¡ESTA LARGOOO! PERO VALE LA PENA ;)
CAPITULO 5
TAL VEZ ALGUN DÍA
Unos pequeños rayos de sol entraron por la ventana de la habitación de Akane, alumbrando su cara, quien ante esto, tuvo que levantarse, se paro frente a la ventana para admirar el exterior y una pequeña sonrisa ilumino su rostro; aun no podía creer que le hubiese ganado a todas las locas prometidas de Ranma y de una manera tan fácil. Inhalo y exhalo aire profundamente, se sentía liberada sin ninguna carga o preocupación, por que al fin… "Ranma es mío y se quedara conmigo", pensó, sintió algo extraño en el corazón, una gran emoción y estaba ansiosa por ver lo que vendría.
Comenzó a vestirse, era sábado, así que se vistió lo mas casual que pudo y bajo a ver si el desayuno estaba listo.
— Kasumi, ¿ya esta lista la comida? – pregunto Akane reposando su mano en la entrada de la cocina.
— Lo siento Akane, con todo lo que sucedió ayer dormí hasta tarde y apenas acabo de levantarme, pero en un rato estará listo.
— ¿Necesitas mi ayuda en algo?
— No, no te preocupes. Mejor ve a destender la ropa.
— Um. Está bien. – Akane se dirigió al patio y comenzó a desdoblar del tendedero la ropa, la cual acomodaba en un canasto. — "Me pregunto si mi relación con Ranma mejorara de ahora en adelante…" – pensaba, luego recordó algo, que provoco que se sonrojara y comenzara a reír bobamente. — "ME GUSTAS" – Decía Ranma con la cara como tomate y el seño levemente fruncido, estaba nervioso, pero de alguna manera le resultaba atractivo a Akane y es que aquella timidez era algo muy poco usual en Ranma y más si se trataba de ella, es por eso que la chica no podía dejar de pensar en el momento en que escucho salir aquellas palabras de la boca del pelinegro. De pronto unos cuchicheos la desconcentraron de su hermoso recuerdo, era la voz de su padre, su tío Genma y de… — ¿Ranma? – Se acerco a la puerta del dojo, de donde provenían aquellas voces que al parecer estaban discutiendo y poso su oreja para tratar de oír de que hablaban.
— Hijo, tienes que entender que hice un trato con Soun hace tiempo y creo que ya es hora de que lo cumplas, además no veo por qué te rehúsas si te he observado y desde que llegamos, hemos notado un cambio en su actitud y los observamos besándose, así que no tienes por qué reprocharme algo. – Le decía Genma a Ranma de manera molesta.
— Pero papá, eso fue un accidente, no es como si la quisiera besar. – las mejillas de Ranma estaban levemente sonrojadas. Akane al escuchar esto agacho la mirada, algo en ese instante había arruinado su mañana. — Yo aun no estoy listo de hacer algo así, soy joven y quiero volverme un especialista en artes marciales y además yo…
Soun interrumpió al chico. — Ranma, entiendo que tengas sueños y metas pero, aun casado las puedes cumplir, no niegues que sientes algo por mi hija, que puedo ver en tus ojos ese brillo cuando escuchas su nombre. – Dijo, dramatizando todo, con flores rojas en la boca, como si estuviese recitando un poema.
Ranma suspiro para tranquilizarse y no ponerse más nervioso de lo que estaba. Claro que sentía algo por Akane, le gustaba mucho, pero era algo que no podía admitir así como así. — Lo que sienta por ella o deje de sentir es asunto mío… yo aun no puedo casarme con alguien así, tan violenta, poco femenina y… se imagina que será levantarme cada mañana con un desayuno preparado por ella, ¡se imagina! – La cabeza de Soun había aumentado mucho de tamaño y su lengua parecía una serpiente, estaba molesto. Por su parte Akane tenía los puños cerrados, aguantando las ganas de entrar y golpear a Ranma hasta la muerte. — No… señor Tendo, no quise decir eso… - trataba de tranquilizar a Soun, quien decía cosas como "ten más respeto por mi hija, te casaras con ella".
Genma tenía un semblante muy serio. — Hijo, no niegues lo que sientes, te haces daño a ti y le haces daño a ella... y no trates de aplazar mas la boda, es algo inevitable que tendrá que suceder algún día.
Ranma agacho la mirada enfadado. — "Yo no he negado a nadie… y aunque les explicara la razón, ellos no me entenderían" – Pensó. — Ya te dije, lo que sienta no es de tu incumbencia y Sr. Tendo si está desesperado por que alguien se haga cargo del dojo, yo lo hare, pero no puedo casarme con Akane, se que ese era el trato, pero yo aun no puedo, entienda.
El Sr. Tendo cruzo los brazos y cerró los ojos, serio. La mirada de Ranma se mostraba preocupada y no era por que le disgustara la idea de casarse con Akane, era otra cosa y Soun pudo verlo. — Esta bien Ranma. De ahora en adelante te harás cargo del dojo, pero algún día tendrás que casarte con mi hija, el trato sigue en pie.
Ranma suspiro exhausto, como si acabara de ganar una batalla, les sonrió y se levanto. Akane al escuchar las pisadas del chico corrió, no, casi voló hacia el tendedero a seguir descolgando la ropa.
Antes de que saliera Ranma del dojo, su padre lo interrumpió. — Piensa en lo que te dije, no niegues más lo que sientes, un verdadero experto en artes marciales siempre admite lo que siente y enfrenta los retos.
— Si, lo que digas. – Dijo Ranma, para luego salir hacia el exterior. — Ese tonto Panda que va a saber de mi vida. – Se dijo para sí mismo y camino hacia la casa, tenia hambre, pero se topo con Akane, la cual destendia la ropa. — Buenos días Akane.
— Buenos días Ranma. – contesto Akane de manera fría y sin inmutarse mucho. — El desayuno aun no está listo.
— Que mala suerte, en verdad tengo mucha hambre. – Akane no contesto nada y siguió guardando la ropa. Ranma comenzó a rascarse la cabeza, no sabía que decir, lo que si sabia y recordaba a menudo, era aquel beso que había tenido con ella, y desde entonces estar cerca de ella lo ponía muy nervioso. — Bueno Akane… - Hubo un gran silencio.
Akane se sentía un poco triste, lo que había escuchado le había roto el corazón y arruinado su día, estaba enfada por que Ranma no se lo decía en la cara. — Bueno, tengo cosas que hacer. – Tomo el canasto y lo cargo para entrar a la casa.
— Espera, ¿te ayudo a cargarlo?
— Yo puedo, no hace falta que me ayudes.
Ranma se quedo parado observando como Akane se iba, ella estaba de más seria, que le sucedía, se preguntaba en la cabeza, torció la boca y suspiro. — En fin, creo que hoy no es su día. – y entro en la casa.
El desayuno fue muy calmado, Akane no peleo con Ranma en todo ese rato, y todos estaban sorprendidos ante la quietud de la mañana, hasta el mismo Ranma, que no dejo de mirar a Akane durante toda la comida. Akane termino y subió a su cuarto, Ranma decidió averiguar el por qué de su actitud y la siguió.
Ranma paro en la habitación de Akane y la toco levemente. — Akane, ¿puedo pasar?
— Si quieres. – grito Akane de manera fría.
Ranma suspiro y entro. Akane estaba boca abajo con su cabeza hundida en su almohada. — ¿Te sientes mal? – pregunto un tanto preocupado.
Akane se levanto y se sentó para observar a Ranma, mientras abrazaba una de sus almohadas. — No, estoy bien, ¿Qué necesitas?
Ranma comenzó a rascarse la mejilla, nervioso. — Emmm… quiero hablar contigo
Los ojos de Akane se incendiaron de brillo, ella también quería hablar. — ¿De qué quieres hablarme?
El chico Saotome se acerco hacia ella y se sentó en la cama, frente a la muchacha. — Pues… tú sabes… de cosas. –comenzó a reír nerviosamente, mientras se rascaba la cabeza por detrás.
— ¿De qué cosas?
— Ya sabes, de eso… de aquello – Ranma siguió riendo bobamente.
La paciencia de la chica había terminado. — ¡ME VAS A DECIR DE UNA BUENA VEZ, DE QUE QUIERES HABLAR O NO ME HAGAS DESPERDICIAR MI TIEMPO!
— ¡NO ME GRITES ASI, MARIMACHA!
— YO TE GRITO COMO QUIERO, AFEMINADO
Ranma entre cerró los ojos y su ceño se frunció. Exhalo aire para calmarse. Se tranquilizo. — Solo hay una forma de hablar bien contigo… - Akane subió su ceja de manera interrogante, pero no dijo nada. — ¿Verdad o reto?
La cara de Akane demostraba inmensa confusión. — ¿Por qué rayos quieres jugar? No que querías hablar…
— Si quiero y es por eso que quiero jugar, cuando jugamos la otra vez me sentí más confiado por qué sabía que tú también me eras sincera, además es la única manera en la que puedo decir la verdad.
Akane entre cerró los ojos. — Eres un bobo, ¿lo sabías?
— ¿Vas a insultarme o me vas a contestar? – dijo Ranma enfadado.
— Esta bien. Verdad
— Bien. – Ranma se cruzo de brazos, ya había pensado con anticipación que le iba a preguntar. — ¿Qué sentiste cuando te dije que me gustabas?
— ¿Por qué me preguntas eso?, creí que eso ya lo tenias claro. – sus mejillas estaban sonrojadas, ella no dejaba de recordar todo lo que había pasado.
— Solo quiero saber, estamos jugando y tenemos que ser sinceros ante cualquier pregunta por más tonta que sea ¿no?
Akane asintió. — Pues, si, bueno… que te puedo decir… fue algo… sentí algo raro en mi estomago, no fue como las típicas mariposas, si no como… sonara tonto, pero… como si muchas abejas trataran de destruir mi estomago…
— ¿Fue desagradable entonces? – pregunto Ranma sorprendido.
— ¡No!... no me malinterpretes, se sintió muy bien, solo que yo sentí eso… me agrado mucho enterarme. – y una sonrisa "rara" para Ranma, se esbozo en la boca de la chica.
Ranma ante el gesto y la sonrisa "rara" que nunca había visto en la muchacha, comenzó a reírse. — Esa mirada boba… esa sonrisa extraña… - reía sin parar. — Te vez tan boba…
— ¡Oye insensible!... – Grito sonrojada y enfadada.
Ranma paro de reír y acaricio la cabeza de Akane, despeinándola un poco. — No me malinterpretes tonta, te vez linda siendo boba – Le sonrió.
Akane se sonrojo, Ranma había cambiado de actitud, de ser un desgraciado a ser un lindo con ella, era raro. Pero luego todo eso termino… — Solo bromeaba, te vez más fea que mi padre cuando duerme. – Dijo el chico, Akane no soporto esto último y le enterró su pie directo en el rostro, lo que provoco que el callera de espaladas fuera de la cama.
Después de un rato, Ranma estaba aun sentado frente a la chica, con un gran moretón en la boca, tenía los ojos cerrados y el seño fruncido, tenia los brazos cruzados; mientras Akane, miraba hacia otra parte, aun enfadada. — ¿Verdad o reto? – Preguntó Akane.
— Verdad. – dijo con dificultad, por el gran moretón.
— ¿Ranma, que sentiste cuando nos besamos? – pregunto rápidamente y avergonzada.
Ranma abrió los ojos y comenzó a ponerse nervioso, en ese instante recordó la escena y se quedo embobado en lo que sus labios habían sentido. —Pues sentí… mucha humedad y mucha saliva… y creo que sentí tu lengua… - dijo avergonzado.
Akane estaba sonrojada, ella también recordaba todo a al perfección. — Ranma…
— Está bien. Está bien. Solo juego, la verdad es que…. – Ranma se limito a observar a Akane por un rato. Luego se dispuso a observar el techo, como pensativo, pero aun así rojo. — Fue… más bien… increíble, como algo tan pequeño… paro todo mi mundo… - Akane no dijo nada y se limito a mirar sus manos, las cuales estaban recargadas en la cama frente a ella. — Fue mejor de lo que esperaba… para besar a alguien tan violenta como tú… creí que iba a ser rudo o algo así – En ese instante devolvió la vista hacia Akane, pero nuevamente fue recibido por el señor puño que visito su rostro.
De nuevo Ranma tenía el rostro cubierto de un puñetazo. — ¿Verdad o reto? – pregunto Ranma.
— Verdad.
Ranma se puso serio y la miro largos instantes, creando una atmósfera de incomodidad. Pero solo era puro drama. — Akane… ¿Qué sientes por mí?
Akane se mordió el labio y se limito a observar una esquina de la habitación. — Para que te lo digo si te vas a burlar de mi…
— ¡Claro que no me burlare! Dímelo quiero saberlo. – de nuevo esa mueca de sinceridad y seriedad total.
Akane suspiro tratando de tranquilizarse y preguntándose mentalmente por que siempre tenía que ser ella la que declarara sus sentimientos. — Bueno… pues Ranma, yo, siento que tu, más bien tu, lo que yo siento por ti… es que…. – silencio de nuevo.
— ¿Es… que?
— es que… yo… - Akane se mordió el labio e hizo una mueca de miedo; aunque ella ya sabía que ambos se gustaban, no sabía si ambos sentían lo mismo y es que una cosa es la atracción y otra los sentimientos, así que estaba nerviosa. — Te quiero Ranma… - Dijo, sonrojada, nerviosa y ansiosa, sin duda la siguiente pregunta sería si él sentía lo mismo.
Ranma frunció el seño y suspiro, el también sentía lo mismo y que Akane lo sintiera era un alivio. Akane lo miro confundida y luego él le sonrió. — Sigues. – dijo él.
— ¿Verdad o reto?
Ranma sabía lo que ella le preguntaría, así que decidió irse por otro camino, no quería decirle lo que sentía, quería evitar situaciones incomodas. — Reto.
Akane se sorprendió ante lo que le contesto, esperaba un "verdad", y sabía que tal vez había escogido reto para esquivar su pregunta, pero de cualquier forma no se iba a salvar de un reto grande y muy grande. — Bien… Ranma… - Akane lo miro decidida y abrazaba una de sus manos, tratando de tranquilizarse. — Ranma te reto a que… que me beses… - dijo titubeante y muy avergonzada.
Ranma se hizo para atrás. — ¿QUEEE? – estaba incrédulo, Akane proponiéndole esas cosas, ni en sueños se lo hubiese imaginado. — ¿Acaso… acaso escuche mal?
— No, en verdad lo dije, lo harás o…
Ranma la interrumpió. — Entonces, tu Akane Tendo… ¿admites que deseas mis labios?
Akane se enfado. — No deseo tus labios bobos… solo que… pues… - se sonrojo. — No eres al único quien le gusto aquel beso… bueno ¿lo harás o eres un gallina?
— No soy un gallina, lo hare – acepto decidido Ranma, para luego tomarla de los hombros y mirarla fijamente, concentrándose en su objetivo. Lentamente la fue acercando hacia él y cuando estuvieron a unos centímetros de posar sus labios… Ranma la soltó. — Lo siento, no puedo. – Dijo desanimado, agachando la mirada.
La menor de los Tendo agacho la mirada también. — ¿Por qué Ranma? ¿Acaso te disgusta algo de mí, es eso?
Ranma devolvió su vista a la chica. — Akane…
La muchacha lo interrumpió. — Es eso… te disgusta algo de mí, dímelo… dime por qué no quieres besarme, dime por qué…. ¡Por qué no… por qué no quieres casarte conmigo!
— Akane es que… Espera un momento…. ¿acaso escuchaste la conversación que tuve en el dojo? – Dijo Ranma un tanto desconcertado.
Akane subió la vista al chico. — Si, lo escuche todo, escuche como le rogabas a mi papá para que no te forzara a casarte conmigo, yo sé que no soy perfecta, que suelo ser violenta y que no cocino bien, tal vez no sea tan bonita, pero… - suspiro.
Ante lo último el chico se comenzó a rascar la cabeza exasperado y la interrumpió. — Siempre te adelantas a los hechos, ni si quiera me has dejado explicártelo, es verdad que eres violenta, que no sabes cocinar… ni hacer nada bien… - la cien de Akane estaba por explotar, estaba muy enojada. — Pero, eso te hace única, es por eso que me gustas tanto… y vine para explicarte eso…
— Ranma…
— Akane, yo no puedo casarme aun contigo, no es por qué no quiera, bueno… en cierta parte aun no siento que sea el momento, pero si las cosas fueran diferentes… tal vez ya hubiera aceptado…
— ¿Las cosas diferentes? ¿A qué te refieres con eso?
— Si… - Ranma suspiro un poco triste. — Si, si no me convirtiera en mujer… no puedo casarme contigo por que quiero encontrar una cura para esta maldición, quiero dejar de convertirme en mujer para poder ser un hombre completo para ti… no quiero que vayas por la vida con una persona que está incompleta… - Ranma agacho la cabeza. Luego se sonrojo al caer en cuanta de lo que había dicho. — Bueno… ten en cuenta que esto no es solo por ti, también quiero estar bien conmigo, no te vayas a creer la importante y… - Akane tenía la mirada llena de pequeñas lagrimas y lo interrumpió abalanzándose contra él, abrazándolo, esto hizo que el sonriera tontamente y perdiera los cabales. — ¿Qué… que… que te suce… sucede? – pregunto nervioso.
— Gracias Ranma, creí que no querías estar conmigo… y sobre tu maldición, no te preocupes, yo te considero alguien completo y si no puedes casarte conmigo por qué quieres deshacerte de tu maldición lo acepto yo… yo estaré contigo Ranma, hasta entonces…
El chico separo a Akane. — ¿Solo hasta entonces?
— Y más allá de ese entonces… - Akane le sonrió dulcemente.
De pronto el semblante de Ranma cambio por completo y de nuevo puso esos ojos de decisión total, tomo a Akane de nuevo de los hombros y titubeante, la acerco lentamente hacia su boca, y… sus narices se estamparon, pero Ranma no se iba a rendir tal fácilmente y de nuevo decidió intentarlo, pero esta vez sus bocas chocaron fuertemente, si se unieron en un beso muy doloroso por lo fuerte que Ranma había acercado a la chica hacia él, pero, igual que la vez anterior, el beso fue cobrando vida, gracias a las bocas de los dos, quienes estaban dispuestas a experimentar mil y un maneras de hacerlo especial. Después de un rato ambos se separaron, evitando sus miradas y posándolas en todo, menos en sus caras.
— Y… - Dijo Ranma. — ¿Qué harás hoy?
— Pues… iré a entrenar un rato y después supongo que nada… - dijo aun muy apenada.
— Bueno, si quieres luego, podemos ir al cine, si quieres no es necesario que…
Interrumpió Akane. — SI, si quiero ir…
Ranma le sonrío y se levanto de la cama para salir de la habitación. — Me voy, quede de acompañar a Kasumi por la comida.
— Te veo después. – Dijo Akane, Ranma asintió y salió del cuarto. Cuando Ranma se fue Akane se dejo caer de espaldas, abrazo su almohada, trataba de tranquilizarse; Ranma por su parte, se había dejado caer de espaldas en la puerta mirando el techo recordando aquello.
Las horas transcurrieron rápido, después de entrenar, Akane se baño y se arreglo para cuando Ranma apareciera, después de todo iban a ir al cine. Akane bajo de su habitación y en la puerta ya la esperaba Ranma, que al verla no le dijo nada y solo salió, detrás de él, salió la muchacha y caminaron hacia cine sin cruzar la mas mínima palabra, al llegar miraron la cartelera, había dos películas de romance, una de acción y otra de miedo.
— Mmm… no parece haber películas interesantes. – Hablo. Por fin, Ranma.
— No digas eso, la de "atraves de tu ventana" parece interesante.
— Pero es de Romance, en esas películas no suele a ver más que besos bobos…
— Bobos… ¿eh?
Ranma se puso nervioso, claro que los besos eran especiales, pero también eran bobos. — Si… tonta – frunció el ceño sonrojado. — Mejor veamos "cuatro instantes para la muerte"
— Es de acción y yo detesto esas películas, solo hay choques y matanzas a lo tonto.
— ¡Pero hay artes marciales!
— GOLPES FINGIDOS – dijo ella.
— Serán golpes fingidos, pero son llenos de acción y emoción, que hay de emocionante ver a una pareja de la mano y esas cosas, ¿eh?
Akane suspiro. — Es muy emocionante, tú nunca lo entenderías por que eres un insensible.
Ranma se exaspero. — Claro, yo soy el insensible, pero, ¿a qué marimacha no le gusta ver una película de acción?
— Ya empezaste con eso de lo de marimacha, después de todo nunca cambiaras.
— ¿Por qué he de cambiar?, si desde que te conozco tú no has sido linda en ninguna ocasión
— ¿Me estás diciendo que te gustaría más que fuera melosa y "mas domable" como tus prometidas? – enfatizando el domable.
— Tal vez deberías pensar en serlo, tus actitudes violentas no te llevan a nada.
— No soy la única que está mal, tú también eres todo un imbécil, molesto, enfadoso y afeminado ¿a qué mujer le gustaría salir con alguien así? Tienes suerte de que yo este contigo.
— Pero que boba eres, mis 4 prometidas demuestran otra cosa.
— Pues deberías ir corriendo a escoger a una de ellas…
— Tal vez debería…
Akane exhalo e inhalo aire enfadada y decidió irse de allí. Ranma la siguió. — ¿No íbamos a ver una película? – pregunto el chico.
—….
— Akane… - la chica apresuro el paso y cuando observo una pequeña banca sola se sentó, Ranma se sentó a su lado y trataba de mirarla, pero ella esquivaba su mirada, mirando hacia otros lados. — ¿Qué rayos te sucede? ¿Además de violenta, también bipolar? Vaya, si que soy afortunado. – Sarcásticamente.
La chica apretó fuertemente los dientes, y lo miro. Estaba llorando, Ranma solo se le quedo mirando, no sabía que decirle. — ¡Ranma eres el idiota más grande del mundo! – grito ella.
La gente que transitaba por el lugar comenzó a mirarlo de manera fea al ver como la chica lloraba, Ranma se sintió culpable y trato de calmarla. — No, cálmate Akane, solo estaba jugando… - le sonreía nerviosamente a la gente que pasaba.
Akane se seco las lágrimas y apretó su falda. — Ranma estoy harta…
— ¿eh, Harta?
— Si, de siempre pelear, no podemos pasar un segundo sin gritorniarnos… si seguimos así nuestra relación no funcionara, además tenemos que avanzar como pareja… no podemos seguir así.
Ranma subió sus manos hacia su cabeza y extendió todo su cuerpo, sentando, en la banca, mirando el cielo. — Tienes razón, peleamos mucho y esto de alguna manera se está tornado cansado… deberíamos cambiar.
— Si. – contesto fríamente Akane.
Ranma regreso la vista a la chica y le sonrío. — Regresemos al cine, veremos la de "atraves de tu ventana" si quieres.
— Pero no te gusta… ¿no importa?
— No, ya va siendo hora de que comience a tolerar esas películas, ¿no crees? – Akane asintió y regresaron al cine.
El domingo se hizo presente, el cual, transcurrió muy calmado, en casi todo el día Ranma y Akane no pelearon mucho, entrenaron juntos y hasta miraron el atardecer juntos, pero tan rápido como empezó ese día, también termino y el día siguiente se hizo presente. Lunes otra vez, escuela otra vez, pero Akane esperaba que todo cambiara, que las tontas de las prometidas de Ranma no estuvieran esperándolo en la puerta de la escuela, que ni Kuno se apareciera y esperaba también, no encontrarse con Ryoga. Se puso el uniforme y bajo a desayunar, como era costumbre Ranma aun no se levantaba, Kasumi la mando a despertarlo y ella le grito, él contesto de la misma manera y Ranma se apresuro a bañarse y cambiarse.
Mas tarde Akane caminaba por la calle y Ranma por la acera, tranquilamente, después de todo no era tan tarde como para correr.
Ranma miro un segundo a Akane y recordó. — "Tenemos que avanzar como pareja" – Ranma se quedo parado un rato. — "Avanzar… como pareja" – se lo repitió mentalmente.
Akane al darse cuenta que él se había parado repentinamente, también lo hizo. — ¿Por qué paras?
—…- Ranma no dijo nada, seguía mirándola seriamente. Reflexionando.
— Ranma… ¿me estas escuchando? – Akane se acerco a él, pero él seguía sin inmutarse. — ¡OYE AFEMINADO! – dijo ella, golpeándolo con su bolso, pero el ágilmente lo esquivo, cayendo detrás de ella. Akane se dio la vuelta para encararlo y ambos se quedaron mirando, frente a frente.
Ranma extendió una de sus manos hacia ella. Akane miro la palma de la mano del chico e hizo una mueca, interrogante. — ¿Quieres que te de algo? – el chico estaba muy avergonzado y movió la cabeza de un lado a otro, diciendo "NO". La ojinegro subió un dedo hacia su barbilla pensando en que quería decir con eso.
Ranma suspiro y lentamente acerco su mano a la de Akane. — Tan solo… puedes poner… eso aquí… - dijo él, aun con la mano extendida.
Akane miro los ojos de Ranma que apuntaban hacia su mano, la elevo y la señalo, Ranma asintió y la chica bajo lentamente su mano hacia la de Ranma, juntándolas, ante esto Ranma trago en seco y camino hacia delante con Akane de la mano, la chica no decía nada y se limitaba a entender la situación.
Sin darse mucha cuenta, la entrada de la escuela estaba a unos cm de ellos, fue cuando Akane entendió todo y una sonrisa se formo en su rostro, al entrar en el instituto, todos los miraban sorprendidos y algunos cuchicheaban cosas sobre ellos. Ranma no decía nada, se mantenía avergonzado, al igual que Akane.
Uno de los amigos de Ranma se acerco a la pareja. — ¡Ranma!, no puede ser, ¿ya formalizaste tu relación con Akane? – preguntaba sorprendido. Ranma se detuvo y no dijo nada. La chica solo le sonrío al chico el cual se sonrojo un poco. — Vaya Ranma, eres muy afortunado, te quedaste con la mejor. – dijo él con los ojos brillosos, de lagrimas.
La campana de clases sonó y Akane golpeo un poco el hombro de Ranma para que siguiera caminado. — Vamos Ranma, llegaremos tarde. – el chico asintió y siguió caminando, con la chica de la mano, Akane se divertía con toda la situación. — "No importa si no nos casamos hoy o mañana, solo sé que de ahora en adelante el estará conmigo y tendremos más momentos como estos y… tal vez algún día podamos compartir una vida juntos" – Akane sonrío aun mas. — Deberías hacer esto más seguido.
—…. – Ranma no dijo nada, seguía apenado.
— Oye, ¿me estas escuchando?
— …. – El, no dijo nada. Pero sin duda pensaba. —"Su mano es tan cálida, sin duda tengo que seguir asiéndolo, espero que todo mejore… de ahora en adelante la tratare mejor"
— ¡RANMA! – Grito Akane, pero Ranma siguió sin contestarle, para luego desaparecer dentro de la escuela.
FIN
El esperado fin llego, oh si, no se si haya cumplido sus expectativas D: espero haberlos dejado satisfechos, tal vez puse un poco de cursilería pero, era necesario que su relación avanzara de una buena vez -_- Jajaja,espero les guste, gracias por todos su lindos comentarios, sus sugerencias y criticas, ¡MEJORARE! C: cuídense mucho, nos leemos luego y… besitos en sus nalguitas :O :* es con cariño y amor :p
