ADVERTENCIA IMPORTANTE: nunca duden que este fic es HUDDY, por mucho que aparezca Stacy.
-¡Cuddy! ¡Vamos Cuddy reacciona! -Wilson estaba sentado a su lado, tomandola por la espalda tratando de hacerla reaccionar, pero no volvía-¡Necesito ayuda! -Gritó desde el interior de su oficina, inmediatamente ingreso una enfermera. -Necesito que traigan una camilla para trasladar a la a una habitación, se desmayó.
Una vez ya en la habitación, Cuddy yacía aún inconsiente sobre la cama, conectada a un suero y Wilson sentado a su lado esperando que despertara.
-Greg.. -Cuddy estaba despierta, aún con los ojos cerrados llamaba a su pareja, sin estar aquel presente ahí.
-Cuddy, Cuddy soy Wilson,¿cómo te sientes?
-¿Wilson...? ¿Qué haces aquí? ¿Qué pasó? ¿En dónde estoy? -Cuddy no entendía nada, estuvo inmovil un rato hasta que reconoció el lugar, estaba en una de las habitaciones del hospital. Trato de sentarse y un fuerte mareo la tomo por sorpresa, dejandola pálida y hasta incluso con algunas nauseas.
-Cuddy recuestate, no estas bien.- Más que un pedido fue una orden por parte de Wilson.
-¿Qué me paso Wilson? -La voz de la decana era melacólica, casi no se escuchaba, la situación la superaba, no sabía lo que tenía y cada vez se sentía peor.
-Estabamos en mi oficina discutiendo y ... -Cuddy lo interrumpió.
-Si eso ya lo sé, me refiero a ¿cómo llegue aquí?
-Te desmayaste y no reaccionabas, tuve que pedir ayuda para traerte hasta acá. Te bajó la presión Cuddy, y mucho.
Cuddy estaba perpleja, nunca antes había tenido algún problema sobre presión baja, y ahora de una día para el otro caía desmayada a causa de eso.
-Te vas a hacer análisis, queremos estar estar seguros de que no tengas hipotensión. Análisis de sangre, orina, ya sabes, todo lo necesario.
Cuddy asintió levemente con la cabeza. Wilson se estaba retirando de la habitación cuando el llamado de su amiga lo detuvo.
-Quédate un rato más Wilson, por favor. No quiero estar sola.
-No puedo, tengo pacientes que atender, ya me demore demasiado. Lo siento. -Wilson se retiro de la habitación,en verdad no tenía mucho que hacer, todavía tenia bastante tiempo libre hasta que llegue su próximo paciente, pero no sentía ganas de estar con Cuddy después de la confesion que ella le había hecho en la oficina.
Necesitaba pensar y tratar de comunicarse con House urgentemente.
Aeropuerto de Londres:
Una muchacha, de no más de 25 años, con aspecto aburrido, dejó sus pedidos en la mesa. Un café cortado para House, un jugo exprimido para Stacy. Era una sutiación bastante incomoda para los dos. Desde que se habian encontrado, apenas se habían dirigido la palabra en toda la noche. Recien al rededor de las cinco y media de la madrugada, a House se le habia ocurrido preguntarle si quería desayunar algo. Ella se sorprendió ante la invitación, pero aceptó casi inmediatamente. Él, por su parte, tenía cientos de preguntas en su cabeza ¿Que estaba haciendo ella ahi? ¿Por que lloraba? ¿Y Mark? Así que ni bien tuvieron ambos sus bebidas, comenzó con su interrogatorio.
-¿Me vas a decir por qué llorabas o no?
-Nunca preguntaste.
-Te estoy preguntando ahora.
-Nada que te incumba.
El no tenia muchas ganas de discutir. Estaba cansado, no habia dormido, su pierna lo estaba matando, y además no entendía del todo bien que estaba haciendo en esa cafetería de aeropuerto charlando con su ex. Estaba demasiado confundido. Se hicieron unos minutos de silencio.
-¿Y que haces en Inglaterra? ¿No te necesitan en el hospital?
-Nada que te incumba.
Otra vez silencio. House aprovechó para tomar su café y ella lo imitó. Ambos se morían de curiosidad por lo que sea que le hubiera ocurrido al otro, pero eran demasiado orgullosos para demostrarlo.
-En todo caso, que haces tu en Inglaterra.
-Vacasiones. Pero lo tuyo no deben serlo.
-¿Por qué lo dices?
-Lo presiento.
-Estupida intuición femenina.
Stacy sonrió ante ese comentario. El no había cambiado nada en todo ese tiempo.
-Vamos, decime ¿Por que llorabas?
-Si me decis por que viniste, yo te digo por qué lloraba.
-Trato hecho.
Por tercera vez en la mañana, se hiso silencio en el lugar. Ambos esperaban que el otro comience.
-¿Y bien?-Preguntó House, un poco impaciente.
-Tú primero.
-No, las damas primero.
-Lo mio probablemente sea una historia mas larga que la tuya. No tengo ganas de esperar tanto.
-Bien, estoy aqui. De vacasiones.
-¿Por qué?
-Porque necesitaba descansar.
-¿De qué? Amas tu trabajo.
-Si, pero ya sabes, el stress, los pacientes mentirosos, las familias idiotas, los casos que no llego a resolver a tiempo, todo es muy agotador.
Ella se quedó mirandolo un buen rato. Sabía que allí no estaba la verdad. Y eso lo hacía mucho más interesante.
-A ver si adivino. ¿Te despidieron?
-¿No vas a creer lo que te dije?
-No. Y no creo que te hayan despedido. Veamos... ¿Huyes de la justicia?
-Si. Por eso estoy en un aeropuerto internacional, aqui nunca me encontraran-Contestó sarcastico.
-Tienes razón...-Pensó un rato más- ¿Una mujer?
-¿Qué?
-¡Bingo! Es eso.
-No se de qué hablas.
-Vamos, te descubrí.
-Maldita perra.
-¿Es alguien que conozco?
-Nunca dije que tuviera problemas con ninguna mujer.
-¿Alguna enfermera?
-Las enfermeras son una fantasía demasiado común. Me considero un poco más original.
-¿Es Cuddy?
-No-Respondió de manera demasiado apresurada. Stacy lo notó al instante.
-Así que es ella...
-Muy bien, ya lo sabes. Ahora TU historia.
-Viene Mark.
-Vamos, no pogas escusas.
-No, en serio, ahi viene. Me esta buscando. Veamonos a las tres en el Turf Tavern.
-¿Y si tengo algo mejor que hacer?
-Entonces no te enteraras de mi historia-Dijo mientras se levantaba.
-¿A dónde vas?
-Voy a ir a su encuentro antes de que el me encuentre a mi... contigo.
-Me refiero a ¿Quién pagará tu desayuno? ¿YO?
-Te pagaré cuando nos volvamos a ver-le sonrió. Luego, fue hacia donde había visto que se dirigía su marido.
Cuddy se sentia de lo peor. Aparte de que su estado de salud no era de lo mejor, todo lo que le había dicho Wilson le había afectado. Se sentía una mierda y no dejaba de pensar en House ¿y si le había pasado algo?. No no, eso no era posible, si le hubiese pasado algo ya se hubiera enterado, pero... ¿Cómo? Tenía que dejar de pensar en todo esto, seguramente House estaba bien, riendose de que ellos se esten preocupando por el, tirandose a sus putas y emborrachandose.
Esa misma tarde, luego de que le hayan hecho todos los análisis, le dieron el alta a Cuddy. Volvió a su casa, se puso un pijama y miro en su casilla de mesajes de Hotmail si tenía algún mensaje de House. No le fue sorpresa no encontrar nada, entonces lo llamó. La llamada dio varios tonos hasta que contestaron.
-¡Greg! -Pronunció bastante emocionada, pero no tuvo respuesta,solo escuchaba una conversación. Era la voz de House y una mujer, le resultaba conocida la voz pero no estaba segura de quien era.
-¿La odias?
-En parte.
-Explicate mejor Greg.
-Me sacó lo mejor que tenía en mi vida, ella sabe que mi profesion es lo unico que me mantiene cuerdo y sin embargo hizo lo que hizo, le guardo rencor por eso,a demas me echó de su vida sin razón, no la entiendo, pero...
Cuddy corto la llamada, no podía seguír escuchando aquella conversacion, sabía que House se refería a ella, y lo que más le molestaba es que estaba hablando de sus problemas con otra mujer, una mujer que no era ella, a ella nunca le había contado sus problemas tan abiertamente ahora lo escuchaba contarle todo su vida a una desconocida, una desconocida en la quien confiaba porque conocía a House y el no se abre tan facilmente a cualquiera. Por otro lado también le molestaba que aquella le llame Greg, el era SU Greg de nadie más, las primeras lágrimas de bronca se deslizaban por su mejilla pero inmediatamente de las seco y se levanto del sillón para irse a su cuarto a dormir, con el alivio de saber que House estaba bien, al menos.
Eran las tres y cuarto de la tarde, y House estaba sentado en una de las mesas del fondo del bar. Se repetía a si mismo en su mente los motivos de por que le seguia el juego a su ex. Primero y principal, ella debia devolverle el dinero del desayuno. Segundo, quería saber por qué habia estado casi todo un día llorando como una condenada. Y tercero... no habia tercero. Se verían una sola vez, y luego ambos volverian a sus vidas. Ella con su esposo y el... el solito, como loco malo. Aunque pensandolo bien, él ERA un loco malo.
La vió entrar y buscarlo con la mirada. En cuanto lo vió, le dirigió una sonrisa coqueta y caminó hacia donde estaba. Se había producido mucho, casi parecía como si estubieran teniendo una cita a ciegas. Cuando se sentó en frente de él, le pareció notar que ella le hacía ojitos, pero no estaba seguro. Quizas solo estaba mas necesitado de lo que imaginaba... aun no sabia donde conseguir buenas chicas en Londres.
-Hola Greg.
-¿Desde cuándo usas tanto escote?
-Yo estoy bien. ¿Y tu?-Esquivó su pregunta.
-Estoy un poco desorientado ¿Esto era una cita? Si lo hubiera sabido, hubiera venido de traje. Bueno, no, pero por lo menos me hubiera peinado.
-¿Puedes llamar al mesero? Tengo poco tiempo.
-Dentro de unas cuantas horas tu marido se dara cuenta de que no estas ¿Verdad? ¿Sigue siendo tu marido verdad?
-No por mucho tiempo-Aclaró mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Vamos, dime que pasó. Para eso estamos aquí.
-Peleas matrimoniales. Nada del otro mundo.
-Es algo más que eso. Me lo hubieras dicho en el aeropuerto si no.
-Es complicado.
-Tengo tiempo.
-Pero yo no. Ya te lo dije.
-Entonces vamos. Comienza.
-¿llamaras al mesero o no?
House estaba comenzando a impacientarse. La conversacion no iba a ningun lado. A regañadientes, llamo al muchacho que tomaba los pedidos.
-Traenos algo. Lo que mas rapidamente salga. La señora... o señorita, no tiene mucho tiempo.
-En seguida-respondió el joven. Probablemente estaba acostumbrado a los malos tratos.
-Sigues igual que siempre, Greg.
-Me gustaría decir lo mismo de ti, pero antes estabas mas buena.
-Aún tengo cierto encanto, ¿Verdad?
-¿Me vas a contar tu historia o me vas a seguir seduciendo?
-¿Yo te estoy seduciendo?
-No, el mesero. ¡Claro que me estas seduciendo!
-No se de que hablas...
-Vamos, me acabas de decir que no tenias mucho tiempo. Y la verdad, no tengo ganas de comenzar con tus jueguitos.
-Bien-Se aclaró la garganta- Me pelee con Mark... porque tuvimos una discución sobre...
En ese momento, llega el mesero interrumpiendo la conversación.
-Dos cafes cortados.
-¿No podias venir en otro momento?
-Dejalo Greg, es su trabajo.
-¿Quieren la cuenta?-Dijo el muchacho ignorandolos.
-Si. Ahora largate. Y tú -dijo señalando a Stacy-deja de dar tantas vueltas y cuentame por qué rayos se pelaron.
-Mark... se dió cuenta de que aun te extraño.
-Oh, oh, así que es eso-Exclamó con una sonrisa ironica- Ya te dije que no estoy para bromas, "cariño".
-No es ninguna broma.
-Bueno, en ese caso es una lastima, Stacy. No se si lo recuerdas, pero no voy a perdonarte por lo que me hiciste...
-Ya no quiero que me perdones. Mark me perdonó, pero aún así no logro olvidarme de ti.-Dijo mientras agachaba la cabeza.
House se quedo pensativo ¿Estaba hablando en serio? ¿O sólo estaba jugando con él? Habia algo que no le cerraba. Ella miró su reloj de pulsera y suspiró con resignación.
-Debo irme. Por favor, piensa en lo que te dije. Podriamos darnos una segunda oportunidad ¿No?
-No lo creo.
-¿Es por ella, verdad? Es por Lisa.
-No. Eso no tiene nada que ver.
-Claro que si. Ustedes siempre tuvieron algo raro.
-Pero las cosas no... Terminaron muy bien entre los dos... De hecho, terminaron muy mal.
-¿Que tan mal?
-Bastante.
De repente, House sintió que su celular vibraba. Era ella, otra vez. De repente, tuvo una idea para decirle indirectamente todo lo que le estaba pasando, sin sus interrupciones. Apretó el botón de "contestar" y dejó disimuladamente el aparato arriba de la mesa y siguió conversando con Stacy.
-¿La odias?
-En parte.
-Explicate mejor Greg.
-Me sacó lo mejor que tenía en mi vida, ella sabe que mi profesion es lo unico que me mantiene cuerdo y sin embargo hizo lo que hizo, le guardo rencor por eso. Ademas me echó de su vida sin razón, no la entiendo, pero igualmente sigo sintiendo algo por ella. Me entiendes ¿Verdad?
Volvió su vista hacia su móvil, y vió el mensaje de "llamada terminada" en él. ¿Cuanto habría escuchado? ¿Que habría entendido? House no tuvo mucho tiempo de pensar en ello, ya que la mujer que tenía en frente le seguía hablando.
-Entiendo. Pero, viendo que las cosas no salieron muy bien entre ustedes dos, pienso que deberías comenzar a olvidarla. Yo puedo ayudarte.-Dijo cariñosamente mientras apoyaba su mano sobre la de él.
-No lo sé, Stacy-Respondió él, apartando su mano.
-Piensalo. Ahora debo irme.
-No, el que se va soy yo. No te quieras pasar de lista. Esta vez, el café lo pagas tu.
Se levantó lentamente, ayudado por su bastón, y comenzó a irse, dejando a su ex con el mozo que les había llevado la cuenta. Estaba muy confundido, por una parte, la idea de volver a tener algo con ella le atraía, pero por otro lado... el amaba a Cuddy, nunca iba a poder cambiar eso.
Al día siguiente Cuddy amaneció descompuesta todavía, pero ya no lucia pálida, ni tenía mareos. A pesar de no sentirse del todo bien fue a trabajar, ya había perdido tres días cuando tuvo insolación y se quedo en casa, y ayer había perdido toda la tarde, el trabajo se acumula no podía seguir ausentandose de su puesto.
Ingresó al hospital,saludo a los pocos que se cruzo y fue directo a su despacho, no tenía ánimos de nada. Golpearon su puerta, era Wilson por supuesto.
-Ver para creer, no pensé que las enfermeras hablaban en serio, te imaginaba en casa. ¿Estas mejor?
-No puedo seguir ausentandome del hospital y no, no estoy mejor pero sigo de pie. Por otro lado, anoche llame a House.
-Yo igual y lo único que escuche fue el buzón de voz, fueron intentos en vano.
-Me atendió.
-¡¿Te atendió? ¿Hablaste con él? ¿Qué te dijo? ¿En dónde esta? Vamos mujer habla. -Wilson estaba como loco, no podía creer que su amigo le haya atendido el telefono a la mujer que lo habia castigado de la peor manera y a él que era su único y mejor amigo no le haya contestado el celular.
-No me hablo, atendió y no hablo, solo escuche que estaba hablando con una mujer. -Dijo Cuddy indiferente mientras ordenaba los papeles,se puso de pie e inmediatamente salió corriendo a su baño privado, posando una mano en su estomago y con la otra tapandose la boca.
Del otro lado de la puerta Wilson escuchaba como su amiga devolvia el estomago, decidió entrar a auxiliarla. Al entrar la encontro sentada en el piso con la cabeza colgando sobre el inodoro y los ojos llorosos debido al acerco un vaso de agua para que se refresque un poco.
-Gracias, ya es la tercera vez que me descompongo esta mañana- Su voz era débil.
-Tengo los resultados de tus análisis.
-¿Qué tengo?
-No los mire, pense que te molestaria que los revise sin tu permiso.
-En este momento solo me importa saber que tengo, abrelos, leelos, dime y listo.
Walson saco de su bolsillo derecho un sobre blanco, lo abrió y saco el contenido, desdoblo el papel y empezo a leer los resultados.
-¿Y Wilson?
-No tenes hipotencion, solo es un sintoma la presion baja, pero...
CHAN. Bueno, actualizamos tarde otra vez. Yo (Eve) asumo toda la responsabilidad, Cachu ya tenía su parte lista hace semanas. Fue todo por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Los invitamos a pasar por nuestro perfil, allí encontraran que además de esta, tenemos otras historias por separado, que seguro también les van a gustar.
Recuerden dejar un review, si veo que hay varios quizás me de fuerzas para actualizar más rapido... jaja
