-Tres años es mucho tiempo-
Capitulo 4: Mejoras con baches

La delicia de dormir en la cama con su novia. Era uno de aquellos placeres de la vida que eran desconocidos hasta que la situación se hiciera conocida para el joven que conseguía novia. Tal vez era el hecho de la carencia de afecto físico que dicho evento resultaba mucho más dulce y cálido de lo normal. Aunque solo fueran pensamientos de él, después de todo no sabía que era una novia hasta que la conoció. Regresando al tema: abrazarla para mantener el calor disfrutando de su perfecta piel morena, sus maravillosos ojos turquesa y su encantador cabello rubio alborotado, no alborotado como él. El de ella era un desastre hermoso y perfecto dejado en libertad, no de forma aguda, con algunas trenzas pequeñas.

Era perfecta. Aun con su actitud un tanto fría, él era capaz de entender sus sentimientos y con el tiempo ambos se abrían más profundamente contra el otro. Era un asunto de conocimiento y entendimiento, pero ambos iban al mismo compas lento. Lo entenderían paso a paso. Ella correspondía a sus abrazos en la cama, se sepultaría en su pecho con fuerza, sin importar que ese par de orbes, que le causaban tanta vergüenza, igualmente se apegaran. Con el tiempo se acostumbraba a su forma perfecta.

Tan solo se preguntaba, ¿Por qué alguien tan imperfecto como él merecería alguien tan perfecta como ella?

El entrenamiento continuaba. Era difícil sentir el punto de equilibro, es decir, si, hace unos días lo encontró, el punto estaba en separar ambas energías y asilarlas para su control por separado. Su futura esposa no bromeaba cuando le dijo que costaría gran trabajo lograrlo. Pero era otra de las cosas que, aun a su desconocimiento, amaba sobre ella, su paciencia infinita. Él noto como Kakashi y Jiraiya tenían cierta paciencia para enseñar las cosas y él estaba consiente de que era bastante lento en entenderlas, pero ella no. Tan solo se sentaría y se concentraría en él y sin importar que tanto tardara en entenderlo, su futuro marido iba a hacerlo.

Era una bendita paciencia.

"Recuerda la definición de chakra." Indicaba Tier a su futuro marido en pose meditativa, encontrando una nueva manera de explicar las cosas. No era el primer intento de explicación, tampoco el segundo, ni siquiera el tercero. Probablemente ya había perdido la cuenta después de todo ya eran semanas desde que comenzaron con esta parte, pero no importaba en este momento. Lo era el que Naruto agarrara el concepto, cosa en que a todos les costaba trabajo al inicio. "La energía física proviene de las células, la energía espiritual del espíritu. Siente su procedencia y diferencia."

El rubio de Konoha mantuvo su postura indomable, centrado en su labor, pero Tier no pudo sentir un cambio.

"Debe haber una forma de lograrlo más rápido. Este era el paso en el que muchos del clan se quedaban atorados toda su vida." Se dijo la joven. No era que no tuviera paciencia, ella podría estar con él hasta los confines y jamás agotarse, el problema es que no tenían tiempo, también realmente necesitaban que Naruto se hiciera más fuerte. Incluso él tuvo que pasar por la vergüenza de aprender el montañismo de árbol con sus pies y sobre el agua de nuevo. Claro que con sus Kage Bunshin, ese entrenamiento solo tardo no más de cinco días.

"¿Cómo puedo hacerle sentir el chakra?" se dijo en voz alta. "Ninguno de nosotros somos sensores…" Los ojos de la joven se ensancharon, entendiendo inmediatamente lo que había que hacer.

Naruto se encontraba en una enorme introspección en su alma, buscando arduamente la diferencia. Pero no podía encontrarla, no alguna división, todo era parte de un todo, una totalidad que él no podría definir.

"Naruto…" La voz se oía del exterior, era Tier una vez más. "…usa el Sennin Modo."

Era una petición algo extraña e inesperada, pero no perdería nada al intentarlo. Segundos más tarde la sensación familiar ingreso a su cuerpo. No era primera vez que lo sentía, después de todo era la Energía Natural que implicaba al Modo Sennin, pero antes jamás la sintió tan precisamente, su diferencia y como se agregaba a su cuerpo.

"Ahora siente el chakra de tus alrededores, nota la diferencia." Al escuchar la voz de su futura esposa una vez más, Naruto casi tuvo la necesidad de salir de regreso al mundo para pedirle una explicación de lo que quería decir, pero en vez de perder tiempo en salir y entrar, decidió ponerlo en práctica.

"¿La diferencia de que'ttebayo?" Se dijo dudoso. Sus habilidades sensoriales estaban activas gracias al Modo Sennin y por eso seria fácil encontrar cualquier entidad de chakra en sus alrededores. Esto en si mismo era un desperdicio, después de todo las únicas entidades de chakra humano era la propia y la de su novia. "¿Entonces por qué?" El rubio paro el hilo de pensamiento al sentir enormemente una diferencia en el chakra de su novia. "¿Por qué es diferente?"

De sentir era distinto, como si a su chakra le hubieran arrancado una parte y estuviera incompleto. Aun era fuerte y su presencia se hacia notar, "¿Entonces por qué es diferente?" se dijo una vez más. ¿Qué diferencia existía entre el habitual y este? Incluso la entidad en si, era diferente a su firma de chakra. "Es casi como si no fuera chakra'ttebayo." Y ahí estaba la respuesta, de haber tenido control sobre lo físico hubiera golpeado su frente con su palma derecha. "¡Es un tipo de Energía! ¡Tier-chan, eres una genio'ttebayo!" Aclamo a su futura esposa por unos instantes, esto tan solo lo dejaba con otra interrogante importante. "Pero… ¿Espiritual o Física?"

Ahí estaba el dilema actual. Lo único que quedaba era utilizar aquella energía que sentía como un punto de referencia propio. Utilizarla para identificar una energía similar en su interior y de esa manera separarla de la otra inmediatamente.

Se enfoco una vez más en aquella supuesta totalidad la diferencia, con ahora la energía de Tier en mente. Era fácil separar la Energía Natural debido a que uno debía sentirla para integrarla, por lo que la diferencia estaba implicada de por medio. La totalidad era distinta, bien conformada y unida, como si nunca se hubiera separado antes. "¡Vamos, dame una fisura'ttebayo! ¡Pequeña o minúscula!"

El ejemplo de firma de energía comenzó a resonar cercanamente. La fuente, o sea Tier, estaba muy próximo a él y por unos momentos noto cierta diferencia. Se enfoco en aquel sentimiento que resonaba, no con él todo, sino con una parte y de pronto…

"¡La fisura'ttebayo!"

Fue como separar dos figuras de bloques para niños del mismo color, pero que al momento de separar cambiaban su color, tomando dos entidades completamente diferentes. Era aquella la distinción y una vez que se logra, jamás las piezas lograran ser las mismas otra vez.

Naruto regreso al exterior. "¡Tier-chan! ¡Lo logre'ttebayo!" Se paralizo en el instante al recobrar sus sentidos exteriores.

Una energía verde le rodeaba, pero no que fuera él el origen. Tier Harribel estaba sentada atrás de él, dejándolo delante suyo, con sus brazos rodeándolo alrededor de los suyos y acompañándolo en la misma postura meditativa. La energía de coloración verde fuerte que le rodeaba era de ella y lentamente regreso a su cuerpo.

Naruto volteo su cabeza para encontrar su mirada con la de él. Nunca habían estado tan cercanos antes fuera de la cama y de no ser por su mascara, sus labios estarían realmente cerca e incluso era primera vez que la veía ante la luz del sol. También pudo notar la diferencia de estatura al tener que observarla un poco hacia arriba para encontrar sus ojos, ella era unos dos o tres años mayor que ella, pero no parecía importar, en realidad nunca importo.

"Gracias, Tier-chan." Le susurro.

"No hay de que, Naruto." Le respondió en el mismo tono.

El joven se relajo apoyando su cabeza en la parte superior a sus pechos, para apoyar su mejilla contra su pecho izquierdo. Tier respondió apoyando su mentón contra la cima de la cabeza del rubio, para que luego ambos se abrazaran y se quedaran en la completa tranquilidad del ambiente.

"Has avanzado rápido, pero estas solo a mitad de camino." Agrego Tier. "Ahora tenemos que crear tu Reiken una vez que hayas aprendido a controlar un poco tus energías individualmente."

"Bueno, siempre contare con tu ayuda, ¿verdad?" Respondió el rubio, mucho a la alegría interna de la joven. "Sobre la energía verde que utilizaste, era tu Energía Física." No era una pregunta, después de todo ya había logrado identificar dicha firma de energía en su interior. "¿Para que cosas se puede utilizar? Bueno, no estoy seguro de como funcione."

"Sus usos son bastante extensos, tanto como para la Energía Espiritual." Inicio la explicación Tier, pero ninguno de ellos tenia la intención de dejar las posiciones en las que se encontraban. No era una imagen típica en una pareja, pero ellos desde el principio jamás se identificaron como una pareja típica. Lo que importaba es que con su situación actual ambos eran felices.

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"¡Vamos, tienes que venir a mi con la intención de matar!"

Naruto evadió el golpe de Tier en compañía de su grito. La energía de coloración verde brotaba por cada uno de sus poros alzando su velocidad y fuerza, dicho golpe destrozo todo un árbol con facilidad y su futuro marido no pudo evitar pensar en Tsunade inconscientemente. Por supuesto que era algo que él podría hacer con facilidad, pero no lo hacia más fácil de controlar. Esto inmediatamente creo un leve dolor en su orgullo. Ella, en sus entrenamientos previos, jamás utilizo este poder en contra suya para derrotarle y de haber lo hecho hubiera sido fácil, rápido y doloroso.

Era el uso en bruto de la Energía Física o Elemento Yang. Y pensar que por su mero uso ya era tan rápido como Lee, era algo que casi le aterraba. Pero tenia sentido, era la energía de todo dominio físico, todos sus movimientos, fuerza, velocidad, agilidad, todo aquello fue realzado casi incomparablemente.

El único problema era la disciplina. Tier le estaba enseñando sus principios de Taijutsu que utilizaban esta energía como base y que con constancia aprendería a crear más control sobre esta nueva energía. El único problema era que ya llevaban tres días en esta lucha constante. ¿Cómo? Pues es gracias a la energía física, era lo que evitaba que cayeran presas del cansancio y lo que le permitió acceder a una clase de entrenamiento infinitamente más rudo.

Ahora podría entender a Yagura. Tener este poder como una amenaza constante tras su espalda no era fácil de manejar, en especial proviniendo de todo un clan, y para todas las atrocidades que tenía planeadas no eran simplemente una astilla en sus zapatos, eran toda una estaca enterrada justo en cada planta de sus pies.

A finales del primer día de batalla había logrado algo de resistencia y ataque. A finales del segundo día era capaz de lograr evadir y atacar conscientemente bajo un instinto que se desarrollaba lentamente. A finales de tercer día, momento en el que nos encontrábamos ahora, además de estar completamente a sus límites, tenía su instinto completamente desarrollado. La ropa de ambos ya estaba desgarrada en la batalla eterna que ambos mostraban, pero sus determinaciones seguían fuertes.

Naruto bloqueo un puñetazo y ataco consecutivamente, lo que fue fácilmente bloqueado por Tier, solo que ella no espero una patada improvisada justo en su estomago. En base a instinto puro, Naruto se dejo caer al suelo para apoyar sus manos en el suelo y ganar fuerza para lanzar una segunda patada. Tier la logro evadir lateralmente, para lanzar un rodillazo bajo como objetivo el tórax del rubio que se encontraba abajo, siendo un golpe directo y ser despedido hasta un árbol. Él se levanto por vez incontable en este tiempo para atacar, lanzando un clásico gancho derecho el cual Tier volvió a evadir moviendo su cabeza hacia su izquierda, iba a contratacar, pero fue cuando Naruto colapso sobre su hombro.

Tier le abrazo para evitar que cayera al suelo. En verdad le sorprendía habiendo durado durante tres días completos. Los novatos con este poder, exudando la cantidad utilizada por Naruto, solo hubieran durado unas horas cuando mucho y tal vez mucho menos debido al castigo continuo que había recibido.

Con cuidado puso al rubio sobre su espalda para regresar a casa, sin querer admitir que respiraba aceleradamente debido al cansancio.

Le llevo hasta su cama y segundos mas tarde cayo ella junto a él, sin siquiera querer acomodarse, estaba demasiado cansada.

En realidad antes habían intentado trabajar con la Energía Espiritual o Elemento Yin, pero Naruto no tenia las aptitudes para desarrollarse profundamente con este elemento. No que fuera algo malo, muchos de su clan no lo hacían, así como muchos se especializaron en aquel siendo incapaces de utilizar el Elemento Yang. Esto no le impedía a su futuro marido desarrollar su espada, tan solo le limitaba un poco de las técnicas de Genjutsu y otras utilidades que tendría aquel elemento.

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"Ya has llegado a este sitio antes." Explicaba Tier. "Enfócate ahora no en tu chakra, solo en tu alma, desnúdala de todo poder dejándola en expresión absoluta." Estos eran los pasos con el fin de crear su arma espiritual o Reiken, cosa que no era fácil de conseguir. "Apártala de toda distracción para palpar su forma, esa es la forma de tu arma que tendrá el filo de tu determinación."

Por supuesto que era más fácil decirlo que hacerlo. Ya llevaban otra semana en esta actividad, no era sencillo de lograr, pero Naruto tenia la tendencia de imponer records en todo lo que hacia. Tier no conocía sobre los logros impuestos sobre el Senjutsu o el Rasengan, solo se basaba en los criterios vistos hasta ahora. Había dominado su instinto de movimiento animal con anterioridad, logro encontrar el punto de equilibrio de su chakra en un mes y tres semanas en encontrar las dos mitades de energías internas.

Actualmente llevaban dos semanas en esta actividad luego de los tres días de batalla y un día de recuperación posterior. El tiempo corría, así como su limitada estadía en esta isla. Por supuesto que sus descubrimientos acelerados eran gracias a motivaciones o pequeñas ayudas externas, lamentablemente en esta ocasión se tendrían que apegar a la motivación.

"Siente el filo de tu alma que se apega a tu determinación, esto te llamara, aun si sea inconscientemente y muy en lo profundo. Escúchala." Indico nuevamente Tier.

Naruto inhalo profundamente. Podía sentir la presencia de su alma frente suyo, algo que muchos no lograban sentir en su vida él lo había alcanzado. "Vamos, alma. Tienes que tomar forma'ttebayo. No es por mi, nunca se ha tratado sobre mi y mientras mi sueño es ser Hokage, eso no es para mi. Necesito protegerlos a todos ellos, a mis amigos y en especial a mi nueva razón. Puedo sentirlo, por lo que tu puedes sentirlo también. Ella es nuestra nueva razón. Muchos le hicieron daño en el pasado, a ella y a su clan, ahora es nuestro deber velar porque nadie la toque otra vez y guardarla feliz."

Era gracioso. Cada vez que pensara en Tier su alma emitiría un calor característico, que probablemente seria el mismo calor que sentía él cuando estaba en su compañía y que cada vez se incrementaba más y más. Era su cariño y que entendía que no salía de su cuerpo, era su propia alma.

"¡Por ella y tal vez por todas aquellas que están por venir! ¡Seremos un clan y debo ser lo suficientemente fuerte para protegerlas a todas! ¡Incluso de la misma Konoha si es necesario!" Agrego con determinación a su propia sorpresa. En verdad no lo podía creer. ¿Seria capaz de alzarse contra su propio pueblo para guardarla segura? Si, no era una probabilidad, era una certeza. Una nueva luz en su interior nacida de aquella determinación se creo.

Su alma se alzó ante esta verdad. No era la importancia del pueblo, era de sus mismas personas. Konoha no era el sitio, nunca lo fue, eran las personas importantes para él la que lo formaban y que sin esas personas ya no seria Konoha.

Por alguna razón se sintió más ligero en ese momento. Abrió sus ojos saliendo de su estado de meditación profunda con la intención de preguntar ese peso quitado sobre sus hombros. La respuesta no tardo en llegar con tan solo abrirlos. El peso que se encontraba fuera era lo que se encontraba enterrado en el suelo frente a él. Era un sable afilado y bien creado, templado y solido. Naruto puso toda su atención en el objeto recién descubierto.

Lo que llamaba más la atención era su empuñadura. De color Negro hasta que se iniciara el metal del adorno previo a la hoja. Era un águila con el pico abierto de par en par, de dicho lugar salía la hoja. Eso le llamo la tención. "¿Por qué un águila?" Incluso lo dijo en voz alta sin notarlo.

"Por tu fuerza." Fue la respuesta a espaldas. "Eres fuerte, y no estoy hablando físicamente. Tu espíritu es fuerte e irrompible, como una fuerza que será imparable e indomable. El águila es un símbolo de ello, un animal que comparte la misma fuerza indomable. También es el símbolo de un líder. Básicamente es un animal que te representa en tu totalidad." Era Tier que se acercaba paso a paso hasta rodear su espalda y quedar frente a él, con la espada entre ambos. "¿Tanto te sorprende?"

"Para ser sincero, si'ttebayo." Confeso sin pena, todavía aturdido sobre la nueva información. "¡Pero supongo que es solo un paso más cerca de ser Hokage!"

"Si… eso también." Agrego Tier con un toque leve de humor. "Ahora, es algo tarde, podremos seguir mañana. Además tengo unas fundas de espada almacenadas por mis padres. Cuando salimos de Kirigakure yo todavía no revelaba mi arma especial, por lo que mis padres se encargaron de conseguir bastantes fundas preparándose para cualquier situación, eso incluye tu sable."

"¡Gracias Tier-chan!" Grito Naruto agradecidamente, sacando un leve sonrojo en la joven.

"No me agradezcas, mañana retomaremos el entrenamiento físico, esta vez basándonos en sacar tu habilidad con la espada." Naruto trago. Si el entrenamiento era la mitad de difícil de lo que fue su entrenamiento para controlar el Elemento Yang, entonces ya estaba aterrado.

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"Entonces, ¿Qué es lo que hacemos ahora?" pregunto Naruto luego de una buena noche de sueño junto a su novia. Se encontraban en el exterior una vez mas, desayunados y listos para el terrible día que se avecinaba para Naruto. "¿Otra batalla sin fin?" En verdad preguntaba con miedo en su voz.

"Casi, pero primero…" A su completa curiosidad, Tier enterró su espada en un árbol bastante especifico, comenzando a derramar una cantidad importante de sabia. Dicho liquido fue almacenado en varias cubetas, llevadas previamente por la joven rubia. Tier no hablo, solo se concentro en llenar dichas cubetas. Cuando un árbol dejaba de dar sabia, pasaría al siguiente, de esta manera llenando ocho cubetas en total. Cuatro las dejo frente a su futuro marido. "Sácate la ropa y úntate con esto."

"¿Un-un-untarme?" pregunto impresionado.

"Así es…" Tier tomo las cuatro restantes y cambio de lugar. "Te daré unos minutos, avísame cuando estés listo." Diciendo esto la joven se fue dejando al confuso e impresionado joven a solas.

"¿Untarme con esto?" Naruto puso los dedos dentro, notando gran consistencia de viscosidad. Lo pensó unos minutos, pero estaba consiente de que Tier jamás le haría daño, por lo menos si lo hiciera seria por su propio bien. "Supongo que no tengo otra alternativa, debe haber una razón."

Con cuidado saco toda su ropa y comenzó esparcir la viscosa y pegajosa sustancia por todo su cuerpo. Solo dejo su ropa interior, pero incluso se untó bajo y sobre la escasa ropa dejada. Era extraño, casi se sentía como una segunda piel sobre la propia. Pronto sintió movimiento tras los arboles.

"¿Estas listo?" Fue la pregunta de Tier.

"Si, adelante." Respondió un tanto inseguro. De ahí por los siguientes minutos no pudo articular palabras. Tier estaba en la misma condición que él. Untada desde el cuello hasta los pies de sabia, la cual era lo suficientemente gruesa como para cubrir adecuadamente sus partes intimas. Lamentablemente era casi como estar desnuda y Naruto siendo joven, era una vista bastante sugerente. Pero ella estaba estática, sin muestras de vergüenza en su rostro.

Lo otro que llamaba la atención era la espada que todavía portaba. "Toma tu espada, Naruto." Fue la respuesta severa de su futura esposa. Con eso dicho ella desplego su intención de asesino, uno gigantesco que solo se podía comparar al combate de hace algún tiempo, pero de otra manera era más fuerte y serio, instigando la seriedad de situación hacia su oponente. "Toma tu espada y ven a mi con intención de matar."

Naruto realizo el pedido. Era cuestión que el rubio tocara la empuñadura para que Tier se lanzara al ataque. Fue un corte rápido y certero justo al costado. Naruto cayo al suelo ante el horror del sentimiento de frio metálico atravesando su piel. Ella le corto, en verdad le había cortado. Abrió los ojos buscando la herida profunda, pero solo encontró con una perforación en la sabia que lentamente comenzaba a llenarse nuevamente. Naruto examino la zona una vez, el dolor y la sensación estaban, pero no había marca de herida.

"¿Cómo?" Era la pregunta perfecta para la situación.

"Es un método de entrenamiento dado en mi clan. Esto despertara tu instinto bajo las condiciones extremas de combate. Sera doloroso si no te defiendes." Era el tono apagado y carente de emoción absoluta lo que en verdad desesperaba al rubio. No que fuera novedad ese tono, el problema era que era incapaz de indicar una lectura de emociones por sus ojos igualmente carentes de emoción.

Naruto se había puesto en pie una vez más usando su sable como medio de apoyo, lastima que Tier no le dio tiempo de descansar. Una vez más había atacado, una vez más Naruto se defendió bajo instinto, bloqueando el primer desliz de la espada oponente, solo que esta rápidamente logro un segundo corte en su brazo. El dolor volvió a llegar fuerte sintiendo el ya levemente familiar metal frio cortar su piel, por supuesto que cuando observo la zona de impacto estaba carente de toda herida, salvo de la sabia llenando el vacío una vez más.

"Esto no pará, Naruto." Indico fríamente una vez más, Tier. "Debes defenderte hasta que pierdas la conciencia o hasta que tu me hagas perder la conciencia, y si esto sigue así eso no pasara." Naruto estaba en pie todavía, por lo que Tier ataco de nuevo.

Ignorando el dolor en su brazo, Naruto se defendió: un espadazo, dos, luego tres y el cuarto siendo un desliz ascendente se encargo de soltar el sable de sus manos. Indefenso, Tier provocó otro corte esta vez en su cadera superior derecha. "Aprende, defiéndete, ataca, analiza, adáptate…" Fueron las palabras severas, mientras un Naruto algo tembloroso por las heridas iba por su espada. "…entiende que esto no es un juego, no es un mero entrenamiento. ¡Tu vida esta en juego!"

Naruto, aun indefenso, vio como Tier alzaba su espada en su contra. Enfadado ante la terrible situación que fue forzado enfrentar, salto hacia su espada enterrada, la tomo entre sus manos y bloqueo el espadazo de la rubia que era su novia. Ambos median fuerzas, pero Tier ganaba segundo a segundo gracias a su determinación más consolidada y fría. Nuevamente Naruto estaba a la defensiva y probablemente estaría en ella por las siguientes horas, o incluso días.

Tanta fue la tensión de la batalla que ambos perdieron en ella. De no ser por los movimientos del sol y la bienvenida de la noche, no hubieran entendido que ya llevaban más de dieciocho horas en este combate. Naruto estaba cansado, no físicamente, sino mentalmente. Su entrenamiento para despertar su instinto en Taijutsu para combinarlo con su Elemento Yang fue cruel, pero ni siquiera cercano a esta definición de cruel. Era doloroso debido a la carencia de emociones, como si cada golpe de ella fuera un golpe directo a su corazón.

Enfadado por la situación, enfadado por su forma de ser, enfadado por el combate y por el dolor, con un grito nacido de la cólera y desesperación ataco a Tier finalmente logrando un corte a un costado de su vientre. La sabia no tardo en recubrir el corte. Tier no pareció afectada, tan solo volvió a atacar. Ahora comenzó a defenderse con más fuerza, bloqueando cada uno de los espadazos, tenia ya una capacidad de lectura y despertaba lentamente un estilo, dejando de lado los movimientos torpes y sin sentido.

Esas fueron tan solo las primeras horas.

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Siete días y seis noches más tarde aun seguían en batalla, tan solo en pie debido a su Energía Física. Era lo que les permitía seguir en pie y atacando, pero a diferencia de las primeras horas de batalla era un cambio radical en su totalidad. Era un baile acelerado donde dos entidades que se veían borrosas luchaban contra la otra. La sabia hacia tiempo dejo de cubrir partes del cuerpo de ambos, pero no había daño para registrar desde hace días. Estaban demasiado ocupados defendiendo y atacando como para notarlo.

Era sobre las ramas de un árbol, sobre el tronco, sobre el suelo. Una lucha interminable e infinita, con dos determinaciones y fuerzas chocando sin control. Ambos ya respiraban agitadamente sin disminuir su velocidad o ritmo, su estilo no parecía caer ante el cansancio o incluso su determinación y concentración no flaqueaban. Con un arranque final, Naruto comenzó a acelerar sus ataque hasta que finalmente con un fuerte ataque logro forzar que Tier soltara su espada, cayendo a unos metros de espalda suya.

Naruto dejo la punta de su sable contra el cuello de Tier, respirando agitadamente. Milésimas más tarde el rubio de Konoha se desmorono de rodillas al suelo soltando su espada y respirando agitadamente. Tier le siguió cayendo de rodillas frente suyo. Naruto miraba las hojas secas y hierbas en el suelo mientras respiraba con dificultad. Pequeños sonidos de gotas de agua haciendo crujir las hojas secas llamo su atención, cosa que era cuestión de levantar su cuello. Por supuesto que para su cansancio actual era todo un reto.

Las lagrimas eran las de Tier Harribel.

"Lo… …siento." Escucho su susurro escaso de aire o de fuerza, en realidad. "Era… …la única forma… …y no quería hacerlo." Confeso avergonzada. "Tenia que… …pasar los limites… para hacerte… …entender." Explicaba difícilmente. No era que sus lagrimas se antepusieran a las palabras, aun llorando ella no mostraba falta de compostura. Lo único que se anteponía a las palabras era el cansancio absoluto que sentía en estos momentos. "En verdad… lo siento."

Aun cansado, aun sin sentir sus músculos, aun sintiendo sus ojos pesar por la falta de sueño, Naruto tuvo la fuerza suficiente para acercarse a ella y abrazarla tiernamente. Ella, en su mismo estado, buscaba desesperadamente su calor, sentir de que él no la había abandonado.

"Sé que lo hiciste por mi bien." Menciono contra su oído, apoyando su cara contra su hombro para mantenerse levantado. La verdad era es que ambos estaban por colapsar.

Lo siguiente fue lo extraño. Estando con sus cabezas lado a lado y sin saber lo que hacían, movieron lentamente sus cabezas con las intenciones de buscar los ojos del otro con el objetivo de encontrar la seguridad de siempre en ellos. Pero lamentablemente sus respectivos músculos fallaron y sus cabezas se fueron hacia adelante por la gravedad a mitad de camino. Ninguno de ellos espero que en ese accidente encontraran los labios del otro por primera vez.

Lograron el objetivo inicial de encontrar los ojos del otro, pero no con los ideales de entonces. Ambos reflejaban gran confusión a la vista del otro mientras sus labios seguían encontrados. ¿Qué hacer? Era el pensamiento que ambos compartieron. Pero con el momento de torpeza inicial de impacto ido, tan solo dejo el suave tacto de los labios del otro. Bien, no tan suave, ambos tenían los labios partidos debido a la deshidratación.

Pero eso seria un pretexto porque no le quito el sentimiento a dicho primer beso.

A la sorpresa de ambos, Tier fue la primera en actuar y con valentía empujar con fuerza para no dejar ir la sensación. Era torpe, en efecto, pero eso solo mostraba lo importante y tal vez emocionante que esto resultaba para ella. Naruto empujo de vuelta, pero no con la suficiente fuerza, porque tanto su espalda como rodillas le fallaron, haciéndole caer de espaldas con Tier sobre él aun unida por el beso. Curiosamente, pese a la incomodidad de la piedra que se enterraba levemente en su espalda de entre la maleza, el logro responder.

Tier, descubriendo fascinante esta nueva sensación, decidió empujar un poco más, pero la nariz estorbaba. Improvisando algo ladeo su cara para otorgarle un encuentro más optimo. Naruto no se negó, decidiendo que también le gustaba esa nueva sensación. Lamentablemente la falta de aire, debido ya al cansancio previo, hizo que ambos se distanciaran. A Tier le costó más al tener la gravedad en contra, pero logro acomodarse exitosamente contra la espalda del rubio.

Ninguno dijo nada posterior a eso, ambos se habían quedado dormidos segundos más tarde. Ni siquiera importaba el hecho de que la escasa sabia restante en sus cuerpos era lo único que les separaba por completo. No, lo importante era dormir.

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Tier Harribel despertó en la cama de Naruto ante la luz del sol como prueba del nuevo día que iniciaba. Esto se le hizo inmediatamente extraño al recordar que se había quedado dormida a la intemperie. Dicha duda flaqueo al notar que estaba sobre la cama sin las mantas cubriéndola y que aun llevaba restos de sabia sobre su cuerpo. A escasos centímetros suyos dormía Naruto en el mismo estado, con la sabia cubriéndole escasamente.

De alguna manera el rubio de Konoha había logrado regresarle durante la noche y ciertamente no estaba en la totalidad de sus fuerzas todavía. Entonces recordó los últimos segundos previos a su caída por agotamientos. Se llevo los dedos a sus labios inconscientemente recordando tal recalcable suceso.

Su primer beso.

Ya llevaban más de simples tres meses en conocerse y jamás se habían besado hasta aquel accidente el día anterior. Pese a lo torpe y a lo cansada, desde su propio punto de vista fue una sensación increíble que probablemente nada en este mundo podría equipararse.

Tier Harribel no era una persona expresiva verbalmente, su sentido de acción era un movimiento directo y frontal, esta no fue la excepción. Teniendo al rubio con quien había compartido tal momento intimo, no tardo en acercarse y repetirlo, sin importar que él se mantuviera dormido durante el inicio.

Si, inicio. Porque segundos más tarde el segundo rubio despertó sintiendo inmediatamente la sensación familiar contra sus labios. En esta ocasión estaba lo suficientemente descansado para notar todas las sensaciones que dejaba. Si, esto era un beso, un verdadero beso dado por su futura esposa.

No le importo el hecho de que siguieran desnudos o que la cintura de la joven estuviera viscosa, así como su propio cuerpo. Tan solo quería prolongar esta situación lo más posible, así como disfrutarla lo mejor que pudiera. Pudo sentir sus manos vagando hasta su propia espalda, a lo que él imito cerrando su cadera contra sus manos. Sus pechos fueron fuertemente aprisionados contra su propio tórax, pero una vez más no importo alga de tan poca importancia.

A ambos no le importo, aun si siguieran con los labios resecos por la deshidratación.

Nuevamente se separaron con falta de aire, pero en esta ocasión luego de una estadía bastante más prolongada a la anterior. Tier apego su frente contra la de él, disfrutando de la mezcla de sus alientos en el ambiente ante la respiración acelerada que tenían. Naruto correspondió con una leve sonrisa entre alientos, respirando la esencia de su futura esposa a cambio de aire. No existía algo mejor.

Se quedaron unos segundos, tal vez minutos o incluso horas. No lo sabían, pero de lo que estaban seguros es que tarde o temprano tendrían que despertar. Sus estómagos hicieron eso una realidad cuando sonaron en el mismo instante, proclamando el hambre de la que habían sido privados por una semana. Mientras que el sonrojo de vergüenza de Naruto era grande, Tier también mostro uno pequeño presente. Era la verdad en que ambos tendrían que levantarse.

"¿Nos duchamos y vamos por un buen desayuno?" preguntó Naruto, Tier asintió levemente.

Fue solo en ese instante que noto el estado de su novia, incluso la desnudes mayoritaria que ambos poseían. Su corazón indicaba mantener la vista en los ojos turquesa de Tier, pero sus hormonas reclamaban bajar la mirada hasta sus pechos perfectamente creados. Lamentablemente no hubo oportunidad de elección, porque Tier se levanto primero pasando por sobre el rubio obligándole a verla a cuerpo completo. La sabia cubría estratégicamente gran parte del cuerpo, incluyendo la entrepierna, pero la zona de sus pechos ya estaba descubierta, por lo que pudo verlos en toda gloria y majestad, liberados al mundo como nacieron.

Entre el hambre y la falta de comida, Naruto pensó que se desmayaría ante la poderosa vista ante sus ojos. A Tier pareció estática, pero se veía algo raro que al bajar de la cama se tomo su tiempo en estirarse lentamente y casi provocativamente. Todo termino cuando ella se alejó por la puerta en un lento y suave paso, meneando sus caderas casi sensualmente, pero con el cuidado de hacerlo sigilosamente, como si se tratara de su caminar habitual. El rubio de Konoha nunca pudo notar la milimétrica sonrisa que mostraba el rostro de Tier al ver la expresión de Naruto, devorándola con la mirada. Por supuesto, eso era algo que él jamás se enteraría pronto.

Tier paró su caminar al llegar a su habitación, que poseía baño independiente, respirando agitadamente por los confusos sentimientos provocados en ella. ¿Por qué había hecho eso? No le veía utilidad, pero en algún punto de su interior quiso que Naruto la observada, sentirse hermosa y apreciada de algún modo, tal vez incluso despertar alguna reacción en él.

Unos segundos más tarde decidió dejar esos pensamientos de lado e ir a asearse para desayunar, almorzar y cenar por toda la semana pasada en la que no lo hizo. Tenia mucha chakra que recuperar, en especial por toda la Energía Física que utilizó.

A diferencia de ella en su habitación, Naruto no se había movido una pulgada de su lugar, todavía analizando la totalmente inesperada actuación de su novia. De forma inconsciente había memorizado cada movimiento de ella y lo había grabado a fuego en su memoria. Podía ver claramente los movimientos que hizo mientras se estiraba en cámara lenta. Como al estirar sus brazos al techo se doblo para sacar pecho y de esta forma mostrar ya sus gloriosas curvas desde la cabeza, pasando por su busto bien pronunciando con superioridad, llegando hasta sus ínfima pero firme cintura que contaba con unos no exagerados abdominales, para llegar a sus excelentemente creadas caderas, pasar por sus fuertes muslos y llegar a sus perfectas piernas, hasta los pies. Finalmente su caminar lento hasta el exterior fue lo necesariamente exuberante para despertar su imaginación contra su propia voluntad.

En definición, le había vuelto loco y ahora tendría que tomar una ducha fría…

…bien fría.

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En efecto, el agua fría fue lo mejor para bajar la temperatura del cuerpo debido a las hormonas. Lamentablemente eso no quitaría las imágenes mentales durante un largo, largo tiempo. Lo peor era que hasta el momento había tenido sueños con ver a Tier de esa forma, pero nunca había logrado a ser a escala debido al desconocimiento de esa zona. Ahora de que conocía como era su subconsciente no se olvidaría jamás, por lo que estaba garantizado un sueño de categoría adulto esta noche.

Suspirando con desgano salió de la bañera, secándose con cuidado y tomando su ropa. La verdad era que su ropa ya estaba en un estado lamentable desde su entrenamiento físico para dominar el Elemento Yang. Desde aquel punto su ropa quedo arruinada más allá de ser usada o reutilizada. Había agujeros por todas partes, así como partes prácticamente desgarradas. Le daba bastante vergüenza salir con esto afuera para que Tier le viera.

"Y estoy bastante seguro de que en este lugar no existe un sastre para que me arregle esto." Se lamentó.

Sus pensamientos deprimentes fueron interrumpidos por golpes en la puerta. "Naruto." Pidió cortésmente la voz de Tier. "Te dejo algo de ropa aquí. Lamentablemente no tengo nada naranja…" Naruto sonrió al escuchar eso. Le hacia feliz de que Tier supiera su color favorito. "…pero son las únicas ropas que tengo. Alguna vez pertenecieron a mi clan, espero que sean de tu agrado." Naruto escucho la madera crujir escuchando los pasos de la joven alejándose.

Curioso, abrió la puerta para encontrar en un canasto en el suelo, de forma bien doblada toda una vestimenta. Era del mismo estilo que usaba Tier Harribel, por lo menos en los colores, promoviendo siempre el blanco mayoritario y en minoría el negro, dejando solo a líneas de costura o lugares específicos. Era lamentable que no tuviera naranja, pero para algo que no llevaba su color favorito no estaba nada de mal. Con aquel pensamiento en mente decidió levantar el canasto y cerro rápidamente la puerta.

Al comenzar a analizarlos de cerca se sorprendió de que en realidad los pantalones fueran negros, para los blancos holgados que Tier utilizaba y que pensó que todo su clan utilizaba. Esta era una elección mucho mejor para su gusto lo que en realidad le hizo notar que Tier le conocía, eso solo aumento su felicidad. Luego se encontró con una camiseta igualmente blanca, finalmente una chaqueta blanca también. La chaqueta en si era bastante ajustada y para cerrarla se realizaba de forma de que un lado era mas largo que el otro quedando hacia su izquierda y ser enganchado en cinturón negro que se unía al pantalón, esto se hacia notar con el borde negro que le atravesaba hasta dicho lugar. Lo otro que destacaba era el cuello elevado de la chaqueta, no era tan elevado como el de su novia que evitaba que se viera su rostro, en cambio se ajustaba alrededor del cuello.

Finalmente noto tres últimos implementos en el fondo del canasto, que solo fueron revelados gracias a que la ropa ya no estaba presente. Era una pistolera de Kunai de color blanco, la cual se adecuaba perfectamente en contraste con el pantalón negro, al igual que un par de sandalias blancas y por ultimo el pequeño bolso donde comúnmente llevaba shuriken, papeles explosivos y otras indumentarias basadas en el ataque o artes ninja. A diferencia de la de color café circular que usaba hasta el momento, esta era de color negro y rectangular para ser camuflada cómodamente en el pantalón.

Se miro ante el espejo y casi no se reconoció con esa ropa, pero no podía negar que se veía bien en ellas, por lo menos según su criterio. Asintiendo satisfecho salió del baño, se sorprendió al ver que Tier le esperaba del otro lado.

"Bien, ¿Cómo me queda?" Pregunto Naruto con una pequeña huella de vergüenza e incertidumbre. Fue solo entonces que noto lo importante que era la opinión de Tier sobre él o sobre su apariencia. Tan solo pudo esperar expectante a su merced.

Tier agradeció la mascara de su chaqueta que impedía hacer ver a Naruto lo sonrojada que estaba. En verdad se veía bien en las ropas de su clan. Ese solo pensamiento la hizo sonrojarse más, ya con las mismas ropas y siendo prometidos, la hacían sentir como si en verdad ya estuvieran casados. Pareció que ese lapso de tiempo en el que no respondía hacia más nervioso a Naruto. Decidió responder en la brevedad, pero no tenia idea de como hacerlo sin ser exagerada o avergonzarse.

"Te… …queda muy bien… …te ves como un verdadero líder de clan." Ni ella misma o él esperaban que dijera aquello, por lo que ambos se sonrojaron enormemente. "Creo que será mejor que hagamos el desayuno." Naruto asintió, agradecido haber vencido tal momento incomodo con tanta facilidad. Era una fortuna que en ocasiones ambos colaboraran para realizar el desayuno. Una costumbre que parecía unirlos enormemente, igualmente en esta ocasión era debido a la gran cantidad de alimento que tendrían que preparar para recuperarse en su totalidad. Mucho chakra había sido gastado.

Fue tan solo otra mañana de cómoda convivencia que ninguno de ellos noto que avanzaban otro paso en su relación, y a diferencia de los otros pasos pequeños, este fue un gran salto en comparación.

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"¿Qué hacemos de vuelta en este lugar? Pensé que te habías dedicado a buscar algo útil dejado por ellos, pero no encontraste nada." Se extraño Tier en voz alta un par de semanas más tarde.

Tier le informo al momento de que creo su espada ya no había nada que pudiera hacer para seguir entrenándole. El problema radical estaba en que no se podía despertar el arma a su segunda forma de forma convencional. No era un entrenamiento, era mediante la experiencia y sucesos en batalla. Ella misma admitió que solo despertó su espada al momento de ver sus padres morir a manos de los ANBU de Kirigakure. No todos despertaban su forma verdadera bajo las mismas condiciones, por lo que a Naruto aun le faltaba.

Con eso dicho se enfocaron en mejorar su control del Elemento Yang, así como pequeños ejercicios de control del Elemento Yin, nada importante salvo la posibilidad de disipar genjutsu con mayor facilidad que con el entrenamiento que le había dado Jiraiya. Después de todo tener un poco de control sobre la energía en la que se basaban los genjutsu era una ventaja que su padrino jamás esperaría.

Eso fue lo que hicieron por dos semanas hasta que Naruto decidió sugerirle en la posibilidad de ir dejando ya la isla. Ya se iban a cumplir mas de cinco meses desde su llegada y aun con sus grandes progresos, tendría que seguir viajando por todo el mundo shinobi. A su sorpresa, Tier se vio más que optimista en dejar la isla, puesto que la mayoría eran recuerdos amargos y desde hace mucho había entendido que su futuro estaba con el rubio de Konoha.

"Voy a buscar una ultima vez." Naruto cruzo sus manos en aquel sello ya tan familiar. "¡Solo que de una forma mucho mas extrema! ¡Taju Kage Bunshin no Jutsu!" Un mar de blanco y negro apareció resaltando por el rubio característico de su cabello. Todas las entidades se lanzaron hacia el terreno demolido de lo que alguna vez fue el pueblo natal de su clan. "Eso fue extraño, nunca me había resultado tan fácil realizar este jutsu, ni menos me había costado tan poco chakra."

"Es un jutsu que pertenece al elemento Yin-Yang, ya tienes un entendimiento sobre ello, por lo que es natural que se te haga tan fácil realizarla. No seria de extrañar que fueras capaz de mejorarla o crear más variaciones." Explico Tier, sorprendiendo al rubio, como era de esperarse él jamás lo había pensado hasta este momento. "Supongo que por el momento tendremos que esperar." Dijo la joven sentándose sobre la hierba y hojas secas.

"En eso tienes razón." Secundo, imitándola al sentarse a su lado. Era una ventaja que el original nunca tuviera que mover un dedo durante la búsqueda, logrando quedarse al lado de su novia en todo momento y por el ambiente, podía sentir que era apreciado por ella. Naruto se estiro perezosamente para apoyarse sobre sus manos. "Debo admitir que voy a extrañar el clima de este lugar."

Tier le imito, por lo menos en la parte de echarse hacia atrás para apoyarse en sus manos igualmente. Accidentalmente su mano derecha quedo sobre la mano izquierda del rubio, quien un tanto vergonzosamente entrelazo sus dedos a los de ella. Tier pareció responder positivamente al entrelazar sus dedos con los de él. Estas era una de las cosas que habían cambiado con el tiempo, estas pequeñas muestras de afecto que no parecía mucho pero que significaban el mundo a ellos.

La joven de Kirigakure logro ocultar su sonrisa al escuchar maldecir uno de las copias al original por su suerte. De hecho varios de las copias de Naruto, maldecían la suerte de su jefe al poder descansar junto a la llamada belleza, mucho al incremento del sonrojo de Tier.

Pasaron minutos, paso un cuarto de hora, media hora, tres cuartos de hora, una hora, hora y media, dos horas, tres horas, cuatro horas. Ya a estas horas Naruto se había movido hasta la base de un árbol como punto de apoyo para reclinar la espalda. Tier, nuevamente, le imito para que lentamente comenzara a dormitar reclinándose a su gusto contra el hombro de su futuro marido.

"¡Jefe! ¡Encontramos algo!" El grito de tres copias fue lo suficiente para sacar a ambos del leve sueño que llegaba. Siguieron a las copias hasta otra gran cantidad. Era un equipo de unos veinte que con cuerdas jalaban los escombros de una gran muralla que parecía haber colapsado sobre otra construcción. Estaban en los pasos finales. Con un grito en conjunto dejaron caer la gran muralla hasta el otro extremo.

Las indicaciones de explosiones, indicaban que esta enorme construcción había sido demolida apropósito para que colapsara bajo su propio peso para ocultar con intención lo que fuera que estuviera debajo. Al quitar los escombros restantes se revelo una enorme bóveda acorazada con sellos y acero puro. Esto era lo que buscaba todo este tiempo, un conocimiento o tesoro dejado por sus antecesores. Algo que él mismo pudiera poseer sobre su propio clan además de tan solo su propia sangre.

Jiraiya le había dado un curso básico para reconocer sellos. Estos claramente eran sellos de sangre, de fortificación y de seguridad. Esta muralla no seria atravesada a menos que alguien con la sangre adecuada lo hiciera, nada más lo atravesaría. Inmediatamente los clones fueron disipados por el original, quien gano un leve dolor de cabeza ante la información masiva, por suerte no fueron enfocados para el estudio, de lo contrario estaría en un coma.

Caminó hasta el frente de la bóveda fortificada, notando que todos los sellos extendidos iban hasta un centro. Decidido desenvaino su sable de su funda negra dada por Tier y la punta la introdujo en su palma dotándola con su sangre.

"Naruto…" murmuro Tier preocupada por su acción imprevista, pero esto no le detuvo.

Finalmente el rubio llevo sus manos hacia su empuñadura, para enterrar el filo sangriento justo en el núcleo del sello. Este se iluminó y se extendió a lo largo de todos los sellos. Los sellos de defensa y de dureza se neutralizaron, mientras que los de defensa se desactivaron, quitando por completo el seguro a la puerta fortificada.

"…era un sello de sangre." Dijo impresionada la rubia, no esperaba que su futuro marido tuviera la base de entendimiento en Fuuinjutsu.

Con un fuerte sonido tronador la bóveda se abrió y la puerta comenzó a abrirse hasta el tope. El interior estaba oscuro, pero no detuvo la curiosidad del rubio, por lo que comenzó a caminar al interior. Tier le siguió alerta, manteniendo su mano en la empuñadura de su espada, precavida de cualquier potencial peligro o enemigo.

Pareció que la habitación detecto la posición de los humanos, porque inmediatamente se ilumino enfocando las luces hasta el centro de la fortaleza. Era una vista increíble, probablemente algo que no se veía dos veces en una vida. Miles de sellos a lo largo de varias cuerdas enredaban a una entidad femenina. Dichas cuerdas la mantenían suspendida en el aire justo en el centro de todo. Se podía ver una armadura metálica que resaltaba entre las cuerdas e hilos de sellos, también resaltaba el cabello rojo o la falda que llevaba.

Al igual que con el sello exterior de defensa. El sello que mantenía a la entidad dormía se extendía a lo largo de todo el cuarto, solo para reunirse justo al frente de Naruto, siendo el núcleo del sello. Naruto desenvaino su espada una vez más y repitió el proceso de agregar sangre al filo, pero antes de que su espada pudiera enterrarse en el núcleo del sello su mano derecha fue detenida por la mano de Tier. Esta le miro severamente y con gran preocupación.

"¿Estas seguro de que deberías liberarla?" pregunto Tier. "No sabemos porque esta así, tal vez era peligrosa."

"O tal vez esta aquí por otra razón." Agrego Naruto. "Hasta ahora todo indica que querían proteger este lugar y probablemente fue guardado durante la guerra'ttebayo."

Pero Tier mantuvo su mirada firme. "No lo se, Naruto."

"Solo tendremos que liberarla para saber." Fue su respuesta simple justo antes de enterrar su espada en el sello.

Al igual que en el exterior, el brillo se extendió a lo largo de todas las cuerdas desbaratando los sellos en el camino hasta llegar el centro y el motivo principal. De golpe las cuerdas cedieron soltando a la entidad prisionera en su interior. Era impresionante ver que era una joven de no mas de dieciséis años, su cabello rojo ahora podía relucir bajo el brillo de las luces. Su armadura llevaba una cruz amarilla a un costado izquierdo. Por ultimo abrió sus ojos revelando unos ojos de color café.

No sobraba decir que era hermosa.

"¡No!" grito al recuperar el sentido. "Déjenme ayudar a proteger el pueblo…" parecía estar en su propio momento, absorta e indiferente de las presencias de Tier o Naruto. "¡Luchare junto a ustedes! ¡Natsu! ¡Lucy!" Sin decir más ella se fue corriendo al exterior. Naruto y Tier le siguieron dudosos, sin entender que pasaba en la mente de la joven.

Cuando llegaron al exterior encontraron una escena dolorosa. La joven estaba paralizada al ver el estado del pueblo, sus ojos mostraban claramente un estado de horror puro de la forma más intensa que jamás hayan visto. "No… …im… …posible…" Murmuro horrorizada. "Esto no puede ser, debe ser un genjutsu." Pareció que enfoco chakra para disipar dicha técnica inexistente, era de esperarse que no pasara nada. "No… era de noche, yo lo recuerdo."

Tier reconoció los síntomas, se hiperventilaba. "Muchacha, cálmate y respira." Indico acercándose a ella.

"No, ¡No es verdad! ¡Ellos no pudieron!" Reclamo la joven pelirroja para mirar a Tier aun con aquella mirada de desesperación completa. La rubia de Kirigakure tuvo el impulso de evitar su mirada. Ella solo recordaba el momento en el que sus padres murieron. Entonces la joven cayo de rodillas ante la falla de energía. "Yo soy… …Scarlet Erza… …debo luchar…" Fueron las palabras susurradas justo antes de que todo se volviera negro.


Notas del Autor:

Erza Scarlet joins the Brawl!

Bien, escribo, escribo, escribo. Por alguna razon se me hace más facil escribir este fanfic por el momento. Asi que espero que les haya gustado. ¿Se vieron venir a Erza? Espero que no, pero creo que por ser yo ya era obvio. ¿Quien sigue ahora? Ya veremos, ya veremos, la siguiente no saldra pronto. Respecto a Moka, aun falta para su aparicion oficial.

Me siento como estar haciendo la pelicula "The Expandibles 2" ¿Chuck Norris? Ya era grande con Jet Li y El transportador metidos ahi dentro, con Arnold, Silvester y Bruce ya era una bomba, pero ¡Chuck Norris! Estos tipos estan desquisicados.

¡Los comentarios son siempre bienvenidos!
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