtiendo las indicaciones en preguntas. Me aclaro la garganta.
- ¿Sí? – Su sonrisa se ve forzada ahora - ¿Qué pasa con los chicos?
- Estoy tratando de entender cómo piensan y, ya sabes, por qué hacen lo que hacen. – Saco mi grabado digital - ¿Está bien si te entrevisto?
Le lanza a la grabadora una mirada sospechosa – Supongo.
- ¡Genial! – Pesco mi cuaderno y un bolígrafo de mi bolso, pulso GRABAR, y le sonrío con amistoso interés – Bueno, primera pregunta: Cuando dices que vas a llamar y no lo haces, ¿qué pasó?
Él me mira de reojo, confundido – Nunca te dije que llamaría.
- No, tú y yo, en general, por ejemplo, si fueras a decirle a una chica que la llamarás, y en realidad no llamas, ¿Cuál podría ser la razón para…?
-¿Lauren te puso a hacer esto?
Ahora es mi turno de verme confusa. - ¿Lauren?
- Yo no le prometí llamarla. El hecho de que pidas el número de alguien, no es como que estás comprometido o algo. – Toma un trago de su cerveza y registra la multitud alrededor del barril.
- ¡Yo no te estoy acusando de nada! Se trata de un hipotético…
- Ella se está viendo con Randy ahora de todos modos, así que ¿Por qué habría de importar?
Yo aprieto mis labios, aguantando mi frustración. Esto no va bien. Es evidente que está a la defensiva. ¿Tal vez las preguntas son demasiado acusatorias? Pero no puedo hacer nada si las cosas que queremos saber son sobre todo acerca de sus hábitos enloquecedores. Trataré un ángulo diferente, ¿Cuál es la pregunta menos negativa? Algo neutral.
- Olvida eso. Fue una estupidez. – Vislumbro lo que espero sea una sonrisa seductora y me inclina hacia adelante - ¿Qué es lo que realmente buscas en una chica?
Sus ojos se mueven hacia mi escote, el cual es bastante mínimo, aunque la blusa que llevo lo hace más de lo que tengo.- Uh, ¿Lo que busco?
- Sí. Honestamente. ¿Qué encuentras más atractivo?
La ridícula y ligeramente vibrante sonrisa que usó antes vuelve. Mira mi pelo. – Me gustan las morenas. Mucho. Tienes un cabello genial. Es tan largo y… brillante.
- Gracias. ¿Qué más?
Él traga. – Me gusta una chica con piernas largas. Como las tuyas. ¿Has pensado algunas vez acerca de modelar? Puedes hacer dinero en serio….
- ¿Qué pasa con… tú sabes… otras cualidades? Como la personalidad, inteligencia.
Frunce el ceño en concentración. – Bueno, yo no te conozco muy bien, pero pareces realmente agradable.
- ¡Tyler! – Grito de frustración – No se trata de tú y yo o de ti y Lauren, ¿de acuerdo? ¡Es la investigación! ¿No puedes solo contestarme honestamente?
Parece herido por un momento, entonces repentinamente abre más sus ojos. – Ah, ya veo a dónde vas con esto…
- ¿Sí? ¿Así que vas a ser directo conmigo? ¿Sin mentiras?
- Sin mentiras.
Reviso mi lista de preguntas y dejo escapar la primera que me llama la atención - ¿Es verdad que los hombres piensan en sexo cada ocho segundos?
Él pone una mano en mi rodilla – Alrededor de ti, más como cada segundo.
- Esto no está funcionando – digo, sacando su mano de mi pierna.
- Bella, eres linda. Me gustas. ¿Qué más necesitamos? Toda esta cosa de la entrevista es sólo para ponerse en el camino. ¿Por qué lo repasas? – Él se inclina hacia adelante, sus labios moviéndose para matar.
Salto sobre mis pies. - ¡Olvídalo! – meto la grabadora, el cuaderno y bolígrafo en mi bolso – Olvida que siquiera pregunté.
Empujo a través de la multitud que rodea el barril y me encaminé al cuarto de baño. Realmente no tengo que orinar, pero necesito un momento para reorganizar después de mi primer desastroso intento de una entrevista seria. Cierro la puerta detrás de mí y estudio mi rostro en el espejo. ¿Hay algo en mí que está enviando señales equivocadas? Tal vez no debería haber usado esta blusa.
Voy a la habitación de Jessica y encuentro una chaqueta de punto gris claro para poner sobre mi camisa sin mangas. Entonces trato con una para gafas de lectura que ella mantiene junto a la cama. Compruebo el efecto en el espejo. Las gafas me hacen marearme si miro a través de los lentes, pero si me asomo por encima de los marcos estoy bien. Un poco menos tonta de una fiesta de cerveza y un poco más una periodista seria. ¿Por qué no? Mi primera técnica explotó miserablemente, por lo que esta vez voy a ser todo negocios.
Mientras estoy haciendo mi camino a través del ensombrecido patio hacia la casa, veo a Kevin Snodgrass portando una bolsa de basura afuera. La tira en el cubo grande de color gris, luego lo mira apesadumbrado.
- ¿Qué tiene de malo? – Mi pregunta lo hace saltar – Lo siento, no quise sobresaltarte. ¿Qué estás mirando?
- Oh, nada. Sólo que sé que probablemente hay un montón de materias reciclables ahí. Debería haberla ordenado primero.
No sé si reír o abrazar al pobre chico, él es tan serio y sincero. ¿Es por eso que también es tan poco atractivo, o es el pantalón de algodón con cinturón? Tal vez debería entrevistar a Kevin. Bueno, él no está exactamente en la lista de los más deseados en la secundaria Mountain View, pero si alguien va a parar los juegos y darme una respuesta directa, ese es él. Puedo comenzar con el corazón puro y poco confiado de Kevin, y trabajar mi camino hasta los jugadores más sexy una vez que haya conseguido mis porciones de información, ¿verdad?
- Kevin, ¿Te importaría si te hago algunas preguntas?
Empuja sus gafas en el puente de la nariz y parpadea hacia mí solemnemente. - ¿Sobre qué?
Bueno, estoy trabajando en un artículo sobre la forma en que los chicos piensan. ¿Me ayudarías con una entrevista? – Me concentro en mantener mi tono totalmente plano, sin coqueteos, nada de nada, sólo lo/que/ves/es/lo/que/hay.
- ¿Es para una clase?
- Periodismo. Ya sabes, para el periódico de la escuela.
Él niega con la cabeza – Lo siento, Isabella, - ¡No lo sientas!, me acabo de enojar por lo de Isabella – me gustaría ayudarte, pero no creo que pueda.
- ¿Por qué no?
- Si me citas como un experto o algo sí, Brent y los chicos pueden molestarme, incluso más de lo que ellos lo hacen ahora.
"Brent y los chicos" se traduce como deportistas. El tipo de chicos que están siempre empeñados en depositar a los Kevin Snodgrasses del mundo en los botes de basura.
- Sería anónimo – le aseguro – Respetaría totalmente tu necesidad de privacidad.
- Sin embargo, podrían averiguarlo. – Él ya se está alejando de mí – Lo siento.
- Espero, ¿No puedes sólo…? – Pero es demasiado tarde. Él ya se ha metido dentro.
¡Aaaaaahhhhh! ¿Qué se supone que haga? Mis fuertes potenciales o me temen o les gusto. ¡Todos esos tipos que publican las denuncias acerca de mi ignorancia deberían atestiguar esto! Aquí estoy, reventando mi culo para obtener una pequeña miserable visión, y uno pensaría que estoy tras información clasificada o algo así. Quiero decir realmente, ¿Qué demonios? ¿Es ser un chico tan fascinante y controvertido que tienen que proteger sus secretos comerciales a cualquier precio?
Oigo el pomo de la puerta trasera tintinear antes de que se abra con fuerza extrema. Paul, no recuerdo su apellido, tropieza, eructando con tal fuerza que suena doloroso. El zigzaguea vacilante por la hierba, obviamente en vano. Paul es siempre el hombre súper- papelera-vomitadora en todos los partidos. Desde la secundaria, en que terminó en los arbustos de una persona antes de la medianoche. Nadie lo invita, pero tiene poderes biónicos con sensores de fiesta; puede olfatear un barril de cerveza desde un centenar de kilómetros de distancia.
Bueno, realmente no tengo ganas de hablar con Paul, sobre todo por el factor potencial de vomitar, pero viéndolo vacilar en su camino a través del patio me da una idea. Tyler no sería sincero conmigo porque tenía sexo en el cerebro, y Kevin no quería hablar porque no quería ser un soplón. Tal vez mi mejor oportunidad de conseguir honestidad es con alguien demasiado ebrio para hacer teatro o para temer las consecuencias. In vino veritas*, ¿Verdad?
- Oye, Paul –llamo – Ven aquí un segundo, ¿Quieres?
Detiene su vals serpenteante por el césped y mira a su alrededor, confundido - ¿Ah?
Me acerco a él, deseosa de acabar con esto. Si espero a que sus células cerebrales dañadas me busquen y manden la orden a sus piernas para llevarlo en mi dirección, esto podría tardar horas.
- ¿Qué pasa? – Me voy por el papel de amiga casual esta vez.
- Bella – dice, tropezando con las sílabas - ¿Cómo estás?
- Nada mal. Escucha, quiero preguntarte algo, ¿De acuerdo?
Él hace una pistola con los dedos. – Dispara.
- ¿Cuál es la forma más segura de saber la diferencia entre un tipo que está siendo sincero y uno que solo busca anotar?
Él se balancea inestablemente durante un largo rato, el rostro en blanco.
Espero tanto como puedo soportar esperar. - ¿Paul? ¿Me oíste?
- Lo siento, ¿Cuál es la pregunta?
Le repito, enunciado tan claramente que me siento como un maestro de ISL*. Una vez más, sólo se queda allí, viéndome como un oso aturdido en la luz de la luna. Por último, se frota la cara. – Sí. Muy bien. Vamos a pretender que esto nuca sucedió.
- Espera, ¿Qué? Es una pregunta. ¿No puedes contestarla? – Mi tono ha ido de amiga con esforzada paciencia a totalmente irritada.
Señala con el dedo acusador en dirección a mí y resopla: - ¡Estás tratando de aprovecharte de mí! ¡Sólo porque estoy perdido no significa que soy estúpido!
Lanzo mis manos arriba. - ¡Lo que sea!
Me devuelvo hacia la casa, buscando a través de una habitación llena de gente tras otra por Jessica o Rosalie. Necesito una prueba de realidad aquí. ¿Qué diablos estoy haciendo mal? ¿Qué tienen estos chicos tanto miedo de revelar? Ahí es cuando siento una mano fría sobre mi brazo.
- ¡Bella! Eres tú. No te reconocí al principio con gafas.
Me volteo para ver a Tanya Denali y rápidamente me quito los lentes prestados. Está usando una blusa de tirantes de color rosa, una falda corta, y sus zapatos de firma: unas botas de tacón alto marrón pálido de Dolce & Gabbana. Sus montículos de cabello rubio brillante tienen el propósito de verse batidos por el viento y despeinados, pero obviamente han sido cuidadosamente dispuestos sobre sus bronceados y luminosos hombros. Sus labios estás están tan cubiertos e brillos de labios que parecen que acaba de despachar una bañera entera de pollo frito.
- Hola, Tanya.
Ella sonríe con una sonrisa inocente, simpática – No sabía que tenías problemas de visión. Eso debe ser un lastre.
Me encojó de hombros. – Estaba simplemente probándolos. ¿Cómo va la obra?
Tanya está en La Importancia de Ser Entusiasta en la escuela preparatoria de chicos a las afuera de la ciudad, la Academia Underwood. Toneladas de chicas de nuestra escuela audicionaron para sólo tres papeles; Jessica, Rosalie y Tanya consiguieron entrar. Es una oportunidad muy rara encontrar chicos de Underwood, quienes se rumorea son más lindos, más inteligente, y de manera más caballerosa que los perdedores de nuestra escuela. Yo ni siquiera probé. Hicimos la misma obra el año pasado en nuestra escuela secundaria, y me quedé atrapada como suplente de Tanya. A pesar de aprender cada línea y orar con fervor para que tuviera un mal caso de disentería, nunca llegué a presentarme. Fue entonces cuando decidí dejar de centrarme en el teatro y empezar a verter más energía en mi escritura.
- ¡Oh, es genial! – Suelta – Estoy aprendiendo mucho. Es increíble cuándo más en profundidad se puede ir cuando haces el mismo papel por segunda vez. ¡Además los chicos de Underwood son tan calientes! ¿Por qué no audicionaste? Ya te sabes todas las líneas.
Me revolvió el estómago – Sabía que lo conseguirías.
Ella golpea mi hombro juguetonamente - ¡No-o!
- Obviamente. Eres grande en ese papel.
Desprecio los rituales de falsa amistad de Tanta y yo representando cada vez que nos encontremos. Desearía solo que pudiéramos sacarnos los ojos la una a la otra y terminarlo un día, en su lugar ponemos enormes y radiantes sonrisas y arrojamos cumplidos hasta que mis dientes duelen de toda la dulzura de sacarina.
- Oh, creo que lo harías muy bien – dice – Tenemos que ayudarte a volver al escenario. He oído que estaremos haciendo Sueños de una Noche de Verano en primavera. ¿No sería divertido? Serías una increíble Titania.
Traducción: No tienes ninguna oportunidad. A mí no me engaña.
- Veremos… - Espero que mi sonrisa enigmática enmascare mis impulsos asesinos – Oh, mejor te pones en fila para ese barril. Parece que está acabando.
Ella gira hacia la multitud de barril y yo hago mi escape.
Esta fiesta se está convirtiendo en la cereza incrustada en la cagada en la parte superior de mi mierda batida de un día.
*Cerveza pong: También conocido como Beirut, es un juego de beber en el que los jugadores lanzan una bola de ping pong a través de una mesa con la intención de aterrizar la pelota en un vaso de cerveza y agua en el otro extremo. El juego consiste típicamente de dos a cuatro jugadores y equipos de vasos múltiples colocados, en forma de triángulo, en cada lado.
*POKSI: Physically Okay but Socially Inept: Físicamente bien pero socialmente inepto.
*In vino veritas: En el vino hay la verdad.
*ISL: Inglés como segunda lengua.
¡Hola! ¿Quieren que siga publicando? Comenten… esta historia me agrado mucho, es entretenida y quise adaptarla. No se olviden, dejen sus comentarios…
