-Tres años es mucho tiempo-
Capitulo 6: Resolución de voluntad
Las manos inexpertas de los dos jóvenes agarraron el final de la espalda desnuda del otro, y con la misma torpeza arrancaron las prendas restantes mutuas. Para seguir evitando esta torpeza de la inexperiencia en la que los dos caían, decidieron regresar levemente al paso anterior aun con el toque nuevo de la zona recién explorada. Sus labios se encontraron con fuerza, dejándolos entreabiertos para que el aire y la esencia del otro pudieran fluir con la naturalidad.
Y así, los dos enredados entre las sabanas de la cama siguieron elevando la temperatura. Naruto, en su voluntad primal de querer más, apretó los suaves y firmes muslos ya atrapados por sus manos, causando un gemido voluntarioso silenciado por la boca del mismo prometido. Dicho silencio duro escasamente unos segundos, cuando él retiro su boca de la de ella, para moverlos hacia su cuello. La combinación del toque de sus muslos más el masaje de sus labios contra los nervios sensibles en su cuello era más que suficiente para que la morena soltara un gemido más sonoro, causando una extraña sensación de satisfacción en el rubio de Konoha.
Tier lo quería todo para ella y en verdad estaba disfrutando de las atenciones de su amante y prometido. Sus manos igual a las de él también estaban sobre sus muslos, y durante toda esta acción lo único que hacia era aproximarle hacia ella, dándole la oportunidad de sentir sus caderas molerse contra las de ella. Sus partes íntimas estaban al roce gustoso y desnudo, sintiendo que cada vez que ella usaba sus manos para aproximarle, su entrepierna se hinchaba y se humedecía aun más por el toque, degustándolo completamente. Era adictivo y cada vez más placentero, incluso los fluidos solo ocasionaban que el roce fuera más íntimo y profundo, que fuera más sensitivo para ambos.
En algún punto Naruto quedo sobre ella siendo consentido para seguir recorriéndola con libertad, cada parte de su piel y cuerpo ¿Como evitarlo? Su mirada actual con sus ojos turquesa fue algo que él jamás había presenciado hasta este momento. De alguna manera se veía tan indefensa, tal vez porque nunca bajaba su guarda o nunca confió en alguien a tal grado, porque eso era lo que hacia en estos instantes; le daba plena confiada sobre su cuerpo a Naruto. Provocado por este descubrimiento se aproximó con más fuerza y más confianza, pasando de sus masajes labiales en su cuello, bajando lentamente hasta llegar hasta sus pechos. Tier arqueo su espalda ante el placer dado, tan solo motivando el choque entre sus entrepiernas.
La rubia uso sus manos para afirmar y aprisionar la cabeza del joven contra sus pechos, entrándose a la sensación por completo y soltando varios gemidos, podía sentir el calor hirviente adictivo, su sudoroso cabello que básicamente nublaba su razón. Quería más, más, mucho más. Quería todo lo que él pudiera darle, se entregaba entera complaciente de que él le daría lo que necesitaba, porque él sabia lo que necesitaba, y ella sabia lo que él necesitaba. Tier tomo sorpresivamente sus hombros para separarle y detenerle de todas sus atenciones, pasa simplemente observarle. Naruto paro su propio momento de desenfreno ante la mirada fija de su prometida con sus ojos turquesa atentos a los propios. Durante este breve silencio podían escuchar atentos el aliento irregular y acelerado del otro: inhalar, exhalar, inhalar, exhalar…
Repentinamente supo lo que ella quiso. Fue un extraño mensaje tácito transmitido por la propia mirada. Segundos más tarde hubo un segundo mensaje, esta vez de Naruto a Tier, el que buscaba una señal de confirmación de su parte. Lo que no espero de su parte fue un mensaje no tácito, a diferencia de los anteriores, era mucho más grande que ello y algo que recordaría por el resto de su vida.
Una sonrisa. Una sonrisa real y grande, no exagerada, pero para su estándar era grande, normal e increíblemente bella. Nunca la había visto, no de esta magnitud y no de esta fuerza. A sus ojos, en este instante, no existía criatura más hermosa en la creación, conocida como desconocida. Él solo pudo aguantar su respiración agitada al verla, queriendo solo mantener este momento por la eternidad. Sin esperar que se repusiera de esta sorpresa, sintió su suave, fuerte y a la vez delicada mano contra su mejilla repasando sus patillas cariñosamente. Naruto finalmente sonrió de vuelta y la imito, pasando su mano contra su mejilla para finalmente besarla suavemente.
Fue entonces que entro en ella con tan solo un empuje lento, suave y constante. Tier soltó un quejido al sentir como su virginidad era perdida, sintiendo como era completada por su opuesto género. El rubio de Konoha se distancio para observarla ante el dolor que ella sentía. Por el momento se enfocaba en su prometida, ignorando lo apretado, lo caliente y palpitante que se sentía su interior. Ella era más importante que cualquier placer que pudiera sentir en el momento presente o futuro.
Nuevamente regresaron al lenguaje tácito. Naruto esperaba que su expresión de dolor se fuera. Era extraño, él nunca fue así, nunca fue tan paciente o tan atento, o tal vez siempre lo fue así con lo que se consideraba a ella. Unos momentos más tarde, una leve sonrisa fue su respuesta junto a una pequeña cabezada para consentir el movimiento.
"Ah…" Exhalo involuntariamente Tier al sentir como el rubio salía levemente de ella. "¡Ah!" Repitió al sentir como volvía a entrar. El proceso siguió durante los movimientos lentos de las caderas de Naruto, los que pronto fueron correspondidos por las caderas de Tier. El dolor se iba dejando solo el placer llenarla. "¡Ah! ¡Ah!" Podía sentir su brazo derecho afirmando sus muslos, o el izquierdo mantenido en su mejilla, solo para besarle serenamente.
Ambos sabían que algo venia. Una sensación que brotaba del interior, desconocida a ambos y que a cada segundo se acercaba más y más. Con cada embestida, con movimiento, con cada caricia, beso o mirada atenta. La velocidad había vuelto a aumentar, al rubio de Konoha le costaba trabajo sostener su muslo debido al sudor que amenazaba con resbalar fuera de su fuerte tacto. Tier sabía lo que venia y lo que implicaba, que este momento llegaba a su fin, por lo que repentinamente y contra los deseos de su propio cuerpo detuvo a su prometido desde sus hombros.
Naruto dolía por la detención de movimiento, su excitación exigía movimiento para prevenir el dolor de la hinchazón. Tomando el asunto sobre ella, Tier cambio bruscamente de posiciones con su amante, dejándolo en esta ocasión acostado sobre la cama y a ella sobre él, montándolo. Ella era quien quería terminar lo que él inicio, demostrar que no solo era amada en una dirección. Era un camino de dos vías, para dar y recibir. Tier había recibido bastante de su prometido por lo que era su turno de darle algo que Naruto merecía.
Su prometida bajo sus manos de sus hombros hasta su tórax para tomar impulso y así comenzar a retomar el ritmo. Era diferente, más lento en el tiempo de cada oscilación, pero al mismo tiempo más brusco. Podía sentir la cama moverse por cada subida y bajada de ella contra él. El rubio de Konoha estaba aturdido con la nueva perspectiva de su futura esposa. Viéndola moverse sobre el a un ritmo adecuado, lento y sensual. Como en cada uno de sus movimientos provocaba la libertad completa de su par perfecto de firmes pechos, arriba y a bajo. Sin darse cuenta, el dolor que amenazaba por su hinchazón se había marchado, regresándole el placer que había perdido.
No queriendo sonar desagradecido quiso regresar el favor levantando sus brazos para sostener los perfectos pechos de su prometida, apretando con delicadeza durante su movimiento. Estaban sudorosos, así como toda su piel morena. Podía ver los movimientos de los músculos en su delgado cuerpo dando especial realce los músculos de su delgada cintura oscura, viendo como se movían elásticamente seis músculos resaltando en su vientre; usualmente no se veían pero por el esfuerzo del movimiento continuo por primera vez hacían acto de presencia visible y a Naruto le encanto lo que vio.
"¡Mmm!" grito la joven al sentir las manos de Naruto sobre sus pechos, sosteniéndola y estimulándola; ya que él mismo estaba siendo estimulado solo con la visión.
El calor había devorado sus cuerpos creando una adicción perpetua con él otro en busca de más. Naruto no soportaba la idea de mantenerse al margen en el trabajo de dar placer, por lo que tomo asiento con Tier aun sobre él, ayudando con las embestidas. Este simple gesto causo el cambio de la posición de sus manos a su espalda para sostenerla y atraerla con fuerza hacia él. Tier extraño solo por milésimas de segundo el tacto de su manos, solo para ser remplazadas por las propias atenciones de la boca del rubio. Sus labios y lengua contra sus pechos y pezones, la reunión de nervios en esos lugares le daban la categoría como lugar sensible, en especial para una actividad como esta.
Por esos instantes estuvo feliz que su prometido tuviera estatura más baja, por el momento. Otro quejido placentero soltó su boca para enterrarla en el cabello sudado de su amante. Pese al sudor olía bien, de una forma salvajemente bien. Ella solo quiso sepultarse ahí, gozando del compartir juntos de este momento. Solo pudo soltar otro gemido cuando comenzó a mover sus caderas para fortalecer sus propios movimientos.
Estaban cerca al final, ambos lo sabían. Por ello Naruto separo levemente a su prometida para mirarla hacia arriba, directamente a sus ojos mientras ambos llegaban al final. Ella tuvo el impulso de cerrarlos debido al placer que llegaba al tope, pero algo le decía que quería ver lo que seguía y entendió porque su prometido lo hizo. Él quería verla llegar al límite y pronto ella también quiso hacerlo, ver su expresión. De pronto sus frentes estaban contra la otra para tener una mirada cercana del otro.
Naruto llevo sus manos de su espalda hacia sus nalgas para poder controlar con mayor precisión los movimientos y con una última embestida prolongada todo llego al final, entonces Tier lo sintió.
El brote cálido, casi hirviente, en el interior profundo de su vientre mezclándose junto a su propia liberación interna. Sus podía sentir su paredes internas convulsionando como un masaje estimulador para el miembro de Naruto en un interno de sacar toda la liberación hacia ella. La sensación novedosa la abrumo por completo, sintiendo inmediatamente que sus parpados se hacían pesados y podía ver que Naruto pasaba por lo mismo. No era el desgaste físico, lejos de ello; era el desgaste mental y hormonal ante el descubrimiento de estos nuevos terrenos.
Pronto su cuerpo se hizo pesado permitiendo volver a centrarse en la sensación del firme cuerpo de su prometido sobre el cual ella se encontraba. Acto seguido, Naruto se dejo recostar lentamente sobre la cama, manteniendo a su prometida para recostarla igualmente sobre él. Por supuesto, en el trayecto Tier, contra su completo disgusto, dejo salir a Naruto de su interior para permitirse el gusto de recostarse sobre él o específicamente sobre su tórax. Podían sentir la agitada respiración del otro mientras ambos recuperaban sus sentidos del tan sobrecargados clímax que habían orquestado. Sin siquiera saberlo notaron que ya no tenían energía para nada más.
Las respiraciones se normalizaron hasta que, ya fuera de la emoción del acto recién consumado, pudieron centrarse en el otro por completo. Ninguno hizo un movimiento para mantener sus posiciones, salvo que Tier lentamente movió su mano derecha para encontrar izquierda respectiva de Naruto y entrelazarla con la propia. Naruto acepto gustoso este simple acto sonriendo para luego dormirse.
Era una lastima, jamás pudo ver la sonrisa igualada que llevaba Tier antes de seguir a su amante a los sueños.
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El amanecer de un nuevo día llama a despertar, y para sus lamentaciones Naruto fue el primero en responder a tal llamado. Usualmente no se quejaría, después de todo un nuevo día representaba la promesa de un nuevo entrenamiento, nuevas oportunidades y nuevas vivencias. Pero ahora la única vivencia que quería era seguir durmiendo junto a su amada. Si, él estaba todo sudado; y si, el cuarto apestaba a sexo, cosa que él recién comenzaba a conocer. Pero en una lista de pros y contras, ganaban los pros: la vista de su novia dormir desnuda sobre él llenaba la lista de razones pros por completo sin dar abasto para algún contra lo suficientemente potente.
Curiosamente ella repentinamente se comenzó a mover. No pasaron hasta segundos cuando ella le beso castamente y aun en el beso ella tenia sus ojos abiertos forzando el choque entre turquesa y zafiro. Podía sentir sus brazos apoyándose contra su cuerpo, y el peso completo de este, pero no le molestaba aun cuando ella era más alta que él lo que implicaba mayor peso aun con la diminuta cintura que poseía. Pronto quiso tomar el control para jalarla, voltearla y enterrarla entre almohadas. Cuando se separaron pudo notar nuevamente esa bella sonrisa que combinaba a la perfección con su rostro, mirándolo con gran cariño.
Ni siquiera esa infrecuente sonrisa fue suficiente para prepararlo para lo que vendría después.
"También… …te amo." El joven rubio dejo de respirar al escuchar tales palabras. Sus ojos no pestañaban ante la incredulidad, solo podía ver atentamente buscando alguna señal de mentira o falsedad. Pero ella no flaqueo o titubeo, tan solo siguió mirándolo como lo hizo durante todo este momento, manteniendo su la enmarcada sonrisa en su mente. "Tu… lo dijiste ayer, a Erza-san."
Con su mente casi en blanco debido a la sobrecarga repaso ese momento en su mente:
"¡Amo a Harribel Tier! ¡Es con ella con quien resurgiré mi clan!"
Y él lo había dicho sin pensarlo o planearlo, sin siquiera haberlo imaginado antes, todo durante un momento de inconciencia, natural y únicamente como si fuera una verdad absoluta. Entonces, notó, lo era. Naruto Uzumaki amaba a Tier Harribel. Era la razón por la que no apodaba Sakura más, la razón por la que no podía pensar en alguien más. Aquí, en un lugar tan lejos del mundo la había encontrado y le había dicho aquellas palabras que ni siquiera a sus difuntos padres había oído decir. Si, Jiraiya le aclaro que ellos le amaron mucho, pero una cosa es escucharlos decir a ellos y otra era escucharlo decir de un tercero.
"¿Naruto?" pregunto Tier dudosa. Naruto estaba confuso por la mirada que le daba incluso paso una de sus manos por su mejilla. Fue solo en ese momento que sintió la humedad al entrar en contacto con la mano de Tier que las limpiaba.
"Na-nada… solo, me entro algo en el ojo." Menciono el joven tratando de disuadir a su prometida, antes de besarla suave y castamente en los labios. "Gracias, Tier-chan." Entonces ella le beso de vuelta, lo que él respondió. Ambos se quedaron unos minutos en la cama matando el tiempo mientras demostraba su cariño entre estos dulces besos de adolecente en base a una promesa mucho mayor.
"Deberías ir a hablar con Erza-san sobre lo de ayer, creo que ya lograste aclarar tu mente lo suficiente." Tier se acercó levemente olfateando repentinamente varias zonas de su cuerpo. "Solo que primero debes darte un baño."
"¿Y tu eres para hablar?" Refuto el rubio de Konoha segundos antes de que el la llevara entre sus brazos estilo matrimonial hacia el baño. "Porque creo que otra señorita esta igualmente sucia." Fue la primera vez que Naruto escucho una risa fuerte de parte de su prometida. Por supuesto que dicho sonido angelical fue inmediatamente silenciado por los labios de su prometido y por la puerta del baño cerrándose tras ellos. Un nuevo nivel de intimidad fue descubierta por ambos en este día.
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Naruto golpeo la puerta.
"Erza." Pidió el mismo personaje golpeando la puerta de la habitación de huéspedes, antigua habitación propia y ahora de Erza Scarlet. Pero no hubo respuesta. "¿Erza? El desayuno esta listo." Insistió golpeando la puerta de nuevo para esperar unos segundos, pero nuevamente no hubo respuesta. "¡Erza!" Grito Naruto para entrar de improviso en el interior solo para encontrarse con una habitación vacía. "¡Erza!" Grito saliendo de la casa corriendo, ni siquiera le advirtió a Tier.
Esto era preocupante, en su estado no estaba bien estar sola, temía que ella cometiera algún acto demasiado imprudente e irreparable. Iba a usar su Modo Sennin para localizarla rápidamente, pero ni siquiera alcanzo a hacerlo. Ya que su mirada fue a dar a la copa de un alto árbol, de estatura normal para la zona, donde se encontraba la presunta fugitiva mirando el amanecer. El rubio solo soltó un suspiro de alivio al ver a la pelirroja sentada sobre una de las ramas superiores.
De un brinco llego a su lado. "Erza, el desayuno esta servido." Informo Naruto estando de pie a su lado, pero ella siguió observando el horizonte. Rascándose levemente la cabeza ignorante a la idea de como comportarse en una situación de esta clase, tomo asiento junto a ella. Sinceramente no esperaba que ella hablara.
"Na-Naruto…" El rubio se sorprendió al ver la expresión en la cara de Erza, era casi aterradora e intimidadora.
"¿Aun esta enojada por lo de ayer?" se cuestiono aterrado. Pero que Naruto no sabia es que no era su propósito intimidarle, verdad temblaba de nervios.
Su cabeza temblando mientras que su mirada intimidadora revelaba unos característicos ojos de gato. "…yo lo siento." Confeso finalmente.
Naruto tardo unos segundos en reponerse del terror y luego de la sorpresa. Mientras que sus expresiones no eran las más habituales en una persona que se disculpa tal parece que eran de vergüenza, por lo menos su tono de voz tímida, a pesar de su voz grave, la delataban, una vez que lograba pasar por alto el miedo y la sorpresa.
"No… esta bien." Replico Naruto finalmente unos segundos más tarde. "Yo tampoco me comporte mejor. Tiendo a que mi boca se mueva más rápido que mi cerebro." Devolvió la disculpa el rubio a la pelirroja, entonces ambos se quedaron en silencio por unos momentos. "No puedo imaginar lo que pasas por estos momentos. Puedo entender la parte de sentirse solo y desamparado, esos son mis primeros recuerdos." Erza soltó un escalofrió involuntario al escucharle decir esto. "Pero tu puedes recordar los tiempos vividos junto a tu familia y amigos, ¿Verdad? Eso es algo que yo tan solo descubrí a la edad de doce años."
Erza estaba enterada de la edad del rubio: catorce años. "¿Hace dos años?"
"Una de las maldiciones de ser Jinchuriki es la soledad. No ayudo a que hace solo un año me entere de la identidad de mis padres." Eso solo enseñaba a Erza el perjuicio del pasado del rubio, así como su soledad. Pero lo que la determino fueron sus palabras siguientes. "Tus seres queridos, a pesar de no estar presentes vivirán en tus recuerdos y en tu corazón. No te digo centrarte en los recuerdos del ayer, te digo forjar nuevos recuerdos en el presente y futuro'ttebayo." Agrego al final casi al estilo cómico. "No estas sola: yo y Tier-chan estaremos contigo si tu deseas, estoy seguro de que Konoha te aceptara después de todo eres familiar de los Uzumaki. Ellos aun llevan la espiral roja del clan Uzumaki en sus chaquetas como señal del fuerte lazo que tenían con este pueblo."
Erza se mantuvo en silencio unos momentos. "Entonces, ¿Me permitirían ir a Konoha con ustedes?"
"Por supuesto'ttebayo." Afirmo con una sonrisa de zorro.
Erza se detuvo unos instantes para observar esta sonrisa. Había algo más en ella, que se volvía familiar hasta que recordó la misma sonrisa en una niña pelirroja de cinco años antes de marcharse a Konoha. Era toda la aclaración que necesitaba.
"Kushina-san." Pensó con nostalgia.
"Entonces, ¿Todo arreglado?" Cuestiono esperanzado Naruto.
"Todo arreglado." Secundó Erza antes de darle una palmada amistosa en la espalda para representar el inicio de la nueva confianza que ella generaba hacia él. El problema es que Erza no sabia medir muy bien su fuerza, siendo la causa de que el rubio perdiera el balance al estar sentado sobre la rama del árbol y caer a tierra desde gran altura. Erza de un brinco cayo junto al derribado rubio completamente relajada, como si un peso hubiera sido quitado de su hombros. "Por cierto, Naruto."
El nombrado tuvo que desenterrar su cabeza de la tierra para mirar a la pelirroja. "¡Si!" Afirmo ante el llamado.
"Mencionaste que aprendiste sobre tu clan hace solo unos años." Recordó Erza las palabras pasadas del rubio, siendo de la discusión del día anterior. Naruto asintió levantándose y sacándose la tierra de su ropa, cara y cabello. "¿Cuál es tu nivel de Fuuinjutsu?"
"Por el momento Ero-sennin me enseño a reconocer sellos y como utilizarlos, pero no se realizarlos." La misma respuesta sonó a blasfemia pura en el dialecto de Erza.
"Eso es ridículo. Comenzaremos desde hoy a iniciarte en las artes del Fuuinjutsu. Como una antigua miembro de Uzushiogakure…" Hubo cierto dolor fantasma en los ojos de Erza al decir eso. Seguramente no seria fácil superar el dolor. "…no puedo dejar que un Uzumaki sea un malversado en ese conocimiento. Todos los estudiantes de academia de Uzushiogakure comenzaban los fundamentos de sellos desde el principio. La idea era mantener a todos a un mismo nivel."
"¿Qué? Pero pensé que solo los Uzumaki eran los expertos en sellos." Confeso Naruto.
"No, todo el pueblo tenia el mismo conocimiento." Ambos comenzaban a caminar de vuelta a casa en el desarrollo de toda esta conversación. "La diferencia es que los Uzumaki tienen una mentalidad distinta. Para usar Fuuinjutsu como un maestro hay que tener una mentalidad bien especifica. Ser un usuario destacado era tener imaginación, no tener mente estrecha y eso era lo que destacaba a los Uzumaki. Su imprevisibilidad y la capacidad de imaginar cualquier cosa era la causante de su Fuuinjutsu tan avanzado. Tu posees esas cualidades, lo note ayer durante tu batalla contra Tier-san." Sus palabras sorprendían al rubio recordando todas las veces que le habían nombrado el ninja imprevisible. "Tu capacidad de crear estrategias creativas destacaba, la misma creatividad de un Uzumaki. Ahora solo tienes que aplicarlo en Fuuinjutsu."
Antes de que pudiera responder Erza puso una mano en su hombro contrario atrayéndolo hacia ella. Temía que su pudiera ver sus huesos hubiera visto que la palmada de Erza le hubiera destrozado los huesos del hombro y no lo hacia más fácil al atraerlo hacia ella cocara contra su solida armadura. Seguido a esto el estomago de Erza rugió, pero ella guardo silencio.
"Tier-chan esta haciendo el desayuno." Intento Naruto de disuadirla de su discreta vergüenza. "Creo que anoche no cenaste. Ven, Tier-chan te dará algo extra, sabe hacer unos panqueques deliciosos." Afirmo el rubio mientras jalaba a Erza al interior de la casa. Esto no pudo evitar que sonriera. Si, había perdido todo su pueblo, amigos y familia, ya más de una semana llevaba pensando en ello. Pero entonces conoció a estas personas: Naruto Uzumaki, el último conocido de su clan y Tier Harribel, verdaderamente la ultima de su clan; que le abrieron sus puertas y les dejo entrar en sus vidas a pesar de ser una total desconocida.
"Tal vez Naruto tenga razón. Aun tengo los recuerdos de aquellos a los que perdí y estoy segura de que ellos querrían esto para mí. Natsu, Lucy, todos ustedes de Uzushiogakure: seguiré adelante y encontrare de nuevo lo que me fue perdido. Nuevos recuerdos me esperan." Con esta cadena de pensamientos, Erza mantuvo su sonrisa al entrar en el hogar que le fue abierto de ahora en adelante.
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"¡Ah! ¡Cuando pensé que por fin había dejado la academia ninja'ttebayo!" Se quejaba Naruto sentado en un escritorio del hogar Harribel. A su horror puro Erza acababa de abrir un pergamino frente a él y aplicando chakra en ello revelo cuatro pilas de libros. Tier observaba todo este acontecimiento en silencio y de pie, apoyada contra la pared vecina al escritorio.
"Son los libros de fundamentos de Fuuinjutsu que use en la academia." Explico Erza mientras el rubio de Konoha lloraba a cantaros. "Para cualquier otra aldea estos serian libros avanzados que solo un maestro debería manejar. En nuestro pueblo son solo materia que un niño de ocho a doce años debe aprender para graduarse." Los libros iban ordenados por los cuatro años en la academia, uno en cada nivel de dificultad. Erza tomó el primero de la primera pila de libros y lo presento justo al frente del joven. "Comenzaremos con este."
"¡Espera!" Se quejo Naruto. "¿No puedo usar Kage Bunshin?"
"¿Kage Bunshin?" Repitió dudosa Erza al no entender a lo que se refería.
"Es una técnica avanzada que permite la creación de clones solidos. Estos pueden absorber información y en este caso estudiar para acelerar el procesos de aprendizaje." Detallo esta ve Tier interviniendo en la conversación. "Eso debería acortar el tiempo en el que Naruto demore en aprender lo que necesita."
"Vaya, eso es asombroso." Afirmo Erza con honestidad. "Entonces eso acortaría el tiempo, deja a uno de estos Kage Bunshin estudiando ese libro. Hay otra cosa que debes hacer también." Sorpresivamente saco otro pergamino en blanco y tinta. "Escribe tu nombre aquí." Naruto levanto una de sus cejas inseguro de la intención de Erza y realizo el pedido. Ella frunció el seño al verlo. "Como lo esperaba, tu letra es terrible. No podrás realizar sellos con ese nivel, deberé enseñarte caligrafía."
"¡Que!" grito horrorizado el rubio, como si este día no pudiera ponerse peor. "No puedo realizar esto con Kage Bunshin ya que no se crea memoria física solo mental." Y era por simple estúpida escritura, ni que fuera un taijutsu letal. "Además, ¿Por qué tengo que dejar un solo clon para estudiar los libros? Los demás podrían seguir avanzando en otros." La mirada de furia de Erza fue casi toda la respuesta que el necesito, aprendido que ella no debía ser corregida o desafiada de cualquier manera. De pronto Naruto se sentía pequeño, muy pequeño ante los ojos de Erza.
De todas formas respondió. "El primer libro es el inicio, si no terminas de aprender ese no podrás seguir con los otros. Una vez que termines ese podrás usar mas Kage Bunshin a medida que avanzas." Rectifico calmando las dudas y no olvidar el miedo que sentía el rubio.
Tier continuaba la observación bastante interesada. Al parecer Erza Scarlet sabia manejar a la perfección a su querido prometido, manteniéndolo a raya constantemente así como mantenerlo concentrado en el trabajo. Algo que ciertamente no era fácil de lograr. Mientras que le molestaba la idea inicialmente sabia que era lo correcto, por supuesto ella iba a ayudar a empujar a ambos en la dirección correcta, pero no iba a intervenir directamente. Si algo iba a surgir entre Erza y Naruto, seria naturalmente.
Erza dejo de dar indicaciones a Naruto cuando ambos notaron que Tier comenzó a caminar. Ella noto la llamada de atención. "No se preocupen…" Tier puso su espada con funda en la parte alta de su espalda, como habitualmente estaba. "…saldré a entrenar un poco. Regresare algo tarde."
"¿No quieres aprender Fuuinjutsu? Después de todo eres la prometida de Naruto; como una futura miembro del Clan Uzumaki deberías estar al tanto de ello." Sugirió Erza cortésmente, mucho a la sorpresa de Tier. En verdad que la restante del clan Scarlet era una persona atenta.
Pasaron unos segundos antes de responder. "No…" Tier sonrió levemente mirando a Naruto. "…le dejare esa tarea a mis hijos." Viendo el sonrojo en el rostro de su novio y amante, se volteo para salir de la casa como si se tratara de una misión completada.
Erza observó como Tier cerraba la puerta para mirar de reojo al estupefacto Naruto. Era cómica su expresión, totalmente exaltada y a la vez avergonzada. No tenia indicios de iniciar algún movimiento pronto, por lo que decidió dejarlo en sus propias manos dándole un suave golpe en su cabeza. El gesto fue leve y en apariencia suave, pero nuevamente se demostraba la falta de control de su fuerza, causando una enorme contusión sobre su cabeza.
"¡Vamos, Don Juan!" Grito Erza para llamarle la atención. "Que solo acabamos de comenzar."
"¡Golpea más duro que Sakura y Tsunade-oba-chan!" Se quejo sobándose la enorme contusión desarrollada en su cabeza. "Y lo peor es que no pareció hasta intentar golpearme. Debo tener cuidado de aquí en delante de no enojarla o me terminara matando." Fueron sus pensamientos defensivos. Esperaba que Tier regresara pronto para protegerlo del dolor inminente al que le había dejado. Exasperado soltó un suspiro ante la ayuda que no llegaría. Inmediatamente le llego otro golpe. "¿Por qué hiciste eso?"
"Nada de suspiros, debes mantenerte motivado." Fue la respuesta inmediata reprochando el desafío del rubio. Y eso que eran solo los primeros minutos de su nuevo aprendizaje. Ni siquiera Jiraiya había sido tan estricto.
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Una semana más tarde se encontraban siete rubios idénticos cabeceando desesperadamente ante siete libros respectivos a cada uno, mientras que había otra versión del mismo rubio en una zona más apartada del resto trabajando su escritura con tinta. Erza revisaba su progreso con ojo de águila sentada en la mesa del salón comedor.
"¿Cómo va avanzando?" Pregunto Tier llegando junto a ella, ofreciéndole cortésmente una taza de té en sus manos, lo que la pelirroja acepto gustosa.
"Gracias." Comento dándole un pequeño gusto al té. "Va bastante bien. Supongo que la naturalidad con los sellos Uzumaki esta en su sangre y debido a eso su progreso con aquellos clones va mucho mas rápido de lo que cualquier Uzumaki hubiera soñado. A este ritmo dominara el arte de los sellos en un par de años." Confeso con orgullo sorprendiendo bastante a Tier. "Por el momento hay que reparar su caligrafía…" Erza observo al Naruto original que estaba trabajando en ello, o más bien quejándose. "También tenemos que tener cuidado con respecto a esas copias. No debe adquirir mucha información de golpe…"
"…podría morir por estrés mental." Completó Tier ganando una afirmación de Erza.
"Aunque por el momento no hay de que preocuparse. Hasta ahora hay solo una cantidad pequeña de temas de Fuuinjutsu que puede centrarse y con forme a su progreso podremos calcular su limite." Respondió la pelirroja dando otro gusto a su té. "Este té en verdad esta delicioso."
"Gracias, el té es de aquí mismo." Confeso, trayendo otra taza para sentarse junto a Erza y observar cómodamente a su prometido realizar sus estudios.
"Oigan, ¿No hay nada para mi?" Cuestionaron los ocho rubios a la vez.
"No hasta que termines tu asignación de hoy." Fue la tranquila respuesta de Erza, solo para beber otro gusto de té, causando una verdadera irritación en el rubio. "¿Por qué me están viendo así?" Cuestiono Erza a todos los rubios acompañada de una mirada, como solo Erza podía mirar. Los ocho tragaron en conjunto completamente escarmentados para seguir con su trabajo. Tier tuvo el impulso de sonreír, en verdad que esta joven tenía a Naruto atado alrededor de su dedo.
Pronto Erza tuvo una ocurrencia. "Sabes, esta clase de té quedaría bien junto a una receta que Lucy solía realizar." Repentinamente la pelirroja se puso de pie para ir a la cocina no sin antes observar directamente a Naruto. "Confiare en que sigas con tus deberes." Las ocho versiones del rubio afirmaron nerviosamente, ganando una sonrisa aprobadora de Erza. "Bien. Tier-san, te confió la observación de Naruto por el momento." A lo que la rubia morena asintió complacientemente.
En cuanto Erza cruzo el umbral de la puerta de la cocina, Naruto se relajo, él junto a los siete de él. "¿Por qué te relajas?" cuestionó Tier. Un hielo frio paso por la columna de las versiones de Naruto espantado al escucho el mismo tono de Erza en su prometida. Todavía tambaleando giraron su cabeza hacia ella. "¿No tienes deberes que hacer?" No hizo falta más para que todos ellos reiniciaran sus labores, temerosos del castigo que pudiera darles Tier o más bien era el recuerdo sicológico de Erza en su voz los que les hizo temer tanto.
Tier solo sonrió satisfechamente. "¿Quién lo diría? Funcionó." Notando el temor en el rubio repensó sus últimas ideas. Pronto su mente divago a la estadía de Erza Scarlet durante esta última semana, resaltando dramáticamente a la primera semana que paso con ellos. En Erza fácilmente vio una futura amiga así como una confidente. Su actitud exudaba lealtad y fuerza, una vez que fue restaurada, era centrada y seria cuando tenia que serlo, al mismo tiempo era amistosa y alegre. "Todo lo que podía buscar en una futura miembro del clan."
Seguramente el siguiente mes seria mucho más interesante.
Notas del Autor:
Se que tarde bastante en actualizar algo y es bastante corto, pero basicamente entre en la universidad y no tengo disponible todo el tiempo que desearia. Como todo el mundo tengo mis responsabilidades y mi propia vida. Para el siguiente ya falta poco, no se preocupen. En el siguiente capitulo veremos lo tan esperado por todos. Ahora, Erza, mientras esta dolida por la perdida de su pueblo es mucho mas abierta emocionalmente que Tier, por lo que su ritmo con la relacion con Naruto sera más acelerado que lo que él tardo con Tier [Recuerden que ellos tardaron cinco meses o más]
Una vez dado el puntapie de inicio con Erza comienza la tan esperada salida de aquella isla. En verdad no esperaron que Naruto se quedara ahi por los tres años siguientes y por supuesto el viaje implica nuevas chicas.
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