-Tres años es mucho tiempo-
Capítulo 10: Destino Mizu no Kuno
La Ilustre Godaime Hokage disfrutaba de las maravillas del sake luego de un arduo día de trabajo de oficina. Solo unos minutos más y se le permitiría regresa a su ya añorada cama sin que Shizune pudiera replicar al respecto; por ella ya estará durmiendo, pero el deber del Hokage era el deber del Hokage. Se trago hasta la ultima gota de sake para finalizar con el timbrado en un documento ahora oficializado, cuando un cumulo de humo se materializo en el escritorio.
Un cumulo de humo bastante familiar.
"Debe ser de Jiraiya." Menciono en voz baja al ver como se despejaba el humo. En efecto, era un sapo. "¿Qué tiene que decir ese pervertido? ¿Alguna información útil? ¿Estado de Naruto?" Sus preguntas eran rápidas, directo al punto, pero más que nada era el cansancio que le decía que se largara del al oficina y dejara los dramas del pervertido de lado. El deber era el deber, lamentablemente.
"No, mensaje de Naruto." El sapo rojo y negro, mejor conocido como Kosuke revelo el pergamino a Tsunade. Con el mensaje entregado espero en caso de haber alguna respuesta, su deber era tanto la ida como la vuelta.
"¿Naruto?" Replico con una pequeña sonrisa torcida.
Ganando completa atención y olvidando su tan ansiado descanso, tomo el pergamino entre sus manos y leyó el mensaje. Sus ojos se movieron en dirección a la escritura, era sorprendente de que fuera la letra de Naruto. Inicialmente pensó que era un impostor, pero era cuestión de ver el lenguaje que usaba para saber que se trataba de él, en especial con leer el tan odiado Tsunade-baa-chan. Hubo varios cambios faciales durante su lectura, desde alegría hasta furia, pasando por vergüenza, horror y orgullo. En el mensaje estaba resumido los meses pasados del rubio.
Dejo el pergamino en la mesa y se refregó el entrecejo con pulgar e índice. Aun en la ausencia Naruto provocaba problemas, por suerte se notaba cierta madurez al escribir la carta al igual que responsabilidad. Nuevamente tuvo que recordarse que en verdad se trataba de él, los sapos eran la prueba de ello. Centro sus pensamientos en el tema curioso del rubio y mientras causaba cierta irritación, también había entendimiento. Se notaba la responsabilidad de Naruto como futuro líder de Clan, así como evitar caer en control del consejo. Si, la ruta no era la ideal, pero era mejor que la alternativa a estar casado sin amor y completamente encadenado.
"¡Shizune!" Gritó Tsunade decidida. Ella no tardo en abrir la puerta. "Llama a Ibiki e Inoichi, necesito sus respectivos campos de experiencia." Shizune iba a preguntar, pero por la mirada decidida en su antigua profesora, decidió guardar silencio para apaciguar sus dudas más tarde.
Tsunade siguió pensando en la ausencia de su estudiante. La idea de Naruto presentada en la carta sonaba bastante interesante, pero para aplicarlo debía llamar a los expertos en ese ámbito. Solo esperaba que fuera posible dicha idea a la distancia y también esperaba conocer a las causas de dicha idea. De cierto modo también rezaba porque cierto pervertido no hubiera contaminado la mente del Jinchuriki, de lo contrario no se molestaría con castrar de raíz a otra especie pervertida de la faz de la tierra: ya tenía suficiente con Kakashi leyendo esos libros en público y con Jiraiya haciendo los mismos libros.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Tier despertó sintiendo aquel calor familiar más un suave balanceo para recordarle la situación. El movimiento del barco no le molestaba por lo menos, se conocía que había personas que eran susceptibles a los mareos frecuentes en altamar. Al abrir los ojos notó la situación, que hasta ahora solo se había dado en la noche del cumpleaños de Naruto: Erza dormía en el lado opuesto al costado de su prometido, más bien solo descansaba, ya que sus ojos estaban abiertos observando al motivo de su afecto. La heredera del Clan Harribel observo igualmente como dormía pacíficamente.
"¿Cuánto puede cambiar una vida en solo unos meses?" Preguntó Erza.
"Pensaba en lo mismo. Yo probablemente estaría realizando recolección de alimentos para la semana de no haber llegado él." Concluyo Tier. "No se por cuanto tiempo hubiera resistido esa soledad; saber que cuando gritas nadie te responderá, que nadie te escuchara." En verdad era aterrador pensar o hablar de ello.
"Yo aun estaría en animación suspendida, quien sabe por cuanto más. Si es que alguien se le hubiera ocurrido buscarme." Secundo la pelirroja. "Incluso se nos permitió obtener el contrato de un Dragón. Cuando Uzushio aún era un pueblo los Dragones eran criaturas que solo el Clan Uzumaki tenía el privilegio de llamar en batalla. Yo aun no creo que tenga uno como compañero." Como un dolor fantasma apareciendo, movió el hombro mordido por el dragón.
Tier no respondió, entendiendo que ella no estuvo en esa época por lo que no vio especialmente la grandeza adicional de los Dragones. Si, se notaba que eran especiales y criaturas únicas, ella misma estaba sorprendida de tener un compañero, pero el honor adicional que en Erza llameaba cada vez que hablaban de estas criaturas probablemente jamás lo compartiría. Aun así, solo podía rematarse a la batalla de Naruto con el Dragón de Luz.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
La heredera del Clan Harribel sobrevolaba el área buscando a su prometido sobre su nuevo compañero dragón. Al principio pensó que tardaría bastante, pero fue naturalmente atraída debido a un sobrenatural alboroto que azotaba todo el valle. Los dragones más pequeños y débiles huían, mientras que los más grandes eran atraídos por la curiosidad a observar. Tier miro que el centro del espectáculo era, en efecto, su futuro marido y Líder del Clan.
"¡Imposible!" Fue un dragón el que hablo, pero no el compañero de Tier; ella tuvo que mirar a un costado para encontrarse con otro volando y sobre este estaba Erza. "Debo estar imaginando cosas, nadie que haya visto la oscuridad interior de él puede continuar luchando." Las palabras fueron opacadas al estudiar al nuevo dragón que sus ojos encontraron. Si pudiera ponerle un color seria el propio color del cobre, su físico era estirado y largo, sus alas y otras extremidades eran la característica más determinante para ser diferenciado de una serpiente.
Erza pasaba por una situación similar a la de Tier. Su dragón era de un color azul casi blanco, el nombre técnico sería un celeste casi similar a la nieve, sus ojos, de no ser por tener la sombra creada por las cejas tendrían el mismo color para ser camuflado por su piel.
"Al parecer el heredero del Clan Uzumaki ha superado a sus predecesores, Dragón Cobrizo." Confesó ahora el compañero de Tier al compañero de Erza. "Igualmente me sorprende que escogieras una camarada. Supongo que siendo prometidas de semejante personaje habría que esperar menos." Tier, estando haciéndose a la idea de ser prometida no contrajo alguna reacción ante el enunciado, en cambio Erza se sonrojo. Ellos aún estaban en la etapa previa, descubriendo si en realidad eran compatibles antes de hacerse más serios.
"No cabe duda, Dragón Celeste." Dio por confirmado el Dragón de Erza, aunque lo dijo riéndose entre dientes. Podía sentir la vergüenza en su actual montadora. "Su resolución parece ser superior a la de sus predecesores, pero su nivel en combate aun es inferior. Dragón de Luz aun no será domado." Confirmando sus recientes palabras, comenzaron a ver como Naruto perdía su ventaja.
"Tal vez no ahora, pero presiento que si en un futuro cercano."
El testamento de la sabiduría de ambos dragones fue evidente al momento de la derrota de Naruto, ya que su oponente había ofrecido una nueva oportunidad una vez que subiera el nivel de sus habilidades. Sería difícil, Erza y Tier sabían que sus oponentes: Dragón Cobrizo y Dragón Celeste respectivamente, fueron temibles, pero este Dragón de Luz parecía estar un nivel más allá que ambos. Se aclamaba como el pacificador y mediador en la antigüedad entre los humanos y dragones. El primero en revelarse contra el tirano Gran Wyrm y entablar la paz con los humanos. Muchos Uzumaki, los cuales usualmente eran líderes de clan, intentaron enfrentarle, pero ninguno logro pasar su prueba.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
"Tendrá que esforzarse más si quiere derrotar a uno de los Dragones más poderosos." Dedujo Erza lo obvio.
"Como siempre tiene tendencia a realizar lo más duro. Dudo que alguna de nosotras pudiera en contra de ese dragón." Ellas recordaban bastante bien cada batalla y tuvieron que usar todas sus fuerzas y habilidades para ganar. Teniendo eso en cuenta la fuerza de un Dragón era grande, pero si este dragón era el líder de los demás es porque tenía un nivel superior a todos ellos. Tier solo sonrió. "Estoy segura de que seguirá adelante y esto solo lo motivara para hacerse más fuerte."
Cualquier conversación que pudiera seguir entre ambas jóvenes fue interrumpida por el bostezo del novio y prometido correspondiente a cada una. Al inicio solo balbuceaba, pero luego comenzó a notar sus alrededores, específicamente entro una gran confusión al enterarse estando entre sus dos bellezas, pero pronto recordó lo ocurrido la noche pasada.
"Buenos días."
La respuesta de Erza fue la misma antes de abandonar la cama, mucho a su disgusto, pero con él despierto ya se anunciaba oficialmente el inicio del nuevo día. Sin perder más tiempo, de lo que sería una productiva jornada, Erza fue al diminuto cuarto de baño del barco, específicamente a la diminuta ducha dejando a la los dos prometidos en la cama. Ambos escucharon el cerrar de la puerta, y antes de que Naruto pudiera moverse, Tier se había movido sobre él.
Ella no tenía intenciones aun de abandonar su calor o presencia, en realidad. Naruto, aun adormilado, simplemente se dejó guiar por lo apasionada que estaba su prometida. Mientras que no era tan frecuente, era agradable recibir estas acciones de afecto para alguien que era huérfano. Hace solo unos meses no tenía idea de que era el afecto corporal, ya que era algo que con suerte había recibido de forma mínima de Koyuki y Tsunade, siendo el primero algo que jamás recordó al estar dormido, y es segundo algo muy breve pero muy significativo.
"¿Qué… …hay… …planeado para… hoy?" Fue la pregunta entre cortada del rubio al tener tan seductor estorbo entre ellos, no que fuera un impedimento malo. En realidad estaba en el cielo.
"Comenzar… …con tu… …nueva… …fase de… …entrenamiento." ¿Cómo mantener un tono neutro mientras se tenía un apasionado encuentro de labios? Naruto estaba seguro de que era algo que solo su prometida podría hacer. Incluso Erza sacaba algo de emoción durante los pocos momentos de afecto que habían tenido el último tiempo. No que fueran demasiados, Erza era bastante conservadora en ese aspecto, aunque cuando se daba el momento se podía volver bastante traviesa.
Aunque con la información de Tier mato toda emoción en el segundo rubio.
"¿Entrenamiento?" Cuestionó el rubio frenando el tiempo de caridad de la pareja.
"Hay que prepararte para el siguiente enfrentamiento con el Dragón de Luz. Además, tienes una nueva habilidad que debemos desarrollar. Estoy segura que será un factor importante durante tu siguiente lucha y al mismo tiempo te servirá cuando tengas que enfrentarte a Akatsuki."
Las palabras de Tier dejaron pensativo al rubio, mientras ella se dedicó a descansar contra su tórax nuevamente. Pasarían unos minutos más antes de que se volviera a mover una vez que Erza saliera del cuarto de baño, para que Tier entrara.
Lo que ocurrió a continuación fue la rutina que se generaría por los siguientes días por venir: bañarse, vestirse, desayunar, deshacer el Kage Bunshin para adquirir las novedades, que no eran muchas, y comenzar con las labores de navegación. Durante esto último Naruto comenzaría con unas lecciones sobre navegación a las dos jóvenes a exigencia de ellas, en caso de que el capitán no fuera capaz de tomar su cargo en alguna ocasión.
Posteriormente se reanudo el entrenamiento de Naruto el cual, a la simpleza y molestia, sería algo para utilidad a la hora del almuerzo. Una orden directa de parte de Tier, tomando centradamente la nueva habilidad descubierta de Naruto.
"Debes pescar el almuerzo." Ordeno la hermosa rubia.
"¿Pescar? Pero traje suficiente comida en sellos para seis meses y entiendo que en ocasiones quieras variar el menú, pero ¿No crees que sea demasiado pronto? Es nuestro primer día en altamar'ttebayo." Refutó Naruto la molestia de hacer dicha tarea.
"Pescaras utilizando tu nueva habilidad. La idea es detectar la posición de los peces y luego pescar en aquella dirección." Naruto se sorprendió de la inteligente ocurrencia de su novia. Si, sonaba mucho menos molesto que la forma tradicional de pescar. El gran problema estaba en que no tenía dominio sobre su habilidad y los peces tenían una cantidad ínfima de chakra. Sería una versión elaborada de buscar la aguja en el pajar. Naruto cayo cabizbajo ante su destino.
"No te preocupes, realizaras un clon para hacer eso." La intervención de Erza hizo que Naruto se animara nuevamente. "Después de todo tienes que ponerte al día con tu estudio en Fuuinjutsu. Los últimos días recuperándote y preparando el viaje, estuviste holgazaneando por mucho. Debes retomar el ritmo a doble velocidad." La quijada de Naruto cayó al ver los libros que presentaba Erza sobre la mesa de la cabina de mando. Erza hizo crecer su sonrisa. "No te preocupes, después de almuerzo comenzaremos con tu entrenamiento físico."
"No hay que olvidar tu control de chakra. Ya has visto lo que puede hacer el Dragón de Luz y si quieres ganarle debes mejorar aún más, sin contar a los que te quieren capturar o incluso tu propósito de rescatar a tu amigo." Las palabras de aliento no eran nada contra el listado de por hacer que tenía frente a él. Podrían ser hermosas, bellas e inteligentes, pero ambas eran peores que el entrenamiento de Fukasaku y Jiraiya, y hasta este momento no pensaba que existiera algo peor.
"Alguien, quien sea… máteme por favor." Fueron sus últimas palabras antes de que Tier y Erza le arrastraran al exterior del barco. Cada vez este viaje se volvía más y más largo.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Dos semanas habían pasado en un abrir y cerrar de ojos, bueno, para Erza y Tier en realidad. Para Naruto fueron las dos semanas más largas y agotadoras de toda su vida. Pero no confundan, no terribles. Si, estaban los difíciles entrenamientos y estudios en Fuinjutsu, pero todo era apaciguado con la presencia de su novia y prometida. Para todo el cansancio, llegar al final del día y que en la cama te espere una belleza, y en ocasiones dos bellezas, para dormir junto a ti hacían que todo valiera la pena. También estaban los breves descansos en los que una o dos de ellas pasarían tiempo con él, simplemente descansando, charlando o en ocasiones algo más riguroso dependiendo de quien fuera la acompañante. Con Tier esto cambiaba desde suaves besos a terminar sudados en una cama queriendo devorar al otro. Con Erza no pasaban de los besos, bien apasionados y de alta categoría parental, pero solo eso. Eso en verdad relajaba.
También estarían las lecciones de navegación. Naruto, Erza y Tier pasarían noches enteras observando los cielos y los mapas, aprendiendo a como leerlos, como dirigir el barco y usar los controles de navegación o usar los instrumentos de navegación. Para ellas era sorprendente que Naruto estuviera tan bien enseñado en ese aspecto y él les relataría los problemas que pasaron Tazuna y los demás marineros tratando de enseñarle.
Igualmente se ganaban puntos por romántico. Tier no era una romántica desesperada en comparación a Erza, pero era bien apreciada la cercanía y el ambiente que se podría crear solo bajo la luz de la luna y las estrellas, rodeados solos por el sonido del mar.
Fuera de eso, regresando a lo amargo y tema actual; lo triste de todo el asunto, es que a pesar de que su propósito era pescar, hasta ahora no lo había logrado por lo tanto se habían apegado a la comida sellada. Por supuesto que había un mundo de diferencia entre sentir algo tan grande como lo eran las reservas de Erza y Tier a sentir las ínfimas reservas de una criatura marina. Podía sentir ballenas, pero cosas como esa estaban fuera de margen, demasiado grandes, demasiados problemas.
Y este día no parecía ser diferente a los otros.
Ahí estaba Naruto, sentado en el barandal del barco con su fiel y simple caña de pescar. Era cosa buena que hubiera aprendido la paciencia necesaria para quedarse quieto con los sapos, de lo contrario ya se hubiera tirado al mar para intentar algo más drástico y mucho menos sensato. ¿Aunque cuando ha sido sensato Naruto?
"¿Estas segura que de esta manera desarrollare mis habilidades de sensor? Hoy se cumplen dos semanas desde que inicie este ejercicio y aun no pesco nada, Dattebayo." Replico el rubio bastante desganado luego de hacer lo mismo día tras día y sin algún resultado positivo.
"Nadie dijo que esto sería fácil." Fueron las duras palabras de su prometida.
Nuevamente estaban en silencio por bastante tiempo. Pronto Tier noto a la pelirroja observando desde la entrada del control de mando, en donde dos copias de Naruto aprendían y estudiaban todo lo que pudieran sobre Fuuinjutsu. Normalmente Erza los vigilaría para que no se desconcentraran, pero en ocasiones saldría para ver cómo iba mejorar el original bajo el mando de Tier. No que fuera mucha la novedad los otros días, le iba mucho mejor en sus estudios que en este entrenamiento.
"¿Alguna mejora?" Preguntó la pelirroja.
"Lamentablemente no." Respondió Tier en tono neutro, aunque gracias al tiempo compartido juntas, ya había aprendido a leer un poco sus emociones casi ocultas. Por sus ojos podría decir que estaba bastante desganada con la falta de resultados de Naruto. "¿Alguna idea?"
"¿Eh?"
"Puedo decir que llevas observando bastante tiempo y por lo que vi estabas pensando en algo. ¿Tienes alguna idea?" Erza se sorprendió al escuchar las palabras de la rubia. Al parecer ella no fue la única que aprendió sobre la otra en todo este tiempo.
"Pensaba en el Kagura Shingan." Indico pensativamente la pelirroja. "Este era el nombre que recibía la habilidad sensor que recibían los poso Uzumaki que la poseían. Lamentablemente nunca supe mucho ni tampoco llamo mi curiosidad demasiado. Pero es posible que Naruto tenga alguna variante de esa habilidad. Digo variante porque usualmente se nace con esta habilidad y Naruto la despertó luego de enseñarle los conocimientos de tu Clan."
"Ojo de la mente de Kagura." Repitió Tier intrigada. Entonces recordó algo de utilidad. "Cuando lleguemos al refugio del Clan Harribel en el País del Agua revisare si en los registros se encuentra alguna mención sobre aquella habilidad, puede que nos de algunas pistas para desarrollar adecuadamente esta nueva habilidad de Naruto."
"Esa suena una buena idea." Secundó Erza.
Inesperadamente para ambas, Naruto se puso en pie y cambio de posición en el barandal del barco, solo unos pasos a la derecha. Volvió a tomar asiento y esperó. La pelirroja y la pelirrubia se miraron un tanto confusas con ese último movimiento, pero entonces tomo sentido. La caña de pescar se estaba moviendo y pronto Naruto comenzó a jalar. Fue una lucha decente para el tamaño del pez que apareció capturado. Naruto sonrió cuando lo tomó entre manos.
"¡Lo logre'ttebayo!" Proclamo para sostenerlo con una mano desde la cola.
El pez, aún vivo, comenzó a agitarse y por el débil agarre se soltó de regreso al mar. Los tres humanos se observaron por unos instantes antes de que las dos jóvenes miraran intensamente al joven. Un poco más y Naruto pensaba que explotaría espontáneamente ante la exposición prolongada ante aquellas duras miradas. Solo pudo tragar sabiendo que había consecuencias ante sus errores, él ya sabía que no tenían misericordia ante las fallas. Lo peor es que había estado haciendo esto ya por tres horas y la hora del almuerzo ya estaba pasada.
Fue solo una oración dicha por las dos al unísono.
"No hay almuerzo para ti hoy."
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Erza y Tier desde el frente venían en un ataque directo hacia Naruto. Por primera vez los tres se enfrentaban en un singular combate de entrenamiento en altamar. ¿Dije entrenamiento? Si le preguntaran eso a Naruto en estos momentos, corregiría esa palabra con un decisivo martirio. ¿Por qué? Simple, el combate de martirio era de Erza y Tier contra Naruto. El objetivo era lograr desarrollar en el menor tiempo posible la habilidad de Naruto con la nueva forma de su Reiken: Rapier.
Y la peor ventaja que ellas poseían no era la ventaja numérica o el trabajo de equipo que podrían realizar, sino el elemento sobre el que luchaban. Lo que decidió este entrenamiento fue que desde hace un par de horas habían llegado a una zona carente de viento o corriente marina, completamente carente de movimiento por lo que tendrían que esperar hasta que el viento aliado regresara. Para evitar pereza tomaron la oportunidad de aprovechar la calma marítima y de paso aprovechar esta enorme ventaja. Tier tenía afinidad elemental para básicamente mover todo el agua bajo los pies, mientras que Erza tenía su Kaio no Yoroi [[N/a: Emperatriz de Agua]] que le permitía utilizar el elemento agua casi al mismo nivel que Tier.
Lo que nos lleva a la situación actual. Naruto bloqueó con su espada Rapier la espada Tiburón de Tier y la Espada de Cristal de Erza. Naruto fue aventajado inmediatamente cuando las dos con facilidad hacían retroceder al rubio, casi como si no opusiera resistencia. Inclinando su peso hacia adelante al mismo tiempo, enviaron a volar a Naruto.
En el aire, el rubio pudo ver que aún no había terminado. La espada de Erza comenzó a brillar intensamente, mientras que la de Tier, en su forma liberada, comenzaba a acumular agua.
"Ah, Mierda…" Maldijo el joven.
"¡Slash/¡Ra Gota!" Al mismo tiempo Erza produjo un corte de agua a presión al mover su espada horizontalmente mientras que Tier lanzo el agua acumulada desde la punta de su espada liberada como un misil, ambos ataques en la misma dirección y objetivo: Naruto.
"¡Rasengiri!" Aun habiendo sido despedido en el aire, Naruto logro desarrollar el ataque al cubrir de chakra en espiral su espada.
Rápidamente dio un giro de noventa grados y abanicó su espada para golpear ambos ataques con el propio, logrando efectivamente cancelarlos. Finalmente su lanzamiento redujo la velocidad, lo suficiente para alcanzar el agua y ponerse en pie sobre ella con un leve derrape. Inmediatamente vio a sus dos oponentes y a su horror ambas se acercaban comenzando una leve distancia que crecía más y más. Iban a atacar desde dos lugares a la vez.
Sin sellos de mano, Naruto logro crear un Kage Bunshin a su lado para bloquear las dos espadas de lado a lado. Esto dio por inicio a una batalla de intercambios cortes, los cuales eran bloqueados con efectividad en donde cada Naruto logro avanzar unos pasos en contra cada oponente. Rápidamente se notó la desventaja de Naruto, ya que Tier acabo con facilidad con su copia. Al ver esto, el original que luchaba con Erza retrocedió para quedar a una distancia equitativa de ambas.
"Ya no tienes por donde huir." Dijo Tier en su tono muerto, cosa que hizo darle a su prometido un escalofrió. Era difícil imaginar que ella no era enemiga realmente.
"Se acabó. Por tu entrenamiento hasta ahora debiste durar más tiempo." Secundó Erza.
Naruto volteaba su cabeza de lado a lado para no perder de vista a las dos, lo que era bastante difícil de hacer, además su habilidad sensor aún no estaba perfeccionada para sentir a la perfección los movimientos pequeños del oponente; en efecto, podía sentir que ambas estaban ahí, pero sentir algo como el brazo con la espada moviéndose era otro nivel de habilidad que aún no tenía. Lo peor era que las ropas que ambas vestían. Tier, bueno, ya estaba algo acostumbrado a su falta de vergüenza, pero Erza era una nueva adición a la ecuación. La armadura Kaio no Yoroi dejaba bastante para ver, en especial la figura de Erza que era comparable a la de Tier. Ambas estaban muy bien desarrolladas para su edad, aunque Tier fuera mayor por un par de años que Erza.
Viendo que ya no quedaba otra alternativa, saco su carta oculta. Tomo su espada Rapier con ambas manos y la separó en dos, dejando una a cada lado en señal de defensa. Las dos jóvenes quedaron impresionadas por esa singular característica. Una espada que se dividía en dos.
Sacudiéndose la sorpresa de encima, las dos atacaron a la vez haciendo que su oponente bloqueara simultáneamente. El rubio pensó por un momento le habían roto un hueso ante la presión por ambos lados, lamentablemente no era tiempo para pensar en aquellos baches menores. Usando la estabilidad de fuerza dada por ambas sobre él y la velocidad de movimiento mayor de Rapier, Naruto dejo pasar a ambas espadas, para moverse y esquivar sus trayectorias al posicionarse de lado e inmediatamente saltó. Erza y Tier tropezaron hacia el frente, una contra la otra ante la inesperada maniobra del rubio en una colisión inminente.
Naruto aterrizo a unos tres metros de distancia para voltearse y prepararse para el siguiente movimiento. Lo último que esperó ver al voltearse fue revivir lo sucedido durante su cumpleaños. Las dos jóvenes habían caído de frente, cabeza a cabeza, o mejor dicho de labio a labio.
Las dos jóvenes miraban con total expresión de choque el toque de labios, paralizadas ante la familiar situación. Con unos hipotéticos cinco segundos, que hubieran sido cronometrados por Jiraiya, las dos jóvenes se separaron dando tres torpes pasos hacia atrás. Mantuvieron el choque del contacto visual para rápidamente apartar sus miradas y sonrojarse apenadas. Era la segunda vez que ocurría lo mismo y esta vez en un entrenamiento.
Recordando la situación en la que se encontraban, ambas reafirmaron al objetivo con la vista para confirmación. A tres metros de distancia estaba Naruto nuevamente con una hemorragia nasal como la vez anterior y una mirada boba en su rostro. En cuanto vio los ojos turquesas y cafés observándole con un fuego intenso intento cubrir la evidencia involuntaria con su brazo, pero ya era bastante tarde. Los seños de ambas jóvenes se endurecieron haciendo tragar al rubio.
"Esperen'ttebayo, no fue…" Cualquier razón que hubiera dado era inútil, ya que ambas se habían lanzado al ataque con un grito de furia.
En puro instinto de supervivencia, este razono que seguir con el combate era la mejor opción para evitar daños. Daños importantes. Lamentablemente solo podía estar a la defensiva y rogando que sus articulaciones resistieran lo suficiente los consecutivos impactos de espada contra cada parte de su Rapier dividida. Rogaba que de un momento a otro un brazo no fuera a salir disparado, desprendiéndose de su hombro por uno de aquellos poderosos impactos.
Derecha. Izquierda. Arriba. Abajo. Izquierda diagonal-ascendente. Derecha diagonal-desentiende. Izquierda diagonal-descendiente. Derecha diagonal-ascendente. Eran todos los cortes que llegaban segundo a segundo por parte de las dos jóvenes contra él, quien lograba bloquear parcialmente con sus espadas. Estaba seguro de que habían pasado más de diez segundos sin pestañar cuando finalmente logro dar un salto y distanciarse del desenfrenado ataque de las dos. Bien, intento, porque en cuanto logro tomar distancia Erza y Tier cambiaron de estrategia de corta a larga distancia.
Lo peor era que Erza cambiaba de armadura.
"¡Raitei no Yoroi!" [[N/a: Armadura de la Emperatriz del Rayo]].
Su cabello cambio a un arreglo trenzado a lo largo de su espalda asegurado por un broche de orbe azul al final. El color predominante era el celeste claro, blanco y amarillo. Las partes más consistentes de la armadura eran sus hombreras, peto, rodilleras y guanteletes celestes y amarillos, aunque sus guantes eran negros. Pero era solo en la parte superior, ya que al pasar abajo del pecho vestía unas telas largas blancas y amarillas cubriendo sus abdomen e inferiores, aunque se abría al fondo para dar movilidad. A diferencia de lo visto antes, esta armadura venia acompañada de una lanza.
Su análisis rápido de la armadura fue distraído por el grito de Tier.
"¡Kasukeda!" [[N/a: Cascada]] Desde el mar fue levantado y arrojado el gigantesco torrente que básicamente le cubrió el sol a Naruto.
"¡Mal día! ¡Mal día! ¡Mal día!" Gritaba Naruto al ver el gigantesco pilar de agua que le iba a aplastar.
Su Rasengiri quedo descartado inmediatamente al no tener aun la capacidad de mejorar dicho ataque todavía por lo que fue indiscutidamente al plan B. En sus espadas gemelas acumuló chakra elemental de viento y concentró su atención al ataque dirigido hacia él. Midiendo el tiempo con dificultad alternó los cortes consecutivos rápidos para intentar dividir la gigantesca masa de agua que le iba a aplastar. Estaba inseguro de cuantos golpes realizo, la velocidad en los que los hizo o cuánto tiempo estuvo haciéndolos, pero fue un éxito…
…solo para ver a Erza sobre él, siendo el agua lo que les separaba a ambos. Su lanza iba al frente destellando con rayos y el sonido similar no ayudaba, ya que en reacción reflejo una herida fantasma ya no existente picó su hombro, donde una vez Sasuke le había atacado. Suerte que el elemento viento tenia ventaja sobre el elemento rayo. Cruzando sus espadas, aun cargadas con elemento viento, chocaron contra la lanza centellante frenando la caída de Erza. Ahora ambos estaban sobre el agua, con Erza ejerciendo su presión sobre él y era notorio que ella era más fuerte.
A la sorpresa de la pelirroja un Kage Bunshin había usado la espalda del original como punto de apoyo para saltar a gran altura y en sus manos, carentes de su característica Rapier, formaba rápidamente una esfera en cada mano.
"¡Rasenrengan!" Gritó la copia tomando velocidad de caída libre.
"¡Toraidento!" La resplandeciente Tiburón en un color amarillo se interpuso ante la copia y su ataque.
Los dos colisionaron, siendo suficiente el resultado para detonar en una gran explosión. La copia de Naruto desapareció al instante, mientras que Tier fue arrojada hacia atrás, a unos cinco metros de Erza. Tier levanto su mirada para ver como Erza y Naruto luchaban frente a frente con el viento cancelando los efectos del rayo. Erza poseía una fuerza mayor, pero debido a la versatilidad de las espadas, Naruto podía superar su velocidad en la defensa, evadiendo los golpes contundentes.
Finalmente en una detonación de viento, rayos y agua que cegó momentáneamente a Tier reveló al vencedor. Naruto flotaba sobre el mar boca arriba y completamente inconsciente, mientras Erza se arrodillaba por unos instantes solo para volverse a poner en pie. Se veían algunas heridas superficiales, pero cansada no estaba del todo aunque había que considerar que Naruto no luchó usando su Modo Sabio y que estuvieron luchando dos contra uno.
Este fue tan solo el primer combate de los que vendrían hasta que el viento retomara su fuerza y pudieran seguir adelante.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Un par de semanas más tarde el viento aun no llegaba, aunque no había tanta preocupación gracias a las enormes reservas de comida. Tenían cuando menos para seis meses. Por lo que los combates lo habían repetidos diariamente, e incluso Tier y Erza lucharían entre ellas para entrenarse a sí mismas, después de todo no solo Naruto estaba presente ante la oportunidad de mejorar. Esta fue una nueva forma de pasar los días y aprovechar la zona despejada y serena del mar.
Gracias a estos eventos tan raros, como lo era una lucha entre Erza y Tier, Naruto obtuvo la oportunidad de luchar sin tanta exigencia por lo que al final del día no quedo inconsciente en la cama. En cambio, en plena noche despertó y salió para revisar el exterior. Era una noche extraordinariamente clara, dejándole ver sin interrupciones la grandeza del cielo de lado a lado, de horizonte a horizonte, si no había mar, era solo cielo.
"Noches como estas no se ven en Konoha." Pensó el joven al ver tal espectacular escena. La serenidad y el silencio eran representados por este momento.
Haciendo honra a su sobrenombre de impredecible, se quitó la ropa quedando solo en ropa interior y sin dudar se arrojó al mar. A su sorpresa el agua no estaba tan fría como lo esperaba, por el contrario, era completamente refrescante y relajante luego de un largo día de entrenamiento. Por lo calmado que estaba el mar Naruto podía flotar sin tener que moverse, tan solo observando lo ancho del cielo mirando hacia arriba. Lo mejor era que gracias al entrenamiento como sensor ya era capaz de sentir criaturas del mar de gran tamaño como los tiburones, y al no sentir ninguno estaba despreocupado.
¡Splash!
El repentino sonido y la ondulación del agua saco a Naruto de su estado de reposo y flotación de espalda para ver al culpable. Era su prometida rubia y de piel morena: Tier Harribel. Esta, nadando lentamente, se acercó a su prometido.
"Es una buena noche para nadar, ¿Por qué no me llamaste?" Cuestionó en su tono habitual neutro.
"Hoy luchaste bastante duro contra Erza-chan. Creí que te merecías un buen descanso luego de eso." Confesó apenadamente el rubio de Konoha. Entonces noto finalmente que la hermosa joven había entrado al agua sin llevar nada puesto, por lo menos eso era lo que podía ver en su parte superior. "Ti-Ti-Tier-chan, ¿Por qué no llevas traje de baño?"
"¿Por qué debería? No es nada que tu no hayas visto antes… …o sentido, en realidad." Respondió con Naturalidad.
"Bien, espera… ¿Qué fue eso ultima-" Naruto había descifrado un extraño tono en la última parte, pero antes de que pudiera corroborarlo sus labios habían sido capturados por los de ella. Si, estaban algo salados, pero no era nada que arruinara el momento. Entonces lo notó, desde que esta carencia de viento había llegado y el entrenamiento serio había comenzado no habían tenido acción por las noches y mientras tenían la noche para dormir juntos, en verdad había extrañado ser intimo con ella.
Naruto siguió e incremento la pasión. Ambos flotaron lentamente hasta llegar a la base de la embarcación. Tier no dio tiempo para nada ya que agarro los brazos del rubio y nadando por ella misma lo arrastro para dejarlo contra el casco del barco. El rubio de Konoha no se dio por enterado, estaba demasiado ocupado sintiendo sus labios o su cuerpo en general atrapado contra el propio. De un instante a otro la rubia paro y a su sorpresa mostraba algo ante él.
"Espera, ¿Esa es mi ropa interior?" Cuestiono el rubio al ver lo que tenía en mano ella y al sentir la carencia en su cuerpo.
Tier simplemente aventó dicha vestimenta hacia el barco solo para retomar las actividades con las intenciones de avanzar y terminarlas. El uso de razón de Naruto se escapó en ese instante, completamente enloquecido por las intenciones de su prometida. Pronto dejaron de flotar y Naruto se tuvo que aferrar al barco para tener algo de soporte, tornando sus manos hacia atrás. Tier no perdió la oportunidad al ver el estado indefenso de Naruto e inmediatamente se aferró a su cintura, uniéndose en el proceso con él.
Era sorprendente, divino. Por aquel momento Naruto fue a otro planeta. Era Tier quien realizaba todo el trabajo moviendo sus caderas ante el capturado Naruto, mientras el cuerpo de ella flotaba de espaldas al arquear su espalda. El rubio de Konoha tomo la oportunidad perfecta para atrapar el par de orbes expuestos con sus manos y apretarlos con firmeza, haciendo imposible para la joven evitar seguir guardando sus gemidos. Pronto se vio en la necesidad de usar sus brazos, hasta el momento libres, para acelerar sus movimientos y afirmarse más de Naruto al ponerlos sobre sus hombros.
Se podía escuchar claramente los sonidos que ambos orquestaban ante la calma que el mar proporcionaba. La pasión y la lujuria lavados por el agua salada del mar, expresados el uno al otro. Esto ya no era un acto de reconocimiento como al principio o una simple curiosidad hormonal. Era una forma de comunicación que tenían entre ellos, un nexo como pareja, como prometidos. En verdad expresaban su amor por el otro que ya había sido cultivado en sus corazones.
Fueron unos minutos de movimientos de cadera antes de que Naruto y Tier llegaran juntos al clímax. Podían sentir la satisfacción, incluso Tier demostraba una pequeña sonrisa en su rostro al sentir la esencia de Naruto en su interior. Ese momento fue breve ya que rápidamente Naruto volteó los papeles. Ahora era ella quien estaba contra el barco y Naruto su captor. Su respuesta fue un poderoso gemido ronco al sentir como la parte íntima de Naruto retomaba su dureza aun en su interior, sintiendo golpear lo más profundo.
Y de pronto ella tuvo hambre de más, y la satisfacción anterior no fue suficiente. Bueno, no era nada que otra media hora, o más, de estas actividades no pudieran satisfacer. Después de todo Naruto se había vuelto muy bueno en esto y gracias a su resistencia podría ser algo verdaderamente duradero. Y por supuesto, ella también estaba segura de que era buena, ya que su resistencia crecía junto a la de su compañero de entrenamiento.
Un nuevo gemido salió más fuerte habiendo tocado el punto exacto. Tier sonrió nuevamente sabiendo que esta iba a ser una noche bien larga.
Ninguno de ellos se dio por enterado del testigo femenino, específicamente pelirrojo, que escuchaba todo el desarrollo desde la parte superior del barco.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Erza Scarlet tenía una buena noche de sueño cómoda en su cama gracias a un excelente día de entrenamiento. Siempre que lograra utilizar sus fuerzas para mejorar sentía esta satisfacción al final del día, nada como el sudor y la fuerza ganada por sus propias manos. Le daba tranquilidad y por ende facilidad de dormir por aquella noche. El problema estaban en que Erza era una durmiente ligera y por la más pequeña perturbación irregular podría ser despertada: el sonido de una silla al arrastrarse por el suelo, el cerrar una puerta o incluso el crujir del suelo de madera. A su desgracia eso último ocurría en estos instantes.
Un juego de pasos pudo escuchar hacer crujir la madera del suelo, solo para escuchar el sonido de la puerta al abrir y cerrar. Siendo un revés menor a su sueño, decidió ignorar este acontecimiento y continuar con su bien merecido descanso. Eso hubiera hecho de no ser porque se repitió el mismo suceso: los pasos en el suelo de madera y la puerta abriéndose y cerrándose. A su infortunio, Erza no era una joven que dejara cosas inconclusas o en este caso en misterio, por lo que ante la insistencia del sonido decidió levantarse e investigar.
Al salir a cubierta noto que el clima no estaba frio a pesar de ser de noche y estar en altamar, más bien era levemente tibio acompañado de una carencia total de viento o movimiento. Una paz perfecta y serena en la plenitud de la noche ante la luz de la luna llena. Retomando el asunto en cuestión, Erza siguió su investigación. No había alcanzado el barandal cuando notó y reconoció las ropas en el suelo. La pelirroja se sonrojo al entender lo que estaba sucediendo a tiempo para ver que desde abajo del barco habían arrojado una ropa interior…
…la ropa interior de Naruto.
Fue cuando el festival de gemidos inicio. No solo gemidos, ella podía entender palabras y enunciados. En cuestión de minutos los gemidos se volvieron gritos, gritos de Tier aclamando por Naruto. En la ocasión anterior Erza había sido afortunada de encontrarlos en una cascada, ya que el ruido de esta silenciaba cualquier sonido que ellos pudieran emitir, pero ahora el mar estaba en absoluto silencio dejándola expuesta a todo lo que la pareja tuviera que decir.
"¡Naruto!" Escuchó Erza gritar a Tier.
Nunca espero escuchar ese tono proviniendo de Tier Harribel. Erza siempre la vio tranquila, metódica y siempre apropiada. Ahora estaba expuesta a algo que nunca hubiera creído: a la mujer que habitaba en Tier Harribel, la que quería ser amar y ser amada. La mujer que probablemente todas llevaban dentro esperando por salir. Era tan diferente a la persona que veía a diario, incluso su voz reflejaba una emoción que ella nunca había mostrado antes. Por un instante dudaba que fueran la misma persona.
Cinco minutos. Diez minutos. Quince minutos. Treinta minutos. Todo ese tiempo paso y para Erza fueron como segundos, aun de pie ahí escuchado el desarrollo que se formaba en el mar. No era perversión lo que la llamaba a quedarse y escuchar lo que la pareja hacía en su intimidad, solo curiosidad. Ella podía entender los sucesos que pasaban sin verlos. Los gemidos comenzarían lentos y acelerarían su ritmo, pronto se volverían gritos hasta un grito prolongado, entonces silencio. La segunda vez comenzó escandaloso desde el principio, como ambos fueran dominados por la lujuria a una velocidad constante y rápida. La tercera vez fue similar a la primera pero mucho más larga.
Cuando el último grito de Tier llego y hubo un silencio prolongado la pelirroja entendió que probablemente habían terminado. Avergonzada por lo que había hecho involuntariamente, Erza entro en el cuarto y se refugió en su cama, esperando que ellos estuvieran tan adversos en su momento que no pudieran detectarla.
Erza no tuvo que esperar mucho. La puerta se abrió y podía sentir mucho movimiento a diferencia de su discreta salida, incluso un gemido femenino.
"Shh… guarda silencio'ttebayo." Erza escucho la voz de Naruto a través de la cortina que cerraba el compartimiento de su litera baja. Era la facultad que los sellos situados en su compartimiento, permitían que el ruido exterior entrara en caso de emergencia, pero no lo permitía salir.
El crujir de la madera continuaba, haciendo que la curiosidad de Erza aumentara al punto de no resistir. Con cuidado movió la cortina para solo dejar una pequeña abertura lo suficientemente pequeña para que solo su ojo fuera revelado. No espero ver que ambos aún estaban desnudos con Tier manteniendo sus piernas en el contorno de las caderas de Naruto, con ambos manteniendo un choque constante entre sus respectivas pelvis. Ante el peso adicional los pasos de Naruto eran bastante más torpes, motivo por el que la madera del suelo crujía tanto. Igualmente ambos mantenían sus bocas unidas para evitar gemidos que despertaran a Erza.
"Hay que llegar a la cama. ¡Mmph!" Pidió Naruto soltando los labios de la rubia morena por unos instantes, solo para ser tomados por ella una vez más.
"Primero a la ducha. No dormiré con agua de mar aun en mi cuerpo." Refuto por unos instantes.
Esto creo una pequeña discusión entre ambos, cosa que sorprendió a Erza. ¿Discutir mientras aún tenían sexo? En verdad que estaba acostumbrado al otro, teniendo un nivel muy alto de confianza para hacer algo tan íntimo durante algo así. Finalmente la razón de Tier le gano a la de Naruto, ya que el baño carecía de los sellos que estaban dotados en las literas. Bajo la promesa de mantener silencio, los dos mantuvieron sus posiciones al entrar al pequeño baño, no que necesitaran mucho espacio.
Erza fue obligada a usar su almohada para intentar bloquear los gemidos provenientes del baño, al parecer ni siquiera en la ducha detuvieron sus actividades. Aun le parecía bastante impresionando lo apasionada que era Tier en realidad.
"¡Más adentro!" El grito femenino hizo que la pelirroja aumentara su sonrojo a toda la cara. "¡Más! ¡Más! ¡Más!" La consecución de gritos hizo que Erza casi se ahogara por el calor y la vergüenza.
"Tier-chan…" Pudo escuchar la voz de Naruto profunda.
"No, no chan, no apodos, solo Tier. Pronto… …seremos marido y mujer. Somos cercanos, no necesito…" Se entiendo que fue cortada por un gemido propio. "…no necesito alguna… …alguna marca verbal para entenderlo. Tenerte junto a mi es todo lo que necesito."
Fue cuando Erza entendió que esto no se le podía llamar algo como sexo, no algo tan frívolo. Ellos realmente estaban haciendo el amor, entregándose al otro más allá de la carne o de los placeres, era la simple idea de estar unidos.
Un último gemido fue dado que Erza reconoció como clímax. Se podía escuchar el agua de la ducha caer hasta que cesó al cerrar la llave. Se escuchó la puerta abrir lo que hizo que la pelirroja se volviera a asomar por la pequeña ranura creada entre cortinas, Tier iba en estilo nupcial en los brazos de Naruto, pero manteniendo ambos un acalorado beso. Era diferente, suave y dulce. La observadora noto por primera vez a la morena rubia sonrojada desde que la conoció, una mirada que de alguna forma se veía completamente natural en su rostro. Igualmente noto la mirada fija de Naruto en Tier, intensa y profunda, como si estuviera viendo algo más que la simple superficie de la cara u ojos de su prometida.
Naruto movió sus labios y le susurro algo que Erza no pudo escuchar. Los ojos de Tier se ensancharon mientras que su sonrojo se incrementaba. Pronto una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
Con un cuidadoso movimiento, aun siendo Tier más alta que Naruto, la dejó sobre la cama moviendo la cortina de su litera un poco. Antes de que él se pudiera hacer algo, ella le atrajo a su cuerpo en un cálido abrazo acompañado de un beso. Con la cortina aún abierta debido a que el rubio de Konoha la había sostenido en un punto sobre la cama para dejar a Tier en esta previamente, podía ver a la pareja siguiendo su intimidad. Podía ver como los desarrollados y firmes pechos de ella se ajustaban contra el tórax de Naruto.
Sorprendentemente Tier tomo control de la situación al abrazar a Naruto y volcarlo para dominarlo encima. Erza se ensanchó su ojo de la ranura al ver las siguientes acciones de Tier. La morena pelirrubia asalto los labios del rubio intensamente por unos instantes mientras dominaba los movimientos de su prometido al aprisionar sus muñecas con las propias manos. Sus labios fueron liberados una vez que Naruto se tranquilizó en su prisión para sensualmente bajar a su mentón, luego su cuello para pasar a su tórax, abdomen y cintura. La pelirroja miro incrédula como la prometida de Naruto continuaba bajando y continuar con sus acciones. Cerró a tiempo la cortina para activar los sellos de intimidad, ahogando un inicio de gemido de Naruto.
Erza siguió vigilando la cortina cerrada por unos instante viendo bastante movimiento de estas, en ocasiones saldría un pie, un brazo o un codo, pero rápidamente entraría. Soltando un suspiro cerró su pequeña abertura y miro el techo de su litera, soltando un profundo suspiro. La imagen de la intensidad que Naruto había puesto durante su intimidad con Tier no se borraría de su mente. Se veía tan maduro, tan profundo, como si fuera una persona completamente diferente. Más bien, un hombre.
Con eso en mente cerro los ojos esperando al sueño para reclamarle.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
"¡Naruto!"
Erza despertó de golpe empapada de sudor y respirando agitadamente. Se sentó apenas abrió sus ojos llevando su palma derecha contra su pecho, por sobre su corazón sintiendo su palpitar acelerado. Su mano izquierda fue a su cara comprobando que estaba caliente, dando un hipotético sonrojo sobre sus mejillas. Finalmente quito la mano de su cara y la llevo hacia su entrepierna para comprobar. En efecto: estaba húmeda, sensible y estimulada.
Entonces las memorias del sueño llegaron. Era básicamente verse a ella en el lugar Tier teniendo una apasionada e íntima noche con su novio. Al parecer su subconsciente se había encargado bien de memorizar la mirada que Naruto había compartido con Tier, porque fue la primera arma de seducción que él utilizo en su sueño, dejándola sin resistencia para enviar a su cuerpo y mente a un mundo de fantasías no realizadas, realzadas por la frustración de lo visto la noche anterior. Podía sentir con claridad el toque de su piel, sus labios probándola, su saliva y su sudor empapándola, sus manos recorriéndola, juntos realizando una música sin igual íntima y perfecta.
No sabía que su mente podría ser tan imaginativa.
O pervertida.
Iba a salir de su litera para darse un buen baño frio, y de paso cambiar las sabanas, cuando noto que había alguien afuera. Imitando su acto de la noche anterior, reviso creando una ranura en su cortina el exterior. Era nada menos y nada más que el objeto de sus fantasías.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Naruto abrió los ojos e inmediatamente reconoció el lugar en donde estaba, seguido a esto vinieron los recuerdos de la noche anterior logrando sonrojar su cara al punto de casi echar vapor. No recordaba que Tier hubiera tenido un libido tan alto, nunca espero que el tiempo de abstinencia provocara un efecto tan poderoso. Era una suerte poseer la resistencia del Clan Uzumaki, fortuna que el Clan Harribel no compartía, al ver el estado de su durmiente prometida que probablemente no despertaría pronto. Compartiendo su desnudez, Tier estaba acomodada de lado contra su almohada buscando inconscientemente refugio al apegarse en el calor de su hombro. Su brazo llegaba hasta su pecho, dejando los de ella apegados contra el costado de Naruto. Finalmente sus piernas estaban enredadas contra las suyas.
Resumiendo: Naruto estaba completamente atrapado. Aunque no había queja, de hecho era bastante feliz en su prisión impuesta y se quedaría más tiempo de no ser por el sudor en el que su cuerpo estaba cubierto. Y pensar que se había bañado anoche solo para tener que repetirlo a la mañana siguiente.
Antes de decidir irse se quedó a apreciar la cara de su prometida por unos momentos. Su cabello rubio que igualaban sus cejas, su hermoso rostro dotado con las marcas azules de su clan simétricas en cada lado de su cara. Luego de ajustar su frente contra la de ella se levantó a iniciar su día.
En unos diez minutos más tarde salió del baño solo con unos pantalones puestos, fue cuando recordó el desastre que habían hecho la noche pasada. Rápidamente fue al exterior a recoger su ropa abandonada junto a la de Tier. Inevitablemente se sonrojo al recordar lo que habían hecho en el océano, al aire libre. Tuvo que suprimir esos pensamientos mientras dejaba todo ordenado al regresar a la habitación. Nunca fue consiente que hubo un espía hasta que este le abordó al entrar en la habitación, fijándole contra la pared.
Frente a él estaba Erza Scarlet, quien había tomado sus muñecas y se había encargado de usar sus manos para mantenerlas contra la pared. Sus labios cubrieron los suyos y su lengua se enredó con la propia. Naruto podía sentir lo hambrienta que estaba y en segundos, saliendo de la sorpresa, correspondió. Al sentir la carencia de resistencia la pelirroja soltó las muñecas del rubio para abrasarle alrededor del cuello, el rubio llevo sus manos a su espalda. Pronto ella le guio fuera de la pared casi como jugando un juego de seducción: Erza se separaría levemente dejándole verla y Naruto se acercaría para nuevamente besarla. En segundo estaban en la litera de ella y lo jalo dentro para dejarlo sobre su cuerpo.
Naruto obtuvo una oportunidad para recorrer por primera vez el cuerpo de Erza. Él tenía conciencia de su esbelta y desarrollada figura, aunque ella era más baja que Tier tenía un cuerpo igualmente dotado, lo triste es que aún era levemente más alta que Naruto. La pelirroja aún estaba en su pijama típico pero por alguna razón estaba sudada y caliente, podía sentir su olor natural que básicamente le embriagaban, atrapándole a su plena merced. Sus besos eran completamente diferentes a los de Tier en sensación, pero siempre llevaban su misma fuerza, siendo rasgos determinantes en sus personalidades.
"Mmh-espera… …mh-por qué-mfp… …haces esto-mph!"
Pero ella evito que siguiera hablando, o mejor dicho que siguiera razonando, no era humanamente posible con tal persuasión de labios y cuerpo, o con esos ojos que con solo mirarlo por milésimas le indicaban lo tanto que le deseaban. Erza sorpresivamente paso a su oreja, lamiendo su lóbulo provocativamente. Entonces lo susurro.
"Necesito esto." Murmuro la pelirroja en una voz tan cargada de deseo que por un momento pensó que se había venido en su ropa interior. "No te pido llegar más lejos, pero déjame avanzar un poco más."
Fue cuando Naruto lo entendió: Erza había estado despierta la noche anterior. Pronto Naruto sintió la más grande de las vergüenzas que hubiera sentido en su vida y ciertamente dudaba que existiera una peor porque simplemente no hubiera sabido que hubiera hecho de estar en los zapatos de Erza.
Paralizado por unos instantes fue solo el instinto lo que le dijo que hacer, lo único que podría hacer. Asalto sus labios con fuerza.
Erza soltó un gemido largo al sentir como Naruto la besaba y por más que ella intentara corresponder no podía, su aire lentamente se marchaba mientras su lengua se encargaba de neutralizar a la propia. La dejo ir solo por unos segundos para que retomara el aire y nuevamente la poseyó. La sensación de su lengua siendo frotada por la de su novio era increíble, tan atenta y profunda perdiendo por completo la noción del tiempo. Duro minutos, horas, no estaba segura, incluso dejo de prestarle atención a su cuerpo. El solo seguía besándola, la dejaba ir unos segundos y volvía, entonces repetía.
Insegura de cuantas veces sucedió hubo un cambio. Su cuerpo sufrió un espasmo completo y masivo, y ella reconocía aquella sensación. Tuvo que separarse de Naruto al sentir llegar aquello y entonces noto que su ropa interior ya húmeda, estaba mucho peor. Su entrepierna completamente despertada.
Fue ese beso.
Naruto la había hecho venirse sin siquiera tocar su parte intima dejando ir toda la tensión acumulada por la noche pasada en un completo relajo. Ella se hizo arcilla entres sus dedos, no que le admitiera aquello a alguien en el futuro. Pareciera que Naruto lo había sentido porque sus besos se sintieron más lentos y suaves. Recobrando el control de su boca al sentir un último beso, sintió como él se recostaba entre su sudado entrepecho con lo que ella respondió al acercar y descansar su cabeza sobre su cabello rubio igualmente empapado en sudor. Pero ella inhalo con fuerza sintiendo su varonil y relajante esencia en su nariz sonriendo al instante.
Naruto cerró los ojos descansando. Esta paz y los días pasados con Erza eran maravillosos. Se sentía libre, como si fuera libre, la misma libertad que sentía junto a Tier. Si, eran sensaciones completamente diferentes las que despertaban en el mientras estaba con Erza, pero la calma era la misma. Los meses, aunque fueran más breves de los que había pasado con Tier, no significaron menos. Aun siendo más estricta y dura que Tier al momento de reprenderle o enseñarle, podía ver que era porque se preocupaba por él.
Recordaba cuando le dijo sobre Akatsuki y su búsqueda de obtener los Biju, lo afectada que se puso y lo vivaz que reclamo protegerle de ellos a costa de su propia vida. Todo esto pocos días después de que comenzaran a salir. Recordaba todos sus momentos juntos, ya sea en una cita oficial, simplemente perdiendo el tiempo el uno con el otro o durante sus enseñanzas. Su lado confidente como orgullosa y poderosa kunoichi, su lado curioso, su lado vergonzoso. Tantas facetas que Tier no mostraba y tantas otras que sí, no podía compararlas porque no existía una tabla de comparación. Cada una de ellas era un individuo único y diferente del cual, Naruto ya había sacado una conclusión.
Erza no lo vio venir.
"Te amo."
El mundo se detuvo para la pelirroja cuando le escucho decir a su novio esas dos palabras por primera vez. Su corazón volvió a correr con fuerza habiendo salido de sus actividades anteriores, siendo este palpitar significante de una emoción distinta. Se paralizo mientras que su cara, la cual estaba perdiendo el sonrojo ganado por la excitación y el calor que se desvanecía, regresaba con mayor fuerza a la anterior. Su apretón alrededor de la cabeza del rubio se incrementó.
Por el momento lo único que pudo hacer fue acercarse a él, dejándole entender una respuesta. Por alguna razón sentía que el rubio no esperaba una respuesta, probablemente porque él solo necesitaba decírselo y ella quiso responder, pero las palabras no saldrían.
Por el momento solo se quedaron juntos, disfrutando del momento y eso era todo lo que ellos necesitaban por el momento.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Labios calientes y suaves. Una lengua hábil y dulce que poseía una increíble esencia salivosa de su boca. Una seductora voz dotada por los gemidos que soltaba con cada registro en la boca del otro. La suave piel que se frotaba contra la suya de manera sensual. El aroma natural junto al sudor que intoxicaban su nariz, y por ende sus hormonas. Sus suaves manos que acariciaban su tórax, entrelazaban sus dedos palma contra palma o recorrían su espalda. Su voluptuosos pechos que chocaban contra el suyo, suaves y firmes, pero divinamente dotados, que no limitaba con la exageración; ella le permitía acariciarlos y recorrerlos con sus manos, al igual que su firme trasero.
Todo eso era lo que podría sentir en estos instantes. Pronto dejaron de buscar sus bocas y comenzaron a investigar sus cuerpos con ellas. De mejilla a mentón, de mentón a cuello, y de cuello a hombro. Podía degustar su delicioso y salado sudor, como un néctar tan preciado y exquisito como su saliva. Podía sentir sus labios siguiendo el mismo recorrido en su cuerpo. Subió una de sus manos para apretar su pecho derecho para escuchar su divino gemido.
Entonces regresaron a la boca por otros minutos más.
Lamentablemente necesitaban aire por lo que ella se distancio.
Por primera vez pudo verla, mucho a su sorpresa. Su cabello color plata brillante que soltaba aquella tan adictiva fragancia y que la hacía ver deslumbrante. Pero más impresionante que su cabello eran sus ojos, rojos, brillantes y deslumbrantes. Se podía ver su orgullo y fuerza en ellos, así como una gran pasión como un fuego que quemaba para resaltar su ya sobrenatural rojo vivo. La belleza en general de su rostro impecable pálido, pero que de alguna manera no se veía mal, resaltando cabello y ojos.
Por último y más importante: su sonrisa. Como su mirada orgullosa, era la representación de orgullo y seguridad, sabiendo de su fuerza, belleza e inteligencia. No era sobre ego inflado, simplemente estaba consciente de sus virtudes.
Como un momento en cámara lenta, ella separo sus perfectos labios. Naruto estaba sorprendido de ver cuatro desarrollados colmillos. Entonces la cámara lenta desapareció, en cuestión de milésimas ella estaba mordiendo firmemente el cuello de Naruto.
Pudo escuchar claramente una única palabra:
"Pronto…"
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Naruto despertó agitado, sudando a mares y llevándose instintivamente su mano al punto mordido en su cuello. Aun podía sentir los desarrollados dientes clavándose contra su piel con fuerza y casi declarando una posesión tacita sobre su persona. El rubio, sentado sobre su cama miró sus alrededores, para ver y sentir el movimiento del barco durante la noche.
¿Era un sueño o una pesadilla? Era contradictorio en sí mismo, aun con el miedo de sentir los colmillos clavándose contra su cuello, aun podía sentir todas las sensaciones anteriores a ese momento. Tan solo sonaba más perturbado que aquella persona fuera una completa desconocida. Naruto podía tener mala memoria al momento de recordar caras, pero estaba seguro de que a ella no la había visto jamás y dudaba de que su mente estuviera inventando personajes.
"¿Qué fue todo eso?" Se cuestionó el rubio. Entonces vio a la persona que dormía junto a él. Tier Harribel. Con los días en altamar aún era un suceso raro de que Erza durmiera con ellos, tal vez dos o tres veces por semana, pero Tier era una presencia permanente desde que entro en su vida.
Esto le hacía pensar en el pasado. Antiguamente cuando tenía una pesadilla solo podía esperar a que pasara la sensación de miedo o esperar por el amanecer para iniciar el día y olvidar todo el problema. Ahora, cada vez que una pesadilla acechara sus sueños, como el Chidori enterrándose contra su piel viendo los ojos de Sharingan girando frente a él. Todo era olvidado al despertar y sentir su presencia acompañándole en la cama. Entonces haría lo que en este momento: por unos instantes la observaría dormir notando que llevaba su camiseta blanca corta habitual para dormir, acostada de lado, mirando hacia la cortina que cubría su litera, con uno de sus brazos bajo su almohada.
Aun con el movimiento del barco podía ver el movimiento lento de su respiración, al inhalar y exhalar.
Finalmente se acercaría a ella, la abrasaría, como ahora rodeándola por sobre su cintura descansando sus manos contra su vientre desnudo por lo corto de la camiseta, enterraría su cabeza entre su cabello para ser cubierto por su relajante aroma y simplemente esperaría que el sueño llegara a él con ella espantando todo sus temores e inseguridades. Segundos más tarde había un cien por ciento de probabilidad de que ya estuviera dormido.
Solo que él nunca sabía que ella se despertaba cada vez que él lo hacía, preguntándose sobre sus miedos e inseguridades, preguntándose qué sería lo suficientemente poderoso como para espantar al completamente intrépido Naruto Uzumaki. Entonces él se acercaría a ella, sentiría varoniles brazos rodeándola para llegar a su vientre y sentiría su cálida respiración contra su cabello. Podía sentir de inmediato como sus temores se marchaban y pronto quedaba dormido.
Tier Harribel igualmente se dormía, feliz de saber que tan solo su presencia podría calmar lo que fuera capaz de espantar a su prometido. Feliz de saber que ella era capaz de regresar todo lo que él le hacía sentir cada día a su lado. Dormía tranquila sabiendo que como Naruto era su guardia de sus pensadillas, ella era la guardia de las suyas.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Se cumplió un mes y medio en altamar cuando finalmente vieron la costa de Mizu no Kuni, la primera vez que veían tierra desde su salida de Uzushio. Con aquella tierra avistada se daba inicio a una nueva fase, ya que debían infiltrarse en un país militarizado sin ser detectados. Ninguno de ellos sabía que iba a resultar de esto.
Solo podían esperar lo mejor.
Notas del autor:
Ultimo día del año, ¿Verdad? Tenia que darles algo. Originalmente planeaba actualizar junto a esta cuatro historias más [Destierro, Fundamentos para Chunin, Rescrito y Espiritu de Fuego] pero no me dio el tiempo para lograrlo, después de todo es fin de año y estuve más ocupado de lo que esperaba. Tambien esperaba para cambiarme el nombre a "The Chaos Knight" [más corto, eficiente y memorable si es que no hay otro que lo este usando], sera para la siguiente actualizacion [si, sera multiple].
Sobre la nueva Rapier de Naruto, esta basada en la de Armand de "La Leyenda del Zorro", ya saben esa donde Armand la divide en dos partes y el zorro queda paralizado viendo... "Wow". Recuerden que Naruto aun no libera su espada, esa es su forma base.
Muchas gracias a Kouteikuro como siempre, y gracias adicionales al nuevo contacto ocacional Mugen Sonzai. Muchas gracias por todo el apoyo de este año y espero que el siguiente me siguan apoyando.
¡Que todos tengan un feliz año nuevo!
¡Comentarios!
l
l
l
V
