-Tres años es mucho tiempo-
Parte I: Naciones Elementales
Capítulo 14: Intervalo de paz.

El ataque terminó cuando la ráfaga que básicamente arrasó con el suelo impacto con la muralla; inmediatamente las testigos fueron a revisar. Erza y Tier se sorprendieron de no encontrar a nadie en el lugar del impacto, ni siquiera estaba Naruto en el punto origen siendo quien había lanzado el ataque. Pronto notaron algo más que no estaba ahí antes, en el muro de enfrente a ellas, a metros de distancia en donde el ataque había impactado se encontraba un cráter y no era el mismo cráter que Kan'u había creado tras golpear a Naruto, ese estaba en el muro a la izquierda. Se sorprendieron de ver a Naruto en el centro del impacto con su espalda incrustada y con Kan'u sosteniéndola por el frente, notándose que se había encargado él de recibir el impacto por ella.

Kan'u abrió sus ojos desorientados. Recordaba claramente ver el ataque dirigiéndose hacia ella, segura que le iba a impactar, pero entonces estaba aquí, donde fuera que sea aquí. Tratando de ubicarse, descubrió que aún estaba en la habitación, solo que se encontraba sostenida por alguien y en un lugar levemente elevado. Movió su cabeza hacia abajo viendo que Erza y Tier estaban a sus pies, lo siguiente fue ver un par de brazos que sus manos se la sostenían por su hombro y cintura. Vio hacia los lados notando de inmediato el subnivel desde el punto de vista, viendo que se encontraba dentro de una pared parcialmente destruida. Finalmente se encontró con la cabeza del cuerpo que estaba detrás de ella, Naruto Uzumaki.

"¿Eh?" Estaba aturdida. Su primer instinto era golpearle por el atrevimiento de sostenerla tan de cerca, en especial por la mano que se posaba de una forma demasiada íntima sobre su vientre. Pero antes de que pudiera reclamar tal fechoría, sintió algo caliente sobre su hombro. Sus ojos se horrorizaron al ver la sangre que empapaba su ropa gota a gota. Inmediatamente se separó para adherirse a la pared usando chakra y ver lo que sucedía. Erza y Tier situaron junto a ella para investigar estando preocupadas, también podían ver el hombro ensangrentado de Kan'u, que al parecer no tenía sangre suya.

Naruto estaba herido y la razón fue que el centro del impacto al momento de ser lanzados contra la pared fue su hombro. Al mismo tiempo el rubio parecía estar inconsciente, probablemente porque el impacto del choque no había sido lo único.

Con cuidado Tier y Erza movieron su cuerpo al suelo para estirarlo correctamente, mientras que Kan'u aun analizaba la situación aun completamente enajenada de lo que ocurría.

"¿Cómo fue que llegue hasta ahí?" Preguntó aun aturdida aunque las demás estuvieran más concentradas en el estado del rubio. "No puedo recordar que…" Intentaba hacer memoria sobre el momento en el que iba a ser impactada por el ataque, pero era tan simple como que en un momento estuviera en un lugar y al siguiente en otro.

Viendo que no habían respuestas que pudieran darle regreso su atención al par de jóvenes que revisaban el estado de su prometido. Curiosamente Tier tomó un poco que sangre de la herida que Erza intentaba mantener cerrada hasta que la curación acelerada de él se encargara. El misterio fue a mayores cuando la rubia comenzó a realizar un juego de sellos de mano bastante familiares, y casi conocidos por cualquier ninja de rango medio o de categoría alta.

"Kuchiyose no Jutsu." Tier golpeó con su palma el suelo junto al rubio y en un cumulo de humo una criatura apareció.

"¿Quién se atreve a molestarme cuando estoy haciendo la cena? Jiraiya-chan, espero que…" Su discurso enfático del sapo femenino pequeño fue detenido cuando vio que su invocador no era ninguno de los habituales, en cambio era la heredera del Clan Harribel que utilizó la sangre de uno de ellos. "Ah, Tier-chan. Ha pasado tiempo. Es raro que alguien use la sangre de los invocadores para llamarnos."

"Lamento molestar Shima-sama, pero tenemos una situación de grave." La joven indico el cuerpo que estaba acostado a escasos centímetros.

"¿Eh? ¡Naruto-chan!" Grito horrorizada al ver al joven. "¿Qué fue lo que te ocurrió?"

"Un accidente de entrenamiento." Respondió Erza rápidamente.

El sapo miro la escena frente a sus ojos. Lo primero que noto fueron las marcas profundas que habían desgarrado el suelo de madera prolongándose hasta la pared en donde al parecer fue el centro del impacto, ya que las marcas eran profundas y anchas, como si cinco garras se hubieran arrastrado por todo el salón. Lo siguiente fueron los cráteres, uno en el muro a su izquierda y otro un poco más al costado en donde había impactado el ataque.

"¿Esto es entrenamiento?" Cuestionó Shima sorprendida. "Supongo que finalmente conozco algo mayor que los estándares de Pa-chan y Jiraiya-chan." Ella había atestiguado de primera mano el entrenamiento de Naruto en Myobokuzan, y sabía que no había descansado al corregir todos sus errores infantiles. Pero al parecer había encontrado algo para superarse. "Está bien que encuentre personas que se preocupen por él, incluso si requiere ser entrenado a una mayor dificultad. Pero no hagan una costumbre." La rubia y la pelirroja asintieron obedientemente, fue cuando la criatura invocada noto a otra persona más. "¿Mhh? Tu cara es nueva para mí."

Se refería a Kan'u quien al parecer había estado en trance, o más bien en pensamientos profundos sobre lo ocurrido, pero al sentir la mirada sobre ella reaccionó. La joven de cabello purpura observo al sapo recientemente invocado.

"Entonces Naruto-chan encontró una novia más." Aunque hablara, su expresión facial no se veía feliz por este pronóstico. "Le dije que no siguiera el camino de Jiraiya-chan." El sapo hembra miró el cuerpo inconsciente del Uzumaki fulminándolo.

"No-no-novia." Tartamudeo la joven denominada erróneamente por Shima. "¿Qué demonios me sucede?" Se regañó Kan'u, no pudiendo explicarse la reacción extraña que trajo a ella aquella implicación. Rápidamente sacudió esas emociones lejos. "No soy su novia. Sirvo al Clan Harribel y Tier Harribel-sama es prometida de Uzumaki-sama por lo que debo servirle a él también." Declaró con integridad, aunque en realidad ninguna de las presentes dejara escapar el comportamiento previo a la declaración.

"Por supuesto." Shima se sacudió sus palabras sin creer en lo más mínimo en ellas, solo para regresar al tema de importancia. "Curare las heridas de Naruto-chan. No es como si fuera la primera vez, pero apreciaría que tuvieran más cuidado." El sapo dio un aplauso con sus manos delanteras para generar chakra de coloración verde y luego extenderlo sobre la herida de gravedad del rubio causando que las jóvenes presentes solo observaran en silencio.

"¿Estará bien?" Preguntó Erza.

"Por supuesto, de momento solo me preocupo de cerrar la herida para poder moverlo." Declaró el manteniendo como su enfoque central la herida mientras revisaba el cuerpo en general. "Tiene roto todos los huesos del costado izquierdo, como si hubiera recibido un martillazo. ¿Cómo se hizo este golpe?"

"No sabemos." Respondió esta vez Tier. "En un momento estaba realizando algo que nunca habíamos visto, el ataque devastador que ve ahora y que iba a impactar contra Kan'u. Lo siguiente que sabemos es que Naruto está en ese cráter salvándola."

Era un misterio envuelto en un enigma, pero quien más pistas tendría de este acertijo seria el propio Naruto y solo podría responder a ello cuando despertara.

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Naruto abrió sus ojos estando completamente desorientado y adolorido, también se encontraba sin memorias del motivo porque se encontraba en este estado. Podía recordar el combate claramente, incluso ese curioso ataque que lanzó involuntariamente. Entonces recordó el detalle importante.

"¡Kan'u! ¡Ack!" El rubio se intentó sentar, solo para que su hombro y casi todo su costado izquierdo se negaran a esa orden acompañado de transmitirle un terrible dolor lo que hizo que se volviera a acostar al instante sobre la presunta cama. Con los ojos abiertos pudo por primera vez notar sus alrededores, estando en su ya conocida habitación que compartía con Tier y Erza. Lo siguiente fue una suave mano que tocó su abdomen aparentemente desnudo.

"Debes descansar. Te encargaste de dañar varios huesos, pero según Shima-sama no es nada que no puedas curar." El rubio fijó la mirada en persona que le hablaba, aunque no fuera necesario verla para entender que se trataba de Tier. Su tono neutro, del cual siempre lograba detectar rasgos de preocupación, ira o cariño, se encargaba de delatarla siempre. Aunque ahora al observarla no pudo evitar sonrojarse en el atuendo de enfermera que ya había estrenado antes. Ella ignoro la expresión del rubio. "Según Shima-sama tu herida tardaría sanar en semanas, pero por tu habilidad de regeneración podría estar a más tardar en una semana sin heridas."

"¿Eh? …entiendo." Sin duda que Naruto estaba perplejo ante la nueva información y la vestimenta actual, lo que le hizo solo por instantes olvidar su preocupación inicial. "¿Cómo es que me hice está herida? Y más importante, ¿Cómo esta Kan'u?"

"Estoy bien, Uzumaki-sama." Tanto el apellido como sufijo característicos de Kan'u más su voz fueron suficientes para tranquilizar cualquier preocupación sobre la vida de la joven; solo entonces volteó su cabeza en la dirección de donde provenía la voz, siendo en el lado opuesto de la cama.

En efecto, ahí estaba de pie junto a la cama Kan'u Unchou, solo que no estaba preparado para verla. Imitando a Tier, su propia guardaespaldas imitaba la vestimenta de enfermera y coincidentemente estaba junto a Erza en el mismo atuendo, mostrando que en realidad las tres llevaban trajes de enfermera. En verdad que tenían el cuerpo para llenar dichos trajes al punto de que cualquier enfermera podría envidiarlas con facilidad por probablemente quitar protagonismo en cualquier hospital.

Notando la mirada de Naruto en ella, quien llevaba un sonrojo, igualmente lo compartió.

"Harribel-sama explicó que este sería un modo de que te curaras de tus heridas más rápidamente. Fue aconsejado por Scarlet-sama también." Kan'u explicó inocentemente, aunque se notaba cierto tono de descontento.

Los ojos de Naruto se enfocaron en las responsables, no pudiendo encontrar reacciones en ellas. Erza por su expresión seductora llevando una sonrisa equivalente y Tier por su expresión neutra que probablemente la hacía parecer igualmente seductora sin intentar serlo, aunque probablemente lo sabía. El ninja de Konoha, sabiendo que no obtendría respuestas de ninguna de ellas, simplemente se dedicó a guardar silencio esperando el resto del informe de Tier.

"Hasta entonces deberás guardar cama sin moverte. Te atenderemos hasta entonces." Su mirada fija daba a entender que no tenía opciones en el asunto. "Ahora, sobre un tema más importante. Quisiera saber qué fue lo que hiciste al final del combate."

El silencio gobernó la habitación por unos instantes, unas esperando respuestas y otro sin saber que decir al respecto. ¿Qué podía pasar después? Recordaba lanzar ese poderoso ataque y luego notó que era demasiado poderoso para ser impactado contra Kan'u. Lo único que pudo decir Naruto era la verdad.

"En realidad, esperaba que ustedes podrían decirme'ttebayo." Confesó el rubio apenadamente sorprendiendo a las tres. Notando que necesitaba más para explicarse, debió continuar. "Recuerdo enfocarme en el chakra de Kan'u para intentar predecir más fácilmente sus movimientos y poder encontrar una forma de contratacar. Entonces vi que el chakra formaba corrientes de aire o por lo menos algo similar al aire que podía sentir y ver. Este aire formaba una barrera en su entorno y fue cuando note que yo también lo tenía."

El grupo de muchachas se vio perplejo ante la confusa explicación de Naruto sobre los sucesos ocurridos. Solo siguieron en silencio esperándole continuar.

"En ese momento note que ambas corrientes de aire chocaban en medio formando una especie de destello, no lo puedo explicar bien. Sé que era Chakra y que mis Rapier también lo tenían, por eso decidí golpear ese punto con mi espada." El rubio miró las mantas de su cama para apretar sus puños. "Entonces saben el resto."

"Entonces ese ataque se originó a partir del choque de estos dos vientos de chakra." Intento resumir Erza. "¿Y qué hay del resto?"

"¿Del resto?" Cuestionó Naruto. "No hay resto, esto es todo lo que recuerdo'ttebayo."

"Naruto, tu salvaste a Kan'u del ataque." Informó Tier a sorpresa de Naruto. "Ninguna de nosotras vio cómo, pero en un momento tomaste a Kan'u y al siguiente estabas golpeando el muro para evadir el ataque. No sabemos qué fue lo que hiciste."

"¿Yo la salve? No lo recuerdo, Dattebayo." Aseguró nuevamente.

Con esto dejo el cuarto en un humor bastante meditativo. Ninguno de los presentes podía encontrar respuestas para lo sucedido hace unas horas y sentían que de algún modo estaban bastante lejanos a encontrar respuesta que aclarara el misterio.

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El resto de los días que llevaron a la recuperación de Naruto fueron bastante extraños, por lo menos para dos de los cuatro residentes momentáneos en la guarida secreta del Clan Harribel. Kan'u estaba perpleja por la petición de llevar ese traje de enfermera cada vez que fuera su turno de cuidar de Naruto, también lo estaba porque su turno de cuidarle era mucho más seguido y largo que el de las otras dos jóvenes, siendo más raro porque ellas eran sus prometidas. Pero más importante que todo eso eran los extraños sentimientos que el rubio de Konoha despertaba en ella, sentimientos que solo eran destinados para Tier Harribel.

Naruto, por su propio lado, estaba confundido por la extraña atmosfera que se formaba cada vez que Kan'u estuvieran en su presencia o porque ella mantendría el uso del traje de enfermera. Por si fuera poco el ambiente siempre estaba tenso cuando estaban juntos, lo que le hacía extrañar los momentos antes al accidente. Cuando él estuvo en problemas con Tier y Erza, sintió que hablar diariamente con Kan'u como amigos ayudaba enormemente y una vez que tuvo de vuelta a sus prometidas esperaba poder mantener esa relación; lamentablemente aquel deseo no parecía ser posible. Realmente era agradable charlar con la guardaespaldas, no solo del pasado de Tier sino que de temas aleatorios, como lo hacía con Erza y Tier. Se sentía parte de la familia y parecía que ella también se sentía del mismo modo, o por lo menos eso creía.

Cinco días pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Ahora Naruto era ayudado por su prometida rubia a bañarse, ya que Naruto debía tener cuidado de no mojar su yeso y no podía sacárselas para bañarse por miedo a la infección de la exposición. Por ello Tier le había ordenado ser ayudado por ella y ser bañado en las aguas termales, lugar donde había más espacio por lo que sería más fácil tratar con el yeso sin miedo a cometer errores por espacio reducido del cual era dotado el baño normal.

"Con cuidado, Naruto." Pidió Tier. La rubia sostenía el tórax del rubio en lo que le bajaba lentamente en el agua caliente de forma de que el yeso del hombro no tocara el agua caliente y al mismo tiempo prevenía a Naruto de resbalar por las piedras pulidas por el agua caliente. "Debes bajar lentamente."

"Tier-chan, estaré bien." Mientras siempre era bienvenido ver a su prometida en solo una toalla, no era agradable recibir ayuda para cada detalle ínfimo. No estaba inválido, solo lesionado y no lo hacía más fácil que Tier se había encargado de enjabonarle y lavarle antes de entrar a las aguas termales. "Puedo bañarme yo solo, ¿Ves?" El rubio de Konoha descendió lentamente hasta quedar sentado con el agua caliente hasta los hombros, soltando posteriormente un suspiro de relajo.

Sin siquiera protestar la rubia se sacó su toalla para comenzar a lavarse ella misma antes de entrar en las aguas termales, era una costumbre. Se formó un silencio mientras Tier se dedicaba a refregar su cuerpo con jabón mientras que Naruto mantenía sus ojos cerrados en lo que se dejaba relajar por el agua caliente.

"¿Sabes? No estoy acostumbrado a que me ayuden de esa forma." Dijo improvistamente Naruto. "Cuando era pequeño y obtenía este tipo de lesiones por escalar un árbol demasiado alto o por intentar salir por la ventana del salón de clases, además de darle las yeso, nunca nadie me ayudo por eso estoy acostumbrado a no recibir ayuda de este tipo o que alguien me ayude en realidad. Pero… …quiero que, aunque no lo diga, sepas que es importante para mí."

Nuevamente se formó un silencio dejando solo el sonido de Tier enjabonando o vertiendo agua sobre ella para lavar y repetir. Pasaron unos minutos así, minutos que hicieron a Naruto realmente nervioso pensando que la había ofendido de algún modo. Ni siquiera sabía que decir en una situación como esta.

Se sorprendió, abriendo sus ojos de golpe, al notar que la joven tomaba asiento junto a él en las aguas termales, en el lado opuesto al que se encontraban su yeso. Como era característico en ella, simplemente se apoyó en Naruto con su cabeza contra el hombro de él.

"Puedo entenderte." Dijo la joven heredera. Era una fortuna para Naruto que se hubiera acostumbrado a los cuerpos desnudos de sus prometidas, de darse una situación así en el pasado se hubiera desmayado ante la falta de sangre, y es que podía ver los pechos de Tier sobresalir en el agua, flotando ligeramente mientras que el pecho izquierdo de ella se presionaba ligeramente contra su codo. "Desde que mis padres murieron me acostumbre a hacer todo sola, y cuando llegaste no fue fácil regresar a lo que fue una vez. Tratar con la ayuda de alguien, fueran mis padres o fueras tú."

"Pero hizo todo más alegre." Dijeron al mismo tiempo, sorprendiéndose por la sincronización no buscada. Los dos adolescentes se observaron fijamente, con Naruto con una de sus grandes sonrisas y Tier con su típica y pequeña insinuación de sonrisa en su rostro. Pronto los dos pares de labios sonrientes colisionaron en un suave beso.

"…ahuyentando la soledad…" Inicio Tier.

"…atrayendo la calidez…" Secundó Naruto.

"…ahuyentando el dolor…"

"…atrayendo el cariño…"

Los dos jóvenes siguieron hablándose, completando las palabras del otro y diciendo lo que sentían entre besos tiernos llenos de cariño por el otro. En verdad estaban agradecidos por todo lo ocurrido desde que se conocieron porque para ambos fueron experiencias que nunca habían vivido antes y que en más de algún modo lograron complementar al otro.

Entonces los besos disminuyeron su velocidad e intensidad para regresarlos nuevamente al punto de partida, con Tier apoyando su cabeza en el hombro sano de Naruto, solo que esta vez su prometido le rodeaba con su brazo por encima para atraerla más cercana a él. Nuevamente estaban en silencio, y si, como era lo habitual querían más, sintiendo las hormonas adolecentes luchar por más pero en el estado actual de Naruto no era recomendable.

"¡Ah, al diablo! ¡Dattebayo!" Gritó un Naruto frustrado solo para liberar su brazo que cubría a Tier y usarlo para arrancar el yeso del lado opuesto en un solo movimiento.

Era difícil, realmente difícil, considerando que fueron cinco largos días sin sexo con tres hermosas jóvenes en trajes de enfermeras. No ayudaba que el traje fuera tan ajustado que permita la vista perfecta de todas sus curvas al mismo tiempo que dejaba ver claramente los pechos perfectamente desarrollados de ellas.

"Naruto, que-" Fuera lo que fuera que intentara decir Tier quedó en el olvido cuando Naruto la tomó entre sus brazos, la sentó en él y atrapo sus labios con los propios una vez más solo que esta vez con fuerza y pasión, casi depredadoramente. Tier no pudo resistir el instinto primal del cual había caído su prometido, era más, le siguió gustosa. También había sufrido por cinco días sin poder hacer el amor con su prometido, y este sería un viaje que los dos disfrutarían.

Sin saberlo, los dos amantes que hacían fervientemente el amor en las aguas termales fueron escuchados por alguien más que visitaba los baños termales en la división de mujeres. Kan'u había planeado tomar un largo baño para aclarar sus días cuando escucho irremediablemente lo que ocurría en los baños vecinos. La pared de madera era delgada y permitía escuchar todo a la perfección, desde la charla que los dos habían compartido hasta este momento en donde los dos amantes se hacían uno.

Kan'u sintió que toda la sangre se iba a la cabeza al escuchar los gritos de pasión de su amada. Gritos como en ningún sueño o fantasía que Kan'u hubiera tenido antes, gemidos y palabras que no estaban destinada para ella, sino para él. Una faceta de la cual ni siquiera su imaginación le permitió explorar y que hasta este momento solo conocía Naruto, y tal vez Erza en menor grado. Los gritos no eran de la heredera Harribel, eran de Tier Uzumaki, el nuevo carácter al que ella se adentraba.

"Harribel-sama…" Pensó Kan'u.

No era difícil que la mente de Kan'u reprodujera lo que ocurría detrás de la pared de madera. Podía verlo con claridad; como Naruto sentado en las aguas termales sincronizaba sus movimientos con los de su prometida causando las vibraciones en el agua con cada embestida. No ayudaba que Tier fuera tan sorprendentemente ruidosa mientras ambos se encontraban haciendo el amor completamente desprovisto de todas sus inhibiciones con tal de unirse a su amado sin represiones.

"¡Naruto!" Gritó Tier. "Más rápido." Era una exigencia, una orden.

Tier quería disfrutar el goce de unirse a su amado con la máxima intensidad posible con movimientos bruscos haciendo que el agua caliente en la que ambos se hundían salpicara en el punto de encuentro. Siempre se maravilló con lo perfectamente unidos que ambos podían lograr. El encaje era perfecto, la presión intensa y el roce magnifico. Con sus fuertes manos sosteniendo sus pechos buscando provocar nuevas reacciones, nuevos gemidos e intensos gritos. Buscar en él la expresión intensa que en este instante ahora le daba, solo a ella. Los ojos turquesa y zafiro encontrados mientras sus labios ocasionalmente recorrían al otro.

Naruto estaba en una situación similar. Su cuerpo reaccionaba al de Tier y con mayor intensidad a pesar de ser pocos los días de abstinencia que ambos habían logrado. El sonido de su voz exigiendo más, no lo podía evitar maravillarse con ver sus expresiones, sentir su calor añadido al de las aguas termales. Sentir su piel rosándose a la suya. Quería devorarla, amarla, y eso es justamente lo que hizo. Pronto su boca se encontró en su pecho derecho tocando y mordisqueando el punto sensible en el centro de este lo que desencadeno otro sensual gemido por su parte, lo que provocó otro aumento de velocidad y una contracción que prometía succionar su entrepierna.

"Tier…" Gruñó Naruto.

No pudo evitar intentar aumentar la profundidad de sus embestidas, queriendo sentirla en lo más profundo aunque costara algo de velocidad. Tier no se vio molesta por ello, de hecho comenzó a ayudar para facilitar los movimientos más prolongados y profundos.

"…hasta el fondo." Con esta confirmación de Tier en compañía a sus gemidos, Naruto no tenía que saber nada más.

"Harribel-sama…" Sin duda que la imaginación de la guardaespaldas no ayudaba al momento de reproducir cada momento ocurrido del otro lado con precisión utilizando su alto nivel de deducción ninja, habilidad que estaba reservada para misiones, para entender movimientos del flujo del agua y sonidos bien definidos. Ni siquiera notó el momento cuando comenzó a tocarse buscando el placer. Su mente le decía irse, pero su corazón se lo negaba al igual que su cuerpo.

"Naruto… …te amo tanto." Los ojos de Kan'u se abrieron al escuchar esas palabras. Nunca espero que Tier las dijera o que se escucharan con tanta sinceridad haciendo que su corazón diera un vuelco entero.

"Harribel-sama…" Repitió acelerando sus estimulaciones. Pronto notó un cambio en el movimiento del agua indicando un cambio de posición del otro lado.

Naruto había posicionado a Tier sobre una de las rocas con él encima de ella, el agua ahora les llegaba hasta las rodillas. Las embestidas eran más rápidas y pronunciadas, creadas con mucha mayor facilidad a la de antes. Sí, no tenían el estímulo del agua caliente, pero permitía sentir con mayor intensidad la piel del otro, su sudor, su olor. Los labios de Naruto se encontraban mordiendo suavemente el cuello de su prometida luego de escuchar esas palabras, lo que provocó el cambio actual de posiciones.

Naruto se distancio para permitirse verla a los ojos.

"Tier…" No tenía que decirlo, Tier podía verlo en sus ojos, pero aun así lo hizo. "Te amo."

"Uhg…" Los dedos de Kan'u cavaron más profundo al escuchar la respuesta igualitaria. Quería sentir más, estaba hambrienta y solo sus dedos le permitían algo de satisfacción aunque fura muy leve.

Los gritos se volvieron más fuertes con ambos estando contra el otro carne contra carne y sin intermediarios. Pero quisieron que sus labios silenciaran sus gritos, querían que sus lenguas, al igual que sus cuerpos, se frotaran entre sí para perfeccionar el momento. Querían una unión de los cinco sentidos: vista, tacto, gusto, oído y olfato, que en verdad los dos lograran fusionarse en uno al momento tan esperado y culminante. La presión intensa se encargó de extraer todo lo de Naruto hacia Tier, ambos creando un último movimiento conforme a él liberándose en ella. Un último grito sincronizado.

"¡Harribel-sama!" Al mismo tiempo Kan'u igualaba el clímax al escuchar el grito de Tier. En cuanto noto lo que había hecho sin poder controlarse, Kan'u se marchó de las aguas termales dejando a los dos amantes del otro lado comenzar un nuevo acto de amor. La guardaespaldas se sentía sucia.

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La piel morena rozándose entre sí lubricadas por el caliente sudor. Dos voces femeninas podían escucharse gemir, reír y susurrar al compás de movimiento sobre la cama, enredándose en un juego infinito en sus sabanas. Movimientos lentos y rápidos dejando que la pasión, el placer y la lujuria les dictara que hacer, pero sobre todo el cariño que se tenían. Estaban frente a frente con una de sus manos en la entrepierna de la otra; cada una con intenciones de igualar el entusiasmo de la otra. Lo único que no se detenía jamás eran los besos que las dos cálidamente compartían. La heredera de clan y su guardaespaldas, las mejores amigas y las mejores amantes reunidas como cada día al terminar.

"Harribel-sama..." Susurró Kan'u a su amante.

"Kan'u-chan, solo Tier." Fue el susurro de vuelta.

Iba a replicar pero pronto la heredera de clan había dominado a su guardaespaldas sobre la cama, manteniendo todas sus extremidades controladas cobre su propio cuerpo; los pies fueron inhabilitados por su propio peso y sus brazos tomados de las muñecas por las propias manos. Kan'u Unchou estaba completamente inmovilizada ante Tier Harribel, aunque la primera se intentara resistir con todas sus fuerzas. Fuerzas y espíritu no es lo mismo, en realidad amaba estará en este lugar.

"Tier, he insistido por años. Solo Tier." Fue una orden de Tier al mirar a Kan'u directamente a los ojos.

"Pero…" La suplica fue interrumpida cuando sus labios tomaron los propios y sin resistencia fueron recibidos; solo sus lenguas intentaban dominar a la otra sin una ganadora en claro.

"En estos momentos no soy tu superiora o la heredera del clan." Mientras hablaba, Tier estiro los brazos de Kan'u sobre su cabeza para juntarlos sobre esta y luego apresar sus dos extremidades superiores con una mano, dejando la otra libre. "Soy tu mejor amiga, tu compañera… …tu amante."

Kan'u de pronto estaba en el cielo gracias al brazo libre de Tier que ahora se encargaba de estimular su entrepierna y el beso simultaneo que ella le daba. Esto era todo lo que había querido y mucho más, incluso todo lo que quiso escuchar venir de sus labios. Pronto Tier soltó sus labios para atender sus pechos. Su saliva caliente era un deleite para sus pechos, sintiéndola y dejándola recorrerla por completo. Siguió con palabras de cariño y pasión.

Ya era demasiado para ella.

"¡Tier-chan!"

Pronto se vieron unidas por ambas entrepiernas mientras ambas alternaban piernas para permitirse estar lo más cerca posible. Sus prominentes pechos se presionaban al mismo tiempo que sus pezones erguidos se sobre posicionaban. Sus labios luchaban en una batalla infinita en las que sus lenguas eran las participes principales. Esto dio paso a movimientos para promover el roce entre ambas, tocaban justamente el punto sensible en sus entrepiernas. No podían sentir nada mejor. Era el enredo perfecto uniendo a ambas de manera íntima y emocional que ellas no pensaba que fuera posible.

Pero Kan'u se equivocó cuando repentinamente Tier tomó sus muslos y para levantarla sobre ella y sentarla directamente sobre su regazo con sus piernas envolviendo sus caderas. Esta nueva posición otorgaba igualmente un roce íntimo, pero también daba mayor proximidad. Los ojos turquesa de Tier encontraron los ojos zafiros de Kan'u, sus caras estaban levemente sonrojadas pero mostraban sonrisas sinceras. Entonces nuevamente comenzó con el movimiento y en esta ocasión ninguna abandonó la vista de la otra.

"Kan'u-chan." Murmuró Tier.

"Tier-chan." Correspondió Kan'u.

Tier controlaba los movimientos al estar en la base en la que Kan'u estaba sentada mientras usaba sus brazos para mover y apretar su trasero, pero Kan'u los pronunciaba con sus propias caderas. Ayudaba que sus manos amasaban sus muslos fuertemente. Los gemidos que ambas soltaban, las dulces caricias, los besos que compartían. Todo se dio en este mágico momento que parecía no tener fin, y que parecía que ninguna tenía intenciones de terminar.

Los movimientos se volvían más rápidos e intensos, los besos más largos y profundos, y el calor aumentaba dichosamente haciendo que el sudor de las dos se mezclara en uno durante el rose de sus pieles. Combinando todo esto no tardaron en llegar al clímax, aunque esto no indicó el fin. Sus labios siguieron unidos moviéndose y adaptándose, mostrando intenciones claras de seguir haciendo el amor.

"Eres tan hermosa, Tier-chan." Murmuró Kan'u usando sus manos para sostener las mejillas de Tier. Debido a su posición actual estaba mirándola hacia abajo.

"Te amo, Kan'u-chan." Fue la respuesta inmediata de Tier.

"¡Tier-chan! ¡También te amo!" Secundó emocionada Kan'u.

Entonces, repentinamente otro par de brazos rodearon a ambas para luego sentir otro cuerpo que se apoyaba contra la espalda de Kan'u. Lo seguido fue otro juego de piernas que se enredaron contra las de Tier, dejando a Kan'u en el regazo de ambos, quedando en medio.

"Kan'u-chan." Era una voz masculina que le hablaba al oído, haciéndola estremecer al sentir su cálido aliento.

La nombrada volteó su cabeza para ver quien la llamaba solo para que unos labios robaran los suyos en un imprevisto beso. A diferencia de Tier se podía decir que tenía más fuerza y decisión. Kan'u no pudo resistirse al sentir el paso de su lengua que comenzó a jugar con la propia. Pudo abrir sus ojos para ver quien la besaba tan fervientemente a tiempo para que este se separara.

"Naruto…" Murmuró solo para que esta vez ella iniciara el beso. Sintió como el espacio entre los tres se cerraba aún más cuando Tier y Naruto la levantaron levemente sin interrumpir el beso y con cuidado descendió. Podía sentir como Naruto entraba en ella. "¡Naruto-kun!"

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"¡Naruto-kun!" Gritó Kan'u tomando asiento en su cama. Sentía el sudor de su cuerpo enfriándose y su entrepierna completamente empapada por el clímax al que acababa de llegar. La joven sacudió su cabeza en lo que regulaba su respiración notando que su garganta estaba algo resentida, probablemente porque estuvo gritando dormida.

"No, esto no puede ser." Sus sueños siempre pertenecieron a Tier Harribel, era una verdad absoluta del universo y que nada podría cambiar. O por lo menos eso pensó hasta hoy cuando hubo un invasor inesperado en su mundo ideal. Sus manos fueron empuñadas y apretadas con fuerza ante la frustración. "Esto… …no puede ser."

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Tier despertó al día siguiente temprano, con la vista de su prometido durmiendo como siempre aferrado entre ella y Erza. Podía recordar los eventos de la noche pasada, lo que habían comenzado en las aguas termales lo habían terminado en la cama con Tier quedando en la inconciencia luego de entregarse al clímax una sexta vez consecutiva. Rara vez se desmayaba luego de hacer el amor con Naruto, pero cuando ocurría llegaba a ser uno de esos momentos que jamás olvidaba. Lo último que podía recordar luego de sentir la esencia caliente de su prometido en su interior por sexta vez y su propio clímax, era la llegada de Erza a la habitación y por el estado actual de ambos indicaba que Naruto no se había detenido después. Erza no lo dejó.

Viendo que los tres estaban desnudos, Tier se levantó para comenzar con el nuevo día solo que a diferencia de otros, como lo había estado haciendo durante esta semana, dejó a Naruto dormir. Tal vez la lesión había desaparecido pero por lo menos esperaría algunos días más para reanudar el entrenamiento. No quería causar heridas permanentes que a futuro le causaran problemas. Con esos pensamientos entró al baño para comenzar a limpiar el sudor seco y otros tipos de fluidos.

Alrededor de diez minutos más tarde Tier se encontraba preparando el desayuno, solo para ver llegar a una ojerosa Kan'u en su ropa de dormir.

"¿Te encuentras bien?" Preguntó Tier algo preocupada. "No pareces haber dormido mucho."

Kan'u, quien no se había percatado de la presencia de la heredera Harribel la miró sorprendida, no pudiendo evitar recordar el sueño de anoche y lo ocurrido en las aguas termales el día anterior. Rápidamente impuso su propio auto control.

"Fue solo un sueño…" Gruño, aunque rápidamente se sorprendió por esa palabra por lo que lo corrigió al instante. "¡Pesadilla! Si, fue una pesadilla." En realidad tenía que serlo, no podía ser otra cosa.

"¿Pesadilla? ¿Algo de lo que quieras hablar?" Se notaba un toque leve de preocupación en su voz.

"¿Eh?" Kan'u se sonrojó, solo para sacudir su cabeza. "No, nada de eso. No es nada importante." Insistió repetidamente lo que hizo sospechar más a la rubia, pero debido a esa insistencia decidió no profundizar más en el asunto a menos que fuera algo más grave.

"Si eso es lo que piensas. Solo quiero que sepas que si necesitas ayuda, Erza, Naruto y yo te escucharemos." Recalcó la rubia sacando un sonrojo más profundo en Kan'u, aunque no fuera notado por Tier quien se concentró de momento en el desayuno. "¿Tienes hambre?"

"Er, sí. Por supuesto." Ese fue el fin del tema del sueño de anoche. "¡Pesadilla, pesadilla!" Insistió tratando de convencerse a sí misma, aunque su subconsciente no pensara lo mismo.

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Naruto se encontraba envuelto en las sabanas, firmemente atado contra Erza Scarlet aunque ninguno de ellos se vio advertido de esta situación. Acababan de hacer el amor tras despertar en esta mañana, aun cuando la noche anterior lo habían hecho igualmente, y de momento compartían un sensible beso en los labios. Sus manos se encontraban en cara del otro afianzando la ternura del acto mientras se envolvían en el calor del nido de amor.

Si bien, la situación actual era resultante de la venganza del rubio por lo hecho por Erza en la cocina, ya no parecía importante. Todo se inició con Erza despertando bajo circunstancias muy placenteras ya que algo se encargaba de estimular un punto bastante sensible en su entrepierna. No podía verlo ya que lo que fuera que provocara tal excitación se encubría bajo las sabanas y frazadas que actualmente la cubrían. Logró juntar el suficiente control para sacar de un tirón las mantas revelando a su prometido con su boca básicamente cerrada contra su entrepierna dejando en claro que lo que sentía que se movía tan hábilmente dentro de su entrepierna era una lengua.

Aunque Erza intentó escapar fue inútil contra las atenciones de su prometido, en minutos estuvo alcanzando el clímax y una cosa llevo a la otra.

Ahora, aquí estaban besándose suavemente atrapados por esa sabana que se encargaba de ajustar sus cuerpos contra el otro. No que fuera necesario, de todos modos aún se mantenían unidos por sus zonas intimas y región inferior enredada. Era lento y pausado, compartiendo ambos la vista de los ojos del otro. De momento no se necesitaba nada más después de haber culminado en ella, el calor acogedor que Erza sentía más los besos se encargaban de todo. Eran en momentos como este en el que ambos se volvían bastante cariñosos.

Descansaron solo para tomar aire, aunque aun así no desperdiciaban el momento. Naruto se encargó de remover unos mechones pelirrojos de su cara permitiendo una vista completa al mismo tiempo que tomaba el detalle de sentir su cabello. Pronto su frente se unió a la de ella.

"Te he dicho que amo tu cabello rojo." Confesó sonriendo.

"En realidad eres el primero que lo dice." Dijo un tanto asombrada y bastante sonrojada. "Si bien, habían muchos Uzumaki con el cabello rojo, en mi caso al no serlo me molestaban frecuentemente. Gracias." Pronto ella unió sus labios brevemente. "Creo que por solo decirlo, me he enamorado un poco más de ti." Confesó con vergüenza.

"Me alegra saber que no soy el único que se siente así."

Entonces retomaron los besos en donde los dejaron por unos minutos más.

En algún punto indefinido se separaron dejándole a Naruto una vista directa de la pelirroja sonrojada.

"¿Sabes? Es impresionante que puedas hacer cosas tan atrevidas por un momento y al siguiente puedas avergonzarte tan fácilmente. Dattebayo." Proclamó Naruto de improviso. La pelirroja tuvo la decencia de tomar un tono de sonrojo más profundo. "Si, esa es la cara linda de vergüenza." Aparentemente tenía un tono de rojo más profundo posible para su cara, logrando empatar con su cabello.

La pelirroja logro recuperarse acostas de la risa de su prometido, solo para que una sonrisa siniestra apareciera en su rostro. Naruto tragó aire y saliva en consecuencia, sabiendo que algo peligroso venia en camino. Decidiendo que era mejor atacar primero antes de ser atacado, el rubio tomó desprevenidamente las muñecas de ella con sus manos y la domino para quedar encima de ella sobre la cama. Erza no tuvo oportunidad ante el ataque sorpresa, más aun con la intimidad de Naruto aun penetrándola; solo bastaba un movimiento de caderas para hacerla gemir y hacerle perder fuerza en su cuerpo.

"La clave de una buena defensa, es un buen ataque'ttebayo." Entonces Naruto tomó sus labios con los propios declarando los días libres como los mejores en existencia. Por otro lado estaba seguro de que Erza cobraría venganza en algún momento, por lo que por ahora solo se dedicó a disfrutar del hoy y de paso hacerla gozar a ella también. ¿Quién sabe? Podría disfrutar también cuando ella cobrara su venganza.

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Naruto entró en la sala principal, en compañía de Erza, mientras daba un largo estiramiento de satisfacción. Ya era mediodía habiendo oficialmente perdido toda la mañana haciendo el amor con Erza, no que le molestara. Días como estos eran raros, un día en el que oficialmente podía descansar sin remordimientos ya que de hacer algo de trabajo implicaba la ira de Erza y Tier. Al mismo tiempo podría disfrutar al conocer más íntimamente a sus prometidas.

"Mmh… buenos días, dattebayo." Fue la declaración optimista de Naruto.

"Bu-bueno días, Uzu-Uzumaki-sama." Contestó nerviosamente Kan'u, sin saber que había entrado en ella; incluso Erza, Kan'u y Naruto que la quedaron observando unos instantes en incredulidad solo para desviar la atención rápidamente. No querían hacerla más incómoda de lo que ya estaba.

"Querrás decir buenas tardes." Corrigió Tier quien estaba sentada en el sofá mientras leía un pergamino, probablemente de su clan. "Espero que descansaras bien en esta mañana, Naruto." El nombrado y su acompañante, quien a la vez era su cómplice se sonrojaron inmediatamente trayendo los recuerdos de la mañana agitada que acababan de pasar. Parecía que Tier estaba consciente de ello. "Kan'u está haciendo el almuerzo."

"La ayudaré." Dijo rápidamente Erza para acompañar a la joven en la cocina, Naruto iba a seguirla con intenciones claras de ayudar también pero fue detenido su paso por la pelirroja. "Ve a descansar, Naruto. Nos encargaremos de esto."

Recibiendo una mirada que solo podría ser usada por Kan'u, Tier y la propia Erza, solo pudo hacer caso a la orden y tomar asiento junto a Tier. El rubio inquieto soltó un suspiro sin saber exactamente qué hacer, en especial ante la incapacidad de entrenar.

"Sabes, podrías relajarte de vez en cuando. Pasas todos los días entrenando, no deberías sentirte mal si no puedes hacerlo de vez en cuando. Después de todo cada cuerpo tiene un límite." Incluso sin mirarle Tier estaba al tanto de lo que pasaba por la mente de Naruto. Haciendo notar su punto, Tier apoyo su cabeza en el hombro de Naruto para continuar su lectura. "Tal parece que ya casi pasa el movimiento mercantil del País del Agua. Dentro de poco tendremos que marcharnos."

"Si, de regreso al País de las Ondas." Murmuró el rubio de Konoha pensativamente. "No he pensado que haremos después. Fue a Uzushio para buscar entrenamiento y regresamos aquí para buscar lo remanente de tu clan. ¿Dónde más podríamos ir?"

"Las naciones ninja son un lugar grande, estoy segura de que mientras nos alejemos de las grandes naciones podremos recorrer el mundo sin problema buscando cosas nuevas y entrenando más. Quien sabe todo lo que podríamos encontrar." Naruto asintió tras escuchar estas palabras de Tier. Era verdad que ya no tenían un rumbo fijo, pero habían muchas cosas que podrían aprender ahí afuera, cosas como las que Jiraiya había ejemplificado.

Sin más que decir, Naruto fue regresado a sus pensamientos esperando el almuerzo y echando ocasionalmente una mirada en Tier quien cómodamente leía su pergamino apoyada contra su prometido. Realmente era gratificante saber que tenía tal confianza de su parte. También tomó la oportunidad de observar a Kan'u quien constantemente le daba miradas para luego desviarla en su cocina. Era extraño, antes miraría a Tier ocasionalmente, pero ahora parecía luchar entre prestar atención a ambos.

"¿Qué le pasara? Espero que no sea grave." Si, como era usual Naruto era el más desorientado.

A diferencia de Erza y Tier quienes estaban al tanto de la situación que se desarrollaba, pero como decía el dicho, había que darle el tiempo al tiempo.

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La semana de descanso de Naruto llego a su fin y el primer día para retomar el entrenamiento había llegado. Naruto estaba ante Kan'u, Erza y Tier esperando comenzar con la rutina que probablemente despedazaría su cuerpo en sentido figurado.

"Por ahora vamos a revisar el ataque que lanzaste. Puede ser la capacidad escondida de tu Reiken." Declaró Tier. "¿Podrías repetir los pasos que usaste la vez pasada?"

Naruto asintió para que Erza y Kan'u despejaran la zona, dejando solo a Naruto y a Tier en el interior. Era verdad que Kan'u tenía amplios conocimientos en Taijutsu y sus derivados como Nintaijutsu, probablemente era la mejor luchadora del grupo, pero si había algo en lo que resaltaba Tier era en Ninjutsu en un grado mucho mayor a las presentes, a diferencia de Erza quien mantenía un equilibrio perfecto entre ambas doctrinas.

Dando por iniciado el entrenamiento el rubio de Konoha cerró sus ojos para sentir el chakra justo como la última vez. Lamentablemente no había nada que su habilidad sensorial pudiera detectar. No, en verdad Tier tenía chakra y podía sentirlo, pero no lo desplegaba como Kan'u lo hizo en el combate pasado dejando a Naruto en estado perplejo.

"Es inútil. No puedo sentir lo mismo que la otra vez." Anuncio el heredero Uzumaki.

"Mmh…" Murmuro pensativamente la rubia. Estaba probando una teoría, solo quedaba un paso por dar. Tier se puso en postura de batalla y se preparó. "Intenta ahora."

Extrañado a la petición comenzó a repetir el proceso, sorprendiéndose de esta vez tener éxito. Podía sentir y ver el chakra de su prometida moverse reaccionando con el chakra propio y de su espada. Como si el propio viento tuviera vida propia, y entonces vio el punto.

"Puedo verlo." Anunció Naruto haciendo que Erza y Kan'u levantaran una ceja curiosas, mientras que Tier asentía con aprobación y entonces desapareció. "Ya no, ¿Qué es lo que ocurre? ¿Me falta tanto para dominar esta habilidad?"

"Mientras que es necesario que practiques esta habilidad, no depende de ti exclusivamente." Informó Tier. "Se requiere que el oponente exponga su chakra al momento del ataque, esto solo es realizado cuando se tiene intenciones de atacar. Si oculto mi presencia, el choque entre nuestras dos energías no se producirá. Es lo que acabo de averiguar." Los presentes miraron asombrados la rápida deducción y análisis de la nueva habilidad de Naruto. "Intenta usarla, estaré lista." Tier sacó su espada y nuevamente se preparó dejando a Naruto sentir su chakra.

"Bien…" El rubio espero unos instantes a que la situación se preparara, y ahí estaba. La fisura creada por el choque constante de las dos energías. "¡Aquí voy!" Naruto saltó y golpeo la zona, fue cuando las corrientes destellantes fueron desatadas hacia Tier.

La joven miro asombrada el poderoso ataque que venía hacia ella, pero a diferencia de Kan'u estaba preparada. Centró chakra en su espada y arrojó su ataque característico.

"¡Ora Azuru!" La hoja de su espada llameo en un destello amarillo para luego abanicar y arrojar el destello hacia el ataque de Naruto. Tier no espero que el ataque de su prometido tuviera tanta diferencia en lo referente a poder. Con facilidad su ataque fue derrotado pasando a ella como siguiente objetivo. Por fortuna Kan'u se logró mover más rápido estando alerta y salvar a Tier del impacto del ataque. El resultado detrás de ella fue el mismo de antes y ahora Naruto había logrado ser testigo.

"Harribel-sama, ¿Se encuentra bien?" Kan'u sostenía a Tier de sus hombros y cintura.

"Si, gracias Kan'u." Confeso serenamente Tier antes de separarse lentamente y ponerse de pie. No habían daños en su cuerpo, pero la acción de Kan'u en verdad la había salvado de un daño severo, probablemente incluso muerte. "No espere que pudiera en contra de mi propio ataque. Probablemente es casi tan fuerte como Cero."

La joven de cabello purpura se sonrojaba levemente ante el agradecimiento de Tier, solo a tiempo para ver a Naruto llegando a la zona pasando junto a ella para acercarse directamente a su amada.

"Tier, ¿Estas bien?" Preguntó Naruto con notable preocupación. "Siento lo ocurrido, no tenía idea de que tan fuerte era el ataque y no puedo controlar su potencia."

"Estoy bien, Naruto. Fui yo quien pidió que lanzaras el ataque, soy quien debe ser culpada por el resultado. No esperaba que fuera tan fuerte." Explicó la rubia a su prometido buscarlo tranquilizarle, aunque la atención de Naruto fue rápidamente desviada a la heroína de la situación.

"Kan'u-chan, gracias por salvar a Tier. No podría vivir sabiendo que fui yo quien la lastimó o peor…" Naruto hizo reverencia agradeciendo a la joven seguido de un silencio, no gustando guiar su mente por esos resultados.

La expresión de gratitud sincera y posteriormente de un toque de desesperación en verdad impresionó a Kan'u, bueno, en realidad no había nada de que estar impresionado al considerar sus sentimientos por Tier Harribel. Era de esperar que estuviera preocupado y también que se sintiera culpable.

"Solo hice lo que debí hacer, Uzumaki-sama. No tiene por qué agradecer." Respondió Kan'u en su tono habitual.

"Te he dicho que es solo Naruto, no me gusta ser llamado de otro modo." Intentó debatir una vez más el nombre honorifico que Kan'u le daba, aunque esto fuera en vano siendo tema de discusión varias veces antes sin lograr mejores resultados.

"Lo que usted diga, Uzumaki-sama." Su respuesta, aunque fuera de un toque de comedia, en verdad lograba sacar una reacción que lograba divertir a Kan'u tras ver tal insistencia y al mismo tiempo que su ánimo cambiara tano por unas simples palabras de ella. Probablemente esta conversación era la más frecuente durante los entrenamientos. Los intentos contantes de Naruto de que Kan'u le llamara por su nombre, lo que no ocurriría en un punto cercano.

Tier no había podido convencerla.

"Creo que necesitamos un nombre para el ataque." Intervino Erza logrando llamar la atención total, y adicionalmente la concentración de los presentes para la causa.

Probablemente fueron horas de discusión, que en su mayoría fue retrasada por las ideas un tanto ridículas de Naruto, hasta que finalmente llegaran a un consenso, nombre que fue ideado por Tier quien cortó la discusión abruptamente. "Entonces será su nombre Kaze no Kizu." [[N/a: Herida de viento]]

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El calor, era lo único en lo que Naruto Uzumaki podía pensar en estos instantes. Un calor ardiente que brotaba desde su interior, y que por alguna razón su instinto le decía que la única manera de enfriarse era continuar el apasionado desenfreno que ahora llevaba a cabo con la joven que fervientemente besaba. Parecía que ella sentía lo mismo complementando sus propios movimientos con los suyos. También parecieron coincidentes en que la ropa de ambos comenzaba a molestar porque la misteriosa joven no perdió el tiempo en comenzar a desvestir al rubio, por lo menos de sus prendas superiores, en lo que mantenían su tan acalorado beso. El rubio la hubiera imitado de no ser porque ella solo llevaba un vestido negro, de falda corta, no estorbaba demasiado, en especial cuando tomo su pecho derecho amasándolo suavemente para conseguir un gemido de ella.

Esta inmediatamente tomó distancia solo para darle una mirada sucia y traviesa, entonces nuevamente asumió el beso. Naruto no supo el momento en el que ella se había abierto paso por debajo de su pantalón hacia su entrepierna, tomándole justo desde la base con fuerza. Era el turno de Naruto de soltar un gemido involuntario al sentir como la mano de la joven registraba y jugaba traviesamente con su entrepierna. En segundos ya estaba sólido y ella comenzó a agitar.

No queriendo quedarse atrás, fue el turno del rubio de abrirse paso por debajo de su falda, imitando la estimulación. La joven de cabello de color plata fue esta vez quien no pudo evitar soltar un gemido.

En todo el acto, Naruto no estaba seguro de cómo había llegado aquí, lo que no importó mucho salvo porque estaban contra un árbol, o de cómo había comenzado todo esto, de lo único que estaba seguro era de esta urgencia latente en su interior de unirse a ella. Como si fuera un mandato supremo de su cuerpo, como si su espíritu en sí mismo lo ordenara. No podía detenerse, no quería detenerse. Ni siquiera quería pensar al respecto, solo quería probar más de este dulce néctar que era su saliva, de su dulce aroma que intoxicaba sus pulmones o de su tacto que estremecía su piel.

Bruscamente la tomó por la cintura para aprisionarla con más fuerza contra el árbol elevándola levemente. Siendo de estatura similar a la de él, ella quedo en una posición lo suficientemente elevada para que sus pies perdieran el contacto con el suelo, siendo afirmada por su precio contra el árbol. Sin siquiera titubear envolvió sus piernas en el contorno de su cintura al mismo instante en el que el comenzaba a recorrer con su boca su mentón, cuello, y ponto su pecho del cual se había encargado de revelar por sobre el vestido.

La joven soltó un grito en dicha al sentir las estimulaciones de su amante, solo para apoyar su cabeza contra el cabello rubio y usar sus brazos para aferrarse hacia él con más fuerza. Nunca en su vida se había sentido más viva y caliente, pero de una buena manera. Podía sentir su entrepierna húmeda mientras él mantenía el juego con sus dedos. Fue entonces que sintió la secreción fluyendo de ella y entre los dedos del joven. Había tenido su primer orgasmo en las manos de un hombre. No podía describir el sentimiento, pero solo le daban ganas de más.

La joven uso su propia fuerza para lograr tomar distancia del tórax del joven, permitiendo verse cara a cara con su amante. Sus ojos rojos depredadores se encontraron con los azules llenos de pasión. La joven sonrió al ver su expresión hambrienta por ella. El propio Naruto no sabía de donde había sacado este deseo, solo quería probar más de ella, no podía pensar en otra cosa.

"Pronto, Naruto-kun." Susurro la joven acercándose contra su oído.

Los ojos del rubio sorprendieron de escuchar su nombre de sus labios, solo a tiempo para sentir la mordida en su cuello.

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"¡Moka!" Naruto despertó respirando agitadamente.

Su cuerpo hervía con el mismo calor del sueño, con cada momento ocurrido bien definido y grabado en su mente, probablemente para nunca ser olvidado. Podía recordar cada toque, olor o gusto. Aun podía degustar su saliva. Y ahora estaba el nombre que al parecer era de la misteriosa joven, no, no era una posibilidad, estaba seguro de que Moka era su nombre.

"¿De dónde saque ese nombre? No recuerdo haberlo escuchado antes, no recuerdo haberla visto a ella antes salvo…" Era la misma joven del sueño anterior, el que había tenido antes de llegar al País del Agua mientras viajaban. "¿Qué significan estos sueños? … ¿O pesadillas?" Se cuestionó en voz baja. Era angustiante no saber lo que ocurría, ni tener respuestas a ninguna de sus preguntas. Solo tenía su nombre. "¿Qué significan estos sueños?"

"¿Qué sueños?" Se sorprendió de ver a Erza observándole. Bueno, en realidad no debía ser sorpresa ya que tanto ella como Tier dormían actualmente junto a él. Miró a un costado, en el lado opuesto, para ver que Tier aun dormía plácidamente, mientras que la pelirroja daba señales de solo despertar recientemente. "¿Qué es lo que ocurre?"

"Sueños extraños." Confesó, aunque estaba inseguro de decirle debido a la misteriosa joven que insistía salir y por la activad que ambos estaban compartiendo. Estaba seguro de que si el sueño hubiera durado más, habrían terminado por ir al siguiente paso. "Er…" La mirada de Erza se potencio severamente cuando vio su duda, si había algo que la pelirroja reprobara era la indecisión y mientras era peligroso decirle la verdad, era mucho peor mentirle. "Soñé con alguien que nunca había visto…"

Sería difícil, pero parte importante de una relación era la confianza. Aunque pensándolo bien, debió despertar a Tier también para que escuchara.


Notas del Autor:

Saludos a todos mis lectores. Siento si este capitulo quedara algo cargado, se podria decir que es relleno pero no era nada más para "conectar los puntos" revelando ciertos detalles de interes como el sueño con Moka que revelo el nombre de la hasta entonces desconocida, y alerto de su existencia a las jonves. ¿Reacciones? Al siguiente capitulo.

Hablando del siguiente capitulo, ahi retomaremos la trama para avanzar más y se revelara la siguiente "futura" integrante del harem. Habrá mas progreso con Kan'u.

Bueno, no más Spoilers.

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