Siento la demora, se que no tengo ningún tipo de perdón, pero entre las clases, los exámenes y mi vida social no me han dejado mucho tiempo para escribir, he ido haciéndolo durante mis clases más aburridas.

Intentare actualizar mucho más fluido, espero que sigáis estando al otro lado.

Un besazo.


Capítulo 14

El Destino

Hace una hora aproximadamente que Regina y Cook volvieron, ahora están en la cueva los dos solos, mi madre entro hace una media hora para saber si estaban bien, cuando volvió a salir, nos contó que las cosas dentro estaban un poco tensas pero que los dos estaban bien, me siento impotente, porque me gustaría estar con ella y poder abrazarla y apoyarla en todo, para que sepa que no está sola, pero sé que ahora necesitan estar solos y yo seguiré estando ahí para ella cuando terminen.

Alrededor de la hoguera nos encontramos, Henry que juega con Bicho, mi madre y yo, los tres sumergidos en nuestros respectivos pensamientos, intentando entender todo lo ocurrido.

- ¿Tú lo conociste? – le pregunto a mi madre.

- ¿A quién? – me pregunta.

- A Daniel – le contesto sin dejar de mirar el fuego.

- Sí, claro – me dice y siento que me mira fijamente – era muy pequeña cuando lo conocí.

- ¿Es verdad que Cook se parece a él?

- Solo lo vi una vez, era de noche y estaba en el establo, apenas recuerdo como era – me dice sincera mi madre.

- Sí que se parece a él – escucho decir a Henry y mi madre y yo nos giramos para mirarlo – tiene el mismo color de ojos, el mismo peinado y los rasgos de la cara no son idénticos pero si son muy parecidos.

- ¿Y tú como lo sabes? – pregunto completamente sorprendida.

- Lo conocí el año pasado – nos dice como si nada – bueno, más o menos.

- Daniel murió hace mucho tiempo – escucho decir a mi madre.

- Si, lo que pasa que el año pasado el Drt. Whalelo trajo de vuelta.

- ¿Cómo es eso posible? – pregunto.

- El abuelo estuvo allí con ella – y al escuchar eso, mi madre y yo nos sorprendemos mucho más – ellos me salvaron, ¿a qué si abuelo? – le pregunta a mi padre, que llega a nuestro lado con cara de circunstancia.

- En verdad fue ella quien lo hizo todo – dice mientras se encoje de hombros y se sienta al lado de mi madre.

- ¿Cómo es que nunca me contaste que Daniel volvió a la vida el año pasado? – pregunta mi madre.

- No lo vi importante, Regina se ocupó del asusto y era un tema de ella, no vi la necesidad de contar nada, ella antes de que se le acusara de asesinato, estaba bien y tranquila, había cambiado, me había ayudado mucho con Henry mientras no estabais, creo que no era asusto mío hablar sobre Daniel.

- ¿Qué pasó?, ¿por qué volvió? – pregunto queriendo enterarme de todo.

- Bueno, sabéis que Whale es un tipo extraño, muy impulsivo, se enteró que nuestra tierra aún existía y quería que Regina lo devolviera a su tierra, pero ella no podía, así que trajo de vuelta a Daniel para ver si Regina, al ver que la ayudaba, lo mandaba de vuelta pero el resultado no fue el que esperaba – nos cuenta pesadamente, como si la historia que está contando le doliese – se había convertido en un monstruo, le arranco el brazo a Whale, cuando Regina me contó lo que estaba pasando, fuimos corriendo hasta los establos, porque Daniel iba hacia allí pero Henry se encontraba en el lugar junto al caballo que le regale, cuando llegamos, tenía a Henry en alto, agarrado por el cuello, al escuchar la voz de Regina lo soltó, así pude sacar a Henry de allí, después luche con ella porque quería hablar con él y yo no estaba dispuesto a dejar que ese monstruo le hiciera daño a nadie más, Regina peleo conmigo tan desesperada, que cuando me pidió que la dejara hablar con su prometido, lo hice, me marche y los deje solos, no sé qué es lo que pasó, pero nunca volví a verlo.

- El la ataco – continua Henry – pero al decirle que lo quería, el volvió en sí, después le pidió que le ayudara a deshacerse del dolor, mi madre no quería, pero el volvió a atacarle y entonces tuvo que hacerlo desaparecer – nos cuenta Henry y yo siento que no puedo respirar – me lo conto ella una de las veces que se quedó para cuidarme mientras el abuelo trabajaba – dice y me mira directamente – tiene que ser muy duro hacer desaparecer a la persona que amas.

- Si – digo mirando hacia la entrada de la cueva – muy duro.


He esperado a que todos estén durmiendo para ir hasta la cueva, necesito ver a Regina, necesito saber que está bien, algo dentro de mí sabe que lo está pasando realmente mal y yo solo quiero estar con entro, puedo ver a Cook tumbado sobre una manta durmiendo y de espaldas a mí, sentada en el suelo frente al pirata mientras le acaricia dulcemente el pelo, esta Regina, me acerco a ella sigilosa, me coloco detrás de su espalda y me siento con las piernas abiertas para que ella quede en medio, completamente rodeada por mí, al sentirme tan cerca de ella, simplemente deja caer su espalda sobre mi pecho y yo apoyo mi barbilla en su hombro mientras rodeo su cuerpo con mis brazos.

- Hola – le susurro cerca de su oído mientras dejo un suave beso en su mejilla - ¿cómo está?

- Bien – me dice tras suspirar profundamente – ha caído rendido después de tanto llorar.

- ¿Y tú?, ¿cómo estás? – le pregunto dejando un beso en su hombro.

- ¿Tu qué crees? – me dice – mi madre arruino mi vida, asumí eso hace tiempo, he aprendido a vivir con ello, pero ¿cómo voy a vivir sabiendo que arruino la vida de mi hijo?

- Regina, sé que es algo completamente difícil de asumir – le digo girando un poco su cuerpo para que pueda mirarme mientras le hablo – se lo que es no ver crecer a tu hijo, es algo con lo que vas a vivir toda tu vida, pero ahora tienes una vida entera que puedes compartir con el – le digo y le agarro la barbilla para obligarla a mirarme – ya nadie te lo va a quitar, ahora solo tenéis que escribir vuestra historia.

- Lo sé – me dice – gracias por estar aquí.

- No hay otro lugar en donde quiera estar – le digo y ella sonríe – deberías descansar algo Regina, tienes mala cara.

- Quiero estar despierta cuando abra los ojos, le prometí que estaría aquí cuando despertara – me dice y mira hacia el pirata – tenía tanto miedo que cuando lo hiciera todo hubiera sido un sueño.

- Tienes que descansar – le digo autoritaria pero dulce – hagamos una cosa, tu duermes un poco y yo lo vigilo, si se despierta, yo te aviso, de verdad.

- Esta bien – me dice - ¿podrías no soltarme? – me pregunta y en su tono de voz puedo ver lo asustada que esta.

- No voy a dejar de abrazarte – le digo acomodándola más a mi cuerpo y entre mis brazos – duerme tranquila – digo y siento como ella acomoda su cabeza debajo de mi barbilla posando su mejilla en mi pecho – yo cuidare de los dos.


Han pasado apenas dos días desde que Campanilla revelo ese gran secreto y aunque pueda parecer extraño, he de decir que Cook y Regina se han hecho más uña y carne de lo que ya eran, el chico parece encantado con su recién adquirida mama, ella está constantemente pendiente de él y yo sinceramente estoy feliz por ambos, aunque ando un poco preocupada por Henry, no ha tenido problemas a la hora de asumir que ahora tiene un hermano, es más, esta encantado y que en cuanto volvamos a casa, pasara a tener otro más, pero sé que hay algo que lo perturba, hay veces que lo encuentro con la mirada fija en Reginay eso me da a entender, que algo anda dando vueltas por su cabeza.

-Hola colega – saludo a mi hijo, sentándome junto a él en una roca frente a la orilla – ¿Qué haces aquí tan solitario?

- Ver las olas – me dice.

- ¿Seguro? – me mira interrogante - ¿no será porque andas dándole vueltas a algo? – le pregunto y veo como el eleva una ceja y pone una expresión facial que es una calcomanía de su madre y yo no puedo más que sonreír.

- ¿Crees que mi madre va a dejar de quererme ahora que ha descubierto que tiene un hijo biológico? – me pregunta de carrerilla sin tan siquiera mirarme.

- Henry – le digo y hago que me mire – tu madre nunca va a dejar de quererte, nunca, una madre no deja de querer a un hijo solo por el hecho de tener otro y Regina ha luchado mucho por ti – le digo en un tono tranquilizador pero a la vez emocional - ¿por qué piensas eso?

- Ella me crio – me dice sincero – aunque pudiera ser realmente estricta y exigente, siempre lo hizo por mi bien, me cuido, me dio cariño, me agarro la mano el primer día de colegio, nunca dejo que me pasara nada malo y yo simplemente deje de valorar eso y me centre en lo que decía un cuento de hadas y aunque el cuento tuviera razón y ella fuera la Reina Malvada, yo no supe ver más allá de lo que tenía delante de mí y la juzgue sin dejar que ella se explicara – me dice de una manera tan adulta y madura – sin embargo Cook sabe de lo que es capaz, la ha visto en acción, ha escuchado hablar de las atrocidades que ha hecho la Reina Malvada y simplemente no la juzga, el, sin haber vivido con ella, sin que lo haya cuidado, sin que lo haya bañado o preparado la comida para el colegio, simplemente ve a la madre y no a la Reina y eso me hace darme cuenta de que he sido muy duro con ella. Debería de haber estado agradecido por tener dos madres, tenía que haber disfrutado de ambas y no haber provocado una guerra entre ellas. Debería de haber confiado en ella – me dice y puedo ver sus ojos completamente húmedos – así que vería normal que dejara de quererme, como hijo, sin duda, le he fallado.

- Henry – le digo intentando romper esa seriedad – tu madre ha sido como un gran dolor de estómago – y veo que él me sonríe – pero ahora las cosas entre nosotras están bien, no tienes que preocuparte por eso. Con respecto a lo otro, en estos años he podido llegar a conocer un poco a Regina y sé que hagas lo que hagas o tomes las decisiones que tomes, tu madre no dejara de quererte nunca, la hayas juzgado mal o no. Quizás es verdad que no dejaste que te contara las cosas una vez que se descubrió la verdad de la maldición pero nunca es tarde para preguntarle, seguro que no tendrá problema en contarte lo que quieras.

- ¡Tenty!, ¡Tenty! – escuchamos una vocecita por detrás de nosotros y nos giramos para ver a Bicho correr hacia nosotros y a Regina que lo sigue unos pasos por detrás - ¡Tenty tagua!, tuega en el tagua.

- ¿Tú te has enterado de algo? – le pregunto a Henry, que me mira con una sonrisa traviesa.

- Quiere jugar en el agua – me dice como si fuera obvio.

- No paraba de preguntar por ti Henry – dice Regina a escasos pasos de nosotros y veo como Bicho arrastra a Henry hacia al agua – parece ser que quiere jugar.

- ¿Cook no viene a jugar con nosotros? – pregunta Henry.

- Se ha quedado con su hermana – dice Regina en un tono muy gracioso –va a ayudarla con unas flechas y ahora viene.

- Pues nosotros nos vamos al agua – dice Henry justo antes de coger a Bicho en brazos y salir corriendo hacia el agua.

- Hola extraña – me dice Regina - ¿puedo sentarme contigo?

- Puedes hacer lo que quieras conmigo – le digo y veo como ella me mira provocativa mientras se sienta.

- ¿Lo que quiera?, interesante, luego te arrepentirás de lo que has dicho – me dice ya sentada a mi lado, tan cerca de mí, que nuestros brazos se rozan y puedo sentir el calor que desprende su cuerpo, calor que mi cuerpo reconoce al instante y reacciona con un intenso escalofrío - ¿tienes frio?

- No – le contesto – eso es por ti – le digo sincera y veo como ella me mira fijo con una pequeña sonrisa coqueta en su rostro.

- Es bueno saber que aun provoco algo en ti – me dice mientras mira a los niños jugar en el agua.

- ¿Aun? – pregunto confundida.

- Estos últimos días estas muy distante – me dice sincera y puedo ver en sus ojos una pizca de confusión.

- Solo quería darte tu espacio – le digo mientras contemplo el perfil especialmente marcado de su rostro – no quería agobiar, solo quería que disfrutaras de Cook.

- Emma – me dice girándose para mirarme y yo vuelvo a sentir un escalofrió al escuchar mi nombre salir de sus labios – tengo una vida entera para disfrutar de Daniel, así que, no te alejes mucho – me dice con una sonrisa sincera – me he acostumbrado a tenerte cerca.

- Entonces no hay más que decir – le digo y pego una parte de mi cuerpo al suyo – ahora tengo permiso para vivir pegada a tu culo, el cual, no es mal lugar para vivir – digo y veo como alza una ceja – tiene una vista increíble.

- ¿Me estas queriendo decir que te gusta mi culo? – me pregunta completamente divertida.

- Bueno, para ser sincera, me gusta todo de ti, pero hay que reconocer que físicamente estas muy bien y tu culo llama mucho la atención, sobre todo con las faldas esas de ejecutiva que te ponías para las reuniones.

- Srta. Swan, ¿le presto alguna vez atención a alguna de las reuniones a las que fue?

- ¿Sinceramente? – pregunto y veo que ella afirma con un movimiento de cabeza – nunca, podías llegar a ser muy aburrida cuando hablabas de presupuestos, incidentes u obras, cuando nos peleábamos era todo mucho más divertido, así que en las reuniones solía jugar con el móvil.

- Cuando volvamos – me dice con un expresión muy seria – voy a tener que vigilarte más durante las reuniones.

- ¿Eso quiere decir que no tengo ningún privilegio por estar liada con la alcaldesa?

- Sheriff, eso, va a tener que negociarlo – me dice pícaramente y yo voy acercando mi rostro hasta el suyo.

- ¡Qué bonita pareja hacéis! – escuchamos justo detrás de nosotros y nos encontramos a Cook, de pie, mirándonos con una enorme sonrisa - ¿entonces? – comienza a decir - si ella es mi madre, ¿tu serias algo así como mi madrastra? – mi cara ante esa pregunta ha tenido que ser todo un poema, más que nada por las carcajadas que puedo escuchar provenientes de Regina - ¡ey! –grita Cook a Henry y a Bicho - ¡prepararos que voy! – dice y sale corriendo hacia los otros.

- ¿Y a ti que te hace tanta gracia?

- Tu cara, ha sido para hacerle una foto – me dice y sigue riendo – solo intenta picarnos, lo cual, parece ser, que contigo le está resultando – me dice mientras me aparta con cuidado un mechón rebelde – solo es un niño que se sabe único poseedor de un secreto.

- Creo que lo supo incluso antes que yo – digo sincera.

- Estoy completamente segura de eso – me dice y me regala una preciosa sonrisa.

- Por cierto, cambiando de tema, deberías de hablar con tu hijo.

- ¿Con mi hijo?, ¿qué le pasa a Henry? – y después de escucharla no puedo evitar sonreír, porque a pesar de que he dicho tu hijo y no nuestro hijo, ella ha preguntado directamente por Henry.

- Piensa que vas a dejar de quererlo.

- ¿Cómo?, ¿en serio piensa eso? – me pregunta entre sorprendida y aterrorizada.

- Si, pero en verdad tiene un muy buen razonamiento para pensar eso, así que yo de ti me sentaba y hablaba tranquilamente con él.

- Esta bien, esta noche hablare con el – me dice con el semblante triste y yo no puedo evitar alzar una de mis manos para acariciar su cara, ella reacciona entrelazando una de sus manos con la mía y justo en ese momento, un mal presentimiento me golpea por completo, siento como Regina aprieta el agarre de mi mano – Algo no va bien – y siento como todo su cuerpo se tensa poniéndose a la defensiva.

- ¿Tu también lo has sentido? – le pregunto sorprendida.

- ¿Tu también? – me pregunta ahora ella confundida.

- ¿Qué está pasando? – le pregunto y vuelvo a sentir mi cuerpo vibrar - ¿qué nos está pasando? - miro a Regina y veo en sus ojos que esta tan perdida como yo.

- Sea lo que sea, viene directo hacia nosotros – dice Regina.

- ¿Mama? – escuchamos a Cook - ¿qué está pasando?

- Daniel saca a tus hermanos del agua – le dice Regina de una manera exigente - ¡ahora! – y veo a Cook correr hacia Henry y Bicho – Emma ponte a mi lado, un paso por detrás – me dice y hago exactamente lo que me dice – veo como Henry llega hasta nosotras con cara de asustado y también Cook que lleva al pequeño en brazos – vosotros detrás de nosotras – veo como Regina me mira y puedo ver que sus ojos se han oscurecido por completo.

- No os mováis, siempre por detrás de nosotras – les digo a los chicos y en ese momento escuchamos ramas partirse entre la maleza pero suenan cada vez más cercanas - ¿Regina?

- Ya están aquí – escucho como me dice y veo como forma una bola de fuego y yo al estar desarmada, la imito formando una bola de energía, quedando las dos en pose defensiva pero preparadas para atacar.

- Ey, ey, ey, tranquilas – escuchamos una voz femenina que resuena entre la maleza – gracias por el recibimiento, es halagador – continua diciendo pero esta vez vemos por fin de quien se trata – pero la verdad nos vendría bien un poco de ayuda – veo como Campanilla se aparta y tras ella aparecen un montón de niños llevando una camilla echa por hojas y madera.

- ¡Rumpel! – escucho a Regina decir y veo que sale corriendo hacia los chicos y yo la sigo - ¿Qué ha pasado?

- Cometió el error de enfrentarse el solo a la sombra – dice un chico fuerte y alto.

- ¡Tuffio! – escucho al pequeño.

- ¿Quiénes son? – le pregunto al hada.

- Oh, ellos son los niños perdidos – dice Campanilla – él es Rufio, el líder.

- Sera mejor que lo llevemos al campamento, allí podremos curarlo – dice Regina y rápido paso a ayudar a los chicos a transportar la camilla.


Después de acomodar a Rumpel dentro de la cueva, mi madre y Regina se ocuparon de curar como pudieron las múltiples heridas que había por todo su cuerpo, no sabíamos exactamente cuál era su estado, solo podíamos esperar.

- ¿Estos son todos los niños perdidos o hay más escondidos? – le pregunto al hada.

- Estos son todos los que han conseguido sobrevivir.

- Vaya… lo siento – le digo sincera.

- Yo también – me dice ella con mirada triste.

- ¿Tenéis donde esconderos?

- No, la sombra destruyo todos nuestros refugios, no podemos volver a ellos, al menos si queremos seguir con vida, casi nos mata a todos en su último ataque, pero vuestro amigo apareció en el último momento y se enfrentó a él, parece que se conocen de antes, la lucha fue iguala hasta que la sombra le dijo algo al otro y simplemente dejo de luchar, los niños consiguieron ahuyentarla y rescatarlo, después pusimos rumbo hasta vuestro campamento.

- ¿Rumpel dejo de luchar? – pregunte sorprendida – eso sí que es raro.

- ¿Tú crees que podríamos quedarnos aquí con vosotros?

- Claro, aquí tampoco es que estemos muy a salvo, pero podemos cuidar los unos de los otros – le dije con una sonrisa tranquilizadora.

- En verdad, este campamento es el lugar más seguro en toda la isla – me dice mirándome fijamente – la sombra no se atreverá a atacar aquí, no desde que el poder definitivo ha despertado.

- ¿El poder definitivo?, ¿qué es eso? – le pregunto con curiosidad al hada.

- Eso mismo me gustaría saber a mí – escuchamos de repente la voz de Regina – Rumpel no para de repetir eso mismo y sigue inconsciente.

- Bueno, supongo que ha llegado la hora de revelaros algunas cosas – dice el hada y veo que Regina se coloca a mi lado – hace mucho, una pitonisa, en una de sus visiones, viola llegada de un nuevo poder, pero este poder seria el más poderoso de todos – comienza a contarnos – por eso se le dio el nombre de 'el poder definitivo', porque una vez unidas todas las partes que lo formaban, no habría magia alguna que pudiera derrotarlo.

- ¿Partes? – escucho preguntar a Regina.

- Si, partes. El poder tendría como centro el amor, ya que ese sentimiento es el más poderoso que hay, pero la diferencia, es que este poder tendría parte de luz y parte de oscuridad. Dos partes, una nacida del amor puro, otra nacida del amor corrompido.

- ¿Y por qué se supone que la sombra no se atreverá a venir al campamento?

- Simple – dice el hada con firmeza – porque 'el poder definitivo' se encuentra en este campamento.

- ¿Aquí? – pregunto sorprendida.

- Es más – nos dice y da un paso hacia nosotras –lo tengo delante de mi justo en este momento.

- ¿Nosotras? – pregunto con los ojos completamente abiertos.

- Eso es imposible – dice Regina – Emma puede que sea una parte de ese poder, pero yo no nací del amor, mis padres ni siquiera se querían, es imposible que yo sea la otra parte.

- Emma nació del amor de dos corazones puros – dice y yo la miro atónita – y tú, naciste del amor de dos corazones corrompidos por el poder.

- Mi padre nunca tuvo magia – sentencio Regina.

- Hay algo que tu madre nunca te contó – dice el hada y la mira intensamente – Henry, no era tu padre biológico –y tras decir eso siento como Regina pierde esa pose firme que la caracteriza.

- Eso no… eso no es verdad – dice Regina y mi primer impulso es acercarme a ella y coger su mano.

- Cuando tu madre empezó con la magia, hizo un trato con alguien, todas aquí sabemos de quien se trata.

- Rumpel – digo apenas en un susurro.

- Tu madre le dijo que tendrían un hijo, pero después rompió ese trato y dijo que le entregaría a su primogénito, tu madre le fue infiel a tu padre en contadas ocasiones, en una de ellas, fuiste concebida.

- ¿Estas intentando decir que Rumpel es el padre de Regina? – pregunto, porque Regina simplemente se ha quedado muda.

- Si.

- ¿Cómo es que él no lo sabía?, ¿por qué no lo sabía no? – pregunto intentando salir del estado de shock.

- No, no lo sabía, Rumpel solo sabía de Regina que se iba a convertir en una persona poderosa y que si sabía manipularla, conseguiría encontrar a su hijo, él no ha podido ver muchas cosas de la vida de ella, porque en las visiones, no se puede ver las cosas relacionadas con el parentesco sanguíneo.

- Bien – escucho a Regina en un tono realmente frío – soy hija de un amor corrompido y formo parte del poder definitivo, ¿porquévha aparecido ahora ese poder?, Emma y yo nos conocemos desde hace 3 años.

- Cierto – dice el hada y sonríe – el poder siempre ha estado ahí, por eso pudisteis hacer magia juntas y salvar vuestro pueblo, solo que permanecía dormido, a la espera.

- ¿Cuándo se despertó? – pregunto.

- ¿Exactamente? – pregunta el hada con una sonrisa traviesa y las dos asentimos – el poder se despertó con la unión, por amor, de las dos partes básicas que conforman 'el poder definitivo', diciéndolo más directamente, lo despertasteis la noche que pasasteis juntas, os unisteis en cuerpo y alma.

- ¿Y si eso no hubiera ocurrido nunca? – pregunta Regina y yo no puedo evitar mirarla.

- Es algo que estaba destinado a pasar – dice el hada con su mirada fija en ella – sino hubiera sido esa noche en el barco, hubiera sido en otro momento o lugar, vuestros destinos están escritos y siempre estarán unidos. Aunque tengo que decir, que el poder definitivo en estos momentos no solo está formado por vosotras dos, es algo que ninguno de los que sabíamos vuestro destino nos esperábamos, antes de uniros vosotras, en vuestro pasado, os unisteis por amor a otras personas y de esa unión nacieron dos niños, que al cumplir los 15 años, recibirán sus poderes, nunca serán tan poderosos como vosotras dos, pero Henry y Daniel serán grandes seres mágicos.

- ¿Ellos tienen magia? – pregunto sorprendida.

- Si, Daniel la recibió el mismo día que descubrió que eras su madre.

- ¿Quieres decir que Cook puede hacer magia? – pregunto sorprendida.

- Puede hacer magia, pero no sabe, de eso os ocupareis vosotras.

- Esto es una locura – suelto tras un suspiro desesperado.

- Dímelo a mí – dice Regina de una manera cínica.

- En resumen, que los cuatros somos el poder ese que dices.

- No, no te equivoques Emma, el poder definitivo sois vosotras dos, vuestra unión, vuestro amor, vuestros hijos, simplemente, forman la parte más importante de vosotras. Por eso la sombra secuestro a Henry, porque es un punto débil y ahora también sabe lo de Cook, así que no dudara en atacar donde más os duele, como lo hizo en la roca Calavera, mando a Greg a atacar a Emma, porque así debilitaría el poder y dañaría a Regina.

- Eso nos pone realmente en el punto de mira – digo asumiendo la verdad.

- Si, la sombra hará todo por destruiros, no consentirá que exista un poder mayor que el suyo.

- ¿Campanilla? – escuchamos una voz dulce proveniente de un pequeño.

- Si me perdonáis – dice el hada – voy a comunicarles a los chicos que nos quedaremos aquí – y vemos como se aleja de nosotras.

- Demasiadas emociones en tan poco tiempo – digo esperando una respuesta por parte de Regina, respuesta que nunca llega - ¿estás bien? – le pregunto preocupada - ¿vas a hablar con Rumpel?.

- Emma – escucho como susurra mi nombre – por favor, no quiero hablar de ese tema, hay cosas más importantes de las que tenemos que preocuparnos ahora, como es que una sombra nos quiera muertas, tanto a nosotras como a nuestros hijos.

- Regina – digo mientras me coloco delante de ella y elevo mis manos hacia su rostro – mírame – le digo obligándola a mirarme – estoy aquí, sino quieres hablar de ese tema, no se hablara de ese tema, pero sabes que en algún momento tendrás que hacerlo, cuando estés preparada, seguiré estando ahí – le digo sincera y ella posa su frente sobre la mía.

- Gracias – me dice y ella también eleva sus manos hacia mi rostro – gracias por ser el pilar de cordura dentro de esta gran locura – me dice de una manera dulce y yo no puedo evitar besarla.

Han pasado un par de días, Rumpel al final ha conseguido sobrevivir a sus heridas, los niños perdidos han acampado fuera de la cueva, vigilados en todo momento por Campanilla y Rufio, aunque desde que están en el campamento con nosotros, según nos ha dicho el hada, están más relajados y se permiten el lujo de jugar y divertirse. Por lo demás todo esta extraño, Hook está muy a la defensiva últimamente, Regina vive evitando a Rumpel, mis padres siempre están en alerta por lo que pudiera pasar, por lo cual siempre están en tensión y yo intento estar tranquila y ser la más objetiva de todos.


La noche es tan calurosa que consigue sacarme de mi tranquilo sueño, cuando miro hacia mi derecha, algo dentro de mí se pone en tensión, Regina no está donde hace horas se echó a dormir, preocupada me incorporo buscándola, pero no la veo por el exterior del campamento, así que decido levantarme para buscarla en el interior de la cueva, pero al revisarla de arriba abajo, no veo señales de ellas, una corazonada me lleva hasta la playa, la luna llena en lo alto del horizonte ilumina perfectamente el mar y es cuando puedo observar un cuerpo dentro del agua, no hace falta acercarme para saber de quién se trata, porque mi corazón late mucho más deprisa dejándome claro que es Regina quien está en el agua, la observo nadar tranquilamente.

- ¿Estas practicando para convertirte en una sirena? – le pregunto y veo como se gira hacia mi asustada.

- ¡Emma! – me grita – me has dado un susto de muerte, ¿creía que estabas durmiendo?

- Yo también creía que estabas durmiendo - le digo avanzando hasta la orilla pero mis pies tropiezan con algo, miro hacia abajo y lo que veo me hace elevar una ceja y mirar hacia Regina - dime, por favor, que esta no es toda tu ropa y que no estás desnuda en el agua.

- ¿Y si lo estuviera? - me pregunta coqueta.

- ¡Regina! - le grito enfadada - hay más gente en este campamento, ¿qué pasa si llegar ser otra persona y no yo la que te encuentra?

- ¿Otra persona como por ejemplo Hook? - me dice y tan solo es pensar en Hook viéndola bañarse desnuda y mi cuerpo se tensa por completo, llegando incluso a molestarme - ¿Emma? - me llama, viendo que algo no anda bien - solo quería darme un baño, cada día hace más calor y de madrugada todo el mundo está durmiendo, solo quería aprovechar.

- ¿Sola? - pregunto aun con el semblante serio - sabes que nos vigilan, que podrían atacar en cualquier momento, la próxima vez avísame, me has asustado.

- Emma estoy bien - me dice tranquila - ¿por qué en vez de estar ahí parada, no te metes en el agua y me haces compañía?

- No estoy de humor - digo y veo como sonríe maliciosamente y comienza a nadar hacia la orilla.

- Bueno, eso sí que tiene arreglo - me dice y ahora si la veo incorporarse para comenzar a andar hacia mí, veo su cuerpo completamente desnudo, su pelo mojado y puedo ver como gotas de agua se resbalan por todo su cuerpo, la imagen me deja casi sin respiración - seguro que yo puedo cambiarte el humor - me dice y ahora sí, esta frente a mí en todo su esplendor, me mira de una manera provocadora.

- Te recuerdo que estas desnuda – le digo como puedo.

- Si – me dice y me sonríe – y yo te recuerdo que no es algo que no hayas visto antes.

- Me pones nerviosa – le digo, porque tenerla desnuda delante de mi, esta consiguiendo que la desee mucho más de lo que normalmente lo hago.

- ¿Te pongo nerviosa? – me dice y se acerca a mi – no estoy haciendo nada…. aun.

- Estas desnuda… y mojada – digo mientras veo como una gota resbala por su cuello, pasa por el pecho y yo pierdo todos mis sentidos.

- Y tu muy vestida – me dice mientras coloca sus manos en mi cintura para coger el bajo de mi camiseta.

- Regina – le susurro en un intento de controlar la situación.

- Shhhh – me susurra y acerca sus labios a los míos- déjate llevar … confía en mi – me dice y confió tanto en ella que dejo que haga lo que quiera conmigo. Regina me desnuda lentamente, sin apartar, en ningún momento, sus ojos de mi, de una manera tan sensual que consigue que mi sangre hierba dentro de mis venas, una vez que consigue que toda mi ropa termine encima de la arena, enlaza su mano con la mía y a paso lento nos dirigimos hacia el interior del mar.

En los 30 años que tengo, puedo decir, que hacer el amor en el agua, bajo la luna y con Regina, ha sido sin duda, el acto más erótico de toda mi vida. No puedo decir cuanto tiempo estuvimos dentro del agua, porque perdí completamente la noción del tiempo, pero si puedo decir que he terminado sentada en la orilla, con Regina sentada a horcajadas sobre mi, tranquilas, relajadas, disfrutando la una de la otra.

-He de admitir – digo entre beso y beso – que lo del agua ha sido una gran idea.

- Siempre he querido probarlo – me dice agarrando mi cara para profundizar el beso.

- ¿Me quieres decir que nunca lo has hecho antes? – pregunto sorprendida.

- ¿El acostarme con alguien en el agua? – me pregunta descolocada – no, es la primera vez.

- ¡Pero tienes una piscina en tu jardín trasero!

- ¿Y?

- No se, pensé que tu y Graham… - digo pero no consigo termina la frase.

- Siento decepcionarla Srt. Swan, pero la piscina de mi casa solo la he usado para nadar y enseñar a Henry.

- Bien – le digo besándola por el cuello – cuando volvamos la estrenaremos.

- La veo un poco… como decirlo… ¿caliente?

- Tu tienes la culpa.

- ¿Yo?

- Si, si no fueras tan sexy y no te bañaras desnuda, no pasaría nada y yo seguiría seca y con ropa.

- Oh Emma – me dice pasando sus dedos por mi melena – tampoco es que me haya costado mucho quitarte la ropa.

- Vale, tu ganas, pero que sepas que no vas a ganar siempre – le digo y la beso apasionadamente para poner fin a la conversación.


Después de ese intimo momento en la playa, volvimos al campamento, todos seguían completamente dormidos, los niños perdidos todos hechos una piña delimitados por Campanilla por un lado y Rufio por otro, Hook alejado de todos y Henry y Cook con Bicho atravesado entre los dos, el cual, en el momento que siente que Regina se tumba para dormir, simplemente, se levanta y se acurruca junto a ella y yo sigo los mismos pasos de Regina, turbándome sobre mi manta y cierro los ojos para dormir, pensando que me encantaría salir de esta isla.

Ala mañana siguiente, Campanilla y Rufio, acompañados por unos cuantos niños perdidos y alguno de los piratas, fueron a su antiguo refugio para recoger muchas cosas que se dejaron allí cuando tuvieron que huir de la sombra.

Esta mañana me ha tocado hacer unos cuantos arcos y flechas, para ello, alguno de los niños perdidos que se han quedado en el campamento, me están ayudando, guiados por Henry, que muy aplicado se encuentra a mi lado.

- ¿Emma? – lo escucho llamarme - ¿puedo hacerte una pregunta?

- Claro chico, lo que quieras – le digo.

- ¿Qué pasa entre mama y tu? – me pregunta y me pilla tan de sorpresa que la cuerda que estaba tensando justo en ese preciso momento se suelta, dándome en la mano.

- Auch – me quejo y después lo miro - ¿a que te refieres?, no pasa nada Henry, solo decidimos llevarnos bien, ¿no es eso lo que querías?

- Si – me dice y me sonríe – es lo que quería, pero hay algo más.

- Pues no se que puede ser – le digo, intentando no darle importancia.

- Emma, puedo ser un niño y creer en cuentos de hadas – me dice y me mira – pero no soy ciego y la forma en que os miráis desde que me rescatasteis, no es la misma a como lo hacíais antes de que me secuestraran, eso sin hablar que ahora es muy difícil veros separadas, que mama luce una sonrisa sincera cuando estas cerca y que tu andas buscándola siempre con la mirada cuando esta lejos.

- Henry… yo… - pero simplemente no se que decirle.

- ¿La quieres? – me pregunta de una manera tan simple y normal que me deja perpleja.

- Si – le contesto sincera, porque hace un tiempo le prometí que no le mentiría nunca más.

- ¿Pero también querías a Neal?

- Si… y una parte de mi lo seguirá queriendo siempre – le digo – pero ella, me hace sentir cosas que nunca he sentido antes.

- ¿Y ella te quiere? – me pregunta serio.

- Creo que si, aunque eso vas a tener que preguntárselo a ella.

- Oh… créeme que lo hare – y me regala una enorme sonrisa.

- ¿No se te hace extraño? – le pregunto, por que esperaba más drama en todo este tema.

- ¿Exactamente el que?, ¿que tu y mama os queráis cuando antes os odiabais?, ¿o que seáis dos mujeres? – me pregunta y yo solo le asiento con la cabeza – a pesar de todo lo que puede llegar a ser mama, la Reina Malvada y esas cosas, ella me educo para que respetara los sentimientos de las personas, fueran cuales fueran, me enseño que daba igual si eran dos hombres, dos mujeres o un hombre y una mujer, siempre y cuando hubiera amor de por medio, así que por esa parte no tengo problema, aunque por la otra tampoco – me dice y me sonríe – es verdad que es raro veros tan bien, sin discutir, tan juntas, el otro día casi os besáis – dice y yo abro los ojos como platos – pero Cook llego en ese momento y no lo hicisteis, además hasta esa parte es lógica… ya sabes, no solo tenias que romper la maldición que ella provoco vengándose de Snow por la muerte de su gran amor, sino que rompiste la maldición para volver a traerle esos sentimientos de vuelta, para que ella pudiera volver a amar, todo tiene sentido – me dice con una sonrisa maravillosa.

- Me alegro que estés bien con eso – le digo y suspiro aliviada.

- ¿Creías que iba a tener problemas?, ¿estas de broma?, ¿mis dos mamas juntas?, es como un deseo echo realidad, por el contrario, creo que con los abuelos si que vas a tener problemas – me dice maliciosamente – no me gustaría ser tu cuando se enteren.

- ¿De que parte estas? – le digo mientras me tiro ha hacerle cosquillas.

- Tuya, tuya, tuya – me dice mientras se ríe – siempre de la tuya, menos cuando discutas con mama que entonces pasare a estar de su parte, más que nada porque la conozco enfadada.

- Miedica – le digo y los dos nos echamos a reír.

- ¡Regina! – escuchamos de pronto y nos giramos para ver a mi madre corriendo de tras de Regina - ¿quieres dejar de correr?, ¿qué te ha pasado ahí dentro? – escucho a mi madre preguntarle a una Regina que se ha parado enfrente de nosotros y suspira cansada.

- Simplemente necesitaba salir de esa cueva – dice y de repente veo como un humo negro comienza a formarse delante de ella y al segundo Rumpel aparece ante nosotros, ya completamente curado.

- Regina – dice Rumpel en un tono de súplica, lo que hace que todos nos sorprendamos – tenemos que hablar.

- Yo no tengo nada que hablar contigo – le dice e intenta seguir adelante pero Rumpel la frena cogiéndola de los brazos - ¡no me toques! – le grita y eso hace que él se separe de ella y que yo me levante y me acerque hasta su lado para intentar que se relaje, porque hace tiempo que no veo a Regina en este estado de alteración y me da miedo lo que pueda hacerle a Rumpel.

- Regina – le digo en apenas un susurro.

- Bien – dice respirando hondo en un intento de controlarse - ¿quieres hablar?, pues habla.

- Me gustaría que habláramos en privado.

- Henry acompáñame a terminar con la comida – dice mi madre.

- ¡No! – dice Regina – vosotros os quedáis, si quieres hablar conmigo vas a tener que hacerlo delante de mi familia, al fin y al cabo, también es la tuya, ¿no?

- Regina tienes que saber que tu madre también me engaño a mí, si lo hubiera sabido, las cosas habrían sido diferentes.

- Eso no cambia nada - dice y da un paso hacia el - no cambia el hecho de que me utilizaste a tu conveniencia, de que una parte de lo que soy, de la maldad que poseo, es cosa tuya. Todo por encontrar a tu hijo. ¿Si hubieras sabido la verdad, hubieras cambiado algo?

- Por supuesto que hubiera cambiado.

- Pues creo que no - le dice de forma tajante.

- Te guste a o no, Regina, soy tu padre - le dice y veo como mi madre y Henry han dejado de respirar por el impacto.

- ¡No! - dice alterada - podrás ser mi padre biológico, podrás ser la persona que me concebido junto a mi madre, pero eso no te da derechos. Mi padre se llamaba Henry, me crió, me dio mis caprichos, me protegía de mi madre, me enseño a montar a caballo, me cuido cuando estaba enferma y no me abandono aun cuando me convertí en la Reina Malvada. Ese fue y será siempre mi padre, tu solo eres mi maestro, nada más - dice y por el tono creo que ha dado por finalizada la conversación.

- Rumpel será mejor que vuelvas a la cueva - dice mi madre llegando a él - que te hayas curado las heridas, no significa que hayas recuperado todas tus fuerzas, aun estas débil, deja que te ayude a volver a dentro - dice y veo como Rumpel se apoya en ella dejando que le ayude, los veo alejarse lentamente y me vuelvo para mirar a Regina, justo para ver una lagrima caer por su rostro.

- Regina - le susurro levantando mi mano para dulcemente limpiarle la lagrima con mi pulgar - estoy aquí- le digo acercándome y ella como acto reflejo acaricia mi mano.

- Yo también estoy aquí – dice de repente Henry y siento como Regina se tensa – pero me voy para que estéis solas – dice con una enorme sonrisa y echa a correr antes de que Regina pueda decir algo.

- Emma – me dice en un tono asustado.

- Tranquila – le respondo – tenemos un hijo muy listo y observador, me ha preguntado que había entre nosotras.

- ¿Y qué le has dicho?

- No me ha dejado otra opción, además, creo que el otro día, cuando ellos jugaban en el agua nos vio, así que no me quedaba otra – le digo y la beso en la frente – pero estate tranquila, se lo ha tomado realmente bien – le digo y ella sonríe aliviada - ¿estás bien?

- No – me dice sincera – pero lo estaré, es algo que no me esperaba, algo difícil de superar.

- No te preocupes, poco a poco – le digo y le beso la frente – y sino, pues tampoco es que sea un problema, seguís como hasta ahora y ya está, no te comas mucho la cabeza con eso.

Esa misma noche, estando casi todos cenando alrededor de la fogata, los ánimos, de los que allí estábamos, eran bastante animados, conversaciones, risas, bromas e incluso historietas contadas por algunos niños perdidos, todos estábamos relajados y tranquilos, sabiendo, que mientras Regina y yo estuviéramos juntas en el mismo lugar, la sombra no se atrevería a atacarnos.

- ¿Entonces? – pregunta Cook mordiendo un trozo de pescado - ¿Rumpel… stilsk… como se diga, es mi abuelo?

- Si – le contesto y escucho como Regina, que está sentada justo a mi lado, resopla frustrada.

- ¿Y no te agrada mucho la idea no? – pregunta el joven pirata a Regina.

- ¿La de que sea tu abuelo? – responde con otra pregunta.

- No, la de que sea tu padre.

- Es un tema complicado Daniel, pero es tu abuelo, así que estás en tu derecho de hablar o hacer con él lo que quieras, si te apetece.

- Gracias – dice con una sonrisa.

- Entonces si llevo tu sangre – dice de improvisto Henry.

- ¿A qué te refieres? – pregunto desconcertada.

- Al ser mi madre adoptiva, mama y yo no compartimos líneas sanguíneas, pero ella es hija de Rumpel, por lo cual, es hermana directa de mi padre, así que si llevo tu sangre – dice con una dulce sonrisa.

- No lo había pensado, pero si, en ese caso, si – contesta Regina y ahora entiendo porque Henry se parece tanto a ella.

- Perdón, perdón – escuchamos a Campanilla y la vemos pasar entre los niños casi corriendo - ¡llegue!

- ¿Qué pasa Campanilla?, ¿a qué se debe tanta prisa? – pregunto.

- ¡He descubierto como podéis salir de la isla! – dice por fin, respirando agitadamente y todos saltamos al escucharla.