HOLA CHICOS COMO ESTÁN...
LO SE, LO SE ME HE TARDADO Y EN VERDAD LO SIENTO PERO ES QUE YA ESTOY A FINALES DEL SEMESTRE Y ES UN POCO ESTRESANTE ADEMAS PERDÓN SI EL CAPITULO ES CORTO PERO EN VERDAD NO HE TENIDO TIEMPO
PERO LEES TENGO UNA BUENA NOTICIA AHORA EMPECE CON OTRA HISTORIA, ES MUY LINDA Y UN POCO DRAMÁTICA SE LLAMA
"MI MUNDO" UNA HISTORIA NARRADA POR FIONA QUE AUN ESTA EN PROCESO
Y SI QUIEREN LEER UN FIOLEE ESPERO QUE LEAN "CREYENDO EN EL AMOR" UNA HISTORIA CORTA .0 BIEN EMPEZAMOS
Por Glob… creo que a la próxima me tendré que conseguir un diccionario… ya que en estos mismos momentos se me hace imposible mirarle a los ojos a mi querida hermana, después de que ella y Marceline me jugaron una jugarreta.
-Esta rojo de vergüenza-dijo entre risas Marceline
-Creo que, no lo superara por un tiempo-comento Fionna, quienes caminaban atrás de mí.
Nos dirigíamos hacia el campamento, pero era difícil bloquear esa broma de mi mente, ya que ellas lo recordaban a cada segundo. Definitivamente será muy largo el viaje con este par de bromistas. Cuando llegamos al campamento, me metí directamente a mi casa de campaña, no quería mostrarles mi rostro de vergüenza hasta que se clamaran, siendo yo el motivo de sus risas. Decidí arreglar un poco el interior de mi casita de campaña cuando veo a Hambo y lo tome entre mis manos…
-Finn pero ¿Qué haces?-dijo Marceline quien entro a la casa de campaña y se colgó en mi-perdón si te molestamos pero…-ella guardo silencio por un momento-¿Hambo?
-Sí, es el-me gire hacia ella y se lo entregue
-Pero ¿Cómo?-pregunto mientras lo inspeccionaba
-Hace poco nos encontramos a una vieja mujer, y vendía artefacto extraños y algunos útiles, entre ellos estaba Hambo-explique- trate de conseguirlo, sin embargo no me lo vendía. Es más hasta pensé arriesgar mi vida solo para conseguirlo
Ella me miro con desaprobación, pero más que nada buscaba una señal de una herida. Y al ver
-Sin embargo antes de que llegara hacer una locura-proseguí-Fionna se me adelanto, dando a cambio su más preciada posesión
-Fionna que…-susurro-¿Por qué ella aria algo así? Si ni siquiera me conocía –me cuestiono
-Por que no quería que mi querido hermano hiciera una locura, además siempre hablaba muy bien de ti haciendo suponer que eras alguien especial-intervino Fionna en la conversación
Ella entro también a la pequeña casa de campaña, haciéndonos compañía, se sentó a nuestro lado y nos miro con una sonrisa
-Y ¿Por qué tan rojos?-pregunto entre risas
No me había percatado que estaba rojo y menos que Marceline también estaba roja, acaso estaba avergonzada…
-Pero aun no lo entiendo…-protesto Marceline
-No te preocupes eso es lo de menos-trato tranquilizarla
-Fionna dime-la tomo de los hombros-que distes a cambio por Hambo- exigió saber
-Marceline- volvió a tratar de tranquilizarla
-¡DIME!-grito
Fionna suspiro y se quito la capucha que cubría su cabeza, Marceline la vio detenidamente, esperando ver algo anormal, pero no veía nada fuera de lugar
-Se que sonara estúpido-dijo Fionna-pero lo que di a cambio fue mi larga cabellera
Yo me quede callado y Marceline se sintió culpable, pues no cualquiera daría algo tan importante por ella.
-Pero Marci no te preocupes-le sonrió- volverá a crecer
Marci salto sobre Fionna y la abrazo, ella empezó a llorar
-Lo siento, lo siento-se disculpaba sin cesar
-Ya, Ya
Fionna correspondió su abrazo y la empezó a acariciar, para consolarla, al igual que mi hermana yo me acerque y le acaricie el pelo a Marci, cuando logro calmarse, salimos de la pequeña casa de acampar y nos acomodamos para la noche, una vez listos nos reunimos alrededor de la fogata y tranquilamente Fionna le conto su estilo de vida en Aaa y como fue que ella comenzó su viaje, hasta llegar aquí, de repente mi hermana se sobresalto al recordar algo
-Como lo pude olvidar-se dijo a sí misma, entrando a su casa de campaña
-¿Qué sucede?-pregunte
-Mira-ella regreso con nosotros
Tenía una bolsa, al parecer contenía algo en su interior y parecía ser como una sandia, ella saco de la bolsa el objeto y vi que era…
-¿Un huevo?-pregunte
-Si, Alli me lo dio como regalo
-¿Alli?-pregunto Marceline
-La vieja bruja que tenia a Hambo –le explique-pero te dio un huevo-dije molesto
-Pero no es cualquier Huevo-me regaño-¿recuerdas cuando la primera vez que te conoci me cantaste una canción de cuna?-me cuestiono
-Si-respondi
-Lo tomare prestada
Ella abrazo el huevo y comenzó a frotarlo, después ella empezó a cantar la canción de cuna, era relajante escucharla cantar y cuando termino, miramos al huevo como si estubieramos esperando algo, y cuando pasaron 5 minutos decidi romper el silencio
-Y ¿Qué esperamos?-pregunte
-Ya lo veras-sonrio Fionna
Y fue cuando se escucho un pequeño crujido ne el interior del huevo, dejándose ver un pequeño cráter en el que se extendia…
