CAPITULO TRES
Tres maneras de decírselo
—Pues si me gusta alguien y su nombre es… - El chico no perdía la vista de la chica, la miraba profundamente. — Es… - Akane suspiro desenfrenadamente e inhaló aire rápido. – RANMA SAOTOME - dijo sumamente avergonzada…
Ranma se hizo para atrás al escuchar su nombre, estaba en shock… – "¿En verdad ella acaba de decir que soy yo?...
Akane abrazo una de sus manos y miro el piso, como si fuese algo interesante de observar, avergonzada, no sabía que decir, pero tenía que saber… – ¿Ranma, tú qué piensas?
El chico se cruzo de brazos y también se limito a observar el suelo, sonrojado. — Pues, a decir verdad Akane yo…
El silencio se hizo presente por largos minutos, ninguno se animaba a decir nada, Akane estaba avergonzada, Ranma estaba apenado y buscaba mentalmente las palabras necesarias para responderle a la chica, pero no pensaba en nada, en su mente resonaba la declaración de la chica y eso lo ponía aun más nervioso.
— Ra… ¿Ranma? – pregunto Akane, esperando la respuesta.
— Akane… pues yo… - un rugido ilumino la habitación, era como un monstruo. Akane hizo una mueca de confusión ante aquel ruido y Ranma pareció haberse salvado de la contestación que tendría que dar a la chica. — Pues yo creo que tengo hambre… - le sonrió para luego levantarse e ir a la cocina.
La pelinegro lo siguió, ya no insistió más, después de todo pensaba que tal vez lo estaba presionando y prefería que el razonará y se tranquilizara.
En la cocina, Ranma sostenía una especie de estofado con arroz y lo miraba molesto. — No… no puede ser – susurro enfadado.
— ¿Qué pasa Ranma? – Con una mueca de confusión en su rostro.
— Pues es que solo queda esto de comer y a mí no me gusta mucho el estofado. –suspiro. — Que remedio… tendré que comerlo.
— No te preocupes Ranma, si no te gusta el estofado yo puedo cocinarte algo diferente. – Dijo Akane con los ojos cerrados y una sonrisa de lado a lado.
Ranma abrió mucho los ojos, se quejo de más. — No, está bien, puedo comerlo no es como si lo hubieras echo tu… además si cocinas probablemente muera. – comenzó a reír divertido y nervioso.
La cien de Akane estaba por explotar y sin previo aviso enterró su codo en la cabeza del chico, el cual quedo con el estofado incrustado en el rostro. — ¡Eres un insensible! – dijo mientras salía de la cocina
Luego de un rato, Ranma comía solamente arroz en la mesa de la sala, puesto que el estofado se había desperdiciado hace unos cuantos minutos, Akane estaba a su lado viendo la tele o al menos eso demostraba por que la verdad estaba sumergida en sus pensamientos.
Ranma termino de comer, puso su plato en la mesa y se limito a observar a la chica, la cual estaba con su cabeza hundida en sus brazos sobre la mesa, no se observaba su rostro.
— "creo que debería decirle…" – Pensó. Comenzó a rascarse la mejilla nervioso. Y luego suspiro. — Akane… respecto a lo de hace unos instantes… sobre tu sabes… tu declaración… pues yo quiero decirte que pues…. – cerro los ojos, sus mejillas se encendían con cada palabra, apretó los puños y… — ¡TU TAMBIEN ME GUSTAS! – grito.
Akane no reaccionó ante la declaración de Ranma, el chico supuso que lo estaba procesando y se quedo esperando la respuesta, pero luego de muchos minutos transcurridos la chica no le decía nada. — ¿Akane?
— …
— ¿Akane?... – se acerco a ella y la zarandeó un poco, ante esto la chica rodo su rostro hacia Ranma, fue cuando noto que se había quedado dormida. Ante el hecho, Ranma suspiro molesto y cruzo los brazos, observándola. — Como se atreve a quedarse dormida justo cuando pienso en declarármele. Es una tonta marimacha. – de nuevo suspiro, pero luego observo la cara de Akane y lo tranquila que se veía. — Bueno, supongo que está cansada, pobrecilla. – Se levanto y se acerco a ella, la levanto en sus brazos y la subió a su cuarto, en donde la recostó y antes de salir de él, miro su rostro por última vez; ella tenía una pequeña sonrisa iluminada en su rostro, sus mechones estaban despeinados pero le daban un toque hermoso a su cara, Ranma se sonrojo y para tranquilizarse comenzó a mover su cabeza de un lado a otro, para luego irse de aquel lugar a su cuarto.
En su cuarto se dejo caer con las extremidades extendidas observando fijamente el techo, no dejaba de pensar en el momento en el que ella se le declaro, y tampoco lo que sus ojos habían admirado hace unos segundos, cerró los ojos pensando en qué manera se lo debía decir, sin necesidad de avergonzarse o apenarse por ello. Finalmente el también se quedo dormido pensando.
Después de una media hora Akane se levanto, se observo en su cuarto y se sonrojo al darse cuenta que Ranma la había llevado hacia allí, pero luego recordó que el aun no le había dicho nada, no pudo evitar pensar en que tal vez no le correspondía, pero se esperanzo mentalmente, pensando en que tal vez el no estaba listo para responderle, mejor esperaría y no lo presionaría, para calmar sus ansiedad se levanto y comenzó a recoger su cuarto, que aunque estaba por de más limpio tenía que hacer algo para tranquilizarse.
Más tarde Ranma se levanto luego de escuchar cajas moviéndose, se tallo los ojos y salió al corredor, donde poso su oreja en la habitación de Akane para escuchar que ella ya se había despertado.
— "Esta es mi oportunidad, le diré atraves de la puerta que me gusta, luego de que pase un rato y procese todo, entrare triunfante y ella me recibirá en brazos" – Pensó, mientras se lo imaginaba. — Si… eso are. – Pero los nervios lo inundaron de nuevo, y comenzó a caminar por el corredor, dispuesto a calmarse, entro un segundo a su cuarto para hacer una especie de ritual de exhalación e inhalación, luego regreso, se puso frente a la puerta con una posición de pelea, como si la puerta fuera su enemiga. Exhalo Aire rápido y… — ¡AKANE!… - Respiro profundamente. — ¡TU ME GUSTAS MUCHO! – Grito, Otra vez. De nuevo hubo silencio por parte de la chica, se escuchaba mucho silencio, Ranma torció un poco su boca y ansioso por conocer la reacción de la pelinegra abrió la puerta, donde observo que el cuarto estaba completamente… — ¡¿VACIO!? – se dijo así mismo ante la sorpresa.
— Ranma ¿Qué haces husmeando en mi cuarto? – pregunto la chica, aun lado de el.
Ranma miro a la chica, luego miro dentro de la habitación, luego a la chica y a la habitación, así lo hizo tres veces más y luego frunció el seño. — ¿Por qué rayos sales de tu cuarto sin avisar? – pregunto enfadado.
Akane levanto una ceja confundida. — ¿Desde cuándo tengo que avisarte que hago, eh? Todos tenemos necesidades… tenía que ir al baño, si tu no vas deberías ir a checarte con el doctor Tofu, eso es preocupante. – Cruzando las manos e ignorando a Ranma enfadada.
— Insensible. –dijo Ranma, para irse del lugar arrastrando los pies, estaba molesto, todos sus nervios y su ansiedad para nada…
La chica Tendo giro su cabeza hacia un lado preguntándose el por qué de aquel comportamiento, pero no pregunto, tan solo se metió a su cuarto y cerró la puerta de este. — Después de todo Ranma es un idiota. – dijo para sí, en su cuarto.
Transcurrieron varios minutos y de nuevo Ranma se preguntaba el cómo le contestaría, pero no sabía, luego una idea se le vino de pronto a la mente.
— Lo tengo. –incorporándose y sentándose mientras se miraba los puños. — Si me convierto en chica me sentiré mas cómodo y menos avergonzado, después de todo cuando soy una chica me siento como su amiga y no su… - Se sonrojo. — No, bueno, su prometido, pero bueno no lo soy después de todo, o bueno no lo sé, por que esto fue planeado por nuestros padres… de cualquier forma mi plan es perfecto. – sonrió maliciosamente. Se levanto y salió de su cuarto hacia el baño, puso agua fría en una cubeta y la levanto sobre él, al instante una hermosa pelirroja yacía en el baño. — Espero que todo salga bien esta vez. – Salió del baño entusiasmado hacia el cuarto de Akane, el cual abrió sin previo aviso. — Akane…
La chica lo miro unos segundos y luego continúo guardando su ropa. — ¿Por qué estas transformado en chica?
Ranma observo toda la ropa que la chica acomodaba. — Akane… es mucha ropa, ¿quieres que te ayude? – pregunto atento.
La pelinegra paró en seco, se sorprendió. — Tu jamás me ayudarías a algo como esto, siempre dices que son cosas femeninas y que tu eres todo un hombre… ¿dime que necesitas? Que ofreciéndome ayuda resulta escalofriante. – Le sonrió divertidamente.
Saotome entre cerró los ojos. — Esta bien, si no quieres que te ayude no lo hare, malagradecida. – mientras colocaba su mirada a una esquina de la habitación, Akane solo sonrió y continuo. Ranma se sentó en la cama de Akane y observaba cada movimiento de esta. Perdiéndose en el rostro de ella. — Akane… - dijo casi inconscientemente.
— ¿Mmm? – pregunto la chica sin inmutarse mucho.
— Respecto a lo de la declaración… - la chica paro y le prestó toda la atención del mundo a la pelirroja. — Quiero decirte, que… bueno… tu sabes… hemos estado conviviendo mucho tiempo y pues tu… yo… - tocio un poco. — Pues me gustas. – Dijo mirándola a los ojos, Akane solo estaba en pausa, en shock, las palabras de Ranma chica no provocaban el mismo sentimiento que le hubiese provocado la voz de Ranma chico, es por eso que no sabía cómo reaccionar.
— ¿En verdad? No lo haces solo por…
— ¡NO! En verdad yo siento eso. – Dijo Ranma interrumpiéndola.
Akane poso un dedo sobre su boca pensando y luego le sonrió. — MMM… tengo que ir por algo, no te muevas de aquí ya regreso…
— ¿eh? ¿A dónde vas? – confundido.
— Espera, ya regreso. – dijo saliendo del cuarto. Ranma tuvo que quedarse esperando, luego de unos segundos Akane regreso, escondía algo tras su espalda.
— ¿Qué traes allí Akane?
— Algo… te lo mostrare, pero… puedes repetirme de nuevo lo que hace rato me dijiste… por favor –le dijo, con los ojos brillosos.
Ranma se sonrojo, suspiro y miro hacia otro lado. — Creo que está más que claro, para que quieres que te lo vuelva a decir…
— Anda.
Ante la mirada insistosa de Akane, el chico no se pudo resistir, cerró los ojos y trato de controlar su nerviosismo para volver a decírselo. — Akane… -la chica se iba acercando lentamente a él.
— ¿si?
— ¡TU… ME GUSTAS! – Al decir la primera letra de la oración, Akane le roció agua caliente, convirtiéndolo en hombre y así poder escuchar el "me gustas" con la voz de Ranma chico, Saotome abrió los ojos sorprendido y se observo a sí mismo, cuando cayó en cuenta de que era chico de nuevo se petrifico, estaba apenado y avergonzado, Akane solo lo miraba sonrojada.
Mientras tanto en las calles de Nerima viajaba un grupo de gente muy peculiar, y digo peculiar por qué no todos los días se observa un Panda con unos lentes de sol y un sombrero hawaiano, aun lado de el viajaba un hombre grande, con cabello largo, totalmente bronceado excepto alrededor de los ojos, tenía una mueca de felicidad, delante de el caminaban dos chicas, una con el cabello largo, sonriente y cargando a un pequeño cerdito negro, aun lado, una chica de cabello corto, completamente mojada con el mismo estilo de ropa que Akane, estaba enfadada. Detrás de ellos iban dos chicas, una con una gran espátula y un traje de baño con un short, totalmente mojada al igual que su compañera de pelo negro quien cargaba unos listones, la chica de la espátula cargaba a una gatita y la de los listones arrastraba a un chico de pelo castaño, alto, quien estaba desmallado y el cual también estaba completamente empapado de agua.
— Espero que Ranma y Akane se la hayan pasado tan bien como nosotros. – Decía una sonriente Kasumi.
— Habla por ti misma Kasumi, por que ha sido uno de los peores viajes que hemos tenido. – Dijo Nabiki enfadada.
— Oh, vamos Nabiki no fue para tanto, todos nos divertimos mucho. – Dijo el Sr. Tendo.
Nabiki suspiro y siguió caminando. —"Claro como ellos no tuvieron que soportar a esos raritos" – Pensó, mientras recordaba todo lo que había sucedido.
Flash back.
Habían llegado a una hermosa playa que se encontraba en Nerima, Nabiki se había disfrazado de Akane, luego de sacarle muchas sumas de dinero a su padre, todo con el fin de atraer a los locos de los pretendientes de la chica, el cual solo el más conocido era Ryoga quien cayó a la primera, luego, le insistió a Kuno para que se disfrazará de Ranma, finalmente acepto, al darle unas fotos de Ranma chica y de Akane en ropa interior, el disfraz del chico no era tan bueno, pero sorprendentemente logro atraer a todas las maniáticas prometidas que tenia Saotome, los primeros tres días todo transcurrió normalmente, Nabiki pasaba mucho tiempo con Ryoga e incluso comenzó a tomarle cariño y todo este tiempo se preguntaba por qué Akane no lo aceptaba; por su parte Kuno se sentía en las nubes, acomodaba sus horarios para salir con cada una de las prometidas de Ranma, con Shampoo, Ukyo e incluso Kodachi, aunque le daba escalofríos cada vez que ella lo abrazaba, pues era su hermana, pero fueron días muy divertidos y se la pasaron muy bien, al cuarto día todo empeoro, las chicas comenzaron a pelearse por Ranma, que en verdad era Kuno y empezaron a luchar entre ellas, golpeando en varias ocasiones al chico, pero aun así no se dieron cuenta de la verdad, al quinto día todo se volvió un caos, las chicas comenzaron a pelear en medio de la playa, llevándose entre las patas a Nabiki y a Ryoga e incluso a Kuno, cayendo todos juntos al agua, Shampoo se convirtió en gato al instante, Ryoga desapareció, para luego encontrarse con P- chan, y los demás terminaron completamente mojados y fue cuando se rebeló la verdad, Kuno se hacía pasar por Ranma y Nabiki por Akane, todas enfadadas se lanzaron hacia Kuno golpeándolo fuertemente, al tiempo, el Panda con un letrero llamo a todos puesto que era hora de regresar a casa.
Fin del flash back.
—"Vaya todo fue un caos, solo espero que todo haya valido la pena". – pensaba Nabiki.
En casa, las cosas se habían vuelto silenciosas, al escuchar la declaración de Ranma, Akane se quedo en shock, no sabía que seguía o que tenía que hacer y mucho menos el chico, así que las cosas se mantuvieron en calma un buen rato.
— Emmm, Akane… ¿Quieres bajar a ver una película? – pregunto Ranma, no quería tocar el tema; él era un chico valiente y siempre respondía a los retos, pero en cuestiones de amor era totalmente diferente, era orgulloso, penoso e incluso tímido. Akane asintió y ambos bajaron a la sala.
Los dos estaban sentados frente al televisor mirando una película de terror, pero a pesar de que se escuchaban gritos y desparecían personas en el filme, ninguno se inmutaba, en vez de eso tenían las mejillas sonrojadas y de vez en cuando se miraban de reojo, cuando las miradas se cruzaban uno de los dos desviaba la mirada.
— Akane… ¿quieres… - pregunto el chico sin más.
— ¿Si? – El corazón de la chica comenzó a latir rápidamente y sus ojos tomaron un brillo peculiar.
— ¿Algo de tomar?
La chica suspiro ante la pregunta, creyó que le cuestionaría otra cosa más importante. — Si, está bien.
El chico Saotome se levanto y se dirigió a la cocina. — ¿Quieres refresco o agua? – le grito a Akane desde la cocina.
— ¡REFRESCO! – grito ella, respondiendo.
Ranma buscaba en el refrigerador los refrescos y estaba sumergido en sus pensamientos, ¿Qué seguía? ¿Cómo debía actuar? No lo sabía y eso lo llenaba de ansiedad. Tomo un par de refrescos y regreso con Akane. — No deberías tomar tanto refresco te vas a poner más gorda de lo que estas. – dijo hirientemente.
El ceño de Akane se frunció enormemente. — Yo sabré que tomo, afeminado.
— No me llames así, marimacha. – caminando hacia Akane.
— Deja de insultarme y tráeme mi refresco, inútil.
Ranma estaba molesto pero no le contesto nada y se acerco a la chica dispuesto a darle su soda, pero una de las vigas del piso de madera estaba zafada y el pelinegro se tropezó con ella, haciendo que callera, lanzando los refrescos al piso y el cayo justo frente a la chica, alcanzo a detenerse con sus manos unos centímetros antes de golpear su cara con la cara de Akane y ambos se miraron, ambos sentían nervios, sus corazones vibraban con cada mirada, sus mejillas se sonrojaron casi al mismo tiempo y se sentían ansiosos, deseosos… casi al mismo tiempo y ante un fuerte impulso que los dos tuvieron en ese momento los dos se acercaron demasiado, posando sus labios uno arriba de otro, besándose, un beso primerizo, ninguno había cerrados los ojos, para luego cerrarlos y profundizar más su beso, convirtiéndolo con cada movimiento en uno experto, en uno maravilloso y tierno.
Estaban tan concentrados besándose que no escucharon el ruido de las paredes metálicas levantarse, ni el sonido de muchas pisadas acercarse a ellos; cuando la familia Tendo llego al comedor y observo aquella escena todos quedaron boquiabiertos, la gatita de ser un blanco aterciopelado se volvió de un rojo intenso; como las llamas del infierno; bajo rápidamente del hombro de Ukyo y fue hacia el baño en donde rápidamente se baño con agua tibia, alrededor de su cuerpo, se coloco una toalla y regreso lo más pronto posible con una cubeta de agua fría el cual le roció a los chicos.
Al contacto con el agua, ambos se separaron; Ranma se había transformado en mujer. Ranma chica miro su cuerpo y parpadeo repetidamente; miro interrogante a su prometida y ella observaba hacia a un lado con una mueca de susto, ella la imito y giro su cabeza hacia el lado izquierdo para notar a toda familia observándolos, todos sorprendidos, mas Kuno que no entendía como Ranma hombre había desaparecido al contacto con el agua y en cambio apareció su hermosa pelirroja. Era un estúpido al no darse cuenta que Ranma era en verdad su pelirroja.
— Que… digo… porque… cuando… este… - decía Ranma tartamudeando.
— Familia, Chicos, ya regresaron, eje, que felicidad. – se limito a decir Akane.
Shampoo se acerco hacia Ranma y con una de sus manos tomo a la pelirroja del cuello. — Explica algo. ¿Qué hacer tu y chica violenta juntos, eh?
— ¿A qué te refieres con eso? – comenzó a reír de nervios.
— A mi no engañarme Ranma, la estabas besando. – Afirmo Ukyo. Kodachi no decía nada y se limitaba a observar la escena.
Ranma y Akane se miraron avergonzados y no dijeron nada más.
Nabiki ya había ido por su cámara y grababa todo, Kasumi aplaudía y no decía nada; el panda cargaba un letrero que decía algo como "Ranma eres un atrevido. Felicidades hijo" mientras balbuceaba; el padre de Akane reía con asombro y golpeteaba la espalda de Ranma: "Te has decidido eh, hijo", decía este a Ranma; Kuno se lanzaba a abrazar a Ranma pero Akane lo golpeo antes de que esto sucediera, P- chan se zafó de Kasumi y corrió al baño, donde se convirtió en Ryoga y con una toalla en sus partes nobles apareció frente a Ranma enfadado.
— ¡No te lo perdonare Ranma! – Decía molesto Ryoga, Akane lo observaba preocupada y estresada por aquella situación.
Continuara
Lo volví a editar :c ya sé, me la paso cambiando los capítulos, pero luego de leer mi último capítulo como por dos horas y razonando, creo que el comportamiento de Akane y Ranma no sería tan cursi y tan atrevido D; más bien ignorarían el asunto o lo evitarían y pues así salió esto :c, ¿Qué opinan, cual les gusto más? Bueno… el próximo capítulo prometo razonarlo mejor, pensarlo mejor e incluso ponerme en el lugar de Ranma y Akane para no tener que editarlo y subir y volarlos a ustedes, disculpen las molestias y gracias por leer mis locuras, el próximo capítulo no creo demorarme tanto, ya Salí de vacaciones y ya tengo las ideas en mente:* en fin cuídense demasiado, besitos en sus nalguitas :)
