P.V.O. FINN

Al fin la estúpida carrera termino, sin embargo en estos momentos estoy en el hospital realizando una transfusión de sangre para Fionna, pues para salvar la vida de Marceline durante la carrera, necesitaba darle de su sangre, sin embargo durante el proceso, Marceline no pudo detenerse a tiempo, causando esta que casi la matara.

La condición de Fionna es crítica, ahora que la veo postrada a un lado de mi en su cama, se ve frágil, tan frágil que con un poco de viento la puede quebrar. En ese momento me pregunte que fue de esa chica que estaba llena de energía y vida que conocí al principio…

Al terminar la trasfusión, salí del cuarto silenciosamente, encontrándome a una Marceline arrepentida y a un Marshall preocupado, en ese instante tras de mi salió el doctor, llamando la atención del par de vampiros, Marshall fue el que reacciono más rápido ya que se precipito conmigo tomándome de los hombros

-¿Y? ¿Cómo esta?-pregunto con angustia

-Yo…-no sabía que decir, pues no tenía idea de que mi sangre fuera de ayuda

-Desde a partir de ahora todo estará bien-interrumpió el doctor-gracias a esta transfusión podemos estar más tranquilos, solo necesita descansar y usted también-me ordeno, una vez que termino de dar su informe

-Si-conteste

Marshall al escuchar esas palabras vi como su postura se relajo, suspirando de alivio, Marceline no se quedaba atrás pus ella había llevado la peor parte de la situación ya que se culpaba por el hecho de que no podía detenerse. Había pasado ya unos 2 días de eso, pero aun así fueron los más duros, es como si estuviéramos en la cuerda floja.

-Gracias-fue lo que escuche murmurar de Marshall, quien se desplomaba hacia el suelo

-Marshall, ¿quieres entrar?-pregunte

Al hacer esa pregunta la mirada de Marshall se iluminaba

-Alguien necesita hacerle compañía mientras despierta-sugerí-no crees que sería genial que a la primera persona que vea al despertar sea a quien ama-hay que admitirlo eso era una buena idea

-Sí, eso sería grandioso-una vez diciendo eso, se levanto y me estrecho entre sus brazos, se que al principio no tenía un buen concepto de él.

Pero al verlo tan desesperado y vulnerable ante Fi, realmente me di cuenta cuanto la amaba, le respondí el abrazo y deje que pasara con ella, después me acerque con Marceline que se encontraba sentada en una de esas incomodas bancas de espera.

-Ella…-titubeo-seguro que… ¿Qué estará bien?-pregunto temerosamente

-Marci, ella estará bien-quise tranquilizarla-recuerda que ella es mi hermana así que ya verás que pronto me estarán molestándome otra vez, con sus extrañas conversaciones-dije para animarla

Marci se empezó a reír ante mis comentarios, después de estos 2 días al fin la veía sonreír, pero esa risa se convirtió en lágrimas

-Es bueno escuchar eso-dijo entre lágrimas

- Marci-dije dulcemente su nombre mientras la abrazaba y trataba de consolarla

Después de eso pasaron unos 3 días mas, entre esos días Fionna despertó y se recupero de inmediato, gracias a la tecnología de punta que manejaban, sin embargo los doctores aun deseaban hacerle un estudio por si al caso, mientras que yo y Marshall nos acomodábamos para ir a la fiesta de clausura.

-Marceline ¿segura que no deseas acompañarnos?-pregunte por octava vez

-Mejor los espero aquí chicos, mientras ustedes se van de fiesta yo cuidare a Fionna- volvió a responderme por octava vez

-Sera mejor que la cuides-dijo con reproche Marshall

-Sí, sí-contesto Marci

-No me des el avionazo-reprocho Marshall

-No soy tan frágil-objeto Fionna

-Jajaja- empezó a reírse Marci

Puede que para algunos esta escena sea extraña, ya que Marshall trata a Marceline de buena forma, en vez de guardarle resentimiento, pero cuando Fi despertó, el hablo con Marci y le explico que no le guardaba resentimiento o algo por el estilo, él entendía eso, ya que al igual que ella también es un vampiro y que comprendía perfectamente la situación. Gracias a esa platica Marceline pudo quitarse un peso de encima.

-Chicos es mejor que vayan a su fiesta-anuncio Fi, mientras observaba el reloj

-Ah… es cierto-dijo un poco desanimado Marshall

-Sera mejor que se diviertan al doble-comento Marceline

-Eso aremos-dije-nos vemos después-me despedí

-Se cuidan-menciono Fi, mientras que Marshall se acercaba y depositaba un beso en su frente

-Ustedes también

-Adiós- despidió Marceline

Una vez saliendo del hospital, nos esperaba una gran limosina negra.

-Hey Finn-me llamo Marshall un poco serio

-¿Si?

-Sera mejor que te prepares, porque esto aun no acaba