Las palabras de Terumi me dejaron en shock. ¿Por que lloraba de esa manera desconsolada? ¿Qué era lo que me había intentado decir?
No pude preguntarle nada, tenía un gran nudo en la garganta que me impedía hablar. Lentamente mi cuerpo se fue destenzando dándole paso a la preocupación. Apreté a Terumi contra mi pecho y acaricie su cabello tomando suavemente su rostro entre mis manos haciendo que me mirara a los ojos. Estos estaban completamente rojos de tanto llorar, comenzaban a notarse algo inchados en la parte del parpadado y me preocupó ver tanta debilidad en ellos. Para mi Terumi siempre había sido un dios, una persona que no era de este mundo, era perfecto y fuerte, verlo tan destrozado me rompió el corazón e hizo que todo mi amor por el saliera después de hacia mucho tiempo. Me incline hacia el con los ojos cerrados y pose suavemente mis labios sobre los suyos.
No se como paso pero, esa noche no fue como las demás, Terumi me dejo hacerlo mío, cada estocada que le daba me hacia sentir diferente, sentí como nuestras relación se fue haciendo más fuerte mientras Terumi besaba mi cuello y mis labios susurrando me "Te amo" cada vez que los gemidos de lo permitían.
Nos quedamos despiertos hasta noche, Terumi me miraba con tristeza pero, no insistí en que me dijera lo que le pasaba. Me límite a besarlo y esperar a que se durmiera.
Cuando desperté Terumi ya no estaba a mi lado, el pequeño espacio que el había ocupado estaba frío indicándome que hacia mucho que se había ido. Suspire y me levanté pesadamente, el despertador seguía soñando y lo apague con un golpe seco. Me dedique a bañarme e uniformarme rápidamente para después salir rápidamente de la habitación y asomarme a la habitación continúa.
-¿Terumi?
Toque levemente la puerta pero nadie contesto. Volví a tocar hasta que un golpe me llego desde adentro.
-No iré hoy. No me siento bien. Apresurate o llegarás tarde.
Su voz sonó fría del otro lado de la puerta pero lo atribui a que se sentía enfermo. Mire a mi alrededor y me pegue lo más posible a la puerta.
-Teru...espero que estés bien...yo...ya sabes lo que sigue, vendré más tarde a verte...
Imagine que no habría respuesta pero, sentí un vacío al no escuchar ninguna respuesta de su parte. Me mire el uniforme y salí corriendo hacia las escaleras. Tendría que empezar mi día sin Terumi.
