Muchísimas gracias por sus reviews. Son muy importantes para nosotras, nos gustaría saber si les gusta como va la historia, en qué podemos mejorar, etc, etc, aceptamos críticas constructivas. Vamos a tratar lo más rápido que podamos, ya tenemos toda la historia pensada, sólo falta escribirla. Bueno, sin más vueltas, les dejamos el capítulo nuevo.
Había pasado todo el domingo sola esperando a que él volviera. Miraba su celular cada 5 minutos, tanto que por momentos se reía un poco de si misma, pensando que se parecía a una adolescente enamorada esperando la llamada de su chico. Pero él no volvió. Por otro lado, House esperaba que ella lo llame arrepentida, pidiéndole que vuelva, pero eso nunca sucedió. Los dos eran demasiado orgullosos como para dar el primer paso y admitir que estaban equivocados.
El despertador de Cuddy sonó el lunes a las cinco y media de la mañana como era normal en la semana, solo que ese día no tenia ánimo de levantarse y trabajar, no después del fin de semana que había tenido. No quería ir a su hospital y tener que cruzarse con él y ver nada era como antes, ahora eran de nuevo solo unos simples compañeros de trabajo.
Pero no podía dejar eso le siguiera afectando y mucho menos en su vida laboral así que se levantó, se bañó, escogió uno de esos trajes que solo ella vestía, se maquilló tratando de ocultar las notorias ojeras que tenia, tomó un café y manejo hasta el PPTH. Como todas las mañanas saludo a las enfermeras y se dirigió a su despacho.
Se sentó en su escritorio lleno de expedientes y comenzó a firmarlos, uno por uno, olvidándose de todo y pasando rápidamente el día. Al rededor de las cinco de la tarde, cuando ya estaba terminando su jornada laboral, alguien llamó a su puerta:
─ Adelante ─asintió Cuddy.
─ Hola Cuddy ─dijo Wilson entrando algo preocupado.
─ Wilson, ¿Necesitas algo?─pregunto la decana.
─ No… solo quería saber que paso con House que no se apareció en el hospital durante todo el día. Ya sabes, supuse que tu sabrías.
Wilson noto como la cara de su amiga cambio repentinamente y se recostó en uno de los sillones de su oficina dando un suspiro.
─ Oh, disculpa. ¿Paso algo entre ustedes dos?─ Se sentó frente a ella y vio como se pasaba las manos sobre su cansado rostro.
─ Nosotros… nosotros decidimos terminar─ dijo muy apenada.
─ Pero, ¿Por qué?¿Que paso?
─ Lo mismo de siempre Wilson, en resumidas cuentas él volvió a la madrugada, había estado tomando, luego discutimos. Ya sabes, y le dije que esto no podía seguir así, se enojo y se fue. ─le decía al oncólogo sin ganas de contar detalles, mientras por sus mejillas ya caían unas cuantas lágrimas.
─ No llores Lisa, todo va a estar bien, ya va a volver, solo necesita tiempo para estar solo y pensar
─ No creo que vuelva...
─ Siempre vuelve ¿Por qué ahora tendría que ser distinto?
─ Le dije que no quería verlo nunca mas
─ Ah, claro, House siempre acata las órdenes que le das al pie de la letra─Contestó irónico ─. Por favor, Cuddy, tu y yo sabemos que House no se toma tan en serio lo que dicen los demás.
─ Eso es exactamente el problema, Wilson. Diste en el blanco.
─ ¿Que quieres decir?
─ La discusión fue por eso, yo le dije que nunca me toma en serio y...
─ ¿No era que discutieron porque él volvió tarde?─Interrumpió Wilson.
─ En realidad, esa fue solamente la escusa para comenzar a discutir. Es que estaba harta, todo lo que el hacía, constantemente, me hacía pensar que se tomaba lo nuestro como algo sin mucha importancia, como un juego.
─ Él nunca le dio mucha importancia a la vida en general, ¿no crees?
─ Debería cambiar eso.
─ Tú le dijiste que no querías que cambie.
─ Ya lo sé─Dijo mientras echaba hacia atrás la cabeza─ ya lo sé. Pero me arrepiento de haber dicho eso. Pero más aún me arrepiento de haberle dicho que se fuera de esa manera.
─ ¿Y él se fue, así sin más?─Pregunto sorprendido─ ¿No respondió nada? ¿No insistió?
─ Eso fue lo peor. Dijo que esta vez me iba a tomar en serio.
─ La verdad no sé que decirte. Pero creo que con lamentarte no conseguirás nada. Yo voy a ver si puedo contactarme con él, aunque probablemente cuando vuelva a mi casa el ya va a estar allí, siempre hace lo mismo cuando tiene algún problema─Sonrió un poco, hablando casi mas para él mismo que para Cuddy─. En cuanto a tí, mejor habla con él lo mas pronto que puedas.
─ ¿Le digo que se vaya y luego le pido que vuelva?
─ Sí. Y él va a volver aunque te haya dicho que no iba a hacerlo. Todos tenemos que tragarnos nuestras palabras de vez en cuando.
─ Lo se, gracias por escucharme Wilson, en serio, necesitaba hablar con alguien. Muchas gracias- le decía mientras volvía a su escritorio.
─ Sabes que estoy para lo que necesites, no lo dudes nunca.
Dicho esto, Wilson se paró, dando por terminada la conversación. Salió de la oficina de su jefa un poco más tranquilo. No había pasado nada demasiado grave, sólo otra tonta discusión. O al menos eso pensaba él...
Lisa intentó seguir concentrándose en su trabajo, pero no pudo. Tenía la cabeza en otro lado, seguía pensando en su conversación con Wilson. Así que decidió volver a casa. No tenía sentido que estuviese ahí si no se podía prestar atención a sus deberes.
Durante todo el viaje en coche, armaba en su cabeza distintas opciones de como decirle a House que vuelva. ¿Tendría llamarlo o decírselo en persona? ¿Le convenía ser directa? ¿Que hacía si le decía que no? ¿No era mejor dejar pasar un tiempo primero?. No llegó a ninguna conclusión.
Cuando llegó a su hogar, notó que no había recogido el correo por la mañana. Fue a buscarlo, lo dejo en una mesita y fue a cambiarse, ya no soportaba ni un minuto más esos tacones. Se vistió de entre casa, se puso unos shorts y una remera suelta. Se dirigió al escritorio que tenía en la sala y empezó a revisar el correo. Cuentas, cuentas, cuentas y más cuentas. Le llamó la atención un sobre pequeño y amarillo, pegado sin prolijidad. Lo miró por ambos lados: No tenía no remitente, ni destinatario, ni asunto. Alguien lo había puesto personalmente en su buzón. Quizás...
Lo abrió rápidamente. A juzgar por la letra, la habían escrito con apuro. Reconoció la caligrafía casi al instante. Leyó:
"Lisa:
Solo te quería avisar que si con todo esto querías que terminemos, lo lograste porque yo no pienso cambiar, me conociste así y así voy a morir; creo que esto es lo mejor para todos. Sin embargo, en esta ocasión voy a tomarte en serio. Por primera y última vez. No me esperes, no voy a volver. A las 7pm sale mi avión hacia Londres, si quieres decirme algo, tienes hasta esa hora.
Adiós
Gregory House
P.D: Que seas feliz sin mí."
Lisa tomó rápidamente su celular, miró la hora rezando por que no sea muy tarde... pero lo era. Ya se había ido. Sintió que su mundo se derrumbaba, lenta y silenciosamente. Pero ella no podía dejar que se vaya así, no lo podía perder, algo tenía que hacer.
Hasta Londres no podía ir, nunca lo encontraría. Pensó en llamarlo, pero para esas horas ya estaría volando, entonces decidió que el martes a primera hora de la mañana llamaría. Se fue a dormir intranquila, pensando en que le diría para que volviese. ¿Y si no volvía? Se odiaba tanto por haber dicho aquellas palabras...
Mientras tanto, a kilómetros de distancia, House pensaba en si había hecho lo correcto, si podría soportar la distancia entre los dos. Quizás no tendría que haber sido tan drástico... Pero no había vuelta atrás, él ya estaba en la primera clase de un avión yendo a Londres a rehacer su vida. Pero podía sacársela de la cabeza, se preguntaba si habría leído la carta, por qué no lo fue a buscar, pero de tanto pensar el sueño lo venció y se durmió.
