"blablá" (no se los habia puesto, pero esto significa que los personajes piensan $: )
CAPITULO DOS
VERDAD
— ¿Verdad o reto? - pregunto Akane al chico de la trenza.
Ranma no lo pensó mucho, no quería vivir otro reto como el anterior. — Verdad…
Akane hizo una mueca de decisión total, suspiro y comenzó... — Bien. Ranma, ¿Tu amas… - de pronto ella se interrumpió mentalmente por lo que estaba a punto de preguntar, parpadeo repetidamente e hizo silencio total. Ranma solo la miraba con una ceja alzada, de manera interrogante, esperando firmemente la pregunta — "Rayos, pero que tonta soy, estuve a punto de preguntarle sobre si ama a Shampoo, no debería ser tan directa, debería inspirarle confianza, empezar con preguntas sencillas para que él se sienta cómodo… si eso debo hacer, para luego atacarlo con la verdad" – Pensó, retomando su decisiva mirada. — Bien, Ranma, ¿Tu amas… a los animales? – le pregunto, mientras esbozaba una sonrisa boba, reprendiéndose mentalmente por aquella pregunta estúpida que acababa de formular, sin duda no era muy creativa para los interrogatorios.
Ranma se limito a cruzar los brazos, se sorprendió ante aquella pregunta, el esperaba, sin duda una más difícil de contestar o algo que lo inquietara de alguna forma. — ¿En verdad, Akane? ¿Piensas desperdiciar tu oportunidad en una pregunta tan estúpida y sencilla?
Akane asintió, esbozando una sonrisa tonta. — Si, es lo único que se me ocurrió por el momento, pero prometo que para la próxima hare una mucho mejor. – guiñándole un ojo y sacándole la lengua.
Ranma solo subió una ceja en forma de duda. —Como sea… respecto a la pregunta. Tu sabes que no me gustan ni los pandas, ni mucho menos los gatos & mucho menos ese estúpido cerdo – miro hacia otra parte enojado al recordar la figura de P- chan. — Por supuesto que no me gustan y mucho menos los amo.
— ¡OYE! No llames así a mi pobre P- Chan, el es un puerquito muy lindo. – Ya exaltada.
— Ja, si tan solo supieras la verdad no seguirías creyendo que es lindo… - cerrando los ojos, recargándose con ambas manos en la cama de la muchacha.
— ¡¿A QUE TE REFIERES CON ESO!?
— A nada a nada… es mi turno… ¿Verdad o reto? – regresando la vista a la chica.
Akane poso su dedo sobre su barbilla, pensando en que decisión tomar. Estaba segura que si escogía reto, el, seguramente se vengaría por algo que ella le hubiese hecho antes, pero si escogía verdad la pregunta sería como la de ella, muy sencilla y tonta, el tampoco era muy bueno en formular cuestionamientos. — Verdad.
El chico miro hacia el techo, pensando que inventar. — "¿Debería comenzar a preguntarle sobre lo que en verdad me importa?… ¿o será mejor que comience con preguntas sencillas?... y es que si soy directo ella ya no querrá escoger más verdad… será mejor empezar con preguntas simples… para luego atacarla con la verdad" – Mientras echaba una sonrisa de medio lado. — ¿Akane, por que no eres tan femenina?, siempre eres muy violenta y gritona. Y no te lo pregunto por querer molestarte, es una simple duda.
Akane se controlo internamente para no gritarle o enterrarle su puño en la cara, pues el tenia la razón estaban jugando "amigablemente". — No lo sé, yo creo que si soy femenina, pero supongo que me toman por una marimacha, porque me gustan las artes marciales… es cierto que a veces grito demasiado y que soy un poco agresiva… - el chico giro ambos ojos, susurrando ¿"poco"'?, la chica solo lo miro enfadada y prosiguió. — Pero si la gente me trata bien y no se la pasa molestando… como cierta persona. - culmino a Ranma con los ojos. – Creo que sería más agradable…
El pelinegro alzo ambas cejas, un poco sorprendido, ella estaba siendo muy sincera, además hablar de eso le dolía a la muchacha, se notaba en sus ojos, después de todo ¿a que mujer le gusta que le llamen marimacha? — Creo que me has dado una buena explicación y creo que te debó una disculpa, ya sabes… por todas las veces que te he llamado marimacha… tratare de cambiar para no decírtelo mas, pero créeme, que será un camino muy largo, pues si tú no eres un poco mas femenina no podre dejar de decírtelo.
Akane miro hacia otra parte, ojos cerrados con ceño fruncido. — No necesito que me digas que hacer, yo sabré si soy femenina o no…
— Pues déjame decirte que así, no lograras que alguien quiera casarse contigo, ¿sabes?
La chica apretó fuertemente los puños con una sonrisa maniática. — ¡EL HOMBRE QUE QUIERA CASARSE CONMIGO ME QUERRA TAL Y COMO SOY! – le grito al muchacho casi en el oído.
— Pues lo dudo mucho… - Akane perdió los estribos y golpeo a Ranma en la cabeza, enterrándolo en la cama.
Después de que Ranma se recuperara de aquella pérdida momentánea de conciencia, prosiguieron. — ¿Verdad o reto? – pregunto la chica.
— Verdad.
— ¿Te agrado Ranma?
— Dijiste que no preguntarías más cosas bobas… - Akane solo torció un poco la boca, el seguía molestándola después de que dijo que trataría de no hacerlo más. Ranma solo suspiro buscando las palabras exactas que decirle, ella no esperaba solo un "si" o un "no", ella quería algo mas, explicado, por así decirlo. — Si me agradas, pese a tu forma violenta de ser, tus gritos que me desesperan al máximo y tu personalidad celosa… me agradas… y… "bastante" – pensó. — Y… creo que es mi turno! – dijo el chico, sin permitirle expresar palabra alguna. Ella solo se resigno feliz ante la respuesta. — ¿Verdad o reto?
— Verdad.
— ¿Te agrada que viva contigo y tu familia? – Pregunto Ranma, sereno pero a la vez ansioso, no era una pregunta que le preocupara mucho, pero sin duda tenía curiosidad.
Akane se sorprendió un poco, no creía que eso le importara o si quiera le preocupara. — Ranma, claro que si me agrada, antes de que ustedes llegaran aquí, este lugar era monótono y aburrido… y desde que ustedes viven en casa, todo se ha convertido en algo un poco más interesante, divertido… "y de cierta manera es lindo verte cada día…" – Pensó, sonrojándose al instante por lo que acaba de cruzar por su mente y a la vez se sintió dichosa de tenerlo en su vida, pero claro era algo que no le podía decir… no… aun no.
El chico le sonrió, como muy pocas veces lo habia echo, dulcemente. — Creo que me alegro, a decir verdad desde hace poco he estado pensando que mi padre y yo somos una carga para ustedes, pero creo que esto me ayudara a olvidar todos esos pensamientos… Gracias Akane.
Akane se sonrojo al instante, cerrando los ojos y realizando una sonrisa amplia. — No tienes de que preocuparte, tu eres parte de esta familia… después de todo tu eres mi… - abrió inmensamente los ojos, el también y se sonrojaron al mismo tiempo, ellos comprendieron el sentido de aquellas palabras.
— ¿Después de todo tu eres, que? Akane… – pregunto el chico de la trenza, con las mejillas color carmín y curioso de lo que ella habia dejado incompleto.
— Después de todo tu eres…. – ella comenzaba a sudar, se le habia soltado la lengua. — Después de todo tu eres como un hermano para Kasumi… Nabiki, pues para ella quizás también… y ya sabes que mi padre te quiere casi como un hijo. – dijo sin más, librándose de lo que habia querido decir. Ranma se sintió un poco decepcionado pero no quiso decir más, para solo sonreír. — Bueno, prosigamos… ¿Verdad o reto Ranma?
— Verdad.
La chica entre cerró los ojos, mentalizando que cuestionarle, aun no quería preguntarle lo que en verdad le interesaba, así que como era de esperarse pensó algo un tanto tonto. — Ranma, ¿en verdad no te gusto el beso que te diste con aquel patinador?
Ranma sintió congelarse, sintió un escalofrió en la espalda y se quedo tieso, al recordar aquel echo doloroso, hiriente y aterrador que vivió con ese engreído, para luego molestarse con la chica ¿Por qué de todas las preguntas bobas que existen en el mundo, tuvo que escoger una que le trajiera tantos malos "sabores"? — ¡POR SUPUESTO QUE NO! - grito exasperado con unas cuantas lagrimas en los ojos al recordarlo. – Fue terrible, ese fue mi primer beso y… y… yo nunca me imagine que fuese así… me violento mi dignidad…. – Dramatizando el hecho, mientras apretaba fuertemente sus puños con la mirada escondida por sus mechones.
Akane comenzó a reír, era algo sumamente gracioso. — Es verdad… - reía — ese fue tu primer beso.
Ranma la miro con odio. — ¡No tiene nada de gracioso! ¡Fue horrible! ¿Qué crees que sentirías tu, si alguien te robara un beso, eh?
Akane siguió riendo unos minutos más, hasta que aquellas palabras resonaron por su cerebro, recordando que Ranma le habia robado un beso, lo miro y se sonrojo, poniéndose completamente seria, aquella vez habia sido su primer beso y recordó el sentimiento que le causo cuando convertido mentalmente en gato la beso, fue, decepcionante.
El chico se tranquilizo haciendo varios ejercicios de inhalación y exhalación, para retomar la compostura y así mismo el juego. — ¿Verdad o reto?
— Verdad…
— ¿Akane, tu aun no tienes tu primer beso?
La chica se decepciono y se puso un poco triste, por el hecho de que el no recordara que él, se robo su primer beso. — Pues de echo… si ya lo tuve… - Ranma torció un poco la cabeza de lado, preguntándose quién habia sido el osado de besarla y sobre todo porque él no se entero. — Quiero decir… - ella se apeno. — Ya lo hicimos.
Ranma comenzo a rascarse la cabeza analizando las palabras, hasta que finalmente su encéfalo lo ilustro. Recordando aquel momento que la beso o al menos lo que ella le habia dicho, por que el hecho ya lo habia olvidado. — Así… cierto… Pero… Akane, yo no tenía control de mi mente, así que supongo que no cuenta como tu primer beso… no te preocupes por eso. – guiñándole un ojo.
Akane solo agacho la mirada, el tal vez no lo sentía así, pero ella sí y eso le molestaba, claro que quería besar a Ranma pero no quería que su primer beso juntos fuera de esa manera. — ¿Verdad o reto? - pregunto sin más.
— Verdad.
La chica suspiro, tenía que saber… — Ranma… ¿Te gusta o sientes algo por Ukyo? – pregunto temerosa, curiosa y más que nada ansiosa por la respuesta.
Ranma se dejo caer de espaldas en la cama, puso sus manos bajo su cabeza como apoyo y suspiro. — Claro que si… - dijo sin pensarlo mucho, Akane agacho la mirada y también se dejo caer del lado opuesto de la cama, cerrando los ojos, llevándose una de sus manos hacia su pecho, abrazándola, sintió algo que le dolió, pero que al mismo tiempo la calmo, puesto que sentía paz, ya no tendría que preocuparse por quien le gustaba a él, pero aun así, se sentía derrotada, ¿Qué tenía Ukyo, que no tuviera ella? Habia perdido la batalla más importante de su vida… Hubo silencio por minutos, que luego fueron rotos por Ranma. — Pero… - ese pero le regreso la esperanza a la chica. — Es cierto que hemos sido muy buenos amigos desde pequeños… es bonita, además de que sabe cocinar muy bien… pero ha cambiado demasiado, además siento que somos como hermanos, así que… solo me gusta como una buena amiga… - sonrió. Akane suspiro aliviada, ya sabía que le preguntaría en la próxima ocasión a Ranma. El turno de él, siguió. — ¿Verdad? – Akane asintió sin decir más.
El chico sonrió seductoramente, se acerco un poco más a la chica, con uno de sus brazos se apoyo al lado de Akane y con la otra tomo el rostro de la chica, la miro profundamente, de manera seria y con esa sonrisa que podía matar a cualquiera, Akane solo se sonrojo, se preguntaba mentalmente que pasaba, pero por alguna razón no podía externarlo. El chico acerco su boca a la oreja de ella y le susurro. — Akane… ¿Quisieras… que… yo te besara? – le dijo, de manera suave, tanto, que la chica, podía sentir como esas palabras se convertían en escalofríos que recorrían todo su ser, ella se quedo en shock y solo lo miraba, Ranma se limitaba a mirarle los labios y luego a los ojos… quedándose así, por largos minutos…
Akane no pudo soportarlo más, esa mirada, esa boca… sin duda quería besarlo y estaba dispuesta a hacerlo, acercándose lentamente a él… quería fundir sus labios con los de él, pero de pronto, de un momento a otro, el la soltó del mentón y comenzó a reírse sin parar, ella solo hizo una mueca de confusión total y se le quedo mirando.
Ranma se retorcía en la cama, de la risa. — ¡NO PUDE, TU CARA! – reía.
Akane se confundió aun más. — ¿MI CARA? ¿QUE PASA CON ELLA?
— ESTAN GRACIOSA… - reía Ranma aun más. — TODA SERIA Y ESA MIRADA BRILLOSA, JAJAJAJA… ¿En verdad creíste que sería capaz de besar a una chica como tú?
Akane se molesto al instante, comenzó a desprender un aura de batalla y sin previo aviso le retaco puñetazos y patadas al pobre de Ranma, luego se dejo caer de nuevo en la cama, le dio la espalda y cerró los ojos, tratando de calmarse, al tiempo Ranma la imito, dándole también la espalda y mirando la pared.
— Lo siento… quería divertirme un poco… - dijo Ranma.
— Pues no lo fue, idiota. – contesto ella, en la misma posición.
El silencio reino en la habitación, el aire era denso e incomodo, Ranma no sabía si en verdad se la habia creído, pero cuando iba a cuestionarle, Akane pregunto.
— ¿Verdad o reto?
— Verdad…
— Ranma… - pauso un momento, mientras agarraba una almohada para aferrarse a ella si hacía falta y entre abrió un poco los ojos. — ¿Te gusta Shampoo? – esa pregunta la habia estado inquietando desde siempre, y es que ella sabía que a veces la mirada de Ranma cambiaba con la presencia de aquella chica china, además de que también la defendía cuando hacía falta y que ella sabía que Shampoo no era nada fea, por alguna razón le preocupaba más conocer la verdad sobre Shampoo que de Ukyo.
Ranma no se inmuto y regreso a la posición de antes, mirando al techo. — Pues, al igual que Ukyo Shampoo es muy buena cocinera y no te voy a negar que es muy linda, pero siempre busca la manera de dañarme o de… lastimarte… y esos hechos me irritan demasiado – suspiro — "Si tan solo fuera menos molesta…." – pensó — Pero no, definitivamente no me gusta, la tolero como amiga solamente.
Akane puro suspirar empaz y cerró los ojos, estaba cansada y aquello habia sido un manejo de nervios y emociones.
De cualquier forma el silencio volvió a inundar el cuarto, por unos minutos, puesto que Ranma se debatía con sus ideas o más bien cuestiones, sobre que preguntarle a Akane, decidiendo por fin que también comenzaría a ser más directo…
— ¿Verdad o reto? – pregunto Ranma
— V… e….erdad. – contesto Akane, mas dormida que despierta.
Ranma tomo fuerzas internas para externar su pregunta. — Akane… ¿Te gusta Ryoga?
El chico se quedo esperando la respuesta, pero al transcurrir los minutos y al darse cuenta que ella no respondía se comenzó a preocupar, "¿Por qué lo tenía que pensar tanto? – pensó, para luego mirar a la chica, dándose cuenta así, que estaba completamente dormida, el solo bufo un poco y molesto comenzó a susurrar. — Esa Akane, mira que quedarse dormida mientras jugamos, que maleducada es, si después de todo no es tan… - miro al reloj de mesa, el cual, marcaba las 12:30 am. — Vaya, después de todo si se nos fue el tiempo en jugar… creo que debería ir a dormir, se levanto pesadamente de la cama, se dirigió a la puerta y al abrirla se asomo al pasillo, estaba obscuro y su cuarto quedaba alejado del de la chica, ¡que flojera ir hasta allá!, además lo esperaba su futon frio e incomodo que yacía en su cuarto, miro en retroceso, específicamente la cama, la cual era cómoda, suave y tenía un hermoso olor que lo tranquilizaba, así que pensó que no sería mala idea dormir, solo por esa vez, en aquella cama, ya hallaría un pretexto que decirle a Akane si cuando lo descubriera allí, así que regreso al lecho de la chica y se dispuso a dormir.
Akane era muy violenta hasta para dormir, parecía una lombriz moviéndose por toda la cama cuando descansaba y esa noche también, pero por alguna razón Ranma nunca se dio cuenta, a pesar de las patadas ninjas que Akane soltaba entre sueños o los puñetazos que ella le propinaba inconscientemente, no, el no se despertaba para nada y es que aquella cama, se prestaba para no despertarlo de su hermoso sueño, a mitad de la noche Akane se acerco hacia el pecho de Ranma, el cual sostuvo, pensando que era una de sus tantas almohadas y abrazo fuertemente, quedándose aferrada a el por lo que resto de la noche.
La mañana se hizo presente, o al menos eso parecía, porque los pequeños rayos de sol que entraban por algunas partes que no quedaban completamente cubiertas de los muros de metal hacían parecer eso, uno de esos pequeños rayos cayo directamente en el parpado cerrado de Akane, la cual ante esto soltó un pequeño quejido y comenzó a abrir lentamente los ojos, fue cuando se dio cuenta… ¡ESTABA ABRAZANDO FUERTEMENTE A RANMA!, abrió sumamente los ojos y se alejo rápidamente de esa posición, cayendo fuera de la cama de un salto, provocándose una caída en el suelo, lo que provoco que Ranma despertara.
Ranma comenzó abrir los ojos lentamente, mientras se los tallaba, divisando así, a la chica tirada. — ¿Qué haces allí?
La chica parpadeaba rápido, estaba avergonzada y sobre todo… — ¡QUE RAYOS HACES EN MI CAMA!
Ranma miro hacia abajo, ah, era verdad, se había quedado a dormir allí. — Dormir… ¿Qué más? … tonta…
Akane se levanto enfadada, dispuesta a pelear. — ¡Ya lo sé, tonto, pero ¿por qué en mi cama?!
El chico se levanto completamente de la cama y comenzó a estirarse. – Me quede dormido esperando tu respuesta… no vayas a pensar que quería dormir a tu lado… ni muerto lo haría. - mientras la miraba haciéndole gestos.
Akane se enfureció ante lo último y lo saco del cuarto a golpes. Ranma solo bufo exhausto en el suelo.
El desayuno llego, se calentaron un poco de comida que todavía quedaba y miraban la televisión, hasta que Ranma recordó que tenían asuntos pendientes…
— Por cierto, aun me debes una respuesta… - dijo Ranma.
— Cierto, cuando acabemos de almorzar seguiremos jugando, no te preocupes. – el chico solo asintió.
Al rato, ambos terminaron de desayunar, Akane comenzó a recoger los platos y Ranma estaba muy ansioso.
— ¿Ya podemos jugar Akane?
— No aun no, todavía tengo que lavar todos estos platos, se nos juntaron de ayer y hoy, tal vez cuando termine podamos jugar. – dijo, yendo a la cocina con un montón de platos en las manos.
Ranma se rasco la cabeza exasperado y se apresuro a arrebatarle los platos de las manos. — Yo los lavaré, si dejo que tú los laves tardaras demasiado - dijo, molesto.
La chica hizo un pequeño puchero y se dio vuelta sobre sus tobillos hacia la mesa. — Bueno, como quieras… - dijo mientras se disponía a observar la tv.
Ranma estaba frente al lavatrastos, pesando en una manera rápida de limpiar los platos sucios. — Lo tengo… "Si utilizo la técnica de las castañuelas, lanzando movimientos rápidos con mi mano terminaré esto de forma rápida y podre regresar con Akane y preguntarle más…" – pensó, para luego soltar una risa maliciosa.
— "Es un idiota…" - pensó Akane, al escuchar aquella carcajada.
El tiempo transcurrió se escuchaban golpes y quejidos de Ranma lanzando golpes o al menos eso parecía, Akane no lo pudo evitar y se asomo hacia la cocina cuando lo observo realizando movimientos veloces y rápidos lavando los trastes, ante esto ella frunció el ceño y suspiro.
Al tiempo Ranma salió sumamente mojado, al parecer logro terminar los deberes rápido pero no salir limpio de "la batalla".
— Listo Akane, ¿podemos jugar ahora? - pregunto Ranma mientras alcanzaba una toalla que se encontraba cerca.
Akane asintió y apago la tv. — Esta bien, ¿dónde nos quedamos?
El chico de la trenza se sentó frente Akane, mientras se secaba con la toalla. – ¡Yo comienzo!... Akane ¿a ti te gusta Ryoga? - pregunto apresuradamente
— Oye pero…
— Contéstame, Akane…
La mirada del chico mostraba inseguridad extrema, miedo y sobre todo esperanza, ante ello Akane no reprocho nada y sin más le contesto. – Pues… - hizo una pausa prolongada de largos segundos, que parecieron horas, Ranma se preparaba para lo peor – El es un buen chico… - ella sonrió, mal augurio, pensó el – me trata bien, siempre me trae regalos – sus mejillas se sonrojaron levemente, punto extra para Ryoga… – Pero… no siento que sea para mi… No, no, me gusta… - termino de decir, sonriéndole a Ranma.
Ranma habia perdido un poco el aire, pero al recibir la respuesta lo recupero, inhalándolo desenfrenadamente, aliviado por la respuesta. Luego le sonrió y se quedaron mirándose tiernamente, mucho tiempo, hasta que la chica rompió aquel, de alguna manera, bello momento.
La chica prosiguió. — ¿Verdad o reto?
— Verdad.
La vengativa Akane salió a flote, sin duda iba a cobrar venganza por lo que él, le habia hecho sentir anteriormente, así que, se acerco lentamente, gateando, hacia donde estaba sentado Ranma, lo miro dulcemente, con los ojos brillosos, con una sonrisa tierna, el solo la observaba confundido, ella se incoó muy cerca del, a unos cuantos centímetros y comenzó a acariciarle suavemente el rostro, el chico se sonrojo al instante, abrió los ojos y se quedo petrificado, la chica le sonrió de medio lado y se acerco a los labios de Ranma. — ¿Si te retara a que me besaras… lo harías Ranma? – dijo, acariciándole los labios de este, el solo se quedo sin hacer movimiento alguno, ¿estaba pasando todo en verdad?, ella permaneció así por unas horas (en verdad fueron segundos pero a Ranma le parecieron horas), — ¿Ranma?...
El chico trago en saliva y comenzó a sudar. — ¿Eh? – fue lo único que pudo decir.
— Contéstame…
Ranma trago en seco, tomo con cuidado la fina mano que yacía sobre su mejilla y la acaricio, acercando su boca a la de Akane y unos centímetros antes de consumar el beso, Akane lo golpeo con toda su fuerza en la cabeza, el chico solo se incrusto en el piso de madera, confundido y adolorido.
— ¿¡POR QUE RAYOS HACES ESO!? – dijo, el chico exasperado
La chica le saco la lengua y luego puso un dedo de manera explicativa. — Se llama venganza y es un plato que se come frio. – sonriéndole divertida.
Ranma solo se sonrojo al máximo e hizo un puchero. — Te aprovechas y burlas de mí…
— Ja, ¿que se siente? – pregunto Akane cruzando los brazos.
El chico de la trenza suspiro y siguió con el juego. — Es mi turno… - dijo aun enfadado. — Akane… dime… Yo se que te gusta alguien o al menos eso pienso… asi que… ¿Me dirias el nombre del chico que te gusta? – pregunto decisivo, ansioso, confundido, aterrado y mas que nada preocupado.
A la chica se le sonrojaron demasiado las mejillas, comenzó a sudar de nerviosismo y a temblar — "¿Debería decirle la verdad… sería mejor mentirle? -Pensaba, ella creía que aun no era el momento, pero al ver la mirada del chico no pudo… tomo fuerzas internas, suspiro y… —Pues si me gusta alguien y su nombre es… - Ranma no perdía la vista de la chica, la miraba profundamente. — Es… - Akane suspiro desenfrenadamente e inhaló aire rápido. – RANMA SAOTOME - dijo sumamente avergonzada…
Ranma se hizo para atrás al escuchar su nombre, estaba en shock… – "¿En verdad ella acaba de decir que soy yo?...
Akane abrazo una de sus manos y miro el piso, como si fuese algo interesante de observar, avergonzada, no sabía que decir, pero tenía que saber… – ¿Ranma, tú qué piensas?
El chico se cruzo de brazos y también se limito a observar el suelo, sonrojado. –Pues, a decir verdad Akane yo…
CONTINUARA
LO REEDITEEEE! Y es que el anterior no me convencía del todo: c sentía que hacía falta más y que habia repetido muchas palabras, contiene algunas cosas del otro cap., pero agregue mas detalles aaaaaah c: espero que les guste más este, que es igual pero bueno C: cuídense mucho, beshitos :* & sigan siendo que los admire cada día mash *-*
