-Tres años es mucho tiempo-
Capitulo 2: Entendimiento

"Ella puede saber algo." Pensaba el rubio enfocándose en reunir energía Natural. Los pensamientos del rubio iban al breve encuentro que tuvo con esa extraña joven. Cuando se marcho intento seguirle pero ella se escapo demostrando que de alguna manera conocía este territorio mucho mejor que él. "Tal vez ella vive por aquí o este relacionada de alguna manera con el Clan Uzumaki." Ante ese último pensamiento la esperanza del rubio fue mayor. "Tal vez ella es mi ultimo familiar con vida."

Finalmente el Modo Sennin estaba encendido permitiéndole detectar todo el ambiente a su entorno. Con facilidad sintió la señal de chakra de la joven, no se encontraba demasiado lejos. Con aquello en mente comenzó a moverse en su dirección.

Se sorprendió al encontrar una casa hecha y derecha, en muy buen estado a diferencia de las demás construcciones de la isla. Esto indicaba que probablemente fue construido posteriormente a la destrucción del país causando una baja en las esperanzas del rubio.

Naruto maldijo en voz baja. Aun ni con el Modo Sennin podía equiparar la velocidad de la joven, porque nuevamente estaba a su espalda, solo que en esta ocasión a una distancia segura señalándose con aquel extraño ataque que uso antes.

"¿Por qué me seguiste?" cuestiono Tier.

"Solo quiero hablar." Respondió el rubio sin moverse. Sonrió al sentir que la joven bajaba su arma. "¿Puedo moverme sin que me ataques?" pregunto asegurándose de estar bajo sus condiciones. Ciertamente no quería iniciar otra batalla, en especial con alguien tan experta como ella.

"Adelante."

El rubio se volteo encontrando a la llamada Tier Harribel una vez más; y al igual que la vez anterior no pudo evitar sonrojarse al verla, era imposible no hacerlo con una figura como aquella. "Maldito Ero-sennin." Pensaba culpando a su maestro de sus pensamientos impuros. "Quisiera saber si saber algo sobre el clan Uzumaki." Se atrevió a hablar finalmente.

"No, cuando mis padres y yo nos mudamos aquí, esta isla ya estaba deshabitada." Explico. "Ellos intentaron buscar algo remanente entre los escombros y restos, pero lamentablemente todo fue saqueado probablemente al final de la guerra." Eso abolió cualquier esperanza restante en el rubio. Esa expresión fue notada por ella. "¿Por qué tanto empeño encontrar algo de tu clan?"

"No tengo familia directa viva y no supe que tenia un clan hasta hace un mes. Pensé que lo más apropiado seria venir a buscar esa información a la fuente de todo el clan'ttebayo." Confeso inicialmente con optimismo, incluso usando una palabra que llamo la atención de la joven. Él la había usado con anterioridad como si fuera un tic involuntario. Entonces los ojos brillantes se opacaron ante la desilusión. "No esperaba que no quedara nada de ellos. Cada vez que pienso que logro acercarme un poco más a lo que fue mi familia, retrocedo dos pasos."

Se formo un silencio incomodo por unos segundos, hasta que Naruto se decidiera hablar una vez más. "Si no es mucha molestia podría hablar con tus padres, en caso de que ellos hayan encontrado algo. De verdad… necesito saber." Insistió el rubio.

Por el momento Naruto pudo notar un leve apagón en los ojos de Tier, que era lo único que podía utilizar para analizar el humor de la rubia. "Ellos… ya no están con vida." Aquella respuesta fue como un golpe en la cara para el rubio de Konoha.

"Lo siento…" respondió con pena.

"No hay problema, fue hace algunos años." Confeso manteniendo el tono serio, nuevamente sus ojos entraron en acción al momento de deducir su ánimo. Estaba mintiendo, por lo menos en la parte en la que si había un problema. "Tengo entendido que ellos jamás encontraron algo." Pareció que ella ya quería cortar la conversación, pero Naruto lanzo una última pregunta.

"¿Conoces algún buen lugar donde entrenar?"

"¿Entrenar?" repitió un tanto incrédula, era raro escuchar un tono de voz diferente al serio que siempre usaba.

"Vine aquí con la intención de hacerme más fuerte. Al inicio esperaba encontrar algo de mi clan para ayudarme, pero ahora solo puedo enfocarme en perfeccionar lo que aprendí." Confeso apenado. "Así que estaré por aquí algunos meses mientras planeo mi siguiente paso. Lamentablemente por ahora estoy fuera de opciones."

"¿Por qué deseas hacerte más fuerte?" pregunto curiosa disfrazando su tono en la seriedad absoluta.

"Porque por el momento tengo muchos problemas. Una organización de ninjas renegados esta tras de mi, tengo que rescatar a mi mejor amigo de otro ninja renegado y tengo el sueño de convertirme en Hokage." Explico todas sus metas rápidamente. "Mi sensei me ordeno que conociera el mundo, aprendiera y me hiciera fuerte de esa forma." Jamás diría el último motivo, tal vez Jiraiya era quien para admitir tal cosas al público con orgullo, pero él jamás lo haría.

"¿Hokage? ¿Eres de Konoha?" Una cabezada fue la respuesta necesaria para Tier. "Había escuchado que los Uzumaki tenían una estrecha relación a Konoha, supongo que es natural que uno de los sobrevivientes este en aquel lugar." Dedujo rápidamente. "Creo que el mejor lugar para entrenar seria la cascada. Combina todos los ambientes." Naruto asintió ante la información. "Si vas por aquel trecho, deberías llegar en unos quince minutos."

"Gracias." Respondió Naruto mostrando su clásica sonrisa de zorro. "Por cierto, ¿alguien más vive en esta isla? No quisiera que me tomaran por sorpresa otra vez."

"No… solo yo."

Mientras que durante las pocas veces había escuchado hablar había escuchado además de su frio tono serie de voz leves indirectas de alguna clase de emoción, mínimas pero existentes, esta era la primera vez que la escuchaba hablar con una sola emoción, sin conjeturas u observación de ojos. Era tristeza.

Al escuchar aquello Naruto no pudo reaccionar, intento hablar o responder, pero ella ya se había marchado al interior de la casa y él de alguna manera sabia que no debía seguirla. Suspirando se fue por el camino indicado con anterioridad, sin dejar de pensar en la extraña pero hermosa joven. "Vive en extrema soledad y quien sabe desde cuando. Sus padres murieron… Si esta tan sola, ¿Por qué se queda aquí?" La respuesta la escucho en lo profundo de si mismo, como un sentimiento de empatía extrema. "Como que no conoce nada más."

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Naruto sonreía al ver la cascada cortada a la mitad. Durante los últimos tres días se había dedicado a fortalecer su afinidad elemental de viento, aumentando su control y poder. Ahora era capaz de agregarlo con mayor facilidad al arma para prolongar y maximizar el daño, al mismo tiempo era capaz de acelerar los Kunai y Shuriken durante su lanzamiento. Pero esto no era suficiente, quería aumentar sus habilidades e integrarlo a su Ransengan. Aquella fue la recomendación de Jiraiya para completar la técnica.

Por supuesto que es fácil decirlo, pero no hacerlo.

Aunque el progreso que lograba con los Kage Bunshin era sorprendente agotándose igualmente. Con ese problema tuvo que medir la cantidad de copias que realizaba para entrenar. Ciertamente no quería desmoronarse al final del día por agotamiento mental. A su vez igualmente tenía que trabajar en otras áreas para lograrlo.

Sin saber de aquello, debido a su falta de uso de energía natural, había una observadora alejada de la zona lo suficiente para que él no la viera a simple vista y que ella pudiera notar sus movimientos. Tier Harribel no tenía muchas cosas que hacer por el día. La única rutina que poseía era la recolección de alimentos, agua, limpieza hogareña y entrenamiento. En sus ratos libres ocasionalmente daría un paseo o leería alguno de los libros dejados por sus padres. Más allá de eso, no hacia nada más.

Pero aquí estaba este visitante otorgándole algo de variedad. Era interesante observar a otro ser humano para variar, en especial alguien tan interesante como este Uzumaki Naruto. Había visto una millonada de veces el pueblo destruido y siempre se pregunto lo que había parecido aquel famoso clan. Finalmente tenía algo perteneciente a aquel clan frente a ella y pese a que nunca tuvo contacto directo con sus ancestros, era lo más cercano. Era bastante bullicioso, pero también era fuerte y determinado. Se fijaría una meta y no pararía hasta que lo lograra.

De cierta manera le recordaba mucho a ella misma. Ella también se entrenaría con fuerza, tal vez no con tanta fuerza, pero si con la misma pasión. Más importante que aquello igualmente sentía ese aire de soledad que ella poseía. Tal vez no exactamente del mismo tipo, pero él tenía un buen nivel de entendimiento con un desarrollo a su propia manera.

Esto le intrigaba.

En algún punto pasado al mediodía el rubio dejo de entrenar preparándose para un descanso junto a un bien merecido almuerzo. Tier se iba a marchar, pero fue frenado por el inesperado grito del rubio, mucho a su sorpresa. "¡Tier-chan! ¿Quieres venir a comer conmigo?"

Quedo aturdida por su sorpresa. "¿E-él sabia todo este tiempo que yo estaba aquí?" pensó alertada. En verdad debía dejar de subestimarle tanto. Pero entonces otro pensamiento vino a su mente, causando una gran vergüenza. "¿Tier-chan?" Y por alguna razón adicional eso se oía como una cita. Por supuesto que el rubio despistado de Konoha no estaba pendiente de ello, o mejor dicho era completamente ignorante del modo sugerente en que lo había dicho.

Avergonzada y extrañada por este repentino cambio en los acontecimientos decidió aceptar la invitación del joven. Le daba la oportunidad de entender un poco más al joven junto a su extraña sensación de soledad. "O tal vez sea simplemente empatía." Por alguna extraña razón no podía ponerle nombre a ese sentimiento adverso.

Para cuando la joven alcanzo la posición del Uzumaki restante, él utilizaba varias copias para preparar la comida. Algo de arroz que había guardado en sus sellos de almacenamiento, así como un poco de carne de ciervo cazado recientemente asado al fuego. Todo esto mientras que el Uzumaki original se lavaba en el rio, quien regreso un par de minutos más tarde e inmediatamente disipo sus copias. Ella estaba asombrada por esto, bien, desde hace días mientras espiaba su entrenamiento.

Ella estaba consiente del desgaste de chakra que proporcionaba aquella técnica de alta calificación. Pero el hecho de que pudiera hacer tantos por tanto tiempo, para que ellos realizaran otras acciones que también implicaban chakra y no agotarse en al menos seis horas era casi abominable. Lo que era peor es que no se cansaba debido a la falta de chakra, era por el agotamiento mental. En verdad se preguntaba cuanto chakra en verdad poseía, viendo sus límites.

"¿Estabas hace mucho tiempo ahí?" pregunto Naruto sacando de sus pensamientos a Tier. "Tan solo te note unos minutos antes."

La joven se sonrojo en vergüenza. "Llevo un par de días." Confeso manteniendo su tono serio, pero apenada por dentro. Inmediatamente Naruto presento el plato de comida a la joven, quien acepto con gusto, que nuevamente paso encubierto. "Gracias por la comida." Reverencio iniciando, la respuesta del rubio fue imitarla. Al inicio observo y analizo el plato con cuidado, temiendo que pudiera estar envenenado. Naruto comenzó a comer y ella había vigilado atentamente sus movimientos, había utilizado el mismo cucharon para servir el arroz, el mismo cuchillo para cortar la carne y los palillos eran de aquellos desechables, incluso venían en su empaque original, logrando relajarse para comer.

Como una costumbre adquirida, Tier tomo la cremallera de su chaqueta corta y la abrió de forma inversa, logrando como objetivo tener su boca libre para comer. El Konoha-nin se sonrojo al instante. No solo por el simple hecho de revelaba una pobre camiseta igualmente corta a su chaqueta que cubría sus pechos, que por cierto era sumamente delgada. Su rostro se había revelado haciendo notar su inmensa belleza. Todas las zonas de la cara que están cubiertas estaban ahora a la vista.

"¿Ocurre algo?" pregunto Tier, dudosa al ver como Naruto la observaba atentamente.

Fue esa señal para sacar al joven rubio de su estupefacción. "Eh… no, ¡Nada!" Contesto rígidamente, regresando a su comida.

Unos cuantos minutos pasaron en silencio, mientras el rubio devoraba todo con gran velocidad, mirando por intervalos a la joven. Luego de tal largo entrenamiento era lo mínimo que podía hacer. Tier noto esto como una explicación a su gran cantidad de resistencia, su metabolismo debía ser bastante acelerado.

"Por cierto," el rubio de Konoha no tenia idea de como comenzar, pero debía hacerlo de alguna manera así que simplemente lanzo la pregunta. "¿Sales alguna vez de esta isla?"

"No, la isla provee todo lo que necesito, además no hay embarcación que me lleve al exterior debido a los remolinos que rodean la isla. Ciertamente tampoco tengo interés en salir." Confeso, aunque el rubio pudo notar cierta parte de mentira en ella. "¿Por qué preguntas?"

"Es solo que me parece extraño que vivas en un lugar como este completamente sola. ¿Tu familia sobrevivió a la guerra de Uzushiogakure?" pregunto dudoso mientras comía sus alimentos.

La mirada de Tier se volvió oscura y triste, pese a que su tono de voz no lo indicara así. "Mi familia escapo del genocidio en Kirigakure hace ocho años ocultándonos en esta isla." Naruto no se atrevió seguir preguntando viendo la expresión amarga, sintiendo como ella estaba sumergida en recuerdos dolorosos. Sabia que era no era toda la historia. "Tu… provienes de Konoha, podrías decirme como es." Pregunto tratando de cubrir su interés bajo su mascara de seriedad.

"Supongo que es bastante agradable y tranquilo, todo rodeado por verde gracias a los arboles. El clima es agradable, no hace calor pero tampoco hace frio, no cae nieve en invierno. Supongo que es por eso que le llaman aldea oculta entre las hojas, estas nunca desaparecen." Explicaba un tanto intimidado por la expresión de atención de que daba Tier, casi parecía estar imaginándose el lugar. "Igualmente están las personas que deseo proteger, las razones por las que debo hacerme más fuerte."

Entonces el humor se torno más sombrío, así como el tono de la voz del rubio de Konoha. "Durante el principio de mi vida estuve solo y Konoha era lo único que conocía, por eso no me iba a pesar del maltrato de que daba." Eso último se oyó bastante familiar desde la perspectiva de Tier. "Pero con el tiempo, y digo mucho tiempo, logre encontrar amigos y personas que ya considero familia. Por eso necesito protegerlos para que no sufran a costa mía."

Una vez más el rubio de Konoha evitaba la pregunta hábilmente. Se notaba que algo ocultaba, el motivo por el cual le perseguían. Por otro lado él acababa de conocerla, tal información no seria fácil de relatar a un casi desconocido. Pero como él decía, estaría aquí por meses, otorgándole el tiempo más que suficiente para que explicara sus extrañas razones.

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Durante la siguiente semana todo transcurrió naturalmente. Naruto pasaría el día entrenando completamente enfocado en perfeccionar su afinidad de viento, mientras que Tier le observaría desde una distancia segura. Cada vez más convencida que la determinación de aquel joven era interminable. Por supuesto que ella almorzaría con él, logrando sacar ocasionales temas de conversación: estilos de vida, curiosidades, o relatos de la vida exterior a la isla.

Finalmente durante el séptimo día, hubo algo que altero la relativa normalidad obtenida.

"Erm… …Naruto-san, si gustas…" La joven sacudió su cabeza, no queriendo sonar como una tartamuda tímida, tan solo era realmente difícil dirigirse a alguien luego de haber estado tanto tiempo en soledad. "Si quieres puedes quedarte en mi casa, hay una habitación que sobra." La mujer ensancho sus ojos. "Eso sonó como si en verdad no lo quisiera en mi hogar, no se oyó correcto." Rápidamente corrigió. "Digo, hay una habitación de huéspedes, puedes quedarte lo que gustes."

"¿Eh? Gracias, Tier-chan. Prometo que ayudare en lo que pueda'ttebayo." Proclamo con sinceridad.

El dúo camino de regreso al hogar de Tier una vez que Naruto había recogido todos sus artículos del campamento improvisado, creándose en el trayecto un silencio cómodo. Pero todo esto llego a su fin con una duda en la mente del rubio.

"Hay algo que he querido preguntar, pero nunca he sido bueno para expresarme correctamente. Casi siempre meto la pata donde no corresponde'ttebayo." Explico torpemente. "Recuerdo que me habías dicho que llegaste a este lugar por la purga de Kekkei Genkai en Kirigakure. ¿Tienes un Kekkei Genkai?" Se atrevió a preguntar el rubio. "Ya sabes, como ese ataque de luz que lanzaste con tu espada el día que nos encontramos. ¡Era grandioso, Dattebayo!"

Tier Harribel se sonrojo levemente ante el cumplido tosco del joven, incluso tuvo el impulso de reír a pesar del tema un tanto denso en el que se adentraban. Naruto tenia un talento o don extraño que podía diluir la tensión del tema mas amargo probable. Era una de las tantas cosas que le causaban curiosidad.

"Nuestro clan fue purgado, pero no por un Kekkei Genkai." Confeso oscuramente la nativa de Kirigakure. "Es por un conocimiento de clan exclusivo de nuestra gente y mientras es una habilidad bastante rara, no es un Kekkei Genkai. Yagura temía que este poder fuera alzado en su contra, por lo que ordeno que enseñáramos nuestras habilidades o de lo contrario seriamos ejecutados." Pareció que un recuerdo amargo surgía durante el relato, como si escuchara las voces de sus parientes y hermanas juradas en llanto y grito perpetuo. "Mi padre, líder del clan, se negó rotundamente."

Naruto ensanchó sus ojos en reconocimiento. "Eso quiere decir que…"

"Nuestro primos y hermanos de clan…" Tier cerró sus ojos con fuerza ante el recuerdo. Podía ver claramente como sus guardianes y hermanas juradas se sacrificaban por ella y sus padres: Emilou, Franceska y Syan. Aquel día perdió no solo a gran parte de su familia, también a sus mejores amigas y hermanas. "Fue solo gracias a ellos que mis padres y yo logramos escapar. Podía ver la masacre a la distancia."

El silencio reino.

"Lo siento," era lo único que podía pensar en decir. "hace algún tiempo conocí a alguien de Kirigakure. También perdió a su familia por su Kekkei Genkai. Su propio padre mato a su madre e intento matarlo a él, tras descubrir su raro poder." Incluso Tier se estremeció al escuchar aquello. "El dolor que cargaba sobre sus hombros era grande, incluso…" Naruto se silencio, inseguro si debía continuar, pero la joven entendió el concepto de lo que iba a decir.

"…te recordaba a ti." Finalizo sorprendiéndolo. "No hay porque sorprenderse. Así como su dolor fue algo claro para ti, tu dolor lo es para mí. Normalmente no creería las palabras de alguien a quien desconozco. Pero puedo sentir empatía, como si de alguna forma pudiéramos entendernos gracias a los sufrimientos respectivos de cada uno." Explico mirándole directamente con sus ojos azul turquesa. No se habían dado cuenta que estaban en la puerta de la casa.

Distraídamente Tier le invito a pasar dándole las indicaciones respectivas como habitación de huéspedes y baño. Que sus padres hayan utilizado la red de tuberías de Uzushiogakure que se encontraba en desuso le pareció brillante a Naruto, aun cuando ella tenía que hacerle mantención cada cierto tiempo.

Naruto se ofreció a realizar la cena, por la cortesía dada de su actual anfitriona, Tier Harribel acepto con grata alegría disfrutando y saboreando el sentimiento de compañía que otorgaba el segundo rubio de la isla. Dicho sentimiento que aprendería a apreciar, sabiendo en lo profundo de su mente que en algún momento el muchacho se marcharía, dejándola en su terrible soledad.

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Un mes se había cumplido desde la llegada al hogar de Tier Harribel y pese a las grandes diferencias de ambos, lograron llevarse bastante bien. Naruto era hablador e hiperactivo en contraste a Tier que era callada y serena. Esto fue oportuno, la joven estaba siempre atenta a los relatos y travesuras de su huésped durante la época de su niñez; y mientras sospechaba que había mas que ello, simplemente se dedicaba a escucharlos, incluso las misiones en las que fue encomendado. Ella no hablaría mucho sobre su pasado, pero eso facilitaba el complementar su falta de dialogo con el exceso de Naruto.

Aun el rubio Uzumaki no pasaría demasiado tiempo en su casa, ya que la mayoría del tiempo estaría entrenando o ayudándola en la recolección de alimentos. También ayudaría enormemente en los quehaceres… bueno, tal vez no tanto. Sus Kage Bunshin eran útiles en tareas múltiples, pero lo que tenían de utilidad lo contrarrestaban con torpeza, casi parecía que Naruto tenia dos manos izquierdas y dos pies izquierdos: ya sea quebrando la losa o confundiendo la ropa de lavado, o con la limpieza. Casi todo el tiempo tenia que tenerlo bajo supervisión para evitar errores. Esto a su vez también tenia sus lados positivos, Harribel jamás se había reído antes, pero de no ser por su mascara, Naruto hubiera notado la increíble cantidad de sonrisas que le robaba por sus accidentes y comentarios torpes.

Ellos eran la prueba viviente de que los Opuestos de Atraen.

Además de la convivencia, un par de semanas más tarde Naruto sugirió si podría entrenar contra ella. Mientras que las mejoras en su elemento de viento eran realmente significativas, nada era más oportuno que un combate contra otro, de esa forma podía medir que tanto había mejorado en comparación. Un par de días Tier se negó diciendo que no querría luchar contra un amigo, pero gracias a la persuasión, o mejor dicho insistencia continúa, de Naruto accedió a unos enfrentamientos ocasionales.

Lamentablemente pronto se demostró que era una mala idea, no debido a los enfrentamientos, estos en verdad le ayudaban a progresar. El problema era cuando ella usara su espada. Prácticamente ella agoto todos sus suministros de Kunai, aun con la protección de chakra Futon sus armas no eran rivales para su filo.

Con una vez aquello en claro, llegamos a la actualidad: otra cena habitual en el hogar de Tier. Como ya era habitual la joven se limitaría a escuchar las historias y anécdotas de Naruto en Konoha. Fue cuando lo noto otra vez. Durante algún relato de su niñez siempre paraba durante escenas posteriores, como si omitiera algo o se forzara a silenciar algo.

Por una vez Tier sintió que era la oportunidad de abordar el tema. "Naruto-san, ¿Qué es lo que siempre retienes en tu relato?" Los ojos del rubio de Konoha se ensancharon. "Acaso es… ¿tu dolor?" Mientras que el tono correspondía al de una pregunta, no lo era. No cuando la propia cara de Naruto comprobó sus hipótesis. "¿Qué es lo que tanto temes que yo averigüe? ¿La fuente de tu dolor?"

"…"

El silencio fue la única respuesta suplente que Tier podía esperar de su parte. "¿Tiene que ver con aquella organización que te persigue?"

Él ya llevaba un mes en su casa y desde el punto de vista de Tier Harribel, ellos se habían hecho bastante cercanos, aun cuando no tenía mucha experiencia en esto llamado amistad. Ella le había confesado los dolorosos hechos de su partida de Kirigakure, y mientras no estaba la historia completa, esperaba poder confiarle aquello algún día pronto. La misma confianza que ella esperaba en estos instantes de él.

"La organización que me busca se hace llamar Akatsuki." Confeso el rubio, finalmente. "Ellos buscan, sin saber porque, los diferentes biju que están en todos los pueblos. La razón por la que me siguen es porque poseo al Biju más poderoso sellado justo aquí." Naruto levanto su chaqueta, camisa y redecilla ninja demostrando al aplicar chakra su sello. "Kyubi no Yoko."

Harribel tuvo el impulso de ponerse en pie y alzar su espada contra Naruto. ¿Por qué? La razón era simple, y era más o menos lo que reflejaban los pensamientos que cruzaban la mente de Tier.

"Todo este tiempo… y Naruto es como él." Pensó con odio. "Yagura, el bastardo que termino con mi familia y torno mi vida en un infierno. Un Jinchuriki como él sentado justo a través de la mesa." Analizaba sus acciones una y otra vez. Era Naruto, el mismo muchacho que la había acompañado por el último mes y que progresivamente había comenzado a encariñarse. Pero Yagura alguna vez en el pasado fue igual. Fue alegre, bondadoso, y todo un líder ejemplar que su gente esperaría. ¿Naruto podría pasarle lo mismo?

"No puedo correr el mismo riesgo." De reojo observo su espada apoyada contra la pared de la entrada, seria simple llegar hasta ella y atacar desprovisto a Naruto, él jamás sospecharía. Pero entonces, una parte de la conversación, que el rubio hablaba sin que ella oyera, llamo su atención.

"…no se mucho sobre Akatsuki." Confeso el rubio bastante apenado y con tal distracción que jamás noto la pequeña intención de matanza que desplegaba Tier o de la mirada seria que le otorgaba con odio, no mirando lo a él, si no que en su lugar estaba Yagura. "Solo tuve un encuentro con ellos Uchiha Itachi y Hoshigaki Kisame." Tier fue regresada a la realidad con ese nombre. "También recuerdo que por alguna razón llevan una capa negra con nubes rojas en todo momento."

Los ojos de Tier se ensancharon. Por supuesto que recordaba aquel día a la perfección.

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Cuatro niñas de cuatro años igualmente jugaban alegremente por las calles de Kirigakure. Era un pueblo pacifico y prospero, gozaba de una excelente situación. Aun después de la caída en la segunda y tercera guerra ninja, se había recuperado y lentamente salía a flote. Pronto Yagura, el amado líder de esta tierra, reiniciaría los tratados de paz con las otras naciones, indicando la superación del pasado.

Todo era felicidad y risas en la calle para Tier Harribel y sus mejores amigas: Emilou Apacci, Franceska Mila Rose y Cyan Sung-Sun. Solo que no esperaba que su alegre juego fuera interrumpido por una misteriosa figura vagando por las calles. Tier chocó con el accidentalmente, cayendo al piso. El sujeto no se inmuto o se molesto en decir algo, solo siguió caminando hasta lo que parecía ser su destino: La oficina del Mizukage.

Las amigas de Tier llegaron a su lado rápidamente preguntándole si estaba bien, pero la niña de cabello rubio estaba demasiado ocupada mirando fijamente a aquel personaje. Lo que mas llamaba su atención era su capa negra con nubes rojas o la mascara que pudo ver cuando estuvo frente a él. Su distinguida capa fue perdida de vista al momento en el que entró a la torre del Mizukage.

Ese fue el último día en que jugaría tranquilamente con sus amigas en la calle, porque el miedo y el horror serian las palabras con las que se describiría Kirigakure en adelante, tanto dentro del país como en todas las naciones y pueblos ninja.

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"¡Capa negra y nubes rojas!" Gritaba su mente en alerta. "Buscan a los Biju y misteriosamente un tipo con la misma descripción llega para que Yagura cambie radicalmente. ¿Coincidencia? ¿Son ellos los que están tras la muerte de mi clan?" Las preguntas sin respuesta llegaban a su mente más y más rápido.

Naruto no entendió ni como ni cuando. Tan solo estaba repentinamente de pie con la espada de Tier contra su cuello, con su poseedora observándole peligrosamente. Era lo que le dolió más, que le diera aquella mirada que todos los aldeanos le dieron.

"Dime, ¿Qué más sabes sobre Akatsuki?" Apretó peligrosamente un poco más el filo de su espada contra su garganta.

"Na-nada… solo me atacaron una vez hace casi un año y medio." Respondió quejándose.

"¿Qué sobre un hombre con la misma capa y una mascara naranja?" Agrego rápidamente. "¿Has visto a ese hombre?" reitero enfurecida.

Decidiendo que era el momento de actuar, una vez que se había recuperado de la sorpresa, Naruto utilizo un Kawarimi con una silla cercana, para tomar distancia de Tier a un costado de la puerta principal. La joven de Kirigakure dio un paso hacia atrás al ver la mirada de pena y dolor que le otorgaba el rubio de Konoha. Mientras que antes había logrado verla a grados menores durante sus acostumbradas omisiones de sus historias, esta era la primera vez que la observaba tan fuerte y tan, tan permanente.

"De todas las personas, pensé que serias diferente'ttebayo." Aun con su inconsciente tic verbal, su tono de voz se oía casi muerto ante su exuberancia de alegría. "De todas las personas cercanas a mi que saben el secreto, solo puedo contar con los dedos a aquellas que no me odian." Sorpresivamente en aquel instante un Kage Bunshin llego a espaldas de la rubia hacia el rubio, cargando sus cosas. No sabía en que momento lo hizo, tal vez durante el Kawarimi. "No te preocupes, me iré de esta isla en este instante…" Puso su mano en la perilla en el instante en el que tomo su mochila y el Bunshin se disipo. "…nunca he visto a aquel hombre de la mascara naranja." Dijo finalmente abriendo la puerta y atravesándola.

Tier pudo escuchar unas últimas palabras del joven. "Por una vez pensé que podría dejar ir a Sakura-chan."

Con el sonido de las hojas secas quebrándose por las pisadas, el rubio se fue.

Tier Harribel se quedo quieta analizando los confusos minutos recientes que podían ser fácilmente organizados en un estado de calma y carente de factores que afecten la emoción: una petición, una revelación, un recuerdo, más odio y tristeza, todo eso desencadeno el acontecimiento que vivía ahora.

Naruto se había ido. Era la verdad llana y simple.

Su único compañero que había tenido luego de cinco años de soledad. Cinco años sin contacto humano, desde la muerte de sus padres a manos de cazadores de Kirigakure. Ellos murieron protegiéndole, entregándose y eliminando la sospecha de que ella existiera para que Yagura dejara de buscarla. Tan solo pudo limitarse a ver como sus cuerpos sin vida eran carbonizados en fuego puro mientras sus cabezas eran removidas y llevadas como evidencia.

Cinco años más tarde aquel paquete de hiperactividad y alegría llego a esta isla con la esperanza de encontrar algo de valor de su extinto clan. Algo que le perteneciera por derecho, pero en cambio se encontró con las manos vacías. No deprimiéndose ante ello se enfoco en mejorar lo que ya sabía para marcharse aunque sea con algo aprendido. En este dichoso proceso se conocieron pasando los días juntos hasta ahora, donde ella ejemplarmente y de forma catastrófica había metido la pata…

…de forma llana y simple.

Y cuando noto sus errores igualmente noto el origen de aquella mística empatía que compartían. El dolor de la soledad, ya sea por la ejecución de su clan o el dolor de ser un Jinchuriki. Igualmente recordó una conversación que tuvo con su madre, antes de que cambiara Yagura, antes de que se encontrara con el sujeto de capa negra y nubes rojas.

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"¿Por qué Yagura-sama es nuestro líder?" Pregunto infantilmente la niña Tier a su madre.

"Porque es el ninja mas fuerte y sabio de nuestro pueblo." Contesto simplemente la mujer.

"¿Por qué es el ninja más fuerte y sabio?" Volvió a preguntar, mucha a la risa de su madre. Sonaba como toda una niña de su edad, incluso miraba desconcertadamente a su madre sin saber el motivo de su gracia, o en este caso innata curiosidad.

"Porque desde pequeño entreno para serlo." Respondió poniéndose a su nivel y mirarle a los ojos. "Yagura es una persona admirada por todos. Su fuerza y sabiduría son unas de las tantas razones por las que fue elegido." Explicaba de forma simple. "Pero el motivo principal por el que es conocido como el más fuerte del pueblo es por lo que es: un Jinchuriki."

"¿Qué es un Jin… jin…" La niña no parecía poder pronunciarlo.

"Jinchuriki. Es aquella persona que guarda una peligrosa bestia en su interior para protegernos a todos." Tier miro con sorpresa a su madre, quien solo le sonrió en respuesta. "Él fue odiado por eso cuando era un niño. Las personas le temían por lo que llevaba dentro, pero con el tiempo demostró a todos nosotros que en verdad él no era la bestia, tan solo la persona que la mantenía a raya. Por eso, desde niño, fue un héroe para todos, aun si nosotros o él mismo no lo supiera."

"Entonces por eso es tan fuerte." Repitió admirada.

"Así es. El soporto todo el dolor y siguió adelante, para ser el líder fuerte que ahora conoces."

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Por supuesto que su imagen de Yagura como el líder fuerte y sabio fue destruida escasos días después a esa conversación. Pero el recuerdo aun estaba, el recuerdo de lo que fue y el recuerdo concordaba con lo que era ahora Naruto. Alguien había sufrido el desprecio de todos y aun así había seguido adelante.

"De todas las personas, pensé que tu serias diferente'ttebayo."

Fue como un golpe en la cara. Naruto es todo lo que fue una vez Yagura, y ahora él mismo decía que la misma organización que supuestamente cambio a Yagura iba a tras de él. Aquella organización era una de las razones por las que Naruto se esforzaba tanto en su arduo entrenamiento. Tenia que saber defenderse con todo lo que tuviera a mano, más aun si el hombre de la mascara naranja alcanzaba a Naruto. Lo peor es que Kisame estaba igualmente en el grupo, siempre escucho rumores de su temblé fuerza hasta el punto de llamarlo bestia sin cola.

Más importante aun, tenía que lograr lo que Yagura no pudo, de lo contrario…

¿Se volvería igual? ¿Un asesino despiadado de masas sin escrúpulos? La sola idea de imaginar a Naruto así la aterraba, le helaba su sangre de miedo.

Entonces, al mismo tiempo estaba su propio error de juicio. Acababa de perder a su primer amigo en años. Con estas realizaciones en mente sitio que algo le molestaba, su mascara se había vuelto húmeda. Alarmada se llevo una mano a su cara encontrándose la humedad que provenía de sus propios ojos.

"Estoy… llorando." Ella se dijo sorprendida. Tier prácticamente había apagado cualquier emoción después de la muerte de sus padres. Ya antes de eso extrañamente sonreía, pero después simplemente se le acabaron sus lágrimas. Tan solo cuando apareció Naruto supo como era reír otra vez. "Y ahora le acabo de echar de mi vida…"

La puerta se abrió una vez más con el sonido de las hojas secas en el suelo quebrándose seguidamente.

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Habiendo revisado la aldea destruida una ultima vez, Naruto fue hacia la costa notando que su barco aun flotaba fielmente sostenido de sus anclas. Soltado sollozo se seco las lágrimas antes de mirar de reojo por última vez el bosque en el que había estado más de un mes. La isla de su gente y donde había encontrado una persona que pensó que era especial, diferente al resto. Aquella que tal vez podría entender el dolor de su corazón y aceptarle tal cual era.

"Nunca pensé estar tan equivocado." Pensó amargamente. Y así de un minuto para otro, en una breve charla, había perdido una de las amistades mas cercanas que había forjado. Era como si hubiera perdido a Haku una vez más, no, el sentimiento era peor, peor que perder a Sasuke ante Orochimaru, peor al tener que imaginar perder a Gaara ante Akatsuki. ¿Tan cercanos se habían puesto? Eso le hacia pensar si en verdad tenia un amigo con quien pudiera hablar libremente. Estaban Jiraiya, Tsunade, Kakashi e Iruka; mientras ellos podrían darle cierto concejo ocacional, no era como alguien a quien contarle todo, Gaara era una posibilidad pero vivían en pueblos separados, Sasuke mientras fue su mejor amigo nunca llego a un nivel de entendimiento superior, con Sakura.

Naruto hizo una leve pausa en su hilo de pensamientos.

Ella nunca le habría escuchado, no tenia la paciencia de Tier, no tenia su sabiduría o inteligencia. Ella, pese a no hablar demasiado, siempre dijo lo necesario, lo que él necesitaba oír: Ideas de su entrenamiento, breves comentarios sobre sus travesuras pasadas, sospechas en misiones relatadas. Nadie antes le había escuchado como ella o mejor dicho nadie se daría aquella molestia.

Otra vez estaba llorando. "Creo que en verdad perdí algo importante esta vez, ¿Eh?" agrego cerrando sus ojos para alejar su mirada del bosque e intentar apaciguar las lagrimas brotantes, los abrió para mirar al frente y a su barco.

Tan solo no esperaba ver alguien parado en frente.

"¿Tier-chan?" Miro en sorpresa inicial. Pero dicha sorpresa solo duro unos instantes, rápidamente su mirada fría retomo su lugar. "Si vienes para cerciorarte de que me vaya, no te preocupes, mi barco esta justo ahí'ttebayo." Explico desganado al caminar hasta la costa, iba a pasar por un costado de la joven, pero ella no le dejo, anteponiéndose a su paso. El la miro a los ojos temiendo de encontrar una vez más la mirada de odio en sus ojos.

No había tal cosa en ellos, solo dolor y vergüenza, e incluso mucho a su sorpresa, ¿Una indirecta de lágrimas se podía ver? ¿Ella estaba llorando? ¿Por él?

"Lo… …siento." Pese a los sentimientos claros que su rostro parcialmente descubierto demostraba Tier, aun tenia la fuerza de mantener la serenidad en su voz. "Yagura es un Jinchuriki, actué en base a su recuerdo en mi mente." Comenzó a relatar su versión de los hechos. "Por él perdí a mi clan, mi familia y amigos. Admito que tuve miedo y una parte de mi quiso hacerte pagar por los crímenes que él había cometido." La honestidad con la que hablaba sorprendió a Naruto. "Pensar que otro sujeto como él estaba frente a mi y lo que es peor, actuaba casi como él antes de que comenzara con toda su locura."

"¿Actuaba como él?" pregunto dudoso, Zabuza no había mencionado nada al respecto durante su breve encuentro, aunque por otro lado él jamás se entero de que era un Jinchuriki por lo que jamás pudo comparar algo con él.

"Antes de que iniciara con las purgas de Kekkei Genkai se le conocía por ser un líder bondadoso, fuerte, sabio y justo; no era exactamente igual a ti, pero mantenía los mismos valores. Era un modelo a imitar para nuestros shinobi y toda la aldea. Estábamos orgullosos de que con su liderazgo pronto volveríamos a sobresalir entre las naciones." Explico con nostalgia la joven mujer. "Pero todo cambio con…" Se silencio por unos segundos. "..Nunca hubiera pensado que conocía al verdadero responsable. Fue gracias a ti que lo descubrí."

Ahora Naruto estaba más confundido que antes. "¿A que te refieres?"

"Capa negra y nubes rojas." Alerto con aire de misterio, sorprendiendo a Naruto. "Cuando me dijiste la descripción de aquella organización recordé el día en que todo cambio. El día en que Yagura cambio." Hizo una breve pausa, la información era casi demasiado grande para ella sola, con demasiado peso. "Un hombre con las mismas ropas apareció en la aldea y entro a la oficina de Yagura, no pude ver su rostro porque lo cubría con una mascara naranja."

"Mascara naranja." Repitió sorprendido. "E-espera… estas diciendo que Akatsuki… ¿Akatsuki esta detrás de la purga de Kekkei Genkai en Kirigakure?" Sonaba incrédulo ante aquella reveladora información. ¿Por qué hacer eso? ¿Tomar control de Yagura? Si querían los Biju, ¿De que servía controlar al Mizukage? "¡Nada de esto tiene sentido'ttebayo!" grito sacudiéndose con sus manos su cabeza en señal de desesperación.

"También me entere que poco tiempo después a eso Kisame abandono el pueblo. Probablemente fue reclutado durante la llegada de aquel individuo." Finalizo aquel relato. Mientras era importante, aquella no era la razón por la que estaba en este lugar. Espero unos segundos para que Naruto se repusiera ante la información. "El asunto es, dejando el tema de Yagura a un lado, por favor…" Mucho a su sorpresa hizo una reverencia de suplica. "No te vayas."

"Tier-chan…" Susurro sorprendido.

"No fui justa, sé que no merezco pedirte algo, pero…" Termino la reverencia para volver a mirarle a los ojos. "…nunca he tenido un amigo. Eres la primera persona que veo en cinco años desde que mis padres murieron. La primera persona con la que establecí algún en todo este tiempo. Mi primer amigo." Confesaba con sus ojos llenos de tristeza y vergüenza. "Admito que al principio tenia miedo de dirigirme a ti. Los primeros días me debatía si era correcto confiar o si quiera hablar contigo." En aquel instante Naruto noto el cambio en sus ojos. "Entonces tu me hablaste, me preguntaste si quería comer contigo… no sabia como dirigirme a una persona, pero tu lo hiciste tan fácil…"

Por una vez casi mostraba emociones, no concretas pero solo bastaba con ver sus ojos para entenderlo. Esto era un tema muy angustiante y complicado para ella, expresarlo no seria algo fácil, a pesar de que mantuviera un tono constante y neutro. "…y no era necesario. Yo no tenía que hablar para que me entendieras. Siempre sabias como me encontraba, si tenias deseos de hablar, o ayudarme en los quehaceres. Siempre sabias que hacer a pesar de que yo no pudiera comunicarlo."

"Entonces, sin siquiera darme cuenta ya no estaba sola, tenia un amigo y un compañero. Durante un mes compartimos una rutina." Nuevamente se formo un silencio. Naruto estaba tentado a intervenir, pero algo le decía que no había terminado. "Por favor, no quiero estar sola de nuevo, no quiero…"

Un peso contra su hombro izquierdo y un par de presiones contra su espalda. Tier no se entero de como o cuando, pero Naruto le estaba abrazando. Por unos segundos se quedo quieta y en silencio intentando entender ese simple hecho. El calor y conforte llegaron segundos más tarde. Era definitivamente diferente al que sentía cuando fue abrazada por sus padres, pero no de forma mala. No entendía porque su corazón aceleraba sus latidos o encontraba el aroma natural del rubio tan relajante, pero por el momento decidió aceptarlo, regresando dicho abrazo.

"Yo pensaba que hablaba de más." Confeso el rubio contra su oído. "En Konoha casi nadie me quiso escuchar y dudaba que tuviera algo interesante que decir. Es decir, soy un idiota, hablar de más es lo que siempre hago aunque no quiera. De mi edad, nadie lo hace y mientras los puedo considerar amigos, no se si cambiaran al momento de enterarse de mi verdad. El único que me toma en serio es un trio de niños de diez años, para cuando regrese no se si lo seguirán haciendo." La voz sonaba tan deprimida, casi no sonaba como Naruto a los ojos de Tier. "Tu fuiste la primera persona en mirarme y simplemente escuchar, escuchar y escuchar. Jamás reclamaste o fingiste interés, tu siempre me miraste y escuchaste, cada tontería que tenia que decir."

"No fueron tonterías… por lo menos a mi, no lo fueron." Replico Tier manteniendo una vez más su seriedad. "Solo te pido que no te vayas…"

"No lo hare, no ahora, pero…" El abrazo se fortaleció un poco más haciéndole entender al rubio que ella también lo sabía.

Que tarde o temprano él tendría que irse, no porque quisiera, porque tenía que hacerlo.


Notas del Autor:

Escribir, escribir, escribir, escribir, escribir escribir...

...eliminar, eliminar, eliminar, eliminar, eliminar, eliminar... ¡No! ¡Esto no es DeathNote! He escrito de todo: Espiritu de fuego (mañana tal vez este listo), Assassin's Creed: La hermandad de Konoha (posiblemente igual), Sinnoh: Camino a la Elite (llevo la mitad, 9568 palabras), Sennin, (tres cuartos de capitulo escrito) y muchos más. Incluso me llego una nueva idea con el pasado capitulo del manga y el especial de una hora del Shippuden: Padre e Hijo pateando el trasero de Tobi.

Sobre Destierro... solo esperen unos minutos, es solo un cap de relleno, pero em... explicare en las notas del autor si es que no dejaron de leer a mitad de camino o se desmayaron antes.

Para este fanfic tuve unos problemas (en realidad en muchos fanfics), pero fueron solucionados gracias a un aliado entre las sombras (cof cof DARK RYUUKEN cof cof), con eso en mente comienzo a escribir una vez mas. En realidad este capitulo estuvo listo desde el viernes, pero no pude subirlo por problemas en la pagina.

Por escribir, escribir, escribir
Necesito comentarios, comentarios, comentarios
¡Gracias de antemano!

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