Estaban sentados en el Gran salón almorzando a un mes de su ingreso a Hogwarts. Habían pasado tantas cosas juntos, como la noche de la búsqueda de la cocina, que se habían vuelto casi inseparables, por no decir que pasaban todo el tiempo reunidos. Peter observó detenidamente a los chicos mientras comenzaba a recordar cómo había llegado a ser amigo de James, Sirius y Remus.

Había sido en la primera semana de clases. Peter abandonó la habitación en cuanto se alistó para ir a clases, viendo que sus compañeros se habían quedado dormidos. No los había despertado porque no lo creyó necesario, pero, tal cual había pensado, el trío Gryffindor se adentró en la sala de clases justo a tiempo. Hicieron lo mismo de siempre, sorprender por su inteligencia y simpatía.

—Disculpa —murmuró Peter al chocar con un grupo de Slytherin tras salir de Transformaciones, lo suficientemente distraído como para verlos.

—¿Es que acaso no te fijas por dónde vas, pendejo? —preguntó uno de ellos entre risas, para luego patear el libro que Peter había intentado recoger.

Chocó en los pies de alguien, a quien Peter no vio mientras reunía las hojas sueltas, al menos no hasta que James se inclinó y recogió el libro.

—Déjenlo en paz o se las tendrán que ver con nosotros —masculló James, sorprendiendo a Peter.

Tal vez fue la tonalidad firme en su voz, tal vez el apellido de Sirius o la presencia del profesor de Encantamientos en las cercanías, pero el grupo se fue tras enviar una gélida mirada a los cuatro Gryffindors. James sólo le sonrió mientras él, Sirius y Remus se arrodillaban en el suelo ayudándolo a reunir las hojas que se habían salido del libro. Peter les miraba con admiración, así como los demás estudiantes que habían visto la escena.

Fue en ese instante en que quiso estar cercano a ellos, y estando a casi un mes de haberse vuelto amigos, no se arrepentía. Obtenía mucho de ellos, como ayuda en tareas y una protección extra, además de las risas nocturnas por cada travesura; verdaderamente le agradaba formar parte de un grupo de amigos tan divertido.