-Tres años es mucho tiempo-
Capitulo 8: Legado oculto

Erza observo la gigantesca onda de energía pura amarilla venir en su dirección. El grito de Naruto fue opacado por la explosión atronadora que sacudió el bosque, escarmentando a todos los animales pequeños o grandes de las áreas circundantes. Una masa de polvo fue levantado evitando ver el resultado a los ojos expectantes de los dos rubios, tanto oponente como observador. Las reacciones fueron variadas ante el resultado. La rubia de Kirigakure observo impresionada mientras que el rubio de Konohagakure se veía aliviado.

En pie y sólidamente estática estaba Erza Scarlet con un gigantesco escudo frente a ella, el cual se formaba al combinar las dos armaduras salientes en sus brazos.

"Im… …posible, nadie ha recibido directamente mi Cero y ha sobrevivido." Fueron las palabras de Tier al ver que todo el ambiente alrededor de la pelirroja estaba demolido, salvo por ella y lo que se encontraba atrás de ella. Erza Scarlet había demostrado ser la primera en recibir directamente su ataque más poderoso y seguir en pie, completamente ilesa.

"Para Kongo no Yoroi no existe defensa más fuerte." Proclamo Erza con una sonrisa confiada. [[N/a: Armadura de Adamantino]]

Pero la verdad completa es que ninguna de ellas estaba en condiciones de continuar. La defensa absoluta de Erza la había agotado completamente, al igual que Tier y su ataque absoluto. Respiraban agitadamente, con fuerza sosteniéndose para mantenerse en pie y consientes. Naruto estaba tentado a intervenir, como lo había estado desde el inicio, pero nuevamente le decía el ambiente que no era el momento de hacerlo. Algo importante sucedía entre ellas y él no estaba enterado de que era.

"Bien…" Suspiro Tier. "…creo que es suficiente."

"¿A que te refieres?" Cuestionó Erza.

"A que no tiene sentido continuar. El punto de toda esta batalla ya esta aclarado y no tiene sentido negarlo por más tiempo." Explicaba la rubia mientras sus inhaladas y exhaladas por aire se hacían más aceleradas. "Cuando acepte ser la prometida de Naruto tuve que aceptar las normas de Konoha y de clan. Al regresar, de no tener prometidas, el consejo de su pueblo le forzara a contraer matrimonio a los dieciocho años de edad con una cantidad elegida de mujeres que ellos consideren adecuada." A pesar de ser informativa, Erza ya estaba al tanto de su situación, pero Tier parecía hacerlo con el fin de establecer algo aun cuando ambas parecían a punto de caer inconscientes. "Para evitar esto Naruto puede encontrar prometidas antes de cumplir la edad establecida. Yo planeo ayudarle, mi primera forma de hacerlo es evaluar a quien yo y Naruto creamos que valga la pena."

"E-e-espera…" Pronto Naruto se dio cuenta de que trataba de hacer Tier e intento hacerla callar, pero esta le volvió a fulminar con la mirada, causando que el rubio se volviera a silenciar.

"Scarlet Erza…" Parecía que ambas se estaban por desplomar. "…has demostrado tu fuerza, determinación y virtud. Puedes comenzar una relación con Naruto." Con esas últimas palabras Tier cayó inconsciente ante el agotamiento de chakra.

Por el momento la sorpresa fue lo que le impidió caer en la misma condición a Erza. Pronto su cara se sonrojo completamente al punto de sacar un pequeño cumulo de vapor ante el cambio drástico de temperatura, entonces miro al rubio en búsqueda de respuestas. Lamentablemente Naruto estaba en las mismas condiciones que la pelirroja. Apenas logro mirarle por unos segundos cuando esta fue presa del cansancio siguiendo el mismo destino de Tier.

Naruto, manteniendo su sonrojo por unos segundos más, se dispuso a limpiar el desastre. "¿Por qué siempre termino en estas situaciones'ttebayo?"

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Finalmente Erza sintió que recuperaba el conocimiento en una posición diferente a la que había caído. Estaba recostada sobre un lugar bastante suave y cálido, probablemente una cama diferente a la que poseía el cuarto de huéspedes; esta era mucho superior en todo sentido. Lamentablemente estos pensamientos de descanso tendrían que esperar al escuchar una charla en proceso.

"Solo tienen agotamiento de Chakra, Naruto-chan." Aseguraba una voz desconocida, era de origen femenino pero con bastante edad. "Tienes que dejar de preocuparte."

"Si, lo siento anciana sapo." Escucho la pelirroja que Naruto se disculpaba. "Es solo, realmente me preocupo por ellas…"

La llamada anciana sapo se rio en voz baja. "Eso puedo verlo claramente, Naruto-chan." Su tono cambio dramáticamente a un seño oscuro y casi maligno. "Espero que no estés siguiendo los pasos de Jiraiya-chan." No se escuchó respuesta de parte de Naruto, por lo que se entendía que lo que no pudo ser negado con la voz, fue negado con el movimiento de su cabeza. "Bien, puedo decir que te has encontrado con dos jovencitas maravillosas solo con verlas, siento sus respectivas grandes cantidades de chakra. Pero…" Hubo un extraño silencio que Erza no pudo catalogar. "…en verdad que ella se parece a tu madre."

"¿Erza-chan?" La pregunta llamo la atención de la pelirroja falsamente dormida, pero antes que todo lo que en verdad le intrigo fue el agregado especial a su nombre.

"Si, Erza-chan." Se escucho cierto realce en la última palabra. "Por su cabello solo puedo apostar a que tenga una actitud tan flamante como ella, y que tal vez sea una Uzumaki."

"En realidad ella es una Scarlet." Por la falta de respuesta inmediata por la información dada por Naruto, parecía que le había sorprendido.

"Supongo que eso explica lo del cabello y tu natural atracción hacia ella." Erza tuvo que usar todo su autocontrol para no sonrojarse por lo dicho por la criatura; aunque extrañamente le intrigaba el estado del rostro de Naruto. "Normalmente no me gusta seguir las perversidades de Jiraiya-chan, pero el consejo de Konoha no te dejara en paz en la búsqueda de una esposa. Quieren controlar al Jinchuriki, y sí, también quieren ganar el poder de tu clan." Nuevamente se formo un incomodo silencio en la habitación que volvió a interrumpir la misma anterior. "Me habías dicho que esta jovencita rubia era tu prometida, y puedo ver que te preocupas por Erza-chan."

"Lo se, no eres la primera en decirlo. Ese fue el motivo por el que Tier-chan lucho contra Erza-chan." La pelirroja escuchaba atenta, casi no quería respirar. "Yo solo… odio que esto sea tan complicado. ¿Por qué no puedo conseguir una sola esposa? No es justo a ellas, no es justo a Tier-chan y no es justo a Erza-chan. No es justo que pueda sentir lo mismo por otra persona, siento que la engaño."

"Por lo que entiendo, significa que admites sentir algo más que simple amistad por esa pelirroja, ¿Verdad?" En aquel instante Erza pudo sentir su propio corazón latir esperando la respuesta del rubio. Pero durante esta espera surgió un tema mucho más importante: ¿Por qué para ella era tan importante esta respuesta?

"Si, en verdad me gusta Erza-chan. Puedo ver en ella muchas cosas de Tier-chan: es bella, fuerte, inteligente y determinada; pero lo más importante es que me escucha. Sé que puedo hablar tonterías, no soy muy listo, pero ella pone atención y si estoy mal me corrige." Pudo escucharle reír vergonzosamente al rubio. "Aunque puede ser algo violenta y temperamental, eso la hace mucho más expresiva que Tier-chan. ¡Me gusta esa parte de ella'ttebayo! Si algo no le gusta, lo expresa, ya sea por medio de un consejo o una mirada que podría congelar el infierno mismo." Repentinamente hubo una pausa, Erza deseaba abrir los ojos para ver porque ese silencio. "Pero también puedo ver que esta herida, muy herida, quizás hasta más que yo. No puedo imaginar el dolor que debe sentir en estos momentos, y también… …pienso en que nunca seré capaz de entender a Sasuke."

"¿Sasuke? ¿El Uchiha que deserto a Konoha por Orochimaru?" Erza en estos momentos tenia una mezcla de sentimientos, su corazón latía rápido. Pero el cambio en la conversación drástico en verdad la aturdió.

"Si, el perdió todo su clan al igual que ella perdió a todo su pueblo. Una parte de mi teme que ella haga algo al respecto, tal y como lo hizo Sasuke, pero también sé que Erza-chan no es Sasuke. Ella jamás me apuñalaría en el pecho." La propia pelirroja estaba horrorizada e intrigada. ¿Cómo se atrevía a decir tal cosa sobre ella? Incluso estaba tentada a ponerse de pie y expresar la parte que al rubio le gustaba tanto de ella. Por otro lado estaba en lo que este Sasuke significaba para el rubio. Ella recordaba historias que él le conto sobre su academia ninja y este Sasuke fue nombrado varias veces, incluso durante ese vergonzoso incidente que ella forzó a relatar.

"Sasuke fue mi compañero de equipo, mi mejor amigo y la primera persona en reconocerme, si me acerco más a Erza-chan y luego…" Un silencio se formo en la sala.

"¿Y luego que?" Erza abro los ojos para notar a un sapo purpura y a Naruto sentado en una silla junto a la puerta, que quedaba frente a la puerta. Se vio sorprendida de estar en la habitación principal de la casa, compartiendo la cama junto a Tier.

"Bien, Naruto-chan. Ahora vez que solo tenían que descansar." El sapo dio un brinco desde la cama hasta el regazo del rubio. "No olvides alimentarlas bien y que sigan en cama por lo menos un día más, que no realicen jutsu hasta tres días. Por supuesto, también trata de convocarnos más seguido. Hace meses que no lo hacías." Con esas palabras el llamado sapo purpura desapareció en un cumulo de humo dejando a los dos jóvenes consientes, ya que aun había una rubia durmiendo ahí.

"E-Erza-chan… ¿Desde cuando…"

"¿Y luego que?" Naruto fue cortado por la repetición bastante más ruda de la misma pregunta anterior. Si algo sabia Naruto es que a Erza no le gustaba que le hicieran esperar y menos que cambiaran el tema. "Estoy esperando, Naruto."

"Bien, si me acerco más a ti y luego te vas, no se si pueda aguantar. Ya cargo en mi espalda con la derrota ante Sasuke hace ya más de un año, ese día no solo perdí a mi mejor amigo, también le falle a todo mi equipo de recuperación, y por supuesto, a mi compañera de equipo." Naruto miraba el suelo, entonces Erza recordó lo que él le había dicho. La chica que le había gustado antes y que jamás había correspondido sus sentimientos. Gracias a Tier tuvo la oportunidad de avanzar, pero el dolor de la falla ante ella con una promesa tan importante aun estaba ahí, así como la promesa esperando a ser cumplida.

"Naruto…" Pidió Erza, dando por hecho que debía mirarla, pero este apego su mirada al suelo. "…Naruto…" insistió nuevamente. "….mírame en este instante," Entonces los ojos se clavaron a los de ella. "Tu dijiste que sabias que yo no soy Sasuke y es verdad, no lo soy. ¿Crees que vengarme contra los que hicieron esto al Uzu va a traer a mis amigos de vuelta? Solo traerá más dolor y ya estoy cansada del dolor. También me habías dicho que debía concentrarme en el presente, hacer nuevos recuerdos y ser feliz porque mis amigos querrían eso para mi, ¿Fue verdad o fue mentira?"

"Fue… …verdad." El tono imperativo de Erza daba todo el regaño que él necesitaba oír para hacerle entender que ella no seguiría la senda oscura que Sasuke había elegido. "Lo lamento, Erza-chan."

"Correcto…" La mirada severa de la pelirroja se suavizo, revelando una sonrisa. "…procura no decir idioteces como esa de ahora en adelante." Erza pronto fue correspondida por una sonrisa aliviada de Naruto. Lamentablemente la tensión estaba lejos de ser resuelta porque con un tema terminado otro surgía, con mucha más importancia. Pronto Erza se encontró haciéndole honra a su apellido, no por el cabello pelirrojo sino por la cara igualmente roja. Esta juntaba sus dedos índice avergonzada. "¿De donde salió ese sapo?"

"Ah, Shima, es una de las convocaciones del contrato de sapos. No se mucho sobre ninjutsu medico, pero ella es excelente y me ayudo con ustedes." Explicaba un tanto apenado por la situación. En verdad estaba aterrado al no saber que hacer, recordando que Shima fue quien se encargaba de tratarlo mientras se hería por su entrenamiento en Myobokuzan la trajo inmediatamente.

"Y sobre lo que hablabas antes con ella…" La voz se mantenía en el mismo tono tímido, pero el rubio pronto capto a que se refería la pelirroja.

"¡Tu escuchaste!" grito en acusación. No hubo respuesta de parte de Erza, solo un sonrojo que fue igualado por el suyo. "Bueno… …yo…" ¿Existía alguna forma no torpe de continuar? Él ya tenía novia, más que eso, una prometida, pero según los estatutos de su clan debía tener más prometidas. Finalmente se decidió con la honestidad. "…no sé que decir." Agregó desganado.

Pareció que Erza estaba en las mismas circunstancias que Naruto. Similar a Naruto, la pelirroja no tenía experiencia previa en citas. Su actitud dura y fuerte ahuyentaron a la mayoría de los hombres en los que ella tuvo algún interés romántico. Sus amigos cercanos como Natsu y Grey no contaban, ellos eran como hermanos a ella. Naruto fue el primer hombre con el que tuvo algún contacto más íntimo y como resultado ahora estaba en una situación bastante desconocida.

"¿Por qué no salen en una cita?" Ninguno esperaba que dicha pregunta proviniera de la ultima persona restante en la habitación, que hasta el momento parecía dormida o por lo menos eso fingió, ya que Tier Harribel estuvo despierta en todo momento, escuchando ya sea su conversación con Shima o la reciente con Erza.

La cara de Erza ardió en rojo vivo e incluso vapor amenazaba con salir ante la situación. "Ci-ci-ci-cita." Era impresionante como alguien de la seguridad y fuerza podría parecer tan vulnerable en temas como los románticos, una zona completamente inexplorada.

"Ti-Tier-chan." Naruto estaba rojo, no al nivel de Erza, pero eran por razones adicionales. Probablemente Tier había escuchado toda su conversación, más aun era ella quien sugería que salieran con otra mujer. ¿Tan entendida estaba con este tema tan desconocido?

"Ya le di a Erza autorización. Es fuerte y su espíritu es el adecuado, su corazón también esta en el lugar indicado. Creo que seria provechosa para ti, Naruto." Explico la rubia morena sin parecer afectada por sus palabras. "Un clan no esta hecho por dos personas y creo que el resto ya lo hablamos la noche pasada." Tier observo a la pelirroja y luego al pelirrubio demostrando que ninguno tenia intención de hablar. Tomo un suspiro profundo, si ellos no hacían el movimiento, ella tendría que torcer el brazo y usar la actitud tomada de Erza, quien al parecer no respondía correctamente aun. "Mañana ustedes dos van a salir en una cita y se divertirán, ¿Entendido?"

La pelirroja abrió los ojos sorprendida de escuchar el tono de comando propio en otra persona, mientras que Naruto compartía su sorpresa también era agregado el horror absoluto. Una Erza ya era bastante para él, si Tier comenzaba a tomar comportamientos de ella no sabia que podría pasar. Finalmente Erza fue la primera en actual sacando una sonrisa comprensiva a la pelirrubia de Kirigakure, la que esta sorprendentemente correspondió.

"Bien…" Contesto brevemente.

La sonrisa de Erza que le otorgo al responder fue todo lo que Naruto necesito. Rara vez las emociones de miedo y expectación se combinaban, era casi como un gusto agridulce. No podía ponerle un sentimiento claro a este momento. No había que malentender, a Naruto le gustaba Erza mucho y eso era algo que no podía negar, pero era difícil. Ambas mujeres eran complicadas y fuertes, Naruto necesitaba bastante esfuerzo para entender a Tier y que ahora se agregara Erza a la ecuación, una mujer tan distinta como igual a Tier, no era algo que pudiera aclarar inmediatamente.

Por el momento solo el tiempo lo diría.

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Nueve días desde aquella primera cita pasaron y cuatro desde su segunda cita. Sorprendentemente ambas citas habían salido bien y con esto también lo hacia su relación. Por el momento no había nada significativo, Erza, a pesar de su exterior duro, podría ser una persona bastante tímida, por lo que sus citas se limitaron a charlas y a otras actividades cotidianas, básicamente para solo conocer al otro. De haber contacto, lo hubo, pero nada más allá de tomar sus manos o un beso en la mejilla. Mientras se habían besado con anterioridad, aquello no fue algo controlado, dándole al momento la oportunidad de conocerse mejor antes de llegar más lejos.

Lo que nos lleva al día actual: 10 de octubre. El cumpleaños numero quince de Uzumaki Naruto.

El motivo del festejo estaba profundamente dormido la mañana del mismo día. Si, tenía tiempo libre para pasar con sus novias manteniendo el duro entrenamiento y no era más fácil acostumbrarse al plural de la palabra novia. Lo que garantizaba que al final de cada día terminaba casi agotado; y casi porque las energías restantes eran estrictamente reservadas para ser gastadas por Tier, en ocasiones, cada una, dos, tres o cuatro noches, dependiendo del humor de ambos, otras noches simplemente buscarían dormir en los brazos de otro.

Lo que nos regresa a nuestro durmiente festejado. Naruto no tenía un cariño especial por este día ya que a diferencia de la infancia normal, no muchos festejaban su cumpleaños y los primeros años eran mejor no ser recordados. No, hoy, a pedido propio, se dedicaría a descansar en la cómoda cama en la que dormía y probablemente pasar el resto del día en ella. Si, para un depresivo día como este lo mejor era quedarse ahí: durmiendo entre las sabanas, acomodado contra su suave almohada, dejando su espalda descansar contra el suave colchón y los suaves labios que tocaban los suyos…

"¿Labios?"

El rubio abrió los ojos encontrándose cara a cara con su futura esposa y, aunque suene torpe decirlo, primera novia. Tier mantenía una cierta distancia apoyándose en los costados para dejar a solo sus labios tocar al rubio y de esa forma despertarle suavemente; pero el rubio en cuestión tenía otros planes: a pesar de la somnolencia del despertar, abrazó a la rubia y la volteo sobre el colchón para besarle más adecuadamente. Solo un gemido pudo escapar de su boca.

"Feliz cumpleaños." Murmuro la joven contra sus labios. Ese comentario mato un poco el humor del rubio recordándole el día en el que se encontraban. Pero con el eficiente trabajo de ella contra él rápidamente fue olvidado, sacando solo otro gemido de ambos.

Si, definitivamente él se iba a quedar en la cama con ella por el resto del día.

"Hay que levantarse, Erza-san esta haciendo el desayuno." Reclamo Tier contradiciendo los pensamientos del pelirrubio. Cuando él detuvo el apasionado momento inmediatamente noto que había algo raro, su cara lo expresaba. No había que ser genio para entender lo que cruzaba su mente después de todo el día en el que sellaron a la bestia dentro de él coincidía con su cumpleaños, así también era el día en el que había perdido a sus padres. No menos importante era el hecho de que su vida infantil durante sus cumpleaños pasados no fue grata. No para alguien quien no tenia a nadie para celebrarlos o que en cambio recibía el odio de todo un pueblo en el día que la bestia mato a cientos de personas.

El rubio de Konoha intento distanciarse de ella y usar el otro extremo de la cama para sepultarse en las sabanas y almohadas, lamentablemente no pudo avanzar ni dos centímetros debido a que Tier le había tomado desde su talón, sacando todas las sabanas previamente. Con el talón asegurado tomo la parte baja de sus piernas y lo comenzó a jalar hacia el baño.

"No tenemos tiempo que perder…" Insistió la rubia de Kirigakure.

Naruto intento reclamar ante sus palabras, pero pronto descubrió que era bastante difícil argumentar contra alguien que estaba hermosamente desnuda, o que le estaba desnudando o que entraba a la ducha junto a él o que le enjabonaba su cuerpo completo. Y de pronto, sin darse cuenta, estaba de regreso a su habitación incluso vestido de ropa casual, al igual que ella. ¿Incluso ella le había vestido? Todo estaba tan brumoso desde que vio el cuerpo desnudo de su novia, aun le costaba trabajo calcular el poder que tenia su novia sobre él con solo una miradita.

Mucho a su lucha, que fue efímera en comparación al poder de disuasión de Tier, llegaron a la cocina donde Erza ya tenia el desayuno listo.

La joven rubia se distancio soltando el hombro del cual forzaba a su prometido a salir de su habitación, este no tardo en intentar dar media vuelta y regresar, pero inmediatamente un abrazo de Erza cayó sobre él. Por su estado evolutivo prematuro de su relación, no había muchos abrazos y rara vez eran otorgados, lo que normalmente disfrutaría. En esta ocasión era distinto, este abrazo del forzaba quedarse en la sala y le negaba evadir este día.

"Feliz cumpleaños, Naruto." Felicito Erza manteniendo su abrazo fuerte para evitar que el rubio escapara. Si, Tier le había informado de antemano la probabilidad de que Naruto intentara eludir este día encerrándose en su habitación, por ello ambas habían planeado todo para evitar esto y celebrarlo a su lado para que lograra finalmente disfrutar su cumpleaños.

"Gracias…" Fue la respuesta breve del festejado, se oía bastante apagado a su actitud normal, cosa que ambas notaron bastante preocupadas.

Apenas fue liberado por Erza, Naruto tenia la intención de escapar nuevamente solo que ellas no se lo permitirían. Con fuerza la pelirroja sostuvo su hombro. "El desayuno esta servido." Anuncio en aquel tono alegre que tanto miedo le daba al rubio. Seguido a esto aumento la presión en su hombro, forzándole a sentarse junto a ellas en la mesa. Durante el desayuno Naruto intento diversos escapes, pero cada vez que intentaba ponerse en pie Erza o Tier podrían la mano en uno de sus hombro y le forzarían a regresar a su asiento.

Lo peor fue que en cuanto se dio por terminado el desayuno y Naruto intento regresar a su habitación para evitar lo que quedaba de día fue agarrado infraganti nuevamente por las dos jóvenes, cada una tomo uno de sus brazos y se dispusieron a pasar el resto de la mañana en compañía. No hace falta decir que tanto Erza como Tier tenían un agarre de tal fuerza que impedía cualquier esperanza de libertad deseada para el regreso a su habitación. Normalmente no se opondría a pasar un día con ellas o con ambas, como rara vez se deba el caso de lo último, pero el día no se sentía adecuado y aun a pesar de todo ellas insistían en distraerle.

O eso es lo que se intento convencerse al inicio.

La verdad era que conforme pasaba el tiempo en esta soleada y agradable mañana junto a aquellas dos doncellas, que por cierto le matarían si alguna vez le escuchaban llamarles así, lentamente iba olvidando los temores y los malos recuerdos de este funesto día. Era una excursión alrededor de la isla durante la cual Erza intentaba iniciar conversación con Naruto, siendo agregados leves comentarios por Tier, quien mientras no era muy habladora lograba mantener una charla levemente activa. La lucha de Naruto por mantener el silencio duro alrededor de una hora, más o menos en el mismo instante en el que Erza insulto su preciado ramen como una medida desesperada que oportunamente funcionó.

Posterior a ese evento todo se desarrolló con fluidez una vez que el rubio de Konoha recuperara progresivamente su característico ánimo. También, evento de lograr animar a Naruto por Erza y Tier logro distraer de la incomodidad de estar en la situación de tener que compartir un mismo novio. Claro que no había demostraciones de afecto extensas, lo más íntimo era el inicial hombro respectivo abrazado del rubio por las jóvenes para evitar que escapara a su habitación y que posteriormente fue olvidado, para ser tomado como un gesto de afecto por los tres. Esto continuo hasta la hora de almuerzo donde los tres lo realizaron en conjunto para realizarlo en casa, siendo bastante divertido.

La tarde continuó igual que la mañana, por lo menos un par de horas. El trio se había detenido en la cascada para observarla cuando Tier se disculpo por cierto asunto urgente del cual no se molesto en decir, dejando a Erza y a Naruto solos. Con la rubia de Kiri ida la charla amena de Erza no fue suficiente para distanciar a Naruto de sus malos recuerdos por unos momentos. Cuando Naruto decidió que ya era suficiente, se iba a levantar de su lugar; insistiendo en su comportamiento de la mañana, la pelirroja tomo los hombros del rubio y le forzó a recostarse sobre su regazo. Aturdido por la acción de la pelirroja intento levantarse, pero nuevamente la pelirroja le regreso a su lugar para acariciarle la cabeza, sobre su pelo para calmarle.

"Demuestro… …que puedo ser una buena novia. ¿Ves?" Reprendió Erza al rubio.

Por unos instantes Naruto guardo silencio inseguro de como interpretar las palabras de su reciente novia. Finalmente opto por reírse a carcajadas, la mirada severa de cuando lo dijo era bastante contradictoria a sus palabras por más honestas que fueran.

"H-hey… ¿De-de que te estas riendo?" Involuntariamente por la vergüenza Erza apretó la cabeza del rubio durante sus caricias.

"Na-nada…" La presión le molesto un poco, lo suficiente para que dejara de reírse fuertemente, pero no tanto para borrar su sonrisa. "Es que te vez linda avergonzada'ttebayo." El sonrojo de Erza tomo un tono casi tan alto como su cabello. "De verdad que no estas acostumbrada a esto." Aun cuando Naruto no era para hablar demasiado, después de todo no era mucho su experiencias con chicas más allá de Tier, y ella no se podría considerar como una adolecente normal.

Con ese evento, un par de horas pasaron sin altercados o depresiones del rubio hasta el momento que regreso Tier. Lo extraño paso cuando Erza se fue inmediatamente, curiosamente recordando que también tenia algo urgente que hacer y que no dio más aclaraciones.

Así avanzaron las horas con Tier a su lado hasta que el cielo se oscureció y el día llegaba a su fin. Ambos regresaron a casa, curiosos porque las luces estaban apagadas. Tier se adelanto a investigar, pero desapareció en las sombras del interior causando gran preocupación al restante.

"¿Erza-chan? ¿Tier-chan? ¿Están ahí?" Naruto anuncio avanzando al interior de la oscura casa para prender la luz.

"¡Sorpresa!" gritaron ambas jóvenes en la mesa. Algo bastante sorprendente de ver u oír, después de todo no todos los días se veía a Tier dar un anuncio en voz alta con alguna emoción de alegría tan obvia. Más allá de sorprendido era una verdadera subestimación para lo que sentía Naruto en estos instantes. Había pastel con velas y varios dulces caseros, no era mucho, pero aun así sorprendía para un lugar que estaba apartado de toda civilización.

"Nunca antes nos toco organizar estas fiestas. En mi caso, Lucy era quien las organizaba." Confeso apenada Erza.

"En mi caso fueron mis padres." Secundo Tier.

Naruto se mantuvo quieto en la entrada, observando a las dos jóvenes e inseguro de como actuar o de que decir. Nunca en su vida tuvo un cumpleaños normal, Hiruzen con suerte tenia tiempo para pasar con él por una ronda de ramen en Ichiraku e Iruka en los últimos años no era diferente debido a sus labores como instructor de academia. Este era el primer cumpleaños relativamente normal en su vida, incluyendo pastel, probablemente el primero que tenia para él con quince velas sobre este. Lo único que pudo salir de todo este conflicto interno fue una lágrima involuntaria de su ojo izquierdo, la primera de muchas.

La pelirroja y la rubia miraron sorprendidas este hecho. Si, sabían que la vida de un Jinchuriki era difícil, tan solo no podían imaginarse de que tanto difícil era, en especial para alguien sin familia o amigos. Unos segundos tardaron en reaccionar para acercarse al novio-prometido respectivo con un abrazo cálido en conjunto. Naruto se desmorono en sus brazos al sentir el cariño, no porque no lo hubiera sentido antes viniendo de ellas, era porque le recordaba a la falta de este durante sus primeros años de vida. El impacto y el dolor salieron a flote mientras el usualmente alegre rubio caía de rodillas ante el dolor, las dos jóvenes solo pudieron imitarle para no dejarle huir de esta sensación.

Lloro con fuerza y en respuesta ambas le apretaron en su abrazo con más fuerza para hacerle sentir que no estaba solo. No se movieron, solo dejaron que el dolor fluyera por lo que fuera necesario, por lo que él necesitara llorar.

No sabían si fueron unos minutos o unas horas, pero finalmente Naruto comenzó a detener el llanto. Cada una de ellas, una por cada lado puso una mano en su cabellera rubia para acariciarle y la otra disponible en su espalda, según sea el lado, ya que era una brazo a medias.

"Estaremos aquí," Dijo Tier.

"Sí, de aquí en adelante." Agrego Erza. "Nunca más tendrás que pasar este día solo."

Unos segundos más y el llanto se detuvo para que Naruto levantara su cabeza. Se distancio un poco para poder observarlas atentamente, encontrándose con los ojos marrones y azules turquesa que tan tanto conocía. Respectivamente cada una limpio sus lagrimas restantes de cada lado de su cara. La respiración del rubio se regularizaba una vez parados los sollozos mientras cada una se aproximó a él y deposito un suave beso sobre la frente del novio/prometido respectivo.

"Gracias." Fue lo único que pudo decir. Ambas sonrieron, se pusieron en pie y cada una le ofreció una mano para ayudarle a levantarse, no le soltaron hasta que estuvo junto con ellas frente al pastel de cumpleaños. Fue un procedimiento normal: apagaron las luces, prendieron las velas y le cantaron, no sin antes advertirle de pedir el deseo antes de apagar las velas. Sin saber esto cada una de ellas tenia un plan para ejecutar para el momento en el que se apagaran las velas y quedaran en oscuridad total.

Inmediatamente dos juegos de labios fueron unidos juntos aprovechando la intimidad otorgada por la oscuridad. Inicio torpemente ante la incapacidad de ver ya que los ángulos eran bastante fallidos, aun así durante el evento se logro corregir comenzando por un movimiento lento. En cuestión de segundos la supuesta muestra de cariño había tomado otro tono, forzando a las dos entidades a avanzar un paso para poder profundizarlo en un abrazo, ya sea sus manos alrededor de la nuca o en la espalda, buscando ser mas intimo. Tan solo otros segundos después de esto sus labios se abrieron dejando entrar al musculo indicador del gusto que esperaba ansioso este momento para probar por completo al otro de forma reciproca.

Era lento y sensual, incluso sonidos por la saliva, aire y movimientos se escapaban sin vergüenza. Ni siquiera querían gemir, solo querían devorar los labios del otro, nada más. Era simple y concreto.

En la compañía de un clic, la luz se hizo notar atreves de los parpados cerrados y no les importo, tan solo querían seguir con el beso. Se apretaron más contra el otro buscando proximidad, sintiendo el contacto de lleno de pecho contra pecho. Por alguna razón se sentía diferente, pero no de forma mala. Antes de que pudieran investigarlo más afondo un segundo ruido provino del exterior, como si algo pesado se estrellara contra el piso de madera.

Rápidamente abrieron los ojos, provocando el encuentro anormal de marrones y azules turquesa, no el habitual azul zafiro. Se separaron del íntimo abrazo inmediatamente y espantadas retrocedieron al punto de que cada una toco el muro correspondiente a su lado.

"¿Tier-san?"

"¿Erza-san?"

No tenían idea de como reaccionar, salvo la vergüenza que se materializaba como rojo en su cara. La piel morena de Tier lograba cubrir tan solo un poco, mientras que la piel notoriamente más blanca de Erza fallaba enormemente. Por unos momentos guardaron silencio estudiando la tan extraña y bizarra situación, pero entonces recordaron cierto personaje que también estaba presente. Ambas dirigieron sus cabezas hacia el interruptor de luz, junto al que estaba el cuerpo del inconsciente novio/prometido. Preocupadas se acercaron a investigarles solo para encontrar un rastro de sangre proveniente desde su nariz hasta llegar a una fea mancha roja en su ropa.

Se quedaron observándole por tal vez unos minutos, solo para mirar a la otra.

"Nunca se hablara de esto otra vez." Dijeron al mismo tiempo. Satisfechas por el entendimiento cada una tomo por un hombro al rubio para dejarle en el sillón. Nuevamente se quedaron quietas de pie frente a él sin saber que hacer. Ciertamente Naruto no iba a despertar dentro de poco y con eso el cumpleaños estaba cancelado hasta nuevo aviso, al mismo tiempo ya era tarde.

"¿Quieres dormir con nosotros?" Preguntó Tier. Al ver la expresión de choque y sonrojo de Erza noto la connotación con que había dicho esas palabras, más aun con el accidente reciente aun en el ambiente, no se podía evitar que uniera esos puntos. "No de esa forma… …con Naruto así será mejor que no le movamos. Planeo dormir aquí, con él; si quieres tu también puedes hacerlo y solo me refiero a eso, dormir." Resaltó la palabra para evitar nuevos malentendidos.

Erza pareció pensativa por unos momentos hasta que asintió. Inmediatamente después Tier fue a la habitación para regresar con una frazada, se sorprendió al regresar cuando vio a la pelirroja con un atuendo totalmente distinto, era un pijama como y corriente de color purpura claro con varias cruces de un color furia y un corazón en la base de cada cruz.

"¿Cuenta como una de tus armaduras?" preguntó Tier bastante intrigada.

"Nunca se sabe cuando necesitaras un cambio rápido." Confesó Erza.

Entre las dos le sacaron la chaqueta a Naruto. Mientras no podía ponerle ropa de dormir, podrían hacer que se sintiera un poco más cómodo. Seguido a esto Erza se recostó a su lado, bueno, era un sofá por lo que técnicamente estaba sentada, mientras Tier se saco su chaqueta revelando una camisa ajustada blanca y tomo asiento al lado opuesto de Erza otorgándole un extremo de la frazada para extenderla a lo largo de los tres. Hubo una leve interrupción, ya que Erza se vio obligada a abandonar la nueva fuente de calor ante la noche que poco a poco se hacia fría al tener que apagar la luz.

Las dos jóvenes se miraron nuevamente, inseguras de como continuar. Pero pareció que hubo alguna señal de entendimiento explicito entre ellas al momento en el que Tier levantó el brazo correspondiente de su prometido al mismo instante en el que Erza levantaba el de su novio, y lo llevaron por sobre sus hombros. Tier escogió descansar su cabeza contra la parte alta del hombro de Naruto cercana a su mentón. Erza, en cambio, decidió recostar su cabeza entre el tórax bajo y abdomen alto, dejando que la frazada la cubriera por completo.

A un nivel inconsciente las presencias de ambas jóvenes fueron reconocidas por Naruto ya que ajusto sus brazos alrededor de cada joven para atraerlas más cercanas a él y evitar el escape de calor. Inhalo una vez profundamente antes de que su respiración se regulara a un paso lento, indicando que estaba dormido.

Segundos más tarde Erza y Tier le siguieron.

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Naruto abrió los ojos ante la luz tenue de la mañana nublada que daba por inicio el nuevo día. Pronto notó el peso adicional sobre su cuerpo que se dividía en dos partes. A su derecha noto a Tier dormida contra él, con respiraciones lentas. El segundo peso no lo logro identificar inmediatamente, tuvo que levantar la frazada para encontrarse son la melena roja de Erza. Pronto, al ver a las dos presentes junto a él, recordó el motivo por el cual no recordaba bien la noche anterior.

El beso.

De Erza y Tier.

Su ritmo cardiaco aumento rápidamente con la amenaza de que la sangre volviera a salir por su nariz. El palpitar de su corazón fue todo lo que necesito Erza para despertar, teniendo su oído básicamente junto a su corazón. Inmediatamente movió su cabeza para que solo su ojo derecho lograra hacer contacto visual con su novio, el otro seguía sepultado contra su tórax.

"Er… Erza-chan, anoche, sobre el be-" La mirada fulminante de su ojo marrón y el sonrojo que mostraba su cara fueron una advertencia inmediata.

"Eso nunca paso." Gruñó peligrosamente, haciendo tragar saliva al rubio. "Aunque recuerdo algo sobre un tal Sasuke, estoy segura de que Tier estará intere-"

"¡Bien, nunca pasó'ttebayo!" interrumpió descubriendo el chantaje en su voz. Ciertamente había temas que eran mejores no tocar, nunca. Entonces, regresando a la situación actual. "¿Por qué dormimos aquí?" Preguntó solo recientemente notando el lugar en donde se encontraba.

"Anoche te desmayaste y como ya era tarde decidimos que dormiríamos los tres aquí." El sonrojo por la vergüenza de la conversación breve pasada casi se había desvanecido, tan solo para ser remplazado por la vergüenza de dormir junto a él. Nunca lo había hecho antes, salvo con sus amigos de la infancia Natsu y Grey, si hasta se bañaban juntos, pero eran otros tiempos con situaciones completamente diferentes, además tendría nueve años en aquel entonces.

Naruto le observo sonrojarse y no pudo evitar darle una sonrisa de estilo zorro tan solo para darle después lo único racional que le vino a su mente: La besó.

Los ojos de Erza se abrieron de par en par al momento en el que Naruto dirigió su rostro con su mano libre y guiarla hacia sus labios. Milésimas más tarde al contacto se derritió como arcilla en las manos maestras de un escultor. Era tan suave y a la vez tan firme, como si la protegiera con solo su aliento. Se sintió igual que aquella vez en el bosque, no el de accidente, el segundo, aquel que fue improvisado por ambos ante la oportunidad casual. Mucho a la desilusión de la pelirroja, Naruto fue el primero en distanciarse.

"¿Estas segura de que esto es correcto? Es solo, la situación del clan, ¿Realmente estas cómoda con todo esto?" Pregunto Naruto.

"¿Por qué no habría que estarlo?" Cuestionó, le dio un golpe leve en la cabeza. Era distinto a los otros, este era como una advertencia y bastante más suave, casi como un toque para llamar la atención deseada. "Como kunoichi fui entrenada de muchas formas por mi pueblo. Entre los cuales estaba el deber para el clan, todos estábamos consientes de que esto podría ocurrir y nos enseñaron a sacar lo mejor de esta situación. Soy feliz, realmente lo soy." Entonces esta vez Erza de volvió a besar, solo para detenerse junto frente a sus labios. "Y ni se te ocurra cuestionar nuestra relación otra vez, ¿Entendido?"

La respuesta no se entendió porque sus labios se apegaban a los propios, impidiendo que la palabra saliera correctamente. Continuaron así por unos minutos hasta que las hormonas fueron gastadas, después de todo no buscaban algo más en un futuro cercano. Tan solo se relajaron en la presencia del otro, con Naruto cerrando sus ojos y Erza imitándole al regresar a su punto de descanso.

El rubio solo duro unos segundos así porque pronto sintió nuevamente unos labios contra su boca, pero de alguna manera eran distintos. Sorprendido abrió sus ojos para encontrarse con los parpados cerrados morenos de Tier. Se separo en unos segundos.

"¿Creen que esto se pueda convertir en algo habitual?" Preguntó Naruto a su novia y prometida. Ellas no se dignaron en responder por lo que soltando un suspiro decidió cambiar el tema. "Debemos comenzar a preparar todo para irnos. Iré a revisar el bote y ver si tiene daños, también deberemos cargar provisiones." Erza y Tier permanecieron pensativas sobre las palabras del rubio entendiendo el motivo, finalmente se iban a ir de la tierra que ambas consideraron hogar, era un gran paso.

"¿A dónde nos dirigiremos?" Preguntó Tier.

"Bien, tenia pensado regresar el barco al País de las Olas, y desde allí solo viajar; Jiraiya-sensei me aconsejo que viajara para conocer el mundo y hacerme más fuerte'ttebayo." Concluyó un tanto apenado al no tener un plan de viaje.

"Debo sugerir una desviación al País del Agua. Mi clan tenía una base secreta en donde guardar nuestros conocimientos y luego de ataque de Yagura, dudo que haya podido encontrar algo. Éramos sigilosos con respecto a nuestros conocimientos." Indico Tier, ganando una mirada de comprensión y aceptación.

"Bien, al País del Agua será primero." Asintió Naruto, sorpresivamente y mucho a su desilusión, Erza se levanto de su descanso.

"Hay algo que yo también olvidaba. No se mucho al respecto por ser secreto de clan, pero el clan Uzumaki tenia una especie de contrato de convocación." Explico Erza, parándose frente al rubio.

"Ya tengo el contrato de los sapos, tengo entendido que no puedo firmar otro contrato." Explicó confuso con la información de su novia; ella ya sabia sobre su contrato, ¿Por qué iba a sugerir firmar otro si no podía hacerlo?

"Este funciona de distinta manera, ya dije que no se más detalles salvo la posible ubicación de este y los rumores de que habían Uzumaki con la capacidad de llamar una criatura adicional, a diferencia de la habitual con el contrato de sangre, pero nunca tuve el honor de atestiguarlo." Explico un tanto desganada. En aquel entonces, antes de la guerra, el Clan Uzumaki era habitual verle al punto de que no tomo atención a los detalles. ¿Cómo iba a saber que en un futuro su legado desaparecería?

"Entonces, ¿Dónde lo consigo?" Cuestiono Naruto.

"La búsqueda deberíamos iniciarla en el limite entre la montaña y el bosque. El Clan Uzumaki era visto continuamente por esos lugares, tal vez pudieron ocultar algo." Contesto Erza. Mucho a su desilusión, fue el turno de Tier para levantarse, indicando que el tiempo de descanso había terminado oficialmente; esperaba que esto se pudiera repetir en un futuro cercano.

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Cientos de Kage Bunshin y varias horas más tarde Naruto, Erza y Tier estaban en excursión de una cueva, cercano a lugar donde la pelirroja sugirió. Las memorias del clon que disipo venían de este lugar, situándose más en el interior. Se sorprendieron al ver lo profundo de la cueva, mínimo llevaban diez minutos caminando con ayuda de luz artificial cortesía de una antorcha dada por Erza. Al final encontraron el símbolo del Clan Uzumaki tallado en roca en la parte superior del muro, pero nada más.

"¿Esta es nuestra pista?" cuestiono Naruto.

"Aunque parece un lugar bastante extraño para poner el símbolo de un clan." Secundó Erza estudiando el símbolo, notando también otro tema de importancia. "Estamos bajo el pueblo, esos son los cimientos del edificio principal, donde alguna vez trabajo nuestro líder." Indico sorprendida la pelirroja señalando las paredes superiores de la cueva. "Probablemente había un acceso desde la oficina, pero toda prueba quedo destruida."

"Creo que aquí hay algo." Informo de su hallazgo Tier, pidiendo prestada la antorcha de la pelirroja para atraerla a una roca parcialmente enterrada en el suelo, detrás de esta había un sello que tanto Erza como Naruto reconocieron al instante. "¿Un sello?"

"…de sangre." Completaron los dos conocedores de sellos.

Naruto fue el primero en actuar mordiendo un poco su pulgar para depositar la sangre en el sello y aplicar chakra. El sello brilló intensamente siguiendo con un fuerte ruido junto a un temblor. Las piedras bajo la insignia Uzumaki se comenzaron a mover abriendo una pequeña senda iluminada. El trio avanzó hasta lo que seria una cámara de mayor tamaño, inmediatamente la senda que les había conducido a este lugar se cerró. Ahora estaban en una cúpula de roca de tamaño enorme, mínimo dos veces más grande que la propia torre del Hokage.

"¿Qué… …es este lugar'ttebayo?" Cuestionó Naruto.

No era el lugar gigantesco que impresionaba a los tres jóvenes, aun cuando tenia antorchas que iluminaban la estancia. Era la estatua de un dragón que negaba el paso a una salida probable, solo podían ver los rayos de luz escapándose de pequeñas aberturas entre la pared de roca y la estatua del dragón. Realmente era impresionante el detalle, de color tierra que e incluso tenia el hermoso tallado de las escamas a lo largo de todo su cuerpo.

"¿Cómo podríamos pasar? Podríamos destruir la estatua, pero de alguna manera se siente incorrecto destruir el legado restante de los Uzumaki después de que incluso perdieran su pueblo." Menciono Tier sus pensamientos en voz alta, compartidos por sus dos acompañantes.

"¿Destruir que?" Las dudas de los tres jóvenes se paralizaron al ver directamente el origen de la voz desconocida, profunda y fuerte: la supuesta estatua del dragón, incluso había movido su cabeza para observarles. "¿Qué? ¿Nunca habían visto un dragón hablar?" El silencio continuo a pesar de sus palabras, incluso Naruto quien ya conocía a Gamabunta estaba asombrado viendo que el dragón era más grande que el jefe sapo del contrato. "En vista que no hay respuesta, me gustaría saber el motivo por el que están aquí o iniciare acciones hostiles. Uno de ustedes debe tener sangre Uzumaki al abrir la puerta y por el cabello debes de ser tu." El dragón asomo su gran cabeza hacia Erza, junto a un estrepitoso gruñido.

"No… …soy yo, Dattebayo." Dio un paso al frente Naruto. Si, estaba asombrado por el tamaño, pero no intimidado, el Kyubi no Youko aun se ganaba el premio en el departamento de intimidación y aun así no le tenía miedo. "Uzumaki Naruto."

"Aclamas llevar el apellido, Ningen." [[N/a: Humano]] El dragón movió su largo cuello desde Erza hacia Naruto para inhalar y exhalar sobre Naruto. "¿Quiénes son tus padres?"

"Antes quisiéramos saber a quien nos dirigimos." Interrumpió Erza la conversación.

"Imprudente..." El dragón mantuvo su cabeza observando a la mujer de cerca al punto de respirar sobre ella. "…pero puedo ver el fuego de la sangre Uzumaki en ti. Soy el guardián de la tierra de los dragones; los humanos me llaman Draco Imperial, solo aquel que se gane el honor de ser mi compañero conocerá mi nombre. ¿Cuáles son sus nombres?"

"Scarlet Erza."

"Harribel Tier."

Hablaron las dos jóvenes sin miedo, ganando el respeto del dragón. A pesar de la drástica diferencia de tamaño ellas no se veían intimidades o temerosas de él, por supuesto quien no le tuviera miedo es porque era valiente o estúpido. Pocos de los que le desafiaban salían con vida. "Bien, ahora si no ha mayores sorpresas, dime muchacho Uzumaki, ¿Quiénes son tus padres?" Aunque otra duda sondeaba la mente del dragón respecto al apellido de la joven pelirroja, pero lo dejaría para más adelante.

"Mi padre es Namikaze Minato y mi madre Uzumaki Kushina." Explico sin titubear. Los ojos del dragón le observaban fijamente, primero a su cuerpo y luego a sus ojos, por un momento incluso pensó que le observaba el alma con su capacidad de vista.

"Veo… …verdad, puedo oler la sangre Uzumaki corriendo por tu cuerpo." El dragón inhalo una vez más frente a él como una comprobación. "Entonces debo suponer que vienes por la bendición de los dragones." Naruto, y no solo él, también Erza y Tier, observaron al dragón bastante confusos, mirada que comprendió el ser gigante. "El aliado que seguirá tu camino y luchara junto a ti hasta el fin de tus días; como fue acordado en la promesa que hicieron los antiguos dragones a los Uzumaki hace siglos." Extendió la explicación con más detalle, ganando una mirada sorprendida aun mayor de los jóvenes.

"¿Un contrato de invocación?" Preguntó Naruto.

"Se podría llamar contrato, pero no es con todos dragones y el compromiso no es por medio de un mero papel endeble, es por la misma sangre eterna que un papel no podrá borrar." Los jóvenes guardaron silencio ante la pasión que el dragón demostraba al explicar, haciendo implícita la importancia de esto. "Solo el dragón será capaz de elegir al humano como compañero."

"¿Eso quiere decir que no interferirá si yo poseo un contrato de invocación animal?" Pregunto curioso el rubio de Konoha.

"Contrato animal…" Refunfuño entre dientes. "¿Qué contrato seria este?" Había un detalle importante respecto a ello. Normalmente los animales daban a entender la personalidad del usuario, como ejemplo de ello eran las serpientes, prueba de traición como un dragón incompleto.

"Sapos." Naruto no entendió si se trataba de un gruñido o de una risa, ante el sonido que el dragón emitió en respuesta.

"Quisiera ver para creer." Dijo con ojo crítico el enorme ser. "Déjame ver a uno de los sabios."

"¿Sabios? Yo soy uno." Comento Naruto sin entender a lo que se refería.

"¿Tu un sabio? No me hagas reír, ni siquiera tienes…" El dragón guardo silencio al ver que el rubio no se defendía, tan solo cerro los ojos por unos instantes. Si, el dragón podía sentir como la energía natural fluía lentamente en el muchacho. "…imposible." Al terminar hizo notar sus ojos de sapo que le miraban atentamente. "Vaya, quien lo diría. Pero no me refería a ti, hablo de un sapo sabio."

"Lo hubieras dicho primero." Comento el rubio mordiéndose el pulgar para sacar sangre por segunda vez en el mismo día. "¡Kuchiyose no Jutsu!" La palma golpeo el suelo y un pequeño cumulo de humo apareció que tardo segundos en desaparecer.

"Naruto-chan, ya pensaba que te habías aburrido de los sapos…" su comentario fue prematuramente silenciado al ver la criatura a la que estaba en frente. "Bien, pero si no es Drago Imperial."

"El viejo Fukasaku sigue con vida. ¿No crees que ya va siendo hora de retirarse?" Sonrió el dragón al bajar su cabeza al mismo nivel que el diminuto sapo para acercarse y hablarle directamente. "Tal parece que el ultimo Uzumaki en verdad es un contratista de los sapos y un sabio nada menos. ¿Cuántos años van desde la última vez que nos vimos? Doscientos, trecientos…"

"Doscientos cincuenta, la ultima vez que conté." Reafirmo Fukasaku. "Cuanto Ma-chan me dijo que Naruto-chan estaba en Uzushiogakure pensé en decirle sobre ustedes, pero nunca se dio la oportunidad. Nunca espere que el lograra llegar aquí por si solo. Espero que aun pueda realizar la prueba de la bendición de los dragones."

"Han pasado las décadas desde que Uzushio fue destruido y de la ultima vez que vimos a un humano, pero nuestra promesa no ha cambiado." Explico el dragón en un tono solemne. "Adelante…" Invito el dragón moviéndose al exterior un paso y dejar una abertura para que el rubio pasara.

"Naruto-chan, una advertencia." Alertó el sapo sabio frenando al rubio. "Debes entender que una vez que pases fuera de este lugar estarás en el reino de los dragones. Nosotros, lo sapos, no podemos entrar por respeto entre nuestros clanes. Es una lucha que solo tu debes tener."

"¡Entendido! ¡Vamos!" Gritó con su clásica determinación el rubio, pero no alcanzo a dar un paso más cuando el dragón regreso a su posición anterior, impidiendo el paso. "H-hey, ¿Por qué te interpones'ttebayo?"

"Solo un Uzumaki puede realizar la prueba, ellas se quedan aquí." Fue la orden en tono absoluto del Draco Imperial, pero Naruto no tardo en expresar su desacuerdo.

"¡Oye, no puedes hacer eso! ¡Tier-chan es mi prometida, pertenecerá al clan tarde o temprano!" Reclamó el rubio estando frente al dragón, aunque bajo un poco su tono luego de su sorpresa inicial. "Con Erza-chan aun no llego tan lejos, pero realmente me gustaría saber que ella estará en el clan alguna vez. Incluso aunque no fuera por eso ella es una Scarlet por lo que tiene sangre Uzumaki corriendo por sus venas tambien'ttebayo. En el caso de que Erza no termine en mi clan, ¿No debería alguien encargarse de mantener los lazos con ustedes? Tengo entendido que no han visto un humano desde hace décadas y Erza estuvo encerrada en este pueblo por la misma cantidad de tiempo. Si yo muriera y los Uzumaki desaparecieran, ¿No serian los Scarlet los más cercanos en la línea?"

El silencio reinó por unos minutos, las jóvenes sorprendidas por la defensa que había otorgado su novio y prometido respectivo. El dragón pareció sorprendido al principio, pero decidió mantener su cara libre de expresión, para medir el comportamiento del Uzumaki.

"Sabes…" Ante la falta de respuesta, Naruto volvió a hablar. "…no hace falta. Somos todos o ninguno'ttebayo, vámonos." El rubio dio media vuelta y camino hacia la entrada de la cueva. Erza y Tier se miraron sorprendidas, pero decidieron seguir al rubio; por supuesto que intentarían convencerle de volver en cuanto salieran de esta cueva, lo que habitaba aquí no podía ser olvidado por el capricho, por más correcto que fuera, de su novio.

"Bien, no esperaba esa resolución de tu parte Ningen." Declaró Draco Imperial parando a los tres jóvenes de su salida del lugar. "Podría simplemente echarlos y desaparecer la entrada de Uzushiogakure, de esta forma nunca verían a los dragones otra vez." Amenazó sacando una mirada sorprendida de los presentes, incluso de Fukasaku quien se mantenía en silencio como un mero observador. El dragón volvió a bajar su cabeza con su cuello enorme para afrontar a los adolecentes de cerca. Primero miro a Erza y luego a Tier. "Puedo ver sus almas con facilidad, no hay nada oculto para los ojos de un dragón. Puedo ver que son fuertes y leales, de haber tenido segundas intenciones jamás les hubiera dejado estar en mi presencia o entrar a este lugar."

"Scarlet y Harribel, por la promesa de hace siglos hecha con los Uzumaki pueden realizar la prueba en vista de sus intenciones honestas. Su lealtad esta con el ultimo Uzumaki conocido, y la lealtad suya es la nuestra." Dictaminó severamente al mirar a las dos jóvenes. "Sepan que la traición al clan Dragón y al Clan Uzumaki es muerte, es solo una oportunidad."

Las dos miraron incrédulas inicialmente, pero lograron asentir. "Entendemos…" ambas hicieron una reverencia en respeto. El dragón levanto su enorme cuello y volvió a dar el paso hacia atrás para permitir el paso, esta vez de los tres jóvenes; pero una duda estaba en el aire antes de poder avanzar.

"¿En que consiste la prueba?" Pregunto Tier.

"Eso es algo…" El dragón pareció omitir una sonrisa. "…que tendrán que averiguar, si es que un dragón les elige." Los tres jóvenes estaban confusos por sus palabras y el sabio dragón pareció entender sus confusiones. "No me digan que pensaron que al pasar este umbral estarían garantizados a encontrar compañero. ¡No! El dragón debe determinar si ustedes merecen su tiempo o no, y de no hacerlo puede que nunca se presente ante ustedes. Lo importante es que deben hacerlo solos."

Con aquello aclarado los tres jóvenes pasaron el umbral para ver por fin la tierra de los dragones. A Naruto le recordó mucho a lo que era Myobokuzan, pero el cielo llevaba un verde más solido, en vez de las tonalidades de verde y azul del monte de los sapos. El clima y la vegetación eran tropicales, de hecho la humedad en el aire más la alta temperatura amenazaba con sacar el sudor rápido en el trio. Los tres se observaron y asintieron, para luego dispersarse en el bosque para comenzar la prueba de una vez.

El dragón les observo alejarse por caminos distintos para regresar su mirada al sapo restante en la estancia.

"Tu si que sabes como elegirlos, Fukasaku. Aquel Uzumaki me da un buen presentimiento." Aclamo el dragón. "Finalmente los demás dragones se divertirán un poco, estas décadas han sido demasiado aburridas sin compañía humana. Veo mucho potencial en esos tres."

"Si, Jiraiya-chan escoge bien a sus estudiantes." Con eso en mente el sapo desapareció en un cumulo de humo.

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¿Estaba asombrado? Si, Naruto estaba asombrado. Podía ver tanto en cielo y tierra varias especies de dragones, muchos de ellos de menores tamaños, algunos como lagartijas y otros más grandes que Manda, Gamabunta y Katsuya, de hecho se atrevía a apostar a que algunos de ellos eran más grandes que el propio Kyubi; un pensamiento que de por cierto era bastante aterrador. Bien, el problema no estaba en avistarlos, de hecho ya llevaba más de cincuenta dragones vistos desde que llego, pero todos le eludían.

"Se supone que un dragón debería elegirme, ¿Entonces por qué ninguno se acerca? ¡Dattebayo!" Maldijo en su mente el rubio manteniendo el paso sin una ruta clara. No conocía este lugar y todos los sitios se veían iguales, no había mucha diferencia marcar el lugar a donde ir. Eso fue hasta que encontró un rio; harto de toda su situación se situó sobre una roca elevada en pleno cause del rio y la utilizó como un escenario para gritar a todo pulmón. "¡Es que no hay alguien que quiera ser mi compañero'ttebayo!"

Ante el grito hubo acciones en el bosque. Sonidos, pero parecían estar alejándose que acercándose, espantados por sus reacciones. Notando que estaba solo tomó asiento sobre la roca. "Todo parece inútil, debo ir a otra zona."

"¿Por qué no te rindes y te largas? Se nota que ningún dragón esta interesado en ti, ¿Para que insistir?" La voz profunda le recordó mucho al Draco Imperial, imponía el mismo poder, respeto y sabiduría en el tono, lo que incluso intimido a Naruto.

"¿Quién eres?" Pregunto Naruto buscando a sus alrededores, pero no había nada. "¡No se quien seas, pero no me voy a rendir! ¡Dattebayo!" Pronto el cause del rio aumento tomando al rubio por sorpresa para arrastrarlo contra su voluntad entre sus aguas. Por el alboroto de las aguas las corrientes lo enviaban en un rumbo donde no podía notar la superficie, desorientándolo por completo. Sin darse cuenta estaba luchando para mantener el aire y el conocimiento.

Con un brusco movimiento pareció que las aguas se calmaron y con lo restante de voluntad volvió a surgir a la superficie, respirando agitadamente se aferro a lo primero que estuviera a su alcance, una roca sobresaliente de la superficie, simulando a una isla en pleno lago. Naruto respiro por todo lo que no lo logró los últimos minutos hasta que al fin pudo ver sus alrededores, el ambiente había cambiado y mientras se mantenía en la reconocida vegetación tropical, lo notable era la montaña carente de toda vida, solo era un trozo de roca gris gigantesco. Pero ignorando eso llamaba la atención la cima de gran altura, porque una tormenta eléctrica parecía desarrollarse sin tener fin.

Algo se movía entre las densas nubes negras.

"¿Sera un dragón?" Se dijo en voz alta en un tono de esperanza. "¡Yosh!" grito con entusiasmo al ir en dirección de la montaña; dejando a un desconocido presente intrigado por las características del rubio. Pese a sus palabras para intentar desanimar al muchacho e incitar a que se rindiera, no pareció afectado en lo más mínimo. De hecho, parecía intentar con mucha más fuerza que antes. Ahora marchaba a un lugar que podría haber aterrado a la mayoría de los humanos, no sabia si clasificarlo como valiente o estúpido por lo que decidió investigarle de cerca.

"Interesante… …lograste intrigarme muchacho."

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"¡No puedo rendirme! ¡Dattebayo!" Gruñó Naruto en sus pensamientos al escalar la montaña. No era fácil debido a que el terreno era demasiado inestable para adherirse a él por medio del chakra, así que ya la mayoría del trayecto debía hacerlo solo por medio de pura destreza física. "¡El entrenamiento de Tier-chan era mucho más difícil que esto!" Se dijo determinado. Ya llevaba muchas heridas, accidentes y eventos lamentables en estas tres horas de escalada, entre los que estaban: la caída de rocas sueltas, vientos poderosos, rayos y relámpagos, era casi como si el mismo clima estuviera en su contra.

No, no podría perder tan fácilmente.

"Solo un poco más, puedo ver el final." Cinco minutos tardo en llegar en el trayecto actual. Con dificultad supero el risco y se puso en pie observando una planicie de roca solida con las nubes negras impidiendo ver más allá de unos metros de distancia. Con forme a caminaba algo aparecía en el fondo, la misma silueta que vio desde el lago ahora estaba frente a él y era enorme, no por nada la vio a tal distancia. Apretando sus puños en determinación corrió hacia él.

Solo bastaron cinco pasos cuando se detuvo.

"Im-imposible…" Murmuro Naruto al a la silueta revelada.

Los rayos caían a su alrededor iluminando su piel escamosa azul, un largo cuello incluso más largo que el Draco Imperial, más grande que cualquier criatura vista en este tiempo con unas alas del mismo tono azul que realzaban el hecho de que podrían aguantar su peso en el aire. Era como se esperaba en todo este lugar, un dragón hecho y derecho, pero nunca espero una criatura con tal presencia poderosa. Instintivamente Naruto dio un paso hacia atrás defensivamente.

Se quedo quieto observándole, esperando cualquier acción hostil.

Un minuto paso, luego fueron cinco y luego diez.

El dragón ni siquiera parecía notar su presencia.

Decidido camino hacia él para que le notara hasta el punto en el que se puso dentro del rango de su mirada. El dragón no pareció notarle nuevamente, tan solo se quedo ahí, quieto. Naruto trago saliva, ciertamente esto iba a ser más difícil de lo esperado, posterior a esto Naruto inhalo aire para tragar todas sus preocupaciones. Lo único que quedaba por hacer era lo propio de Uzumaki Naruto, algo que nadie más se atrevería a hacer.

"¡Oye, Dragón!" gritó Naruto señalando al sujeto en cuestión. "¡Vine hasta aquí para buscar a un compañero! ¡Quisiera que tú lo fueras! ¡Así que pruébame, veraz lo fuerte que soy! ¡Dattebayo!" grito el muchacho mirando fijamente al dragón. Si, este era el estilo Uzumaki Naruto.

A su sorpresa el dragón no pareció notarle, de hecho tenia sus ojos cerrados causando que el rubio gruñera en voz alta.

"¡Te estoy hablando! ¡Dattebayo!" Insistió, pero nuevamente no hubo respuesta. "¡Oye!"

"No me molesto con la basura, Ningen." Habló sorpresivamente el dragón. La criatura levanto su brazo derecho y en sus garras dirigió un relámpago a través de estas. Naruto estaba sorprendido porque tenía una enorme similitud con el jutsu de Kakashi y Sasuke. No tuvo tiempo de pensarlo más porque dichas garras fueron incrustadas en la roca solida. El relámpago fue dirigido a través de la roca en la dirección de Naruto, pero antes de llegar a él fue dividido en dos. Nunca espero que el relámpago cortaría todo el pedazo de roca en donde se encontraba de pie, desprendiéndolo de la montaña y con este, Naruto cayo.

No supo el momento en el que perdió el conocimiento.

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Naruto se despertó sintiendo nuevamente su ropa húmeda, la cual se había secado durante su escalada pasada. Abrió sus ojos notando que estaba en la misma roca sobre el lago de antes. Por la dirección del rio, este pasaba por un costado de la montaña rocosa a donde cayo, lo mas probable es que el cause le haya traído de vuelta.

"¿Te rindes, Ningen?" cuestiono la voz nuevamente.

"No se lo que intentes, pero no me voy a rendir." Respondió el rubio poniéndose de pie otra vez para ver el ambiente. Cuando mínimo ya era pasado el medio día, entre el tiempo en el que busco este lugar con Erza y Tier, más el tiempo que llevaba buscando un compañero hacían un total de mas de ocho horas.

"¿Ni siquiera la paliza del Dragón de Éter te convence?"

"¿Dragón de Éter? Así que ese era su nombre…" Se dijo el rubio pareciendo sorprendido por unos instantes, pero pronto regreso a la conversación. "Si todo lo demás falla volveré con él e intentare, pero no me voy a ir de este lugar hasta que encuentre un dragón como compañero. No mentiría si un dragón grande seria genial, pero en realidad no me importaría si fuera grande o pequeño. El trabajo en equipo es todo lo que importa; eso es lo que me enseñaron en Konoha."

"¿Aunque te tardes años?" Cuestiono interesado en su respuesta.

"Bien, mi limite son creo que un poco más de dos años, luego de eso debo volver a Konoha. ¡Por eso no me puedo rendir'ttebayo!" El rubio no tenia idea de a quien le contestaba, pero se estaba cansando de este misticismo, y si algo era conocido es que Naruto no tiene mucha paciencia. "¡Personas poderosas están tras de mi por algo que no puedo controlar! ¡Personas que son más fuertes de aquel que me entreno! ¡Pero no me importa lo que me pase a mi!" Grito cansado el rubio. "Por primera vez tengo personas que dependen de mi, personas a quienes amo mucho y no dejare que peligren por mis cargas… …además hay alguien a quien tengo que salvar."

"¡En mi pueblo se fomenta el trabajo de equipo! Por eso quisiera alguien que me ayudara a soportar mi carga y a proteger a los que amo, si en este lugar se puede encontrar dicha ayuda, esperare." Confeso finalmente todo fuera. "¡Porque admito que no soy lo bastante fuerte, pero necesito serlo'ttebayo! … ¡No! ¡Porque voy a hacerlo!"

El silencio duro unos minutos y por un momento Naruto pensó que en todo este tiempo hablo en la locura. Fue una suerte que le probaron lo errado que estaba.

"¡Se necesita mucho valor para admitir la debilidad! ¡Pero mucho más para querer cambiarlo!" Concluyo la misteriosa voz.

El agua del lago que le rodeaba se ilumino de un color blanco bordeando con el color amarillo, al punto de casi enceguecer sus ojos de lo potente que era. Sus ojos tardaron en acostumbrarse al nivel de luminosidad, pero lo logro justo a tiempo para ver asomarse algo del agua. Su salida ni siquiera fluctuaba ondas en el lago, el cual reflejaba luz en una paz completa casi como un espejo. La cabeza de un dragón apareció desde las profundidades, su color casi de la misma luz de la que emitía el lago. Su rostro se veía viejo, pero estirado hacia atrás suponiendo que estaba hecho así para facilitar el vuelo, con dos cuernos largos manteniendo la forma estirada. De atrás de su cabeza salía una melena castaña clara.

Su cuerpo demostraba no ser el dragón más grande, era entre cuatro y cinco veces más alto que Naruto. Su cuerpo era delgado demostrando sus extremidades fuertes y manteniendo la simetría del cuerpo, delgados, sus alas eran lo único de un color sombrío en contraste con los bordes de la misma luz amarilla, casi blanca.

"Me llaman Dragón de Luz y yo seré tu prueba."


NOTAS IMPORTANTES:

Ha pasado tiempo, ¿Verdad? Cuando parecia salir de un problema, entraba en otro y no lo hizo más facil el nuevo caos creado por nuestros queridos administradores. No veo el problema en agregar una nueva clasificacion MA para contenido mayor, lo encuentro un insulto borrar los grandes trabajos, historias unicas por meros eventos. Duele saber que se han perdido autores poderosos y puede que yo tambien corra peligro.

Estoy buscando respaldo para mis historias y creo que encontre uno, pero aun no agregan una seccion en español. El administrador de la pagina me respondio que de dentro de los siguientes días apareceria una clasificacion por idiomas y asi podre respaldar mis historias en aquella pagina. No me voy de aqui, no hasta que me saquen a patadas, pero si cambiare mi nombre de autor en la siguiente actualizacion.

"The Chaos Knight" sera mi nuevo nombre si es que no hay inconvenientes. El de ahora es un poco largo y pues creo que asi se adecua más a mi forma de ser, tambien lo resume de mejor manera. Junto al nombre entrare con muchas actualizaciones: Destierro, Zorro & Mono, Sennin y Espiritu de Fuego estan entre las proximas acutalizaciones, asi que espero que esten atentos.

Muchas gracias a DARKRYUKEN, digo, a Kouteikuro como siempre apoyandome con su increible paciencia y datos. Este capitulo y los que estan por venir no hubieran sido posibles sin su ayuda.

Sobre lo visto en este capitulo. Saque una carta oculta muy querida en este capitulo [metafora]. Un tema que absorvio mi adolecencia como una esponja. El legendario juego de cartas que ya descansa en paz como un recuerdo en la memoria de los que lo jugaron: Mitos y Leyendas era su nombre y El juego numero uno del reino era su eslogan con sus inmumerables ediciones, cartas, habilidades e ilustraciones de magnificos artistas. De ahi saque el tema de los dragones presentes. El formato de las cartas era bastante especial, la ilustracion llevaba una pequeña leyenda descriptiva de lo que representaba, aqui van los aparecidos en este capitulo

Draco Imperial: Un don para algunos, una pesadilla para otros, pero sin duda, hermoso. Perteneciente a la edicion Bestiario.

Dragon de Éter: Sus relampagos iluminan el firmamento, recordandonos los tiempos en que el espacio solia ser suyo. Más que un dragon, un dios y más que un dios, un elemento. Perteneciente a la edicion Espada Sagrada.

Dragon de Luz: Desafiando al Gran Wyrm, un dragon decidio educar en vez de destruir, guiar en vez de ser tirano, el más noble de los dragones y quizas la unica esperanza de paz con los humanos. Perteneciente a la edicion Espada Sagrada.

Alguna de sus imagenes aun pueden ser rescatadas de la web. Espero que ganen aceptacion ya que apareceran más dragones correspondientes a ese juego de cartas. Tambien apareceran ciertas armas, aunque la historia que tendra su mayoria del mundo de Mitos y Leyendas sera Dragones Errantes. Aqui es solo unas pequeñas introducciones.

¡Por favor digan que aun leen!
¡Con toda esta catastrofe en la pagina necesito mi confianza más que nunca!
¡Necesito comentarios! ¡Necesito Reviews!
¡Y ahora es un glorioso boton azul!
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