Disclamer: Los derechos de los personajes son obra y pertenencia deHajime Isayama.
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Lo que siento por ti.
Un joven delgado y alto, piel blanca y ojos de color verde intenso, cabello corto de color castaño, un porte totalmente británico, saludaba a Hanji desde atrás mientras que la castaña se colocaba al lado de Rivaille.
El pelinegro sujeto posesivamente a la chica castaña tomándole la mano, mientras esta le dirigía una sonrisa forzada al recién llegado.
-Ah! Steb, gusto en verte. – contesto la chica con un tono amable pero sorprendido.
-Parece que los años en ti van mejor. – dijo con una amplia sonrisa, Levi soltó un gruñido ahogado dio un ligero apachurron a la mano de Hanji.
-Ah! Cierto, mira Levi él es Steb Gildarts. – el joven hizo un ademan de cortesía. – Steb te presento al sargento Levi Rivaille… - se engancho al brazo del azabache y con una sonrisa amplia. – Mi pareja.
El joven se quedo sorprendido, parecía que quería decir algo pero las palabras no le salían, supongo que por la sorpresa.
-Bueno es un gusto Steb, si nos disculpas tenemos que reunirnos con nuestro capitán. – dijo Levi con un rostro de victoria por la ultima acción de su chica.
-E- eh, claro igualmente… Hanji, te veré mas tarde. – alzo su copa a ella. – Diviértanse.
Después de atravesar toda la pista llena de personas elegantes y sonrientes caminaron hacia la mesa que estaba a un costado de las enormes escaleras del palacio, ahí se encontraban los chicos de la legión de reconocimiento.
Todos miraban a los dos que se acercaban, Armin paso saliva y se sonrojo un poco.
-Hanji-san, se le ve muy bien esta noche.
-Gracias Armin, pienso lo mismo de ti. – sonrió dulcemente.
-Que halagador. – dijo Levi con un torno de enojo y dándole un ligero sape a Armin mientras se sentaba entre el y la castaña.
Comenzaban a conversar y a reír contentos, al fondo junto a las bebidas se encontraba Jean totalmente boquiabierto, no dejaba de mirar y contemplar lo hermosa que se miraba Mikasa, ella por su parte estaba con un ligero rojo carmín en sus mejillas, sonriente y feliz.
-Buenas noches, damas, caballeros. – saludo el señor juez.
-Señor Zackaly! Que agradable verle de nuevo. – contesto Hanji.
-Gracias señorita Zoe igualmente, sargento, me podría indicar donde se encuentra el capitán Smith, quisiera hablar con el de algo muy importante.
-Lo siento, no lo he visto en un rato. – respondió Rivaille con su mismo tono de siempre.
-Entiendo, bueno me retiro que pasen una excelente velada. – se dio la vuelta y se fue.
Levi se inclino al oído de Hanji, y le susurro. –"Voy a buscar a Erwin, asegúrate de que si Zackaly me ve salir no salga detrás, ¿esta bien?". – ella asintió con la cabeza, después este le dio un beso en la mejilla y se fue. Hanji estaba atenta con la mirada al señor juez, que parecía desesperado, vio como se acercó a su hijo mayor, y se decían algo, pero parecían no moverse de su lugar.
Levi salió con rumbo al gran lago que adornaba el palacio por la parte de atrás, la luna era hermosa, y había estrellas, el paisaje perfecto para un romántico empedernido como en el que se había convertido Erwin después de conocer a su amada Doctora.
Después de unos minutos casi corriendo llego a distinguir dos siluetas a la luz de la luna, inmediatamente conoció a la de Erwin, no alcanzaba a ver muy bien lo que hacían, no quería interrumpir en un momento incomodo así que comenzó a hacer ruido para que se percataran de su presencia.
-Jackari… pero,... no lo puedo creer. – decía el capitán de la legión muy asombrado por unos documentos que tenia en sus manos.
-L-lo se… cuando yo misma descubrí eso, no… n- no supe a quien mas decírselo, solo a ti Erwin. – la chica pelinegra abrazaba su propio cuerpo con sus brazos, un tanto nerviosa comenzó a sollozar. –P- perdón!... no quiero convertirme en un estorbo para ti. – decía entre llanto dándole la espalda al rubio.
Unos fuertes brazos la rodearon y abrazaron fuerte.
-Pero que dices amor… esta es la mejor noticia que he recibido en toda mi vida… me haces el hombre mas feliz de este mundo. – la giro hasta mirarla a los ojos. – Escápate conmigo ahora.
-P-pero…
-Lo se, es tu padre y el regreso de tu hermano pero… no puedo estar mas sin ti, sé que hablaría hoy con él, pero no quiero que estés separada de mi mas tiempo… Te amo, eres mi vida y ese bebe… nuestro bebe, es la prueba de nuestro amor.
-S-si… me quiero ir contigo hoy mismo, no me importa lo que valla a decir mi padre… Te amo. – Ambos juntaron sus labios en un tierno beso.
-Bien, regresemos por un caballo y nos vamos ahora. – la chica pelinegra asintió con la cabeza cuando unos pasos apresurados se acercaban.
-Lamento interrumpir Erwin pero… Erwin? – vio el rostro de su amigo, volteo a ver a la chica algo confuso, ella la miro y bajo la cabeza algo apenada. – Erwin… Erwin reacciona ¿que pasa?! – su voz ahora era de preocupación.
-L Levi… t- tienes que ver esto. – soltó el rubio con una voz feliz, parecía que le jugaría algún tipo de broma. – Voy a ser Papa! Levi puedes creer eso?
-Woow. – el azabache estaba sorprendido. – Felicidades, me imagino que ella es la Doctora.
-Ah! Cierto aun no se conocen… Jackari, él es Levi Rivaille, mi mejor soldado y amigo, Levi ella es Jackari Zackaly, la mujer de mi vida.
-Así que tú eres el héroe que permitió que yo y Erwin nos encontráramos un mes atrás en el bosque eh… Te agradezco por ello Levi. – le dedico una sonrisa al pelinegro.
-No te preocupes, esa noche ganamos los dos. – dijo Levi siendo cortes.
La chica de cabellos negros y largos giro la vista al comienzo del lago y vio que una figura con vestido corría a toda prisa.
-A- ahí viene, Hanji-san. – dijo bajando sus brazos y colocándolos sobre su pecho.
La chica de cabello castaño llego hasta ellos, intentando recuperar el aliento.
-Mie- mierda! Con estas cosas no s- se puede correr… Levi… perdí de vista al señor padre de Jackari-san, así que vine de prisa… pero parece que no vino para acá. – dijo la chica mas tranquila y de pronto los miro a todos. – Que pasa? Quien se casa? Porque todos tienen cara de quinceañera enamorada… bueno, menos Levi a el no le cambia la expresión. – dijo la chica castaña entre burlas.
-Loca, lee esto. – Levi le dio los documentos, ella acomodo sus lentes y se puso mas debajo de la lámpara que alumbraba.
"El suscrito medico general Jackari Zackaly legalmente autorizada para ejercer la profesión de medico en el ámbito de medicina forense, con cedula profesional, 45846-58545.
Certifica:
Que la paciente Jackari Zackaly, con una edad de 25 años, cuenta con 3 semanas de gestación".
Los ojos de Hanji estaban iluminados no podía dejar de leer una y otra vez el informe medico.
-Jackari-san, FELICIDADES! – se abalanzó sobre ella a abrazarla. – Un hijo es la mayor bendición que un ser humano pueda recibir…. Y quien es el padre? – de nuevo pregunto la castaña con un tono de burla, hizo que Jackari se sonrojara y que Levi se riera por lo bajo. Erwin se quedo callado mirando a Hanji con cara "no te hagas la loca Zoe". – Ahahahajaja! Estoy bromeando Erwin. – se acercó al chico y lo abrazo. – Cuídalos mucho y ámalos de igual manera.
-Esa será mi tarea apartir de ahora Hanji, gracias por sus buenos deseos, a los dos.
-Por cierto a que venias Levi, bueno si se puede saber. – pregunto la chica de cabello negro.
-Yo?... Ah, mierda lo había olvidado, Erwin el señor Zackaly te esta buscando.
-Entonces tendremos que partir lo antes posible, nos vamos cariño? – dijo mientras tomaba la mano de su amada.
-Partir? – repito Hanji.
-Si, esta noche me voy con Erwin, así que no intenten detenernos.
-Por aquí derecho vi un caballo, si lo toman y salen por este campo llegaran al bosque de ahí en adelante será mas fácil llegar al cuartel… suerte. – contesto Rivaille.
-Gracias por todos chicos, vamos. – dijo tomando la mano de su amada para salir corriendo de ahí.
Se adelantaron Erwin y la joven doctora, Rivaille se quedo con Hanji aun en ese lugar.
-Hey… - se acercó el pelinegro a la chica pensativa que seguía con la mirada clavada en los papeles, le levanto el rostro. – Que pasa?
-… - dejo salir una hermosa sonrisa de alegría. – Levi, sabes… creo que debe ser bonito tener… algo creciendo en tu pancita, algo así de hermoso como un bebe, ¿no crees?
-Te gustaría tener bebes? – pregunto analizando cada expresión que hacia la chica.
-Muchos. Pero creo que ahora no quiero ponerme a trabajar en ello… por si lo estas pensando, enano calenturiento, hay una fiesta adentro que nos espera. – dijo Hanji doblando los papeles. –Vamos regresemos al palacio. – sonrió alegremente, el chico la tomo del brazo y la acerco hasta él, le dio un beso dulce en los labios.
-Eres lo más loco, torturador, desesperante, dulce, amoroso y cálido que he encontrado en mi vida Hanji… No solo te amo, te deseo.
-Levi… eres tan higiénico, maniático, enojón y violento que te amo de esa y mil maneras.
Ambos sonrieron a sus declaraciones y continuaron caminado hasta el palacio.
Una vez entrando, la orquesta tocaba algo de Jazz se veía a los chicos bailar muy contentos, Hanji jalo a Levi hasta la pista, el chico azabache intentaba negarse pero no se pudo zafar de la chica que enseguida se puso a bailar.
Levi hacia leves pasos, conforme se fue adaptando al ambiente, tomo a Hanji de la mano y bailaban y reían juntos.
-La pareja ideal ¿ah? Parece que regrese algo tarde. – decía un joven británico desde una mesa viendo a la feliz pareja bailar.
-Supongo que no tienes otra opción que buscar a otra chica, Steb.
-Riko! Cuanto tiempo sin verte… mírate eres la misma. – dijo cuando se volteo.
-Si… aun sigues con los ojos en Hanji?
-No pierdo las esperanzas… él con ella son relaciones que se dan en el cuartel, nada importante. – dirigía su mirada a la chica en la pista mientras bebía de su copa. – Sargento Levi Rivaille… algo bajito.
-Lo es, pero su reputación dudo mucho que sea igual que su altura, "la esperanza de la humanidad" no es un nombre que se le de a cualquiera. – dijo la chica albina defendiendo por primera vez al novio de su amiga.
-No lo es, para serte sincero Riko, no creo que esa relación valla a durar más.
-Que pretendes imbécil… si te llegas acercar a Hanji yo misma….
-Shhhh! No te interesa Riko, hare lo queme plazca y si es con Hanji o no a ti no te incumbe, no eres su mama y mucho menos su cuidadora. – se puso de pie dejando a una Riko totalmente enfurecida.
-Quieres algo de tomar? – pregunto el azabache mientras el y la castaña se alejaban un poco agitados de la pista.
-S- si!... Un ponche de frutas, me muero de sed.
Voy por el, ya vengo. – el chico pelinegro se alejó rumbo a la mensa de bebidas.
-Hermosa dama, me concede esta pieza? – la voz del joven británico hizo que esta se exaltara.
-Ah! Steb… Hola, veo que sigues por aquí. – decía la chica forzando una sonrisa.
-Vamos Hanji, estas muy hermosa, acompáñame a la pista si?
-No, no creo, agradezco tu invitación pero estoy con Levi.
-No creo que el pequeñín se enoje o ¿si? – le dirigía una sonrisa maliciosa.
-Levi es algo celoso, bueno, demasiado celoso y yo no quiero que él se enfade con nadie. – decía la chica mientras miraba de reojo la mesa de las bebidas.
-Solo será una pieza… anda tu también lo quieres. – le sujeto la mano para arrastrarla a la pista.
-No! Te he dicho que no… - forcejeo intentando zafar su brazo de esa fuerza que la sujetaba que cada vez la apretaba más. – Basta! Steb, me estas lastimado suéltame!
El chico ignoraba los forcejeos de la castaña hasta que una mano le sujeto el brazo, lo que impidió que siguiera caminando, al girarse para ver de donde provenía esa fuerza capas de detenerlo se llevo un golpe en la cara que lo mando al suelo, por poco se lleva a Hanji con el, pero los fuertes brazos de Rivaille la sujetaron y la cubrieron protectoramente… el británico limpio la comisura de sus labios que inmediatamente broto liquido color escarlata y miro a Levi que colocaba a Hanji detrás de el.
-Quieres terminar esto aquí, o prefieres salir? – le dijo el sargento con una mirada asesina, como si de matar al enemigo se tratase.
-Parece que... (Mueca de dolor) es cierto… tu fuerza no esta en proporción a tu tamaño, es casi la de un monstruo. – decía mientras se ponía de pie.
-Quieres probar mas de eso? – su voz era fría y poco a poco comenzaba a acercarse, como una fiera a su presa, todos alrededor comenzaban a ponerse nerviosos, Hanji estaba endiosada por la actitud protectora de su enano pervertido.
-Preferiría que no lo hiciera Sargento Rivaille. – la voz de uno de los altos mandos llamo integrándose a la escena se trataba de Dotto Pixis. – Parece que el joven Gildarts aprendió la lección no es así? – dirigió la mirada al británico. – Y que le pediría de la manera mas atenta que no se volviera a acercar a la señorita Zoe o de lo contrario, no me hare responsable si el sargento Rivaille decide mostrarle un poco de lo aprendido matando Titanes fuera de los muros.
-Lamento el inconveniente Hanji, te ruego me disculpes. – dijo el Steb intentado esconder su miedo.
-S-si. – Rivaille se giro, ignorando todo presente ahí, solo tenia un objetivo, Hanji.
-Estas bien? Te lastimo? – le decía mientras la analizaba y la miraba a los ojos, ella asintió con la cabeza y le regalo una sonrisa tranquilizadora.
-Estoy bien pequeñín… Gracias, ven vamos a sentarnos si? – lo jalo hasta la mesa mas cercana.
Platicaban y parecía Hanji estar disfrutando de la estacia, mientras el chico británico ya se había retirado del lugar, Rivaille parecía mas relajado que antes, ya no tenia la mirada asesina en sus ojos ahora solo contemplaba como Hanji reia y hacia desatinar al pobre de Armin.
Todos parecían divertirse, pero no fue lo suficiente, entro Sasha corriendo con los zapatos en las manos, se acercó al grupo que estaba en la pista y les dijo algo, todos salieron corriendo, Christa se acercó rápidamente al sargento Rivaille.
-Sargento, los chicos nos iremos al pueblo, comenzaran los fuegos artificiales, los veremos en la posada. – Levi sin poder decir nada solo los vio retirarse y vio como una Hanji pegaba brincos y lo jalaba para la puerta, sonrió ante esa escena.
-Vale, vale… vamos antes de que te desbarates.
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Había mucha gente como era de esperarse en el centro del pueblo, la gente tomaba, bailaba y disfrutaba de la noche, se acercaron hasta la posada donde ellos se hospedaban y escucharon música, al entrar se llevaron un gran sorpresa, las mucamas y demás personal estaba bailando y tomado al lado de un hombre algo viejo y calvo, se trataba de Pixis.
-Señor Pixis, nosotros creímos que se había quedado en el palacio. – dijo Eren acercándose al ya ebrio hombre.
-QUUUEEEE! Veo-hip al rey todos los días y verle ahora… no tengo ganas-hip… VENGAN TODOS! CELEBREMOS! ¿Qué celebramos-hip, señorita? – le decía a una mujer que tenia abrazada, ella solo reía y el también.
Comenzaron a bailar y a tomar había demasiado alcohol y los fuegos artificiales ya habían comenzado, Hanji estaba tomando con Riko, tenia tiempo que no la veía y por andar atrás de Pixis se encontró con su amiga y felices tomaban.
Levi la observaba desde la barra.
Por alguna razón todo se empezó a salir de control, las sillas volaban por ensima, las botellas y mas cosas.
-VAMOS ANNIE! Muéstrales como toma una MUJER! – gritaba Eren mientras Annie jugaba a tomarse una botella de saque de 500ml contra Jean.
-Vamos chocolatito! Tu le puedes ganar a esa rubia amargada! – gritaba Mikasa apoyando a Jean.
Riko lloraba en el hombro de Hanji y esta le cantaba una canción, Levi miraba todo lo que volaba alrededor de él cuando unas mini bragas salieron disparadas.
-MIS BRAGAS VOLARON! AJAJAJAJAJAJA! – decía una Christa totalmente ebria.
Sasha por su parte le bailaba a Connie y a Bertholt, Ymir y Reiner buscaba las bragas de Christa, Armin fumaba algún tipo de hierva en un saxofón (" de donde jodidos salió el saxofón?") mientras se lo pasaba a Eren, Annie, Mikasa y Jean.
Rivaille camino hacia Hanji y la tomo del brazo, caminaron hasta la barra que parecía el lugar mas seguro, se sentaron.
-No me has dicho, ¿Cómo conoces a ese tipo Steb? – cuestiono el pelinegro teniendo enfrente a su chica ebria.
-Mmmmm… fue hace… 5? No 7 años, éramos compañeros militares, los dos tuvimos de las mejores notas, pero él se unió a la guardia del rey y yo aquí-hip.
-Parece que te conocía bien… y la forma tan molesta en la que te hablo. – su mirada estaba irritada solo de recordar el momento cuando escucho su voz alagando a su chica y la forma en que la había tomado a la fuerza.
-Solía ser un chico muy codiciado entre las pocas mujeres que estábamos ahí… a mi claro, jamás me llamo la atención, pero lo viste hoy… parece que también los años le favorecieron. – dijo entre rizas picaronas provocando a su pelinegro que inmediatamente apretó los puños y casi truena la copa de coñac que sostenía.
-Te… te gusta provocar… verdad Zoe. – su aura siniestra se apodero de él.
-Haichou!... yo… tengo… calor. – bajaba su dedo índice sobre sus pechos recorriendo un poco la tela de este dejando ver un poco de su pecho, mordía sensualmente su labio inferior y lo miraba provocada mente.
-… - no podía evitar que su "soldadito" se pusiera en guardia al ver esto, giro el cuerpo a otra dirección intentando ignorarla, pero sus pensamientos y deseos tarde o temprano lo traicionarían.
-"Hanji, no solo te amo, te deseo". – dijo ella imitando la voz del azabache mientras lo abrazaba por detrás. – Yo también te deseo Levi, hazme tuya… ahora!
Como lo esperaba, Rivaille no se pudo resistir al contacto de sus cuerpos, él también la deseaba, se puso de pie y la jalo hasta una de las habitaciones.
Ella entro primero y vio algo que le llamo la atención, un cinto sobre el escritorio que ahí estaba. Hanji se abalanzo a besar a Levi desesperadamente, lamio la comisura del labio pidiendo entrada, él cedió y sus leguas comenzaron la batalla, la chica comenzaba a desatar el moño e inmediatamente bajo a quitarle el cinto.
-Hey… v-vas rápido. – dijo el azabache mientras sentía que esta sacaba el cinto del pantalón.
La castaña lo miro seductoramente, como si planeara algo, con un ágil movimiento lo sentó en una silla, con el cinto sujeto sus manos en el recarga brazos usando los dos cintos el de él y el que estaba en el escritorio, uno para cada mano, el sargento miro la acción de la chica pero ya era tarde para reaccionar en defensa.
-Q-que haces loca! – dijo algo molesto.
-Relax pequeñín, nada que no te guste.
Se puso de pie y comenzó a hacer un baile seductor, con movimientos lentos y con sus manos recorriendo suavemente su propio cuerpo, jugaba con su cabello, mostraba ligeramente la pierna.
-Te gusta? – peguntaba la chica.
-Mucho. – tenia una sonrisa de lujuria en su rostro.
Fue bajando poco a poco la cremallera del vestido, lo dejo caer lentamente al suelo y dejo mostrar su lencería. Llevaba un straple de encaje de color negro con bordes de color rojo, unas bragas del mismo material y color al juego y un ligero negro aun sujetando las medias claras.
Ya se podía notar la erección del chico a pesar de que aun traía el pantalón, era magnifico ver como su chica hacia eso solo para el.
Termino por quitarse las ligas y las medias poco a poco se fue bajando las bragas, cuando las saco las arrojo, y por ultimo su sostén straple. Junto las piernas e hizo una mueca de vergüenza que hizo que el miembro de Levi se pusiera mas duro.
Se dejo ir por él se le monto enzima plantándole un pasional beso.
-H-Hanji… s-suelta- suéltame… te quiero tocar. – decía entre jadeos el muy excitado pelinegro.
Ella solo le lanzo una sonrisa picarona, abrió por completo la camisa de el chico y comenzó a recorrer con su boca cada centímetro de su cuerpo mientras acariciaba su abultado miembro, Levi no podía evitar gemir y trataba de ahogarlos pero le era imposible, sus mejillas estaban rojas y calientes gracias a la chica que esta sentada totalmente desnuda sobre su regazo.
Llego al pantalón, se bajo de él y se incoó frente a él, estaba abriendo la cremallera tan lento que se estaba convirtiendo en una tortura para el sargento, ella estaba completamente mojada y hacer esto también la torturaba. Bajo totalmente el pantalón junto con el bóxer, dejando ver al erecto y caliente miembro, lo acaricio y lamio un poco la punta, un suspiro se escapo de él haciendo que Hanji se mojara más.
Ya no podía, lo necesitaba y lo quería dentro de ella ahora. Se coloco de nuevo sobre el y sujetando el miembro con una mano se penetro, sacando un gemido de ella y el, al mismo tiempo.
Comenzó a moverse de arriba abajo sosteniéndose de los hombros de Rivaille mientras lo besaba desenfrenadamente. Los movimientos eran cada vez más rápidos y violentos.
-aaah- ahh- aaah! L- Levi… mmm-mmm! – decía la chica mientras juntaba su frente con la del azabache.
-M-me… vu- vuelves loco! Aaah-aaah! – la cara de placer de ambos era evidente, parece que el jueguito de Hanji fue bastante bueno, pero a Rivaille no le gustaba la idea de verse sometido por su chica y tendría que vengarse.
-aaahh- aaaah… M-me vengo… Ri- Rivaille!
-Y-yo… no… puedo aguantar mas! Aaah-ahh … Hanji!
Cada estocada de la chica era rápida y violenta, la silla era demasiado vieja no soporto tanto ajetreo y se vino abajo con todo y chicos extasiados. Se quebró totalmente.
-Hanji estas bien? – pregunto el chico azabache preocupado por la castaña.
-Ahahahajajaja! Si estoy bien. – la castaña se reía sin percatarse de algo. – Fue bueno no?
-Si… bastante, pero… sabes que no me gusta que me sometan. – le mostro las manos liberadas. – Te toca ser torturada belle dame. – mostro su sonrisa de lujuria mientras se acercaba a Hanji.
-L – Levi? – la chica trago saliva y solo le quedaría atenerse a las consecuencias.
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Aquí llego el capitulo 7, últimamente eh estado corta de ideas, pero ya mas o menos estoy desarrollando algo ligerito… Pues solo me queda agradecerles ese enorme cariño que me han brindado con sus comentarios los del grupo de Levi/Hanji que son mi familia… de verdad mil gracias, me pone SÚPER feliz saber que ha valido la pena! También gracias por su apoyo en el Fanfic de "Caminantes"
MUCHISISISMAS GRACIAS.
Nos vemos en el capitulo 8… por cierto creo que si llegare a los 10 cap.
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Déjenme su comentario por favor !
