-Tres años es mucho tiempo-
Capitulo 5: Distintos pasos
Era la segunda guerra ninja y los enemigos se habían reunido con la intención de acabar con Uzushiogakure no Sato. Días más tarde ya estaba al borde del colapso, era la cruda verdad. Un pueblo que mientras no estaba entre las filas de las cinco grandes naciones, se había ganado un lugar temido en el corazón de todos los ninja del mundo. Conocidos como la aldea de la longevidad y por sus temidos sellos. Esto y su alianza con Konohagakure no Sato la hizo uno de los objetivos principales.
Este fue el resultado. Destrucción sistemática y completa de todo orden shinobi, acabando con las filas y así con las órdenes, lo que conllevo finalmente al caos total. Solo quedaba un pequeño grupo organizado en el centro de Uzushiogakure.
Dicho grupo consistía del líder del pueblo, el segundo líder para ser precisos. Solos a las cinco grandes naciones a sus líderes se les llamaba Sombra, a las naciones pequeñas eran simplemente líderes, a pesar de que este líder fuera el segundo elegido y tuviera el mismo nivel que cualquiera otro de los cinco grandes líderes. El oponente podría ser confundido por su edad avanzada o su dependencia a medicinas debido a sus múltiples dolencias por su edad, pero era un oponente de cuidado.
Por supuesto que era Dreyar Makarov.
Actualmente estaban solo él y tres de sus mejores Jounin e igual que como él, seria fácil confundir sus habilidades por su edad, solo que a la inversa. Las tres elites ninja eran bastante jóvenes, bordeando los dieciséis años de edad. Dragneel Natsu, Heartfilia Lucy y Scarlet Erza. Ellos eran la última fuerza restante de Uzushiogakure.
"La posición esta comprometida." Fueron las palabras de su líder. "Ya no hay opción." Esto en verdad le frustraba, esto ya no era una lucha por la supervivencia del pueblo, era solo una lucha para la supervivencia de ellos mismos. Pero en el fondo Makarov sabía que ya no había salvación, por lo menos no para la mayoría de ellos. "Vamos a la bóveda."
"¿Makarov-sama?" Cuestiono Lucy confundida. "Pero ahí estaremos atrincherados, no abra escape."
"Desde ahora ya no hay escape, ellos no nos dejaran ir." Explico severamente el anciano. "Por ahora solo podemos pensar a futuro…" agrego misteriosamente mirando a Erza. El resto pareció entenderlo, mientras la pelirroja estaba demasiada ocupada pensando en formas de acción para salvar la situación.
El grupo corrió abatiendo ninja de las naciones oponentes aliadas, hasta llegar a la famosa bóveda. Era conocido que nadie fuera del pueblo podría abrirla, por lo menos nadie que no tuviera sangre Uzumaki en su interior. Ahí estaría segura con la esperanza de su sangre a salvo para una futura generación libre de esta guerra. El único temor que poseía es si existiría un Uzumaki en aquel futuro. Aquí todos poseían aunque fuera de forma diluida parte de aquella sangre, pero solo aquellos con el apellido Uzumaki tenían el cabello rojo fuego, salvo por Erza.
La clan de Erza se separo de los Uzumaki generaciones atrás, y mientras aun poseían las mismas características, sus especializaciones fueron caminos a parte. Es verdad que ambos clanes tenían profundos conocimientos en el complejo arte del Fuuinjutsu. Pero mientras los Uzumaki se especializaron en el arte en general, los Scarlet fueron un poco más lejos, transmitiendo el conocimiento por el contrato de sangre y Fuuinjutsu: Za Naito.
El clan poseía un contrato de sangre con unas armaduras adquiridas por medio de la convocación y por implante en el cuerpo por medio de sellos. Estas armaduras y armas eran únicas y variadas, cada una con habilidades especiales y capacidades únicas, sirviendo para un sinfín de propósitos. Erza tenia la fortuna de ganar su conocimiento, siendo la última del Clan Scarlet debido a esta guerra. La ultima que poseía sangre Uzumaki en sus venas dentro de este pueblo.
Debía ser salvada.
"¿Qué hacemos aquí Makarov-sama?" pregunto Erza curiosa.
"Salvamos lo ultimo que queda de valor en el pueblo." Respondió severamente. "Comenzare con el ritual de sello." La puerta de acero titánica se abrió de golpe y el grupo entro al interior. Podían escuchar las tropas enemigas en el exterior acercándose. "Ellos no pueden llegar aquí." Dijo amargamente.
"No se preocupe, Lucy y yo los detendremos. ¡Sera pan comido!" Fue la respuesta confiada de Natsu. "Ellos no sabrán que los golpeo. ¡Te dejo todo en tus manos, anciano! ¡Cuídate Erza!" Diciendo eso salió al exterior, no sin antes mirar por última vez a la pelirroja.
"Natsu tiene razón, tómese su tiempo Makarov-sama." Agrego cortésmente Lucy. "Mantente fuerte, Erza. Como siempre lo has sido." Agrego sinceramente, no sin antes soltar unas lagrimas y salir corriendo para ayudar a su compañero.
"Makarov-sama, debo ir a ayudarlos." Dijo rápidamente Erza, sin entender el extraño comportamiento de sus amigos. "Sabe que comprare el suficiente tiempo para que usted pueda guardar lo que vale la pena ser salvado."
"Si, lo se…" Makarov camino lentamente anteponiéndose en el camino de Erza. "…lo estoy haciendo ahora. ¡Fuuinjutsu: Furui Sasupenshon! [[N/a: Arte de sellos: Suspensión Milenaria]]" Al momento en el que Makarov golpeo el suelo con su palma derecha un centenar cuerdas salieron de todo el contorno de la habitación, yendo al sitio donde se creo el centro del sello, la propia Erza. Fue atada rápidamente, aun cuando ella lucho contra ello con todas sus fuerzas.
"Makarov-sama, ¿Por qué?" cuestiono Erza dolida por esto. Dolida por que sabia que seria la única que sobreviviría, porque ella quería caer junto a sus camaradas en la lucha, no ser rescatada por ellos. "¿Por qué?" cuestiono angustiosamente una vez más.
"En ti recae el futuro de los Uzumaki y de los Scarlet. Eres demasiado valiosa para que ese linaje se pierda. Los Uzumaki son familiares distantes de los Senju del Bosque. Hace poco recibí la noticia que solo queda Tsunade Senju. Enviamos a Uzumaki Kushina a Konoha, mientras que Uzumaki Mito ya esta muy vieja para tener más descendientes. Tsunade Senju, Uzumaki Kushina y Scarlet Erza, tres apellidos basados en la misma sangre. Sangre que debe perdurar por ser la heredera y bendecida del Rikkudo Sennin. ¡Debes protegerla!"
Fueron las últimas palabras que escucho de su líder antes de caer en un sueño profundo y largo. Solo una lagrima cayo por su mejilla en señal del dolor que sentía, así como la impotencia de no poder proteger los que eran valiosos para ella.
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La pareja joven observo a la durmiente pelirroja en la habitación de huéspedes. Se veía que era una pesadilla, probablemente recuerdos de su pueblo. El choque de ver el cambio dramático de un pueblo que se alzaba al esplendor y que en menos de una semana fue completamente destruido. Konoha no llego a tiempo para detener la masacre.
"Una sobreviviente del Uzushiogakure original, eso es mucho más de lo que esperaba que tu encontraras." Confeso Tier. "¿Estas seguro que debemos cuidarla?"
"Ella ya no tiene nada más. Creo que la metieron ahí para protegerla del final de la guerra y ahora, sin guerra, sin clan y sin pueblo, esta sola. Siento que mi deber es ayudarla." Confeso el rubio tristemente. Tier sentía algo similar, después de todo ella obtuvo una perdida similar. "Creo que tendremos que postergar el viaje un tiempo y ver que pasara con ella." Tier asintió levemente antes de cerrar la puerta. "Dormiré en el sofá."
Antes de que Naruto diera un paso hacia la sala, la rubia de Kirigakure tomo el respaldo de su chaqueta y lo comenzó a jalar hacia su propia habitación a la que ambos entraron para que Tier cerrara la puerta tras ella. "Has dormido conmigo los últimos meses por lo que creo que no es correcto que duermas en el sofá."
"Pe-pero esta es tu habitación y la de tus… …padres." Confirmo el rubio de Konoha un tanto intimidado por el lugar en donde se encontraba en estos momentos. La habitación era fácilmente tres veces más grande que la suya, tal vez cuatro. Poseía un gran ropero e incluso un baño independiente. La cama era igualmente dos veces más grande que la de su cuarto, una cama matrimonial. "Matrimonial… …matrimonio." Pensó inevitablemente ante las implicaciones.
"Si, era la de mis padres, también líder de clan. Tu asumirás de todas formas, eres mi futuro marido." Naruto trago ante ello, repentinamente olvidando al huésped que dormía en lo que fue su habitación, que antiguamente y volvió a ser, era el cuarto de huéspedes.
"Entonces, ¿Por qué dormíamos en el cuarto de huéspedes?" cuestiono confuso. Si tarde o temprano iba a dormir aquí, ¿Por qué no antes?
Inicialmente Tier no respondió, tan solo tomo sus ropas de dormir y fue rumbo al baño para cambiarse. "Porque la cama es más estrecha." Confeso finalmente antes de atravesar la puerta, dejando al rubio sonrojado en sus pensamientos sobre lo ultimo dicho.
"¿La cama es más estrecha?" Eso tenía solo una interpretación. "¿Ella quería dormir cerca de mi?" Cuestiono incrédulo en voz alta. Decidiendo no pensar más en ello decidido imitar a Tier y comenzar a poner su ropa de dormir.
Segundos más tarde Tier salía del baño preparada mientras Naruto ya estaba igualmente vestido. Se le hacia difícil al rubio ver a su novia en ese estado, después de todo sus ropas de dormir no eran más que una camiseta corta que dejaba ver el borde inferior de sus bien desarrollados pechos y unos pantalones cortos blancos. Solo con esa vista recordaba lo que vio tiempo atrás, cuando ella solo fue cubierta por sabia del bosque. "Genial, tendré otra noche de esos sueños'ttebayo." Se quejo un tanto sonrojado.
Ella pareció inafectada mientras tomaba el lado izquierdo de la cama y se introducía en ella para abrigarse. Naruto se mantuvo en pie, nervioso y estático. "¿Ocurre algo?" pregunto dudosa por la falta de movilidad de Naruto.
"¡No, nada'ttebayo!" respondió casi demasiado rápido al ponerse rígido. Tembloroso camino al otro extremo de la cama, levanto sus cubiertas y se introdujo; por alguna extraña razón decidió mantenerse lejos, casi al borde de la cama. La cama era espectacularmente suave y blanda, en comparación de que la estaba en el cuarto de huéspedes o incluso su propia cama en Konoha. Sus temblores por el nerviosismo no paraban y lo peor es que no sabia porque le sucedía esto, definitivamente no era primera vez que dormía junto a Tier: ¿Cuál era la diferencia a la habitual?
"Estas temblando…" dijo Tier en su habitual tono plano, pero se infiltraba un poco de preocupación. "Tienes frio…" No era una pregunta, era una afirmación que inmediatamente tuvo repercusiones. "…debes cuidarte o de lo contrario enfermarás." Diciendo esto ella ya se había acercado al rubio abrazándole por la espalda. "Te ayudare a entrar en calor."
Sus manos pasaron al frente situándose contra su tórax, mientras que sus bien desarrollados pechos se aprisionaron contra su espalda, las piernas de ella se enredaron a las suyas. Naruto pensó que iba a morir, nunca antes había sentido las estimulaciones externas de forma tan potente, incluso podía sentir su cabeza pegada contra su nuca, su aliento constante solo incrementaba su nerviosismo. El rubio trago sonoramente, ese carraspeo no paso por alto.
"Te duele la garganta, date vuelta." Fue la orden directa de Tier Harribel, y cuando ella mantenía ese tono era que no debía ser contradicha por nadie, a Naruto le aterraba, por lo que no tuvo opción más que seguir la orden. Inmediatamente la presión en su espalda se torno la presión en su frente y las manos que estaban en su tórax terminaron en su espalda. Seguido a esto Tier coloco su frente sobre la del rubio, continuando con su análisis. "Tu frente esta caliente y estas tiritando, puedes tener fiebre."
Lamentablemente a este punto Naruto ya no escuchaba. La tenia tan cerca que prácticamente su aliento era devorado por el suyo, sus ojos estaban frente a frente a los suyos y su cuerpo mantenía prisionero al propio, lo que ocasionó que no aguantara más. Ella se estaba distanciando de él.
"Debería buscar algo de hielo contra la fiebre-¡mmhp!" Cualquier distancia que intentara tomar del supuesto enfermo fue frenada por el ladrón de sus labios, que los había secuestrado por los propios. No se habían besado desde que aquella mañana, ninguno de ellos se atrevería; entonces la joven entendió lo que sucedió sobre la presunta enfermedad, mientras que no entendía la razón de sus nervios estaba claro que la supuesta fiebre era por esto, porque ella misma lo sentía ahora.
No tardo en regresar el beso. Se hicieron más físicos en segundos, queriendo guardar y aumentar el calor que a su completa ignorancia crecía con velocidad disparatada. Ninguno de los dos entendía lo que pasaba, tan solo querían más del otro, de lo que fuera que pudiera darle sea labios, tacto, calor, aliento, lo que fuese, en verdad estaban hambrientos por el otro. Era ese el sentimiento distinto a los besos anteriores que sentían. La primera vez fue un beso nacido por accidente pero que otorgo preocupación y cuidado, el segundo fue de cariño y suplica; este que seria el tercero era bastante diferente a los anteriores: era más primal, así como sus sentimientos más crudos y ardientes: era lujuria, simplemente otorgada por sus hormonas.
Tier comenzó a sentir un calor sofocante, pero no quería escapar de él, quería más. Quería sentir lo que las manos de Naruto le estaban haciendo en su espalda. Incitada por esta curiosidad tomo las manos del rubio que se encontraban en su cintura y los movió hacia el frente, específicamente sus pechos. Él, quien segundos antes estaba igualmente perdido en el calor del beso, se percato de donde Tier puso sus manos, por lo que saco sus labios de los de ella.
"Tier-chan…" Estaba realmente preocupado.
"Esta bien, quiero que…" Las manos de ella, que mantenían las de él sobre sus pechos al estar sobre esta, presionaron las de Naruto para que sus manos se apretaran a sus pechos. "…quiero que me toques." Suplico rápidamente. "Donde sea, quiero sentirte, incluso…" Su mano izquierda llevo la respectiva de él hasta por debajo de su apretada camisa, dejándola tocar al desnudo. "…sentirte en mi piel." Agrego abrumada por toda esta curiosidad ante las nuevas emociones agradables que despertaba el rubio en ella.
Naruto no tuvo oportunidad de asombrarse o reclamar, ya que ella había reiniciado su actividad que indisponía sus bocas. Instintivamente, Naruto comenzó a realizar el pedido, apretando y masajeando sus pechos, moviendo sus manos a lo largo de toda su piel morena, dejándola disfrutar de su toque. Ella también regresaba el favor, recorriéndolo igualmente. La temperatura aumentaba así como la valentía de ambos al punto de comenzar inconscientemente a moler sus caderas contra las de él, cosa que ambos gozaban enormemente. No sobraba decir la magnitud en la que ambos se revolcaban sobre la cama en una lucha constante le los enredo entre las sabanas.
En algún punto el joven perdió su camiseta y luego sus pantalones, dejándolo solamente en ropa interior e igualmente Tier habían perdido su corta camiseta, dejando su par bien proporcionado libre siendo frotado contra el rubio frente a ella incontables veces. El sudor que brotaba de ambos solo hacia este roce más exquisito. Pero todo llego a un momento decisivo, en el que ambos usaron sus manos para traspasar la parte interior de los pantalones cortos en caso de Tier o ropa interior en caso de Naruto. Se frenaron justo ahí.
Ambos miraron los ojos del otro, sabían que si seguían más adelante ya no se podrían detener; también sabían que no estaban listos para lo que seguía, así lo decía una parte en su interior. Con entendimiento de esto, ambos retrocedieron sus manos del área bajo pantalón o ropa interior, regresándolas al recorrido usual de caderas-espalda-pecho. Minutos mas tarde iban reduciendo la velocidad, terminando con un simple beso ya carente de lujuria. Tier solo separo sus labios y se enterró en su hombro, buscando su calidez ante el sudor que se enfriaba mientras la temperatura disminuía. Naruto mantuvo el abrazo sepultando su cabeza en el cabello igualmente sudado de su novia.
Ninguno de ellos dijo algo. Era la primera vez que hacían algo así y ciertamente esperaban que no fuera la última. Con esos pensamientos ambos fueron a dormir en los brazos del otro.
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El inicio de un nuevo día y dos entidades enredadas tanto en sabanas como en una atadura de brazos y piernas dormía plácidamente; por lo menos esto intentó hasta que finalmente uno de los rubios despertara primero, específicamente el rubio masculino. No tardo en notar el enredo en que se encontraba, pero igualmente no le importo buscar una salida, estaba enredado a su novia después de todo. No tardo en recordar lo sucedido la noche pasada, sintiendo gran calidez por ello no pudo evitar tocar sus labios una vez más con los propios.
No hubo respuesta cosa que a Naruto no le importo, era mucho más interesante verla dormir y si se daba la oportunidad, podría hacerlo por horas; lamentablemente hoy no seria esa oportunidad porque ella no demoro en abrir sus ojos a él.
"Buenos días." Anuncio cordialmente el rubio de Konoha. Su respuesta a ese anuncio, ciertamente no fue el esperado. Los labios de ella se estrellaron bruscamente con los propios, tal y como él lo intento minutos atrás. Ella no tenia timidez, incluso era un poco agresiva al, literalmente, abordar al rubio con impaciencia. Casi parecía una repetición a la noche anterior, pero fue solo un beso breve, bien, no breve, pero en comparación a la pesada acción de la noche pasada lo fue.
"Err… ¿Eso fue unos buenos días?" preguntó un tanto embobado todavía con la sensación de sus labios contra los suyos, ella simplemente se levanto rumbo al baño dispuesta a iniciar un nuevo día, no sin antes estirarse debidamente. Lamentablemente el rubio olvido que ambos habían perdido partes de sus ropas durante la noche y ella nuevamente le había dado una función privada por todas sus curvas, salvo que el pantalón corto ajustado había remplazado a la sabia de árbol y que no había nada en su parte superior. Incluso agrego un sutil meneo de caderas mientras caminaba hacia al baño, sabiendo a conciencia sus efectos en su futuro marido. Solo un indicio de sonrisa se podía ver de frente al cerrar la puerta del baño.
"Ella me quiere matar'ttebayo…" Fue la conclusión que saco, siendo imposible borrar las imágenes recientes de su piel morena al desnudo, en especial en la zona no vista antes que fueron agregadas permanentemente en su memoria.
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"Los huevos están listos." Informo Naruto, cocinando el desayuno junto a su novia. "¿Terminaste de hornear el pan?" Eso era una de las cosas sorprendentes de ella; en esta isla había trigo, por lo que realizaba la harina y el pan de forma cacera al no haber panaderías. Al mismo tiempo, Naruto no permitió que ella hiciera todo en la cocina, por lo que le pidió enseñarle.
"Están listos." Indico rápidamente, sacando el pan del horno. "Podrías ir a ver a la muchacha, tal vez ya despertó." Era claro que no debían dejarla sola, básicamente no tenían idea de quien era y porque estaba en aquel lugar blindado, por ello Tier le indicaba a su prometido ir a vigilarla cada cierto tiempo, pero la pelirroja se mantenía dormida dando la posibilidad que despertara en cualquier instante y ciertamente no tenían idea de que sucedería después. La pareja aun recordaba su expresión al ver las ruinas de lo que supuestamente alguna vez fue su pueblo; Naruto mismo pensaba en lo que haría si algún día viera Konoha destruida de tal forma y magnitud.
Desconocido a él, en algún lugar del País de la lluvia cierto pelirrojo junto a seis cuerpos peli-naranjos estornudaron.
En segundos Naruto llego a la habitación de huéspedes y con cuidado abrió la puerta. "¿Estas despierta?" preguntó suavemente a la presunta durmiente, prestando atención a cualquier movimiento provocado en su cuerpo. No era su primer intento, de hecho era el tercero de la mañana y no había reacción hasta ahora; esa era la palabra clave, hasta ahora. Comenzó con un simple movimiento de su brazo izquierdo, pero se sentó rápidamente en cuanto recupero la conciencia.
"¡No!" grito con angustia lo suficientemente fuerte para que segundos más tarde apareciera Tier junto al rubio. Ella estaba sudada y con ojeras, mientras que había dormido toda la noche lo que obtuvo no fueron exactamente sueños tranquilos. Pareció que se tranquilizo por unos instantes, pero solo mientras observaba sus alrededores hasta llegara con su vista a Naruto y Tier. "¿En donde me encuentro? ¿Quiénes son ustedes?" Eran preguntas y no las pedía, las exigía.
"Estas en mi casa…" respondió Tier manteniendo su característico frio tono, así como su mirada. Lo sorprendente era que la pelirroja no pareció intimidada por su actitud o mirada. "…aunque creo que es de cortesía presentarse antes de pedir nombres." Incluso Naruto estaba sorprendido al ver como Tier manejaba la situación.
La pelirroja fulmino con su mirada a Tier y nuevamente no hubo reacción de su parte, Naruto mientras tanto había dado un paso hacia atrás en reacción. "Mi nombre es Scarlet Erza, ninja de Uzushiogakure no Sato bajo el mandato de nuestro líder: Dreyar Makarov. ¿Ahora puedo tener sus nombres?" Respondió velozmente con una mirada severa.
"Soy Harribel Tier."
"Y yo Uzumaki Naruto."
"Imposible." Fue la respuesta rápida, solida y concisa de Erza, no decía simplemente una negación, ella simplemente reclamaba un hecho fehaciente y real desde su punto de vista. "No existen personas que lleven el apellido Uzumaki y sean rubias. El cabello rojo es un determinante absoluto." Miro fijamente al rubio con desprecio poniéndose en pie, por la reclamación del rubio incluso olvido su situación actual. Defender el honor del clan del cual ella tenía ascendencia era un deber absoluto. En un destello amarillo se materializo una espada en sus manos. "El castigo por suplantar a un miembro del Clan Uzumaki es muerte instantánea."
Tier puso una mano en la empuñadura de su espada con la intención de defender a su prometido, pero fue frenada al sentir la mano de Naruto presionando fuertemente su hombro como una clara señal de detención. Ella se suavizo, dejándole a cargo.
"¡Soy un Uzumaki!" Se defendió insultado por las palabras de Erza.
"Entonces, ¿Quiénes son tus padres? ¿Qué miembro del clan Uzumaki lo es? ¿Tu padre?" Cuestiono severamente.
"No, mi madre: Uzumaki Kushina."
El tiempo se paro para la joven siendo incapaz de responder por unos instantes. "¿Kushina?" Repitió incrédula. "Ku-Kushina… pero eso no puede ser, Kushina tiene cinco años de edad, se fue a Konoha solo hace unas semanas.
"¿Hace unas semanas? Mamá se fue a Konoha antes de la segunda guerra ninja y eso fue hace años, incluso hubo una tercera guerra ninja. Además ella…" El tono del rubio se torno algo agrio. "…murió hace más de catorce años, el mismo día en que yo nací."
"¿Kushina esta muerta?" Si ya era difícil entender que aquel muchacho rubio era un Uzumaki, ahora tenía que entender que el último Uzumaki conocido estaba muerto. Pero claro, había algo mucho más de importante tras de ello. "¿Qué ocurrió con el Kyubi? Kushina fue enviada por su raro Kekkei Genkai a Konoha, el cual era el mismo que Uzumaki Mito." Indico rápidamente, "Si no hay alguien…" No pudo seguir porque Naruto ya le había dado su respuesta simplemente al levantar su camiseta. "Shiki Fujin"
Reconocer aquel sello era una obligación de cualquier ninja de Uzushiogakure, después de todo era la obra maestra del clan Uzumaki y unos de los conocimientos más preciados por todas las naciones, la razón principal por la que Uzushiogakure había sido atacada. Y ahora dicho sello mantenía una de las bestias más fuertes del mundo en el interior de este joven, por supuesto que ella no tenia razones para dudar. Dicho sello estaba realizado por un maestro en la materia. "Mi madre murió protegiéndome del Kyubi, mi padre lo hizo sellando la bestia en mi interior."
"En… …tiendo." Miro casi vacíamente al rubio. Esto solo le recordó su perdida y la razón por la que preguntaba todo en primera instancia. "¿Qué fue lo que paso a Uzushiogakure?" Indico severamente. "Lo que recuerdo… …e-estaba en ruinas."
"Uzushiogakure no Sato cayó durante la Segunda Guerra Ninja." Fue la respuesta rápida de Tier. "Tengo entendido que para cuando los refuerzos de Konohagakure no Sato lograron llegar, ya era demasiado tarde para salvar a alguien." Las noticias llegadas tan directamente fueron solo el golpe final que ella necesitaba como confirmación.
La mirada de Erza se hundió en la desesperación, solo a un punto en que ambos habían visto el día anterior. Esa mirada de desesperanza, de desolación y abandono, como si todo motivo para vivir se hubiera marchado junto con el pueblo que alguna vez la vio crecer. ¿Qué haría ahora? No tenía como continuar, varada en una zona de la cual no podía moverse, completamente estancada. Miró a los dos rubios durante un momento como si alguno de ellos pudiera darle una respuesta. Tardo treinta segundos en decirse que no dependía de ellos, sino de si misma.
"Necesito… …estar sola." Pidió apagadamente acompañada de unos ojos carentes de todo brillo. Tier y Naruto asintieron comprensivamente, dejándola en la habitación con la puerta cerrada. Era obvio que ambos la mantendrían vigilada a pesar de su deseo de mantener su soldad; una persona en ese estado era peligrosa, no para los demás, sino para si misma.
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Una semana paso con facilidad, tiempo en lo que tardo Naruto en convencerla de salir de su habitación. Bien, los mejores puntos del rubio de Konoha era su insistencia constante, lo que finalmente la hizo ceder, estando simplemente harta de escucharle todos los días hablar detrás de su puerta. Como primer día fuera de su habitación, se dedicaron a sacarla de casa, manteniéndola alejada de las ruinas del pueblo. Como consecuencia, lo único que veía era los intensos entrenamientos de Tier y Naruto.
Ella rápidamente olvido sus problemas con esto. Ellos no se contenían, notando una lucha constante y sin límites. El estilo de luchas con espada demostradas por Tier eran increíbles, elegante, fuerte y rápida. Naruto era puro instinto en lucha, mientras que no era elegante como el de la rubia morena, era más instintivo lo que le otorgaba cierta ventaja al momento de la estrategia durante la batalla. Era realmente inventivo. Entonces cuando pensó que se había adecuado al cuadro constante de la batalla, repentinamente una energía verde comenzó a cubrir a ambos, lo que causo un dramático salto tanto en fuerza como en velocidad.
"¿Qué es ese chakra?" Pensó aturdida.
"Ora Azuru." La extravagante espada de Tier comenzó a brillar con un característico brillo amarillo desde el centro vacío, el cual fue arrojado hacia Naruto a una atronadora velocidad al momento de agitar dicha espada en su dirección.
La hoja del sable de Naruto igualmente comenzó a brillar, pero a diferencia del ataque de Tier, el chakra azul se arremolinaba alrededor de la hoja de la espada. "¡Rasengiri!" [[N/a: Espiral cortante]] La espada se encargó con facilidad de romper el ataque de Tier, sin siquiera detener la trayectoria o tocar el sable, y pronto Naruto le siguió con intención de golpearle. Logro evadir el ataque justo antes de tocarle, en cambio llego de lleno contra un árbol a sus espaldas. Solo con el toque de la superficie vasto para desatar el efecto del ataque. Se creo una cortina de polvo, tierra y hojas pulverizadas, la propia novia del rubio miraba atontada la devastación de dicho ataque.
Al momento en el que la costa fue clara se revelo que el árbol fue cortado en la dirección descendente diagonal equivalente a la hecha por Naruto. Lo que causaba temor era que tanto el tronco como el suelo habían sido afectados por la fuerza del remolino, creando un cráter con la misma trayectoria del sable, pero mucho más ancha.
"¿Qué te pareció eso, Tier-chan?" Pregunto Naruto al ver los resultados de su entrenamiento. "Cree mi propio ataque con la espada a base de mi Rasengan. Pensé que si tu tenias un ataque con la forma no liberada de tu espada, debía crear uno para mi, en especial debido a que aun no puedo liberar la forma real de mi espada."
"Impresionante… …Naruto." Dijo con verdad. Ella misma no podía creer con lo que había salido el rubio. Su Ora Azuru le había tardado años desarrollarlo, tomando y combinando porcentajes del Elemento Yin-Yang en proporciones. En tan solo a meses de conocer sus nuevas habilidades Naruto ya había creado un ataque propio compartiendo las características de otro de sus ataques a su espada, basado enormemente en la manipulación de la forma y aplicando el Elemento Yang para aumentar el poder destructivo de su Rasengan ordinario. "Puedo ver mejoría en la técnica de nuestro clan, así como un talento que solo se ve en ciertas generaciones."
Erza había observado todo. Tal ataque era sorprendente, pero con la charla reciente una duda había surgido en su mente por lo que decidió interrumpir. "Uzumaki Naruto-san." Esa repentina, y realmente curiosa, llamada de la pelirroja al rubio de Konoha paró toda la conversación.
"Solo llámame Naruto'ttebayo." Insistió al ver tanta formalidad, él nunca estuvo de acuerdo con ellas, después de todo se crio de esa forma.
"Bien, Naruto… ¿Qué querías decir con su clan?" pregunto declarando aquel su como conjunto de ellos. "Naruto es de sangre Uzumaki…"
"Harribel Tier es mi futura esposa, así como yo soy su futuro esposo. Desde hace meses hemos acordado unir ambos clanes." Fue la respuesta rápida, por alguna razón le había molestado el tono que Erza usó en aquella frase.
"¡Es un insulto!" grito Erza interrumpiendo la explicación de Naruto y sorprendiendo a ambos. "Insultar y diluir la solida sangre de los Uzumaki de tal manera. Entiendo que Kushina hiciera aquella tontería debido a la carencia de otros miembros de clan en Konoha, pero tú ahora estas en lo ancho del mundo. Tu deber es localizar a otros miembros del clan para mantener el linaje. ¡Sino encuentras a alguien yo con gusto tomare el deber de ser la siguiente matriarca del clan! Llevo la sangre Scarlet proveniente de los Uzumaki y de los Senju del bosque, estoy más que adecuada para…"
"¡Cállate!" Grito Naruto. "¿Quién eres para decir con quien o no debo casarme? Ya es bastante malo que Konoha me utilice como un criadero de ganado, pero es algo que nuestros fundadores así decidieron. Si me voy a casar es con alguien a quien amo, ¡No menos!" Miraba el rubio con furia escarpada y descontrolada; no se sentía así desde que Jiraiya le dijo sobre su situación. "¡Amo a Harribel Tier! ¡Es con ella con quien resurgiré mi clan! Es verdad que ella no podrá ser la única, cosa que lamento, pero ella esta consiente de ello y me ayudara a localizar el resto. No se como, ya se me hace difícil imaginar el compartir a alguien, porque si yo viera poner sus manos a alguien sobre Tier, correría mucha sangre."
Sin decir más, un indignado Uzumaki Naruto se marcho de la zona de entrenamiento dejando ahí a dos paralizadas mujeres de pie sobre el terreno, pero por razones completamente diferentes. Erza todavía analizaba la respuesta iracunda del rubio. "¿Es que no entiende la importancia de nuestro clan? ¡Es el deber ante nuestro pueblo por las generaciones de Uzumaki que vivieron antes! ¡Los descendientes del Sabio de los Seis Caminos!"
Tier compartía su estupefacción, pero por una razón completamente distinta. Es verdad que al inicio estaba de acuerdo don su discurso, pero todo perdió importancia al llegar a cierta parte del tema en cuestión. "E-e-él… ¿me ama?" Era la primera vez que escuchaba decir a alguien que no fueran sus padres esas palabras. Amor, una simple palabra de cuatro letras, pero con un significado tan grande de respaldo y de tanto peso. Se llevo su mano a su pecho al sentir su corazón latir tan aceleradamente y cerro sus ojos para concentrarse en ello, así como concentrarse en las palabras; aun podía oírlas. "Me ama."
Entonces fue traída de vuelta a la realidad, gracias al origen detrás de toda esta situación y mirándola directamente a los ojos; Erza le miro en respuesta sin esperar una respuesta.
"¡Hazle entrar en razón! Somos originarios de este país, nuestro deber ante nuestros antepasados es mantener el legado vivo. ¿No pueden entender el dolor? Tu…" El filo de la espada Tiburón en su forma liberada estaba repentinamente contra su garganta.
"Es verdad pensé que tu podrías entender mejor que nadie lo que es el dolor: lo que es nuestro dolor." Indico Tier en un tono venenosamente peligroso, uno que nunca había usado con anterioridad y que ella misma jamás se entero que tenia hasta hoy. "No eres la única que ha perdido un clan, o que ha perdido algo en realidad." Explico fervientemente sin dejar su posición de ataque. "Todos mis conocidos…" Las imágenes de Emilou, Franceska y Syan vinieron a su mente, "…mi familia…" Sus padres no tardaron en seguirles. "…mis amigos…" La imagen nítida de una niña morena peli-purpura vino que agrio su pecho mucho más que antes. "…he perdido mucho, a todo mi clan por el odio irrazonable de un hombre."
Erza iba a hablar, pero fue detenida por Tier una vez más.
"Naruto también. Sus padres murieron durante el día de su nacimiento, sacrificándose para salvarle y para salvar su pueblo. Sacrificándolo a él para salvar el pueblo, el mismo pueblo que se encargo de darle una solidad abrumadora durante sus primeras memorias de vida. ¿Qué piensas tú cuando piensas en infancia? ¿Padres? ¿Amigos? ¿Cariño? Naruto no tuvo nada de eso. ¿Cómo crees que me sentí cuando supe que fui la primera persona que le abrazo en toda su vida? ¡Yo! ¡Él tiene ya catorce años y no conocía lo que era el cariño!" Pero no terminaba ahí. "No solo eso, su mejor amigo le traiciono para ir por el camino de la venganza de la mano de uno de los mayores traidores de Konoha, quien mato la figura más cercana que ha tenido a un abuelo." Tier paro unos segundos tan solo para retomar el aliento. "Incluso, aunque él no quiera admitirlo, jamás fue tratado debidamente por la persona que amaba antes, incluso tuvo que prometerle ir tras su mejor amigo para traérselo a la muchacha."
Tier se volteo para evitar seguir gritándole, ya era malo que Erza estuviera abatida y explicarle todo no iba a arreglar las cosas ahora. Solo contó unos segundos para esperar a calmarse y decir de vuelta en un tono más sereno. "Naruto no es de los que guardan rencores, de lo contrario ya habría destruido su aldea hace mucho; yo seguiré su ejemplo y seguirás bienvenida en nuestra casa. Vuelve a hablar con él mañana y…" Ella se detuvo nuevamente, insegura de como decir las siguientes palabras. No quería, pero se lo había prometido a Naruto. "…sobre el clan: Naruto solo aceptara a alguien que vaya con sentimientos honestos, no por el deber o la obligación."
Con esas palabras dichas, Tier Harribel regreso a su casa dejando a Erza en sus propios pensamientos. La morena de que una vez vivió en Kirigakure quería ir a buscar a su prometido, pero no tenia idea de donde se podría encontrar. Lo mejor en estos momentos era dejarle solo tranquilizarle y esperarle con los brazos abiertos en casa; después de todo aun tenía una conversación importante de promedio debido a cierta inesperada confesión reciente.
También, ya estando por sobre las copas de los arboles, miro de reojo a Erza, quien no se había movido de su lugar. Doliera admitirlo o no, ella era probablemente una de las mujeres más convenientes para su prometido debido a su estrecha relación con el clan Uzumaki y sus posibles conocimientos previos. Por supuesto, antes que todo Tier misma seria la encargada de probarla cuando llegara el momento, o si es que alguna vez llegara aquel momento.
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El manto nocturno cubría ya lo ancho de los cielos cuando Naruto cerró la puerta de la casa. Demoró su debido tiempo en tranquilizarse y pensar las cosas con prudencia, después de todo no era su especialidad ser un pensador. Camino con cuidado por los pasillos de madera deteniéndose brevemente en la habitación de huéspedes y abriéndola levemente. Suspiro aliviado al ver que Erza estaba dormida en su interior y no escapó a otro lugar.
Con aquella carga quitada sobre sus hombros siguió su caminar hasta la habitación principal. Movió la perilla de la puerta con cuidado de no meter sonido alguno y lentamente abrió la puerta, esta estaba abierta noventa grados cuando un brazo apareció entre la oscuridad para jalarlo al interior, cerrando la puerta tras él. [[N/a: Imaginen a como Link era jalado a las zonas oscuras en el Twilight Princess]] Seguido a esto el aire comenzó a abandonarle y por alguna extraña razón no podía respirar.
Se estaba asfixiando, tan solo por ese estado de alerta tardo en notar la suave y cálida sensación que cubría sus labios o los brazos que mantenían agarrado fuertemente el cuello de su chaqueta para evitar que se escapara manteniéndolo aprisionado contra la puerta recién cerrada, tampoco noto que su cuello estaba levemente torcido debido a que su captor era más alto que él. Sus ojos finalmente se adaptaron a la poca cantidad de luz logrando ver con claridad lo que sucedía: Básicamente Tier había secuestrado sus labios con los propios y una vez que la situación fue aclarada, con gusto consintió la acción, llevando sus brazos hacia su espalda y rápidamente la empujo de vuelta, obligándola a caer bajo sobre la cama.
El infierno se soltó una vez más al igual que hace una semana. Fue básicamente lo mismo ya que Tier estaba en su ropa de dormir, pero Naruto fue un desafío un poco mayor debido a la cantidad de ropa superior que llevaba en comparación a la vez pasada. Eso solo tomo unos minutos de besos, gemidos y caricias adicionales para zafarse, nada que ninguno de ellos no disfrutara. Ni siquiera notaron el como ambos terminaron enredados entre las sabanas de la cama.
Pero finalmente estaban ahí, en el mismo en el que se habían detenido la semana anterior, sus posiciones eran idénticas: la ropa superior de ambos faltaba dejando a ambos solo con ropa interior o pantalones cortos ajustados, las manos de ambos detenidas justo en el limite de la espalda, estando detenidos al momento en el que sus manos pasaron por debajo de la tela, justo al final de donde la espalda cambiaba de nombre. Tan solo una cosa no fue la misma, algo había cambiado durante la semana, o más explícitamente algo había cambiado el día de hoy. Ambos se miraron a los ojos, dándose el lujo de sentir la situación: la agitación, el calor, el sudor, el olor almizclado de ambos, el roce las sabanas enredadas entre ellos y principalmente la vista de los ojos del otro.
Ninguno movió sus labios o produjo algún movimiento más los movimientos que emitían al respirar agitadamente o que sus ojos emitían cierto brillo especial, como si fuera una pregunta explicita a través de ellos y que el otro podía comprender. Finalmente luego de unos segundos de silencio, ambos llegaron a dicho entendimiento explicito.
Simultáneamente avanzaron sus manos dentro de la ropa interior del otro, recorriendo una zona que hasta hace poco fue prohibida. Tan solo el consenso mutuo transmitido por la mirada, logró llegar a un nuevo punto en su relación. Un nuevo paso como pareja fue dado.
ADVERTENCIA IMPORTANTE
LEAN!
A partir del siguiente capitulo cambiara la clasificacion (Rating) a M, por el contenido que comenzara a aparecer. Bueno, Naruto y Tier continuaran con lo que aqui dejaron inconcluso. Asi que recuerden que la pagina filtra aquellos fanfics de mayor clasificacion. En la parte superiro donde aparece el listado de fanfics aparece [Rated: K - T] lo que omite automaticamente los fanfics M, deben cambiarlos para que aparesca en la lista. O simplemente agreguenme en alertas o busqueno en mi profile.
Vean mi nuevo fanfic: "The Sage", ninguna relacion a Sennin.
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